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Sin autenticidad la marca está muerta, por @jordicollell

La casualidad me lleva una semana más a encontrar un artículo leído y guardado hace casi un año. No es que esté en plan retro, pero revisar los archivos y los repositorios de vez en cuando produce efectos sorprendentes como en esta ocasión.

En abril del pasado año Cohn & Wolfe publicaron el estudio Authentic100 sobre la autenticidad de las marcas desde el punto de vista de los consumidores.

De hecho este estudio refuerza las conclusiones que año tras año viene ofreciendo Edelman sobre confianza. El 75%  de los 12.000 encuestados en 14 mercados diferentes indican que las marcas y las compañías tienen un problema de credibilidad.

España es el segundo mercado en Europa, después de Suecia, donde se confía menos en las marcas.

El estudio entre varias conclusiones destaca la autenticidad como una experiencia personal en la que los consumidores esperan poder contar con las marcas en las situaciones del día a día. Para los encuestados la autenticidad está más relacionada con la alta calidad (66%) y el cumplir las promesas (70%) más que con la responsabilidad social (57%) o la medioambiental (55%).

Las tres características principales de la autenticidad tal como las ha dentificado el estudio son:

  • Fiabilidad: en referencia al cumplimiento de promesas y a la calidad
  • Respeto: Tratando bien a los consumidores y protegiendo los datos y la privacidad de ellos.
  • Realidad: Comunican honestamente actuando con integridad.

Es aquí donde se evidencia la complementariedad con los datos ofrecidos en el Barómetro de Confianza de Edelman. Según este último, los consumidores confían mayoritariamente en las “personas como tú y yo” y en menor escala con los empleados de las empresas.  Al fin y al cabo los empleados no dejan de ser personas corrientes que cobran un salario de una empresa, el matiz entre ser un persona como tú y yo y un empleado lo marca el hecho de identificarse o no como asalariado de la empresa en cuestión.

Volviendo al estudio de Cohn & Wolfe 9 de cada 10 encuestados estarían dispuestos a hacer algo para premiar a una marca por su autenticidad y el 52% lo recomendaría a otros, más de la mitad se convertiría en prescriptor; el 49% sería fiel a la marca y el 20% invertiría en ella. Resultados suficientemente importantes para plantearse alguna acción para afianzar la percepción de autenticidad.

¿Pueden ser los empleados prescriptores de la autenticidad de la empresa? ¿Tiene sentido que a través de su experiencia como partícipes e implicados en el proceso de creación de valor emitan mensajes resaltando la autenticidad tal como la entienden los encuestados?

A tenor de su nivel de credibilidad el resultado puede ser positivo, pero que esto ocurra no puede ser fruto de la improvisación. Es imprescindible que los empleados estén motivados y crean en los valores de la compañía, y que esta última confíe en ellos para que amplifiquen su mensaje y por encima de todo que el proceso sea limpio y demostrable. Así la autenticidad se debe empezar por trabajarse internamente para que pueda salir al exterior en forma de mensaje. Sin autenticidad la marca está muerta.

Facilitar la salida al exterior del mensaje a través de los empleados implica también que estos tengan las herramientas para hacerlo, la formación necesaria para usarlas y la percepción y evidencia de que haciéndolo están mejorando su reputación personal.

Una estrategia de embajadores de marca o es un ganar ganar o no es. Y es el fruto de un trabajo de calado largo que debe ser impulsado y protegido desde las más altas instancias directivas, que deben estar dispuestas a perder protagonismo a favor de sus colaboradores, cosa por otra parte bastante lógica dado que según el informe de Edelman los CEO, los directivos y los portavoces oficiales tienen los niveles más bajos de confianza.

Soymimarca tiene la metodología y las herramientas para ayudar a las empresas, sea cual sea su tamaño, a poner en marcha un programa de embajadores de marca.

El auge del empleado social en la empresa, por @guillemrecolons

Si me has leído antes ya sabes que no me gusta nada utilizar la palabra “empleado”, por sus connotaciones de “gastado” o “usado”, que considero peyorativas. Existen otras expresiones como “capital humano” quizás más certeras, pero que también rozan el eufemismo al considerar a las personas como un recurso o como capital. Para mí hablamos de una persona comprometida con un proyecto empresarial y con una o varias marcas.

Pero a efectos de ahorrar texto, mantendremos “empleado” a continuación:

¿Qué es un empleado social?

Empleado social es un término relativamente nuevo. Describe a los profesionales de una organización que operan dentro de un modelo de negocio social. Los empleados sociales utilizan herramientas digitales tanto para el flujo de trabajo interno como para la colaboración y para el compromiso externo con los clientes. (Fuente: Wikipedia).

