Para quienes tienen una idea de negocio y quieren desarrollarla con garantías de éxito

¿Luchas contra los ladrones digitales del tiempo?, por @guillemrecolons

Reduciendo la marcha

El fenómeno del downshitfing (reducir la marcha, vivir con menos) arrecia de nuevo con la superconectividad creciente de los entornos digitales. Algo así como los ladrones digitales del tiempo. Si ya era importante en sus orígenes el llevar un equilibrio entre lo laboral y lo privado, entre lo material y espiritual, ahora se alzan voces que claman incluso recuperar los viejos terminales móviles sin conexión a Internet para tener un mayor control de la gestión de nuestro tiempo y, sobre todo, de nuestras prioridades.

¿Somos dueños de nuestra vida?

La cuestión es si somos dueños de nuestra vida o si las interrupciones permanentes en forma de alertas, avisos… se adueñan de nuestro tiempo. Muchos hemos caído en el fenómeno de la sobre-saturación de información, que no procede únicamente de las redes sociales clásicas como Twitter, Facebook, Linkedin o Instagram, también de plataformas digitales como Whatsapp, de nuestro correo electrónico y de las “nuevas funcionalidades” que nos avisan siempre que alguien a quien seguimos emite un vídeo en directo (Periscope, Facebook vídeo, Instagram, incluso Whatsapp…).

Posibles rutinas para resolver el problema

La solución a este fenómeno pasa por cuatro rutinas recomendables para reducir la marcha:

  1. Determinar qué fuentes de información y -por tanto, de interrrupción- son prioritarias para nosotros. Por ejemplo, podemos clasificar entre las siguientes:
    • Llamada telefónica de alguien de nuestra lista
    • Llamada telefónica que no identificamos, y que puede ser spam, pero también alguien que nos trae buenas noticias
    • Medios tradicionales (TV, prensa, radio…)
    • Correo postal
    • Correo electrónico. En este sentido, plataformas como GMail que distinguen entre correo normal, social o promociones, son de gran ayuda.
    • Mensajería instantánea: Desde las app como Whatsapp, Telegram o Line hasta los mensajes directos de Messenger (Facebook), Twitter, Instagram…
    • Redes sociales: Menciones directas, etiquetados en fotografías o vídeos…
    • Smartphone: Notificaciones procedentes de apps, de redes sociales, correo electrónico, Whatsapp
    • Medios de comunicación digitales (webs, blogs, portales…)
  2. Colocar nuestra agenda por encima de cualquier fuente de información, dejando que ésta se interrumpa únicamente por aquellas que hemos situado como prioritarias. En otras palabras, dejar un tiempo para cada cosa. Si las redes sociales no son importantes para nosotros lo adecuado sería destinarles un tiempo no pre-asignado a otras tareas. Por ejemplo, tiempos muertos (esperas…) o un momento antes de cenar… Nadie se va a preocupar porque tardemos unas horas en contestar.
  3. Eliminar las notificaciones en el smartphone. Es una solución que muchos psicólogos están recomendando. Significa que cuando quieras ver algo o a alguien, lo harás siguiendo tu voluntad y tus prioridades de tiempo. En Whatsapp y aplicaciones similares, por ejemplo, se pueden “silenciar” grupos (lo más temible) para no estar constantemente mirando el terminal. En las apps de redes sociales sólo hay que eliminar las notificaciones. Así de sencillo.
  4. Desconectar bluetooth y wifi cuando necesitemos concentrarnos en nuestro trabajo o, simplemente, en leer un libro.

¿Más radical?

Quizás no sea necesario recurrir a extremos como recuperar un terminal sin acceso a Internet si seguimos pautas de sentido común y si somos conscientes de que los medios digitales son grandes fuentes de información y conectividad, pero también ladrones digitales del tiempo. El downshitfing digital se va a ir introduciendo en nuestra cultura. Por nuestra salud.

Foto: Unsplash Lionello DelPiccolo

Plan de comunicación personal: ¿Por dónde empiezo?, por @guillemrecolons

El plan de comunicación personal o plan de visibilidad es la última de las etapas del Iceberg de la Marca Personal, la que conseguirá sacarnos del anonimato o potenciar la impresión y difusión de nuestra marca. Podríamos decir que estamos ante la construcción del tejado de la casa, lo que significa que antes habremos consolidado los cimientos (autoconocimiento) y trabajado en la estructura central (estrategia personal). Si no es así, no sigas leyendo, ya que lanzarte a comunicar sin saber qué decir ir como un pollo sin cabeza¹.

 

Plan de comunicación personal, esquema general

el plan de comunicacion personal / guillem recolons / soymimarca

Infographics by Guillem Recolons / Shutterstock

Arrancando el plan de comunicación personal: Objetivo

Date cuenta que he escrito “objetivo” y no “objetivos”. En personal branding el objetivo es uno: conseguir ser reconocido como… Por el momento no necesitamos recurrir a los objetivos SMART, propios del área de comunicación online.

De manera que a modo de ejercicio, te propongo que rellenes las líneas de puntos:

Convertirme en un referente en …………………………………………………….. en la zona ………………………. y con la especialidad ……………………………. y basando mi propuesta de valor en ……………………………………………………………………

Definiendo al público objetivo (target)

¿Recuerdas cuando trabajábamos el modelo de negocio? Ahí, en la columna derecha, definíamos a nuestros clientes. Es lo que Osterwalder, creador del Business Model Canvas, llama “segmentos de clientes”. En otras palabras, a quién ayudas con tu propuesta de valor.

Aquí se trata de definir a quién nos dirigimos, qué segmentos son prioritarios. Se trata de detallar a los que ya son clientes y a los que nos gustaría que lo fueran (potenciales). A modo de ejercicio, escribe 10 empresas que te gustaría que fueran tus clientes. Eso te ayudará a crear un plan para llegar a cada uno de ellos.

