Para personas que han perdido su empleo y quieren relanzar su futuro profesional

Si dudas, date un remojón, por @jordicollell

¿Has tenido alguna vez la tentación de abandonar una idea o un proyecto por el temor a que tú aportación no fuera la mejor de las posibles?  ¿Te has sentido mal contigo mismo por la angustia de no poder llegar a todo?  Todos nos hemos enfrentado alguna vez a situaciones en las que al tener la certeza de no poder dar la mejor de las respuestas nos hemos estresado, abrumado y nos ha venido un impulso irrefrenable de salir corriendo. La incertidumbre de alcanzar el resultado óptimo puede hacernos renunciar a la mejor de las opciones.

El exceso de expectativas en la realización de un proyecto personal, profesional o empresarial tiene el mismo efecto que el exceso de información en la elección de diferentes opciones. Cuando vamos al supermercado a comprar cualquier tipo de producto nos encontramos con decenas y hasta centenares de posibilidades para escoger algo que satisfaga nuestras necesidades y el resultado de este exceso generalmente es la insatisfacción; es lo que se describe como la paradoja de la elección que formuló de manera magistral el psicólogo Barry Schwartz.

El temor a no saber escoger la opción óptima nos produce estrés e insatisfacción y la solución parece estar, de acuerdo con las investigaciones de Schwartz, en encontrarse cómodos con el concepto “suficientemente bueno” en vez de perder el tiempo y a riesgo de paralizarnos buscando la decisión perfecta.

Y si no es buena o suficientemente buena ¿qué pasa?, ¿se va a hundir el mundo? ¿morirás?, Dios quiera que no, ¿serás víctima del ostracismo? . Por favor se serio y no te dejes llevar por un pesimismo exacerbado.

Si metes la pata puedes hacer dos cosas: cambiar el enfoque y seguir trabajando desde una nueva perspectiva o pedir disculpas y buscar una solución al embrollo y si al final la cosa resulta inviable de manera evidente y te toca retirarte pues tampoco pasa nada.

Tu has nacido para decidir, y por esto tienes derecho a equivocarte -siempre que lo hagas de manera digna- porque hay errores por dejadez, por negligencia, por no hacer lo que era necesario y los hay porque simplemente las cosas no han salido como estaban previstas o porque no has tenido en cuenta alguna cosa que al final ha resultado ser importante. Pero en cualquier caso y puestos en el peor de los errores si mantienes la cabeza alta y dices “sí me he equivocado, lo siento, la próxima vez saldrá mejor” no va a pasar nada o si va a pasar que vas a aprender de tu experiencia lo que no debes hacer y como lidiar con un enfado. Porque enfadarte lo vas a hacer, ya que a nadie le gusta hacer las cosas mal, de aquí que antes sacara a relucir la palabra dignidad. Quien se jacta de un fracaso tiene su dignidad bastante tocada y le conviene una reflexión en profundidad.

Y si las cosas salen bien disfruta de la alegría del éxito y apunta lo aprendido en el libro de tu vida, verás que habrá valido la pena correr el riesgo del error que en este caso no se habrá producido.

Frente al miedo de hacer las cosas mal, de equivocarte, de no llegar a todo ponle un poco de jeta y lánzate a la piscina y date un remojón, no tienes nada que perder.

Palabra de personal brander.

Imagen: https://unsplash.com/@matthewkane

¿En serio? ¿Otro post sobre la Zona de Confort?, por @fransegarrab

¿Otra vez la Zona de Confort?

¡Lo sé, lo sé!, la verdad es que “zona de confort” ya es un concepto que resulta ya algo “cansino” de oír. Quizás lo hayamos usado demasiado y ya se sabe… “la persistencia genera resistencia”.

La verdad es que el concepto de “Zona de Confort” ha pasado de moda. Y es que las personas somos así, cuando algo funciona o tiene tirada, todos nos “subimos al carro” y lo quemamos, lo sobamos desmesuradamente, lo exprimimos, le damos mil vueltas hasta que ya esta tan desgastado, que no sirve para nada y…¡a la basura!

¡Pero tranquil@!, en este post, no te voy a hablar de la susodicha zona confortable, pero si de algo muy relacionado con ella: el miedo. Del miedo y del cambio y de cómo nuestra percepción sobre estas dos dimensiones no juega a nuestro favor.

¿Cambio = miedo?

Asociamos cambio con riesgo. Tomar riesgo para cambiar, para mejorar, tirarse a la piscina…

Pero, ¿y si en realidad fuera todo lo contrario? ¿Y si en realidad lidiar con el cambio y estar constantemente paseando por la orilla del aprendizaje fuera la opción psicológicamente más segura y sana que podemos tomar?

¡Buenas noticias, parece ser que así es, en realidad!

Durante las décadas de los ochenta y noventa, gran parte de los estudios en psicología social se basaron en el estudio del Self.

El Self es la representación que nosotros tenemos de nuestro propio “yo”. Incluye nuestro autoconcepto, nuestra autoestima, nuestra autoimagen, nuestra autoeficacia percibida ante nuevos retos y el cómo entendemos el mundo que nos rodea y también, como creemos que nos perciben los demás.

Una de las cuestiones que más centró la investigación sobre el constructo del Self es resolver la pregunta de si tenemos uno único e invariable, o varias versiones de éste.

Parece que la evidencia científica ha demostrado que en efecto tenemos un solo autoconcepto fundamental de nosotros mismos, pero que en el fondo, aceptamos que nosotros no somos invariables y que podemos (y debemos) cambiar a lo largo del tiempo.