Añado que el enfoque del empleado social no responde a un modelo táctico, sino que responde a uno estratégico. El empleado social no se crea, se detecta y se entrena mediante programas específicos de Employee Advocacy (Embajadores internos de marca).

¿Cómo emerge la figura del empleado social?

Uno de los elementos de impulso de esta figura es la implantación lenta, pero progresiva de redes sociales corporativas. Emergen como una oportunidad para que los empleados puedan conocerse mejor (especialmente en organizaciones grandes o dispersas territorialmente). Pero también para que puedan compartir contenidos como se haría normalmente en una red como Linkedin, para conversar sobre soluciones a problemas, para organizar eventos…

¿Cómo conecta el empleado social con otros profesionales y con el mercado?

Las principales herramientas con las que cuenta el empleado social para establecer estas conexiones son cuatro:

  1. Marketing en redes sociales, que también incluye webs y blogs
  2. Marketing de contenidos, cuya razón de ser se basa en la necesidad de una marca de ofrecer algo valioso para obtener algo de valor a cambio. Se trata de contar historias, no de anuncios, eventos o banners.
  3. Marketing social, entendido como acciones no comerciales destinadas a defender una causa social determinada o denunciar alguna práctica poco ética.
  4. Venta social (social selling), que es el desarrollo de relaciones (networking) a través de redes como Linkedin, Twitter, Facebook, Pinterest… como parte del proceso de venta.

Cultura empresarial del empleado social

Como decía, el empleado social no es algo que se deba forzar ni exigir, pero hay muchas empresas que ya están teniendo en cuenta este hecho en sus programas de reclutamiento. En pocas palabras, muchos prefieren elegir a un profesional que se mueva bien en entornos digitales.

Problemas de implantación

Los programas de formación para dotar de cultura de marca y herramientas a los empleados (Employee Advocacy) son casi inexistentes en España y LATAM. Por un lado los empresarios temen dotar de excesivo poder a sus empleados y por otro muchos empleados temen ser utilizados por sus empresas para cosas que están fuera de su job description.

Lo cierto es que unos y otros se equivocan. Para que esto funciona se necesita una mentalidad muy abierta por parte de la marca empleadora, pero también por parte de los profesionales. Hay un quid pro quo muy claro y enormes ventajas para unos y otros.

Beneficios

Contactos y ventas. Al superar los problemas de confianza que pueda generar una marca, los empleados sociales consiguen resultados importantes, como el aumento de conexiones y tráfico web corporativo. Eso, a la corta, se traduce en ventas.

Prescriptores. Otra ventaja es la generación de Brand Advocates, que son clientes que han tenido una buena experiencia con la marca y la recomiendan sin pedir nada a cambio.

Humanización. La marca se humaniza al utilizar como portavoces no la publicidad o RR.PP sino personas como nosotros (peers) que conectan con personas del mercado.