En clientes potenciales, es clave que una vez identificados, los prospectemos. Para ello podemos utilizar directorios en papel, revistas sectoriales, directorios online, Linkedin, Twitter…

Prescriptores, socios clave, influencers…

¿Recuerdas cuando trabajábamos el modelo de negocio? Ahí, en la columna izquierda, ahí definíamos a nuestros socios clave, las personas que nos pueden ayudar a llegar a nuestros clientes, nos conocen. Pueden dar fe de que somos buenos en lo nuestro, pueden recomendarnos, abrir puertas. Todos sabemos que es más fácil llegar a un nuevo cliente a través de alguien que a “puerta fría”.

Vale la pena destacar que el mejor prescriptor es un cliente satisfecho, así que yo empezaría por aquí, sin duda. La pregunta es muy sencilla:

En base a la experiencia que tuvimos trabajando juntos, ¿conoces a alguna empresa en la que creas que puedo aportar valor?

Mensaje y contenidos, por eso te recordarán

Este capítulo ya debería estar preparado si has trabajado en la estrategia personal, la segunda fase de trabajo del Iceberg. El mensaje viene determinado por la propuesta de valor y por la definición del territorio de marca.

Propuesta de Valor

Para encontrar tu propuesta de valor te puedes hacer estás preguntas:

¿Cómo añado valor a mis clientes / accionistas / jefes / pacientes….?
¿Qué problema soluciono?
¿Qué necesidad puedo satisfacer?
¿Qué salen ganando si me contratan?
¿Qué ofrezco yo adicional, diferente?

¿Un ejemplo? “Puedo organizar un evento que aumentará el tráfico de clientes y tus ventas”

Territorio de marca

Por su lado, el territorio de marca personal es un espacio competitivo donde conceptualmente nuestra marca personal tiene una serie de oportunidades. Definimos qué lugar queremos ocupar en el mercado, cómo queremos competir, y con qué queremos que se nos asocie. Por ejemplo, ¿qué espacio ocupa para tí BMW? ¿Tecnología, diseño o experiencia? Y ahora pregúntate ¿Qué espacio ocupo yo?

Para definir el territorio de marca te aconsejo la lectura de este post de Iván Díaz (Branzai), en el que también se apoya en los 12 arquetipos de Jung para definir un territorio de marca personal.

Construcción del mensaje

Llegados aquí, podemos crear una estructura básica. Luego el trabajo es adaptarla a distintos medios. Una fórmula puede ser

Mensaje = Nombre + Cargo + Empresa + Propuesta de Valor + Territorio de Marca

Hola, me llamo ………………………….. soy ……………………… en la empresa …………………………….puedo conseguir que su negocio / marca alcance ……………………………………………………………….. y baso mi método de trabajo en …………………………………..

Contenidos

Ahora se trata de crear un listado de los 5 temas principales de los que tenemos autoridad. Por ejemplo, si eres interiorista puedes hablar de análisis previos, de espacios, de iluminación, de muebles, de experiencia, de colores…

Y lo más importante, se trata de crear un calendario y planificar esos contenidos en el tiempo y en los medios. Hablaremos de contenidos con más detalle en un monográfico. El tema lo merece. Recordemos que cada vez más nos recordarán por lo que creamos y compartimos.

Medios

De nuevo ¿Recuerdas cuando trabajábamos el modelo de negocio? Sí, cuando definíamos los canales nos referíamos a eso, a los medios. Los que ya utilizamos (si tienen éxito) y lo que no pero deberíamos. Por regla general aquí todo el mundo piensa en internet y las redes sociales, pero hay vida fuera de internet, y recordemos que muchos tratos se cierran con un apretón de manos real.

No se puede recomendar los mismos medios para todo el mundo. A un cantante de rock, por ejemplo, Linkedin puede no aportarle gran cosa a priori. Por eso, para saber qué medios elegir dependes de tres factores:

  1. Qué medios llegan a tus clientes (afinidad). Es el punto clave. Si decides basar toda tu acción de comunicación en Instagram y tus clientes son abogados senior, fracasarás con seguridad.
  2. Presupuesto disponible. Quítate de la cabeza que los medios como blogs y redes sociales son gratuitos. Escribir este post me ha llevado tres horas, y time is money. Si dispones de presupuesto puedes utilizar medios clásicos offline (escribir un libro, aparecer en anuncios de radio, prensa, TV, exterior…), agencias de RRPP para aparecer en medios (formato redaccional). O medios online: banners, redes sociales, web, blog, campañas social media…
  3. Dominio del medio. Sería absurdo tratar de gestionar un blog sin competencias para ello. Así que o descartas, o delegas o te formas. Y lo mismo con redes sociales: No se te ocurra entrar en Twitter sin haber leído algún libro, que los hay. Y vigila si quieres hacer vídeos “busto parlante” o a hablar en público sin haber pasado por un especialista como Alicia Ro, Terry Mclean, Carles Lombarte o Elena Tecchiati.

Como este aspecto da para mucho lo abarcaremos en dos monográficos, uno sobre medios offline y otro sobre medios online.

Un punto importante en comunicación online es definir objetivos S.M.A.R.T., recuerda, Specific (Específico), Measurable (Medible), Achievable (Alcanzable), Result-oriented (Orientado a resultados) y Time-limited (Fecha límite de ejecución).

 

Espero haberte animado a crear tu propio plan. Es un artículo muy breve, pero tienes lo básico para empezar. Para adentrarte en el tema puedes leer el libro de Andrés Pérez Ortega Te van a oir o el de Neus Arqués Tu plan de visibilidad +40.  Y por supuesto, si necesitas mentor, cuenta con nosotros.

¹Expresión by Eva Collado

²Imagen: Pixabay

 

10 competencias para tener un equipo profesional de lujo, por @jordicollell

Cuando tratamos de la gestión marca personal de los empleados nos centramos de entrada en su gran importancia para amplificar el eco de la marca corporativa. Hablamos de sinergias comunicativas y de un mayor compromiso por ambas partes para avanzar cogidos de la mano compartiendo visión, sentido y contenidos.

