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Personal Branding, el arte de invertir en ti (32). No hay marca sin producto

 

A menudo se entiende la marca como un todo, como un fin en sí mismo. Pero para trabajar tu marca necesitas uno o varios productos. Nike no sería nada sin sus zapatillas deportivas. Por eso es tan importante que en un proceso de personal branding definamos con mucha claridad cuál es el producto que ofrecemos, cómo es, para quién y qué problemas resuelve.  A mucha gente este discurso le suena mercantilista, pero hasta el Papa de Roma ofrece un producto.

Valor, uniqueness, relevancia y poder de persuasión

Podemos vivir en un mundo idealizado, pero si a final de mes tienes que pagar alquiler o hipoteca no te queda más remedio que ofrecer un producto. Y puedes ofrecer más de uno. Si a ese producto o grupo de productos le das un VALOR ÚNICO, RELEVANTE y lo comunicas bien, habrás conseguido un paso más para apuntalar tu MARCA personal. Así es como funciona. Tina Turner goza de una excelente marca, pero antes ha tenido que trabajar un producto contra viento y marea, rodeada de adversidades y problemas: Su marca es la energía, la fuerza, la música en estado más salvaje.

Una marca puede contener distintos productos / Foto: Pinterest

Definir el producto no es fácil. A menudo hablamos con personas que no tienen claro qué ofrecer porque sus CV están plagados de experiencias distintas, sectores diferentes y estancias cortas en empresas. En ese momento lo que se requiere es utilizar una herramienta de la que todos los seres humanos estamos provistos: la creatividad.

La creatividad no se sustenta únicamente en tener una idea: debe ser nueva, no partir de un referente excesivamente cercano.

Como dice el especialista en marca Antonio Monerris, “…La creatividad o la innovación tienen que partir de un nuevo sistema de referentes. Una transformación que puede ser cognitiva o decididamente emotiva: un cambio en lo que sabemos y pensamos, pero también en lo que sentimos y en lo que implica para nosotros…”

Pues si te encuentras en una situación dispersa, dale valor a la dispersión. Da a entender que tu curiosidad no tiene límite, que quieres entender el mundo en muy diversas facetas, y no encasillarte en una. Contra la idea del especialista hoy emerge una nueva figura, el “holístico”, el que sabe tener una visión global sobre las cosas. Quizás en un caso así tu producto sea muy valorado, ya que eres capaz de entender un problema desde diferentes perspectivas.

Sea como sea, una buena marca personal se irá configurando a base de consolidar productos de alto valor. No hay marca sin producto.

Contraataca: Autocontrátate

¿Estás al límite de lo tolerable con tu empresa actual? ¿Estás hasta las narices de ir de lado a lado con tu currículum? ¿Cuántas veces te han rechazado por falta de experiencia? ¿Estás cansado de tu jefe? ¿El grado universitario y un máster no te abre puertas?

¿Y si el autoempleo fuera la solución a la crisis?

No lo dudes. Lo es. Autocontrátate. No me cansaré de admirar esta portada de la revista Time de diciembre 2006, en que tras muchos años de “Person of the year” decidieron que ese año no lo ganaría ningún famoso, lo ganarías TU.

Pero… ¿Qué se necesita para montar tu propio negocio? Aquí tienes un kit de cosas que necesitarás para el viaje:

  • Actitud de predisposición: Sí o sí. No hay medias tintas.
  • Descubrir si tienes espíritu emprendedor.
  • Agallas, perder el miedo al riesgo, al fracaso.
  • Recuperar esa idea de negocio que tantas veces te ha pasado por la cabeza y has descartado porque estabas en plena fase de confort.
  • Analizar si esa idea interesa, si tiene mercado. No importa que sea más o menos original. Importa que tenga demanda.
  • Capacidad de gestión.
  • Capacidad de negociación.
  • Capacidad de escucha activa (no abunda).
  • Capacidad de decisión.
  • Capacidad de seducción (comercial).
  • Capacidad de trabajo, constancia.
  • Flexibilidad.
  • Proactividad. Puede parecer algo secundario, pero sin eso no hay proyecto que funcione bien.
  • Entender que el concepto de 8 horas no existe. Serán las que tengan que ser. Días más y días menos.
  • Mover contactos aquí y allí. Testar la idea.
  • Analizar a posibles competidores. Trazar un DAFO.
  • Crearte un plan. Llámalo business plan o branding plan, pero un plan.
  • Financiación. No empieces sin un capital mínimo. Si no tienes un business angel cerca, recurre a las 3F (family, friends and fools). También puedes recurrir al crowdfunding.
  • Superar el miedo a la burocracia. Es un mal necesario para organizar una empresa, por pequeña que sea.
  • Salir a buscar clientes YA. también puedes empezar por las 3F, pero un consejo de amigo es que dejes probar gratuitamente tu producto o servicio a personas que luego puedan actuar como prescriptores. Es un coste bajo. Utiliza fuentes como Linkedin, son buenos lugares para el networking.
  • Anunciarte. No ser tacaño. Hay muchos medios para hacerlo, algunos gratuitos. Pero al principio no escatimes en Adwords, será más fácil ser visto.
  • Busca constantemente indicadores. Necesitas saber si vas por el buen camino. Trabaja un ROI razonable, busca indicadores de audiencia, de influencia, cuestionarios de satisfacción, trabaja tu site con Google Analytics…
  • Suerte (para qué negarlo).
¿Lo tienes? ¿Tienes el kit? Pues ya puedes autocontratarte. Serás el dueño y señor de tu vida, serás la persona del año.

Una postal de Navidad con marca propia

Soymimarca colabora con la Fundación Catalana de Llars Residencials, una Fundación que trabaja para mejorar la integración de personas con discapacidad intelectual a través del arte. Hemos querido felicitaros la Navidad con una obra elaborada por Cristina, una de las muchas artistas que han participado en uno de sus concursos de pintura. Os invitamos a entrar en su web y descubrir la gran labor de esta Fundación, que ha unido dos conceptos: solidaridad y la creatividad. Con un objetivo: Hacer felices a muchas personas con un gran talento artístico.

Mañana martes, día de Navidad, tenemos un regalo para vosotros: el libro “Es algo personal“, que resume lo mejor del 2012 de la web Soymimarca.

 

Tu marca personal es lo que dicen de ti cuando no estás delante

 

Aunque según algunas profecías hoy debería ser el día del fin del mundo, déjame tranquilizarte. Si estás leyendo estas líneas todo va bien. Hoy os quiero hablar de un aspecto de la marca personal que no hemos tratado mucho en este blog.

El CEO de Amazon, Jeff Bezos, definió la marca personal como lo que dicen de uno cuando no está en la sala “Your personal brand is what people say about you when you’re not in the room.“. En otras palabras, tu marca personal no es lo que tu dices de ti mismo, si no cómo te perciben los demás. Digamos que en inglés la cosa queda más clara:

  • Personal Brand: la marca que proyectas, tu marca personal
  • Personal Branding (o branding personal): tu estrategia de marca

La gran cuestión es ¿Cómo saber lo que dicen de ti cuando no estás delante?

Y la gran respuesta, lo que muchos estamos esperando hace tiempo y romperá las barreras de la lógica es: preguntando. Sí, amig@s, preguntando se sabe todo. Pero, a diferencia de otras culturas, a nosotros nos da vergüenza o reparo preguntar. Es como si no quisiéramos conocer las malas noticias. Una cosa que llama mucho la atención cuando viajas por los EEUU es que las marcas preguntan constantemente. Lo hacen con afán de:

  1. Conocerse
  2. Mejorar

Así que si queréis saber cuál es vuestra personal brand, nada más fácil que preguntar a nuestro entorno. Familiares, amigos, colegas de profesión, proveedores, clientes… Preguntemos aquello que damos por supuesto, quizás nos sorprenda saber que no se percibe. Preguntemos por todos los aspectos que creemos que nos definen como personas y como profesionales ¿Crees que soy una persona de confianza? ¿Piensas que soy un buen comunicador? ¿Crees que delego adecuadamente? ¿Me consideras alguien válido para trabajar en equipo? ¿Soy solucionador o creador de problemas? ¿Me consideras una persona creativa?…

Tu presencia en las redes sociales no es tu personal brand, es una parte de tu potencial de comunicación. Recuérdalo.