Por ello contemplamos la posibilidad de tener otros posibles Self. Pero no solamente esto, sino que, en realidad, la mejor opción consiste en ser capaces de trabajar la complejidad del propio autoconcepto para generar Selfs alternativos y aventurarnos a aprender otras versiones de nosotros mismos y ser capaces de crear diferentes variabilidades del núcleo de nuestra identidad, siempre que sean positivos y alcanzables.

 

¿Cambio = seguridad?

Algunos datos:

Niendenthal, Setterlund y Wherry (1992) demostraron que las personas que no tienen un numero de posibles “Self positivos” suficientes, son más vulnerables emocionalmente, ya que limitan sus opciones de recuperación cuando sucede un evento vital “traumático” que vuelca el autoconcepto (por ejemplo, quedarse en paro a los 45 años, reinventarse profesionalmente, cambio de país, pérdida de algún familiar…).

Incluso MA Gara (1993), concluyó que no haber desarrollado un auto-concepto complejo, estaba altamente correlacionado con la depresión y las enfermedades relacionadas con el estrés.

Por esta razón, temer al cambio es permanecer la conducta que más riesgo entraña. Propongo aceptar nuestra complejidad, intentar nuevos caminos, nuevas oportunidades de intentar explorar los límites de nuestra personalidad, de ser mejores, de ser peores, de ser iguales, de ser diferentes.…para mantener nuestra personalidad fuerte, segura y resistente a los cambios y vaivenes que se nos plantean durante la vida. Para estar completamente seguros de quienes somos y de quienes no somos en realidad.

Solo ejercitándonos para el cambio, reinterpretando constantemente lo que creemos que ya sabemos, abandonando habitual pero prudentemente nuestro “self conocido”,  seremos capaces de moveremos de la zona de confort a zona más segura en la que podemos estar: la zona del inconformismo y del continuo aprendizaje.

Imagen: Alexander Possingham / Unsplash

Las 5 C’s de nuestra #marcapersonal en las redes sociales, por @guillemrecolons

A menudo me preguntan por la importancia de nuestra marca personal en las redes sociales. Yo creo que la cuestión se debería formular al revés: ¿Cuál es la relevancia de las redes sociales en la gestión de nuestra marca personal?

Las redes sociales representan una excelente plataforma de comunicación omnicanal para la proyección pública de nuestra marca personal

Nunca he buscado un “empaquetado” de letras, acrónimos y cosas por el estilo, pero la casualidad ha querido que los pasos para gestionar nuestra marca en las redes sigan la regla de las 5 C’s.

Las 5 C’s de la gestión de nuestra marca personal en las redes sociales

1 Conocer

Las Redes Sociales nos permite saber qué es lo que interesa en nuestro sector de especialidad. Por ejemplo, los grupos de Linkedin o las colmenas de beBee. También Twitter a través de los hashtags es una excelente plataforma. Nos permiten seguir a las personas o empresas de referencia, a través de herramientas como Feedly, por ejemplo. Y nos permiten guardar y clasificar esa información a través de herramientas como Pocket o Evernote.

Relacionado: Cómo podemos conocer los contenidos que nos interesan

2 Compartir

Podemos compartir contenido propio, con una máxima: mejor poco y bueno. Y podemos compartir contenido ajeno de valor que nos ha llegado a través de la etapa “conocer”. Para ello, herramientas como Buffer o Hootsuite son excelentes para planificar contenidos a una o dos semanas vista.

3 Conversar

Se refiere al famoso engagement, a interacturar con las personas que hemos definido como clave en nuestro modelo de negocio: recomendaciones, comentarios, debates. Y por otro lado se trata de contestar a quien interactue con nosotros, aunque no sea persona clave, por pura cortesía. Agradecer no mata, y si lo hacemos en la vida real, ¿por qué no hacerlo también en las redes sociales?

4 Conectar

Las tres C’s anteriores, bien gestionadas, nos empezarán a posicionar como especialistas en nuestra área, y ese (y no antes) es el momento de solicitar contactos a las personas que en aquel momento sean potenciales clientes, o reclutadores, responsables RR.HH de empresas… Siempre con mucha educación, con mensajes personalizados y sin avasallar. Se busca calidad, no cantidad. Mejor 100 contactos de valor que 1.000 de bulto.

5 Controlar

Finalmente, necesitamos ir midiendo cuáles de las acciones que llevamos a cabo son más eficaces y valiosas para los demás, y focalizar al máximo en ellas. Para ello existen múltiples herramientas: Google Analytics si tienes web o blog. El Social Selling Index de Linkedin, excelente herramienta de control de nuestra marca personal en esa red. En Twitter puedes utilizar Twitonomy. Y en Facebook o Instagram (ambas de Zuckerberg) puedes utilizar su propia estadística de medición.

Parece sencillo. Y lo es. Sólo requiere aprender a planificarlo. Y hacerlo. Y hacerlo. Y hacerlo.

Imagen: Matt Duncan / Unsplash

Plan de comunicación personal: ¿Por dónde empiezo?, por @guillemrecolons

El plan de comunicación personal o plan de visibilidad es la última de las etapas del Iceberg de la Marca Personal, la que conseguirá sacarnos del anonimato o potenciar la impresión y difusión de nuestra marca. Podríamos decir que estamos ante la construcción del tejado de la casa, lo que significa que antes habremos consolidado los cimientos (autoconocimiento) y trabajado en la estructura central (estrategia personal). Si no es así, no sigas leyendo, ya que lanzarte a comunicar sin saber qué decir ir como un pollo sin cabeza¹.

