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El viaje apasionante a nuestra fama, por @jordicollell

Nuestra fama importa

Cuando pedimos a nuestros alumnos que se presenten les preguntamos siempre, entre otras cosas, de qué tienen fama. Sí, nuestra fama. Es curioso porque llevamos años haciendo la misma pregunta, y la repetimos ya sea en empresas, asociaciones o aulas universitarias y siempre crea desconcierto. “Yo… es que no tengo fama de nada”, es la respuesta automática, aunque después, afortunadamente, se matiza y se amplía.

Y en nuestras consultorías individuales seguimos preguntando por la fama y creando la misma sensación de perplejidad en nuestros clientes.

Todos tenemos fama de algo

Todos tenemos fama de algo. Nos guste o no y seamos o no conscientes de ello.

Como decía el fundador de Amazon Jeff Bezos nuestra marca personal es lo que los demás dicen de nosotros cuando no estamos presentes. Y como hemos explicado en repetidas ocasiones, todos dejamos -desde que nacemos- una huella en el corazón de los demás. Así pues es bastante evidente que marca personal y fama van cogidas de la mano.

Fama y ser famosos

Una cosa es tener fama de algo y la otra es ser famoso en el sentido mediático de la palabra. Por fama entendemos aquellos rasgos que los demás nos reconocen. Generalmente son coincidentes en la mayoría de las personas que nos rodean.

Lo que sucede algunas veces es que hay una falta de convergencia entre lo que pensamos nosotros de nosotros mismos y lo que manifiestan los demás. Esto ocurre por muchos motivos, y el más importante es que dedicamos poco tiempo a pensar sobre nosotros a preguntarnos y sobre todo  a escucharnos. Y al final vamos por el mundo pensando que dejamos una huella, cuando en realidad estamos dejando otra que puede ser bastante distinta. Y nosotros somos lo que somos y lo que queremos llegar a ser, y esto último somos nosotros los únicos sabemos. Los demás lo interpretan todo a través de los signos que vamos dejando por el camino.

Cómo saber cuál es nuestra fama

No es de extrañar que el tercer paso para gestionar nuestra marca personal sea preguntarnos por nuestra fama. Y lo podemos hacer dos formas: preguntando a los demás, o poniéndonos en su lugar y viéndonos a través de sus ojos. De entrada, nos decantamos por esta segunda opción, porque estamos en una etapa de introspección. Lo de preguntar a los demás lo dejamos para más adelante.

  1. Se trata simplemente de imaginarnos que somos un tercero sentado frente a nosotros. Aquí hay que hacer el pequeño esfuerzo de imaginación de visualizarnos e ir contándonos y tomando nota de lo que vemos y sentimos. Va bien recrear algunas de las últimas apariciones en público que hemos tenido. Observarlas desde los ojos de un tercero, reuniones, conference call, vídeo-conferencias, discusiones en la cafetera o en el despacho del jefe. Respirar profundamente y con calma nos ayudará a tomar la debida distancia y ser, dentro de lo posible, imparciales. Si hacemos este ejercicio de manera honesta sin intentar convencernos de que somos unos cracks (lo somos) y con una mirada de amor, cariño y comprensión hacia nosotros, hacia este tercero que estamos observando, nos quedaremos sorprendidos de la cantidad de cosas que salen y que nos ayudarán a conocernos mejor. Luego podemos contrastarlo o no con los demás pero, repito, lo dejamos para más adelante, para otro día y para otro artículo.
  2. La segunda cosa que recomendamos hacer es reflexionar sobre aquello que nosotros siempre intentamos esconder a los demás. Hay hábitos, habilidades, aficiones, conocimientos y actitudes que de manera voluntaria o no evitamos manifestarlas. Algunas pueden ser realmente inconfesables, esto lo dejamos al criterio de cada cual, pero otras las escondemos por tradición, nunca lo hemos dicho, vergüenza, dirán que soy un friki, o por pura pereza. Esto nos ayudará a conocer el potencial de “fama” que perdemos o que derrochamos por echarlo en el desagüe del olvido.

Ya tenemos dos herramientas para modular nuestra fama desde nuestra mirada y desde la interpretación de la mirada de los demás.

Tomar consciencia de nuestra fama nos ayudará a dejar una huella todavía más profunda y duradera.

Y si quieres profundizar todavía más nosotros te ayudaremos. Llámanos o escríbenos y te prepararemos un plan exclusivo para ti.

Feliz viaje a tu fama.

 

PD: El día de Navidad, aunque caiga en domingo, nuestra edición especial tiene un regalo para ti. No olvides conectar en un momento de pausa.

Imagen: Greg Rakozi. Unsplash.

Reconocer y gestionar tus emociones y tu persona, @jordicollell

¿Cómo reconocer y gestionar tus emociones y tu persona? Una vez situados en los aspectos básicos de nuestra vida: Dinero, Ocio, Amor, Crecimiento Personal, Carrera Profesional, Trabajo, Amigos y Salud, que veíamos mi último post, nosotros recomendamos utilizar algunas pruebas más objetivas para que sirvan de material de conversación.