Estadísticas clave

  • El 77% de consumidores tienen más predisposición a comprar a una empresa cuyo CEO utiliza las redes sociales (Fuente: MSLGroup)
  • Los CEO sociales son percibidos como mejores comunicadores con respecto a los que no frecuentan las redes sociales  (55% vs. 38%, respectivamente) (Fuente: Weber Shandwick)
  • Los contactos desarrollados a través de empleados sociales convierten 7 veces más que el resto (Fuente: IBM)
  • Según Gartner, las compañías que bloquean el acceso a redes sociales de los empleados desciende un 10% cada año. El 50% lo hacía en 2010 – menos del 30% bloquea redes en 2014. (Fuente: Gartner)
  • Los representantes de ventas que usan las redes sociales como parte de sus técnicas de ventas venden más del 78% que el resto (Fuente: Forbes)
  • El 72,6% de los vendedores que utilizan la venta social como parte de su proceso superó al resto en ventas y superó la cuota con un 23% adicional de media. (Fuente: Aberdeen Group)
  • El 46% de los vendedores sociales superó los objetivos de ventas en comparación con el 38% del resto (Fuente: Aberdeen Group)
  • El 80% cree que su fuerza de ventas sería más productiva con una mayor presencia en los medios sociales (Fuente: Sales Management Association)
  • Más de 2/3 de las empresas no tienen ninguna estrategia de medios sociales para sus organizaciones de ventas. (Fuente: Triblio)
  • El 93% de los comerciales no han recibido ningún entrenamiento formal en venta sociale (Fuente: Accenture)
  • El 96% de los profesionales de ventas utilizan LinkedIn al menos una vez por semana e invierten un promedio de seis horas semanales ahí. (Fuente: Aberdeen Group)
  • El 77% de los compradores B2B dijeron que no hablaron con un vendedor hasta haber realizado una investigación independiente a través de Internet (Fuente: CEB)
  • El 36% de los compradores dijeron que no participaron con un representante de ventas hasta después de una lista corta de proveedores preferidos se estableció (Source: Demand Gen Report)
  • La tasa media de citas para llamadas “a puerta fría” es del 2,5% (Fuente: CEB)
  • La decisión de compra del 57% de los compradores B2B es anterior al contacto con un vendedor. (Fuente: CEB)
  • El contenido compartido por los empleados sociales consigue un engagement 8 veces más que el contenido compartido por los canales de marca (Fuente: Social Media Today)
  • Un empleado social (embajador de la marca) recibe el doble de confianza que un CEO. (Fuente: Edelman Trust Barometer 2014)
  • El 92% de los seguidores de Twitter de los empleados son desconocidos (y nuevos) para las marcas.  (Fuente: Cisco)
  • Sólo el 33% de los compradores confían en las marcas, mientras que el 90% de los clientes confía en las recomendaciones de productos o servicios de las personas que conocen (Fuente: Nielsen Global Online Consumer Survey)
  • Alcance: Los mensajes corporativos de marca alcanzaron un 561% más cuando se compartieron con los empleados frente a los mismos mensajes compartidos a través de los canales sociales de la marca (Fuente: MSLGroup)
  • Los mensajes de marca son compartidos 24 veces más cuando se distribuyen a través de los empleados vs de la marca (Fuente: MSLGroup)
  • El 98% de los empleados utilizan al menos una red social personal, de los cuales el 50% ya está publicando ahí sobre su empresa y sus marcas. (Fuente: Weber Shandwick)
  • El 67% de los empleadores y los reclutadores dijeron que el proceso de reclutamiento fue más breve y el 51% dijo que era menos costoso reclutar a través de referencias (empleados sociales)  (Fuente: Jobvite)
  • Los empleados de empresas socialmente comprometidas son … (Fuente: Altimeter & LinkedIn Relationship Economics 2014)
    • Un 57% equipara la actividad en redes sociales con más oportunidades de ventas
    • Un 20% tiene más probabilidades de permanecer en la empresa
    • Un 27% se siente optimista sobre el futuro de su empresa
    • Un 40% cree que su empresa es más competitiva
  • Y sin embargo, los empleados “desconectados” representan el 74% de fuerza laboral de la empresa (Fuente: Tower Watson)

¿Por dónde empezar?

La primera fase es identificar a aquellos profesionales de la organización más proclives a formar parte de estos programas. Tiene su lógica. No se puede obligar a alguien que tenga aversión a las redes sociales a convertirse en un empleado social.

No hay empleado social sin empresa social

El resto del proceso incluye un programa mixto de formación y consultoría. Eso se complementa con aplicativos específicos para facilitar la labor del empleado social. Pero lanzo un consejo final: no hay empleado social sin empresa social.

Pide más información aquí sobre el programa de Employee Advocacy de Soymimarca.

Imagen: Pixabay

Embajadores de Marca: El futuro del marketing corporativo, por @fransegarrab

El creciente poder de la conexión emocional

No me cansaré de insistir: por muy racionales que nos creamos que somos, tomamos decisiones de manera emocional. Y la influencia que ejerce sobre nosotros el mismo mensaje es muy diferente si es un mensaje corporativo, técnico, impersonal, justificado en datos, aunque éste contenga altas dosis de racionalidad, que si el mensaje está firmado por una persona y creado desde la humanidad.

Un mensaje creado y suscrito por una persona se le presupone, de manera prácticamente inmediata, inconsciente, casi sin quererlo, una historia detrás: unos éxitos, unos fracasos, unas ambiciones, unos miedos…. El mensaje pasa a estar cargado de humanidad. De la humanidad del que firma. Y es que todos tenemos una historia. Y claro, cuando el que emite el mensaje es alguien como nosotros, conectamos más, porque le añadimos la pieza clave en la comunicación: la emoción.

La emoción es un atajo mental

Según el Modelo Psicológico de Infusión Afectiva (MIA) de Forgas (1995) la emoción influye directamente en nuestra cognición como una señal heurística (o atajo mental). La emoción facilita el procesamiento de la información. Lo emocional se convierte en información más “consumible” para nuestro cerebro y nos aferramos a la emoción para tomar decisiones que nos lleven a la acción.

Y es que nuestra mente necesita procesos que faciliten la gestión de la información ante la cantidad ingente “inputs” que compiten por llamar nuestra atención cada segundo, en este mundo híper-conectado en el que nos encontramos.

Por ello, si despojamos el mensaje corporativo de la necesidad de ser racional y lo convertimos en un mensaje más humano (emitido por humanos para humanos),  será un mensaje más “accionable” para su audiencia. Facilitará la conexión y el movimiento, porque, como humanos, no tenemos más remedio.