 

Plan de comunicación personal, esquema general

el plan de comunicacion personal / guillem recolons / soymimarca

Infographics by Guillem Recolons / Shutterstock

Arrancando el plan de comunicación personal: Objetivo

Date cuenta que he escrito “objetivo” y no “objetivos”. En personal branding el objetivo es uno: conseguir ser reconocido como… Por el momento no necesitamos recurrir a los objetivos SMART, propios del área de comunicación online.

De manera que a modo de ejercicio, te propongo que rellenes las líneas de puntos:

Convertirme en un referente en …………………………………………………….. en la zona ………………………. y con la especialidad ……………………………. y basando mi propuesta de valor en ……………………………………………………………………

Definiendo al público objetivo (target)

¿Recuerdas cuando trabajábamos el modelo de negocio? Ahí, en la columna derecha, definíamos a nuestros clientes. Es lo que Osterwalder, creador del Business Model Canvas, llama “segmentos de clientes”. En otras palabras, a quién ayudas con tu propuesta de valor.

Aquí se trata de definir a quién nos dirigimos, qué segmentos son prioritarios. Se trata de detallar a los que ya son clientes y a los que nos gustaría que lo fueran (potenciales). A modo de ejercicio, escribe 10 empresas que te gustaría que fueran tus clientes. Eso te ayudará a crear un plan para llegar a cada uno de ellos.

En clientes potenciales, es clave que una vez identificados, los prospectemos. Para ello podemos utilizar directorios en papel, revistas sectoriales, directorios online, Linkedin, Twitter…

Prescriptores, socios clave, influencers…

¿Recuerdas cuando trabajábamos el modelo de negocio? Ahí, en la columna izquierda, ahí definíamos a nuestros socios clave, las personas que nos pueden ayudar a llegar a nuestros clientes, nos conocen. Pueden dar fe de que somos buenos en lo nuestro, pueden recomendarnos, abrir puertas. Todos sabemos que es más fácil llegar a un nuevo cliente a través de alguien que a “puerta fría”.

Vale la pena destacar que el mejor prescriptor es un cliente satisfecho, así que yo empezaría por aquí, sin duda. La pregunta es muy sencilla:

En base a la experiencia que tuvimos trabajando juntos, ¿conoces a alguna empresa en la que creas que puedo aportar valor?

Mensaje y contenidos, por eso te recordarán

Este capítulo ya debería estar preparado si has trabajado en la estrategia personal, la segunda fase de trabajo del Iceberg. El mensaje viene determinado por la propuesta de valor y por la definición del territorio de marca.

Propuesta de Valor

Para encontrar tu propuesta de valor te puedes hacer estás preguntas:

¿Cómo añado valor a mis clientes / accionistas / jefes / pacientes….?
¿Qué problema soluciono?
¿Qué necesidad puedo satisfacer?
¿Qué salen ganando si me contratan?
¿Qué ofrezco yo adicional, diferente?

¿Un ejemplo? “Puedo organizar un evento que aumentará el tráfico de clientes y tus ventas”

Territorio de marca

Por su lado, el territorio de marca personal es un espacio competitivo donde conceptualmente nuestra marca personal tiene una serie de oportunidades. Definimos qué lugar queremos ocupar en el mercado, cómo queremos competir, y con qué queremos que se nos asocie. Por ejemplo, ¿qué espacio ocupa para tí BMW? ¿Tecnología, diseño o experiencia? Y ahora pregúntate ¿Qué espacio ocupo yo?

Para definir el territorio de marca te aconsejo la lectura de este post de Iván Díaz (Branzai), en el que también se apoya en los 12 arquetipos de Jung para definir un territorio de marca personal.

Construcción del mensaje

Llegados aquí, podemos crear una estructura básica. Luego el trabajo es adaptarla a distintos medios. Una fórmula puede ser

Mensaje = Nombre + Cargo + Empresa + Propuesta de Valor + Territorio de Marca

Hola, me llamo ………………………….. soy ……………………… en la empresa …………………………….puedo conseguir que su negocio / marca alcance ……………………………………………………………….. y baso mi método de trabajo en …………………………………..

Contenidos

Ahora se trata de crear un listado de los 5 temas principales de los que tenemos autoridad. Por ejemplo, si eres interiorista puedes hablar de análisis previos, de espacios, de iluminación, de muebles, de experiencia, de colores…

Y lo más importante, se trata de crear un calendario y planificar esos contenidos en el tiempo y en los medios. Hablaremos de contenidos con más detalle en un monográfico. El tema lo merece. Recordemos que cada vez más nos recordarán por lo que creamos y compartimos.

Medios

De nuevo ¿Recuerdas cuando trabajábamos el modelo de negocio? Sí, cuando definíamos los canales nos referíamos a eso, a los medios. Los que ya utilizamos (si tienen éxito) y lo que no pero deberíamos. Por regla general aquí todo el mundo piensa en internet y las redes sociales, pero hay vida fuera de internet, y recordemos que muchos tratos se cierran con un apretón de manos real.

