Freddy The Boy

Nunca volverás a ser como antes

En las charlas y sesiones introductorias a la gestión de la marca personal me preguntan de manera casi recurrente sobre cuanto tiempo es necesario que transcurra para poder empezar a ver resultados prácticos, algo así como cual es el periodo de retorno, el “pay back” del proceso. Y mi respuesta siempre es la misma: a partir del momento en que tomas la decisión de pasar a la acción y de tomar el control de tu marca, los resultados son inmediatos. Nunca volverás a ser como antes.

Gestionar nuestra propia marca es un acto de libertad básico y estrictamente individual y personal. Y al mismo tiempo es un acto de supervivencia. Si nosotros no tomamos la iniciativa para que los demás nos perciban como realmente somos, serán ellos los que nos etiquetarán en función de lo que perciban, del momento, de las circunstancias y de sus propios filtros.  Y os aseguro que las distorsiones pueden ser considerables.

Todo proceso de marca personal se inicia con la toma de consciencia de que somos una marca desde el momento en que nacemos, y que tenemos la oportunidad de gestionarla para ser reconocidos , para ser recordados, para ser tenidos en cuenta y, en definitiva, para ser los elegidos en cualquier situación de la vida. Es una decisión vital porque implica o bien tomar el control de nuestra vida o dejarlo en manos ajenas. Hay un antes y un después porque es un decisión que imprime carácter.

Si el objetivo final es ser tenidos en cuenta hemos de dejar bien claro quien somos, a dónde vamos, qué queremos y cual es nuestra propuesta de valor. Es otro momento de toma de consciencia al que genéricamente le llamamos autoconocimiento. Que marca un antes y un después, y además nos hace crecer.

Cómo transmitir lo que somos a los demás supone toda una estrategia que abarca desde como decimos lo que queremos decir, el mensaje que emitimos, hasta escoger a quien nos dirigimos – audiencia o público objetivo – pasando por saber cómo hacer frente a las incidencias que nos podemos encontrar o quien hay en nuestro entorno que quiera hacer algo similar a lo que nosotros hacemos.

Si no nos ven, no existimos. A los ojos de los demás necesitamos trabajar nuestra visibilidad. Difícilmente seremos los escogidos si estamos escondidos. Y tenemos otro antes y otro después, pasamos de la oscuridad del anonimato a la luz que nos hace visibles.

Conseguir nuestros objetivos lleva su tiempo y vivimos en un entorno cultural basado en la inmediatez, en la instantaneidad. Al final si hemos dado los pasos anteriores con constancia y rigor llegaremos a la meta propuesta y seremos los elegidos. En el camino habremos cambiado y seremos mejores.

¿Cuál es el periodo de retorno?

En Soymimarca te ayudaremos a gestionar tu marca personal. Cuenta con nosotros para obtener resultados desde el primer momento.

0 comentarios
  1. Pilar
    Pilar Dice:

    Hola Jordi: En la mayoría de los casos, la necesidad invita a dar grandes zancadas y, como bien dice el dicho “las prisas nunca fueron buenas consejeras” Pasito a pasito y tesón se llega con más seguridad.
    Un post muy interesante, como siempre.
    Un saludo

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