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El suicidio del personal branding (artículo colaborativo)

El título de este artículo puede parecer provocativo. Y lo es. Pero no deja de ser una respuesta colaborativa a otro artículo publicado en un medio “oficial”, El Confidencial, bajo el título El timo de la marca personal: “Un suicidio a largo plazo”.

En primer lugar, te invitamos a leer el artículo para entender el contexto y para comprender mejor las opiniones que se han recogido desde distintos referentes mundiales del personal branding en habla hispana.

Por supuesto, tu opinión es bienvenida en forma de comentario, que será contestado por alguna de las personas que formamos este colectivo. En primera instancia, nos pareció que el contenido del artículo no merecía invertir mucho tiempo en responderlo. Pero para evitar el síndrome del “quien calla otorga”, aquí va nuestro feedback respetuoso y constructivo.

Andrés Pérez Ortega

El artículo es la mayor colección de tópicos falsos e ideas preconcebidas sobre la Marca Personal que había leído desde hace mucho tiempo. Este periodista es autor de artículos de temas de lo más variopinto y con títulos tan “sutiles” como: “Los asesinos de niños: por qué lo hacen”, “Revuelta sindical en el club: una prostituta reclama por “despido improcedente”, “O me das 500 euros, o te puedes morir en el pasillo” o “Las sectas y la Justicia: “Me ha violado el líder y nadie me toma en serio” hoy ha decidido escribir sobre la Marca Personal y, por supuesto, utilizar un título escandaloso de esos que generan tráfico.

Personal Branding no es publicidad

De momento ya confunde el Branding con la Pubicidad en el subtítulo (“Desde los noventa se ha introducido el concepto del ‘personal branding’, una publicidad que muchos expertos consideran otra trampa de un mercado cada día más precarizado”) ya sólo por eso habría que seguir leyendo con pies de plomo.

“Estaba allí obligado por su empresa”

Por lo que cuenta, parece que el protagonista de la primera historia estaba en un curso al que había le había apuntado su empresa. Lo que suelo decir siempre es que lo primero que debes hacer para desarrollar una Marca Personal es: TENER UNA MOTIVACIÓN para hacerlo. Desarrollar una Marca Personal requiere trabajo, esfuerzo, paciencia y persistencia. Por eso hay tan poca gente que deje (porque una marca, una huella no se TIENE, se DEJA) una Marca Personal profunda.

“…convirtiéndolo en un producto”

Si hay algo que me aburre es tener que rebatir ideas que están más que explicadas desde hace años. Decir que una Marca Personal consiste en convertirte en un producto, además de ser justo todo lo contrario de lo que se pretende, me dice que el autor no ha investigado lo más mínimo. El PRODUCTO es lo que hacemos, lo que aportamos, pero nunca somos las personas.
Lo de “Cómo enseñarte a vender la moto. Tu propia moto” prefiero ni comentarlo.

“Pero el personal branding surge con fuerza en los laboratorios de márketing y recursos humanos”

Si hay un concepto que ha recibido críticas tanto de los departamentos de marketing (por cierto, sin acento) y de R2H2 es el del Branding Personal. Quienes han conseguido que esto salga adelante hemos sido precisamente las personas individuales que hemos luchado para defender nuestra identidad y nuestro valor. Los “laboratorios” de marketing y recursos humanos han luchado siempre por lo contrario, por cosificarnos, meternos en un perfil de un test de personalidad o en un grupo demográfico.

“Ahora el mundo tiene que saber de lo que eres capaz y de que, además, eres capaz de hacerlo mucho mejor que el vecino”

¿y? ¿Qué propones? ¿Hacer trabajos de mierda? ¿Ser capaz de aportar algo valioso a tu entorno y esconderte para que nadie lo sepa?

“…ha contribuido a la progresiva precarización de los profesionales”

Esta es la que más “gracia” me hace. Pero si precisamente lo que pretende el Branding Personal es darle poder al individuo, aumentar su valor, darle herramientas a quienes no tienen la capacidad ni los recursos de las grandes organizaciones. Cuando consigues que te tengan en cuenta ya no tienes por qué tragar con todo lo que te ofrezcan. Una Marca Personal pretende que dejemos de ser números de empleado, estadísticas o seres anónimos y por lo tanto, sustituibles.

“A partir de los años ochenta surge el concepto de capital humano y de ahí emana todo lo demás”

Si hay alguien que ha recibido más insultos por parte de aquellos que hablan de capital humano y otros términos similares he sido yo. Precisamente porque la intención del Branding Personal es que se considere al individuo como alguien con identidad y valor propio. Nunca como un “capital” o “recurso”.

“…esa obsesión “por hacerse un nombre” supone un “suicidio a largo plazo porque en aras de esa supuesta fama se está acostumbrando al mercado a contar gratis o casi gratis con los profesionales”

Hacía tiempo que no veía tal cantidad de contradicciones y sinsentidos en una sola frase. Obsesion por “hacerse un nombre”, “en aras de esa supuesta fama”. No conozco a nadie que trabaje su Marca Personal de forma obsesiva, básicamente porque eso, en todo caso, la debilita. ¿y por la fama? ¡anda ya!
Si el mercado está consiguiendo que algunos profesionales trabajen gratis ha sido precisamente porque nos han “commoditizado”, han pretendido convertirnos en “marcas blancas” que competimos por precio. Si queremos romper este círculo vicioso, lo que hay que hacer es identificar lo que podemos aportar, hacerlo cada día mejor y mostrarlo.

“Las técnicas del personal branded “no se las creen ni los mismos que imparten los cursos sobre el tema”.

Eso lo dice un tal Javier García, autor de La burbuja del emprendimiento y que parece que nos conoce a todos los que impartimos cursos sobre el tema.

Hace tiempo que decidir no perder ni un minuto en rebatir ideas absurdas y ni dar visibilidad a quienes parece que se empeñan en buscar más la polémica que en informar de verdad. Pero como ejercicio de terapia de grupo, me parece interesante.

Andrés Pérez Ortega @marcapersonal

Eva Collado

Un titular que aúna la palabra “timo y suicidio” en una única frase sólo pretende alterar y provocar…

El contenido es completamente discutible, como casi todo en la vida, lo respeto aunque no comparto ciertos tópicos, muchos de ellos nacidos desde el desconocimiento o desde el mal entendido concepto del término. Hay burbuja, sí, como en todo hoy en día… El ruido y el trafico a la web está asegurado, e imagino que es uno de los objetivos (así que no seré yo quien alimente esta manera de hacer y de decir las cosas).

Eva Collado @evacolladoduran

Alicia Ro

Gestionar la Marca Personal no es vender la moto, es utilizar tu talento para aportar lo mejor de ti a los demás.
No es trabajar gratis, es ponerte en valor para que te puedan pagar lo que te mereces.

Si no tienes presencia en Internet, claro que eres alguien. ¡Eres TÚ! Pero estás perdiendo una oportunidad fantástica de contarlo al mundo y de demostrar lo que puedes ofrecer. 

El problema que muchos encuentran en el Personal Branding se resume en dos palabras: impaciencia y pereza.
Lo queremos todo YA con el mínimo esfuerzo posible. Buscamos trucos de magia rápidos sin tener que currar nada.
Aún sabiendo que los buenos resultados existen y son un hecho, no estamos dispuestos a invertir tiempo y trabajo para conseguirlos.
El día que inventemos la fórmula de la Marca Personal Exprés, que funcione como los aparatos de gimnasia pasiva, ¡nos forramos, amigos!

Alicia Ro @soyaliciaro

Fabián González

Creo que quien escribe no se da cuenta que su artículo en sí mismo es un elemento que ayuda a construir su marca personal… si la marca es un timo entonces lo es su artículo también lo es..

Fabián González @FabianGonzalezH

Claudio Inácio

Quien publica el artículo sabe a lo que va y lo que busca, contra respuestas y ruido…

La gente no quiere llevarse trabajo para casa, quieren resultados ya. No ven resultados, y cuando no ven resultados deja de ser atractivo y termina por sonar a humo lo de la Marca Personal

Podríamos contestar a este artículo como “El Timo de la mala información”. Cómo un medio de estos tiene que publicar artículos de este tipo para hacer ruido…¿ya no tienen más temas sobre lo que hablar? Volvemos a la época en que solo unos cuantos pueden destacar, los demás son los borregos a oír y seguir… de esto va el artículo!

Nota de Soymimarca: pocos días más tarde de esta publicación, Claudio nos deleita con un post ad hoc en su blog de título ¿El timo de la marca personal? Y los cojones, esto sí es un timo!

Claudio Inácio @cinacio06

Guillem Recolons

He leído a primera hora de la mañana el artículo, desde una alerta de Google. La verdad, parafraseando al Coronel Kilgore en Apocalypse Now, me encanta el olor de napalm por las mañanas.

Parece que la marca personal asusta a muchos, quizás esté dejando a gente sin trabajo. Y más, incluso esté provocando suicidios. Vaya locura.

Ladran, luego cabalgamos.

El reduccionismo enfermizo de equiparar el personal branding a la gestión de marca en las redes sociales ya cansa. Puedo estar de acuerdo con el periodista Daniel Borasteros en algo: si pillas a un falso consultor de marca personal (y por desgracias haylos) todo el contenido de su artículo deja de ser fake news para ser una realidad palpable. Más de una vez he tenido que rehacer trabajos pésimos de falsos colegas de profesión. Pasa como con todo, los hay buenos, mediocres y malos.

Para no extenderme ni contar lo que ya se ha contado antes, diré que el personal branding es un proceso estratégico, y como tal, de resultados a medio-largo plazo. Puedo entender que el personal branding necesita outputs más allá de ser elegido. De ahí las expresiones executive branding, employee advocacy, employer branding, que no son más que modelos de aplicación del branding personal a distintos colectivos y para distintos fines.

Finalmente, si el Sr. Borasteros quiere, le pasaré una lista con nombres y teléfonos de las cerca de 1.500 personas a las que he asesorado o formado en personal branding estos últimos 12 años. Él podría escribir un libro con eso, pero no creo que le hablen de timo ni de “el suicidio del personal branding”.

