La competición de mi vida, por @paulafdezochoa

El pasado 16 de enero, en la Expo del Marató Costa Daurada de Tarragona, hubo una serie de ponencias relacionadas con el deporte, y entre ellas la de “Marca Personal: #VivirRiendo & #VivircorRiendo” que impartí yo.

Asimilando la competición de mi vida

Quise resaltar la importancia de todo profesional y, en particular, del deportista, de gestionar su marca personal para destacar en un mercado cada día más competitivo y diferenciarse en positivo, con sus valores, sus objetivos, su pasión, y dando el 100% de su mejor versión. Y ya no sólo para sustentar su credibilidad durante su carrera deportiva sino también para labrar su futuro una vez retirado de ésta. No hablábamos de marca personal como “score” –el atleta batió su marca personal consiguiendo el podio- sino como “la huella que dejamos en el corazón y mente de los demás” –Jordi Collell, socio de @soymimarca- o “your brand is what people say about you when you’re not in the room” –Jeff Bezos, fundador y CEO de Amazon-.

Your brand is what people say about you when you’re not in the room.  Jeff Bezos

Su gestión es un proceso –personal branding– para toda la vida, una carrera de fondo, una historia en constante nudo narrativo, en el que debes partir del (i) autoconocimiento para saber quién eres y cuáles son tus metas, seguir con el diseño de una (ii) estrategia y hoja de ruta para conseguir tus objetivos y continuar con la (iii) visibilidad y gestión on y off-line correspondiente que nos permita alcanzar nuestra singularidad en positivo y ser la opción elegida de nuestro target (patrocinadores, seguidores, agentes, seguidores, etc).

Paula Fernández Ochoa, post "La Competición de mi vida" Blog SoymimarcaEl deportista con potente marca personal tiene que tener calidad, autenticidad, ser diferente, estar conectado/tener visibilidad y mucha constancia y esfuerzo. Y en la jornada tuvimos grandes ejemplos de cuanto explicaba, entre otros, la determinación de Martín Fiz con su “yo he nacido para correr”, la capacidad de superación de Jaume Leiva o Camilo Santiago que se ha reinventado pasando del fútbol al running por motivación, convencido de que “si quieres puedes”.

Otro gran ejemplo de superación y de calidad humana vino de la mano de Egoísmo Positivo y ¿Xq no Alex? que integran, a través del running, a personas discapacitadas en el mundo del deporte. Porque el running es mucho más que un deporte y en éste, por encima de todo, hay valores, valores que deben estar en la esencia de nuestra marca personal. Fue indescriptible correr con ellos el maratón y compartir emociones. Porque de eso se trata la vida, de emociones que quedan en el corazón y dejan huella!

También resalté la importancia de sentir pasión por lo que haces y que sea el eje de tu marca personal pues ésta “enlaza tus pasiones con tus atributos clave, tus fortalezas, con una proposición de valor, dejando claro lo que te diferencia de los demás” –Tom Peters. Y la pudimos ver en todo momento con Juanan Fernández, organizador de la Marató Costa Daurada, quien ha hecho de su pasión por el deporte su profesión y modo de vida.

Para la diferenciación, muchos profesionales buscamos nuestro slogan, una frase que sea extensión de nuestro nombre y resuma nuestro lema de vida o propuesta de valor. Y mejor seguir el consejo del diseñador Ludwig Mies Van Der Rohe de “menos es más”, y que sea fácilmente recordable y con engagement. Aquí tuvimos el buen ejemplo del periodista y gran amigo Rafa Vega con su “Funning”, que refleja su filosofía de vida de disfrutar (FUN) y que vuelca en su pasión por correr (RUNNING).

Y como colofón cuanto antecede quedó plasmado en fotos de Félix Sánchez y Marcos Cabrera, que se encargaron de regalarnos espectaculares imágenes transmitiendo las emociones y captando la esencia de cuantos participamos en la Feria y en el Maratón.

