Para quienes tienen una idea de negocio y quieren desarrollarla con garantías de éxito

Un Sultán Soñó

Comunicación asertiva

El otro día estaba disfrutando uno de esos fantásticos desayunos de trabajo con mis socios, Jordi, Ignasi y Guillem y  manteníamos una conversación  sobre marca personal y en esos momentos a Guillem se le ocurre decirme, “¿por qué no escribes un post sobre asertividad? “. Inmediatamente mi parte racional empezó a investigar sobre el tema. Después de recopilar mucha información sobre el origen de la palabra, las aplicaciones, los beneficios, etc.… encontré un cuento que creo que  transmite muy bien el significado de la comunicación asertiva.

Los cuentos nos conectan directamente con nuestra parte más emocional, con nuestros deseos, con la posibilidad de imaginar el mejor de los mundos, el que más nos acerca a nuestro propio centro.

Como dijo  Aristóteles Nada llega al intelecto que no haya pasado antes por los sentidos”.

Quiero compartir con todos vosotros este breve e intenso relato extraido de “Las mil y una noches“, la famosa recopilación de cuentos árabes.

“Un Sultán soñó que había perdido todos los dientes. Después de despertar, mandó llamar a un sabio para que interpretase su sueño. “¡Qué desgracia, Mi Señor! Cada diente caído representa la pérdida de un pariente de Vuestra Majestad”, dijo el sabio. “¡Qué insolencia! ¿Cómo te atreves a decirme semejante cosa? ¡Fuera de aquí! ¡Que le den cien latigazos!”, gritó el Sultán enfurecido. Más tarde ordenó que le trajesen a otro sabio y le contó lo que había soñado. Este, después de escuchar al Sultán con atención, le dijo: “¡Excelso Señor! Gran felicidad os ha sido reservada. El sueño significa que sobrevivirás a todos vuestros parientes”. Se iluminó el semblante del Sultán con una gran sonrisa y ordenó que le dieran cien monedas de oro. Cuando éste salía del Palacio, uno de los cortesanos le dijo admirado: “¡No es posible! La interpretación que habéis hecho de los sueños es la misma que el primer sabio. No entiendo porque al primero le pagó con cien latigazos y a ti con cien monedas de oro. El segundo sabio respondió: “Amigo mío, todo depende de la forma en que se dice. Uno de los grandes desafíos de la humanidad es aprender a comunicarse. De la comunicación depende, muchas veces, la felicidad o la desgracia, la paz o la guerra. La verdad puede compararse con una piedra preciosa. Si la lanzamos contra el rostro de alguien, puede herir, pero si la envolvemos en un delicado embalaje y la ofrecemos con ternura ciertamente será aceptada con agrado.”

La comunicación  asertiva significa  expresar  nuestra opinión de forma  consciente, congruente, clara, directa y equilibrada, cuya finalidad es comunicar nuestras ideas y sentimientos sin la intención de herir o perjudicar, actuando desde un estado interior de autoconfianza, en lugar de la emocionalidad limitante típica de la ansiedad, la culpa o la rabia.

Si reflexionamos, las quejas  más habituales en el entorno empresarial están relacionas con  la falta de comunicación y las relaciones tóxicas que se establecen con los demás y en muchas ocasiones esto nos provoca estados de  tensión y ansiedad. Hay que  aprender a  relacionarse con los iguales, subordinados y superiores de manera asertiva, saber presentar solicitudes y demandas, saber pedir favores sin rebajarse y sin molestar, decir no cuando es necesario.

¿Alguna vez te has quedado pensando que deberías haber dicho algo, y no lo dijiste? En ese caso fuiste pasivo  ¿Alguna vez has dicho algo y te has quedado mal porque piensas que parecías un déspota? ¿Sentiste que los demás no pudieron decir lo que pensaban por tu actitud? En ese caso fuiste agresivo.

Podemos concluir diciendo que la asertividad se basa en el respeto y por tanto comporta la libertad para expresarnos respetando a los demás y asumiendo la responsabilidad de nuestros actos.

Montse Taboada / Personal Branding Coach / soymimarca

Valores personales y marca personal, por @guillemrecolons

¿Por qué las personas somos felices cuando hacemos lo que nos gusta y nos sentimos mal al hacer algo que va contra nuestros principios?

