Redes sociales

Que tu primera impresión en las redes no sea la última, por @evacolladoduran

Publicar una buena fotografía y una buena biografía supone el 90% de posibilidades de poder contactar con alguien o de que nos siga en las redes sociales. No somos conscientes de la importancia que tiene esto. No podemos olvidar nunca que nosotros somos la comunidad de la que nos rodeamos. Si no nos identificamos, entonces es imposible que nadie se identifique con nosotros.

La importancia de la biografía en las redes sociales

La biografía es la posibilidad de abrir una ventana al mundo para mostrar a los demás en qué aportamos valor. Por ello es vital incluir en nuestra biografía la propuesta de valor, es decir, aquello por lo que queremos ser reconocidos.

No podemos olvidar incorporar las etiquetas por las cuales queremos ser encontrados. Optimicemos bien todos los caracteres que nos ofrecen en todas las redes sociales y incluyamos los vínculos importantes a perfiles nuestros más completos, como un blog, web,….  Una buena “bio” es esencial para generar tráfico hacia otros sites digitales que nos identifican.

La fotografía ideal

La fotografía debe ser de medio cuerpo, y a ser posible ofreciendo la mejor de nuestras sonrisas. Es más difícil seguir a una persona que esté con “cara de nada” que a una persona que esté sonriendo. La calidad de la fotografía es muy importante; nada de imágenes pixeladas, eso es algo que va muy en contra de nuestra marca personal. Mi recomendación es que en todos los perfiles sociales haya la misma fotografía, ya que de lo contrario nos pueden confundir con otra persona.

Errores clásicos con la fotografía

Hay multitud de anécdotas sobre fotografías que he visto en internet. Por ejemplo, personas que salen con su pareja, como si nos fueran a contratar de dos en dos. Hay gente que lo que hace es cortar la fotografía de la pareja pero en la cual se ven todavía los dedos de la mujer en la chaqueta. Otro ejemplo son fotografías de alto contenido erótico; tampoco es necesario aparecer con un gran escote.

Tenemos que imaginarnos para nuestra fotografía profesional cómo vamos vestidos a un evento o cómo asistiríamos a una entrevista de trabajo. Y, sobre todo, siempre sin perder nuestra esencia. Al final somos lo que somos.

Otro error gigantesco es NO publicar una fotografía, cosa tan espantosa como NO publicar una biografía. Si no contamos nada sobre nosotros la pregunta es ¿para qué estamos en las redes sociales?

Olvidémonos de hadas, gatitos ni nada similar. Aunque tengas un logotipo profesional es mejor siempre poner una fotografía personal, ya que al final las redes sociales son las personas que están detrás. La confianza se genera persona a persona, y eso no hay que olvidarlo nunca.

Suelo aconsejar que nuestra imagen y biografía debería renovarse con una periodicidad anual. Cuántas veces nos habremos encontrado una fotografía en Twitter de alguien con 30 años cuando quizás ahora ronda los 60. Mala práctica.

Deberíamos evitar los selfies, los pelos al viento o fotografías con la orla universitaria. Si veo una fotografía con una orla a esa persona no la contrataría para otra cosa que para becario.

Comportamiento digital

Aspectos muy penalizados en la red como la agresividad, la exaltación ante un derbi de fútbol, la sensibilidad en los temas religiosos o lo relacionado con sexo y política nos pueden llevar a situaciones poco deseadas. Hemos visto en las redes sociales muchos ejemplos de tweets o vídeos que se han compartido masivamente y que han afectado la reputación de profesionales terminando incluso con sus carreras.

Hemos de ser fieles a nuestra marca personal, a nuestra manera de mostrarnos al mundo,  y no dentro un contexto de aceptación global sino de la aceptación de uno mismo, de que nos sintamos identificados.

Algo que sucede muy a menudo al crecer en la red es el fenómeno del endiosamiento. Es mejor mostrarse con los pies en el suelo y con una coherencia total y absoluta a nivel de imagen y biografía. Hay que ser coherente y explicar lo que sabemos hacer, sino, se nos verán como vendedores de humo.

 

No olvidemos que los primeros 7 segundos, lo que no nos entra por los ojos no entra en nuestra comunidad. Utilicemos los mismos criterios de aceptación hacia nosotros que los que utilizamos para los demás.

 

Photo by Ray Hennessy on Unsplash

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Eva Collado Durán

Trabajo e investigo nuevas tendencias en la gestión del capital humano para diseñar e implementar estrategias que constituyan verdaderas palancas de transformación en los procesos de cambio, innovando, renovando y digitalizando a personas y organizaciones a través de las nuevas tecnologías.

Autora de “Marca eres tú” (Ed. Rosche), un libro sobre marca personal

www.evacolladoduran.com


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