Y esta conexión emocional, humana, es irremediablemente,  la que va a marcar el futuro de la influencia de las organizaciones, porque éstas van a comprender que es el tipo de conexión que va a mover a la audiencia hacia la hacia la acción, sea cuál sea ésta (empujar a la compra, asistir a un evento, reproducir un video, apretar un botón…).

Las organizaciones son cada vez más sociales

Transformación digital. Al principio nos creíamos que iba de tecnología, pero cada vez somos más conscientes que va de personas.

Y no nos engañemos, las empresas cada vez son más sociales, porque les empuja el negocio, no porque quieran ser más “guays”. Por eso, los modelos de negocio están mutando, y van integrando elementos cada vez más orientados y basados en las personas y su poder de influencia: embajadores de marca (employee advocacy), liderazgo digital, employee centricity, integración de nuevos perfiles laborales, captar, conectar, detectar  y fidelizar el talento digital, e-recruitment, nethunting….

Pero son las personas las que las hacen sociales

“El mercado es una gran conversación” (Cluetrain Manifesto), pero no son las empresas que forman el mercado los que van a conversar, son las personas que las construyen.

Los negocios no son otra cosa que los resultados de interacciones entre personas. Entregando el poder de ser sociales a los integrantes de una organización, las organizaciones  amplifican el alcance de su mensaje de manera exponencial. Y sobre todo crean un mensaje más intenso y singular.

La “conversación” se vuelve más real, palpable, bidireccional. Más poderosa. Con más capacidad de influencia y si, amig@s, con más impacto en la “data” (que tanto nos importa ahora) y en la cuenta de resultados (que tanto nos ha importado siempre).

Embajadores de marca: Si le entregamos el poder de comunicación a nuestra gente, el mensaje será amplificado, será más intenso (más emocional) y será un mensaje único, porque estará formado por nuestras personas. Ninguna otra empresa podrá tener nunca jamás uno igual.

Se podrá decir más alto, quizás más claro, pero nunca, nunca, de la misma manera. Y la singularidad es increíblemente poderosa.

Tendencias #PersonalBranding 2017 (3): El auge del empleado social

Los pasados 19  y 29 de diciembre publicábamos la 1ª parte  y 2ª parte de las tendencias en Personal Branding 2017 proyectadas por Willian Arruda.

William Arruda es una de las referencias en Personal y Executive Branding a nivel mundial. Creador de Reach Personal Branding, Arruda es de los pocos profesionales que acredita una certificación propia. Autor del libro “Career Distinction”, es considerado por muchos medios estadounidenses como el “gurú” del Personal Branding. Días después de publicar la 1ª y 2ª parte de sus tendencias sobre marca personal para 2017 , acaba de presentar la 3ª parte también en la revista Forbes. Como considero que el contenido es revelador, me he atrevido a traducirlo para que pueda llegar a cualquier interesado en la materia.

Tendencias en Personal Branding 2017, 3ª parte: El auge del empleado social

NdelT: En una traducción menos literal podríamos llamarlo “empleado conectado”

Hubo un tiempo en que muchas empresas bloqueaban el acceso de sus empleados a las redes sociales. Por un lado, los directivos creían que sus empleados perderían el tiempo por el otro creían que los mismos empleados hablarían de la empresa en las redes. Pensaban que, al fin y al cabo, ese era un cometido del Departamento de Comunicación ¿no es así?

Según los estudios de Gartner, el 50% de las empresas bloquearon el acceso a las redes sociales en 2010, pero ahora esa tendencia disminuye en casi un 10% anual. El temor a los social media se atenúa. Las organizaciones más progresistas no sólo están permitiendo que sus empleados utilicen las redes sociales en el trabajo, sino que lo promueven.

Según Dave Kerpin, CEO de Likeable “Cada vez más, 2017 verá el auge de la “compañía social”, ya sea porque los equipos o empleados utilicen Slack o Workplace para comunicarse entre sí o que trabajen con LinkedIn para compartir noticias con el mundo, o que incluso  un número cada vez mayor de CEO utilicen Twitter. Hasta las pequeñas empresas utilizan las redes sociales para construir una presencia y administrar sus negocios”.

Employee Advocacy

Cheryl y Mark Burgess, autores de The Social Employee, comparten en su libro hallazgos clave:

  • Un embajador de marca (employee advocate) ofrece el doble de confianza que un CEO.
  • Los empleados suelen tener de promedio 10 veces más conexiones en redes sociales que una marca.
  • Sólo un 33% de los compradores confía en la marca, mientras que el 90% de los clientes confía en las recomendaciones de productos o servicios de las personas que conocen.
  • Los mensajes de marca llegaron a un 561% personas más cuando los compartieron los empleados frente a los mismos mensajes compartidos a través de los canales sociales corporativos.
  • Los mensajes de marca son compartidos 24 veces más frecuentemente cuando son distribuidos por los empleados frente a la marca.
  • El 98% de los empleados utilizan al menos una red social personal, y en ésta el 50% ya está publicando noticias de su empresa.