Por regla general es difícil hablar de nosotros mismos de manera neutral. Es lógico que sea así, porque rezumamos subjetividad por los poros. La experiencia nos lo demuestra: si tenemos delante un documento que nos permita pensar en nosotros y comparar el yo ideal que tenemos con el que observamos, avanzamos con mayor rapidez y de manera más sistemática. En ninguna circunstancia hacemos juicios de valor y nos atenemos a los resultados para preguntar el grado de identificación que experimenta el cliente. Lo importante es que el diálogo sea fluido sobretodo con uno mismo y con el consultor de marca personal. Y nunca hacemos ningún tipo de diagnóstico porque no nos corresponde. Nuestro objetivo es facilitar el trabajo.

Cada uno de nosotros puede utilizar herramientas existentes en el mercado para hacer un ejercicio de introspección.

A nosotros nos gusta utilizar el test DISC que nos da información sobre los cuatro estados de la personalidad  Dominancia, Influencia, Estabilidad y Conformidad. Trabajamos con el Instituto Thomas Internacional y los informes nos ayudan a hablar sobre el comportamiento de nuestros clientes y sus posibles reacciones en caso de estrés. A partir de aquí elaboramos un conjunto de palabras que definen a cada persona que las utilizaremos, si lo vemos necesario, en el momento de trabajar el mensaje.

El siguiente paso es trabajar las emociones que son las grandes olvidadas en la gestión de la marca personal. Sabemos que están ahí, reconocemos su importancia y pasamos por encima de ellas de manera sigilosa, casi con temor de despertar algo que nos cuesta entender, reconocer y, por supuesto, manejar.

Y lo curioso de la situación es que las emociones marcan nuestro tono y el que imprimimos en las personas que nos rodean y  como líderes en las organizaciones. Como si de un coro se tratara, el tono emocional nos ayuda a afinar nuestra melodía particular y  la del conjunto, cuando alguien desafina se resiente todo el colectivo. Las emociones son un componente fundamental de nuestra marca personal porque configuran la huella que dejamos en el corazón de los demás.

Amor, alegría, tristeza, rabia y miedo están siempre presentes en nuestra vida y como en muchas ocasiones no sabemos o no nos atrevemos a detectarlas les cambiamos el nombre y nos quedamos tan anchos. Así decimos que estamos estresados cuando lo que en realidad nos sucede es que estamos tristes o que estamos apáticos; desganados, cuando lo que pasa es que tenemos miedo.

Nuestras emociones influyen en nuestro entorno y en las personas con las que trabajamos  y pueden determinar que nos dirijamos hacia los objetivos que nos hemos propuestos o que nos lancemos por otros derroteros.

Si las emociones impulsan y paralizan a personas y organizaciones, todos y cada uno de nosotros tenemos  algo que ver con ello y mucho que decir y aportar para generar estados de ánimo positivos. En cualquier caso debemos saber con que gafas emocionales estamos mirando el mundo para poder influir positivamente y permitir que  la organización y las personas  puedan fluir.

Fluir es un estado de ánimo que nos hace sentir plenos y en el que, cuando se produce, el tiempo se parece detenerse porque nos sentimos satisfechos. Es una sensación que es posible que hayamos experimentado, ya sea realizando una tarea concreta o estando con alguien que nos haya llenado especialmente; si buscamos con cariño a lo largo de nuestra vida seguro que sabremos detectarla.

Para construir futuro es importante utilizar un lenguaje positivo que ponga el foco en las fortalezas

El amor y la alegría potencian el fluir, mientras que la tristeza, la rabia y el miedo pueden bloquearlo. Para construir futuro  es importante utilizar un lenguaje positivo que ponga el foco en las fortalezas, normalice los problemas, aleje el victimismo porque mira hacia el pasado, simplifique, ayude a soñar para visualizar el punto de destino y sobre todo permita agradecer cada día la parte de camino recorrida y los aprendizajes obtenidos.

Tomar consciencia y querer gestionar tus emociones te permitirá dejar una huella más profunda.

Recomiendo la lectura de este post de Francesc Segarra en el que propone diez recursos gratuitos para gestionar la marca personal, y entre ellos, herramientas de autoconocimiento.

Buen trabajo.  Y si te interesa profundizar sobre tu vida y tu marca no dudes en contactarnos, irás más rápido y llegarás más lejos.

