Para quienes tienen una idea de negocio y quieren desarrollarla con garantías de éxito

Marca personal e inteligencia emocional, por @Valero_Bea

El auge de la marca personal

En los últimos años hemos vivido una auténtica revolución con respecto a las redes sociales y la marca personal. De entre ese tumulto de personas conectadas en el mundo 2.0, han sobresalido marcas especialmente notables que han logrado un posicionamiento sólido y una marca ampliamente reconocida. Esto, junto con el gran número de recursos existentes que hablan de marca personal y animan a construir la tuya propia, ha despertado un fuerte interés y ha empujado a muchas personas a tratar de mostrarse al mundo y hacerse un pequeño hueco entre la multitud.

Las malas interpretaciones

Sin embargo, bajo mi punto de vista, una parte de esas personas han malinterpretado el concepto de marca personal y se han visto en la necesidad, e incluso en la obligación, de crearse cuentas en redes sociales y redes profesionales que les permitiesen conectar con el mayor número posible de personas y tratar de interactuar de alguna manera.

Por supuesto, no juzgo ni critico a nadie por ello. Es más, valoro el esfuerzo que han hecho por adquirir nuevos recursos e incluso reinventarse en momentos de dificultades económicas y laborales. El problema es que el foco se ha puesto en la necesidad de hacerse notar, de ser visible entre tanto gentío, de hacerse escuchar y de relacionarse con cuantos más mejor. Digamos que sería algo así como el que se compra la equipación más completa y se echa a la calle a correr, pero descuida qué necesita realmente, si ese deporte le motiva, no sigue un entrenamiento, no se propone un pequeño plan para progresar, ni tampoco escucha las respuestas de su cuerpo. Puede ocurrir que se lesione, que se aburra de la misma rutina o simplemente que se desmotive porque no vea resultados.

Es decir, en demasiadas ocasiones, por una cuestión de urgencia o de dejarse llevar (o sentirse presionado) nos centramos más en el envoltorio que en el contenido, sin pararnos siquiera unos minutos a pensar para qué lo estamos haciendo.

¿Qué es para mí la marca personal?

La marca personal es aquello que define nuestra esencia y, por lo tanto, nos hace únicos.

Y es algo útil, por lo que hay que “ejercitarla” y ponerla a rodar. Básicamente porque nos ayuda a clarificar quiénes somos, nos permite moldear qué queremos proyectar, nos ayuda a generar un contexto donde gestionar nuestras relaciones y porque nos ofrece un camino que recorrer hacia un fin.

El rol de la inteligencia emocional

Por lo tanto, para que todo esto funcione no basta con crearnos un perfil en redes, lanzarnos a conseguir conexiones, nutrirnos de información y aportar comentarios y “me gustas”. Necesitamos saber quiénes somos, hacia dónde queremos ir y qué estrategia vamos a seguir para ello. Necesitamos trabajar la inteligencia emocional para conocernos en profundidad, ser capaces de gestionar nuestras relaciones de la manera más eficiente posible y alcanzar así nuestros objetivos.

Las competencias de la inteligencia emocional nos sirven de base para construir nuestra marca personal, pero también nos ayudan a ponerla en práctica y sacarle el mayor partido:

  1. Capacidad para identificar nuestras propias emociones.
  2. Capacidad para regular y gestionar nuestras propias emociones.
  3. Capacidad para automotivarnos.
  4. Capacidad para reconocer las emociones de los demás.
  5. Capacidad para gestionar nuestras relaciones.

Pero esto va más allá de un tema estrictamente emocional. Consiste en hacer un análisis de quiénes somos, qué nos motiva y dónde queremos llegar. No se trata de definirnos a través de un puesto o una función, ni únicamente a partir de nuestra personalidad. Se trata de identificar aspectos como:

  • Cuáles son nuestros valores fundamentales y si nuestros proyectos están alineados con los mismos.
  • Qué nos motiva, analizando qué emoción nos genera cada reto, proyecto, actividad.
  • Cómo nos mostramos ante los demás y cómo nos comunicamos, qué proyectamos en ellos.
  • Qué talentos tenemos, qué se nos da bien y nos encanta hacer.
  • Cuál es nuestra visión, dónde nos vemos en los próximos años.
  • Cuál es nuestro propósito de vida, algo que trasciende más allá de nosotros mismos y que compartimos con otros.

Además, la inteligencia emocional nos ayuda a gestionar y canalizar nuestras emociones, algo especialmente relevante en momentos de dificultades o cambios; y, por otra parte, nos ayuda a sacar lo mejor de nuestras relaciones, a comunicarnos de manera eficiente respetando las marcas de los demás. La marca no sería personal sin la parte más emocional y profunda, de la misma manera que no sería marca sin personas alrededor con las que relacionarse, compartir y enriquecerse.

Con esto no digo que sea un error tratar de tomar visibilidad en las redes o de conectar con otras personas que puedan resultarnos interesantes. Pero antes de definir una estrategia y de ponernos manos a la obra, debemos dedicarle tiempo a hacer una reflexión profunda sobre quiénes somos, conectar con nuestra parte más emocional para conocer nuestra verdadera esencia y saber qué podemos y queremos aportar en la vida.

Menos avatares

En un mundo tan poblado y tan sumamente conectado digitalmente, la marca de cada persona se convierte en nuestra huella dactilar, en nuestro ADN, y el ejercicio de la inteligencia emocional se vuelve más necesario aún. Necesitamos menos avatares, menos posados y menos textos, y necesitamos más personas reales, más aportaciones cargadas de autenticidad, más sentimientos y miradas llenas de emoción y más sueños por soñar y también por cumplir.