Me llevé una buena dosis de inspiración, motivación y energía. Y en ese escenario de pura marca personal en todos los sentidos, me reafirmé en que el mejor consejo que me dio mi padre, “Que a reír no te gane nadie”, se ha convertido en la competición de mi vida. VivirRiendo & VivircorRiendo.

Marca Personal: todo es cuestión de expectativas, por @fransegarrab

Una marca personal se basa en la confianza. De hecho, toda marca (personal, comercial, corporativa…) está en mayor o menor medida asociada a la confianza. Es una promesa de valor añadido que va más allá del producto asociado y genera unas expectativas en el consumidor. Expectativas que, implícitamente, van a convertirse en un compromiso: un acuerdo no escrito entre cliente y marca.

Y los acuerdos, hay que cumplirlos.

Un profesional que decide crear una estrategia para gestionar su marca personal, también va a generar este conjunto de expectativas y de su mano, van a venir implícitas una serie de obligaciones.
Por eso, la confianza que podamos generar en torno a nosotros va a ser nuestra gran aliada, pero si no está bien gestionada, puede llegar a provocar una crisis de reputación importante. Es un arma de doble filo.

¿Por qué sucede esto?  Para gestionar la confianza deberíamos primero entender que ésta es relativa. Cada individuo la entiende de manera diferente.
En 1994, los investigadores  Yamagishi y Yamagishi hicieron un estudio para medir los índices de confianza que tenía la gente hacia sí misma y hacia otras personas.

Presentaron un cuestionario a centenares de individuos de Estados Unidos y Japón. Luego compararon los resultados obtenidos. Algunos de ellos fueron muy reveladores.
Pese a que de hecho, la tasa delictiva es mucho mayor en EEUU, el índice de confianza a través del test presentado fue mayor en los individuos estadounidenses que en los japoneses. El estudio reveló que los estadounidenses tendían a percibirse a ellos mismos como personas que transmiten más confianza y que a su vez, confían más en los demás.

Los investigadores atribuyeron los resultados de éste estudio al hecho de que en la cultura oriental las relaciones a largo plazo son una parte central en su estructura social. Por tanto, la confianza se solapa con el concepto de compromiso, es decir, la confianza se basa en saber que los demás continuarán actuando de la misma manera a lo largo del tiempo (serán coherentes). Tienen más información social a su alcance que nosotros, occidentales, que damos más peso a la “imagen de confianza” que (creemos) que emitimos o que emite otra persona. La cultura nos aporta información cognitiva menos completa y eso hace que toda la responsabilidad de completarla recaiga en nuestro   ineficiente cerebro,   que suele cometer errores.  El más común: sobreestimar lo que vemos.

En conclusión: dos maneras de interpretar el concepto de confianza.

A mí me gusta, para procesos de marca personal, una manera de entender la confianza más a la japonesa, sostenida en el tiempo y basada en las relaciones a largo plazo, porque creo que confianza es un proceso psicológico y por tanto, para que se produzca debe estar activo, constantemente. Eso lo podríamos conseguir de las siguientes maneras:

Estar continuamente generando confianza, validando una y otra vez las expectativas que vamos generando y que deberemos cumplir.

No centrarnos únicamente en la imagen. La imagen es importante para generar confianza, pero sin estrategia detrás, la confianza generada es absolutamente volátil, efímera.

No generar falsas expectativas, adoptando una postura activa en explicar constantemente hasta dónde podemos llegar.

Reconociendo explícitamente nuestros límites y aprendiendo a rechazar aquellos proyectos que sabemos que escapan de nuestra especialidad o habilidades.

Recuerda: tu marca personal se basa en la confianza y la confianza, en cumplir expectativas.

Imagen: Freepik

Pierde el miedo a las redes profesionales, por @guillemrecolons

“Soy ejecutivo en una gran organización. Tengo poco tiempo, mi agenda es una locura. Prefiero no tener perfiles en las redes sociales, sé que lleva tiempo gestionarlas y pienso que mis superiores y mis clientes aprecian la discreción. Centro mi tiempo en conseguir los mejores tratos para mis clientes y los mayores beneficios para mi empresa”.