Apoyar de manera activa que los empleados gestionen su marca personal, apostar por el branding de los empleados, el employee branding (o employee advocacy), tiene  también un gran impacto en el terreno de las competencias individuales. La toma de consciencia de que dejamos huella y de que estamos frente a un nuevo paradigma que rige las relaciones de colaboración con las empresas, las clásicas relaciones laborales, abre la puerta a una nueva manera de actuar autónoma y centrada en cerrar  proyectos  para poder iniciar otros nuevos y así ir repitiendo el círculo virtuoso de la continuidad en el desarrollo de las tareas profesionales. Es la forma de tener un equipo profesional de lujo.

Las competencias que desarrolla progresivamente la gestión de la marca personal son entre otras las siguientes:

1 Gestión de la incertidumbre.

Los que tenemos experiencia en consultoría de marca personal enseñamos a trabajar cada proyecto como un modelo de negocio y esto permite gestionar de manera directa y fácil algunas variables que en los modelos clásicos se hacia después de largos y costosos planes de negocio cifrados. El paradigma de la certeza ha pasado a la historia y el manejo controlado de la incertidumbre permite una mayor agilidad y puesta a disposición de los clientes, internos y externos de las propuestas de valor.

2 Orientación a los clientes

El eje motor de la marca personal es la propuesta de valor, sin ella el mensaje pierde el sentido y el elemento diferencial. Quien está acostumbrado a trabajar y explicitar sus propuestas de valor se dirige a los clientes con esta misma óptica y con la voluntad de solucionar problemas y dar servicio.

3 Orientación a resultados

El objetivo de la gestión de la marca personal es ser elegido y quien gestiona su marca lo tiene muy claro desde el primer momento si va acompañado por profesionales con experiencia. Por lo tanto la orientación a conseguir los objetivos corporativos no es más que una prolongación de los objetivos de la propia marca del colaborador.

Capacidad de liderazgo

Un líder es una persona que tiene los objetivos claros, sabe a dónde va y contribuye a que otras personas hagan cosas que de manera espontánea no harían. El proceso de gestión de la marca personal, el personal branding, ofrece esta visión clara a medio y largo plazo que cuando se une a la estrategia corporativa orienta de manera natural hacia el liderazgo.

5 Capacidad de resiliencia

No siempre se acierta, no siempre salen las cosas como se han pensado. Tener claro lo que se quiere conseguir, tener un modelo de negocio definido permite también reorientar las acciones hasta conseguir los resultados esperados siempre con el mínimo coste.

6 Trabajo en equipo

Una marca personal que no gestiona adecuadamente las alianzas no es tal marca. Quien tiene una marca potente está mentalizado a trabajar en equipo y a buscar las alianzas necesarias para obtener el apoyo adicional de prescriptores internos y externos.

7 Polivalencia

La capacidad de desarrollar distintas funciones depende en gran manera de la actitud de las personas y de su visión de la compañía. Al favorecer la integración de los objetivos personales con los corporativos esta visón se enriquece y permite tener la motivación suficiente para poder desarrollar diversos roles profesionales.

8 Humildad y constancia

Son dos de los pilares del personal branding, quien desarrolla su marca tiene claras sus metas por las que lucha sin y que debe ser un ejemplo para los demás.

9 Formación permanente

Una marca personal profesional bien gestionada se ocupa e estar permanentemente al día para mantener y aumentar su valor. La principal beneficiaria de esta motivación personal es la propia compañía.

10 Aportación constante de valor

Estar mentalizado en la creación de valor hemos visto que orienta de manera natural hacia los clientes pero también hacia la mejora de los procesos de la compañía y hacia el crecimiento del negocio.

¿Apostarías por tener colaboradores con estas competencias? ¿Puedes permitirte la frivolidad de no hacerlo? ¿Renunciarías a tener un equipo profesional de lujo?

Llámanos y te ayudaremos.

Imagen: Pixabay

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Solomon, conformidad social y marca personal, por @guillemrecolons

El experimento de Solomon Asch sobre la conformidad social

El psicólogo polaco nacionalizado estadounidense Solomon Asch decidió hacer un experimento particular sobre el conformismo. Corría el año 1951, y eligió una escuela como campo de pruebas. Se trataba de analizar el comportamiento humano dentro de un entorno social concreto.

Lo que hizo fue reunir a ocho alumnos, siete de los cuales pre-avisados por el terapeuta y un octavo que era el verdadero objeto del experimento. El psicólogo les mostraba una tarjeta como prueba visual, y supuestamente siete de ellos debían dar una respuesta equivocada para así comprobar cómo actuaba el octavo. Un porcentaje muy elevado respondió erróneamente, aún sabiendo que se equivocaban, por temor a ser el elemento discordante de la mayoría o al ridículo.

La sorpresa

Solomon Asch quedó, como es obvio, sorprendido por los resultados del experimento. Sus creencias sobre la libertad de las personas para tomar decisiones se vinieron abajo.

Actuamos condicionados por la sociedad, en mayor medida de lo que imaginamos

El ya conocido como “Síndrome de Solomon” saca a relucir nuestra baja autoestima y la importancia casi enfermiza que damos a lo que opinen los demás de nosotros.

Miedo a brillar

Hace unos meses traté de este mismo tema en este blog y precisamente referido al síndrome de Solomon. Cierto, en nuestra sociedad los éxitos ajenos no siempre son alabados sino todo lo contrario, y por esta razón muchos ocultan sus cualidades y capacidades. Prefieren mantenerse en el discreto anonimato antes que enfrentarse al criterio de la mayoría.

¿Debemos conformarnos con la conformidad?