Guillem Recolons  @guillemrecolons

Elena Arnaiz

¿Qué forma tan horrorosa de lanzar por la borda tu futuro profesional verdad?

Identificar tu talento. Tomar consciencia de aquello en lo que eres bueno. Identificar en qué puedes y debes mejorar y con el mismo grado de búsqueda de excelencia sentirte muy orgulloso de aquello en lo que eres bueno y aporta valor a los demás y enseñarlo al mundo. Y recibir tu recompensa por ello.

Identificar aquellos canales con los que puedes dar a conocer tu propuesta de valor a las personas que están interesadas en ti. Decidir si quieres o no tener una presencia digital y usar la tecnología para tu beneficio. O no. Nadie que sepa mínimamente de marca persona te obligará a tener presencia en redes sociales. Cualquier persona que viva en el siglo XXI las entenderá como aliadas (pero para los amantes del apocalipsis, ya se sabe).
Trabajar porque te conozcas, descubrir y enamorarte de tu talento. Enseñarlo sin miedo, porque es el tuyo. Crecer, crecer mucho y trabajar en el desarrollo de muchas de tus competencias profesionales (comunicación, pensamiento analítico, creatividad, capacidad de relación social, flexibilidad, adaptación al cambio,..). Hacer que te elijan, que te recuerden, que te valoren y qué quieran contar con tus servicios por el hecho de ser tú. ¿Qué forma tan horrorosa de tirar a la basura tu futuro profesional verdad? Pues eso.

Gabriel Patrizzi

Los argumentos expuestos por este periodista me confirman que a pesar de la masificación del Personal Branding, en el mundo sigue habiendo mucho desconocimiento respecto a tres de sus principios básicos:

1) No es venta.

2) No se trata sólo de presencia en redes sociales.

3) Si las personas no identifican su talento y propuesta de valor personal siempre serán una más del montón (lo que pareciera promover el autor). Esta es una disciplina que amerita una visión y abordaje integral + estratégico + multidisciplinar.

Confieso haberme sentido aludido cuando hizo referencia a “ofrecer charlas gratuitas”, pues forman parte de mi plan de proyección, el cual hasta ahora me ha dado buenos resultados, tanto cualitativos como cuantitativos. Si tienes un plan ¡por supuesto! monetizarás tu talento y trabajo.

Escribir, exponerte, para generar polémica -sin duda- genera resultados. Y este medio y su periodista los verán con este y -seguro- otros de sus escritos: ahora ¿Cuán sustentable es esta manera de lograr visibilidad? Este es el verdadero suicidio a largo plazo.

 

Gabriel Patrizzi  desde Chile @gabrielpatrizzi

Ylse Roa

En estos tiempos de crisis económicas y sociales, es un grave error desconocer la importancia y ventajas de gestionar nuestras marcas personales, a conciencia y con claras estrategias.

Ya mis compañeros han esgrimido razones poderosas para desmontar esta serie de palabras hilvanadas con lenguaje irónico y agresivo.

Lo que está a la vista no necesita anteojos. Justamente lo contrario a lo allí expuesto, un profesional con una sólida marca personal jamás podrá ser manipulado, ni será víctima, sino el protagonista de su historia. Porque sabe quien es, cual es su valor y lo que es capaz de aportar a su entorno.

Tener el poder de gerenciar nuestras vidas, decidir sobre ella e impactar a nuestro entorno, es posible a través del ejercicio de un liderazgo auténtico, y del desarrollo y aplicación de estrategias de personal branding.

¿Será que algunos pueden ver afectados sus intereses, si contamos con personas formadas, poseedoras de pensamiento crítico y propositivas, porque no consumirán contenidos como el artículo en cuestión?

Ylse Roa, desde Venezuela @YlseRoa

Nancy Vázquez

Personal Branding no es vender la moto, es conducir la moto si sientes pasión por ello, o bien si no te gustan las motos o no sientes pasión es cambiar el vehículo para llegar a la meta, disfrutando de ese proceso. Todo lo que hagas debe tener un ¿Por qué? o un ¿para qué? Un objetivo claro.

Lo que haces o dejas de hacer es tu Marca Personal, es la experiencia que generas, es tu esencia, por lo tanto NO puedes crearla, vas a descubrirla y gestionarla.

¿Cómo sabes si un profesional en determinada área es bueno? Investiga su carrera, su reputación, todo lo que ha hecho, no confías de buenas a primeras en lo que dice que sabe o que es o ¿sí?, cuando tienes la información fundamentada en las manos eliges creer y lo contratas o no.

Nancy Vázquez desde México @nanvazy

Paula Fernández-Ochoa

Cuando colegas referentes en Marca Personal a los que admiro profesionalmente y aprecio personalmente comparten este artículo conmigo para comentarlo y por si quiero unirme a una respuesta colaborativa…jamás puedo dar un ‘no’ por respuesta. Y más leyendo sus aportaciones, con las que estoy muy alineada.

No obstante permitidme que no entre en el fondo -cargado de muchas ideas que respeto pero no comparto- pero, por un lado, hay ‘formas’ que me imposibilitan hacerlo y, por otro, porque…

…entiendo el Personal Branding como un proceso cargado de VALORES y de potenciar lo POSITIVO.

Gracias.

Paula Fernández-Ochoa @PaulaFdezOchoa

David Barreda

Un titular con un entrecomillado que no se atribuye a nadie, una asociación en el subtítulo del concepto de ‘personal branding’ con el de ‘publicidad’ y un pie de foto cargado de ironía que indica ‘entrevista de trabajo feliz’… debería ser suficiente para ponernos en alerta… aunque, lamentablemente, la palabra ‘timo’ habrá secuestrado la atención del internauta para que su lectura en diagonal se oriente en una dirección específica… ya estamos perdidos….

…se supone que las tags de un artículo deberían ser descriptivas… así que incluir entre ellas la palabra ‘precariedad’ indica el posicionamiento del post con respecto al tema que se trata… lo dicho, estamos perdidos…

Como llevamos años diciendo, el Personal Branding no tiene nada que ver con ‘convertirse en un producto’… ni con trabajar gratis… ni hablar sobre la vida de uno mismo… ni vender tu trabajo en las redes sociales…

Habla el artículo de Rubén, un ‘profesor de música’ en un curso de marca personal ‘obligado por su empresa’… ya… quiero conocer a Rubén… estaría bien. Sobre todo, para que se desahogase con nosotros, y nos dieran la opción de explicarle qué es la Marca Personal y el Personal Branding… para que se quedara tranquilo, ya que como llevamos años diciendo, no tiene nada que ver con ‘convertirse en un producto’… ni con trabajar gratis… ni hablar sobre la vida de uno mismo… ni vender tu trabajo en las redes sociales…

Conclusión 1: aún hace falta mucha pedagogía de la Marca Personal y del Personal Branding, más aún cuando son conceptos muy fáciles de distraer de su auténtico sentido, así que… a ponernos las pilas.

Conclusión 2: este tipo de artículos de El Confidencial está genial, porque nos permite hacer un ejercicio de reafirmación muy sano, que además en este caso es compartido y colaborativo.

Recomiendo: el comentario al final de un tal Joemuddy, que creo que refleja muy bien el espíritu del artículo:

“EC (El Condidencial), el mayor productor nacional de artículos de “haters” de todo lo que gana pujanza o llama la atención entre profesionales y no profesionales, ataca de nuevo. Esta vez el blanco de sus “boutades” es la marca personal.

Ya han cargado baterías antes contra el coaching, el social media, la economía colaborativa e incluso el propio concepto de emprendimiento (da igual que sea por el lean, el canvas, los coworkings o lo que sea, todo es “haterable”), en la línea del progresivo infantilismo salvavidas al que quieren someternos algunos.

Así que la marca personal es mala para las personas humanas y poco menos que un invento del feroz capitalismo para pagarnos menos ¿no? ¿Que será lo próximo? ¿Blockchain será un truco para introducir a hackers rusos en nuestros ordenadores? ¿El WC de Xiaomi puede hacer que nos espie China en cada baño?¿Hacer networking puede fomentar que nos capte una secta? La respuesta pronto en sus pantallas…”

David Barreda @davidbarreda_db

Arancha Ruiz

El artículo origen de la polémica me recuerda a las fake news, titulares llamativos para generar tráfico gracias a la polarización de opiniones. Ha funcionado. Hemos contestado, entre otras razones porque la Marca Personal es positiva y funciona. También porque los profesionales del sector somos una piña y queremos demostrarlo.

Los profesionales del sector somos una piña y queremos demostrarlo

Al autor del artículo felicitarlo porque ha conseguido su propósito: la suma de todas las redes de los profesionales que trabajamos en marca personal le va a dar un eco que no merece. Y el site que se prestó a esta desinformación venderá más publicidad por tráfico.

El más perjudicado de la “fake news” no es ni la marca personal, ni los lectores ni nosotros. Es el periódico, como le ha pasado a Facebook. Se supone que un medio aporta rigor y claramente este periódico ha querido priorizar vender banners a ofrecer información cualificada al lector. Si continúa por esta línea puede que se vea puesto en duda como la red social.

Arancha Ruiz @alterarancha

 

Helena Casas

Alineada con todo lo que aportan mis colegas, y agradecida de poder participar en este artículo colaborativo, ya que entre todos estamos aclarando todas las dudas y desconocimiento sobre la materia.

Para mi la expresión más graciosa, es la de “enseñamos a vender motos”. Sería lo mismo decir que “enseñamos a vender humo”. Lo que pretende el Personal Branding es potenciar los puntos fuertes, esos en lo que nos sentimos en nuestro elemento, para que lo que podamos aportar a la sociedad fluya de una forma firme, directa y positiva bidireccionalmente… esa es la magia, pero a base de constancia y esfuerzo. Personal Branding no es un sprint, es una carrera de fondo.