¿Te es familiar esta descripción? Sí, corresponde a un porcentaje un elevado de directivos de compañías, su trabajo está aparentemente consolidado, su carrera es ascendente y su agenda es un auténtico infierno. Piensan, quizás ingenuamente, que si no dejan rastro en Internet su reputación digital no será mala. Desgraciadamente, se equivocan (pero no lo saben o no quieren saberlo).

No se trata de estar, se trata de ser

Estoy de acuerdo con este perfil en una cosa: más vale tener un plan antes de crear perfiles en red. Porque crear un perfil en la red no sirve de mucho si no le das una orientación estratégica mínima > a quién quiero llegar > qué quiero conseguir > qué mensajes debo crear o compartir > con qué frecuencia. Dicho de otra manera, e insisto en ello, no se trata de estar, se trata de ser.

El problema es que sí, todos tenemos una marca online

Nuestra marca online es nuestra marca pública, tengámoslo en cuenta. El problema es que aunque no compartas nada, aunque seas la persona más discreta del mundo, siempre hay rastro sobre ti, me apuesto lo que quieras. Precisamente aquellas personas sin presencia voluntaria disponen de una maravillosa presencia involuntaria, que va desde directorios que publican tu nombre, dirección y teléfono de casa, webs tipo Runedia que publican tus datos en una carrera que hiciste hace tres años, BOE que publica nombramientos, apoderamientos, centenares de webs tipo “paginas amarillas”, “información empresas”… Eso en el mejor de los casos. En el peor y más habitual de los casos tu nombre estará asociado a confusiones con otras personas que se llaman exactamente igual que tú (quizás creías que tu nombre era único). Y lo más probable es que esas personas que se llamen igual que tú este publicando cosas que no te gustaría que nadie pensara que que las publicas tú.

¿Cómo gestionar los resultados de nuestra primera página de Google?

Lo que aparece en Google cuando alguien pone nuestro nombre en el buscador es nuestra marca (o no marca) online. No se requiere una dedicación de 5h diarias para conseguir que esos resultados sean guiados por nosotros y se correspondan 100% a nosotros. De acuerdo, muchos (yo el primero) te dirán que lo ideal es tener tu propio blog, tu casa digital. Pero eso lo dejaremos para una fase en que te hayas familiarizado con la red. De entrada, hay otras soluciones más sencillas, menos comprometidas y que pueden lograr enviar a la página 2 de Google la basura digital sobre nosotros. No entraremos en redes sociales, para empezar elegiremos dos redes profesionales must y dos que pueden complementar muy bien la cosa: Me refiero a Linkedin, BeBee (nueva pero interesante), About.me y Slideshare.

Linkedin

Creada en 2002, Linkedin es la red profesional líder en el mundo con más de 400 millones de miembros, grupos de debate y millones de perfiles de empresa, por no hablar de sus múltiples servicios como el de colocación, el Pulse (blog interno) y muchos otros. Tiene rivales, como ViadeoPlaxoXing,…, pero están lejos, muy lejos de Linkedin. Si tuviera que definir Linkedin de alguna manera diría que es un lugar de encuentro de profesionales que permite una buena gestión de networkingcompartir conocimientos y por si fuera poco disponer de un perfil individual y de empresa dinámico (la tarjeta de visita del SXXI). Las recientes incorporaciones como el hecho de que nuestros contactos puedan validar nuestras competencias convierten a esta red en un excelente vehículo de nuestra marca profesional. Hay mucha literatura escrita sobre Linkedin, pero si lo que quieres es empezar te recomiendo esta genial infografía (un poco larga pero clara y directa) aparecida en Hubspot. Si quieres saber más te aconsejo seguir a profesionales como Pedro de VicenteCèlia Hil o Álex López.