Imagen: María Victoria Heredia Reyes Unsplash

Haz tu mejor marca!, por @paulafdezochoa

 Haz tu mejor marca! Running y rendimiento profesional

Sí, podemos hablar deportivamente de “mejorar nuestra marca personal” refiriéndonos a “batir nuestro propio score”, pero no es el tema a abordar en este artículo. Quiero centrar el mensaje en la posibilidad de conseguir nuestra mejor marca personal (como “Huella que dejamos en el corazón y mente de los demás” -Jordi Collell) y con ello optimizar nuestro rendimiento profesional, gracias al deporte y, en concreto, al running.

deporte y marca personal

Deporte y marca personal, causa y efecto. Foto cedida por Paula Fernández-Ochoa

En la vorágine de un mercado tan competitivo como el actual, su inmediatez, la sensación de asfixia que puede provocarnos el asfalto y los rascacielos entre los que nos movemos…el running puede ser nuestra válvula de escape y nuestra aportación de equilibrio para alcanzar nuestra mejor versión.

Correr aporta muchos beneficios físicos (mejora el sistema cardio-circulatorio e inmunológico, regenera la masa muscular, reduce el riesgo de osteoporosis, etc.), mentales y anímicos (mejora el funcionamiento intelectual, alivia el estrés, aumenta la autoestima, sensación de fortaleza y libertad, etc.) lo que redunda en nuestra calidad de vida y nos permite alcanzar un estado de bienestar desde el que gestionar con mayor éxito nuestra marca personal, con un enfoque 360º humano y profesional.

Y aquí quiero hacer hincapié, veamos alguno de sus puntos fuertes:

  1. En primer lugar, porque el deporte son valores: esfuerzo, sacrificio, constancia, capacidad de superación, salud, equipo, respeto. Y éstos son extrapolables al día a día profesional, pues la exigencia laboral debe ir acompasada de alma, de principios que sean el pilar de nuestra excelencia en el trabajo.
  2. En segundo lugar, porque correr es sinónimo de superación, de “superación personal” (no hablamos de running de élite), y esa competitividad sana con uno mismo es de nuevo extrapolable al ámbito profesional, en el que trabajas desde la constancia, el esfuerzo y la ilusión de luchar por lo que quieres para alcanzar tu mejor versión y con ello mejores resultados. Así, te empuja a salir de tu aparente zona de confort para transgredir tus límites e ir siempre más allá.
  3. En tercer lugar, porque correr nos ayuda a auto-conocernos (física, mental y emocionalmente) y así tenemos más seguridad y confianza en nosotros mismos. Gracias al running vamos sabiendo cómo reacciona nuestro cuerpo ante ciertos entrenos y pruebas, cómo influye nuestro estado de ánimo en el rendimiento, qué tenemos que hacer para superar lesiones o sobreponernos cuando no conseguimos algún reto, y así vamos aprendiendo a conocernos y querernos con nuestras limitaciones y logros. Todas y cada una de las vivencias y valores del running van esculpiendo la persona que somos y desde la humildad, el trabajo y el esfuerzo, desde una vida equilibrada, este deporte nos ayuda a ser mejor personas.
  4. En cuarto lugar, tener este hobby (o, mejor dicho, forma de vida) nos permite optimizar la gestión del tiempo, pues sobre el papel parece imposible que en un trabajo tipo el mío (socia, consultora y docente de marketing jurídico y marca personal en +MoreThanLaw), con un horario de 24×7 y muchos viajes, se puedan sacar horas de entreno, pero cuando hay una gran pasión por medio nada se resiste y aprendes a optimizar el tiempo para ser más efectivo y robar minutos al reloj.
  5. También y directamente aplicable al rendimiento profesional, en quinto lugar podemos afirmar que el running nos enseña a ser estrategas. Cuando nos planteamos un reto tenemos que saber planificarnos, desde los entrenos, la dieta y suplementos, hasta la propia carrera, y en ésta tendremos que saber (i) combinar la dosificación de fuerza con la entrega al máximo y (ii) gestionar las emociones, pues la mente es un gran motor en este deporte.
  6. En sexto lugar, correr nos aporta equilibrio y claridad mental, nos facilita el análisis de cualquier situación y, por tanto, nos ayuda en la toma de decisiones. Por tanto, también nos permite relativizar y soltar amarras, despojarnos de todo lo prescindible y tóxico, tomar distancia de las cosas focalizando en la respiración, en el aquí y ahora, y desde la serenidad valorar lo que realmente importa.
  7. Por último, el running es un deporte que puedes practicar individualmente o en comunidad, y esto potencia el networking, posibilita conocer personas interesantes con quienes estás vinculado por una gran pasión y sentimiento de hermandad y con quienes pueden surgir oportunidades profesionales.

Por tanto, sobrevolando este deporte hay una forma de vida equilibrada con un mensaje optimista de superación, de mayor rendimiento, de seguir sumando y creciendo como persona y de poder alcanzar tus sueños. Por todo ello, correr me hace sentir inmensamente feliz.

¿Te animas? Haz tu mejor marca!

Imagen cabecera: Bravento

 

Una manera fácil de empezar la gestión de tu marca personal, por @jordicollell

Los inicios siempre son difíciles. Una vez hemos tomado consciencia de que siempre dejamos marca y que si no la gestionamos nosotros los demás lo harán por su cuenta y deberemos atenernos a las consecuencias, nos preguntamos ¿y ahora qué? ¿por dónde empiezo?