El Personal Branding en ningún momento pretende ofrecer el trabajo de un profesional gratuitamente. Al contrario, debido a que la gestión de la marca personal tiene en sus pilares la “estrategia”, ayudamos a que muchos profesionales sean capaces de poner valor a sus servicios y productos, cuando a menudo les cuesta marcar un precio. Tratamos incluso el Modelo de Negocio, y los KPI del plan de Personal Branding.

Mesurar y contrastar precisamente para encontrar la autenticidad y el valor real, sino una marca no se sustentaría.

Añado: la cuarta revolución industrial, el desarrollo de la inteligencia artificial es una realidad. La preocupación en el sector empresarial y político por los cambios que se sucederán de una manera intensa y totalmente impredecible en menos de cinco años, es una evidencia de la importancia de tomar la riendas de nuestra marca personal.

¿Precariedad? La que nos espera como no seamos capaces de diferenciarnos, aportar valor, y ser… ¿insustituibles?

Helena Casas  @HelenaCasas

Oianko Choperena

Personalmente podría estar de acuerdo con diferentes partes del artículo, pero como se dice el contenido y el continente son diferentes.

Vivimos en una sociedad en la que por fin empezamos a valorar más el trato del carnicero o del dependiente del barrio o de la calle de al lado, tras haberle visto pero no mirado durante años haciendo uso masivo de las grandes superficies.

Ahora conocemos que la panadera que todos los sábados sabe cómo quieres el café o la tostada se llama Josune, o que Iñaki nos saca los filetes más tiernos para los txikis de la casa.

Y no por ello estamos convirtiendo en un producto al empleado de la franquicia de panaderías. Todo eso también es una manera de demostrar que el ‘personal branding’ funciona. El que el pescatero tenga el nombre en la solapa de su chaqueta, es una manera de humanizarnos, tanto a ellos como a nosotros en la comunicación. Y desde ese pequeño gesto de marca personal… podríamos llegar hasta el infinito del lado oscuro de algunos que venden humo.

Pero lo glokal está en nuestro día, y tenemos que entender, que todo empleado que aporte su valor natural, le diferenciará y hará de la marca a la que representa, una marca más atractiva.

No todo es Iceberg, ni todo son analíticas… la marca personal bien tratada y bien usada, es el mayor valor que tiene un empleado de cara a su futuro, en la empresa en la que está o en la que le fichará en el tiempo.

Oianko Choperena  @OiankoChoperena

Jordi Collell

Quiero dejar claro de entrada mi mas profundo respeto por las opiniones del autor que no son más que un reflejo de una corriente de pensamiento que está presente en nuestra sociedad pero que están totalmente alejadas de la realidad

La primera cosa que me sorprende son las fuentes que utiliza Borasteros para informarse sobre lo que puede aportar la gestión de la marca personal porque me sorprende que a parte de un artículo académico del que concluye que una de las consecuencias del branding de la propia marca es la aceptación de la incertidumbre que se ha instalado en el mercado laboral el resto de aportaciones vienen de personas absolutamente desconocidas cuando en el ámbito hispanohablante hay multitud de expertos que desde hace años están construyendo un modelo de gestión que, como mínimo, debe ser tenido en cuenta.

La marca personal es la huella que dejamos en el corazón de los demás y nos guste o no siempre dejamos un rastro que si no gestionamos lo acaban haciendo los demás. También es cierto que por buenos que seamos si no contamos lo que somos capaces de aportar nadie se va enterar porque la versión ancestral del “si no te ven no existes” es el dicho de “quien no llora no mama”.

El autobombo nunca, nunca, ha sido el objetivo de la gestión de la marca personal, del personal branding. No se trata de hablar de uno si no de lo que cada uno aporta que son conceptos radicalmente distintos.

Con mucha frivolidad uno de los entrevistados por Borasteros afirma que las técnicas del personal branded ( escrito así)”no se las creen ni los mismos que imparten cursos sobre el tema”. A mi que no me incluya en este club de farsantes, no sólo me creo lo que explico si no que lo practico y tengo la satisfacción de tener muchos clientes a los que he ayudado a cambiar sus vidas y sus trayectorias profesionales.

Lo que es cierto es que la crisis, esta de la que hemos salido pero que nos sigue acompañando, ha roto nuestra manera de ver el mundo, ha instaurado nuevos roles y ha dejado fuera de juego a muchas personas afectadas. Que hay un antes y un después no es una conjetura si no una pura evidencia y que es aplicable no sólo individualmente si no a todas las capas de la sociedad.

Retengo una cita de Zygmunt Bauman que invita a la reflexión sobre el momento que vivimos: “En la sociedad de consumidores nadie puede convertirse en sujeto sin antes convertirse en producto, y nadie puede preservar su carácter de sujeto si no se preocupa de resucitar, revivir y realimentar a perpetuidad en si mismo cualidades y habilidades que se exigen a todo producto de consumo” Afirmación dura que refleja los riesgos de aceptar la mercantilización de la existencia individual vaciada de contenido y que me interesa resaltar desde un punto de vista más preventivo que como paradigma del comportamiento o elemento de determinismo social.

Ni esta crisis que vivimos es la primera ni será la última, aunque esta vez nos haya pillado desprevenidos, y nadie haya sido inmune a sus efectos. En la etapa actual, que, repito, todavía no es el final del recorrido, podemos observar una sociedad más polarizada en la que el número de pobres ha aumentado y la clase media ha retrocedido en capacidad económica y poder adquisitivo.

De una observación directa a nuestro alrededor es bastante fácil encontrar ejemplos que corroboran la afirmación anterior y que en muchos casos han tenido tintes dramáticos.

Que ninguno de nosotros sea inmune a nuevas situaciones de crisis nos debería hacer reflexionar sobre cómo hemos rearmarnos individualmente para poder hacer frente a nuevas embestidas o para recomponernos y afrontar el futuro con optimismo.

Retomando la cita de Bauman si aceptamos la condición de producto estaremos en manos de los avatares del momento y de los mercados y ganaremos o perderemos sentido y significado sin tener la más mínima capacidad de acción o de reacción. Es cierto que la visión del mundo ha cambiado y que situaciones que antes eran aceptadas como evidentes han dejado de serlo sobre todo las que se refieren a la durabilidad de los puestos de trabajo y a la necesidad de visibilidad de las personas porque los puestos de trabajo para toda la vida se han acabado esto lleva anexo que las personas invisibles tendrán cada vez mayores dificultades para poder salir adelante y esta nueva situación nos lleva a la necesidad individual de ser conocido, reconocido y memorable para poder ser tenido en cuenta. Pero no como productos si no como propuestas de valor, por la capacidad de solucionar problemas, del tipo que sean, a los demás.

Una vez que aceptemos que lo que ha cambiado no volverá y dejemos de vivir de recuerdos e ilusiones pasadas el paso fundamental es que sepamos y queramos encontrar lo que realmente da sentido a nuestra existencia, identifiquemos cómo podemos solucionar problemas a los demás y nos pongamos manos a la obra para conseguirlo. Así podremos alejar de una vez el fantasma de ser considerados meros productos.

Finalmente, la precarización del mercado profesional por la lucha de precios y por la presencia de personas que trabajan de manera gratuita es un problema individual y de la manera valorarse. Precisamente desde la mirada del personal branding nunca aconsejaremos trabajar gratis todo lo contrario porque somos conscientes, y un servidor hace años que lo repite hasta la saciedad, de que “lo gratis mata”. Quien gestiona correctamente su marca personal está lejos de cualquier tentación suicida.

Jordi Collell  @jordicollell

Fran Segarra

Personal Branding es un engaño, es palabrerío, es venderse a uno mismo, un bluf, una “americanada”, un “tinglado” que se han montado 4 vende-humos…lo último: un suicidio , un timo.

Destruyan, critiquen. No importa, algunos seguiremos creando.

Creando herramientas sobre el autoconocimiento, la auto-superación, el inconformismo, seguiremos rompiendo creencias limitantes y ayudaremos, a quién nos quiera escuchar, a superar miedos tan profundos como altos son los muros que crean en nosotros, de estrategia personal, de luchar por sus sueños, de libertad, de humanización, de empoderar a personas vs grandes corporaciones…

Destruyan, critiquen. Que mientras ustedes critican, otros seguiremos trabajando, creando proyectos, trabajando juntos, arriesgando, cooperando, entregando el poder a las personas, ayudándolas con sus sueños y por supuesto, disfrutando con nuestro trabajo, sonrientes.

Destruyan, critiquen. Adelante. Para nosotros (y para muchos más) sólo van a seguir siendo ruido.

Fran Segarra  @FranSegarraB

Enrique F. Brull

Después de leer el artículo con detenimiento y en varias ocasiones, llego a la conclusión de que se hablan de temas distintos y, además, se mezclan. Aunque el objetivo parece claro: un ataque directo hacia el personal branding (que no es lo mismo que la marca personal) y en el que parece que son válidos todo tipo de argumentos; aunque no tengan nada que ver con los valores “reales” que tanto mis compañeros “profesionales” y yo llevamos transmitiendo todos estos años.

Cuando el fin de algo es un ataque y no un debate, como debería haber sido, deja claro que se diga lo que se diga todos vamos a ir al mismo saco; y es curioso, creo que ninguno de mis compañeros nos vemos dentro de él.

¿Será que no vemos en dicho artículo nada que tenga que ver con el personal branding?

Por tanto, mi opinión sobre el artículo no puede ir más allá. No obstante, si he de añadir algo, porque soy consciente de que algunas personas si se sentirán “comprendidas”, y tal vez aliviadas, con dicho artículo y es una pena. ¿Por qué lo creo?