No se puede recomendar los mismos medios para todo el mundo. A un cantante de rock, por ejemplo, Linkedin puede no aportarle gran cosa a priori. Por eso, para saber qué medios elegir dependes de tres factores:

  1. Qué medios llegan a tus clientes (afinidad). Es el punto clave. Si decides basar toda tu acción de comunicación en Instagram y tus clientes son abogados senior, fracasarás con seguridad.
  2. Presupuesto disponible. Quítate de la cabeza que los medios como blogs y redes sociales son gratuitos. Escribir este post me ha llevado tres horas, y time is money. Si dispones de presupuesto puedes utilizar medios clásicos offline (escribir un libro, aparecer en anuncios de radio, prensa, TV, exterior…), agencias de RRPP para aparecer en medios (formato redaccional). O medios online: banners, redes sociales, web, blog, campañas social media…
  3. Dominio del medio. Sería absurdo tratar de gestionar un blog sin competencias para ello. Así que o descartas, o delegas o te formas. Y lo mismo con redes sociales: No se te ocurra entrar en Twitter sin haber leído algún libro, que los hay. Y vigila si quieres hacer vídeos “busto parlante” o a hablar en público sin haber pasado por un especialista como Alicia Ro, Terry Mclean, Carles Lombarte o Elena Tecchiati.

Como este aspecto da para mucho lo abarcaremos en dos monográficos, uno sobre medios offline y otro sobre medios online.

Un punto importante en comunicación online es definir objetivos S.M.A.R.T., recuerda, Specific (Específico), Measurable (Medible), Achievable (Alcanzable), Result-oriented (Orientado a resultados) y Time-limited (Fecha límite de ejecución).

 

Espero haberte animado a crear tu propio plan. Es un artículo muy breve, pero tienes lo básico para empezar. Para adentrarte en el tema puedes leer el libro de Andrés Pérez Ortega Te van a oir o el de Neus Arqués Tu plan de visibilidad +40.  Y por supuesto, si necesitas mentor, cuenta con nosotros.

¹Expresión by Eva Collado

²Imagen: Pixabay

 

Detrás de cada número hay historias potentes, por @guillemrecolons

Números insignificantes, historias potentes

Tendemos a analizar y medir con números, pero detrás de cada número hay historias, muchas veces historias potentes.

¿Qué te sugiere el Nº 5? ¿A qué huele? ¿Sabes por qué la modista Coco Chanel encargó este perfume a Ernst Beaux?

¿Y el 39? ¿Por qué es tan popular el Pier 39 de San Francisco? ¿Cuál es el relato?

¿Y el 24601? Si has visto o leído “Los Miserables” de Victor Hugo seguro que recuerdas la vida de Jean Valjean, el prisionero 24601.

¿Por qué en algunas religiones el Nº 7 representa lo bueno y el Nº 8 lo malo?

Ya ves, detrás de cada número hay historias potentes.

Big data, people analytics

El Big Data, y recientemente el People Analytics buscan extraer conclusiones tras analizar los grandes números que se desprenden del comportamiento humano.

Big data. Empresas como Google o Facebook posiblemente tengan la capacidad de predecir el traslado de una epidemia de una región a otra muy alejada. Nuestros gobiernos disponen de datos sobre nuestra historia fiscal, penal, laboral, con los que podrían afinar muy bien en sus formas de hacer política. Lo mismo pasa con las grandes empresas.

De la misma manera, el people analytics puede constituir una excelente herramienta en la gestión del talento. Lo que busca es crear modelos predictivos en base a las personas y sus comportamientos.

Pero lo que por un lado es un claro avance, por otro nos previene de algo: ¿Quién quiere ser considerado como un número?

Nuestras historias personales quedan fuera del análisis

En efecto, estos sistemas de predicción olvidan que detrás de cada persona hay una historia y unas realidades y contextos que la hace diferente a otra. No mejor ni peor, diferente, singular, única.

La cuestión es ¿cómo podemos las personas salir del número, de la mera estadística y dejar una marca diferencial, de valor, relevante, única?

Personal Branding y storytelling, una combinación única para salir del rebaño

Este fin de semana he viajado a lo largo de El Camino Amarillo, de Víctor Gay Zaragoza, para confirmar algo que ya intuía y practicaba de forma desestructurada: la potencia del storytelling como elemento de comunicación emocional de nuestra marca personal.

Volviendo a los números, el relato personal los puede utilizar como comodines para reforzar un concepto, una ventaja, un resultado. En otras palabras, somos nosotros quienes hemos de servirnos de los números y no al revés.

El Camino Amarillo es un recorrido en siete etapas que nos obliga a revisar elementos introspectivos, historias de superación, éxitos, fracasos, aprendizajes… Pero también elementos estratégicos relacionados con nuestra propuesta de valor y modelo de negocio, territorio de marca, mensaje.

Si además tenemos en cuenta que el último paso es el storytelling transmedia, también incluye nuestro plan de comunicación.

En pocas palabras, el storytelling es la exposición de nuestra propuesta de marca en un formato que combina lo racional (qué te ofrezco) con lo emocional (por qué yo).

El número 11 no dice nada. Pero 11 historias potentes lo trascienden todo

El camino amarillo feb 2017 barcelona

Los peregrinos del Camino Amarillo, arropados por Víctor Gay Zaragoza

Once. Somos los que hemos vivido la experiencia de 16 horas de puro storytelling con tintes amarillos. El primer día, al llegar, éramos eso, un número. Al acabar éramos un  libro de relatos inspiradores: un storyteller que jamás volverá a tomar café con mantequilla, una lectora de emociones que te quita kilos y complejos, un “yes we can” venezonalo para el que los muros no existen, una rejuvenecedora con GPS, un IT interesado en TI, un limpiabotas del SXXI, una promesa de la nueva educación, un manager que utiliza técnicas teatrales para generar empatías, un decorador del futuro, una solución contra la ansiedad y por una vida plena, y una emprendedora apasionada del “somos lo que comemos”.