Porque afecta directa o indirectamente con nuestros criterios de valoración, nuestros valores (no confundir con creencias).

Si valoramos la disciplina, estaremos a gusto con aquellas actividades que incluyan un código de conducta rígido y ordenado (el ejército, por ejemplo). En cambio, si en esas condiciones nos obligan a desarrollar actividades creativas nos llegará la frustración.

A menudo, existen valores contrapuestos, como disciplina y creatividad, pero hay personas que pueden abrazarlos sin problemas.

Aquí listamos algunos valores positivos que desde soymimarca creemos que son los más relevantes: Respeto, Honestidad, Amor, Éxito, Diversión, Intimidad, Contribución, Creatividad, Justicia, Reconocimiento, Privacidad, Integridad, Disciplina, Seguridad, Paz, Aventura, Poder, Pasión, Salud, Confort, Responsabilidad, Mejora continua, Familia, Esfuerzo, Mérito.

Por supuesto, también existen valores negativos, como los celos, el temor, la humillación, la depresión

A la jerarquía de valores la llamamos escala de valores. Creamos nuestro “top 5”.

Si nos marcamos un objetivo en nuestra vida, en nuestro trabajo, en nuestro entorno, y no tenemos en cuenta nuestros valores, entraremos en un conflicto interno que creará un freno para llegar al éxito.

También es importante evitar los conflictos de valores, como tratar de ayudar a un pariente saltándonos normas cívicas. A veces, ciertos valores actúan como pantalla, como el éxito o el ansia de poder, que pueden desequilibrar otros aspectos de nuestra vida como nuestras relaciones personales

Nuestros valores están al frente de nuestra marca personal, y marcan nuestro comportamiento. Por eso es tan importante identificarlos, ordenarlos por prioridades y ser consecuentes. Por ejemplo, una persona que valore su intimidad y privacidad no debe ser forzada a exponer públicamente aspectos interiores de su vida. Una persona que valore la seguridad y la paz podría pensar en dedicarse al orden público.

Fotografía: shutterstock.com

Duran i Lleida: Una marca personal entre la coherencia y la pasión

Algo tan sencillo en apariencia como reflejar nuestra personalidad en todas nuestras actividades privadas o públicas nos puede ayudar a reforzar nuestra marca personal. Para ello, siempre es recomendable mostrar cierta pasión por lo que nos gusta o disgusta y mantener una línea de coherencia.

Ya hemos mencionado en otros posts que el principio número UNO de nuestra marca personal es la AUTENTICIDAD. Y ser auténticos no es otra cosa que ser coherentes y reflejar nuestro estilo propio, sin copiar, sin forzar nada, sin pretender gustar a todo el mundo. Siendo lo que somos, fieles a nuestra propia esencia.

Si un día hemos escrito en alguna parte que no creemos en el talento como una habilidad innata de la persona, no vale decir lo contrario al día siguiente. A veces es fácil dejarse llevar por modas “anti” y empezar a cuestionarlo todo. Antes de hacerlo, pensemos: ¿Nosotros somos así? ¿Somos destructivos por naturaleza? ¿No? Pues no lo hagamos. Seamos coherentes.

Uno de los problemas actuales de la política y muchos políticos se llama desafección. Las personas nos cansamos de gestos, poses, promesas… que son flor de un día y no tienen seguimiento. Ideas que cambian según el fluir del viento, según el contexto político o el económico. Las personas consideramos que la incoherencia pisa la frontera de la mentira. Si alguien promete la luna, que presente una hoja de ruta, un presupuesto, una investigación sobre las posibilidades de llegar, un equipo, un calendario. Igual que en una empresa. Si nos prometen la luna con esa hoja de ruta no nos enfadaremos mucho ante un fracaso. Si nos prometen la luna sin hoja de ruta, y no llegamos a la luna, ese político (y su partido detrás) por un lado dejará de ser nuestra opción preferente de voto y por el otro contribuirá a aumentar nuestra desafección por la política, fomentando el voto en blanco o la abstención.

Estoy seguro de que si muchos profesionales de la política aplicaran principios sencillos de management empresarial, otro gallo nos cantaría. ¿Es tan difícil combinar pasión y coherencia? Obama ganó unas elecciones por utilizar muy bien la pasión en sus discursos. Casi todo el mundo le creyó. Pero luego le ha fallado la coherencia: no ha cumplido; el votante americano le ha retirado la confianza; ha perdido las legislativas; ha fomentado el acercamiento hacia visiones radicales como el Tea Party. Un desastre.