Antes he mencionado a los personal branders como “profesionales”, y no lo he hecho de casualidad. Hace poco escuchaba un Facebook live entre Nancy y Guillem (muy interesante, por cierto) en el que se comentó si la marca personal estaba de moda; ambos hablaron de que no era así. En este sentido, siento discrepar, aunque también es cierto que no me baso en los mismos argumentos reflejados en dicha entrevista (no es una moda, es algo que va a seguir por siempre, pero ahora mismo si está de moda). ¿Por qué creo que el personal branding está de moda? Porque hay “personas” (proliferando como churros) que, creyendo que los profesionales nadamos entre billetes y tenemos un yate en cada puerto, aprovechan ese “tirón” (y la precariedad laboral latente) para autoproclamarse como “expertos” (algo que nosotros nunca hacemos) y empezar a ofrecer servicios que no tienen absolutamente nada que ver con el personal branding; y esos servicios sí que están basados, desde mi punto de vista, en la venta de humo.

De hecho, algunas de estas personas copian y se apropian, literalmente, de cualquier contenido de verdaderos profesionales (utilizándolos en ponencias propias sin ninguna citación) o incluso como trabajo de fin de carrera (sin cambiar ni una coma), como comentaba Ylse hace poco en un post.

Como siempre he dicho, es más fácil vender, por ejemplo, un curso con este título: “Encuentra trabajo en una semana potenciando tu marca personal” (algo que ningún profesional ofrece) que otro con el siguiente: “Trabaja duro en tu personal branding y conseguirás alcanzar tus objetivos profesionales y personales a largo plazo” (el personal banding no es algo de la noche a la mañana y requiere de mucho trabajo). Muchas personas quieren algo para “ya” (de ahí a que la oferta sea más atractiva), y el personal branding está en el lado opuesto a esto; hay que estar armado de paciencia para ver resultados. Autenticidad, honestidad, respeto y mucho trabajo. Grandes aliados del personal branding y parte de los valores de los profesionales que trabajamos en ello. Un fuerte abrazo, compañeros.

Enrique F. Brull @EnriqueFBrull

Nilton Navarro

Desde el momento que alguien se dedica a escribir algo sobre la Marca Personal, ya la está poniendo en valor. Al crear ese tipo de contenido nos podemos dar cuenta que la MARCA PERSONAL es muy importante, y por eso lo pongo en mayúsculas. Han dedicado un artículo con ese enfoque para llamar la atención. Respeto su artículo aunque no estoy de acuerdo con el contenido.

Los profesionales que ponemos en valor a la Marca Personal somos personas que sumamos, que se ayudan y que ayudan a los demás. Cuando ayudamos a las personas a ponerse en valor y encuentran un nuevo trabajo, un nuevo proyecto o a crear un proyecto, contribuimos a mejorar nuestra sociedad.

Para nosotros, es mejor COMPARTIR que competir, y este post colaborativo es un maravilloso ejemplo de la gran y bonita familia de la Marca Personal.

Agradezco al autor del artículo porque nos ha juntado, aún más, para ser más grandes.

Nilton Navarro  @NiltonNavarro

Ilana Berenholc

Hoy, es el profesional que tiene que velar por su propio desarrollo y saber comunicar de qué forma genera valor. Y es justamente ese el valor del personal branding.

Desgraciadamente, el autor tiene una visión muy parca y simplista sobre la marca personal. No considera todo el escenario que hace de la gestión de la marca personal algo fundamental hoy. Las culturas latinas tienden a no ver con buenos ojos lo que los americanos llaman “blow your own horn” (hablar con orgullo de tus logros), pero ya hace mucho tiempo que las empresas dejaron de ser instituciones paternalistas como responsables del futuro de sus empleados. Hoy, es el profesional que tiene que velar por el propio desarrollo y saber comunicar de qué forma genera valor. Y es justamente este el valor del personal branding.

Ilana Berenholc  @ilanaBerenholc

Pablo Adán

Poco puedo aportar a lo dicho por todos, pero no quería dejar pasar la oportunidad de sumarme a este hilo.

Si utilizas el coche para competir en vez de para desplazarte cómodamente, es cosa tuya. Si utilizas una escoba para agredir en vez de limpiar, allá tú. Si utilizas tu capacidad de comunicación para engañar en vez de hacer más amigos, es una elección libre.

Si utilizas tu marca personal para venderte gratis en vez de conseguir objetivos profesionales, es que no has entendido nada.

Entre verdades, suposiciones, incongruencias y contradicciones no es fácil que asome una idea clara y contundente de lo que se quiere transmitir. Al menos, quizás sin saberlo, has dejado en el artículo tu marca personal.

Pablo Adán  @PabloAdanMico

Laura Ferrera

Personas inseguras las hay en todas las áreas y profesiones. Tristeza me dan aquellos que critican sin saber para sobresalir.

Quienes confiamos en la Marca Personal y ayudamos a potenciarla, es porque creemos en las personas que destacan por su esencia, conocimientos y talento.

Enhorabuena por el artículo ¡Basta ya!

Laura Ferrera  @LauraFerrera

Raquel Gómez

Pasar de considerarme víctima de las circunstancias a tomar las riendas de mi vida,  fue un proceso que me costó lágrimas y a que me apasionara con el tema de mi marca personal y la  de todas las personas en general que por timidez fuimos invisibles algún  día.
No hay nada mas humano que tu marca personal, porque resume tu esencia, tu valor, tu identidad y tu sentido. En mas de 1O años dedicada a activar mis talentos y los de muchas personas… todos hemos ganado.
Las personas, porque entienden para qué son útiles sin la presión de ser perfectas, y las compañías, porque saben apreciar el valor de cada colaborador y darle el escenario propicio para que aporte lo mejor a la suma total de su productividad.
Luz para todos, brillo para todos y ganancia para todos. En todos estos años he aprendido que la mejor estrategia no la construye una mentira, sino la verdad de lo que testimonias cada día con tu hacer y ser.
Merecemos un mundo con marcas personales humanas, conscientes y responsables de su valor;  y empresas humanas propiciando oportunidades para  la diversidad del talento que hay en el mundo ¿ Cómo se logra?  Aprendiendo a contar tu historia basada en la verdad !!  Y dejándote encontrar por la oportunidad.
Raquel Gómez desde Colombia  @GHRaquel

 

Si dejas marca es por los demás, por @jordicollell

Las personas podemos elegir, y es una facultad exclusivamente nuestra. Y me refiero a Elegir en mayúsculas no a las pequeñas decisiones cotidianas que aplicando criterios objetivables podrían ser tomadas de manera mucho más precisa por una máquina si no a las decisiones trascendentales. Nuestro poder de decisión es tan elevado que hasta podemos convertirnos en cosas, en artefactos o en monigotes.

Desde que nacemos dejamos marca

Todo esto viene a cuento por que esta semana con los amigos Andrés Pérez Ortega y Pablo Adán nos hemos propuesto aclarar el concepto de lo que es la marca personal, que es una de las únicas cosas sobre las que no podemos elegir. Nos guste o no nos guste desde que nacemos dejamos marca y aunque nos empeñemos en lo contrario no podemos evitarlo.

La marca, aunque a Pablo le pueda parecer confuso, es la huella que dejamos en los demás en su expresión más literal porque es el rastro seña o vestigio que deja alguien o algo y también es una impresión profunda y duradera que son conceptos usados por la Real Academia para, entre otros, definir la palabra huella.

Si tiene sentido hablar de marca es porque existe un lugar donde dejarla, es porque los demás existen y, nos guste o no, sin ellos hablar de marca sería simplemente un sinsentido.

La cosa va tan en serio que antes de que nosotros nos conozcamos, antes de que tomemos consciencia de quienes somos, de nuestra identidad, los demás ya lo han hecho porque cuando nacemos descubrimos la presencia de los demás antes de darnos cuenta de nuestra propia presencia y esto es algo que es inherente a la condición humana. Así pues dejamos huella porque no estamos solos.

A través de los demás acabamos descubriéndonos y descubriendo el entorno que nos rodea, que llamamos el mundo y aquí llega la segunda etapa de toma de consciencia cuando nos damos cuenta de que con nuestros actos podemos cambiarlo. Dejamos marca en el mundo.

Pero para cambiar el mundo se necesita algo más que la voluntad de hacerlo, porque las buenas ideas al fin de cuentas son esto, ideas. Y es en esta instante cuando tomamos consciencia de que hemos de definir un proyecto que nos permita ejercer esta facultad transformadora y al mismo tiempo dejar un legado. Porque también nos damos cuenta que somos singulares y que tenemos un papel que cumplir y que en la medida que lo hagamos seremos felices. Dejamos marca porque tenemos un proyecto que evidentemente hemos de comunicar porque, recordemos, todo este lío se ha montado porque no estamos solos.

Cuando decimos que la marca personal no se crea estamos en lo cierto y también cuando añadimos que tampoco se destruye porque ambas cosas no están en nuestras manos, hasta después de haber muerto podemos seguir dejando huella.

En algún momento de nuestra vida tenemos la posibilidad de tomar consciencia de nuestra identidad y de la huella que hemos dejado para gestionar la que vamos a dejar en el futuro , igualmente podemos decidir no hacerlo y hasta podemos inventarnos inventarnos un personaje. Podemos escoger entre ser auténticos y ser unos artefactos o unos monigotes sabiendo que si nos decantamos por lo primero tendremos un largo recorrido y si optamos por el resto tarde o temprano se nos verá el plumero y el invento se irá a paseo porque los demás no tienen ni un pelo de tontos.

Ser auténtico, ser fiel a uno mismo, descubrir la propia identidad requiere esfuerzo y ser capaz de renunciar a vivir la vida en las seguras pero monótonas zonas de confort, es una inversión y por esto la marca personal es el arte de invertir en ti como dice el amigo Guillem Recolons.

Y hasta aquí no hemos hablado ni de redes sociales, ni de alisarnos el pelo, ni de la dimensión áurea, ni de hacernos las ingles brasileñas, que son cosas que están muy bien y que puestas en su contexto nos ayudarán a explicarnos, ya sea a través nuestro cuerpo o de nuestras palabras, pero que por sí mismas no son marca personal.