No respondas. Lo sé. No. La conformidad social es la antítesis de progreso. Entonces, ¿de dónde sale tu miedo a destacar, a brillar, a ser fiel a tus valores y creencias? En gestión de marca personal damos mucho valor a lo que piensan los demás de uno. Pero no hay que llevar al extremo la opinión de la mayoría, ya que eso no significa otra cosa que dejar la nave de uno a la deriva, sin rumbo y al acecho de las rocas.

Marca personal y síndrome de Solomon

Para combatir el síndrome de Solomon de la conformidad social propongo algo muy sencillo: que seas tú quien hagas brillar a los demás con tu propuesta de valor, con tu trabajo (acciones, no palabras). Así tu marca acabará reflejando el brillo que ha creado.

Imagen: David Marcu

El efecto perverso del mensaje, por @jordicollell

Una mentira repetida adecuadamente mil veces se convierte en una verdad

Joseph Goebels

El caso de Nadia

Recientemente he tenido la oportunidad de participar brevemente en un programa de Equipo de Investigación  de La Sexta sobre el caso de la niña Nadia. Nadia está afectada por una rara enfermedad desde su nacimiento, y supuestamente estaba en riesgo de muerte a corto plazo si no se operaba de manera inminente. El padre se dedicó durante años a levantar fondos procedentes de donaciones particulares, y al final se pudo demostrar que todo era una farsa, el dinero iba a parar a las arcas patenas y era utilizado para mantener un ritmo de vida a todo tren. Un caso de falsedad en el mensaje y de poca seriedad profesional de los medios que no verificaron la veracidad de las fuentes.

¿Cómo ha podido el mensaje de Fernando Blanco, así se llama el padre, calar en la opinión pública durante años? ¿Cómo ha sido posible que no se verificaran las fuentes de información? La respuesta está en la propia estructura del mensaje.

La enfermedad

Nadia es una niña afectada por tricotriodistrofia, una enfermedad de las llamadas raras que provoca entre otros efectos un envejecimiento prematuro. No se puede curar pero se pueden tratar los síntomas, y no produce necesariamente la muerte a corto plazo.

La manipulación

El padre de Nadia vio que la enfermedad de su hija podía ser una fuente de ingresos y se empleó  fondo en explotarla. Los medios de comunicación se pusieron de su parte hasta que El País se puso a investigar y descubrió que era un fraude.

Los antecedentes: La Marca Personal de Fernando Blanco

La huella dejada por el padre de Nadia era la de un pequeño estafador que había pasado una temporada en la cárcel por apropiación indebida de dinero de la empresa para la que trabajaba.

Tenía fama de buen comercial, don de la palabra y fuerte capacidad para convencer y generar credibilidad.

Tuvo frecuentes cambios de domicilio ya que cada vez que era descubierto en alguna de sus fechorías se trasladaba a otro lugar para comenzar de nuevo.

El mensaje: Cuatro relatos en uno

El objetivo del relato ha sido ablandar corazones y predisponer a la audiencia a la donación de fondos de manera rápida y sin hacer preguntas. A la vista de los resultados ha resultado eficaz hasta el descubrimiento de la farsa.

  1. Relato épico: La lucha contra el tiempo. Fernando presentaba la situación como una lucha contra el tiempo: Si no se le practicaba el tratamiento de turno en un plazo corto la niña moriría inexorablemente. Traspasaba la responsabilidad hacia la audiencia: si no colaboráis seréis los responsables de la muerte de mi hija. Es el efecto de cuenta atrás. El tiempo es un enemigo enorme, Fernando un pobre padre, es David contra Goliat.
  2. Relato de buenos y malos. Durante los años que dura la situación hubo de todo gente mala que se aprovecho de los padres para sacarles dinero y personas que ayudaron a pesar de tener pocos recursos disponibles. Entre los malos destacan la figura del mal amigo que se fuga con su dinero, del mal médico que les cobra una barbaridad por nada y del falso organizador de conciertos para recaudar fondos que también les estafa. Por la parte de los buenos aparece una anciana que con una renta de sólo 360€ al mes hace una donación mensual de 5€. Si ella puede ¿no podrás tu dar una contribución para salvar a una niña?
  3. Relato de amor. La familia se vende todas las propiedades para dedicarse en cuerpo y alma a salvar a la niña. El padre anuncia que ha sido diagnosticado de un cáncer de páncreas muy agresivo del que no piensa tratarse porque necesita todos los fondos disponibles para su hija. Aquí traspasa una doble responsabilidad a la audiencia: Si no colaboras ya no va a morir una sino dos personas, ¿a qué esperas?
  4. Relato heroico. En un punto del desarrollo del drama encuentra un especialista de gran renombre que vive en una cueva de Afganistán y ni corto ni Perozo se padre e hija se trasladan bajo las bombas a buscarle con el riesgo que supone para su vida.

El impostor

Los impostores buscan el reconocimiento de los demás atribuyéndose hechos, situaciones y experiencias que no han vivido, no reconocen en su existencia una propuesta de valor suficiente para ser conocidosreconocidos y memorables y cruzan el umbral de la realidad para entrar en el mundo de la ficción. Intentan suplir carencias personales de formación y experiencia y en otros sociales y de relación y al final deciden cambiar la realidad por la virtualidad.

En este caso el padre de Nadia, el impostor, consigue obtener ingresos “vendiendo” la tranquilidad de su audiencia de haber hecho una buena acción, salvar a su hija, a cambio de una donación. Una propuesta de valor clara que se esconde tras un hecho falso que refrenda su impostura.

¿Marca Personal u olvido?

¿Quién se acordará de Fernando dentro de unos meses? Posiblemente su huella quede difuminada y pase a los anales de la picaresca tan en boga en los últimos tiempos. Al final un impostor se convierte en un artefacto, algo que sirve para una finalidad, que se agota cuando es descubierto.

El compromiso del mensaje

Elaborar el mensaje personal es un gran compromiso, y no es delegable. Se puede asesorar, estructurar y ayudar a que tenga un contenido más depurado, pero nadie puede construirlo por otra persona a riesgo de convertirla en un artefacto y en una impostora.