Predicar con el ejemplo

Si eres un líder senior en una organización, conviértete también en un líder en el uso de social media. Según MSLGroup, el 77% de los compradores tienen más probabilidades de comprar a una empresa cuyo CEO utiliza las redes sociales.

Y de acuerdo con Weber Shandwick, los CEOs sociales son mucho más propensos a ser visto como buenos comunicadores, en comparación con CEOs menos sociales (55% frente a 38%, respectivamente). Si eres un líder y realmente quieres dejar marca en tu organización, abrazar una cultura social y tomar la iniciativa en tu empresa te ayudará a destacar, y también que dará a tu empresa una ventaja competitiva.

Y si eres un líder RR.HH, los beneficios son demasiado grandes para ignorarlos. Según el Altimeter & LinkedIn Relationship Economics 2014, los empleados de las empresas socialmente comprometidas tienen:

  • 57% más probabilidades de alinear el compromiso de los social media con más oportunidades de ventas
  • 20% más probabilidades de permanecer en su empresa
  • 27% más probabilidades de sentirse optimistas sobre el futuro de su empresa
  • 40% más probabilidades de creer que su empresa es más competitiva

Conviértete en un líder de base

Aunque no pertenezcas al staff directivo, puedes utilizar tu experiencia social para mejorar la marca de tu empresa y tu perfil personal. No tienes que contestar cada opinión (la sobreexposición es negativa), pero sí compartir contenidos de valor y relevantes sobre una base consistente. Ser parte de la conversación significa invertir algo de tiempo discutiendo ese contenido. Añade tu punto de vista, explicando por qué el contenido es valioso para tu audiencia. Si la mayoría de tus seguidores son empleados de junior, eso es positivo: estarás creando adhesiones y haciendo que todos salgan ganando.

Ya lo ves, el auge del empleado social, del empleado conectado, es imparable.

Imagen: Unsplash. Llywelyn Nys

Humanidad: un poder del que no puedes escapar, por @fransegarrab

Humanidad: un poder del que no puedes escapar

Sorpresa, asombro, admiración… Es probable que esta foto que acompaña el post evoque en ti alguna emoción similar.

Y es que hay algo de lo que no podemos escapar. Es algo innato, inevitable, poderoso, persistente e  inconsciente: la conexión humana.

Y no podemos escapar de ella porque reside en nuestra esencia, como seres sociales por naturaleza y hace que, de manera automática, reconozcamos el lado humano de todo lo que está a nuestro alrededor.

Para nosotros, todo es “humanizable”, todo es emoción. Incluso en aquello que es inanimado o azaroso,  nuestra mente siempre “se fuerza”, en la medida de lo posible, a percibir rostros humanos o formas reconocibles.

En psicología, este efecto psicológico es denominado “Pareidolia” y es tan poderoso, que somos capaces de proyectar atributos humanos en cosas no humanas, que por supuesto, no tienen emociones.

¿Por qué no usamos este poder?

La Pareidolia constata un hecho: estamos irremediablemente preparados para conectar rápida e intensamente con otros seres humanos, más que con otro tipo de entes.

Estamos preparados para la emoción, para empatizar y para encontrar la atracción en aquello que es más humano.

Poco a poco, vamos asumiendo que, por muy racionales que creamos que somos, tomamos las decisiones principalmente a través de la emoción.

Entender como emocionar a las personas que entran en contacto contigo o con tu negocio te proporciona la capacidad de conectar de una manera increíblemente poderosa con tu audiencia.

¿Por qué debería ser este un poder que no vamos a usar? ¿Por qué nos empeñamos en obviar lo humano en aquello que nos rodea?

Incrusta el poder humano en tu negocio.

Aquí van algunas ideas para incrustar la conexión humana en tu marketing personal o el de tu negocio:

  • Entender como tu producto o servicio puede impactar positivamente a tu cliente.
  • Ir más allá de pensar como tu cliente potencial: sentir como él. Desarrolla un perfil psicológico. ¿Qué valores tiene? ¿Qué tipo de personalidad? ¿Qué le mueve emocionalmente?
  • Centra entre el 60% – 70% de tu tiempo invertido en marketing en la conversación. No automatices procesos en las conversaciones. Conecta de manera real.
  • Escuchar el mensaje en lugar de hablar sobre tu discurso. Basta de altavoces sociales: la interacción de
  • Implementa un proceso de detección y promoción de Embajadores de Marca en tu plan de marketing global.

Como puedes ver en el siguiente gráfico,  confiamos más en las personas “como nosotros” que en directivos o CEOS (aunque los directivos también tienen mucho que decir como embajadores de marca) . La conexión entre contexto interno y contexto externo de la empresa, cuanto más humana, mejor.