Mucha gente en España se pregunta por qué Duran i Lleida es desde hace años el político mejor valorado del país según todos los sondeos. El secreto no está en sus trajes, en sus gafas rojas, en su oratoria, en su filiación política; el secreto es que Duran combina como pocos el binomio PASIÓN + COHERENCIA, creando una marca personal sólida, casi indestructible y de máxima confianza. Cuando habla en la tribuna del Congreso, cuando lo hace en Unió, en CiU, cuando escribe en su blog mantiene siempre las misma ideas, defiende los mismos valores. Ha tenido el coraje de hablar de cosas como los deberes de los inmigrantes cuando todo el mundo habla de derechos. Ha tenido el coraje de reconocer que se ha equivocado. Eso no pasa todos los días en un ámbito como el de la política. Estaremos de acuerdo o no con las ideas que defiende, pero será difícil no reconocer su labor para conciliar política y sentido común.

Solo hay un Duran i Lleida, y eso lo ha hecho posible la coherencia de su discurso mezclada con esas gotitas de pasión que todo estadista necesita para mantener activa, despierta y motivada a una audiencia. Una marca personal entre la coherencia y la pasión.

Os dejo un fragmento de vídeo de Duran valorando la última remodelación de gobierno.

Guillem Recolons / Personal Branding Strategist/ soymimarca

En un plato de huevos con beicon, el cerdo está “comprometido”, mientras que la gallina sólo esta “implicada”

Diseñando tu futuro

Nuestra sociedad es cada vez más seria, por momentos se muestra más insegura y angustiada.  Las malas noticias cada día se multiplican oscureciendo el firmamento y pareciendo presagiar una tormenta sin precedentes.  La reacción natural es cubrirse la cabeza y esperar que nosotros no seamos afectados. Levantamos la mirada y los latidos del corazón aumentan sensiblemente. ¿Pero realmente qué actitud adoptamos ante el devenir de los acontecimientos?

Según Víctor Hugo (1802-1885) novelista francés, La risa es el sol que ahuyenta el invierno del rostro humano. Sólo desde un estado anímico óptimo podemos ver las cosas de “color de rosa”, sólo desde ahí podemos dejarnos fluir, generar ideas innovadoras y ser coherentes  con nosotros mismos. El estado óptimo  de experiencia interna es cuando hay orden en la conciencia. Debemos tomar conciencia de quiénes somos y de  qué queremos, cuáles son las opciones que disponemos y ordenarlas en nuestra mente.

Quien más ha investigado en esto del fluir es el profesor Mihaly Csikszentmihalyi, autor de numerosos estudios y libros sobre el concepto de Fluir, cuya lectura recomiendo. En sus estudios ha intentado comprender cómo se sentían las personas cuando más disfrutaban y por qué, y ha elaborado una teoría basada en el concepto del flujo:

¿Te has sentido alguna vez en un estado de concentración absorbente, en el que el tiempo deja de tener importancia, centrándote totalmente en la actividad, física o mental, que estás realizando, simplemente por el mero disfrute de hacerla? Entonces has experimentado el estado de flujo, sabes lo que es fluir.

El fluir no se detiene ahí, además nos anima a darle un sentido de flujo a nuestra vida entera, definiendo claramente cuáles son nuestras metas tanto a corto como a largo plazo.

Las principales características  que definen la situación de flujo, son:

  • Situación de reto o desafío.
  • Focalización de la atención en la acción.
  • Metas claras.
  • Retroalimentación sobre la acción.
  • Sentimiento de control.
  • Despreocupación sobre uno mismo.

Como ocurre con cualquier otra cosa, no se puede disfrutar de las relaciones sin dar nada a cambio. Debemos emplear una determinada cantidad de energía psíquica para cosechar sus frutos.

¿Cuánto tiempo hace que no dedicas unos minutos a reflexionar sobre qué estás cosechando?