El iceberg de la marca personal

Como nuestra metodología se basa en el Modelo Iceberg el primer paso es siempre el autoconocimiento para seguir desarrollando la estrategia y acabar con u plan de visibilidad.

Autoconocimiento

A nosotros nos gusta que nuestros clientes se hagan un autodiagnóstico práctico del momento que están viviendo. Y para ello solemos utilizar el formulario de la rueda de la vida que, a pesar de que es bastante antiguo, no deja de ser enormemente práctico.

La rueda de la vida

Rueda de la vida / marca personal

Ejemplo de Rueda de la Vida

Se trata de  pensar y definir aquellas cosas que son importante a nivel personal y que tienen una influencia significativa en la vida.

Tomemos lápiz y papel y pongámonos manos a la obra sin mayor dilación.

Yo propongo trabajar sobre ocho aspectos que son, por regla general, comunes para todas las personas: Dinero, Ocio, Amor, Crecimiento Personal, Carrera Profesional, Trabajo, Amigos y Salud.

Se trata de valorarlos del uno hasta el diez teniendo en cuenta que esta última cifra significa que hemos alcanzado la plenitud. La diferencia indicará el camino que queda por recorrer.

Tradicionalmente asociamos la gestión de la marca personal a los temas profesionales y minusvaloramos los asuntos más personales que sin embargo tienen una gran influencia en el día a día y pueden llegar a bloquearnos.

El objetivo final es hacer un plan de acción que ayude a recorrer el camino para llegar hasta la plenitud. En la gestión de la marca personal la obtención de información nos conduce siempre a conclusiones de orden práctico y nos invita a la acción. La información por si sola carece de valor si no es para provocar un cambio.

¿Qué nos tenemos que preguntar en cada apartado para conseguir unos resultados más eficientes?

Dinero

¿ Tu economía va bien? ¿Te falta dinero para llegar a fin de mes? ¿Puedes darte algunos gustos o caprichos? ¿Has reflexionado alguna vez sobre tu nivel económico o has actuado siempre de manera reactiva? ¿Te encuentras cómodo en tu situación actual? ¿por dónde enfocarías un posible cambio?

Ocio

¿Dispones de tiempo para distraerte y divertirte? ¿En tu vida cotidiana son todo obligaciones? ¿Dispones de tiempo para ti? ¿Tienes un objetivo o actividad que nunca has podido empezar por falta de tiempo? ¿Eres consciente de lo que te está pasando?

Amor

¿Estás satisfecho con la relación que estás manteniendo actualmente con tu pareja? ¿Suma o resta en tu vida? ¿Si no estás satisfecho lo has tratado abiertamente con tu pareja? Si no tienes pareja y quieres tenerla, ¿dispones de tiempo suficiente para conocer nuevas personas?

Crecimiento Personal

¿Notas que re desarrollas como persona o bien te sientes estancado? ¿Dedicas tiempo suficiente a la lectura y a la reflexión? ¿Asistes a charlas, cursos, seminarios o jornadas con el objetivo de incorporar elementos y conocimientos que te ayuden a crecer como persona? ¿Has pensado nunca cómo quieres que los demás te recuerden?

Carrera Profesional

¿Tienes un plan de desarrollo profesional? ¿Dónde te gustaría estar y que te gustaría hacer profesionalmente dentro de diez años?

Trabajo

¿Te gusta tu trabajo actual? ¿Te ayuda a crecer como persona? ¿Se integra dentro del plan de carrera profesional? ¿Necesitas hacer algo para provocar algún cambio?

Amigos

¿Qué es para ti un amigo? ¿Tienes amigos de verdad? ¿Les dedicas tiempo? ¿Practicas la reciprocidad? ¿Estás satisfecho con la situación actual?

Salud

¿Estás satisfecho con tu estado de salud? ¿Estás enfermo a menudo? ¿Pillas todo lo que se pone a tu alcance: resfriados, dolores de barriga,…? ¿Has realizado últimamente los chequeos preventivos rutinarios? ¿Qué conclusiones has sacado? ¿Te sientes con sobrepeso? ¿Duermes bien?

¿Puntuaciones bajas?

Si hacemos este trabajo de manera rigurosa obtendremos una fotografía del momento personal que estamos viviendo y tendremos los elementos necesarios para preparar un plan de acción para mejorar aquellos aspectos en que las puntuaciones han sido bajas.

En la red encontraréis formularios que permiten representar la rueda de manera más visual aunque una tabla con el estado actual, el óptimo y la diferencia respecto a este último es más que suficiente.

Buen trabajo.  Y si te interesa profundizar sobre tu vida y tu marca no dudes en contactarnos.

Imagen cabecera: Albumarium Creative Commons

La espiral del silencio, por @fransegarrab

¿Has caído en la espiral del silencio?

Perteneciendo a un mundo cada vez más global, peligroso, confuso, interconectado, que nos exige perfecto, es normal que nos sintamos débiles, desorientados, pequeñitos.