Las personas somos historias. Lo que hemos vivido y aprendido nos proyecta hacia el futuro, hacia lo que queremos vivir y seguir aprendiendo. Como decía una vieja campaña del Midland Bank, cuanto más escuchamos, más aprendemos. Y cuanto más aprendemos, mejor podemos ayudar.

Gracias Víctor, por hacernos vivir historias potentes, únicas, y por ayudarnos a contar las nuestras.

Imagen cabecera: Alexey Lin / Unsplash

 

¿En qué somos competentes? por @jordicollell

Me gusta escribir el primer post del año 2017.  Es territorio todavía inexplorado aunque se diferencia en casi nada del que dejamos atrás, excepto en nuestros deseos porque la vida continúa bajo los mismos supuestos. Abordemos pues el nuevo año en el punto exacto donde lo dejamos y sigamos avanzando paso a paso en la gestión de nuestra marca personal.

¿En qué somos competentes?

La pregunta no debe ser baladí, porque cuando la hacemos a nuestros clientes acaba sucediendo lo mismo que con la fama, cara de palo y parece que la pregunta les ponga en un compromiso.  Y no creo que sea por modestia o por falsa modestia, sino por auténtico desconocimiento. Al final sabemos más sobre los demás que sobre nosotros mismos, y siempre nos queda la opción de preguntar. Pero antes de hacerlo es mejor sumergirse en el autoconocimiento a pulmón libre y ver qué descubrimos.

De qué hablamos cuando hablamos de competencias

El concepto de competencia es multidimensional y nos coloca en el ámbito de las habilidades, conocimientos, actitudes y la manera de relacionarnos con los demás. A través de ellas explicamos lo que sabemos hacer, lo que hemos aprendido, cuáles son nuestros valores y nuestro nivel de inteligencia emocional.

Todos somos competentes en algo

Descubrir en qué somos competentes no es algo inmediato, sobre todo cuando estamos bajo la presión de tener que dar una respuesta rápida. Y es una pregunta que nos harán en cualquier entrevista de selección, de admisión a unos estudios o simplemente en una conversación informal. Nosotros tenemos una metodología propia que ayuda mucho, pero en cualquier caso hacer un pequeño viaje a por nuestro pasado y ver qué hemos ido aprendiendo en cada fase importante de nuestra vida nos dará pistas de lo que hemos ido incorporando a nuestra mochila competencial. De cada fase hemos aprendido algo y nos toca ir desgranándolo para que lo podamos explicar de manera clara.

Hemos de explicar cada competencia con un logro

Detrás de cada competencia hemos de poner un logro que la sustente para que no seamos víctimas de nuestra imaginación y para que los demás puedan creernos.

Cuanto mayores somos y tenemos más experiencia de la vida, más fácil resulta ligar las competencias con hechos demostrables. Pero la edad no importa, una alumna de grado explicaba que una de sus competencias era saber moverse en situaciones complejas, y lo explicaba muy claramente porque era la hija mayor de una familia de ocho miembros que había tenido que cuidar y acompañar a sus hermanos durante años así como ocuparse de las tareas domésticas que sus padres no alcanzaban a completar administrando desde una determinada edad parte del presupuesto familiar. Otro alumno explicaba su capacidad para negociar y trabajar en equipo porque se había dedicado de manera profesional a un deporte que exigía precisamente estas habilidades y otro demostraba su capacidad de superación personal y de hacer frente a las dificultades porque practicaba un deporte que le obligaba a actuar en solitario.

Y todos tenían menos de veinticuatro años y eran pues muy jóvenes.

La experiencia y el pasado son las palancas del futuro

Para los más mayores es complicado integrar lo aprendido durante años en algo que crean de interés para los demás o en transformarlo en algo útil.

En los procesos de cambio profesional o de volver a empezar, de reinvención, sucede a veces que queremos hacer tabla rasa con el pasado y esto es un gran, enorme, error. Aunque lo que hemos hecho lo valoremos negativamente por la emocionalidad del momento, porque nos han despedido o hemos tenido que cerrar el negocio o el libro no se vende o…lo que sea, siempre será fuente de demostración de competencias de lo que hemos aprendido a través de los años y del propio fracaso. Cuesta pero es imprescindible hacer el esfuerzo. Si te ayuda un consultor en marca personal el resultado será más rápido y mejor articulado.

Recordemos las palabras de Steve Jobs en su discurso en Stanford cuando hablaba de conectar puntos. La conexión siempre se hace a posteriori pero exige una reflexión para que sea posible.

Así pues aunque quieras cambiar de oficio, de trabajo, de empresa o iniciar un proyecto nuevo apóyate en lo que ya has aprendido y no lo tires por la borda, sería un despilfarro.

Escribe tu lista

Ahora es tu turno. Escribe tu lista de competencias y explica en que hecho real te basas para demostrarlas. Y si te cuesta llámanos, te ayudaremos con mucho gusto.

Feliz 2017!!!

Imagen: Pixabay

Territorio de Marca Personal, el ebook 2016 #TdMarcaPersonal

Como todos años, ya tenemos aquí nuestro “best of the best” llamado Territorio de Marca Personal con los 40 artículos que más interés han suscitado entre nuestros lectores durante 2016.

