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#Frases marca personal -semana 28 julio 2014-

personal branding + guillem recolonsmarca y valor / soymimarcasoymimarca.com personal brandingsoymimarca.com empresas fuertesbranding soymimarca.comnetworking soymimarca.comEsperamos que os hayan gustado las #Frases marca personal de esta semana. Si quieres ver toda la colección te invitamos a visitar nuestro tablero “memes” en Pinterest. Feliz fin de semana!

Tu solo no puedes

Si  lo que pretendemos es que los demás nos conozcan , reconozcan nuestras aptitudes y nuestra propuesta de valor y nos recuerden para escogernos cuando nos necesiten, si lo que queremos es dejar huella en el corazón de los demás estamos bien enfocados en la gestión de nuestra marca personal.

Ahora bien una marca personal potente si no se asienta sobre bases sólidas es un gigante con pies de barro o un castillo de naipes que la menor corriente de aire lo hace volar a pedazos.

La base de la marca personal somos nosotros mismos encarnados en nuestra identidad y hoy vamos a comentar algunos aspectos que son interesantes tener en cuenta para ser consistentes y poder tener los pies bien asentados.

Google Images

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Para dejar huella es importante tener nuestra retaguardia bien cubierta. Generalmente tenemos la creencia de que debemos enfocarnos directamente en la estructuración de proyectos, en la estrategia y en la visibilidad pero muy a menudo nos olvidamos que detrás de todo ello estamos nosotros con nuestras esperanzas y nuestras contradicciones, con nuestra salud y nuestras enfermedades, con nuestras necesidades y la falta de recursos para satisfacerlas, con nuestra capacidad de amar y el desamor que acecha. Si cuando trabajamos nuestra marca no tenemos en cuenta esta parte más personal podemos estar construyendo auténticos castillos en el aire porque por más sueños y proyectos que tengamos y por más  que invirtamos en tiempo y en recursos para buscar la mejor manera para explicarlos y darlos a conocer si fallamos en nuestro interior todo se puede ir al garete. Reconocer que somos frágiles y que podemos fortalecernos con nuestros propios recursos y con ayuda es el primer paso para consolidar nuestra marca personal.

Nuestros círculos más íntimos son el puntal básico de nuestra identidad  y por correlación de nuestra marca. Nos proporcionan comprensión, amor, afecto, apoyo y nos defienden y dan cobijo cuando las cosas van mal, cuando los chuzos caen de punta. Poder mantener unas relaciones estables, sinceras y duraderas es necesario si no imprescindible para  ir con  seguridad en la vida. Si pensamos que nosotros somos autosuficientes estamos cayendo en un acto de soberbia descomunal.

La manera de  comunicarnos con las personas que tenemos más cerca es muy importante y hemos de ser lo suficientemente lúcidos para poder analizarla de manera constante para que no decaiga y nos aísle, sean la pareja, los amigos del alma o los familiares imprescindibles.

La reciprocidad en las relaciones en general es un principio no escrito que se debe cumplir y cuando se recibe algo se tiene que devolver en la misma proporción. En la comunicación personal pasa algo similar y si pedimos transparencia hay que darla.  En las relaciones personales es mejor moverse en la parte pública  de la ventana de Johari y evitar en la medida de lo posible la parte secreta, aquella que sólo nosotros conocemos y que mantenemos como el más preciado tesoro, porque compartiendo libremente la información ganaremos en calidad, sintonía y complicidad y tendremos a la recíproca el mismo trato. En nuestra vida más íntima como en la más pública la información que no se comparte se echa a perder y es algo que no podemos permitirnos porque nuestra marca personal se gestiona desde la base.

 

 

Personal Branding, el arte de invertir en ti (45). ¿Vale la pena ser humilde?