Enlaces interesantes:

El órgano más flexible del cuerpo… ¡tiene huella digital!, por @GHRaquel

La huella digital

Hace un par de días, mientras revisaba las múltiples publicaciones que circulan en redes sociales; me invadió la curiosidad de saber, de manera consciente, cuáles eran los cambios que afectaban mi estado de ánimo tras el ejercicio de su lectura. Después de diez minutos de chequear varios comentarios y opiniones sobre diversos temas, me levanté de la silla con un una sensación de desmotivación, un peso emocional evidente y la convicción de que algo nos estaba llevando a todos a opinar “gratuitamente” sin compasión alguna por los demás.

Como dato curioso, ¿saben cuál es uno de los órganos más sensibles del ser humano? Nada más y nada menos que la lengua, encargada de una de las funciones más importantes del ser humano: reproducir el lenguaje oral. Con aproximadamente diez centímetros de largo, la lengua humana posee 17 músculos y tres mil pupilas gustativas que entre otros beneficios, nos ofrece el milagro de expresarnos diariamente. Y aquí llegamos a un punto que me parece importante abordar: ¿Cuál es el propósito de hablar? ¿informar? ¿ayudar?, ¿aportar?, ¿construir?, ¿divertir?, ¿alentar?, ¿participar? ¿o incluso destruir?

Y me pregunté: Ahora que opinar es “gratis” y tan fácil con la era moderna de internet, ¿será realmente tan “gratuito”?

En mi afán por conocer más del tema, encontré este dato que me conmovió aún más:

La lengua humana ha producido más guerras y más sufrimientos que cualquier arma nuclear. Y aunque no esté hecha de elementos radioactivos como el uranio, ha destruido vidas y ha enfrentado a más  personas y pueblos a lo largo de la historia

Esta afirmación, basada en hechos históricos, me recordó una frase que traspasó mi corazón y que le escuché recientemente a mi brillante profesor del Postgrado en Personal Branding en Barcelona, Josep Rom:

El lugar más duro de la existencia es el patio del colegio

Tremenda verdad que enfrentamos cuando niños y que todos los padres del mundo quisiéramos evitar para nuestros hijos y en general, para cualquier persona.

Devolvámonos por un instante a ese momento: El chiste contra un compañero por alguna de sus características físicas,  la burla hacia alguien por una equivocación, el comentario por un error en clase, la “mofa” por no ser como todos esperaban, la risa maliciosa de todos, menos la del niño víctima de esa burla colectiva.

Las redes sociales como patio de colegio

Sin darnos cuenta, las redes sociales van camino a convertirse en ese patio del colegio donde  de forma inconsciente, aplicamos diariamente la ley del más fuerte, azotamos sin compasión el nombre de alguien y acudimos al arma más poderosa: poner en vergüenza pública a otro para desmotivarlo, sacarlo del ruedo, silenciarlo y así empobrecer sus activos más importantes: su honra y su autoestima.

Hoy cualquier persona con un teléfono móvil o con acceso a internet, puede poner en marcha algo que destruya a otro. Sin embargo, opinar no es tan gratuito como parece.  ¿Qué tal este otro dato?:

Así como las huellas digitales, la impresión de la lengua de cada persona es diferente. No hay nadie que tenga una lengua igual a otro ser humano. Este es un elemento de identificación poderoso para distinguirnos en nuestro mapa biológico

Este dato se conecta con mi reflexión como Personal Brander y ciudadana: Lo que expresamos y la manera de hacerlo genera una gran diferencia como personas y como marcas personales. Si bien es cierto que un like es una opinión, y que todos tenemos ese derecho, no dudo que existen en el mundo más personas con deseos de promover el bien que lo contrario; sin embargo, muchos a la hora de publicar su punto de vista olvidan las repercusiones que pueda tener. No solo en su marca personal que es su mayor patrimonio y que se alimenta como la cuenta bancaria a base de consignaciones que fortalecen su valor.

¿Qué están consignando a su cuenta de Marca Personal?

Opinar no es gratuito,  nuestras opiniones recurrentes hablan de nuestra  forma de ver la vida, la forma de enfrentar los problemas, la forma de disentir,  de la importancia que le damos a las personas, a su dignidad, a la manera de lanzar juicios; y de algún modo, a la incongruencia de pedir para nosotros algo que no estamos siendo capaces de cumplir. Todos queremos rodearnos de personas y de marcas personales conscientes.

Porque de la conciencia nacen la responsabilidad y la sabiduría, materia prima para volvernos elegibles en todos los escenarios de la vida: el amor, la amistad, los negocios y la vida corporativa. Y si bien es cierto que opinar es bueno, entrar en el ejercicio de discrepar con la figura de la burla y el descrédito no lo es.  Y lo que es peor, comunica mucho de lo que somos y afecta las compañías que representamos, incluida la  propia que es nuestra vida y nombre.

Como lo que sentí ese día al pararme de la silla, esto también genera repercusión en el ánimo de las personas y en la energía de un  mundo  necesitado de esperanza, aliento y estímulo para crecer. La buena noticia, es que la lengua es uno de los músculos más flexibles y la parte del cuerpo que se cura más rápido. Noticia que alegra, porque desde lo biológico está dispuesta a cambiar.

Una Marca Personal es una historia que siempre está contándose

Cancelemos la rudeza del patio del colegio en que se han convertido las redes sociales

Soy una entusiasta empedernida, convencida del cambio y la transformación en todas las personas que así lo deseemos. De hecho es mi trabajo. Tengo miles de ejemplos en mi vida personal y profesional. Así que vale la pena invitar a todos, incluida yo misma, a que cancelemos la rudeza del patio duro de un colegio en el que se han convertido las redes sociales, por un lugar en donde la dignidad humana sea valorada y se informe una verdad con respeto. Volvernos visibles y elegibles para ayudar a construir el mundo mejor que deseamos todos. “Una Marca Personal es una historia que siempre está contándose”, esta es una frase que oí alguna vez. Así que usemos nuestra lengua para empezar desde ya el cambio en nuestra historia y en la de los demás. Y la próxima vez que levantes tu mano con un post, piensa qué tan gratuito resultará.   