¿Por qué Territorio de Marca Personal?

Como dice nuestro amigo Iván Díaz, “un territorio es un espacio competitivo concreto en el que son relevantes una serie de valores y atributos comunes, enfocados a unas necesidades concretas del consumidor. Es decir, un Territorio de Marca, es un espacio competitivo donde conceptualmente nuestra marca tiene una serie de oportunidades”.

Entonces, ¿Qué impide que exista un territorio de marca personal? ¿Qué nos impide tener un espacio personal competitivo que abra oportunidades de conexión y negocio?

Nilton Navarro, el prologuista

Andrés Pérez Ortega, Eva Collado Durán, Joan Clotet, y este año… Nilton Navarro, el gran conector emocional de Infojobs. La voz de la esperanza para miles de personas y el gran conocedor de la comunicación en redes sociales. El hombre al que le apasiona ayudar a mejorar la vida de las personas… ¿Quién mejor que Nilton para presentar el ebook?

Los autores

Este año el ebook cuenta con las colaboraciones de Guillem Recolons, Jordi Collell, Fran Segarra, Paula Fernández-Ochoa, Xavi Roca, Vladimir Estrada, Enrique F. Brull, Pablo Adán, Enrique Rueda, María A. Sánchez, Ricard Pons, Javier Santamarta, Oianko Choperena, Pau Hortal y Fabi Mersan. Damos la bienvenida al Profesor Vladimir Estrada, a Enrique F. Brull y a Fabi Mersan, que se estrenan en el blog con contenidos excepcionales.

Un epílogo muy especial

El Profesor Vladimir Estrada se ha estrenado con 4 masterposts superlativos, de los cuales hemos seleccionado uno que pensamos es un must de la marca personal. Todo un honor para nosotros contar con la experiencia y sabiduría de un maestro caribeño como Vladimir Estrada.

El ebook

Esperemos que este ebook aporte, y si os gusta, no dudéis en compartirlo con el hashtag #TdMarcaPersonal. Aquí está el enlace de descarga. Feliz Navidad y mejor 2017!

 

Reconocer y gestionar tus emociones y tu persona, @jordicollell

¿Cómo reconocer y gestionar tus emociones y tu persona? Una vez situados en los aspectos básicos de nuestra vida: Dinero, Ocio, Amor, Crecimiento Personal, Carrera Profesional, Trabajo, Amigos y Salud, que veíamos mi último post, nosotros recomendamos utilizar algunas pruebas más objetivas para que sirvan de material de conversación.

Por regla general es difícil hablar de nosotros mismos de manera neutral. Es lógico que sea así, porque rezumamos subjetividad por los poros. La experiencia nos lo demuestra: si tenemos delante un documento que nos permita pensar en nosotros y comparar el yo ideal que tenemos con el que observamos, avanzamos con mayor rapidez y de manera más sistemática. En ninguna circunstancia hacemos juicios de valor y nos atenemos a los resultados para preguntar el grado de identificación que experimenta el cliente. Lo importante es que el diálogo sea fluido sobretodo con uno mismo y con el consultor de marca personal. Y nunca hacemos ningún tipo de diagnóstico porque no nos corresponde. Nuestro objetivo es facilitar el trabajo.

Cada uno de nosotros puede utilizar herramientas existentes en el mercado para hacer un ejercicio de introspección.

A nosotros nos gusta utilizar el test DISC que nos da información sobre los cuatro estados de la personalidad  Dominancia, Influencia, Estabilidad y Conformidad. Trabajamos con el Instituto Thomas Internacional y los informes nos ayudan a hablar sobre el comportamiento de nuestros clientes y sus posibles reacciones en caso de estrés. A partir de aquí elaboramos un conjunto de palabras que definen a cada persona que las utilizaremos, si lo vemos necesario, en el momento de trabajar el mensaje.

El siguiente paso es trabajar las emociones que son las grandes olvidadas en la gestión de la marca personal. Sabemos que están ahí, reconocemos su importancia y pasamos por encima de ellas de manera sigilosa, casi con temor de despertar algo que nos cuesta entender, reconocer y, por supuesto, manejar.

Y lo curioso de la situación es que las emociones marcan nuestro tono y el que imprimimos en las personas que nos rodean y  como líderes en las organizaciones. Como si de un coro se tratara, el tono emocional nos ayuda a afinar nuestra melodía particular y  la del conjunto, cuando alguien desafina se resiente todo el colectivo. Las emociones son un componente fundamental de nuestra marca personal porque configuran la huella que dejamos en el corazón de los demás.

Amor, alegría, tristeza, rabia y miedo están siempre presentes en nuestra vida y como en muchas ocasiones no sabemos o no nos atrevemos a detectarlas les cambiamos el nombre y nos quedamos tan anchos. Así decimos que estamos estresados cuando lo que en realidad nos sucede es que estamos tristes o que estamos apáticos; desganados, cuando lo que pasa es que tenemos miedo.

Nuestras emociones influyen en nuestro entorno y en las personas con las que trabajamos  y pueden determinar que nos dirijamos hacia los objetivos que nos hemos propuestos o que nos lancemos por otros derroteros.

Si las emociones impulsan y paralizan a personas y organizaciones, todos y cada uno de nosotros tenemos  algo que ver con ello y mucho que decir y aportar para generar estados de ánimo positivos. En cualquier caso debemos saber con que gafas emocionales estamos mirando el mundo para poder influir positivamente y permitir que  la organización y las personas  puedan fluir.

