La mejor versión de ti no necesita autógrafos

A tu mejor versión le sobra firmar autógrafos, por @doctorbrandorg

¿Qué es un genio?

El Diccionario de la RAE define el genio como «una capacidad mental extraordinaria para crear o inventar cosas nuevas y admirables». Sin pretender polemizar en lo que concierne a la definición de la genialidad en el ámbito de las manifestaciones artísticas, sí me gustaría expresar aquí mi opinión al respecto.

Pero hay algo más. La mejor versión. En personas como tú.

Aun siendo consciente de la facilidad y habilidad innata de algunas personas para el desarrollo de algunas actividades, creo que la genialidad es una consecuencia del esfuerzo, la dedicación, el trabajo y la constancia, más que el resultado de un pacto con las musas. En vez de hablar de genialidad, me gusta pensar en la mejor versión de nosotros mismos, esa que todos tenemos, no solo aquellos seres tocados por la divinidad. Digamos que esa mejor versión es la genialidad de las personas normales, que dan lo mejor de sí mismas en base al autoconocimiento para alcanzar la excelencia en aquellas actividades que desarrollan con el consiguiente aporte a la sociedad y a su propio placer por el objetivo cumplido.

Hope, música y esperanza

Recientemente, gracias a una sorpresa de mi amiga Susana para celebrar mi cumpleaños, he tenido la suerte de poder escuchar al violinista Daniel Hope, también en esta ocasión actuando como director de la Orquesta Sinfónica de Barcelona. Durante la actuación tuve la ocasión de reflexionar y de tratar de entender y profundizar sobre este tema, y llegué a trazar una fórmula y definición gracias a lo experimentado durante la velada.

Daniel es un hombre corpulento, y lo más característico en su forma de tocar el violín es que está totalmente implicado, con todo su cuerpo, que participa en los sonidos que emite su violín. Desde los dedos de los pies hasta la punta del cabello, puedes sentir que lo da todo; interpreta inmerso totalmente en su música, lo que le permite generar una conexión muy especial con el público, que rápidamente detecta esta honestidad interpretativa y se une a ella.

Podríamos calificar a Daniel como un genio, puesto que ejecuta a la perfección las piezas del concierto, pero él va mucho más allá: la fórmula que desarrolla se compone, efectivamente, de una perfecta ejecución instrumental, pero también de una actitud fabulosa, de una entrega y, sobre todo, de un maravilloso entusiasmo. Daniel conecta de persona a persona a través de la música, y ahí está su genialidad, en la fórmula Perfecta ejecución+Actitud+Entusiasmo.

Mejor versión y marca personal, huella emocional

Antes de comenzar la segunda parte, avisaron por megafonía de que Daniel firmaría los programas de mano al finalizar el concierto. Acabado el evento, me fui entusiasmado, con el corazón y el alma cargados de emociones por lo vivido y sin esperar a la firma de autógrafos. El mejor autógrafo, la mejor huella ya había quedado grabada en mí, como un recuerdo imborrable de una experiencia maravillosa e inolvidable. En este concierto aprendí que a tu mejor versión le sobra firmar autógrafos.

Imagen: Wikimedia Commons By Superbass – Own work, CC BY-SA 4.0

Enrique Rueda
Enrique Rueda. Muchas veces los estudios que elegimos inicialmente nada tendrán que ver con nuestro futuro laboral. O eso es lo que creemos. Al tratarse de años cruciales, moldean nuestra forma de ver el mundo. Ese fue mi caso. Aunque estudié Historia del Arte y nunca he abandonado la crítica, me dediqué al marketing y a la coordinación de equipos comerciales, y dudo de que hubiera desempeñado mi labor de la misma forma si hubiera estudiado otra disciplina.