8 motivos por los que gestionar tu marca personal, por @FranSegarraB

Hoy más que nunca, es más fácil e importante que te decidas a tomar las riendas y gestionar tu marca personal. ¿Por qué? Aquí van 8 motivos:

 

1. Ahora es el momento de gestionar tu marca personal.

La economía digital coloca la gestión de tu marca personal al alcance de tus manos como nunca había sido posible antes. Internet facilita que puedas trabajar en el proyecto más importante de tu vida: tú mismo. Hoy más que nunca, ahora y en estos momentos, es más fácil e importante que te decidas a tomar las riendas de la gestión de tu marca personal.

2. Hoy, implementar tu plan de personal branding es accesible.

Es posible generar una marca personal con una inversión económica mínima. Incluso gratis (aquí te dejo algunos recursos gratis para trabajar tu marca personal: 10 recursos gratis para gestionar tu marca personal.

Internet y las redes sociales han democratizado la posibilidad de que todo el mundo pueda empezar a gestionar su propia marca personal, comunicar su propuesta de valor y optar por posicionarse como referencia en su mercado objetivo con una inversión inicial lejos de las grandes inversiones de las marcas, pero no por ello con menos efectiva. ¿Cuánto cuesta una conexión a internet? ¿Qué precio tiene una cámara de vídeo básica? ¿Cuánto vale un sencillo micrófono para grabarte? Hoy en día, la inversión no debería representar una barrera.

3. La marca personal pone en práctica tus ideas.

Thomas Edison afirmó “El valor de una idea reside en usarla”. ¡Todos tenemos ideas! ¿Por qué no pones en práctica las tuyas? Tener una idea no sirve de nada si no la pones en juego en la realidad, si no la enfrentas con el mercado, si no la validas con los resultados. ¿Qué ideas tienes? Seguro que son fantásticas, pero: ¿Cuál es el primer paso que vas a dar para hacerlas realidad?

4. La marca personal es para toda la vida

Hoy en día, vivimos inmersos en una evolución del mercado laboral que no tiene marcha atrás. No hay negocios, ni puesto de trabajo, ni relación laboral para toda la vida. Los contratos y los negocios vienen y van, pero tu marca personal permanece. Es el mejor activo en el que puedes invertir. El mejor proyecto que existe para ti, eres tú. Si inicias e implementas adecuadamente tu estrategia de personal branding, estás invirtiendo en ti y en tu futuro

5. Si tú no lo haces, otros lo harán por ti.

Si tú no controlas y mimas tu marca personal, dejarás al azar una de las partes más importantes de tu carrera profesional. ¿Estás dispuesto a desaprovechar todo el potencial que ello supone? Toma las riendas de tu proyecto de vida, toma las riendas del desarrollo de tu marca personal y posiciónate como la opción preferente ante tu mercado objetivo. Tu presencia en internet es inherente si existes. Tener un control sobre esta reputación nos da la posibilidad de decidir, dirigir y gestionar de manera estratégica los valores y atributos que queremos transmitir ayudando a posicionarnos de manera específica en su mente.

6. Súmate a una tendencia actual en el mercado.

El trabajo ya no está donde lo buscábamos. El 80% de las ofertas laborales ya solo circulan en la Red. Si tu objetivo al gestionar tu marca personal es el de firmar un contrato con esa empresa, organización, marca o firma en la que siempre has soñado trabajar, debes tener en cuenta que los responsables de selección de personal ya no buscan a sus candidatos en los sitios tradicionales. Los reclutadores, los HeadHunters y los Nethunters te buscaran en la red, te “googlearán”, observarán dónde te posicionas, hablarán contigo y estudiarán tu presencia on-line. ¿Vas a hacer que se fijen en ti?

7. Los negocios lo piden. Los negocios se hacen entre personas.

Por ello, cada vez vamos a reclamar, como empleados, como profesionales y a su vez como consumidores a hablar más sobre personas que sobre marcas. La confianza se deposita en éstas y sólo las marcas personales pueden transmitir este sentimiento a su público objetivo. Crea tu página web, implementa tu presencia on-line Busca tu nicho de mercado, habla con tus seguidores, conviértete en la referencia y emocionales.

8. No queda más remedio.

Probablemente la gestión de la marca personal es inherente en el 99% de las profesiones. Toma consciencia de ello. Plantea una estrategia, impleméntala, comunica tu valor diferencial, aquello que te hace único y empieza a ser valorado tal y como mereces.

 

Foto: Mike Wilson (Unsplash)

Personal Branding y Women Power, por @guillemrecolons

Women Power

En España, por poner un ejemplo, las mujeres suponen un 58% de las titulaciones universitarias. En 1962 suponían un 18%.

En arte y en periodismo, la mujeres son mayoritarias con un 62%.

En trabajo social y orientación, un 81,4%.

Fuente: UniverSÍdad.es

¿Y en Personal Branding?

Algunos datos impactantes.

El primer libro publicado en España sobre la materia fue “Y tú, ¿qué marca eres?” de Neus Arqués, en noviembre 2007.

En Brasil las personal branders más relevantes son Ilana Berenholc y Daniela Viek, sin olvidar a Deize Andrade, y muchas otras.

Además de Brasil, en América pisa fuerte Raquel Gómez, Ylse Roa, Nancy Vázquez, Rocío Ames, Yrma Sánchez, Yi Min Shum, Carolina Camelo, Verónica Sánchez, Yal BernErika Rubi, Fabi Mersan… Women power.