La manipulación acaba creando un efecto perverso del mensaje.

En la imagen: escena del programa de Antena 3 Espejo Público con los protagonistas de esta historia

Enamórate de tu competencia, por @jordicollell

Las empresas pobres se desentienden de sus competidores; las del montón copian a sus competidores; las ganadoras marcan el  camino a sus competidores

Philip Kotler

 

No estás solo. La competencia está ahí.

Aunque no te lo creas, y a pesar de la originalidad de tu propuesta de valor, no estás solo. No te preocupes, no tienes un clon o, por lo menos, es poco probable que sea así, pero seguro que hay varias personas que hacen cosas semejantes a las que tú estás haciendo. Por lo tanto, es importante que sepas qué pasa por el mundo e intentes conocer a tus semejantes.

¿Benchmarking te suena a chino?

Seguro que no. El benchmarking es, ni más ni menos, mirar lo que hace tu competencia para aprender de ella. Si miras estrategias ganadoras, puedes incorporar a la tuya lo mejor de lo mejor y a además mejorarlo todavía más con tu aportación y tu originalidad. Y no te limites a tus competidores inmediatos. Fíjate en aquellas personas que son referentes para ti y mira que puedes incorporar de su manera de hacer aunque su propuesta de valor sea muy diferente a la tuya, no te cierres en tu entorno y abre la mente al mundo.

¿Y esto cómo se hace?

El primer paso ya lo tienes hecho, que es conocerte a ti mismo y tu propuesta de valor pero si quieres poner la guinda al pastel prepara un DAFO de tu marca personal, que todavía te dará más información.

Piensa en quienes son tus competidores pero no pienses en negativo, tus competidores son también tus aliados. Los personal branders hablamos de coopetidores, de colaboradores y competidores al mismo tiempo, es un concepto acuñado por Andrés Pérez Ortega que si lo interiorizas te aportará paz interior y disminuirá tu beligerancia. Al grano, detecta a quien está haciendo algo similar a lo que tu haces y elabora una lista.

Búscales por la red, utiliza las palabras clave que te definen y busca algunas de similares y empápate de lo que están haciendo. Entra en sus páginas, mira lo que comparten en redes sociales y conócelos tan bien como te conoces a ti mismo.

Detecta sus puntos fuertes y aquello que precisamente tu no estás haciendo y sería interesante que hicieras. Vuelve a hacer una lista.

Sonsaca sus puntos débiles y toma también nota para no caer en los mismos, si te equivocas que no sea por tropezar en las mismas piedras en que lo han hecho otros, se original también en esto.

Finalmente mira que puedes incorporar a tu manera de hacer, a tu estrategia. Y no tengas mala conciencia, no estás copiando, simplemente estás investigando para utilizar lo mejor de los mejores y esto es ser creativo.

Invierte tiempo

No caigas en la simpleza de creer que un ejercicio de benchmarking se hace en un plis plas, lleva su tiempo como todas las cosas importantes de la vida. Pero los resultados siempre son positivos, aprendes un montón y mejoras exponencialmente. La inversión vale la pena. Y si no tienes tiempo búscalo o dedícate a otra cosa.

Es una cuestión de hábito

Cuando hayas conseguido analizar a tus competidores en algo rutinario verás que la cosa es más divertida de lo que parece. Convierte el benchmarking en un hábito y entrarás en una dinámica de aprendizaje continuo y ten la certeza de que conforme tu vayas mejorando los demás se fijarán en ti y formarás parte de su entorno de benchmarking. Al final siempre es un ganar-ganar.

Y ahora, manos a la obra

No esperes más y ponte a trabajar con tus competidores. Y si te cuesta y no sabes como empezar aquí nos tienes, Soymimarca te ayudará siempre que lo necesites, cuenta con nosotros.

Imagen: Replashed.com

Detrás de cada número hay historias potentes, por @guillemrecolons

Números insignificantes, historias potentes

Tendemos a analizar y medir con números, pero detrás de cada número hay historias, muchas veces historias potentes.

¿Qué te sugiere el Nº 5? ¿A qué huele? ¿Sabes por qué la modista Coco Chanel encargó este perfume a Ernst Beaux?

¿Y el 39? ¿Por qué es tan popular el Pier 39 de San Francisco? ¿Cuál es el relato?

¿Y el 24601? Si has visto o leído “Los Miserables” de Victor Hugo seguro que recuerdas la vida de Jean Valjean, el prisionero 24601.

¿Por qué en algunas religiones el Nº 7 representa lo bueno y el Nº 8 lo malo?

Ya ves, detrás de cada número hay historias potentes.

Big data, people analytics

El Big Data, y recientemente el People Analytics buscan extraer conclusiones tras analizar los grandes números que se desprenden del comportamiento humano.

Big data. Empresas como Google o Facebook posiblemente tengan la capacidad de predecir el traslado de una epidemia de una región a otra muy alejada. Nuestros gobiernos disponen de datos sobre nuestra historia fiscal, penal, laboral, con los que podrían afinar muy bien en sus formas de hacer política. Lo mismo pasa con las grandes empresas.

De la misma manera, el people analytics puede constituir una excelente herramienta en la gestión del talento. Lo que busca es crear modelos predictivos en base a las personas y sus comportamientos.

Pero lo que por un lado es un claro avance, por otro nos previene de algo: ¿Quién quiere ser considerado como un número?

Nuestras historias personales quedan fuera del análisis

En efecto, estos sistemas de predicción olvidan que detrás de cada persona hay una historia y unas realidades y contextos que la hace diferente a otra. No mejor ni peor, diferente, singular, única.

La cuestión es ¿cómo podemos las personas salir del número, de la mera estadística y dejar una marca diferencial, de valor, relevante, única?