Fluir es un estado de ánimo que nos hace sentir plenos y en el que, cuando se produce, el tiempo se parece detenerse porque nos sentimos satisfechos. Es una sensación que es posible que hayamos experimentado, ya sea realizando una tarea concreta o estando con alguien que nos haya llenado especialmente; si buscamos con cariño a lo largo de nuestra vida seguro que sabremos detectarla.

Para construir futuro es importante utilizar un lenguaje positivo que ponga el foco en las fortalezas

El amor y la alegría potencian el fluir, mientras que la tristeza, la rabia y el miedo pueden bloquearlo. Para construir futuro  es importante utilizar un lenguaje positivo que ponga el foco en las fortalezas, normalice los problemas, aleje el victimismo porque mira hacia el pasado, simplifique, ayude a soñar para visualizar el punto de destino y sobre todo permita agradecer cada día la parte de camino recorrida y los aprendizajes obtenidos.

Tomar consciencia y querer gestionar tus emociones te permitirá dejar una huella más profunda.

Recomiendo la lectura de este post de Francesc Segarra en el que propone diez recursos gratuitos para gestionar la marca personal, y entre ellos, herramientas de autoconocimiento.

Buen trabajo.  Y si te interesa profundizar sobre tu vida y tu marca no dudes en contactarnos, irás más rápido y llegarás más lejos.

Imagen: María Victoria Heredia Reyes Unsplash

Una manera fácil de empezar la gestión de tu marca personal, por @jordicollell

Los inicios siempre son difíciles. Una vez hemos tomado consciencia de que siempre dejamos marca y que si no la gestionamos nosotros los demás lo harán por su cuenta y deberemos atenernos a las consecuencias, nos preguntamos ¿y ahora qué? ¿por dónde empiezo?

El iceberg de la marca personal

Como nuestra metodología se basa en el Modelo Iceberg el primer paso es siempre el autoconocimiento para seguir desarrollando la estrategia y acabar con u plan de visibilidad.

Autoconocimiento

A nosotros nos gusta que nuestros clientes se hagan un autodiagnóstico práctico del momento que están viviendo. Y para ello solemos utilizar el formulario de la rueda de la vida que, a pesar de que es bastante antiguo, no deja de ser enormemente práctico.

La rueda de la vida

Rueda de la vida / marca personal

Ejemplo de Rueda de la Vida

Se trata de  pensar y definir aquellas cosas que son importante a nivel personal y que tienen una influencia significativa en la vida.

Tomemos lápiz y papel y pongámonos manos a la obra sin mayor dilación.

Yo propongo trabajar sobre ocho aspectos que son, por regla general, comunes para todas las personas: Dinero, Ocio, Amor, Crecimiento Personal, Carrera Profesional, Trabajo, Amigos y Salud.

Se trata de valorarlos del uno hasta el diez teniendo en cuenta que esta última cifra significa que hemos alcanzado la plenitud. La diferencia indicará el camino que queda por recorrer.

Tradicionalmente asociamos la gestión de la marca personal a los temas profesionales y minusvaloramos los asuntos más personales que sin embargo tienen una gran influencia en el día a día y pueden llegar a bloquearnos.

El objetivo final es hacer un plan de acción que ayude a recorrer el camino para llegar hasta la plenitud. En la gestión de la marca personal la obtención de información nos conduce siempre a conclusiones de orden práctico y nos invita a la acción. La información por si sola carece de valor si no es para provocar un cambio.

¿Qué nos tenemos que preguntar en cada apartado para conseguir unos resultados más eficientes?

Dinero

¿ Tu economía va bien? ¿Te falta dinero para llegar a fin de mes? ¿Puedes darte algunos gustos o caprichos? ¿Has reflexionado alguna vez sobre tu nivel económico o has actuado siempre de manera reactiva? ¿Te encuentras cómodo en tu situación actual? ¿por dónde enfocarías un posible cambio?

Ocio

¿Dispones de tiempo para distraerte y divertirte? ¿En tu vida cotidiana son todo obligaciones? ¿Dispones de tiempo para ti? ¿Tienes un objetivo o actividad que nunca has podido empezar por falta de tiempo? ¿Eres consciente de lo que te está pasando?

Amor

¿Estás satisfecho con la relación que estás manteniendo actualmente con tu pareja? ¿Suma o resta en tu vida? ¿Si no estás satisfecho lo has tratado abiertamente con tu pareja? Si no tienes pareja y quieres tenerla, ¿dispones de tiempo suficiente para conocer nuevas personas?

Crecimiento Personal

¿Notas que re desarrollas como persona o bien te sientes estancado? ¿Dedicas tiempo suficiente a la lectura y a la reflexión? ¿Asistes a charlas, cursos, seminarios o jornadas con el objetivo de incorporar elementos y conocimientos que te ayuden a crecer como persona? ¿Has pensado nunca cómo quieres que los demás te recuerden?

Carrera Profesional

¿Tienes un plan de desarrollo profesional? ¿Dónde te gustaría estar y que te gustaría hacer profesionalmente dentro de diez años?

Trabajo

¿Te gusta tu trabajo actual? ¿Te ayuda a crecer como persona? ¿Se integra dentro del plan de carrera profesional? ¿Necesitas hacer algo para provocar algún cambio?