Es normal sentir miedo. Yo lo siento, cada día.

Y es que hoy, el mundo es un lugar diferente a como nos enseñaron que era. Estamos viviendo un evidente cambio de era y eso, nos empuja a zonas que están fuera de la seguridad de conocer que es lo que va a suceder con nuestras vidas.

Zygmunt Bauman, autor de Modernidad Líquida, presenta a este tipo de miedo como “miedo líquido“. Y lo describe como un miedo que está presente en cada esquina, en cada rincón.

Es un miedo indeterminado y poco identificable. Que está ausente y a la vez presente.

Y está altamente relacionado con la inseguridad que representa entender que aquello que antes era fijo, hoy es inestable, lo que ayer eran verdades absolutas, hoy es cuestionable o lo que ayer era sólido, hoy se nos escurre entre los dedos.

Y todo esto, nos ha dejado “fuera de juego” a todos.

La Aceptación Forzada y la espiral del silencio

La aceptación forzada es un proceso psicológico en el que, empujados por el miedo, empezamos a decir y hacer cosas inconsistentes con nuestras verdaderas actitudes.

Para mantenernos seguros, aceptamos forzosamente ser quienes no somos o no queremos ser.

Y cuando no crees en lo que haces, pero simplemente lo haces, caes en lo que me gusta denominar “espiral del silencio“:

  • Trivializas: aceptas forzadamente una situación impuesta. Frases como “bueno no importa tanto…” o ” es lo que hay” son señales de que está pasando.
  • Te escondes: Empiezas a evitar situaciones comprometidas. Finges tener creencias, opiniones, virtudes, sentimientos, cualidades, o estándares que no te gustan.
  • Te conformas: No opinas. No levantas el brazo para pedir la palabra. Estás de acuerdo con la mayoría. No eres crítico con lo que te rodea.
  • El silencio: Pasas a vivir dominado por el miedo. Te escondes. Crees que estás seguro, en silencio.

La revolución de lo humano

Señoras, señores, bajo mi punto de vista, esta “revolución” (algunos podrían llamarle crisis) está hecha para las personas que se crecen ante el miedo. Para los hacedores, los conseguidores, los pensadores, los que sí hablan.

Para aquellos que no huyen, ni hacia adelante (aparentando lo que no son) , ni hacia atrás (escondiéndose en un rincón y esperando que pase la tormenta).

Esta revolución está hecha para aquellos que permanecen humanos ante la esclavitud de la deshumanización. Es una revolución de las personas para las personas.

Mi humilde aportación es, por si te inspira: No huyas. No te escondas. No aparentes. Eso son respuestas al miedo.

“Simplemente” permanece humano. Di lo que quieras, mójate, participa activamente.

Hoy, la imparcialidad no funciona. Intenta cosas diferentes y sobretodo, respeta a quien está intentándolo también.

¿Es difícil? Muchísimo. ¿Vale la pena? Estoy convencido de ello.

Ilumina tu vida con valores, por @jordicollell

Las organizaciones humanas y las empresas no son todas iguales. Esta semana que dejamos atrás hemos tenido la oportunidad de trabajar la marca personal con directivos de una compañía que ha sido diversas veces elegida Great Place To Work. Una de las cosas que más me chocó con respecto a otras empresas fue el orgullo que transmitían los participantes de pertenecer a la organización. Su manera de actuar los convertía de hecho en embajadores de la marca.

Ilumina tu vida con valores

Las empresas que cautivan a sus empleados son empresas con grandes valores. Y del mismo modo las personas que además de ser conocidas y reconocidas se convierten en memorables, se graban en la memoria de los demás porque también son portadoras de valores potentes.

Pero hoy no hablaré de empresas si no de personas.

Los valores son el faro

En la vida pasamos momentos de calma y de tempestad, momentos felices y amargos. La vida tiene siempre una de cal y otra de arena. Los momentos bajos refuerzan el carácter y cuando han pasado nos convertimos en mejores personas, más fuertes y más sabias. Pero también puede suceder lo contrario y que un momento bajo nos hunda en la tristeza, la depresión y no levantemos cabeza.

Que suceda una cosa u otra depende de los valores que tengamos. Cuando un barco atraviesa un banco de niebla en el que no se ve más allá de unos pocos metros hace sonar la sirena para evitar colisionar con otro buque. Del mismo modo cuando atravesamos momentos de confusión e incertidumbre los valores nos indican el camino que nos hemos propuesto seguir.

Los valores no se improvisan. Todos somos portadores de valores y de contravalores y es importante que los descubramos, los ordenemos y los incorporemos de manera consciente a nuestro día a día.

Detectar los valores

Detectar los valores forma parte del proceso de autoconocimiento y con el tiempo pueden cambiar y se pueden ampliar. Nos permiten saber como vamos a dirigir nuestra vida.