¿De dónde vienen las ideas?

¿Te has preguntado alguna vez cuanto tarda una idea en convertirse en un proyecto real? Steven Johnson nos muestra que la historia tiene una respuesta sorprendente para esta pregunta.  Este vídeo es un recorrido fascinante que nos lleva desde las “redes líquidas”, los cafés de Londres y las corazonadas lentas, de largo alcance, de Charles Darwin hasta la web actual de alta velocidad. Esperamos que os guste.

[youtube]http://youtu.be/R3LcLQXk9cg[/youtube]

¿Trabajas en un “matadero de artistas”?

Seth Godin, en su libro “¿Eres imprescindible?”, define al artista como aquel capaz de aportar soluciones o visiones nuevas, gracias a su conocimiento, iniciativa y capacidad creadora. Por ello, extiende la aplicación del término artista más allá de los ámbitos que tenemos asumidos como Artes.

Según la definición de Godin, Stanislav Petrov es un artista, un gran artista. Sin embargo, este Teniente Coronel de la antigua Unión Soviética es desconocido para el mundo, a pesar de haber sido homenajeado por la ONU y de la enorme deuda que la humanidad contrajo con él hace casi treinta años.

En aquellos momentos, Estados Unidos y la Unión Soviética vivían uno de los momentos más tensos de la guerra fría, especialmente tras el derribo de un avión de Korean Air, con casi trescientos civiles surcoreanos a bordo, tras entrar en el espacio aéreo soviético.

Los ejércitos de ambos bloques mantenían sistemas de de misiles que apuntaban a las bases enemigas, a la espera de que uno de ellos iniciara un ataque, cuya respuesta supondría el inicio de un holocausto nuclear.

Stanislav Petrov era uno de los encargados del sistema de alerta soviético, que vigilaba las bases de lanzamiento estadounidenses, tratando de detectar la silueta de un misil. En tal caso, el oficial a cargo debía pasar la información a sus superiores, que inmediatamente iniciarían la acción de respuesta, cuyas consecuencias eran fáciles de predecir.

A las 00:14 horas del día 24 de Septiembre de 1983, uno de los satélites informó del lanzamiento de un misil desde una base situada en Montana, calculando su impacto transcurridos 20 minutos. A esta primera alerta se sumarían otras tres más, que advertían de un total de cinco misiles surcando el cielo.

Sin embargo, y a pesar de haber sido entrenado para lo contrario, Petrov no informó a sus superiores, pero hizo otra cosa: pensar.

Petrov pensó que si un país fuese a iniciar una guerra nuclear no lo haría sólo con cinco misiles. Por ello, esperó a a que el radar de tierra confirmase la presencia de los misiles en el cielo, corriendo el riesgo de reducir enormemente el tiempo de respuesta.

Pasados unos minutos, el radar de tierra confirmó las sospechas de Petrov: todo se trataba de una falsa alarma provocada por unos reflejos solares en las nubes, que los sistemas de satélites habían malinterpretado.

Stanislav Petrov acaba de salvar al mundo de una guerra nuclear.

Sin embargo, este artista, lejos de ser recompensado por su iniciativa, fue acusado de conducta indisciplinada y relegado a funciones menores, hecho por el cual terminó abandonando el ejército. Petrov es hoy un jubilado más, que sufrió problemas nerviosos durante años, derivados de la tensión vivida en aquellos minutos intensos.

Desgraciadamente, este es el destino de los artistas en muchas empresas. En ellas no hay cabida para la iniciativa, la creatividad o el arte. El arte les incomoda porque, en el fondo, tratan de que nada cambie. En estos “mataderos del arte” solo quieren gregarios y autómatas: individuos que ejecuten los manuales de procedimiento, que no piensen.