  • Revisa los touchpoint o puntos de interacción de tu negocio con tus clientes. Allí es donde se producen los “momentos de la verdad” más intensos. ¿Son todo lo humanos que podrían ser? ¿Se producen en ellos la emoción que quieres que se produzca? ¿Cómo estas midiendo esta emoción?

Quizás ya lo sabíamos.

El poder de la conexión humana es algo, por supuesto, ya tenemos en cuenta. Pero en mi opinión, no nos lo creemos. No nos lo creemos y no lo queremos creer, porque es mucho más “cómodo” confiar en la tecnología y en “la data”. Pero tecnología y “data” solo es útil si hay personas detrás capaces de entender e interpretar los datos (cuantitativos y cualitativos) desde una perspectiva humana, emocional y creativa.

Los datos, los dispositivos, la tecnología, son el territorio. Las personas, construimos el mapa.

 

 Foto: © Tomas Castelazo,  / Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0, 

¿Buscas embajadores de marca? Mira a tu lado. Por @guillemrecolons

Desde hace algunos años muchas organizaciones han estado buscando a sus embajadores de marca en el exterior, en famosos (celebrities, como se llama ahora), influencers de todo tipo y personajes externos al entorno empresarial. ¿Por qué?

¿Debemos buscar embajadores de marca externos o internos?

Aunque la pregunta sea dicotómica me abstengo de apostar 100% por unos o por otros. Por un lado pueden convivir y por otro cumplen roles distintos en la comunicación corporativa y el branding de la empresa.

Ventajas e inconvenientes de los embajadores de marca externos

Ventajas

  • Conocimiento amplio por parte del target de la marca.
  • Mejoran el recuerdo y la notoriedad de la marca. Ejemplo: George Clooney / Nespresso.
  • Llenan auditorios.
  • Tienen miles, incluso millones de seguidores. Son un gran canal de comunicación.
  • Pueden ayudar a abrir mercados que se resisten a la organización. Ejemplo: Gasol o Ricky Rubio / Mercado chino.

Inconvenientes

  • No alineación / conocimiento de los valores de la empresa y de sus objetivos.
  • Riesgo de arrastre en problemas de reputación con el celebrity. Ejemplo: Tiger Woods.
  • Riesgo de banalización por exceso de prensa amarilla. Ejemplo: Pitt / Jolie.
  • Costes muy elevados. Ejemplo: top models y marcas de cosmética.
  • Dificultad de exclusividad en la representación. Ejemplo: Rafa Nadal.
  • Canibalización de marcas: a menudo el personaje queda por encima de la marca.

Ventajas e inconvenientes de los embajadores de marca internos

Ventajas

  • Buen conocimiento de los valores corporativos y alineación con las marcas internas.
  • Contribución al plan de carrera de la organización.
  • Exposición pública de la marca personal, a través de blog corporativo, redes sociales…
  • Costes infinitamente menores. Formación, formación y formación.
  • Motivación interna y efecto arrastre al resto de profesionales de la organización.
  • Contribución al Employer Branding como generador de atracción de nuevo talento.
  • Push, empujan las acciones de comunicación de la compañía desde el OFF y el ON.

Inconvenientes

  • Baja notoriedad pública, menor número de contactos / seguidores.
  • Mindset: Muchos profesionales de la organización no lo entenderán.
  • Envidias internas. Se generan dos grupos, los que suben al carro y los que no.
  • Plazo de efectividad de las acciones.
  • Dependiendo de los recursos de la compañía, dificultad de medir los indicadores.

Balanza

Es evidente que si una compañía se lo puede permitir, lo ideal es disponer de ambos tipos de embajadores de marca.

Desconozco si Nespresso dispone de planes Advocate Ambassador (Embajadores de marca internos), pero si fuera sería el plan perfecto.

Frenos

Para desarrollar un programa de embajadores de marca internos, además de mindset se requiere otros requisitos. Por ejemplo, contar con personas de mente muy abierta y con cierto dominio de competencias transversales y digitales.

Otro inconveniente que frena el avance de este tipo de programas es la no involucración de la dirección. Estos programas son efectivos cuando arrancan desde lo alto de la jerarquía.

Ayuda experta

Finalmente, un consejo –quizás interesado, para qué negarlo- es recurrir a ayuda especializada. Cierto, empresas especializadas en programas de embajadores de marca no hay demasiadas, pero las hay. La inversión suele tener un retorno eficaz al ahorrar muchas horas de de formación de mentores.