 

La humildad se suele definir como la cualidad personal de actuar de acuerdo con las propias cualidades y limitaciones sin vanagloriarse por ello. Etimológicamente viene del latín humilitas y guarda relación con la palabra humus, tierra. A mi todo ello me sugiere que la humildad es la capacidad de estar presente en el mundo, de actuar, teniendo los pies en el suelo.  Llegados a este punto y como estamos en un blog en el que hablamos diariamente de personal branding puede ser legítimo preguntarse qué diantre tiene esto que ver con la marca personal y tendrá toda la razón del mundo en planteárselo.

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Desde mi punto de vista la humildad y la marca personal andan cogidas de la mano en una relación de equilibrio inestable como la mayor parte de las cosas importantes de la vida. Si el objetivo de la marca propia es ser la opción relevante, ser el elegido, el de la humildad es el de no vanagloriarse por ello. Así, a simple vista, la cosa puede sonarnos a contradictoria pero ¿lo es en realidad? ¿pueden ambas vivir separadas?

 

Cuando gestionamos nuestra marca tomamos consciencia de nuestros puntos fuertes, de nuestras habilidades y talentos, de  nuestros logros y de nuestros sueños y nos apoyamos en ellos para lograr dejar nuestra huella en el corazón de los demás, son nuestras palancas.  Y es así porque si basamos nuestro trabajo en cómo superar las limitaciones nos perdemos lo mejor de la película y nos arriesgamos a no conseguir nada. La humildad nos ayuda a ser lo suficientemente objetivos para no perdernos en el mar del optimismo y acabar estando fuera de la realidad.

 

La humildad es lo contario de la soberbia, pecado capital número uno de la marca personal, que aparece cuando proyectamos a través de nuestra marca personal que somos superiores a los demás, menospreciándoles y siendo incapaces de reconocer sus talentos.

 

Con humildad la marca personal se pone al servicio de los demás y se orienta hacia el bien común en una relación de ganar-ganar, escucha las necesidades de su público objetivo y las incorpora a sus objetivos propios estando por ello activamente presente en su entorno y teniendo una mayor perspectiva de cualquier situación.  Y todo ello facilita que se convierta en la elegida de manera continuada en el tiempo.  Así de fácil y de complicado.

¿Qué pasaría si nuestros políticos incorporaran la humildad a su marca personal? Os invito a que hagáis volar vuestra imaginación y a compartir las respuestas.

¿Reinventarse, redescubrirse o reposicionarse?

 

¿Es lo mismo reinventarse que reposicionarse? ¿Qué elementos tienen en común? Descubre en este texto estas dos formas de afrontar un cambio.

Últimamente veo que se asocia mucho el personal branding con el reinventarse a uno mismo. Esta expresión, reinventarse, igual que redescubrise, es muy descriptiva, y no es la única que se asocia a los procesos de gestión de marca personal, también se habla de reposicionarse.

En el caso de reinventarse o redescubrise se supone implícito un proceso de reflexión interna para saber qué hay que cambiar cuando algo no funciona. Se trata entonces de entender mejor cuáles son nuestras habilidades y competencias, y si hay alguna de ellas que no conocemos pero tenemos. Eso permitiría planificar cambios en nuestra oferta profesional y, en consecuencia, optar a una nueva propuesta laboral.

El reposicionamiento parte de respetar nuestro conocimiento del yo actual y su estructura para cambiar la forma de enfocar nuestro mensaje. En otras palabras, se trata de, conociendo nuestras competencias, ampliar nuestro marco laboral al entrever funcionalidades no explotadas o públicos objetivos nuevos.

Pero en cualquiera de los casos, la idea se basa en un cambio. El detonante del cambio es la insatisfacción con el estado actual de las cosas y el deseo de mejora.

El personal branding tiene mucho que ver con reinventarse o reposicionarse, pero también es posible gestionar eficazmente una marca personal sin la necesidad de aplicar cambios en profundidad. La clave es gestionar, planificar, tomar las riendas.

Cualquier proceso de reinvención pasa por profundizar de manera eficaz en nuestro autoconocimiento.