Siguiendo con Linkedin, la plataforma ha creado una herramienta de medición muy interesante, el Social Selling Index, que indica tu potencial de persuasión en esta red con un número de 0 a 100 que mide cuatro parámetros básicos: marca profesión, encontrar a los perfiles adecuados, gestionar la conversación y crear relaciones. En la era de las mediciones siempre es interesante disponer de herramientas tan útiles. Para saber más sobre el SSI, aquí tienes un PDF creado por Linkedin.

beBee

Quizás no te sea familiar, pero el CEO de beBee, Javier Cámara, puso en marcha esta red que ya cuenta con casi 10 millones de personas, pero casi todas en España y países de habla hispana.  Según sus palabras, “La principal diferencia de beBee con el resto de redes sociales es la afinidad entre los usuarios y el contenido que ven en su muro. No es una plataforma meramente profesional, sino que es una mezcla entre red social personal y laboral, lo que llamamos red social de afinidad”. Al igual que Linkedin, beBee dispone de app móvil que facilita el uso de la plataforma. Aquí encontrarás una infografía con 10 razones para crearte un perfil en esta red.

About.me

About.me es quizás una de las plataformas para gestión de comunicación personal (y de empresas) más fácil de crear y con menor necesidad de mantenimiento. Te puedes registrar a través de tu perfil Facebook o Twitter. Es tan fácil como crear una sóla página, eligiendo fotografía de fondo, título profesional, mini Bio, palabras clave y enlaces a otras redes. La potencia de las palabras clave que pongas puede hacer que, de forma totalmente pasiva, recibas 500 visitas por semana. Además, disponen de un código para firma digital en email. La URL es about.me/nombre, pero la versión premium te permite personalizar y quitar lo de about.me. Si quieres un ejemplo visual de cómo puede quedar, aquí tienes el mío. Aunque no hay números fiables de número de usuarios, se habla de que el pasado año hubieron más de 13 millones de interacciones. Recientemente esta plataforma creada por Tony Conrad lanzó su app móvil Intro by About.meAquí tienes más información sobre cómo crear un buen perfil en esta red.

Slideshare

Algunos lo consideran un gigante del marketing de contenidos. Aunque más que una red es un repositorio de informes (ppt y pdf) su potencia es tal que hace pocos años fue adquirida por Linkedin. Slideshare está pensada para la nueva era de compartir conocimiento, y desde el punto de vista de personal branding es un excelente vehículo de posicionamiento profesional. Su funcionamiento es muy sencillo, desde el registro, que se puede hacer a través del peril de Linkedin o de Facebook, hasta la facilidad de “subir” documentos, etiquetarlos correctamente y disponer de una fantástica estadística de visitas, descargas… La versión premium permite limitar las descargas a quienes faciliten sus datos o sencillamente bloquear las descargas. También permite que los documentos sean privados y sólo se pueda acceder con contraseña, un tema interesante para proyecto colaborativos confidenciales. ¿Cuándo usarla? Imagina que has dado una charla, en vez de enviar el documento por email lo “cuelgas” en Slideshare y lo compartes en abierto, por lo sabrás en todo momento cuál es el alcance de cada presentación. ¿Un ejemplo? Este ebook de Soymimarca obtuvo en un año más de 300.000 visitas y casi 1.500 descargas. No esta mal, ¿no? Aquí esta infografía explica más.

Y ahora… ¿Qué?

Ahora se trata de visitar un par de veces por semana tus perfiles en Linkedin y en beBee para gestionar interacciones, compartir contenidos o actualizar el perfil y de visitar una vez al mes tus perfiles en About.me y Slideshare. ¿El resultado? En tu primera página de Google no tardarán en aparecer cuatro entradas sobre ti, controladas por ti, y con información que posiciona tu marca y te facilita contactos. Es un perfil muy bajo de presencia online, te lo puedes permitir sin ningún problema. A medida que te familiarices, puedes intentar poner los pies en Twitter, no sin antes leer a fondo Twitter en una semana de Francesc Grau o De Twitter al cielo de Oscar del SantoDani Iglesias Marco Conde. ¿Más?, de acuerdo, eres carne de blog. Pero eso es otro cantar y lo cuento en otro post. Ánimo y salud!