Personal Branding y storytelling, una combinación única para salir del rebaño

Este fin de semana he viajado a lo largo de El Camino Amarillo, de Víctor Gay Zaragoza, para confirmar algo que ya intuía y practicaba de forma desestructurada: la potencia del storytelling como elemento de comunicación emocional de nuestra marca personal.

Volviendo a los números, el relato personal los puede utilizar como comodines para reforzar un concepto, una ventaja, un resultado. En otras palabras, somos nosotros quienes hemos de servirnos de los números y no al revés.

El Camino Amarillo es un recorrido en siete etapas que nos obliga a revisar elementos introspectivos, historias de superación, éxitos, fracasos, aprendizajes… Pero también elementos estratégicos relacionados con nuestra propuesta de valor y modelo de negocio, territorio de marca, mensaje.

Si además tenemos en cuenta que el último paso es el storytelling transmedia, también incluye nuestro plan de comunicación.

En pocas palabras, el storytelling es la exposición de nuestra propuesta de marca en un formato que combina lo racional (qué te ofrezco) con lo emocional (por qué yo).

El número 11 no dice nada. Pero 11 historias potentes lo trascienden todo

El camino amarillo feb 2017 barcelona

Los peregrinos del Camino Amarillo, arropados por Víctor Gay Zaragoza

Once. Somos los que hemos vivido la experiencia de 16 horas de puro storytelling con tintes amarillos. El primer día, al llegar, éramos eso, un número. Al acabar éramos un  libro de relatos inspiradores: un storyteller que jamás volverá a tomar café con mantequilla, una lectora de emociones que te quita kilos y complejos, un “yes we can” venezonalo para el que los muros no existen, una rejuvenecedora con GPS, un IT interesado en TI, un limpiabotas del SXXI, una promesa de la nueva educación, un manager que utiliza técnicas teatrales para generar empatías, un decorador del futuro, una solución contra la ansiedad y por una vida plena, y una emprendedora apasionada del “somos lo que comemos”.

Las personas somos historias. Lo que hemos vivido y aprendido nos proyecta hacia el futuro, hacia lo que queremos vivir y seguir aprendiendo. Como decía una vieja campaña del Midland Bank, cuanto más escuchamos, más aprendemos. Y cuanto más aprendemos, mejor podemos ayudar.

Gracias Víctor, por hacernos vivir historias potentes, únicas, y por ayudarnos a contar las nuestras.

Imagen cabecera: Alexey Lin / Unsplash

 

El combustible del mensaje, por @jordicollell

El liderazgo personal no consiste en una sola experiencia. No empieza y termina con la redacción de un enunciado de misión personal. Se trata más bien de un proceso que consiste en mantener en mente la propia visión y los propios valores, y en organizar la vida para que sea congruente con las cosas más importantes” Stephen Covey

Qué pretendemos cuando trabajamos la estrategia de la marca personal

Saber dónde queremos llegar es imprescindible para tomar el camino correcto. En la gestión de la marca personal cuando hemos definido nuestro proyecto, dibujado el modelo de negocio y profundizado en la propuesta de valor sólo nos falta comunicar definiendo el mensaje. Es aquí precisamente dónde queremos llegar y para ello nos falta todavía recorrer un buen trecho del camino.

Lo que te da sentido debe formar parte de tu mensaje

Si somos capaces de compartir con nuestro público aquello que  da sentido a nuestra vida tendremos la posibilidad de llegar a su corazón y quedarnos en él para siempre. Pero para que esto sea posible nosotros hemos de ser los primeros en tenerlo claro, el proceso es claro: si soy capaz de explicármelo a mí mismo con un lenguaje llano, claro y conciso podré transmitirlo de la misma forma. Por esta razón trabajamos en profundidad sobre el foco de cada cliente, sobre aquello que constituye el eje vertebrador de su existencia y sobre la manera de llevarlo a término. Definiendo la misión y la visión tenemos una parte del mensaje en marcha.

Sin principios no hay memoria 

Nuestro público nos aceptará por lo que seamos capaces de ofrecerle, por la propuesta de valor, nos dejará entrar en su corazón si compartimos con el nuestro foco y nos recordará si transmitimos de manera clara nuestros principios, nuestros valores , aquello a lo  que no queremos renunciar pase lo que pase y que nos ayuda a decir “no” en unas ocasiones y “adelante” sin restricciones en otras. Los principios marcan y definen la consistencia y la coherencia de nuestra marca personal y se guardan en el corazón de nuestra audiencia que es el motor emocional de su memoria.

La coherencia valida o destruye tu marca

Las grandes declaraciones son papel mojado si no van acompañadas de una vida ejemplar. Lo que sólo se dice con palabras y no se valida con actos acaba teniendo un valor escaso y está sometido de manera permanente a la duda.

Vivir la vida con coherencia con la misión y la visión, tomar las decisiones iluminados con sus postulados y amparadas con nuestros valores da una credibilidad irrefutable.

Explícalo siempre que puedas

Exponer situaciones de nuestra cotidianidad que demuestren que estamos viviendo y actuando de acuerdo con los principios que declaramos es imprescindible para que seamos creíbles. Aquí no vale el pudor porque todo lo que los demás no puedan ver pasará inadvertido y quedará aparcado en el mundo de las sombras, no en el las huellas. Esconderse, explicar que vivir una vida en coherencia vale la pena y que es posible aunque no sea fácil es un primer acto de comunicación de la marca personal. Nadie quiere héroes, nuestro público necesita ejemplos de que, a pesar de las contradicciones, de las idas y venidas, de dar dos pasos adelante y una atrás, de los fallos y de o errores, es posible avanzar hacia la coherencia y que es un camino que enriquece. Busquemos siempre ejemplos de nuestra vida que refuercen lo que estamos contando y si no somos capaces de encontrarlos es mejor callar.