Cualquier proceso de reposicionamiento pasa por analizar nuestra estrategia personal partiendo de la visión, misión, valores y definiendo muy bien nuestra oferta profesional, analizar su diferencial con respecto a nuestros competidores, y trabajar un mensaje relevante y notorio.

Así que ya lo sabes, reinventarse o redescubrise pasa por un trabajo introspectivo, interno, desde la base de nuestro iceberg.

Reposicionarse tiene más que ver con nuestro marketing personal, nuestra estrategia.

Una postal de Navidad con marca propia

Soymimarca colabora con la Fundación Catalana de Llars Residencials, una Fundación que trabaja para mejorar la integración de personas con discapacidad intelectual a través del arte. Hemos querido felicitaros la Navidad con una obra elaborada por Cristina, una de las muchas artistas que han participado en uno de sus concursos de pintura. Os invitamos a entrar en su web y descubrir la gran labor de esta Fundación, que ha unido dos conceptos: solidaridad y la creatividad. Con un objetivo: Hacer felices a muchas personas con un gran talento artístico.

Mañana martes, día de Navidad, tenemos un regalo para vosotros: el libro “Es algo personal“, que resume lo mejor del 2012 de la web Soymimarca.

 

¿Tienes un Plan Estratégico Personal?

El Personal Branding Plan se expande con dos nuevos programas de formación online: El Plan Estratégico Personal y el Plan Personal de Comunicación

Hoy nos centraremos en el Plan Estratégico Personal, un programa pensando para personas que dominan las herramientas de comunicación aunque precisan una hoja de ruta más clara para alcanzar sus objetivos. En pocas palabras, saben cómo decirlo pero no saben: qué, a quién, dónde y cuándo decirlo.

El Plan Estratégico Personal ayuda a encontrar un camino. En el fondo, cada uno de nosotros, es una microempresa.

Durante 2 meses y con una dedicación media de 6 horas semanales:

  • Se analizan motivaciones, creencias, valores habilidades y competencias.
  • Se definen -con la ayuda de un mentor –  una visión, misión y objetivos personales
  • Para finalmente trazar un plan de acción para conseguirlos.

Programa:

Este curso forma parte del itinerario formativo del Personal Branding Plan.

  • Quién soy : Proponemos un hacer un viaje hacia el interior para obtener una  fotografía del momento en el que se está viviendo.
  • De qué tengo fama: Los demás nos reconocen por algún aspecto nuestro, personal, que en la mayoría de los casos es común para todos nuestros contactos. Al final de esta sesión se aprende a valorar y ser consciente de la información que uno mismo lanza al exterior.
  • Tus competencias: Se habla de aquello en lo que se es bueno y por lo que se es reconocido, la auténtica palanca de nuestra marca personal.
  • Cuál es tu sueño : Se trabajan los cimientos de la marca personal que estará siempre presente y actuará como guía y acicate tanto en los momentos buenos, como en los momentos difíciles.
  • Tu plan, tu visión: misión y valores: Para definir una estrategia, es necesario tener claro cuál es nuestra misión, visión y  valores. Todos estos elementos, aunque son difíciles de establecer, son necesarios para poder fijar un objetivo y para definir la marca personal.
  • Tu mensaje : Se construye un mensaje Veraz, Consistente, Atractivo y Especial. Conseguirás: Generar un mensaje personal y hacer que ese mensaje nos ayude a convertirnos en la opción preferente.
  •  Cuál es tu público, ¿a quien me dirijo?: En esta sesión se toma contacto con el entorno en el que se va a desenvolver el proyecto de marca personal. Es el escenario en el cual se va a poner en valor nuestra marca.
  •  Tu posicionamiento: El posicionamiento nos ayuda a saber dónde estamos en la mente de los demás, qué espacio ocupamos y cómo deberíamos movernos para mejorar.