Imagen: ACNUR / Angelina Jolie, goodwill ambassador

Los embajadores de marca no se crean: se ganan, por @jordicollell

El pasado domingo me sorprendió un artículo de Jordi Goula en el suplemento Dinero de La Vanguardia en el que hablaba de los embajadores de marca. Goula preguntaba en el título “Para su empresa ¿ya tiene embajadores de marca?” y añadía “ los empleados motivados son los mejores prescriptores en las redes sociales para atraer más talento a la empresa” y para ahondar en la respuesta contaba con la colaboración de miembros del equipo de human capital de Deloitte.

Hemos hablado mucho de los embajadores, se habla mucho en la red y se seguirá hablando porque el tema es interesante y goloso. Para cualquier empresa que se hable bien de ella es siempre importante, si quien lo hace es un empleado pues todavía mejor dado el elevado índice de confianza con que los colaboradores cuentan a nivel social y si además sale gratis o casi gratis pues miel sobre hojuelas. En el artículo que antes comentaba se explica que para que esto ocurra deben darse algunas condiciones la más importante de las cuales es que los empleados deben estar satisfechos. Un empleado insatisfecho nunca hablará bien de su empresa.

Medir la satisfacción de los empleados no es una tarea fácil porque depende de la percepción individual. Un empleado está satisfecho si sus expectativas están alineadas con lo que recibe por parte de la empresa y aunque pueda parecer un tema muy clásico la verdad es que está de rigurosa actualidad.

No se convierte un empleado en embajador de marca a través de un curso, ni tampoco en sesiones de concienciación y mucho menos poniendo precio a su producción en redes sociales si no que es un trabajo de marketing interno a través del cual se tiene que seducir a los empleados, fidelizarles y ayudar a posicionarles según sus expectativas. Al final del proceso el empleado demuestra su satisfacción a través de su compromiso con la compañía dando lo mejor de si y hablando bien de ella a través de todos los medios que están a su alcance, entre ellos las redes sociales. La empresa que quiera tener embajadores entre sus empleados tiene que ganárselo a pulso y por supuesto tiene que ser capaz de dar para poder recibir.

Los negocios en la vida funcionan cuando todas las partes que intervienen salen ganando y cuando los empleados ven que su cuenta de resultados se salda con beneficios se sienten orgullosos de formar parte de su empresa y lo difunden de manera natural. Y así la empresa es capaz de atraer y retener el talento que necesita para poder seguir creciendo y los clientes están más satisfechos porque ven que sus interlocutores están motivados para dar las respuestas correctas a sus necesidades. Los embajadores de marca son la punta del iceberg.

Imagen: freepik

Donostia levanta el telón con mucha marca, por @OiankoChoperena

Donostia levanta el telón y nos alumbra con el zinemaldia convirtiéndose por unos días en referente mundial del cine y foco de atención de las mas prestigiosas firmas del mundo, ya están disfrutando de las calles y fogones donostiarras personalidades como Albert Schnabel, Robert de Niro, Benicio del Toro, Ricardo Darín, Emily Watson y una interminable lista de personalidades del celuloide que  hacen  de este  Zinemaldia una cita sin igual del cine internacional.

Aquí nacieron verdaderos personalidades del cine, estrellas o llegaron a estrenar internacionalmente películas Chabrol, Tavernier, Kieslowski, Polanski, o dioses del cine como Hitchcock nos traía verdadero “Vértigo” o nos puso “Con la muerte en los talones” y el propio Spielberg llegó a llenar de droides como C3PO o R2D2 las calles de la ciudad  con su guerra espacial “Star Wars”.  Era un septiembre de 1997 cuando viví mi primer festival de cine de San Sebastián de manera profesional ya que estaba de practicas a modo de ENG en Televisión Española bajo la batuta de Miguel Angel Idigoras actual corresponsal de TVE en Londres en un verano que día si y día también esperábamos ordenes para cubrir alguna noticia de índole violenta como el ataque a algún juzgado de paz o acciones de kale borroka en cualquier esquina de cualquier barrio, fue el verano en el que las calles de la ciudad estaban bajo la sombra de la violencia, y en el que en un mismo día concluían los secuestros de  Cosme Delclaux, Ortega Lara, y al día siguiente me informaban que tendría que ir a Ermua ya que habían secuestrado a un joven concejal de Ermua llamado Miguel Ángel Blanco. Aquel final de prácticas fue un lujo, aprendí a pronunciar nombres  de famosos que hasta entonces no sabía ni que existian,  como Bogdanovich o Zhang Yimou, o tuve el placer de entrevistar o estar junto a estrellas que solo había visto hasta entonces detras de la pantalla, actores de la talla de  Jeremy Irons, a una joven Maribel Verdú, Willem Dafoe, Michael Douglas…

El festival de San Sebastián nació en 1953 de la mano de un grupo de empresarios Donostiarras con la finalidad de ampliar la temporada veraniega que  por aquel entonces finalizaba con las famosas regatas de la Concha, aquel año se le concedió la categoría B (no competitivo) por la FIAPF (Federación Internacional de Asociaciones de Productores de Films) y dos años después conseguía la ansiada categoría A.