A diario, artistas como Petrov, o como tú mismo, tratan de cambiar el statu quo, golpeándose contra paredes de granito, en muchas ocasiones agotando su energía en “mataderos de artistas”, sean éstos empresas, instituciones o cualquier otro entorno tóxico.

Por suerte, ahora puedes canalizar tu arte para crear tu marca personal. Con esfuerzo y una metodología adecuada, quizás puedas abandonar tu particular “matadero de artistas”, liberar tu arte y hacerlo más grande.

Personal branding, el arte de invertir en ti (7). ¿Tienes visiones?

Visión y marca personal: sin destino no hay hoja de ruta posible

En branding personal, no hace falta ser visionario para tener una visión. Tu puedes tener una. O varias.

Bill Gates. Fuente: Flickr CC

Uno de los ejercicios complejos en una estrategia personal es tratar de definir una visión a largo plazo. Es un ejercicio de proyectiva, de creación de escenarios, y tiene mucho que ver con la consecución de un sueño, de un objetivo difícil pero alcanzable con esfuerzo, pasión, creatividad y disciplina.

Un buen ejemplo de visión lo tendríamos en Bill Gates, fundador de Microsoft, quien imaginó en su juventud que todos los hogares podrían disponer de un ordenador. En su momento, ese sueño podía rozar la obscenidad, ya que los ordenadores existentes en el momento de formular la visión ocupaban el tamaño de una habitación y su coste los hacía reservados para grandes corporaciones, universidades y el estamento militar.

Un ejemplo coetáneo al anterior es la visión del desaparecido fundador de Apple, Steve Jobs, quien soñó con la posibilidad de que cualquier personal sin conocimientos de informática pudiera manejar un ordenador. Esa fue la antesala del Macintosh.

Lo cierto es que sin una visión es difícil llevar a cabo una planificación estratégica personal eficaz, ya que la visión es un destino, y sin destino no hay hoja de ruta posible.

Un dibujo mental

Redactar la visión es una tarea más fácil si somos capaces de hacer trabajar al lado derecho de nuestro cerebro haciendo un dibujo, aunque sea mental. En ese dibujo tenemos que imaginar por qué queremos ser reconocidos en 10 o 15 años. Si unos capítulos atrás hablábamos de gestionar nuestra fama (en pasado), aquí hablamos de planificar nuestra fama (futuro).

Esfuerzo, pasión, creatividad y disciplina

No vale decir “quiero ser el mejor”, hay que currárselo un poco más y aplicar también pasión (sin ella no somos personas), creatividad (sin ella seremos uno más) y finalmente hemos de ser disciplinados en el camino para llegar. Por ejemplo:

En diez años, quiero ser un referente de innovación en el campo del desarrollo personal en los países de habla hispana.

Ahora te toca a ti.

Personal branding, el arte de invertir en ti (5), gestiona tu visibilidad

Foto: Flickr

Si hace unos días introducía la estrategia personal bajo el paraguas de la creatividad, no será menos la puesta en escena de la visibilidad personal.

Recuerda que para llegar aquí antes tienes que haber entendido bien quién eres y hasta dónde puedes llegar (autoconocimiento) y cuál es tu hoja de ruta (estrategia). Ya estás en condiciones de emerger a la superficie del iceberg y hacerte visible.

Tu nombre es tu marca. Protégelo y defiéndelo.

Si tienes la suerte de que nadie más en el mundo se llame (nombre y apellido) igual que tu, estás de suerte. Pero eso no suele darse. Así que trata de contratar un dominio (8€ al año) con tunombreyapellido.com. ¿Está ocupado? No te preocupes. Inténtalo con los dos apellidos (o dos nombres), inténtalo con .net, .es,… ¿tampoco? Utiliza tu lado derecho del cerebro, el de las ideas, el de las locuras. Búscate un buen apodo y hazte con él en la red.