 

Matrícula y condiciones:

El precio del programa es de 420 euros, pudiendo efectuar el pago de forma aplazada en dos entregas de 220 euros.

Recuerda que si abonas el importe total desde tu tarjeta de crédito puedes también aplazar el pago. Infórmate en tu entidad.

Nuestra especial metodología on-line nos permite que puedas iniciar el curso cuándo quieras, en cuánto te decidas a trazar tu plan estratégico personal.

Si quieres más información sobre el Plan Estratégico Personal haz click aquí y descubre todo lo que este programa formativo puede ofrecerte.

¿No tienes experiencia? Pues dilo con competencias

Este post va dedicado a los recién licenciados. Aquellos y aquellas que a finales de junio dejarán las aulas con la ilusión de arrancar sus carreras profesionales y poder aportar sus ganas, conocimientos e ilusión.

Con el panorama en el que nos encontramos encontrar un trabajo parece algo idílico, incluso un privilegio.  Y si además lo juntamos con la falta de experiencia que muchos de los recién licenciados tenemos al terminar nuestros estudios, la cosa no pinta demasiado bien.

Pero tengo una buena noticia para ti: tal vez no tengas experiencia, pero tus competencias no te las quita nadie.

Parece que la crisis ha provocado que las empresas se decanten cada vez más por el talento. Es decir, el SER es mucho más importante que el TENER.  Y es aquí donde las capacidades y competencias personales ganan la partida a los conocimientos y a la experiencia profesional.

A lo mejor esto te suene a chino pero debes empezar a conocerte:

  • ¿Eres consciente de cuáles son tus valores? Imprescindibles para encajar en la cultura corporativa de una empresa.
  • ¿Qué habilidades o competencias tienes? Esto te va a permitir saber qué tipo de posición encaja mejor contigo. Y cuando hablo de esto me refiero a si eres una persona líder, si trabajas bien en equipo, si eres flexible, proactivo, creativo…. Es todo aquello que forma parte de nuestro SER y que no viene dado por la experiencia o el conocimiento.

Ten presente que las empresas son cada vez más conscientes de la importancia de las personas para adaptarse a los nuevos entornos; requieren personas y equipos cohesionados, con flexibilidad y capacidad para aprender y competir en entornos diversos.

Esta claro que ahora no tienes los recursos que tendrás en unos años, así que en tu próxima entrevista enfócate en “quién eres” y no en “lo que tienes”. Dilo con competencias y demuestra a las empresas que lo que puedes aportar va más allá de un CV con muchas páginas.

Ya no serás lo que fuiste, pero podrás ser lo que quieras ser

Hemos de interiorizar que “las cosas ya no serán como antes de la crisis”.

Muchos trabajos, profesiones,  estudios, empresas,… deberán reconvertirse o “refundarse”.

No volveremos a ser lo que fuimos, pero podemos ser lo que aún no hemos sido.

Para ello necesitamos adoptar una mentalidad innovadora con la que busquemos nuevas soluciones u oportunidades a nuestra situación actual.

Tenemos unos conocimientos, unas competencias, una experiencia pero muchos no somos conscientes de todo lo que lo tenemos y somos.

Hace años se publico un libro interesante con un título significativo “Si tan solo supiéramos lo que sabemos”, que aunque se refería a organizaciones lo que plantea es extrapolable a las personas. En él hay una frase que deberíamos tener siempre presente “El conocimiento crea valor añadido cuando podemos traducirlo en acción”, pero una acción enfocada hacia el negocio actual y futuro.

Es necesario cambiar nuestros paradigmas personales y profesionales porque tendremos que explorar mares desconocidos de los que no tenemos mapa, y deberemos navegar confiando en nosotros o en los que nos acompañen.

Nuestra brújula será nuestra intuición,

el vigía será nuestro talento,

el timonel será nuestra experiencia,

y el capitán nuestra voluntad.

Las marcas que sobreviven son las que evolucionan, las que se adaptan a las nuevas circunstancias.