Marca Personal y Antropología en Valencia, por @PabloAdanMico

Era una asignatura pendiente. Yo llevaba años tratando de hacer algo grande con la marca personal en mi tierra, Valencia. El equipo de Soymimarca puede dar fe. Y quien la sigue la consigue. El año del PBLabDay será también el de un gran evento en torno al Personal Branding: Los próximos 17 y 18 de diciembre, en la Facultad de Filosofía, Antropología y Trabajo Social de la Universidad Católica de Valencia, se celebrará el primer evento de marca personal en Valencia, en colaboración con la Cátedra Pavasal de Liderazgo.

Os aseguro que he trabajado a conciencia para lograr una propuesta de variedad con un gran sentido global de lo que significa la marca personal.

El evento será abierto pero es recomendable inscribirse, ya que el aforo es limitado.

Contenido y ponentes

Abrirá el evento el día 17 a las 16,00 h. El Dr. D. Ginés Marco, Decano Facultad de Filosofía, Antropología y Trabajo Social, quien dará paso al inicio de las ponencias:

“Las bases antropológicas de la marca personal” D. Ramón Freixa, Consultor de Comunicación Política y Marca Personal en Latinoamérica.

Después Ami Bondia, hablará de “Marca personal para el emprendimiento y la libertad financiera”.

Paula Franco nos contará su caso personal.

El viernes 18 comenzará fuerte con Guillem Recolons quien realizará la ponencia “Marca Personal: Una propuesta de valor”

Tras Guillem una nueva ponencia: Identidades en busca de sentido en el siglo XXI” con el gran Jordi Collell.

Y después Andrés Pérez Ortega, el referente para todos de la marca personal en España, nos hablará de contenidos para aumentar tu valor de marca.

Para finalizar estas dos jornadas del evento, realizaré un resumen de propuestas clave sobre la importancia y la construcción de una marca personal.

  • Datos de la Jornada
  • Hora: De 16 a 20h (jueves 17) y de 9:30 a 14h (viernes 18)
  • Lugar: Sede San Juan y San Vicente (Jorge Juan, 18)

Agenda

17 de diciembre

– 16:00h Presentación y bienvenida:

Dr. D. Ginés Marco, Decano Facultad de Filosofía, Antropología y Trabajo Social de la Universidad Católica de Valencia.

– 16:30h Conferencia: “Las bases antropológicas de la marca personal”

Ponente: D. Ramón Freixa, Consultor de Comunicación Política y Marca Personal en Latinoamérica. www.ramonfreixa.com

Presenta: Dr. D. Ginés Marco, Decano Facultad de Filosofía, Antropología y Trabajo Social.

– 17:15 Conferencia: “Marca personal para el emprendimiento y la libertad financiera”

Ponente: Dra. Dña. Ami Bondia, Periodista especializada en Personal Branding e Inteligencia Emocional. Profesora en la U. Rey Juan Carlos y colaboradora de “Emprende” (TVE-1).

Presenta: Dra. Dña. Elisa Regadera, Periodista y profesora de la Facultad de Filosofía, Antropología y Trabajo Social de la Universidad Católica de Valencia

– 18:00h Coffee Break

– 18:30h Caso práctico: “Paula Franco”- www.paula-franco.com

Ponente: Dña. Paula Franco, Diseñadora y Empresaria.

Presenta: Dña. MªÁngeles Cubells, Consultora de Imagen Personal en Fundación COSO – Moda.

– 19:15 Mesa Redonda: El liderazgo en la Marca Personal.

Presenta y Modera: Dra. Dña. Elisa Regadera

Intervienen:

  • Dña. María Ángeles Cubells
  • Dra. Dña. Ami Bondia
  • Ramón Freixa
  • Dña. Paula Franco

18 de diciembre

– 9:30 Conferencia: “Marca Personal: Una propuesta de valor”

Ponente: D. Guillem Recolons, Personal Brander y socio de Soymimarca. Profesor de postgrado Personal Branding Blanquerna y del Posgrado en Social Media en Tecnocampus UPF.

Presenta: Dña. Marosa Montañes, Presidenta de Mujeres Periodistas del Mediterráneo.

– 10:15 Conferencia: “Identidades en busca de sentido en el siglo XXI”

Ponente: D. Jordi Collell, Personal Brander y socio de Soymimarca. Director de postgrado Blanquerna y profesor de Publicidad, RRPP y Relaciones Internacionales.

Presenta: Dña. María Bahe: Vicepresidenta Asociación Valenciana de Consultores de Imagen Pública (AVACIP). María Bahe & Co mariabahe.com

– 11:00 Coffee Break

– 11:30 Conferencia: “Cómo crear contenidos multimedia para aumentar tu valor y convertirte en un referente”

Ponente: D. Andrés Pérez Ortega, Consultor de Estrategia Personal en www.andresperezortega.com

Presenta: D. Pablo Adán, Consultor de Marca Personal, fundador de Equipo B12 y profesor de Postgrado UCV www.pabloadan.es

– 12:30 Mesa Redonda: “Imagen pública y Marca Personal en la era digital”

Presenta y modera: Dña. Marosa Montañes, Presidenta de Mujeres Periodistas del Mediterráneo.

Intervienen:

  • Dña. María Bahe
  • Jordi Collell
  • Andrés Pérez Ortega
  • Guillem Recolons

– 13:30h Conclusiones de la Jornada: D. Pablo Adán

– 13:45h Clausura a cargo del Dr. D Ginés Marco

Interesados: enviar mail

¿Hay ego bueno y ego malo?, por @guillemrecolons

A menudo defino la gestión de marca personal como el arte de invertir en uno mismo para crear valor hacia los demás. Algo de ego es bueno, pero nunca entendido como narcisismo sino como una mejora en la autoestima y un equilibrio del “buenismo” que a veces nos puede hacer pensar más en el bien ajeno que en el propio.

Hay formas de cultivar el “ego bueno” que no pasan por ser egoísta sino todo lo contrario, pasan por ser generoso. Existen multitud de perfiles fuera y dentro de la Red que basan su estrategia de comunicación y networking en anunciar contenidos y promociones propias, en pedir a los demás que difundan sus contenidos. Buscan la máxima exposición de su yo, pero no en base a la calidad natural de sus aportaciones sino en su insistencia, cercana a la pesadez. Lo mejor de estos perfiles es que jamás devuelven el favor a quien les apoya, lo que a la larga revierte en que pierden a sus prescriptores por cansancio.

El ego bueno es el de quien asiste a presentaciones, tertulias, conferencias ajenas, aprende cosas y luego las difunde atribuyendo al autor original el mérito. El ego bueno es de quien comparte en Internet contenidos de los demás, no sólo por hacerles un favor, sino porque su calidad los convertirá en unos referentes también a ellos, los distribuidores. Se puede ser un distribuidor de buenos contenidos sin la necesidad de crearlos y ganando a la vez reconocimiento profesional. Hay muchos ejemplos, pero me parece especialmente relevante el del especialista en liderazgo Manuel Gross, que gestiona el blog pensamiento imaginactivo y que día tras día selecciona los mejores contenidos en blogs especializados en liderazgo, desarrollo personal, management e innovación. El ego bueno no da resultados a corto plazo, pero sí a medio, y además se sostienen con el tiempo.

4 claves para practicar “ego” positivo

1. Una vez conozcamos nuestro territorio de competencia (territorio de marca), busquemos a los principales referentes del sector. No nos fiemos únicamente de Internet, de los índices de influencia Klout…, investiguemos en el ámbito académico y editorial.

2. El paso siguiente es seguirles de cerca, asistir a sus charlas, a sus webinars, suscribirse a su blog, a las alertas de Google con su nombre, leer sus libros. Entender qué les hace ser mejores y analizar sus propuestas de valor

3. Compartir, difundir sus contenidos de más valor dentro y fuera de la Red, siempre sin olvidarse de mencionar el autor, recomendar, prescribir. No olvidar, en redes como Twitter o Instagram, incorporar los hashtags (etiquetas) que identifican el tema del que estamos hablando.

4. Mantener coherencia y tener paciencia. El resultado, en forma de reconocimiento profesional, llegará lentamente pero permanecerá.

Para más información os invito a leer el artículo ¿Hay ego bueno? publicado pocos días por Tino Fernández en Expansión con opiniones contrastadas de profesionales como Plácido Fajardo de Leaders Trust, Alberto Bocchieri de Pedersen & Partners, José María Gasalla de Deusto Business School, Andrés Pérez Ortega y un servidor.

Foto: Google+ Creative Commons Pankuri Singh

¿Hay una burbuja 2.0?

 

Esta semana pasada tuve una conversación con Tino Fernández de Expansión sobre el efecto “overpromise” que se produce a menudo en internet con personas cuya imagen 2.0 está muy cuidada pero que luego no se corresponde con la realidad. La charla queda recogida en el artículo de Tino Eres un ‘crack’ en redes sociales pero no sabes buscar trabajo que recojo en este post y que comparto con Andrés Pérez Ortega, Cristina Villanova, Pablo Urquijo y Rafael Alcalde.

Eres un “crack” en redes sociales pero no sabes buscar trabajo

La exaltación del ‘Me gusta’ lleva a muchos de los que buscan empleo a obsesionarse por la visibilidad, por resultar simpáticos y ser populares. No basta con dominar las herramientas tecnológicas, los lenguajes y las formas, olvidando el fondo y la realidad profesional de cada uno. Dar una primera impresión falsa suele decepcionar a quien contrata. ¿Es culpa de los candidatos o de los reclutadores?

Hay que ser diferente. Debes sobresalir del gran montón de candidatos que, como tú, buscan empleo… Esa obsesión por evitar lo convencional en la búsqueda de un puesto de trabajo y dedicarte a nuevas estrategias puede dar resultado, pero también llevan a un error: empezar por la visibilidad personal antes que por la realidad profesional y la relevancia apoyada en hechos.

Hay una exaltación del ‘Me gusta’ que hace que muchos de los que buscan empleo persigan la simple popularidad, o pretendan resultar simpáticos y originales centrándolo todo en las formas y olvidando el fondo. Es lo que algunos llaman la likability.