En España, además de Neus Arqués, hay primeras espadas como Arancha Ruiz, Paula Fernández-Ochoa (gran blogger de esta casa), Jane del Tronco, Ami Bondía, Alicia Linares, Eva Collado, Cèlia Hil, Elena Arnaiz, Cristina Mulero, Esmeralda Díaz Aroca, Natalia Gómez del Pozuelo, Isabel Iglesias, Alicia Ro, Yolanda Sáenz de Tejada, Mireya Trias, Sylvie Fernández, Amalia López Acera, Ruth Ríos, María A. Sánchez, Beth Borés, Silvia Saucedo, Carme Padilla, Silvia R. Herráez, Mercedes Romero (atentos a su post del próximo lunes en este blog), Inge Sáez, Carmen Santo, África Lucena, Eva A. Castillo, Gema Palacios y más que me dejo a causa de lo tarde que es al escribir este post. Women power.

Personal Branding Branding Lab Day 2017

En el #PBLabDay17 del 22 de junio, además de las 17 ponentes femeninas (sobre 11 masculinos) del programa, auguro más de una sorpresa durante la retransmisión del webinar. Atentos a las pantallas. Women power.

¿Alguna conclusión?

Por supuesto. Veo con agrado que las mujeres gestionan más eficazmente las competencias soft que nosotros. También veo que en personal branding hay más talento femenino. Por poner un ejemplo, en las últimas tres promociones del Posgrado en Personal Branding de URL Blanquerna Comunicación & RI, casi ha sido pleno de mujeres.

La foto de portada lo indica, alumnas del posgrado 2016-17 con Neus Arqués, y a continuación (lo siento, necesitaba incluir esta foto) las mismas cracks conmigo en una clase de esta semana en que yo podría haber sido alumno.

Women power. Personal Branding power. A sus pies, señoras.

women power personal branding guillem recolons

Daniela “long arms” Viek, Carolina Camelo, Guillem Recolons, Deize Andrade, Raquel Gómez, Rocío Ames

 

 

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Personal Branding Lab Day 2017 / Webinar

El presentismo laboral nos convierte en residuos humanos (rr.hh), por @guillemrecolons

¿Residuos Humanos?

No he podido evitar mencionar esta expresión de Residuos Humanos, escuchada ayer a Esther Casademont en un “Talent Day” organizado por la Facultad Blanquerna Comunicació i RI para alumnos de 4º de grado en Barcelona. No conocía personalmente a Esther, y me encantó su forma de comunicar y plantear las soluciones a los problemas. Mi compañero Jordi Collell y yo también fuimos ponentes, junto a Manel Noguera y a la organización impecable de Lali Miralpeix.

De Recursos Humanos a residuos humanos (de RR.HH a rr.hh)

Esther, alma de HUNIVERS PEOPLE HUB y gran experta en personas, tejió un discurso impecable cuyo título ya era tan provocador como ella: “Del currículum al ridículum”, y de tan explícito no requiere que nos alarguemos mucho en los contenidos, pero dejó muy claro a los recién graduados que se encontraban en la sala lo fácil que es hacer el ridículo con un CV. O simplemente, lo excesivamente fácil que es ser ignorado por un reclutador.

Me llamó la atención una parte de su discurso referido a lo que llamamos el síndrome de la silla caliente. No es literal, pero venía a decir algo así:

La obsesión de algunos directivos por el presentismo laboral nos traslada de recursos humanos a residuos humanos

Curiosamente, las siglas son las mismas. Pero lo triste de esto es que todavía funciona. En mí última experiencia laboral como empleado viví en propia carne el síndrome del presentismo. El presidente de la compañía se paseaba una hora más tarde de la hora de finalización de jornada por las mesas para hacer recuento de los buenos trabajadores que aun estaban en su puesto o los malos que ya habían marchado. Triste. Priorizaba el estar por encima de la eficacia, de la contribución real. Trataba a su equipo como auténticos residuos humanos, ya que el presentismo era utilizado para la mejora salarial.

El rol de la gestión marca personal ante quien nos quiera tratar como residuo humano

El gran Tom Peters fue una gran promotor del intra-emprendimiento en las organizaciones. Su artículo visionario The brand called You publicado hace ya casi 20 años en Fast Company, situaba al empleado como el presidente de su propia microempresa llamada YO, S.L. (be the CEO of your Me Inc.).

Suelo citar a Blaise James, ex consultor estratégico de Gallup, y autor del artículo The Value of Personal Branding (2009) cuando me refiero al poder del empleado como un profesional autosuficiente:

Los empleados con marca propia son autosuficientes y más innovadores. Son solucionadores de problemas, y se comprometen a fondo con la marca corporativa

Lo sé, pensaréis que el tipo de “jefe” condiciona terriblemente esta autonomía. Pero si una persona es capaz de aportar soluciones en una jornada laboral estándar, no significa que aporte mejores soluciones con 3 horas más de trabajo. Al contrario.

Tampoco somos recursos, las cosas como son

La denominación de recursos humanos tampoco es idónea. Una vez comenté en uno de los primeros posts de este blog titulado No soy un recurso humano, soy mi marca que merecemos mejor consideración que recursos humanos o empleados (en el diccionario, empleados se equipara a usados, gastados…). Reconozco que algunas empresas están dando pasos para actualizar este discurso. Quizás la transformación digital ayude a acelerar procesos, pero yo reclamo que ese departamento, todavía rancio y asociado a despidos en muchas empresas, tenga que ver con la marca personal. Departamento de marcas personales, Personal Brand Department, me da igual.

Se introducirían dos palabras claves; marca, asociada a propuesta de valor, y persona, el supuesto inteligente y escalafón de la condición humana. Para pensarlo.