La mejor comunicación sobre ti es la que harán los demás

Es más creíble lo que cuenten los demás sobre ti, tiene su lógica. Así que prepárate para una campaña de relaciones públicas basada en la creación de contenidos de calidad. Para decir cosas interesantes podemos recurrir a muchos medios

  • Escribir un libro o escribir regularmente en un diario o revista
  • Disponer de una tarjeta de visita original, que deje huella
  • Tratar de aparecer lo máximo posible en medios audiovisuales
  • Asistir a eventos, ya sea como ponente o como oyente
  • Escribir en un blog. No se requieren conocimientos informáticos
  • Gestiona las redes sociales que puedan trabajar mejor para tu marca (no son todas)

No olvides participar activamente en blogs que te influyan, Twitter o grupos de Linkedin (foros). Si quieres que los demás lo hagan contigo, empieza tu con los demás.

Prepara tu discurso con tu oferta

Ya sabes qué decir. Ahora se trata de preparar la forma para adecuarla a cada situación. Y situaciones hay muchas.

  • Encontrarte a un potencial cliente en un evento, en un ascensor, en un restaurante.
  • Ser invitado a participar en un programa de radio o TV. ¿Cómo te presentas en pocos segundos?
  • Redactar tu perfil en redes como Twitter, que limitan el espacio a 140 o 160 caracteres. Redactar tu perfil en otras redes como Linkedin, Facebook…
  • Redactar tu currículo (creo muy poco en este formato, pero aún lo piden)
  • Grabar un vídeo con tu propuesta. Preferimos los medios audiovisuales a los escritos.

Busca formatos visuales, apóyate en imágenes

Hoy existen muchos formatos visuales. Funcionan muy buen, ya que ayudan a fijar mejor los conceptos clave y evitan descripciones obvias. Aquí tienes algunos:

  • La presentación en powerpoint, prezi, PDF… permite enriquecer tu discurso con recursos visuales
  • Pinterest. Si aún no lo conoces, te animo a visitar www.pinterest.com la red que te permite asociar imágenes clave a tu gestión de marca: libros, discos, fotografías, logotipos, trabajos visuales…
  • Flickr, Picasa, permiten crearte álbumes, etiquetar imágenes, compartirlas…
  • Facebook, seguramente la más visual de las redes, en que imágenes y vídeos prosperan mejor que textos largos.

En los artículos próximos de la serie “Personal Branding, el arte de invertir en ti” iremos desgranando uno a uno cada uno de estos puntos. Recuerda. Todos los lunes.

Personal Branding, el arte de invertir en ti (3). Creatividad en la estrategia

Introducción a la estrategia personal

Si el lunes pasado Jordi Collell te daba las bases del autoconocimiento, ahora sentamos las bases de lo que debería ser todo proceso de estrategia personal.

Para dejar una cosa clara, diremos que una marca personal no se crea: se gestiona, se planifica, pero ya está creada desde el momento en que adquirimos consciencia y somos capaces de dejar una huella en el corazón de los demás.

¿Qué tiene que ver creatividad con estrategia?

Todo. Lo que nos distingue de los demás es lo que nos hace especiales, únicos. Y hay que descubrir el nacimiento de ese río, explorarlo.

Visión y creatividad.

La estrategia personal empieza definiendo una visión, un sueño a largo plazo, una respuesta a la difícil pregunta ¿Dónde quieres estar en 10 o 15 años? Muchas veces no lo sabes, es algo natural. Vivimos muy al día, planificamos –como mucho- a un año vista. Otras veces no quieres saberlo, prefieres dejar tu futuro como un barco sin timón, que navega hacia donde le lleven los vientos y las corrientes. Aplicar la creatividad en la visión es clave. Puedes optar a ganar un premio Nobel o convertirte en un referente literario. Las opciones son ilimitadas, y no necesariamente deben encontrarse en tu marco actual de actividad. Deben estar en tu sueño. Personas como Steve Jobs o Bill Gates soñaron que todas las familias podían tener un ordenador en su casa. Ahora nos parece algo normal, pero en 1980 eso podía parecer una locura. Y esa es la clave: si tu sueño, tu visión, no parecen una locura, tendrán poco que ver con la creatividad. ¿Por qué no plantearte reducir un 50% la capa de ozono para que el planeta sea un lugar más habitable? O ¿Por qué no desarrollar una metodología que impida que algunos políticos defrauden, incumplan sus promesas o trabajen sólo para sus votantes?