 

 

Si dejas marca es por los demás, por @jordicollell

Las personas podemos elegir, y es una facultad exclusivamente nuestra. Y me refiero a Elegir en mayúsculas no a las pequeñas decisiones cotidianas que aplicando criterios objetivables podrían ser tomadas de manera mucho más precisa por una máquina si no a las decisiones trascendentales. Nuestro poder de decisión es tan elevado que hasta podemos convertirnos en cosas, en artefactos o en monigotes.

Desde que nacemos dejamos marca

Todo esto viene a cuento por que esta semana con los amigos Andrés Pérez Ortega y Pablo Adán nos hemos propuesto aclarar el concepto de lo que es la marca personal, que es una de las únicas cosas sobre las que no podemos elegir. Nos guste o no nos guste desde que nacemos dejamos marca y aunque nos empeñemos en lo contrario no podemos evitarlo.

La marca, aunque a Pablo le pueda parecer confuso, es la huella que dejamos en los demás en su expresión más literal porque es el rastro seña o vestigio que deja alguien o algo y también es una impresión profunda y duradera que son conceptos usados por la Real Academia para, entre otros, definir la palabra huella.

Si tiene sentido hablar de marca es porque existe un lugar donde dejarla, es porque los demás existen y, nos guste o no, sin ellos hablar de marca sería simplemente un sinsentido.

La cosa va tan en serio que antes de que nosotros nos conozcamos, antes de que tomemos consciencia de quienes somos, de nuestra identidad, los demás ya lo han hecho porque cuando nacemos descubrimos la presencia de los demás antes de darnos cuenta de nuestra propia presencia y esto es algo que es inherente a la condición humana. Así pues dejamos huella porque no estamos solos.

A través de los demás acabamos descubriéndonos y descubriendo el entorno que nos rodea, que llamamos el mundo y aquí llega la segunda etapa de toma de consciencia cuando nos damos cuenta de que con nuestros actos podemos cambiarlo. Dejamos marca en el mundo.

Pero para cambiar el mundo se necesita algo más que la voluntad de hacerlo, porque las buenas ideas al fin de cuentas son esto, ideas. Y es en esta instante cuando tomamos consciencia de que hemos de definir un proyecto que nos permita ejercer esta facultad transformadora y al mismo tiempo dejar un legado. Porque también nos damos cuenta que somos singulares y que tenemos un papel que cumplir y que en la medida que lo hagamos seremos felices. Dejamos marca porque tenemos un proyecto que evidentemente hemos de comunicar porque, recordemos, todo este lío se ha montado porque no estamos solos.

Cuando decimos que la marca personal no se crea estamos en lo cierto y también cuando añadimos que tampoco se destruye porque ambas cosas no están en nuestras manos, hasta después de haber muerto podemos seguir dejando huella.

En algún momento de nuestra vida tenemos la posibilidad de tomar consciencia de nuestra identidad y de la huella que hemos dejado para gestionar la que vamos a dejar en el futuro , igualmente podemos decidir no hacerlo y hasta podemos inventarnos inventarnos un personaje. Podemos escoger entre ser auténticos y ser unos artefactos o unos monigotes sabiendo que si nos decantamos por lo primero tendremos un largo recorrido y si optamos por el resto tarde o temprano se nos verá el plumero y el invento se irá a paseo porque los demás no tienen ni un pelo de tontos.

Ser auténtico, ser fiel a uno mismo, descubrir la propia identidad requiere esfuerzo y ser capaz de renunciar a vivir la vida en las seguras pero monótonas zonas de confort, es una inversión y por esto la marca personal es el arte de invertir en ti como dice el amigo Guillem Recolons.

Y hasta aquí no hemos hablado ni de redes sociales, ni de alisarnos el pelo, ni de la dimensión áurea, ni de hacernos las ingles brasileñas, que son cosas que están muy bien y que puestas en su contexto nos ayudarán a explicarnos, ya sea a través nuestro cuerpo o de nuestras palabras, pero que por sí mismas no son marca personal.