Fotografía: Sonia Troncoso

Nota: El Personal Branding Lab Day de este año, previsto para el 22J, se está calentando. Cerca de 400 personas inscritas al webinar, y creciendo. El hecho de ser la inscripción básica gratuita ayuda a llegar a muchas partes. Me está sorprendiendo la enorme acogida -mirando las inscripciones- que está teniendo el evento en América Latina. Es cierto que entre los ponentes contamos con Ilana Berenholc, Daniela Viek, Deize Andrade (Brasil), Rocío Ames (NY y Perú), Nancy Vázquez (México), Raquel Gómez (Colombia), y eso sin olvidar el origen mexicano de Nilton Navarro y el colombiano de Fabián González. Como bromeaba hoy conmigo Andrés Pérez Ortega, quizás deberíamos llamarlo “Personal Branding Latin day”. 

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Personal Branding Lab Day 2017 / Webinar

“No me interesan las críticas sobre mí, nunca las leo”, por @guillemrecolons

Quien me conoce ya sabe que yo nunca diría una frase de este estilo “No me interesan las críticas sobre mí, nunca las leo”. Pero la frase es real, la he escuchado en un programa de radio (La Ser, Hora 25), y el literal de la frase era así:

Solo leo lo que me parece interesante, y desde luego, cuando hay críticas sobre mí, no leo ninguna

Pronto desvelo a su autor, pero de entrada te digo que esta reflexión está excesivamente generalizada en nuestra sociedad. Algunos prefieren vivir ajenos a su propia marca personal, entendida como la impresión que dejamos en los demás.

¿Puedes vivir de espaldas a tu marca personal?

Ya lo creo, y no tengo ahora mismo una estadística a mano, pero no me equivocaría demasiado si digo que un 50% de la población en edad laboral piensa así. O lo peor, no lo piensa porque ni siquiera sabe lo que es la marca personal ni le preocupa.

No diré nombres, pero el actual Fiscal Anti-Corrupción de España, autor de la mencionada frase, vive de espaldas a su marca personal. En este caso el asunto es grave. Resulta que el responsable de acabar con la corrupción ha sido acusado -de momento por la prensa y la opinión pública- de corrupción al ser co-propietario de una sociedad offshore con domicilio en Panamá. Ya sabes, “en casa del herrero…”.

Por el momento, sus valedores (el Fiscal General del Estado y el mismo Presidente del Gobierno) tiran pelotas fuera y avalan la gestión de nuestro “héroe”, pero las pruebas, recogidas por un diario, son cada vez más evidentes. En este momento, al Fiscal Anti-Corrupción, la única huella que le preocupa es la que deja en sus valedores. Pero ¿no erosiona eso la marca de quienes le apoyan?

Nota: a las pocas horas de haber publicado este artículo, se hace oficial el cese del Fiscal Anti-Corrupción. Como es habitual en estos casos, disfrazado de dimisión.

El otro lado: Vivir pendiente de tu marca personal en todo momento

Por supuesto, existe el lado opuesto: una excesiva preocupación por saber en todo momento qué opinan los demás. Vivir con un estado de angustia permanente por el qué dirán, perder el gobierno de uno mismo y hacer sólo lo que a los demás les gusta ver de uno.  Hay una reflexión que lo recoge:

La métrica más importante del futuro será lo que piensen de nosotros

La frase es de Vijay Sondhi, VicePresidente de Innovación en la empresa VISA. Y posiblemente no tenga que ver con una excesiva preocupación por la marca que dejamos, sino por adquirir cada vez mayor conciencia de la que dejaremos. Cierto. A pesar de todas las métricas, de los augurios como el de la serie Black Mirror contado hace poco por Cristina Mulero, el boca-oreja, la recomendación directa (word-of-mouth) seguirá siendo la forma más fiable de confianza y conexión entre personas.

Bienvenidas sean las críticas

Por alguna razón que desconozco, se suele creer que toda crítica es negativa. El rostro del experto gastronómico de la película RatatouilleAnton Ego (cuya voz interpretaba magistralmente Peter O’Toole) puede confundirnos, pero hasta Ego sonríe cuando cata la receta clásica que le rememora su infancia.  Las crítica consiste en discernir la verdad, es un examen y juicio, y como todo juicio, puede decantarse a uno u otro lado de la balanza.

Sin miedo

La crítica nos da miedo, por eso a veces nos cuesta pedir feedback. Pero el gran secreto del feedback es que todos dejamos semillas dulces y amargas, y -en mi opinión- no habría desgracia mayor que no conocerlas. Aceptamos tener nuestros propios secretos, pero deberíamos ser capaces de dar feedback a los demás, de recibirlo, de aceptarlo, y de reflexionar sobre si esa huella, esa marca, es la que queremos vestir. Las críticas sobre mí, sobre cada uno, no pueden ser nunca algo a ignorar.

Va por usted, Señor Fiscal Anti-Corrupción: sé que le importa un pimiento choricero lo que yo diga de usted, no soy nadie en su universo. Pero cuando acabe su carrera política (ya sabemos que judicial no lo es), quizás quiera volver atrás para ver dónde estaban las huellas torcidas del camino… y ya será tarde, ¿no cree? No desestime lo que piensan muchas personas no afines; tal vez eso se contagie a las afines.

Imagen: Creative Commons Search Flickr by David Jones

Personal Branding Lab Day 2017 / Webinar

Cómo CONTROLAR si tu actividad en las redes funciona, por @guillemrecolons

Con la última C de controlar llegamos al último capítulo del desarrollo del artículo Las 5 C’s de la gestión de nuestra marca personal en las redes sociales. Las C’s son:

  1. Conocer
  2. Compartir
  3. Conversar
  4. Conectar
  5. Controlar

No hay forma de saber si lo que hacemos funciona sin medir, sin controlar.

Controlar, la 5ªC de nuestra gestión de marca personal en las redes sociales

¿Cómo saber si todo lo que hacemos en nuestras acciones de marketing personal funciona? La antigua usanza dice que si entra dinero y clientes, todo va bien (y viceversa, claro). Pero hoy, además de estos indicadores tan reales, disponemos de herramientas que pueden facilitarnos el trabajo de comprobar si los KPI’s que nos fijamos en su día se está cumpliendo.