Misión y creatividad

El primer “Mac”

Una vez has definido tu visión necesitarás herramientas para llegar. Es la misión, construida a base de objetivos específicos que, una vez asumidos y unidos, lograrán llegar al destino final, a ese sueño. Si tomamos el ejemplo de la metodología por una política “limpia”, tal vez la misión sea arrancar una macro-encuesta a nivel mundial para conocer la opinión de los votantes hacia medidas de transparencia, luego realizar la misma encuesta entre políticos de todo el planeta, y luego crear diferentes “área test” en el mundo para aplicar esas medidas aceptadas a priori por votados y votantes. Pero en la misión también necesitamos aplicar la creatividad, el pensamiento divergente, llegar más allá de lo que se ha hecho siempre. Como dijo Einstein, si siempre hacemos lo mismo no podemos esperar resultados diferentes. Aquí la locura también juega, y fuerte. Steve Jobs trabajó para que cualquier persona sin ningún conocimiento previo de informática pudiera manejar un ordenador, y creó el Macintosh, un ordenador que integraba monitor y disco duro y funcionaba ¡con un ratón!

Valores y autenticidad

Llegados a este apartado, he cambiado creatividad por autenticidad. Henry Ford dijo en una ocasión “Un cliente puede tener su automóvil del color que desee, siempre y cuando desee que sea negro”. Yo me atrevo a afirmar que una persona pueda abanderar los valores que tenga, siempre que la autenticidad sea uno de ellos. Aquí no hay creatividad que valga. Los valores son los principios que rigen nuestra actividad en la vida, nuestra manera de pensar. Sin autenticidad nuestra marca personal no existe, sin autenticidad el resto de valores sólo serán promesas.

Mensaje y creatividad

Si tienes un perfil en Twitter, no te pierdas las biografías que cuelgan en 160 caracteres muchos twitteros. Hay auténticas joyas:

  • Su loquero de confianza
  • Eslabón en la difusión de las tendencias. Altavoz de quien tenga algo que contar. Facilitadora de conferenciantes.
  • Periodista autodestructivamente perseverante
  • Los papeles dicen que periodista y publicista. Yo voy viendo cómo lo enfoco… Pero siempre con algún tomate

Un mensaje, para ser creativo tiene que ser capaz de transmitir un beneficio, una promesa, una oferta. Hay muchos mensajes que son divertidos, originales o distintos, pero quizás no contrataríamos a su emisor ya que no sabemos lo que ofrece. Por ejemplo, “Frente a frente con la vida”. Es bonito, distinto, pero no sabemos qué hay detrás, qué ofrece.

Público y creatividad

La clave de todo mensaje es saber a quién lo dirigimos. Si queremos seducir a un colectivo religioso, está claro que deberemos tener cuidado con el lenguaje. Si se trata de llegar a un colectivo de quinceañeras, ya podemos prepararnos para utilizar argot SMS telefónico. Mensaje, medio y audiencia tienen que caminar en convergencia, pero la creatividad aquí también es indispensable. En el caso de esa visión sobre la “política limpia” podríamos lanzar una encuesta masiva a la población o quizás sería mejor involucrar al público, a la audiencia. Imaginaos un libro colaborativo titulado “Si yo fuera político…”. Y que cada uno de nosotros diera respuesta a las múltiples preguntas que se plantean los políticos. Pasarían dos cosas, la primera es que seguramente veríamos que “hacer política” no es tan sencillo, y la segunda es que tendríamos una estadística exacta de respuestas del gran público. Y el gran público lo conformamos los votantes, el sostén de las democracias. Como dijo David Ogilvy, “El consumidor no es estúpido, es tu pareja”.