Parece cada vez más evidente que en la red hay quien dice que sabe hacer de todo, pero no es realmente lo que dice ser. La marca personal que uno construye debe basarse en la autenticidad, porque lo que marca la diferencia es la calidad del trabajo que estás mostrando en las redes y de qué manera las utilizas. Se trata más bien de usarlas como correa de transmisión de lo que puedes hacer.

Se han puesto de moda los videocurrículos “diferentes”; hay verdaderos maestros de las redes sociales, con un dominio de la tecnología, de técnicas de expresión puramente formales que proyectan un efecto viral. En mercados como el estadounidense, algunas universidades y escuelas de negocios animan a sus alumnos futuros candidatos a un primer empleo a embarcarse en la aventura de crear portfolios online, auténticos sitios web personales cargados de originalidad e ingenio, pero que resultan también ineficaces para unos reclutadores cada vez más escépticos. Son apenas fuegos artificiales.

Andrés Pérez, consultor en posicionamiento personal, argumenta que “esta cuestión de la likability resulta estupenda para aquellas generaciones educadas en que lo importante no es aprender o estudiar, sino saber relacionarse y tener buen rollo. La base debe estar en la capacidad para hacer cosas, y en el medio de la pirámide se debe situar la forma de hacerlo. En la parte superior está la likability… Pero si se da la vuelta a la pirámide, ésta no se sostiene.

Visibilidad estéril

El número de seguidores o la popularidad que obtengas en las redes sociales posiblemente ya no sea un elemento diferenciador. Ser muy visible en el mundo 2.0 no te convierte en un buen profesional. Pérez añade que “las redes sociales son un reflejo de todo esto. Parece que todo el mundo quiere gustar y caer bien. Se multiplican los vídeos inspiradores y motivacionales, las solicitudes para apoyar cualquier causa, los niños que ganan concursos de talentos y que hacen llorar a los jurados más duros… Pero todo eso no es más que una mecanización de la likability. Sólo tienes que hacer click en un me gusta para mostrar tu sensibilidad y, sin embargo, cada día cuesta más encontrar contenido valioso y útil”.

El ‘síndrome cupcake’ adorna con cremas y siropes a candidatos que son simples como las magdalenas

El experto sostiene que “una de las cosas que pretende la likability es conseguir sintonía, que es algo distinto a la empatía, que implica entender al otro. La sintonía supone estar alineado con el otro y conectar completamente, pero para conseguir esa sintonía hay que abrirse y ser transparente, íntegro y auténtico. De lo contrario, no es posible conectar. Si quieres conseguir ese vínculo, debes mostrar tus valores y tus intereses, o de lo contrario parecerás un robot o una máquina. El problema es que al hacer eso te vuelves vulnerable”.

Andrés Pérez añade que “de pronto parece que los buenos profesionales son aquellos que son capaces de manejar las relaciones y mantener un buen clima laboral. La razón quizá se deba a que, en teoría, hay muchos profesionales capacitados pero hay muchos menos con esa cualidad de sintonizar. El problema es que tal vez lo que era un medio más para seleccionar a profesionales capacitados se ha convertido en el fin. Es mejor transmitir una imagen de buen rollo y buen talante que estar muy capacitado. Quizá también se deba a que cada día los trabajos son más rutinarios y los títulos son más irrelevantes”.

Tu popularidad en las redes sociales ya no es un elemento diferenciador

Asegura que “el fenómeno de las cupcakes es una metáfora de todo esto, porque han conseguido que un producto relativamente soso como una magdalena (estándares) se convierta en todo un hito a base de adornarlo con cremas, dulces y siropes que lo hacen muy atractivo aunque quizá sea incomible”.

soymimarca.comGuillem Recolons, socio de Soymimarca, explica que el branding personal es la herramienta ideal para resolver los problemas que provoca centrarse demasiado en la visibilidad: “Se trata de conocerte, saber cuáles son tus competencias, hacerte un modelo de negocio e identificar tu misión, visión y valores personales. Y luego puedes poner todo eso bonito y presentable para que lo conozca quien quieras que lo vea, pero no todo el mundo. Estar excesivamente presente en las redes puede ser contraproducente”.

Hay una burbuja 2.0 con hiperinflación de ‘coach’ de imagen y de redes sociales

Habría que preguntarse si los que esgrimen una marca son expertos porque están en todos los sitios o están en todos los sitios porque son expertos. El énfasis en venderse demasiado también puede ser negativo en términos de búsqueda de empleo o para atraer a un reclutador, porque el exceso de publicidad suele predecir un cierto carácter narcisista.

Sólo Imagen

Recolons se refiere además a una burbuja 2.0 en la que hay una hiperinflación de coach de imagen y de redes “obsesionados con preparar mucho a las personas para presentaciones, pero sin dedicarse demasiado al coaching interno. Hay que recordar siempre que tu entrevista de trabajo debe ser acorde con la presentación que has hecho”.

Andrés Pérez explica que “los expertos en marca personal suelen diferenciar entre los estándares y el estilo. Las competencias se refieren a la capacidad de hacer las cosas. Los estándares tienen que ver con la forma en la que haces las cosas. Estilo es la forma en que te relacionas con la gente. Lo primero se refiere a aspectos objetivos y medibles y lo segundo a los emocionales y sentimentales. Por ejemplo, el Dr. House tiene altos estándares pero un estilo deplorable. Esa likability de la que estamos hablando trata de centrarse en conseguir un estilo adecuado. Se trata de algo lógico cuando hay muchos profesionales competentes, bastantes con altos estándares, pero muchos menos con estilo. Quizá podría decirse que la likability es ‘tener buen estilo'”.

¿Es culpa de los reclutadores?

Cristina Villanova, directora de márketing y comunicación de Cátenon, se pregunta quién es el que verdaderamente no sabe utilizar las redes sociales: “Hay ya generaciones que han nacido con Facebook y Twitter, pero muchos reclutadores no conocen los usos que se debe dar a estas redes. Son de otra generación tecnológica“.

Rafael Alcalde, cofundador de Jaratech Social Technologies, coincide en que “muchos reclutadores no saben evaluar los medios sociales. No están formados para valorar un perfil de red social. En realidad, no se trata sólo de saber de reclutamiento. Es necesario ser experto en tecnología, en sociología”… Según Alcalde, los perfiles de quienes se dedican a identificar el talento son hoy mucho más complejos y extensos. Podría decirse que, en general, no existen los adecuados.

Compites con candidatos de todo el mundo. Preocúpate de lo que se sabe de ti

Lo que uno busca no ha variado, pero sí lo ha hecho la facilidad y el acceso a una red mayor. Resulta más fácil recoger información sobre quién es y quién ha sido la gente, y permite identificar personas en otros países y en posiciones que no tienen nada que ver con su pasado. Ahora esto es una commodity. Se transforma la manera en la que las compañías hacen selección y supone una reducción en los ciclos, menores costes de reclutamiento, y la posibilidad de llegar a una audiencia mayor.

Pablo Urquijo, director general de Experis, explica que “lo que espera un reclutador de las redes es captar el talento, y no gestionar la información. Son plataformas para atraer a más gente en menos tiempo”. Urquijo señala que “lo que incluye el 98% de los candidatos en las redes sociales suele ser algo muy limitado”.

Si volvemos a la tendencia quizá excesiva de primar la visibilidad sobre otros aspectos que tienen que ver con lo que uno es realmente en el campo profesional, Cristina Villanova concluye que “ese primer impacto influye en determinados puestos, pero en otros muchos se exige menos originalidad y más contenido”. La directora de márketing y comunicación de Cátenon recuerda que las redes sociales implican un ámbito personal y otro profesional. “Cada parcela es diferente y se debe respetar la libertad y distinción con la que nos relacionamos en cada una”.

Villanova señala que ya no competimos con candidatos del mismo país, sino con otros de todo el mundo. Ahora te pueden identificar desde cualquier lugar y compites con profesionales a un nivel global. Por eso debes trabajar muy bien acerca de lo que se va a saber de ti. Tienes que posicionarte adecuadamente. Es necesario que pongas mucha atención en cómo se van a buscar perfiles como el tuyo y has de preocuparte por el hecho de que sea coherente todo aquello que se puede encontrar acerca de ti”.

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Mentiras sobre el personal branding

 

En pocos días las noticias relacionadas con la marca personal han traído cierta sustancia en lo que a polémica se refiere:

Primero fue Alfredo Vela quien, acertadamente, se preguntaba por qué alguien sin una marca personal correctamente gestionada podía impartir clases de marca personal. Eso generó cierta controversia en las redes sociales, especialmente conducida por personas a las que les hirió la afirmación de Vela. Ayer escribí sobre eso en mi blog personal, destacando que la experiencia siempre es un factor de credibilidad.

Después fue el periodista tecnológico Juan Cabrera, del Huffington Post, quien arremetió contra la marca personal en su artículo “Sombras y mentiras alrededor del personal branding“.

Contrariamente a lo que muchos puedan esperar, voy a dar la razón en casi todo al Sr. Cabrera. En todas las profesiones hay profesionales buenos y malos, y el entorno del personal branding no escapa de un intrusismo creciente, quizás debido a una sensación errónea de que tras ello se mueven ingentes fortunas. También hay muchísimo intrusismo en el coaching y, desde luego, también hay periodistas buenos y malos.

Los que nos dedicamos profesionalmente a la consultoría y/o formación de marca personal tenemos gran parte de culpa de los “ataques” de Cabrera, quizás por no haber explicado con claridad el alcance de nuestro trabajo. Me explico:

soymimarca_mentiras_sobre_el_personal_branding

Foto: Stephan Uhlmann, creative commons

Cabrera habla de promocionar nuestra marca y de marketing individual. Y eso, sin duda, es parte del branding personal, pero no todo. Algo no le ha llegado correctamente al periodista, ya que el punto de partida de un proceso de marca personal pasa por entender mejor cómo somos, lo que llamamos autoconocimiento. Seguidamente hay que preguntarse qué queremos ser en unos años y dónde queremos estar, una estrategia personal. Y solo al final de ese proceso hablaríamos de la parte más relacionada con la comunicación, o lo que Cabrera llama promoción personal. Cierto, si no comunicas no existes, así que no hay que avergonzarse y mantenerse en la retaguardia, hay que lanzarse a explicar lo que podemos hacer por los demás.