Hace algún tiempo escribí en este mismo blog un artículo sobre indicadores de progreso en la gestión de tu marca personal. No me desdigo en absoluto, lo mantengo. Ahí diferenciaba lo que son los indicadores de bienestar de los de vanidad.

Relacionado: Indicadores de progreso en gestión de marca personal (mayo 2016)

Pero a efectos de las 5C’s de gestión de nuestra marca en las redes sociales, trataré de ser algo más específico con las herramientas de medición.

Medir la eficacia en Twitter

Twitter es mi debilidad, no voy a negarlo. A pesar de su complejidad y de las muchas cosas que se pueden medir, las personas tienden a usar una sola vara: el cambio en el número de seguidores. A mi juicio, desde una perspectiva de personal branding, el mejor indicador de Twitter es la cantidad de listas en las que nos han incluido, ya que eso significa que nos están convirtiendo en referentes en una especialidad, uno de los objetivos de marca personal. Dicho esto, ahí van algunas herramientas para medir interesantes:

Social Bearing: Una sorpresa agradable. No necesitas registrarte y te da información de mucho valor y muy bien explicada. Es más que un buscador, más completo que Twitter, para encontrar rápidamente tweets, perfiles afines a tus intereses, seguidores de una cuenta, datos analíticos, etc.. Por ejemplo, un vistazo a mi cuenta en los últimos días tiene esta pinta:

controlar / social bearing

socialbearing.com / impresión de pantalla de la cuenta @guillemrecolons

En la sección @Handle puedes analizar el perfil de cualquier usuario de Twitter, no solo el tuyo. En la sección Tweets puedes analizar el comportamiento de #hashtags, colocar palabras o títulos de post y ver quién interactúa. La sección Geo es especialmente para geolocalizar #hashtags o tweets en una localidad, en un radio de Km y en un tiempo. En People puedes localizar los perfiles más asociados con una palabra clave. En Followers puedes ver no sólo quién te sigue, sino, por ejemplo, ordenarlos por número de listas, una variable clave de influencia. Lo mismo tendrás en Friends, pero de las personas a las que sigues.

Twitonomy Interesante para conocer muchos datos, pero de un vistazo puedes ver en cuántas listas te han incluido (a ti o al perfil que coloques). Otro dato a tener en cuenta es un gráfico sobre cuáles son las mejores horas y días de la semana para publicar en función de tu historial reciente de los últimos meses.

Twitter analytics. Es el de la casa, muy completo. En la barra superior, te da una primera idea de tu evolución en 5 parámetros: Tweets, impresiones de tweets, visitas al perfil, menciones y seguidores. Luego te muestra gráficamente los tweets destacados de los últimos meses en base a: tweet principal, mención principal, seguidor principal y tweet con contenido multimedia.

Linkedin: controlar tu evolución en la red

Aunque Twitter sea mi red favorita, sin duda Linkedin es la que me ha traído más clientes y mejores contactos. Para qué negarlo. Es un excelente escenario para la proyección de nuestra marca personal, tanto por sus posibilidades de networking, su riqueza de contenidos (grupos Linkedin), la posibilidad de captar talento y de poder seguir de cerca a líderes y a empresas.

Social Selling Index (SSI). Es la herramienta de herramientas. Permite conocer un índice de 0 a 100 y ver su evoculción en el tiempo en base a cuatro parámetros:

  • Establecimiento de marca profesional (25 puntos sobre 100)
  • Encontrar a las personas adecuadas 25/100
  • Interactúa ofreciendo información 25/100
  • Crea relaciones 25/100
Controlar. SSI Linkedin Guillem Recolons

El Social Selling Index analiza tu influencia en tu sector y en tu red de contactos

Además tiene otra ventaja: Es tuyo y sólo tuyo. Nadie puede acceder a tu SSI (y obviamente tampoco tú puedes ver los de otros.

Otros indicadores: número semanal de solicitudes de contacto entrantes, porcentaje de visitas a tu perfil, invitaciones a grupos, interacción con tus publicaciones, recomendaciones recibidas en un año, validaciones recibidas, tráfico generado hacia tus sitios web…

¿Se puede medir la eficacia en los perfiles de Facebook?

La respuesta es: poco. Facebook ofrece muchos indicadores para las páginas, pero apenas el número de amigos para los perfiles personales. Existe, de todas maneras, una herramienta llamada Wolfram Alpha, que da ciertas magnitudes de un perfil personal.

WolframAlpha Analiza histórico de publicaciones, nube de etiquetas, gráficos por horario,  fotos por interacción, gráficos con información sobre nuestros amigos… En general es bastante prensa rosa, no es una herramienta que nos permita conocer con detalle gráficos de la evolución de nuestra eficacia en la red.

Otras redes sociales

No quiero extenderme demasiado con todas las redes, pero ahí van algunas ideas.

  • Está claro que YouTube es muy importante, aunque desgraciadamente se utiliza poco en marketing personal. En YouTube no solo cuentan los subscriptores, también las visitas al canal los likes (y dislikes) y los comentarios. Una herramienta sencilla de medición es YouTube Analytics.
  • En Instagram las herramientas de analítica están pensadas para empresas, la única forma de saber si nos ha ido bien ahí es a través de los comentarios de cada publicación, los likes, reproducciones de vídeo, y claro, evolución del número de seguidores.
  • Para Pinterest os dejo este excelente post de Vilma Núñez con las principales herramientas de análisis.

¿Tienes blog o web? Pues hay muchas formas de medir la eficacia

Aquí hay multitud de herramientas que permiten medir indicadores. Desde los indicadores de visitas, tiempo de lectura, procedencia de las visitas y comportamiento hasta indicadores sobre si el SEO es el adecuado o es mejorable.