Nuestro sistema de valores se refleja en el día a día en la manera como tomamos las decisiones y nos sentiremos mejor o peor en función de cómo estemos alineados con ellos.  Nos proporcionan seguridad, coherencia, equilibrio y madurez. Es por esto que nos ayudan a entrar en el corazón de los demás para ser recordados.

En los momentos de crisis, tanto personal como en las organizaciones, es importante tener a punto el sistema de valores porque tendemos todos al egoísmo y corremos el riesgo de tomar decisiones incorrectas.

¿Cómo podemos detectar nuestro sistema personal de valores?

  1. Busca un momento de calma y un lugar tranquilo. Y ten algo con que escribir, libreta, Tablet o similar.
  2. Piensa en aquellas cosas que son esenciales en nuestra vida y prepara una lista. Sin pasarte en extensión porque el exceso nos hará perder visión. Amistad, amor, familia, solidaridad, trabajo, creatividad…
  3. Ordénalos de más a menos importante para ti.
  4. Señala cual es el contravalor en el que corres el riesgo de caer si te despistas.
  5. Escoge los diez más importantes y críbalos sucesivamente hasta que queden cuatro.
  6. Guarda la lista y revísala al cabo de una semana. Mira si los sigues compartiendo y en que situaciones cuotidianas te resultan más válidos y aplicables.
  7. Revisa tu vida de acuerdo con tus valores. Si no la vives en coherencia con ellos trabaja lo que puedes cambiar: hábitos, maneras de relacionarte con los demás, diálogos contigo mismo, creencias o comportamientos.
  8. En las decisiones importantes revisa tu lista de valores y mira si lo que vas a hacer está alineado con ellos o no. Actúa en consecuencia.

Todos tenemos valores

Todos tenemos valores. En mucha literatura de autoayuda se ha tratado de poner los valores como algo, de facto, desfasado. Se habla de la importancia de los acontecimientos porque nada pasa por casualidad. Bajo esta última óptica, como dice una buena amiga, se suele esconder la incapacidad de algunas personas para justificar lo injustificable y una conducta terriblemente egoísta, muy alejada de los objetivos de la marca personal. Los valores nos alejan del egoísmo y nos acercan a los demás.

Y volviendo al principio, las empresas con un sistema de valores potente acaban convocando colaboradores que los comparten, los incorporan a su autoconocimiento y se distinguen de sus competidores.

Feliz semana.

Imagen: Pixabay

semana internacional del personal branding

PD: Hoy comienza la Semana Internacional del Personal Branding, un evento online y gratuito organizado por Daniela Viek y que cuenta con grandes profesionales entre los que figuramos mi socio Guillem Recolons y yo mismo, Andrés Pérez Ortega, William Arruda, Susan Chritton, Phil Pallen, Esther Liska, Ilana Berenholc, El profesor Vladimir Strada, Nelson Emilio, Henrique Silva, Malu Neves, Kaitlin Zhang, Luciano Larrossa, DANIELA VIEK, Priscila Stuani, Andrio Ferreira, Nancy Vázquez, Mariana Henriques, Luigi Centenaro, Tana Storani, Pedro Caramez y muchos más. Aquí tenéis el enlace para conectar.

Somos marcas personales imperfectas, por @jordicollell

Decía el amigo y maestro Andrés Pérez Ortega que <<La Marca Personal nace de un sistema imperfecto>> en uno de sus brillantes artículos.  Yo añado que la base de la marca personal, la persona, es un ser imperfecto y contradictorio por naturaleza.

Somos marcas personales imperfectas

No soy pesimista ni mucho menos nihilista y si hay algo que me emociona y me impulsa a trabajar e investigar son las personas. Somos seres profundamente individuales pero necesariamente sociales que tenemos un punto de partida un tanto chocante ya que  antes de conocernos a nosotros mismos, antes de saber quiénes somos y lo qué queremos ser en esta vida, antes de tomar consciencia de nuestra propia identidad, los demás ya se nos han adelantado y no sólo saben más de nosotros que nosotros mismos si no que nos han marcado un camino que en algún momento tendremos que decidir si realmente es el nuestro o no.

La fuerza de la voluntad

Por si esto no fuera poco nuestras declaraciones personales, grandes o pequeñas, desde perder peso, ir al gimnasio, aprender inglés  hasta cambiar de trabajo o buscar nuevos amigos o reenfocar la vida están marcadas por momentos de claridad y momentos de oscuridad. Lo vemos claro, nos ponemos en marcha y de sopetón algo nos aparta del camino y nos crea incomodidad e inseguridad.

Imperfección bendita

Decía Antonio Gala que << nadie podrá decir que un nido calentito y dichoso dará de si grandes personas: La inadaptación a lo imperfecto es lo que mejora al hombre>>.

Esta es la grandeza de las personas y donde el concepto marca personal cobra sentido.

Si nos conformamos con lo que dicen los demás, si aceptamos el camino que nos han trazado o si nos quedamos indiferentes cuando incumplimos los planes que nos hemos propuestos seremos uno de tantos, formaremos parte de la mayoría silenciosa y nuestra vida irá a la deriva.

