docentes y marca personal. Imagen Flickr Creative COMMONS

Docentes y #MarcaPersonal: ¿agua y aceite?, por @jordicollell

Si un colectivo necesita ser conocido, reconocido, recordado y tenido en cuenta es el los docentes.

Hablar de docentes es referirse a un colectivo heterogéneo que va desde la educación infantil a la universitaria, que abarca un arco de edades de los alumnos de más veinte años y unos momentos vitales van desde la enseñanza de los hábitos básicos personales y sociales hasta la elaboración de una tesis doctoral.

Marca personal y docencia son palabras que suenan a agua y aceite, parece que son poco miscibles si no es a través de una hábil emulsión que pocas veces se produce y que no suscita demasiado interés. Y si hay un colectivo que deja marca en el corazón de los demás de manera destacada sobre el resto es el docente.

Los profesores somos profesionales de la enseñanza que transmitimos conocimientos, técnicas, hábitos y valores a nivel general o específico dependiendo de cual sea nuestro ámbito de actuación. Educamos personas y formamos profesionales.

Ser profesor va unido a una institución que nos cobija, ya sea un colegio, un instituto o una facultad. A nivel social la institución es la que cobra protagonismo y a los profesores el valor se les supone dado que se produce una traslación de confianza por parte de los alumnos, las familias y la sociedad en general.

En los tiempos que corren, ¿tiene sentido que los docentes tanto  a nivel individual como colectivo puedan no plantearse la gestión de su marca personal? ¿Para qué le sirve a un docente gestionar su marca personal?

La respuesta a la primera pregunta es obvia, no tiene sentido que los docentes ignoren la gestión de su marca personal. Si hay un colectivo cuya percepción social ha cambiado en las últimas décadas es el los docentes, de ser una profesión de prestigio social ha pasado a ser un servicio público o privado que facilita el acceso al derecho a la educación que tenemos todas las personas. Y no es una cuestión de matiz ya que si antes era un colectivo poco contestado en circunstancias normales  ahora, como muchos otros colectivos profesionales, está sujeto a la crítica constante y no siempre objetiva por parte de sus usuarios. Que los docentes gestionen su marca personal es el primer paso para recuperar el prestigio social perdido.

Si no nos ven no existimos, que no se nos olvide

Internet y las redes sociales permiten un diálogo de persona a persona que complementa y enriquece el que podemos tener en el mundo “real”. La gestión de su marca personal ayuda a acercar a los docentes a su público objetivo: alumnos, familias, instituciones, escuelas, facultades y a la sociedad en general.

Desde la perspectiva de las instituciones educativas tener docentes con una marca personal fuerte también las fortalece ya que de ellos depende su prestigio y el logro de sus objetivos pedagógicos. De poco sirve un ideario si no hay alguien que lo ponga en práctica y que lo complemente con las aportaciones derivadas de su campo de conocimiento. Y si la institución es privada su continuidad, por regla general, viene determinada por los alumnos y familias que la escogen por lo que  si sus docentes se convierten en sus primeros embajadores el proceso comunicación y la elección se fluidifica y simplifica.

En el ámbito docente, como en todos los ámbitos profesionales, el anonimato es la etiqueta que marca la fecha de caducidad. Si no nos ven no existimos, que no se nos olvide.

5 replies
  1. Profebernabeu
    Profebernabeu says:

    ¡Qué buen artículo! Verdades como puños. Si no nos queremos y valoramos nosotros mismos (los docentes) no podemos exigir reconocimiento social.

    Mi pequeña aportación es mi blog, que por supuesto va precedido de la palabra PROFE.

    profebernabeu.com

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  2. pablo adan
    pablo adan says:

    Grcaias Jordi. Si hay un colectivo que puede causar un gran efecto de marca personal ese es sin duda el de los formadores. Ahí ponemos en juego conocimiento, Habilidades, influencia y sobre todo hacer sentirse a los alumnos o asistentes de una forma especial diferente, conectando en lo emocional. En definitiva, dejando huella

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  3. gersonbeltran
    gersonbeltran says:

    Interesante reflexión, aunque todo depende de la institución, en mi caso en cursos externos a la Universidad donde soy Profesor Asociado e incluso en otras universidades como profesor invitado uso de forma activa mi marca personal y de hecho es lo que me lleva dar clase allí, en cambio en la universidad no me sirve de mucho y mis compañeros ni tienen marca fuera del ámbito tradicional (por prestigio, publicaciones científicas, etc) ni creo que la tengan nunca, también podríamos relacionar esto con el hecho de ser autónomo o funcionario. Hay dos realidades que si son agua y aceite y conviven y no creo que se mezclen nunca, dos mundos paralelos, en cualquier caso gracias por el aporte, muy muy interesante. Un saludo.

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  4. Genaro Salvo
    Genaro Salvo says:

    Muchísimas gracias Jordi Collell por este interesante artículo. Creo que pronto será una necesidad el desarrollar nuestra Marca Personal en la actividad docente. El mundo esta en permanente cambio y nunca antes fue tan necesario como en la actualidad, contar quienes somos y lo que hacemos, estar visible, formar parte de redes y ampliar horizontes.

    Felicitaciones!

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  5. profesorestrada
    profesorestrada says:

    Excelente, Maestro Jordi! 100 % de acuerdo. Como docente de toda mi vida reconozco y suscribo la gran validez de estas ideas, y de hecho trabajo el tema con colegas y estudiantes de educación. El magisterio es la profesión en la que más se impacta sobre otras personas, y dejamos marca en cada estudiante que pasa por nuestras manos, independientemente del tipo y nivel educacional en que laboremos.
    Y por otra parte, es vital saber posicionar y comunicar nuestra marca al entorno. La sociedad necesita que los mejores maestros sean quienes estén dirigiendo los procesos educativos. No solo los más preparados técnicamente en sus disciplinas, sino – especialmente- los mejores formadores y desarrolladores integrales de personas. Los que mejor sepan, quieran y puedan contribuir a la formación y desarrollo de valores positivos y socialmente aceptables, aceptados y pertinentes. Esos maestros deben gestionar con efectividad su marca personal, para que les hallemos donde estén, y pongamos en sus manos el futuro. Un gran abrazo, Maestro!

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