Y, una vez más, te vuelve a tocar a ti

¿Tienes definidas tu misión y tu visión? ¿Has identificado tus valores? ¿Puedes ponerte como ejemplo para validar lo que estás explicando? ¿Te cuesta? No lo olvides, trabajar en visión y misión es el combustible del mensaje.

Si no sabes como hacerlo, no lo dudes, llámanos y te ayudaremos.

Foto: Jason Blackeye. Unsplash

Creando alegrías y aliviando frustraciones, por @jordicollell

“Como cuando voy de pesca no pienso en lo que me gusta a mí, sino en lo que prefieren los peces, no cebo el anzuelo con fresas y crema”

Dale Carnegie en el libro “Como ganar amigos e influir sobre las personas” 1936

Todo empieza y acaba en una propuesta de valor 

Si definimos la propuesta de valor como el eje central de nuestro proyecto es natural que le prestemos un poco más de atención. Y esto es lo que hacemos habitualmente con nuestros clientes y lo que vamos a hacer ahora.

Sin una propuesta de valor clara un proyecto está clínicamente muerto porque nadie le va a prestar la menor atención.

Tu público siempre va delante, tú no eres lo importante

Es lo primero que tiene que quedar claro. A menos que tú seas tu propio cliente vale más que te olvides de ti, te pongas a pensar en los demás y en lo que necesitan. Si construyes tu proyecto pensando en ti acabarás muy satisfecho pero solo y pobre como una rata.

Qué significa la expresión propuesta de valor

Es extremadamente fácil de explicar: la propuesta de valor es aquello que es útil para los demás, que les soluciona un problema o les satisface una necesidad o les alivia de un mal trago o…y pon aquí lo que se te ocurra.

Lo que seguro que no interesa a tu público son tus problemas, tus frustraciones o tus necesidades a menos que sean compartidas.

Qué necesitan los clientes

  1. Tener alegrías, es decir conseguir aquello que necesitan o les aporta sentido.
  2. Aliviar frustraciones que son los malos resultados, los riesgos y los problemas que se presentan en su vida tanto laboral como personal
  3. Conectar las alegrías y las frustraciones con su vida o que les quede claro que lo que ofrecemos y solucionamos esté realmente conectado con ellos.
  4. Que la propuesta de valor se traduzca en una oferta clara por nuestra parte de productos o servicios.

Conoce a los clientes como a ti mismo

Saber lo que necesitan, lo que les falta, que es lo que les hace felices o sufrir.

Y sobre todo, qué puedes hacer tu para aliviar el dolor, aumentar la felicidad o satisfacer su necesidad.

Qué características tiene  las grandes propuestas de valor

Ostewalder, Pigneur, Bernada y Smith lo resumen en 10 características que  giran alrededor de lo que venimos diciendo:

  1. Se afianzan en grandes modelos de negocios
  2. Se centran en los trabajos, frustraciones y alegrías que más les importan a los clientes.
  3. Se centran en trabajos no solucionados, frustraciones no resueltas y alegrías no obtenidas
  4. Tiene como objetivo pocos trabajos, frustraciones y alegrías pero se centran en ellos extremadamente bien.
  5. Van más allá de los trabajos sociales y abordan los emocionales y sociales.
  6. Están en consonancia con el modo con que los clientes miden el éxito
  7. Se concentran en los trabajos, frustraciones y alegrías que tiene mucha gente o por los que pagarán mucho dinero.
  8. Se diferencian de la competencia en los trabajos, frustraciones y alegrías que les importan a los clientes.
  9. Superan a la competencia de manera significativa por lo menos en un ámbito.
  10. Son difíciles de copiar

¿Sobre qué se puede aportar valor?

En el libro Generación de Modelos de Negocio se presentan 11 elementos que pueden contribuir a la creación de valor para tu público:

  1. Novedad
  2. Mejora del rendimiento
  3. Personalización
  4. El trabajo, hecho: outsourcing
  5. Diseño
  6. Marca/estatus
  7. Precio
  8. Reducción de costes
  9. Reducción de riesgos
  10. Accesibilidad
  11. Comodidad/utilidad

Y, como siempre, te toca a ti…

¿Cómo enfocas tu propuesta de valor? ¿Qué alegrías aportas? ¿Qué frustraciones alivias? ¿Con qué productos o servicios lo haces?

Si te cuesta ponerlo en limpio, llámanos. Te ayudaremos.

Imagen: Aziz Acharki

El blog ayuda a articular nuestra identidad online, por @guillemrecolons

Esta frase “el blog ayuda a articular nuestra identidad online” no es mía, es de Jordi Adell, Profesor de Tecnología educativa en la Universitat Jaume I de Castelló y una autoridad en entornos personales de aprendizaje (PLE, personal learning environment). Y no puedo estar más de acuerdo.

Muchos anunciaron la muerte del blog

Mi blog personal data de 2007, y ya entonces empecé a escuchar augurios de su desaparición como canal de comunicación personal esencial en la red. El blog que estás leyendo, de Soymimarca, nació en 2010, y salvo un ataque de malware en 2015 que lo dejó KO durante 3 semanas, ha publicado sin parar y con buenos resultados. Pero en pleno 2017 lo único que veo es que algunas redes sociales “imprescindibles” entonces como Second Life, Fotolog, Tuenti, Orkut, Sixdegree y alguna otra han desparecido. Mientras, plataformas blog como WordPress o Tumblr se han desarrollado de manera espectacular, Blogger se mantiene y aparecen nuevas como Medium. El blog, señoras y señores, no ha muerto. Pero sí ha cambiado la forma en que se “consume”.

“Si lo has leído en un blog, no te fíes”

Esta frase era una constante en la primera década de 2000. Como es obvio, la idea fue patrocinada por los medios de comunicación tradicionales y sus versiones online. La desconfianza hacia los blogueros se debía esencialmente a que los contenidos se basaban más en opiniones personales que en hechos. Claro está. Para hechos están los medios informativos. Y los blogs nacieron como espacios personales que, como dice Adell, articulan nuestra identidad digital.