Si no  has desarrollado la curiosidad y el interés durante los primeros años tu vida, es una buena idea adquirirlos ahora, antes de que sea demasiado tarde para aumentar tu calidad de vida. Hacerlo es muy fácil en principio, aunque es más difícil en la práctica. Pero seguro que vale la pena intentarlo. Desde soymimarca te ayudamos a descubrir y desarrollar la parte sumergía del Iceberg, a elevar a tu conciencia todo tu potencial y a focalizar tu atención en la acción concreta para conseguir la marca personal que tú deseas.

Para mí el compromiso es uno de los atributos más importantes y más exigentes que tenemos con nosotros mismos a la hora de desarrollar nuestra marca personal. Si no, recuerda aquella definición de la diferencia entre estar comprometido y estar implicado. En un plato de huevos con beicon, el cerdo está “comprometido”, mientras que la gallina sólo esta “implicada”(*).

¿Realmente estás  preparad@ para adquirir un compromiso de crecimiento y desarrollo de tu marca personal/profesional? Sólo desde el fluir y el compromiso se puede obtener él éxito deseado.

(*) Encourage your people to be committed to a project rather than just involved in it. You know the difference between involvement and commitment don’t you? In a meal of bacon and eggs, the chicken is involved, the pig is committed Richard Pratt – multimillonario australiano

El iceberg soymimarca de la marca personal

Queríamos encontrar una metáfora visual para explicar nuestro proceso de construcción de la marca personal, y nos ha parecido que el iceberg es la representación perfecta de nuestro método de trabajo. Muchos piensan que la marca personal es la parte emergente del iceberg, la de las redes sociales, los blogs, el networking… , pero lo cierto es que esa parte no sirve de gran cosa si antes no hemos trabajado la parte sumergida, la que define nuestra posición actual, analiza el porqué de esa posición, traza una nueva hoja de ruta y determina unas herramientas para seguirla.

La marca personal es el iceberg al completo. No existe lo uno sin lo otro. Igual que no existe 2.0 sin 1.0 Además de la imagen, os dejamos un vídeo que explica con mayor detalle el funcionamiento del iceberg soymimarca.

Esperamos que os animéis a construir desde hoy vuestra marca con nosotros. Es una buena inversión: invertir en uno mismo. ¿Cuándo empezamos?

¿Salvará el Congreso nuestra reputación?

Leía este sábado una reseña en el ES de La Vanguardia sobre Antoni Meucci que no me dejó indiferente. El texto es a propósito  de cómo poner las “Ideas a Buen Recaudo” escrito por Mayte Rius y poco tiene que ver con mi reflexión. Se ve que Meucci era un florentino emigrado a las américas bien dispuesto para los inventos que un buen día y de manera casual descubrió que la electricidad podía transportar la voz humana creando lo que él llamó  “teletrófono” y que ahora conocemos por teléfono. Lo curioso del caso es que por falta de fondos no pudo patentar su hallazgo, contactó con Western Union que era la empresa de telegrafía más importante de la época que no le hizo caso alguno y ni tan siquiera le devolvió los materiales. Dos años más tarde Graham Bell patentó el teléfono y la historia lo ha elevado la categoría de inventor de este aparato hasta el año 2002 en que el congreso de los Estados Unidos reconoció a nuestro Meucci la paternidad del aparato. Bell se llevó la fama y Meucci un disgusto del copón, la vida es así algunos dirán. Todo esto viene a cuento porque lo primero que pensé tras la lectura fue que hubiera sido de Meucci si hubiera vivido en nuestro siglo y hubiera tenido una marca personal potente. No quisiera entrar en demagogias facilonas pero la pregunta viene al caso porque en cada uno de nosotros hay un Meucci capaz de crear si no teléfonos muchas  otras cosas que nos hacen singulares y significantes para la sociedad y que muchas veces no somos capaces de transmitir. Una marca personal fuerte, una reputación sólida que afianzara lo que Meucci sabía hacer que era ni más ni menos que inventar cosas no hubiera dejado indiferentes a posibles inversores para comercializar su invento. Posiblemente el responsable de nuevos productos de Western, de haber tenido la oportunidad, habría tecleado el nombre de Meucci en Google y las atenciones iniciales hubieran sido distintas. Si la falta de visión, siempre posible, o el miedo a relegar el telégrafo a un segundo plano  o cualquier otro motivo hubieran impedido progresar  en la colaboración nuestro hombre utilizando su red de contactos, sus seguidores en las redes profesionales o aprovechando un evento presencial hubiera podido levantar los fondos necesarios para ver cumplido su sueño y Bell ahora sería posiblemente conocido por otros inventos. Sin soberbias que no vienen al caso pero sin falsas modestias que sólo sirven para limitarnos  podemos afirmar que todos  tenemos aportaciones singulares y únicas y que si no las ponemos en conocimiento de los demás pasarán o bien inadvertidas o serán otros quienes acaben desarrollándolas. Desarrollar nuestra propia marca nos permite descubrir aquello que nos apasiona y por lo que queremos vivir, ponerlo en conocimiento de los demás y apasionarlos para que nos sigan y nos den su apoyo. De nosotros depende conseguir lo que queremos y lo más seguro es que no sea el Congreso quien nos salve nuestra reputación. Jordi Collell López / Personal Branding Coach / soymimarca