Contradicción

La marca personal recoge esta doble  contradicción que nos acompaña durante toda la vida, los demás se nos adelantan en nuestro conocimiento y tenemos una tendencia innata a incumplir aquello que nos proponemos, y la pone de nuestro lado.

<<La vida es muy peligrosa. No por las personas que hacen el mal si no por las que se sientan a ver lo que pasa>> nos contaba Albert Einstein. Cuando nos sentamos a ver lo que pasa nos instalamos en la comodidad de las cosas que nos vienen dadas y nos convertimos en agentes del no cambio. Esto es precisamente lo que nos ofrece la gestión de nuestra marca personal: ponernos de pie y seguir caminando aunque nos duela el cuerpo. Los que se quedan sentado seguro que no dejan huella.

La tentación de la comodidad

Cuando nos preguntamos de manera contumaz qué queremos ser de mayores, aunque en muchos casos ya lo seamos, es precisamente para no caer en la tentación de la comodidad y estar siempre caminando. Trabajamos nuestro autoconocimiento para mantenernos siempre en el camino y no caer en la falacia de creer que estamos andando cuando en realidad dormimos la siesta en la cuneta.

El poeta Josep Maria de Sagarra nos contaba que la palabra camino es muy corta pero que define algo que es muy difícil de seguir. La estrategia nos ayuda a adaptarnos a la geografía particular de nuestro camino, a sus cambios y nos permite ir redefiniendo la ruta.

Y volvemos al origen, como seres sociales que somos no podemos hacer el viaje estrictamente solos. Nuestro proyecto personal que nos hace avanzar y que, al mismo tiempo, hace que el mundo cambie necesita ser compartido para que pueda llegar a ser. La visibilidad es imprescindible para explicar a los demás lo que queremos y facilitar que nos conozcan, nos reconozcan entre la multitud, nos recuerden y nos tengan en cuenta. Si nuestra huella no es visible  no existe.

Hablar de marca personal no es una moda, mientras las personas seamos como somos necesitaremos gestionarla para poder avanzar. Y como decía Winston Churchill:<<me gustaría vivir eternamente, por lo menos para ver cómo en cien años las personas cometen los mismos errores que yo>>

Divide y convencerás, por @fransegarrab #marcapersonal

Divide y convencerás es la fórmula que propongo para gestionar nuestra marca desde la empatía y el mayor conocimiento de uno mismo:

Divide

Bajo mi punto de vista,  marca personal no es trabajar para  gustar y caer bien.
Es trabajar para posicionarse.  

Y posicionarse significa aprender a asumir que no gustaremos a todo el mundo.

De manera natural e inevitable confundimos marca personal con visibilidad.

Trabajar el alcance de nuestro mensaje es importante, desde luego. Pero importa más el vínculo que estableces con las personas que entran en contacto con tu mensaje.  No voy a entrar a hablar ahora de “engagement, ni compromiso de marca o marketing emocional. Prefiero que hablemos de empatía, porque estamos hablando de personas.

¿Y qué hace una persona? Transmite humanamente, tiene creencias y actúa en consecuencia a ellas: opina, discute y con sus acciones, polariza. Divide la opinión de aquellos que le escuchan. Lo que podríamos llamar como “caer bien” o “caer mal”. Pero estratégicamente.

El planteamiento que te propongo es: Encanta a aquellos con los que tu mensaje resuena, asócialos al máximo con tu historia. Probablemente a otros no les gustas nada. Esta parte de tu audiencia siempre estará ahí. No importa.

Posiciónate

Existir es participar, participar es compartir y compartir es posicionarse. Existes, luego compartes.

Y hoy, no podemos lanzar nuestro mensaje cual anuncio de televisión y esperar al baño de masas. Las redes sociales se han convertido en un medio líquido, activo y que conecta personas a todos los niveles.
La red social no entiende ni de receptores ni de emisores. Ahora lo importante es la interacción.

Por eso debemos entender la comunicación como medio global, en el que tomar la decisión de lanzar un mensaje, significa asumir que todo el mundo lo puede leer, puede opinar y puede no estar de acuerdo.

¡Atención! Incluso si decides no participar, porque crees que esto no va contigo, también estarás lanzando un poderoso mensaje: “Esto no va conmigo”. Inevitablemente, estarás participando. Y te estarás posicionando en una dirección. Polarizarás sin quererlo.

Convence (te)

Para convencer a los demás, debes convencerte a ti, de ti mismo. Para transmitir confianza, debes generarla. Y solo puedes generar una confianza real con una propuesta de valor profundamente interiorizada. Vaya…que tienes que creértelo.

Sí, todos estamos sobradamente preparados para encantar por tal y como somos. Pero insisto, para que suceda fuera, primero debe suceder en ti. Cuando te posicionas, no solo has de estar preparado para dividir a tu audiencia, sino que debes estar preparado para aceptar la elección en ti mismo: aprender a ser lo suficientemente flexible para encajar que no vas a gustar a todo el mundo. Nada fácil.