A nivel personal no nos hemos de limitar por nuestros estudios, o por nuestra carrera profesional, o por el sector en que llevábamos años trabajando.

¿Sabias que Rowan Atkinson es Ingeniero Eléctrico?

¿Sabias que Fujifilm ha desarrollado una línea de cosméticos con sus conocimientos de películas fotográficas?

Hay muchos más ejemplos que nos vienen a decir: “Hay oportunidades, sólo tienes que buscarlas”.

Para empezar puedes hacer:

1)      Un inventario de tus competencias.

2)      Una mapa mental de los que sabes y dónde lo utilizas

Con esto deberías preguntarte ¿Dónde y para qué podría serian útiles mis conocimientos y competencias?

A partir de aquí… hay que actuar.

Y si necesitas ayuda, cuenta con los profesionales de Soymimarca para ponerte en marcha.

3 Competencias básicas para ser un profesional del Siglo XXI

Una vez hemos asumido que el empleado es una especie en vías de extinción, por un lado la crisis ha diezmado una parte importante su población pero la causa principal es que las cosa han cambiado, las relaciones entre las empresas y sus colaboradores han pasado a ser de larga duración y gran dependencia a estar regidas por proyectos concretos que pueden ser largos o cortos pero tienen siempre un inicio y un fin. En este nuevo entorno la gestión de la marca personal pasa de ser un buen objetivo a una necesidad , quien no gestione su marca tendrá mayores dificultades para ser el elegido.

En medio de tanto cambio hay algunas competencias básicas que han cambiado. En el número de enero-febrero de 2012 de la Harvard Business Review se publican tres artículos cortos que se refieren a tres de estas competencias escritos por Andrew Molinsky, Thomas  H. Davenport, Bala Iyer y Cathy Davidson.

1. Cambiar de código entre culturas. Si estamos en un entorno laboral marcado por proyectos que van cambiando la capacidad para tratar con equipos y personas diversas, la multiculturalidad, toma un papel relevante. La capacidad de cambiar nuestra manera de hacer en cada nuevo entorno sin perder la esencia ni traicionar los principios personales es una necesidad de supervivencia porque de lo contrario las personas con la que hemos de colaborar  se encontraran descolocados y la relación puede dejar de ser positiva, creativa y productiva. La capacidad de diagnóstico de cada situación para comprender las necesidades del entorno, la voluntad de realizar los pequeños o grandes ajustes de adaptación y tener en la mente muy claro el objetivo al que estamos sirviendo son algunos de los pasos necesarios para ajustar el sintonizador a la realidad con la que hay que lidiar.

2. Ejercer influencia en el entorno digital. En algunas ocasiones hemos hablado del mundo de los átomos o real, y del mundo virtual o de los bits. En la red ambos mundos se funden y se ajustan. Esta competencia se basa en la capacidad de tejer redes profesionales que permitan aumentar la capacidad de influencia mucho más allá del entorno habitual. Construir redes eficaces requiere tres habilidades íntimamente relacionadas con la marca personal: reputación, especialización y posicionamiento. Que están relacionadas con saber a donde vamos, tener un mensaje claro y dirigido hacia el púbico adecuado. Y para las empresas aceptar y tolerar que sus colaboradores actúan en la red, gestionan su reputación y trabajan su posicionamiento personal y profesional es la contrapartida imprescindible, la que no juegue perderá a sus profesionales.

3. Trabajar con diversos focos de atención. Si bien antes se valoraba el estar centrado en una tarea o en diversas pero con una dedicación en términos de espacio tiempo compartimentada, lo que ahora la realidad pide es ser un auténtico multitarea con capacidad para ir cambiando de manera rápida para poder aprovechar todas las ventajas que ofrece la tecnología  y poder atender todos lo frentes sin dejar la piel en el intento. Requiere entrenamiento, voluntad de no encerrarse en antiguos paradigmas y ganas de aprender y estar motivado en un entorno en constante movimiento. Tolerar las interrupciones, gestionar varias situaciones al mismo tiempo y saber aprovechar para ello las facilidades que ofrece el entorno tecnológico son los puntos a trabajar para poder desarrollar esta nueva competencia.