Nunca me llegó una oportunidad mientras estaba sentado en mi despacho

El  pasado 30 de septiembre  el título “Tener talento es haber descubierto para qué sirves” abría La Contra de La Vanguardia y nos servía una refrescante entrevista a Franklin Pitcher Johnson de la mano de Lluis Amiguet.

Franklin Pitcher es un profesional con marca  personal acuñada en los lejanos tiempos de la prehistoria del 2.0, fundador de innumerables empresas e inspirador de emprendedores en Estados Unidos.

Talento y Marca Personal van siempre unidos de la mano de manera que una persona con marca propia es sin lugar a ninguna duda una fuente poderosa de talento.

Descubrir para que servimos o dicho de otra manera qué es lo que nos hace vibrar, mover y sentirnos vivos es el primer pilar para definir nuestra marca. Es por ello que cualquier proceso de Personal Branding tiene que urgar en lo más profundo de la persona y poner al descubierto sus preferencias, sus habilidades y sus emociones y una vez conseguido esto el resto fluye de manera natural.

Todos tenemos talento, todos servimos para algo, todos tenemos la oportunidad de enfocar nuestra vida hacia aquello que le da sentido, descubrirlo es la llave hacia la auténtica felicidad y realización.

Una marca personal creada a partir de nuestro talento nos ayuda a ser auténticos y refleja nuestro carácter, nuestra visión del mundo y nuestros valores porque está en línea con lo que realmente somos.

El talento da autoridad a nuestra marca  personal y la distingue de otras porque es un activo individual que cada cual desarrolla a su manera y medida. El talento es singular.

Descubrir nuestra marca, desarrollar nuestro talento es abrir una puerta para el éxito, para la notoriedad, para ser únicos y es también el inicio de un viaje en el que tenemos la certeza de que pase lo que pase siempre llegaremos a un buen puerto, a nuestro puerto.

¿Te atreves a viajar con nosotros?

Jordi Collell

Tú no quieres ser una marca blanca, por @guillemrecolons

Las matemáticas no engañan. Las marcas blancas o marcas de distribución ya significan el 50% del mercado en muchos sectores.

Os preguntaréis ¿Son necesarias las marcas blancas? Desde un  punto de vista coyuntural podríamos estar de acuerdo en que sí, son necesarias. Pero desde un ángulo de marketing, me arriesgo en afirmar que las marcas blancas son la expresión del fracaso de las marcas de autor. Si no lo digo, reviento.

Muchas marcas comerciales no han sabido justificar su valor. Si a eso le añadimos que muchas marcas comerciales fabrican para marcas de distribución, el caos está ya sobre la mesa. Este cocktail asesino ha venido provocado -entre otras cosas- por la linealidad de la comunicación, campañas muy persuasivas a corto plazo, pero con nula proyección emocional de los valores de la marca a largo plazo.

Y las personas, ¿Pueden las personas convertirse en marcas blancas? Sin ninguna duda.

Antes, pasar desapercibido era un valor. En la mili, por ejemplo, destacar por arriba o por abajo era un peligro contrastado. Las personas debían hacer lo correcto, lo pautado, lo establecido. La diferencia no estaba primada.

Pero ahora, uy ahora… Ahora hay que autogestionarse de una manera distinta, más agresiva, muy focalizada. La creatividad es la diferencia. El que no sobresale por algo cae en la espiral del aburrimiento, del vacío, con el riesgo de convertirse en una marca personal blanca. Ponte en Google, googlea tu nombre… ¿No sales?, eres una marca blanca.