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El viaje apasionante a nuestra fama, por @jordicollell

Nuestra fama importa

Cuando pedimos a nuestros alumnos que se presenten les preguntamos siempre, entre otras cosas, de qué tienen fama. Sí, nuestra fama. Es curioso porque llevamos años haciendo la misma pregunta, y la repetimos ya sea en empresas, asociaciones o aulas universitarias y siempre crea desconcierto. “Yo… es que no tengo fama de nada”, es la respuesta automática, aunque después, afortunadamente, se matiza y se amplía.

Y en nuestras consultorías individuales seguimos preguntando por la fama y creando la misma sensación de perplejidad en nuestros clientes.

Todos tenemos fama de algo

Todos tenemos fama de algo. Nos guste o no y seamos o no conscientes de ello.

Como decía el fundador de Amazon Jeff Bezos nuestra marca personal es lo que los demás dicen de nosotros cuando no estamos presentes. Y como hemos explicado en repetidas ocasiones, todos dejamos -desde que nacemos- una huella en el corazón de los demás. Así pues es bastante evidente que marca personal y fama van cogidas de la mano.

Fama y ser famosos

Una cosa es tener fama de algo y la otra es ser famoso en el sentido mediático de la palabra. Por fama entendemos aquellos rasgos que los demás nos reconocen. Generalmente son coincidentes en la mayoría de las personas que nos rodean.

Lo que sucede algunas veces es que hay una falta de convergencia entre lo que pensamos nosotros de nosotros mismos y lo que manifiestan los demás. Esto ocurre por muchos motivos, y el más importante es que dedicamos poco tiempo a pensar sobre nosotros a preguntarnos y sobre todo  a escucharnos. Y al final vamos por el mundo pensando que dejamos una huella, cuando en realidad estamos dejando otra que puede ser bastante distinta. Y nosotros somos lo que somos y lo que queremos llegar a ser, y esto último somos nosotros los únicos sabemos. Los demás lo interpretan todo a través de los signos que vamos dejando por el camino.

Cómo saber cuál es nuestra fama

No es de extrañar que el tercer paso para gestionar nuestra marca personal sea preguntarnos por nuestra fama. Y lo podemos hacer dos formas: preguntando a los demás, o poniéndonos en su lugar y viéndonos a través de sus ojos. De entrada, nos decantamos por esta segunda opción, porque estamos en una etapa de introspección. Lo de preguntar a los demás lo dejamos para más adelante.

  1. Se trata simplemente de imaginarnos que somos un tercero sentado frente a nosotros. Aquí hay que hacer el pequeño esfuerzo de imaginación de visualizarnos e ir contándonos y tomando nota de lo que vemos y sentimos. Va bien recrear algunas de las últimas apariciones en público que hemos tenido. Observarlas desde los ojos de un tercero, reuniones, conference call, vídeo-conferencias, discusiones en la cafetera o en el despacho del jefe. Respirar profundamente y con calma nos ayudará a tomar la debida distancia y ser, dentro de lo posible, imparciales. Si hacemos este ejercicio de manera honesta sin intentar convencernos de que somos unos cracks (lo somos) y con una mirada de amor, cariño y comprensión hacia nosotros, hacia este tercero que estamos observando, nos quedaremos sorprendidos de la cantidad de cosas que salen y que nos ayudarán a conocernos mejor. Luego podemos contrastarlo o no con los demás pero, repito, lo dejamos para más adelante, para otro día y para otro artículo.
  2. La segunda cosa que recomendamos hacer es reflexionar sobre aquello que nosotros siempre intentamos esconder a los demás. Hay hábitos, habilidades, aficiones, conocimientos y actitudes que de manera voluntaria o no evitamos manifestarlas. Algunas pueden ser realmente inconfesables, esto lo dejamos al criterio de cada cual, pero otras las escondemos por tradición, nunca lo hemos dicho, vergüenza, dirán que soy un friki, o por pura pereza. Esto nos ayudará a conocer el potencial de “fama” que perdemos o que derrochamos por echarlo en el desagüe del olvido.

Ya tenemos dos herramientas para modular nuestra fama desde nuestra mirada y desde la interpretación de la mirada de los demás.

Tomar consciencia de nuestra fama nos ayudará a dejar una huella todavía más profunda y duradera.

Y si quieres profundizar todavía más nosotros te ayudaremos. Llámanos o escríbenos y te prepararemos un plan exclusivo para ti.

Feliz viaje a tu fama.

 

PD: El día de Navidad, aunque caiga en domingo, nuestra edición especial tiene un regalo para ti. No olvides conectar en un momento de pausa.

Imagen: Greg Rakozi. Unsplash.

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