Google Analytics. Es la superherramienta de métricas de cualquier web o blog (excepto los de hosting gratuito). Mide parámetros como:

  • Audiencia: visitas nuevas o reincidentes, países, idioma, sistema, edad, sexo, intereses.
  • Adquisición: visitas directas, de busqueda orgánica, de campañas AdWords, de redes sociales, de campañas email, de otras webs…
  • Comportamiento: contenidos más vistos, velocidad del sitio, búsquedas en el sitio…
  • Conversiones: muy práctico en webs ecommerce, mide las visitas que se convierten en dinero

SeoQuake. Se trata de una extensión de Chrome o Firefox que nos da toda la información relevante sobre el estado del posicionamiento orgánico de una web.

Semrush. Potentísima herramienta que mide el SEO pero especialmente es interesante midiendo las palabras clave (Keywords).

Una forma particular y poco ortodoxa de controlar tus resultados

Esta es mía: Tiempo dedicado a la semana (en minutos) dividido por leads = Índice R (de Recolons) de eficacia de nuestra actividad profesional en internet. Por leads entendemos conexiones que pueden materializarse en contratos, fichajes, o el tipo de conversión que cada uno elija.

 

Con la 5ª C de controlar acaba esta pequeña saga sobre las 5 C’s de nuestra proyección de marca personal en internet y las redes sociales. Ha sido un verdadero placer, amig@s.

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Pasamos a la acción: es momento de Conectar, por @guillemrecolons

Por si te perdiste las anteriores, este es el desarrollo del artículo Las 5 C’s de la gestión de nuestra marca personal en las redes sociales, y consta de:

  1. Conocer
  2. Compartir
  3. Conversar
  4. Conectar
  5. Controlar

Nos acercamos a la hora del networking, con la “C” de CONECTAR.

Conectar (Networking), la 4ªC de nuestra gestión de marca personal en las redes sociales

Ya nos hemos informado sobre los contenidos a través de la 1ª C, hemos creado un posicionamiento con la 2ª C, hemos demostrado que no somos robots con la 3ª C. Estas tres C’s, bien gestionadas, actúan como foco de marketing de atracción (no empujamos, atraemos) y nos empezarán a generar imagen referente en nuestra área. Ese (y no antes) es el momento de solicitar contactos a las personas que en aquel momento sean potenciales clientes, reclutadores, colaboradores, proveedores, responsables RR.HH de empresas…

Pregúntate qué puede aportarte cada contacto

Antes de salir “a la caza” del contacto es importante entender que por encima de todo son personas. Vale la pena contar hasta 10 y preguntarte qué puede aportar cada uno. Yo lo gestiono de esta manera:

  1. Profesionales de los que puedo aprender y a los que vale la pena seguir de cerca

  2. Profesionales a los que puedo aportar valor en un futuro

  3. Socios clave que pueden ayudar (será recíproco) a llegar a empresas o contactos clave

  4. Potenciales clientes, personas a las que hoy ya podría resolver un problema

Particularidades por redes sociales

 

Linkedin (también vale para BeBee)

La manera de identificar a los contactos es sencilla:

  • Los mejores: Personas que han interactuado con nosotros, compartiendo un contenido nuestro o comentándolo (una recomendación simple es demasiado débil). Ahí se trata de entrar en los perfiles y ver cuál de las 4 categorías anteriores pertenece cada uno. Entrar en su perfil y solicitar la conexión con un mensaje personalizado, ya que tiene más probabilidades de éxito. Los anglosajones llaman a este tipo de contactos hot prospects, porque han mostrado un interés previo y su predisposición a aceptar la conexión es mayor.
  • Los desconocidos pero interesantes: Fíjate que cuanto compartes un contenido en Linkedin (propio o ajeno) dispones de una estadística que te aporta estos datos:
    • Qué empresas han visualizado más tu contenido: aquí vale la pena entrar en el perfil de la empresa e identificar al responsable del área que podría ser tu cliente, colaborador… y contactar
    • Qué perfil de personas (a través del cargo de su trabajo actual) han visto el contenido
    • De dónde procede tu audiencia
    • De qué fuente procede el contenido
    • El peso de audiencia de contactos de 1er nivel (contactos ya reales) o de 2º nivel (potenciales)
  • Los que han visto tu perfil y son contactos de 2º o 3er nivel, es decir, potenciales. En este caso se trata de evaluar a cuál de los 4 perfiles corresponde y enviar una invitación personalizada que corresponda.
Twitter

En Twitter podemos seguir a quien queramos, pero solo podemos enviar mensaje directo a quien seguimos y nos sigue. La manera de identificar hot prospects en esta red es:

  • Los RT o que comparten un contenido directamente desde nuestra red: Si no los seguimos, vale la pena hacerlo. Los likes son demasiado débiles como para presuponer un interés. Aquí no se lleva el mensaje personalizado, y francamente, no soy partidario de enviar mensajes directos automatizados. Prefiero personalizar: “Gracias, Juan por seguirme, estoy seguro de que…”
  • Los que nos envían mensajes directos no automatizados y que podamos valorar como interesantes. De hecho ya son contactos, y hemos de valorar si damos un paso más y pedimos teléfono o correo electrónico (a diferencia de Linkedin, en Twitter no disponemos del email de nuestros seguidores).
  • Listas: Indagar en qué listas nos han incluido, son fuente de posibles contactos. Crear nosotros listas incluyendo a personas de cada categoría (pueden ser secretas).
Facebook

No es cierto que Facebook sea una red exclusivamente personal. Cada vez más se está llenando de contenido profesional, por lo que la primera decisión a tomar es si nos abrimos al networking profesional o no.

Facebook requiere, como Linkedin, contacto mutuo para acceder a los mensajes directos de Messenger. Si decides compartir contenidos profesionales en esta red, fíjate en quién comparte, comenta o interactúa y a partir de ahí puedes solicitar contacto en función de las cuatro categorías mencionadas anteriormente.