Posicionamiento y creatividad

El posicionamiento personal es el auténtico generador de la diferenciación. Todo posicionamiento necesita ser creíble (autenticidad), relevante, convincente y… notorio. Esta notoriedad requiere altas dosis de creatividad. Hace unos meses tuvimos un cliente que había trabajado como director comercial en distintas empresas. En la última lo despidieron. Se hundió, pensó que ya no sería útil como director comercial y decidió apostar por convertirse en community manager. ¿Es un posicionamiento diferencial?. No, en absoluto, ya que entra en competencia con miles de personas de generación digital con mayores habilidades en el mundo de los bits. Nuestro consejo fue simple: aprovecha tus habilidades naturales (comercial) y mézclalas con tus habilidades adquiridas (community manager). El resultado: Director Comercial 2.0. Eso es un posicionamiento creativo, diferencial.

Conclusión: la estrategia personal es nuestra hoja de ruta. De nada nos vale salir al ruedo de la comunicación sin conocer a fondo cada uno de los puntos anteriores. Si el autoconocimiento nos abre la puerta de nuestras habilidades y competencias, la estrategia nos enseña las herramientas para elevar estas competencias al terreno de la preferencia, de la elección, de la diferenciación. Iremos entrando en cada uno de los temas esbozados aquí para desarrollarlos y sacarles todo el partido. Recuérdalo, todo los lunes en la serie “Personal Branding, el arte de invertir en ti”.

Personal Branding, el arte de invertir en ti (2): Desde el corazón

Desde el corazón (las bases del autoconocimiento)

No sé si te pasa, pero tengo una sensación cada vez más potente de que en la vida, en la mía, en la de los demás, hay una desconexión con nuestros sentimientos, con el corazón. Quizás sean los tiempos convulsos que nos generan incertidumbre y miedo o que nos movemos dando bandazos, no lo sé, pero lo cierto es que conmigo mismo, con mis colegas y con mis clientes tengo que hacer serios esfuerzos para que la razón no ponga barreras a las emociones.

El primer paso para gestionar la marca personal es ser uno mismo y esto no es una tarea fácil o por lo menos evidente. Tenemos una fuerte tendencia en encorsetarnos en lo que de manera racional interpretamos como correcto y nos leemos desde esta perspectiva. Muchas veces la razón nos lleva por el camino fácil, nos ancla en nuestras zonas de confort atendiendo a un principio de prudencia, que no perdamos lo que tenemos, o económico, no gastemos recursos personales escasos en explorar nuevos territorios cuando nos ha costado tanto llegar a donde estamos o de miedo, la vida ya me ha dado tantos zarpazos…

¿Hacer lo racionalmente correcto nos hace más felices? Desde mi punto de vista estrictamente personal tengo que decir que no. Yo viví durante muchos años en mi zona de confort, siendo una persona políticamente correcta, tomando mis decisiones  y enfocando mi vida siempre con la razón por delante y estuve a punto de desaparecer en el intento porque no era feliz, acabé atiborrado de fármacos. Me costó un gran esfuerzo de humildad el aceptar que había una falta de sintonía entre lo que sentía entre el estómago y el pecho y lo que barruntaba mi cabeza y que tenía que cambiar de vida y manera de hacer. Y lo hice y aquí estoy.

Escuchar al corazón es una actitud de marca personal y está en la base del autoconocimiento. Significa vivir la vida con los ojos, los oídos y los sentidos en estado de permanente alerta para no dejar pasar ninguna posibilidad que se nos presente aunque nuestra razón nos diga que lo mejor sea forzar el paso y mirar hacia otro lado para no complicarnos la vida. Significa invertir en ti.

Cuánta felicidad nos hemos podido perder por no haber querido leer el mensaje de unos ojos sonrientes.

Significa también el abrirnos a soluciones que no tienen  nada que ver con lo que hemos considerado siempre como lógico y aceptar vivir situaciones que pueden parecer disparatadas. Significa dejarnos fluir sin ponernos barreras, ser iconoclastas, vivir con humor que no hay ninguna imagen ni situación que sea inmovible, para ser auténticamente creativos, con nosotros y con nuestro entorno.

Lo que los demás perciben de nosotros estará sesgado si no comunicamos desde el corazón y debilitaremos nuestra marca personal.

Para empezar a gestionar tu marca personal abre el corazón, a ti y a los demás, y deja que por un momento tu mente descanse.

Feliz semana.