El festival ha sido un continuo luchador contra la adversidad, en 1956 la FIAPF no lo reconocía y sufría un nuevo golpe en plena época franquista, al que los donostiarras supieron hacer frente y verlo como una oportunidad para volver a empezar. Al año siguiente comenzaron a relacionarse con la industria americana, y esto genero que el festival volviera a estar valorado. Las diferentes épocas políticas del país, generaban inseguridad en el certamen incluso el propio 1997 fue muy intenso, ya que dos presuntos miembros de ETA murieron en un tiroteo con la policía la víspera de que Michael Douglas llegara a San Sebastián y este se desarrollo bajo tres días de movilizaciones muy duras,  pero  por suerte hoy el festival ha cumplido 63 años llenos de estrellas, de verdaderas marcas que han hecho llenar de historias fantásticas nuestras mentes, han estado pianistas que tocaban en holocaustos, asaltantes con nombres de colores, tiburones asesinos, o gente que no paraba durante 24h de fiesta interminable…

Esto es el Festival de San Sebastián, un festival en el que puedes ir a una sala de cine con tu novia y sentarte delante mismo del señor Morgan  Freeman y señora, un festival en el que la gente “normal” se mezcla con las celebridades, un festival  con cerca de 200.000 espectadores que se ha convertido en el de mayor asistencia de público en el circuito, al fin y al cabo un referente mundial que ha sabido sobrevivir y resurgir en  los peores momentos.

Ahora a los que llenamos las salas, solo nos queda poner el movil en modo avión, estar en silencio y disfrutar de la proyección….

Empleados influyentes: el nuevo paradigma en la empresa, por @jordicollell

Las empresas son un reflejo de la sociedad . Globalización y gestión de la diversidad son características del mundo en que vivimos y también lo son de las corporaciones. El entorno social y el empresarial se alimentan mutuamente, el mundo no sería como es si no fuera por las empresas que lo han modelado a través de sus prácticas y estas no tendrían cabida en una sociedad que no fuera capaz de adaptarse.

Nuevos entornos físicos y organizativos implican nuevas prácticas, la incorporación de las tecnologías de la información ha cambiado el mundo y ha democratizado el contacto entre personas hasta extremos que hace cuatro lustros formaban parte del imaginario de la ciencia ficción.

Las redes sociales han acercado el intercambio de experiencias, información y conversaciones entre personas para intercambiar información o simplemente para relacionarse, porque lo que antes se hacía única y exclusivamente en el espacio físico ahora se hace también en el virtual que lo enriquece y complementa pero no lo sustituye.

Dentro de las grandes empresas conviven e interactúan diversas generaciones que necesitan no sólo comunicarse sino interactuar y crear conjuntamente cultura, conocimiento así como riqueza para sus accionistas. Si en el mundo el intercambio se realiza a través de las redes sociales en las empresas se ha replicado el modelo con la creación de las redes sociales corporativas.

Las redes sociales corporativas son entornos que reúnen las características de las redes sociales que todos conocemos y facilitan conversaciones, visualización de perfiles, microblogging, feeds, intercambio de documentación y que están especialmente diseñados para que los empleados puedan comunicarse entre si de manera más ágil que la tradicional como son las reuniones y el propio correo electrónico.

Las redes sociales corporativas tienden a convertir en normal dentro de las empresas lo que a nivel social ya lo es.

Para que las redes sociales corporativas funcionen con fluidez y puedan ser útiles se necesitan cambios culturales importantes en la gestión de las personas. De nada sirven nuevos entornos si se aplican métodos de trabajo antiguos. Los usuarios deben estar preparados y formados para participar en entornos que facilitan la colaboración y mejoran el rendimiento ya que aumentan la motivación y refuerzan su vinculación con la cultura de la empresa.

Los entornos sociales corporativos son también plataformas de colaboración que permiten trabajar de manera autónoma en base a resultados sin tener el encorsetamiento de horarios y tiempos de presencia estériles y para ello las personas deben tener la capacidad de coordinar sus objetivos personales con los de la organización, saber comunicar en el sentido más amplio del término y ganarse la confianza de sus interlocutores. Se necesitan empleados capaces de gestionar su marca personal de manera que se conviertan en embajadores de sus departamentos y de los proyectos corporativos en el interior de la organización, capaces de ejercer influencia a todos los niveles para lograr los objetivos propuestos, personas en definitiva conocidas, reconocidas, memorables e influyentes. Es el nuevo paradigma del liderazgo.

Sin la gestión de la marca personal y profesional de los empleados las redes sociales corporativas difícilmente lograrán sus objetivos.

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