Ahora ha llegado el momento de actuar. Cuenta con Soymimarca para ponerte en marcha.

¿La crisis está matando tu pasión?

Uno de los efectos laterales de la crisis, o por lo menos yo lo interpreto así, es que cada vez con mayor frecuencia me encuentro con personas que parecen recién salidas de un congelador.

Encuentro a faltar este estado febril por hacer cosas nuevas, por buscar que se puede hacer para que el mañana sea algo mejor que el hoy, la tibiez es en el mejor de los casos el estado de ánimo imperante. ¿Qué nos está pasando?, ¿Dónde hemos escondido la pasión?

La pasión, tal como nos cuenta Wikipedia, es una emoción definida como un sentimiento muy fuerte hacia una persona, tema, idea u objeto. Así, pues, la pasión es una emoción intensa que engloba el entusiasmo o deseo por algo.

Una de dos o realmente estamos en hibernación a la espera de recuperarnos en el mismo estado en que estábamos antes de la crisis o realmente no estamos esperando nada. Las dos situaciones explican la falta de pasión.

Me cuesta creer que seamos tan necios e incapaces de vivir sin esperar algo, como mínimo que las cosas mejoren y  que lo de la amenaza por no poder pagar la hipoteca se quede en una simple pesadilla.

Ya se que el horno no está para bollos pero también se que a río revuelto ganancia de pescadores, no nos quedemos en la orilla y echemos el sedal, seguro  que algo pica.

Cuando el desánimo empieza a corroerme tengo una pequeña liturgia que siempre acaba por funcionar y conste que he vivido varias crisis, económicas y personales y he llegado hasta aquí. Por si os es de utilidad os lo cuento:

1)    Recordar cuales son mis competencias, aquello que me hace fuerte y único. Me ayuda  a encontrar recursos para tirar adelante en cada situación comprometida.

2)    Yo siempre creo que puedo hacer algo para cambiar las cosas. Porque si yo no actúo alguien lo hace por mi y con mi vida no tolero que nadie se meta. Es una cuestión de actitud, cuesta pero siempre hay una vía para la acción.

3)    Cualquier acción tiene un plan estructurado. No se confunda con un plan de negocio, esto viene luego, pero partiendo del principio visualizo dónde quiero llegar y pongo de manifiesto los pasos intermedios a seguir y los indicadores que me indicarán si voy por el camino previsto.

4)    No dudo en consultar a profesionales competentes cuando lo necesito. Y no es siempre una cuestión de tener o no recursos sino de prioridades. Los recursos pueden ser escasos pero sus usos son alternativos. En los momentos de crisis se pone de manifiesto la mediocridad  y se intenta buscar gangas que siempre son peligrosas. Un buen profesional tiene su coste pero aporta valor.

5)    Pido ayuda. Pedir nos cuesta mucho, no nos atrevemos y no sabemos hacerlo. Os confieso que cada vez que he pedido ayuda la he obtenido con creces. La ayuda es amiga de la reciprocidad, no lo olvidemos.

6)    Comparto con mi entorno. Compartir aumenta mi confianza, convierte la esperanza en inyecciones de pasión y da vida anticipada al proyecto.

Si tu pasión está en horas bajas, si ves que el futuro pinta tempestad, tómate un respiro y dedícate a trabajar tu proyecto. Cuenta con nosotros, desde Soymimarca te ayudaremos a  darle forma, a integrarlo en tu vida y darlo a conocer al mundo. Nosotros cuidaremos de que tu seas el elegido, por algo somos tus expertos en Marca Personal.


Jordi Collell / Coach y Asesor de marca personal