Reducir a Tom Peters a alguien que dijo que las personas debían promocionarse es quedarse algo corto. Peters engendró la idea del “intraemprendedor” un paso evolutivo del empleado clásico hacia alguien con ideas propias, con iniciativa y con un sentido de la estrategia personal dentro de una organización.

Quizás la mayor confusión del periodista es creer que somos marcas. No somos marcas, tampoco productos. Pero nuestras acciones (e inacciones) dejan marca en los demás, y el personal branding tratará de influir lo máximo posible en que esa marca sea la que deseamos dejar. Nos habla de esclavitud, de que hay que estar en todo momento en todos los foros imaginables y redes sociales. No sé con qué experto de marca personal ha hablado Cabrera, pero creo que se tratará de algún especialista multinivel, de esos de negocios por internet y que están muy lejos de ser alguien puesto en marca personal.

Una vez más, alguien supuestamente bien documentado confunde uno de los medios (internet) con el fin (conocernos, saber a dónde vamos, entender lo que nos hace únicos, nuestra propuesta de valor hacia los demás y darlo a conocer). No es la primera vez ni será la última.

Lo cierto es que el título “sombras y mentiras alrededor del personal brandingprometía un contenido más interesante del que se desprende de la lectura del artículo, quizás por esa costumbre de muchos periodistas de priorizar el titular sobre el contenido. El poso que deja la lectura del artículo es algo decepcionante, se queda uno con la idea de que Linkedin es una cueva de mentirosos, como si no se pudiera mentir en un currículo de papel.

Para acabar, no tengo nada contra Juan Cabrera, soy lector del Huffington y me gustan muchos de sus textos, pero le recomiendo encarecidamente la lectura del último libro publicado en España sobre marca personal: Marca personal para dummies (Planeta), de Andrés Pérez Ortega. Estoy seguro de que si lo lee no escribiría el mismo artículo. Siempre habrá mentiras sobre el personal branding, eso es inevitable, pero también hay verdades.

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Si los dioses no tuitearan yo sería ateo

¿Quién se cree que no estar en Redes Sociales es signo de distinción?

Vuelvo este lunes con un comentario al artículo de Tino Fernández en Expansión   Qué tiene de bueno que no estés en Twitter y en Facebook

que publicamos el viernes pasado en Soymimarca ya que participaban en el mismo nuestro colega Guillem Recolons y Andrés Pérez Ortega.

dioses_soymimarcaNos cuenta Andrés Pérez Ortega de la mano de Tino que “ desde el punto de vista profesional, mantenerse fuera de las redes sociales transmite una idea de cierta exclusividad. No eres uno más que ofrece lo mismo que el resto sino que, profesionalmente, tienes algo que aportar que no se encuentra realizando una simple búsqueda en Google” y añade “ hasta hace poco, estr en Internet te daba prestigio, y de un tiempo a esta parte parece que te lo quita… Emilio Botín, Juan Roig o Florentino Pérez, ¿tendrían el mismo prestigio si se dedicasen a subir fotos de sus empleados a Instagram? ¿Ha mejorado Marcos de Quinto su prestigio profesional por estar en Twitter o esto lo ha debilitado? No estar en dospuntocerolandia te mantiene en el Olimpo de los profesionales, porque los dioses no tuitean”.

La aparición de Internet y de las Redes Sociales ha cambiado la manera de relacionarse y de comunicarse entre las personas, cualquiera de nosotros puede hacer llegar su voz a personas, públicos y lugares que antes hubieran sido simplemente imposibles y ha permitido que lo que antes era exclusivo de un grupo selecto de ciudadanos ahora esté al alcance de todos nosotros o dicho de otra manera esté al alcance de cualquiera. Y esto ha creado una  nueva manera de ver el mundo y de relacionarse.

Existe el mundo de los átomos, el mundo en el que las personas nos relacionamos de manera presencial, no virtual, e intercambiamos informaciones y estímulos visuales, auditivos, táctiles, olfativos que ponen en movimiento todos nuestros sentidos y existe el mundo de los bits, el virtual, el de internet, en el que intercambiamos también informaciones pero el nivel de la experiencia es más limitado que en el mundo anterior y ambos conforman el mundo real. Nuestra manera de ser, nuestra edad, nuestras capacidades, nuestros conocimientos y la manera que hayamos decidido comunicarnos nos permitirá movernos en equilibrio entre los dos mundos o decantarnos hacia uno en concreto. Tengamos en cuenta de todos modos que el desequilibrio absoluto nos lleva al aislamiento y esto tiene sus consecuencias. Y en el estado actual de las cosas podemos vivir perfectamente sin estar presentes en la red aunque es más complicado intentar vivir fuera del contacto físico con los demás sin poner en peligro nuestra integridad psíquica.

Los dioses que no tuitean y no están presentes en las Redes sociales  forman parte del pasado. Los Emilio Botin, Juan Roig  o Florentino Pérez de turno siempre han tenido los canales de comunicación a su disposición o los recursos económicos para activarlos. En la historia de la humanidad siempre ha habido personas a nivel local o global que por sus acciones, por su prestigio social o por su capacidad económica que han podido comunicarse  y hacer llegar su mensaje cuando lo han creído conveniente. Internet, las redes sociales y las facilidades para crear espacios propios virtuales como son los blog han abierto este campo al resto de ciudadanos, a todos nosotros. Si Botín no está en LinkedIn es porque no le hace ninguna falta pero a alguien como yo si porque es una manera de contactar con mi público, con vosotros.

La propuesta de valor y los servicios que ofrecemos a los demás se generan en el mundo no virtual pero ¿de qué sirve ser muy bueno en algo si nadie se entera? y para que nuestro mensaje llegue más allá de nuestro entorno inmediato las redes sociales nos echan una mano valiosísima.

Mis dioses, las personas que admiro y con las que me relaciono y que constituyen mi comunidad, vosotros, tuitean y están en las redes sociales y el día que dejen de hacerlo me volveré ateo. Y seguiré recomendando a mis clientes que tengan una presencia activa en las redes sociales para tengan más elementos para ser conocidos, reconocidos y memorables.

Nuestra propuesta de valor se genera en el mundo de los átomos y se propaga a través de las Redes Sociales.

Los “dioses” que no están en redes sociales forman parte del pasado.

¿Para que sirve ser el mejor si nadie se entera? Si Botín no esta en LinkedIn es porque no le hace falta.

Qué tiene de bueno que no estés en Twitter y en Facebook

 

Hoy compartimos el artículo de Tino Fernández publicado anteayer 12 de marzo de 2014  en el diario Expansión, en el que participo junto con Andrés Pérez Ortega. Esperamos que os guste.

Qué tiene de bueno que no estés en Twitter y en Facebook

¿Es sólo una pose o son los nuevos frikis profesionales? Hay quien piensa que lo raro hoy es no estar en las redes sociales, aunque esta ausencia puede tener beneficios para tu carrera y para tu vida laboral.

No_facebookNo sabrás lo que se siente hasta que no lo hayas probado… Es una sensación muy parecida a la que experimenta quien no sigue la serie de moda o aquel que jamás ha visto un solo capítulo de cualquiera de esos reality shows sobre los que todo el mundo habla. En el trabajo, con los amigos, o en cualquier reunión social serás incapaz de entender los chistes, de seguir la conversación o de interesarte mínimamente por aquello que todos conocen pero que a ti te resulta ajeno. Y hay dos formas de verlo: o eres un bicho raro que no está en este mundo, o te has convertido en alguien verdaderamente distinto y especial.

Esto ocurre también con aquellos que deciden no estar en Twitter, LinkedIn, Facebook o cualquiera de las redes sociales y profesionales. Andrés Pérez Ortega, experto en posicionamiento personal, cree que “hoy está de moda el low cost, y eso significa que ahora está disponible para todo el mundo cualquier cosa que hasta hace poco sólo se podían permitir unos cuantos. Desde el punto de vista profesional, mantenerse fuera de las redes sociales transmite una idea de cierta exclusividad. No eres uno más que ofrece lo mismo que el resto sino que, profesionalmente, tienes algo que aportar que no se encuentra realizando una simple búsqueda en Google”.

 

¿Y el prestigio?

Pero la decisión de no participar en las redes sociales te puede reportar otros beneficios. Andrés Pérez recuerda que “hasta hace poco, estar en Internet te daba prestigio, y de un tiempo a esta parte parece que te lo quita… Emilio Botín, Juan Roig o Florentino Pérez, ¿tendrían el mismo prestigio si se dedicasen a subir fotos de sus empresas a Instagram? ¿Ha mejorado Marcos de Quinto su prestigio profesional por estar en Twitter o esto lo ha debilitado? No estar en dospuntocerolandia te mantiene en el Olimpo de los profesionales, porque los dioses no tuitean”.

En este sentido, el número de seguidores o la popularidad que obtengas en cualquier red social ya no son elementos diferenciadores, porque ser muy visible en el mundo 2.0 no te convierte en un buen profesional. Para que te tengan en cuenta y consigas posicionarte como experto lo más importante es que lo seas realmente.

Tiempo y cercanía

A todo esto hay que añadir la ganancia de tiempo. Según Pérez, “estar en las redes sociales roba muchas horas y te descentra con mucha facilidad. No se trata de lo que inviertes en crear contenidos, sino lo que gastas en comprobar qué dicen sobre ellos. Mantenerse fuera de ellas te proporciona un gran ahorro de tiempo, facilita la concentración y te ayuda a centrarte en aquellos que tienes más cerca”.