Prepara un mensaje personalizado, un Social Media Pitch

Es importante que en aquellas redes que lo permitan (Linkedin y BeBee) personalicemos el mensaje. No sólo por aumentar las posibilidades de éxito, también para dejar claro desde el primer momento qué tipo de relación pueden esperar de nosotros.

En este sentido, te invito a crear cuatro plantillas de mensaje de contacto en base a los cuatro tipos de relación que hemos mencionado anteriormente. Recordemos que los del grupo 4 son los que requieren un discurso (social media pitch) mejor pensado y estructurado. Son el grupo más difícil pero el que antes puede dar conversión. Eso no significa que una vez aceptado el contacto les bombardeemos con ofertas a las pocas horas del noviazgo.

Esencial: en cada mensaje solicitando el contacto tener en cuenta el protocolo: idioma de la persona, tipo de relación (usted o tú), mencionar el nombre o el apellido, dejar claro el objetivo de la conexión, pedir directamente formar parte de su red y despedirse formalmente. El que quiera puede adjuntar su teléfono o email junto a la firma. Yo no lo hago, pero no me parece mal.

Construye agenda

Conectar no es coleccionar. Mejor pocos, enfocados y buenos que muchos y dispersos. Están para ayudarnos en nuestra estrategia personal (y nosotros en la suya), y por ello es importante ir creando una agenda por tipos, y acordarnos cuando sea el momento de pedirles algo. Puede ser invitarles a un evento, a visitar una web, a quedar para tomar un café, reunión…

Paciencia: Roma no se construyó en un día

Ya tenemos una agenda de valor creada. Hemos de ser pacientes. Al conectar, muchas personas verán más nuestros contenidos e interacciones, la relación se irá creando poco a poco. Ahora nos queda algo importante: controlar (o medir), la 5ª y última C de nuestra proyección de marca personal en las redes sociales. Te espero en una semana.

Si crees que he olvidado algo importante en este post, te invito a dejar un comentario. Siempre contesto.

Conversar en la red, o cómo pasar del “estar” al “ser”, por @guillemrecolons

Sigo con la serie Las 5 C’s de la gestión de nuestra marca personal en las redes sociales cuyos contenidos son:

  1. Conocer
  2. Compartir
  3. Conversar
  4. Conectar
  5. Controlar

Ahora es momento de desarrollar el “Conversar”.

Conversar en la red, la 3ªC de nuestra gestión de marca personal en las redes sociales

Suelo decir que nuestra presencia en las redes no tiene valor si no le damos esencia. Estar no vale, hay que ser. Estar es un mero trámite, es para que encuentren tu perfil. Pero poco más sabrán de ti. Tu huella emocional se consigue conversando.

Los mercados son conversaciones. Ahora hemos visto que eso es cierto

La predicción de los visionarios Levine, Locke, Searls y Weinberge  se ha cumplido. Ellos fueron los autores del Manifiesto Cluetrain en 1999, antes de que aparecieran las redes sociales.

Los mercados son conversaciones porque detrás hay seres humanos, no simples sectores demográficos. Si en el capítulo anterior decía que compartir puede posicionarnos como especialistas, conversar es lo que nos hace personas, seres humanos. La red colaborativa ha permitido que los mensajes corporativos tengan al fin feedback, nuestro feedback. Los mensajes publicitarios ya no son unidireccionales, ya que podemos contestarlos, compartirlos o criticarlos. Y las empresas lo tienen muy en cuenta, monitorizando constantemente la reputación de sus marcas y directivos.

Las conversaciones nos humanizan y nos hacen memorables

Conversar en la red es el complemento de compartir contenidos. Pero a la inversa: opinamos, recomendamos aquello que nos llama la atención, que nos rechina o de lo que estamos de acuerdo. Es posible que se creen robots para recomendar entradas en Facebook o Linkedin o Twitter. Pero ningún robot -de momento- podrá mantener un chat con nosotros. Todo lo que esté fuera de los cálculos matemáticos y de probabilidades es subjetivo, y esa riqueza de la subjetividad es patrimonio humano.

Algo más que cortesía o “netiqueta”

A menudo la conversación la empieza otra persona, que nos coloca un comentario en algo que hemos creado o compartido. El protocolo dice que si se cumplen las formas, se debería contestar siempre. Pero yo lo elevo por encima del simple protocolo: se trata de una cuestión de sentido común y de oportunidades. Me ha pasado muchas veces que a raíz de un hilo de conversación ha seguido peticiones de contacto de gran valor.

Una cuestión de estilo

Dejemos por un momento de ver las redes sociales como un mal necesario y cambiemos el prisma hacia una oportunidad. Una oportunidad de conversar en la red con personas de ideas afines de cualquier parte del globo, a tiempo real o de forma asíncrona. Eso, querid@s lector@s, no lo podíamos hacer hace 15 o 20 años. Y además nos permite imprimir nuestro estilo, nuestro ADN de marca.

Trols > Con ellos mejor olvidarlo

Hay ciertas conversaciones que es mejor evitar. Llamo troll a todo individuo que no se identifica y utiliza una identidad falsa. Si entramos en los comentarios de cualquier noticia de un diario digital, veremos que el 80% de los comentarios (por cierto, muy airados) son de perfiles inventados. En Twitter abundan. Yo no sé vosotros, pero conversar en la red con alguien al que no le veo la cara ni sé su nombre, su relato, no me llena. Un consejo: no perdáis tiempo. Suelen ser provocadores y siempre, siempre, siempre, creen estar en posesión de la verdad absoluta; lo mejor es ignorarlos.

La semana que viene hablaré de un aspecto clave de la proyección de nuestra marca personal en redes sociales: conectar, algo que ya conocemos como networking.