La cosa ha dado la vuelta. La falta de rigor atribuida entonces a los contenidos de los blogs se atribuye ahora a los emisores de información: canales TV, radio, periódicos. Os invito a ojear el resumen ejecutivo del Estudio de Confianza Edelman 2017. Se confía más en una noticia aparecida en buscador online como Google o en un blog que en una aparecida en la portada del mayor rotativo de tu país.

Confiamos en personas como nosotros

El mismo estudio de Edelman deja muy claro que confiamos en nuestros pares antes que en fuentes oficiales, CEO’s, o en la Administración y la clase política. En este sentido, el blog personal actúa como un vector de opinión e información de confianza. No, el trabajo del periodista no desmerece, en absoluto. Al contrario. El problema suele estar en el sesgo que aplica la dirección editorial. Los blogs no engañan: el sesgo personal se proyecta desde el primer día. Es la marca personal del blogger lo que nos atrae; su forma de escribir, de criticar, de pensar.

Pocos medios oficiales hablan del ocaso de la prensa escrita, pocos hablan del estudio de Edelman que cuestiona su confianza pública. Los bloggers lo hacen.

Crear y compartir información y opinión

Un blog es una casa virtual, que permite mostrar lo que pensamos que puede ser valioso para nuestro público. No está sujeto a los cambios de política y de condiciones de servicio de las redes sociales. Permite comentarios sin límite de duración, y permite compartir los contenidos de cada post en las redes sociales que cada uno crea oportunas.

Tres ventajas del blog que muchos desconocen

No listaré las ventajas y desventajas genéricas de los blogs, hay mucho escrito sobre eso. Pero creo que hay algunos aspectos fundamentales que influyen en nuestra metodología de trabajo. Aquí van:

  1. Un blog obliga a una disciplina. Nadie, conscientemente, abre un blog para abandonarlo. Publicar es un ritual, y pide una disciplina, una frecuencia. No hay reglas, puede ser una vez al día (Enrique Dans, Isra García), dos veces por semana (Andrés Pérez Ortega), una vez por semana (yo mismo en mi blog personal), una al mes o una al trimestre. Pero la cuestión es no faltar a la cita con tus lectores.
  2. Un blog ayuda a encontrar contenidos de calidad en la red y fuera de ella. Esos contenidos se pueden filtrar a través de diversas herramientas, como Feedly, Pocket, RSS, Diigo, Google Alerts y muchas otras. Y con ello obtenemos referencias de valor que nos ayudarán a plantear un contenido original. En el caso de este post, me ha ayudado mucho un vídeo sobre Entorno Personal de Aprendizaje del ya referido Jordi Adell (me llegó por referencia de Eva Collado) y, por supuesto, el referido estudio Edelman. Pero no todo está en la red. A menudo recurro a bibliotecas para reforzar contenidos.
  3. Un blog es una gran plataforma de networking. Lo sé,  quizás te preguntes ¿qué pinta el networking en esto? Mucho más de lo que parece. Si en un post hablas de una experiencia con una marca, con una persona, con una prueba de producto o servicio (un viaje, hotel…) estás generando conexiones (positivas, neutras o negativas). Si quiero conocer a un Dircom (director de comunicación) de alguna compañía, le puedo invitar a participar en una entrevista breve en el blog: el acercamiento es más fácil.

¿Qué pasa con el blog corporativo?

El blog corporativo es una evolución natural del blog. Ahora se han normalizado, precisamente debido a la pérdida de confianza de los portavoces oficiales de las empresas, pero hace solo 7/8 años eran atípicos. Yo los llamaba flog (falso blog), ya que los primeros no iban firmados por autores sino que eran meras secciones de noticias bajo el título de blog. A decir verdad, aun quedan muchos así, debido básicamente al miedo (pánico) de algunos directivos a dar voz pública a sus profesionales, los auténticos transmisores de confianza de las empresas.

Por tanto, si tuviera que dar un consejo de amigo es que no lances un blog corporativo si no dejas que tus profesionales de distintas secciones (no solo RRPP y comunicación) aporten contenidos, los firmen y protagonicen los comentarios que puedan generar. Como dice Arruda refiriéndose a las empresas, Your People Are Your Brand.

Hacia dónde van los blogs

No sólo no van a desaparecer, los blogs van a evolucionar en paralelo a la web semántica. En este sentido hemos ido viendo cada vez más imágenes, subtítulos, palabras clave, y audios. Eso lo vaticinaba el ensayista Nicholas Carr hace 10 años en su artículo Is Google making us stupid? donde afirmaba que la forma de leer los blogs era diferente a una lectura tradicional: menos lineal, más conceptual, rápida y ágil.

No tengo blog. ¿Es grave?

La primera razón para no tener y publicar en un blog es la falta de tiempo. La segunda la falta de competencias digitales para gestionarlo. La tercera es que se desconoce su utilidad. La cuarta es que no se sabe sobre qué escribir. Todas tienen solución si existe la voluntad de tomar las riendas de nuestra marca personal. Para eso estamos los asesores de personal branding.

No disponer de un blog es grave o no dependiendo de cómo este la salud de tu marca digital. Si al buscar tu nombre o tu propuesta de valor en Google no apareces o apareces mal, no tener blog es poco aconsejable.

A la inversa, un blog nos posiciona como especialistas en nuestra área de experiencia, proyecta nuestra propuesta de valor y nos hace visibles en la red.

Hoy existen nuevas plataformas blog que no requieren inversión económica ni la atención de un blog propio. Por ejemplo, Pulse, el blog de Linkedin, en que cualquiera puede escribir y llegar a miles de personas.

 

La decisión es nuestra. El blog sigue vivo, muy vivo, es el eje central de nuestro entorno personal de aprendizaje y la ayuda principal para articular nuestra identidad online.

Fotografía: Sean Brown. Unsplash