Amigos

¿Qué es para ti un amigo? ¿Tienes amigos de verdad? ¿Les dedicas tiempo? ¿Practicas la reciprocidad? ¿Estás satisfecho con la situación actual?

Salud

¿Estás satisfecho con tu estado de salud? ¿Estás enfermo a menudo? ¿Pillas todo lo que se pone a tu alcance: resfriados, dolores de barriga,…? ¿Has realizado últimamente los chequeos preventivos rutinarios? ¿Qué conclusiones has sacado? ¿Te sientes con sobrepeso? ¿Duermes bien?

¿Puntuaciones bajas?

Si hacemos este trabajo de manera rigurosa obtendremos una fotografía del momento personal que estamos viviendo y tendremos los elementos necesarios para preparar un plan de acción para mejorar aquellos aspectos en que las puntuaciones han sido bajas.

En la red encontraréis formularios que permiten representar la rueda de manera más visual aunque una tabla con el estado actual, el óptimo y la diferencia respecto a este último es más que suficiente.

Buen trabajo.  Y si te interesa profundizar sobre tu vida y tu marca no dudes en contactarnos.

Imagen cabecera: Albumarium Creative Commons

¿Instagram para lograr un empleo? por @guillemrecolons

Lo sé. Puede parecer una locura eso de Instagram para lograr un empleo. Hace una semana estuve dando una clase sobre personal branding a los alumnos del Máster en Industria Farmacéutica y Biotecnología de la UPF. Tras la exposición sobre el modelo Iceberg de marca personal, en el capítulo de preguntas se repitió la cuestión ¿Tener un perfil en Instagram nos puede ayudar en la búsqueda de empleo?

Instagram no te ayudará a buscar, pero sí a que te encuentren

No quiero engañar a nadie ni crear falsas expectativas. Instagram no te ayudará a buscar, pero te puede ayudar a que te encuentren. Veremos cómo los hashtags y las buenas descripciones de perfil pueden ser buenos vehículos para ese “encuentro” virtual.

Quién es Instagram

Creada en 2010 originalmente para el sistema IOS, pronto fue adaptada a Android. En 2012 Mark Zuckerberg (Facebook) pagó 1.000 millones de dólares para hacerse con ella dado el éxito que estaba cosechando y la amenaza que suponía para la propia Facebook. Según la última oleada del estudio Observatorio de Redes Sociales elaborado por Arena Media y The Cocktail Analysis, en 2015 el 27% de los internautas españoles era usuario de Instagram, con un incremento de 7 puntos sobre el año anterior.

Perfil de usuario

Si bien inicialmente Instagram se asociaba a perfiles millennial, hipsters y profesionales de la imagen, hoy su transversalidad es evidente, y su público se ha ampliado notablemente de una edad media de 18-30 hasta alcanzar de forma no generalizada a franjas Generación X y Baby Boomers. El lanzamiento reciente de Instagram Stories -para competir con Snapchat- ha dado un empujón a la red social

Qué publicar para que las empresas o reclutadores te encuentren

Esta es otra pregunta recurrente. Y la respuesta solo puede ser una: lo que publicarías si ya tuvieras empleo. Es decir, y en pocas palabras, se trata de ser uno mismo. No cuela que un millennial de 23 empiece a colgar frases de Paulo Coelho o Einsten: en su lugar que cuelguen fotos y vídeos de sus viajes de sus curiosidades, aficiones.

Nadie espera que Instagram sea un CV (de momento)

Un elemento clave para que encuentren nuestras publicaciones son los hashtags, que le dan sentido a esta red social. Existen incluso herramientas para sugerir hashtags a partir de una palabra clave, entre ellas hashtagify. La diferencia con Twitter es que en Instagram podemos utilizar hashtags ilimitados, aunque algunas fuentes como la que muestra este gráfico no recomiendan utilizar más de 7.

eficacia hashtags instagram

Fuente: www.rivaliq.com

A quién seguir

La otra cuestión clave relacionada con Instagram y la búsqueda de empleo (o que el empleo te encuentre) es a quién seguir. Y de nuevo, la respuesta es muy sencilla. A quien seguirías en circunstancias normales y también a todas aquellas empresas o marcas que constituyan tu “top 50 brands” en la que te gustaría trabajar. Síguelas y no esperes que te devuelvan el seguimiento, simplemente al seguirlas eres coherente con tus aspiraciones laborales.

¿Contactarán a través de Instagram?

Si una empresa se viera atraída por un perfil tiene dos opciones: devolver el seguimiento y así utilizar la mensajería instantánea de la red social para solicitar un correo electrónico, teléfono. Pero tiene otra opción:

Lo más probable es que Instagram represente un primer lead o impacto que quizás no desemboque directamente en una oferta de empleo. En este sentido, vale la pena que en los pocos caracteres que tenemos para definir nuestro perfil coloquemos un enlace que pueda dar más información profesional sobre nosotros, como un blog (ideal) o un perfil en Linkedin, BeBee o About-me. Y, sobre todo, utilicemos también los hashtags en nuestra descripción de perfil (sin abusar).

Más información

Esta semana se ha publicado en Expansión el artículo de Alba Casilda Por qué Instagram te puede ayudar a encontrar un empleo, en que colaboro junto con Eva Collado, Pablo Urquijo y Pablo Sammarco. Se amplía más la información que has leído aquí. Y se incluyen casos de empresas que han reclutado a través de esta red. En resumen, Instagram para lograr un empleo es viable. Se han dado casos.

Imagen cabecera: Pixabay