Guillem Recolons, socio de Soymimarca, coincide en que una mayor productividad y eficacia pueden ser consecuencias positivas para quienes deciden no estar en las redes sociales: “No quiere decir que no se pueda adquirir conocimiento a través de ellas, pero si hay estudios que aseguran que la estancia media en estas redes es de 35 a 40 minutos diarios, ese dato cuantifica el tiempo que puedes ahorrar o ganar. Pero, sobre todo, quien toma la decisión de prescindir de las redes sociales puede hacerlo para trabajar más sus relaciones offline”. Aquí entra en juego la cuestión de que la influencia en las redes no tiene sentido si no se tiene una vida real. Andrés Pérez afirma que “aunque no se puede generalizar, ver el mundo tras una pantalla acaba consiguiendo que veamos todo desde el punto de vista de las redes sociales, y es muy tentador pensar que lo que ahí se dice es lo real. Mantenerse fuera de ellas permite estar más cerca del mundo real y tener una visión más pegada al suelo”.

Recolons añade que “hay gente con éxito en Internet que no tiene nada detrás, y viceversa. Se pilla siempre al mentiroso y ese castillo de naipes se suele desmoronar”.

Otros argumentos que tienen que ver con la “solidez”, podrían invitar a evitar la presencia en las redes. En este sentido, Andrés Pérez afirma que “la obligación de mantenerse activo en una red social y la facilidad de uso acaban consiguiendo que cometamos errores. Mantenerse fuera de ellas no asegura que no los cometamos, pero al menos no son de dominio público. Estar fuera de internet ayuda a mantener una imagen de solidez y coherencia”.

Lo real

Pérez también cree que mantenerse en el mundo real “facilita el control de lo que dices y lo que haces y permite tomar medidas correctoras y controlar los daños. Sin embargo, comunicarse en las redes sociales fomenta el descontrol, los malos entendidos y los críticos viscerales”.

Guillem Recolons añade que “es mejor no mantener un perfil en redes sociales que tener uno malo, sobre todo de cara a la propia reputación. Ante la posibilidad de no saber gestionar la parte de comunicación de tu marca personal es mejor no estar en los medios sociales”.

Andrés Pérez concluye que existe una tendencia a confundir que algo sea accesible en las redes sociales con estar disponible: “Hasta ahora, acceder a ciertos profesionales era complicado o casi imposible. Hoy, si estás en una red social, cualquiera puede dirigirse a ti para preguntarte o pedirte cualquier cosa. Estar fuera de ellas te ahorra tener que decir que no a desconocidos que creen que debes hacerles un favor sólo por estar ahí”.

¿Crees que por ser una estrella de Twitter te darán un trabajo?

 

Hoy comparto con todos vosotros el artículo de Tino Fernández en Expansión publicado el pasado 5 de Enero del 2014  en el que aparezco junto con Andrés Pérez Ortega. 

  ¿Crees que por ser una estrella de Twitter te darán un trabajo?

Que seas –o creas que lo eres– muy influyente en las redes sociales es un argumento válido para que algunas empresas se fijen en ti. Pero la relevancia profesional no se mide por el número de seguidores.

Tu trabajo está en la vida real, no en la red, y la verdera influencia te la dan los contactos reales, porque las decisiones importantes se siguen tomando en los mismos sitios.

Esta evidencia no puede servir en ningún caso para menospreciar el gran escaparate de las redes sociales y profesionales, que hablan de lo que somos, hacemos y sabemos.

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A ellas acuden cada vez más compañías para buscar candidatos y comprobar información sobre ellos. The Wall Street Journal hablaba recientemente del reclutamiento social (social recruiting) como un concepto de moda en el universo de la selección, y ponía el ejemplo de compañías como Accenture, “que va un paso más allá en el reclutamiento de candidatos basándose en la actividad e influencia de éstos en las redes sociales”.

Accenture, como muchas otras compañías, empieza ya a aplicar estrategias de selección que en el futuro llevarán a muchas organizaciones a fijarse más en la actividad durante la última década en redes sociales que en el propio currículo de los candidatos. Desde Accenture en España recuerdan sobre esta mención del Journal que los programas de referencias son una de las principales fuentes de incorporación de talento a la compañía.

En nuestro país también está disponible desde mayo de 2013 el programa Get Referred, que permite a los candidatos saber con quién están conectados éstos en Facebook o LinkedIn dentro de Accenture para que sirva de referencia para el puesto. “Si el candidato es referenciado y finalmente es contratado, la persona que le recomienda puede recibir un bono económico en función del perfil profesional del elegido”.

Andrés Pérez Ortega, experto en posicionamiento personal, se pregunta cuántos influyentes del mundo real están en el mundo 2.0, y cuántos expertos 2.0 lo son realmente en la vida común. Cree que el número de seguidores o la popularidad que obtengas, no sólo en Twitter, sino en cualquier red social, “ya no es un elemento diferenciador. Ser muy visible en el mundo 2.0 no te convierte en un buen profesional“.

Lo que marca la diferencia, según Pérez, es “la calidad del trabajo que estás mostrando en esas redes y de qué manera las utilizas. Se trata más bien de usarlas como correa de transmisión de lo que eres capaz de hacer”.

Las redes sociales te permiten dar muestras reales de tu trabajo, generando confianza y eliminando barreras de incertidumbre. Esto da consistencia a tus palabras proporcionando hechos, sin olvidar que Internet permite –e incluso potencia– la creación de perfiles falsos, inflados o inventados. Cabe preguntarse si los que esgrimen una marca son expertos porque están en todos los sitios o están en todos los sitios porque son expertos. Lo cierto es que el énfasis en venderse demasiado también puede ser contraproducente en términos de búsqueda de empleo o para atraer a un reclutador, porque el exceso de publicidad suele predecir un cierto carácter narcisista.

Embajadores

Guillem Recolons, socio de Soymimarca, coincide en que “en la red hay quien dice que sabe hacer de todo, pero no es realmente lo que dice ser. La marca personal que uno construye debe estar basada en la autenticidad“.

Recolons advierte sin embargo que un índice de influencia en redes sociales no siempre se valora de forma positiva. Estos influecers son personas muy metidas en la conversación que, a juicio de Recolons, “demuestran una influencia en la red, aunque aún hay compañías que descofían de ese protagonismo”.

El experto explica que de manera lenta y progresiva las organizaciones se van dando cuenta de que resulta cada vez más difícil frenar el hecho de que la gente con talento desarrolle una identidad fuerte. Dan Schawbel, socio director de Millennial Branding y autor del bestseller Me 2.0, asegura que “el escenario económico obliga a que cada uno sea un experto en su campo. Cada vez más, es necesario ser creativo para distinguirse de los demás. Tu gente es tu marca, y una compañía debe decidir si finalmente permite a sus empleados este tipo de evangelización”.

Recolons coincide en la necesidad de que las empresas vean a sus plantillas como embajadores de su propia marca, porque de lo contrario corren el riesgo de perderlos para otras organizaciones. Asegura que todo esto “depende de la cultura corporativa de la compañía, y hoy la precaución manda más que la decisión de correr riesgos”, por el miedo a que aquellos que más influyen en las redes puedan contaminar lo que siempre se ha hecho en la empresa. El socio de Soymimarca concluye que “muchas organizaciones quieren que sus empleados hablen bien de ellas, pero no se atreven a darles herramientas para que lo hagan, sobre todo en horario de trabajo”.

Apoyo una nueva era en el negocio de la selección Es evidente que cada vez más reclutadores se hacen expertos en bucear en la vida que los posibles empleados muestran en la red. Estrategias como las que define ‘The Wall Street Journal’ sobre Accenture revelan la autosuficiencia creciente que las compañías poseen ya en términos de selección y captación de talento, si consiguen dominar y utilizar las redes para este propósito. Lo que uno busca no ha variado, pero sí lo ha hecho la facilidad y el acceso a una red mayor. Resulta más fácil recoger información sobre quién es y quién ha sido la gente, y permite identificar personas en otros países y en posiciones que no tienen nada que ver con su pasado.

Ahora esto es una commodity. Hoy el poder de recomendación es tremendo. Igual que en los portales que clasifican y recomiendan cines, restaurantes u hoteles, esto mismo llega a los procesos de selección. Es una “tercera dimensión” que se refiere a la capacidad relacional del sujeto y a la influencia que tiene la recomendación. Estas redes permiten obtener mucha más información de la que se consigue con una entrevista personal. La duda está en si se trata de una amenaza real para las empresas de selección y los cazatalentos; si se puede cerrar directamente el proceso en la web. Se transforma la manera en la que las compañías hacen selección. Supone una reducción en los ciclos, menores costes de reclutamiento, y la posibilidad de llegar a una audiencia mayor.

Tino Fernández / Expansión

Nuestro regalo de Navidad: el eBook “Soy mi marca o no soy nada”

 

El eBook que regalamos la Navidad anterior, “Es algo personal” se acerca ya a las 300.000 descargas (sí, trescientas mil). El listón se ha situado muy alto, así que el eBook regalo de este año 2013, además de incluir nuevos autores, va prologado nada menos que por Andrés Pérez Ortega, el sherpa de la marca personal.

Este año el título es algo agresivo, lo reconocemos. “Soy mi marca o no soy nada” es un manifiesto sobre la marca personal que recoge los mejores textos del blog Soymimarca durante 2013, escritos por Jordi Collell, Guillem Recolons, Aléxia Herms, Xavier Roca Torruella, Celestino Martínez, Javier Zamora Saborit, Olga Villacampa, Neus Fornells, Pablo Adán Micó, Carme Gibert, Gian-Lluís Ribechini, Pau Hortal, Paula Fernández-Ochoa, Pau Samo y Alejandro Capparelli. Casi nada

En el eBook del primer año, “Personal y transferible“ y el del segundo “Es algo personal” los artículos se habían clasificado en función de las tres partes del iceberg de marca personal: autoconocimiento, estrategia y visibilidad. En el nuevo eBook “Soy mi marca o no soy nada” hemos añadido además una sección dedicada al branding personal en la empresa.

Esperamos que lo disfrutéis. Sólo tenéis que hacer un click en la imagen. Feliz Navidad!