Son las personas, estúpido, por @guillemrecolons

The economy, stupid”, también conocida como “Is the economy, stupid” fue una de las tres frases del programa de la campaña ganadora de Bill Clinton en las elecciones presidenciales USA de 1992 contra George Bush (padre). Se llegó a convertir en el auténtico eslogan, que luego ha sido utilizado en innumerables ocasiones y para distintos entornos.

Llevo unos ochos años hablando de personal branding, tanto en este blog como en el mío propio que abrí en 2007 y en colaboraciones en otros blogs, prensa, radio, etc. Cerca de 500 posts, mucha literatura sobre marca personal, employee branding, comunicación personal…

El personal branding es un proceso

Tengo muy claro que el personal branding es un proceso. No es posible comunicar sin mensaje, no hay mensaje (coherente) sin estrategia y propuesta de valor, y no hay estrategia sin un trabajo de introspección profundo.

Llegados a este punto tengo claro que con eso podemos llegar al reconocimiento como especialistas, pero eso no parece ser condición suficiente para ser la opción preferente en un proceso de selección. Falta una pieza, falta algo que acerque al fin último del personal branding, y ese algo es sin duda la conexión, las personas.

Quien nos ayudará a convertirnos en referente somos nosotros mismos en base a nuestras acciones: si somos consultores serán nuestros clientes quienes nos evalúen, si somos formadores serán nuestros alumnos o coachees, si somos creadores de contenidos serán nuestros seguidores, y así sucesivamente.

Pero siempre será necesaria en última instancia una recomendación última que pasará inadvertida ante nuestros ojos, alguien que quizás a muchos kilómetros de donde estamos estará recomendando: “Te recomiendo que contrates a este profesional o a esta empresa para esta formación, además de ser buenos referentes yo he asistido a sus charlas, consultorías o formaciones, o he leído sus textos y veo que logran que haya un antes y un después de ese momento”.

El consumidor no es estúpido, es mi mujer

Sí, la frase “son las personas, estúpido” indica claramente que los vendedores de humo sólo consiguen una venta, nadie repite, ya que las personas son los jueces inexorables y como decía el gran publicitario David Ogilvy, “el consumidor no es estúpido, es mi mujer”.

Tengo muy claro que cultivar unas buenas relaciones es una parte del proceso importante, ya que quien nos vaya a juzgar es posible que tenga sobre nosotros una marca mejor o peor, que forzosamente acabará influyendo en la selección final. Nos pasa a todos, entre dos propuestas iguales siempre elegiremos la que nos genere mayor proximidad, familiaridad; en definitiva, el conocimiento genera confianza.

He sido testigo de que nuestro mejor director comercial no es el SEO, ni el SEM, ni un agente externo a sueldo variable: nuestro mejor aliado comercial son las relaciones personales que tejemos día tras día. Si entendemos que esto de la marca no se rige por la autopromoción sino por una propuesta de valor que debe fijarse con cuentagotas, lentamente, dejando poso, seremos capaces de atraer la atención de los profesionales que pueden requerir no sólo nuestro servicio, también nuestra forma de ver las cosas, nuestra forma de pensar, nuestra forma de mostrar cómo somos.

Our life matter

Son las personas, estúpido. Y es una cuidada exposición de nuestro yo lo que nos humanizará y nos aproximará a nuestros posibles clientes no como alguien competente, también como alguien de confianza. Nuestra vida importa. Al menos una parte. Debemos analizar bien hasta dónde podemos soltar lastre de nuestros secretos para que el mercado sepa que además de competencias hard o soft también somos seres humanos capaces de conectar, de transmitir emociones y de forjar relaciones que a menudo empiezan con un tweet o un sencillo “me gusta” en alguna red social.

Las redes sociales, los encuentros profesionales, todas las conexiones no son un fin en sí mismo, son un excelente medio para crear relaciones duraderas capaces de abrir puertas en ambos lados. Que nadie busque seguidores, se trata de buscar relaciones, y para eso no hay nada como tratar nuestra propuesta de valor como un relato que tenga capacidad de crear puentes. No son los seguidores, son las personas, estúpido.

Desde lo más profundo de mi ser os deseo la mejor Navidad.

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Guillem Recolons
Personal Branding Strategist
Socio fundador y Personal Brander en Soymimarca.

Convencido de que todo deja marca, ayudo a humanizar empresas y ayudo a profesionales a proyectar su marca para lograr sus objetivos.

Además de Soymimarca, soy consultor en AdQualis Consultants y formador en Ponte en Valor.

Profesor del Posgrado en Personal Branding (URL / Blanquerna) y del Posgrado en Social Media de UPF. Publicitario colegiado, estudiante de Humanidades (UOC). Voluntario comprometido en la fundación La Salut Alta.

Mi ADN está formado por experiencias en Tiempo/BBDO, J.W.T., Bassat Ogilvy, Saatchi & Saatchi, Altraforma y TVLowCost entre otras.

www.guillemrecolons.com
3 comentarios
  1. Pilar
    Pilar Dice:

    Hola Guillem ????

    Gracias por estas buenas reflexiones y aprendizaje que nos aportas.
    Sí que es verdad que debemos crear conexiones, relaciones y no simplemente seguidores. Algo importante para alcanzar nuestro objetivo.

    Aprovecho para desearte a ti y a todas las personas que te siguen unas Felices Fiestas!!

    Abrazos,

    Responder

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