Para empezar a hacerlo, te propongo: lanza tu mensaje, mide el impacto, analiza la reacción empática, observa las necesidades de estas personas, adapta tu producto, vuelve a lanzar tu mensaje. Conecta, trabaja, colabora, dedica tiempo a otras personas.

Para saber más

Te recomiendo esta lectura al artículo ¿Personal Marca? para entender mejor la confusión entre marca personal y visibilidad.

Divide y convencerás. Permítete tomar el control.

Imagen: Life of Pix

 

Impostores por @jordicollell

Impostora es aquella persona que finge ser alguien diferente. No debe confundirse con un embaucador o charlatán que es alguien que hace promesas que no piensa cumplir basándose en la ingenuidad o inexperiencia de sus interlocutores. De todos modos en muchas ocasiones son perfiles complementarios.

La impostura es un tema serio, los impostores nos rodean y nos acechan y es un concepto que se presta a la frivolidad porque descontextualizado en muchas ocasiones tiene tintes grotescos. Desde el Pequeño Nicolás hasta la actriz Anna Allen, de la que nos habló la semana pasada Alexia Herms,  pasando por personajes como Alicia Esteve que simuló víctima de los atentados del 11 S y Enric Marco que fingió ser superviviente de los campos de concentración nazis tenemos una larga colección que nos puede proporcionar horas y horas de conversación.

Los impostores tienen su lado morboso porque es relativamente fácil verse reflejados en ellos, todos en algún momento de nuestras vidas hemos tenido momentos de impostura, posiblemente leves, presumiblemente de buena fe con la única finalidad de conseguir pequeños momentos de gloria, de reconocimiento, seducción o de lo que fuere. Una mirada retrospectiva de nuestra historia personal nos ayudará a refrescar la memoria y a aumentar nuestro apartado de autoconocimiento.

Javier Cercas en su novela y ensayo El Impostor sobre la vida de Enric Marco relaciona al impostor con la incapacidad o falta de voluntad para decir no a situaciones diversas. El querer ir a favor de la corriente, de lo que se lleva, de lo que es políticamente correcto es el germen de la impostura. El primer acto de impostura se genera cuando uno mismo renuncia a vivir su propia vida por miedo a los costes, renuncias y daños colaterales que puede suponer y pasa a vivir la existencia que le toca a tenor de las circunstancias. La rebeldía es el antídoto contra la impostura.

Los impostores buscan el reconocimiento de los demás atribuyéndose hechos, situaciones y experiencias que no han vivido, no reconocen en su existencia una propuesta de valor suficiente para ser conocidos, reconocidos y memorables y cruzan el umbral de la realidad para entrar en el mundo de la ficción. Intentan suplir carencias personales de formación y experiencia y en otros sociales y de relación y al final deciden cambiar la realidad por la virtualidad.

Es impostor el que ejerce una actividad e intenta hacer creer que dispone de una experiencia profesional previa que en realidad es inexistente, también lo es quien se atreve a opinar como un experto sin serlo o el que se apropia de los logros de los demás en provecho propio. Es también impostor quien infla su curriculum para causar una mejor impresión en un proceso de contratación o que se atribuye hechos y andanzas para seducir a otra persona.

Puede suceder que de manera poco consciente se entre en el juego de la impostura. Es una situación que reafirma la importancia del autoconocimiento en la gestión de la marca personal ya que permite detectar aquellos comportamientos que nos pueden perjudicar y que se adoptan de manera mecánica o inconsciente. Tener el kit de valores personales a punto y querer decir no puede ser un remedio efectivo para salir de estas situaciones, si entre los valores se incluye la autenticidad y la integridad ya tenemos un trecho del camino recorrido y en cualquier caso reflexionar sobre ellos será de gran ayuda.

Ser claros en el mensaje, en la formulación de la propuesta de valor y no pensar exclusivamente en el corto plazo alejan del rol de impostor, la ambigüedad y el cortoplacismos pueden fomentarlo.

La impostura es un enemigo de la marca personal porque al desarrollarse al margen de su autenticidad obedece a criterios y finalidades puramente mercantiles. Cuando caemos en la tentación de entrar en este juego hay que ser consciente de los riesgos que se corren para valorar si vale la pena el riesgo que supone.

El impostor es un artefacto y los artefactos no dejan marca, no dejan huella y se les olvida con la misma facilidad que se les ha ensalzado al descubrir su realidad.

#Frases marca personal -semana 13 octubre 2014-

Collell SoymimarcaGuillem Recolons / soymimarcamarca personal soymimarca.comsoymimarca.com personal brandingguillem recolons / personal brandingEsperamos que os hayan gustado las #Frases marca personal de esta semana. Si quieres ver toda la colección te invitamos a visitar nuestro tablero “memes” en Pinterest. Feliz fin de semana!