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El auge del empleado social en la empresa, por @guillemrecolons

Si me has leído antes ya sabes que no me gusta nada utilizar la palabra “empleado”, por sus connotaciones de “gastado” o “usado”, que considero peyorativas. Existen otras expresiones como “capital humano” quizás más certeras, pero que también rozan el eufemismo al considerar a las personas como un recurso o como capital. Para mí hablamos de una persona comprometida con un proyecto empresarial y con una o varias marcas.

Pero a efectos de ahorrar texto, mantendremos “empleado” a continuación:

¿Qué es un empleado social?

Empleado social es un término relativamente nuevo. Describe a los profesionales de una organización que operan dentro de un modelo de negocio social. Los empleados sociales utilizan herramientas digitales tanto para el flujo de trabajo interno como para la colaboración y para el compromiso externo con los clientes. (Fuente: Wikipedia).

Añado que el enfoque del empleado social no responde a un modelo táctico, sino que responde a uno estratégico. El empleado social no se crea, se detecta y se entrena mediante programas específicos de Employee Advocacy (Embajadores internos de marca).

¿Cómo emerge la figura del empleado social?

Uno de los elementos de impulso de esta figura es la implantación lenta, pero progresiva de redes sociales corporativas. Emergen como una oportunidad para que los empleados puedan conocerse mejor (especialmente en organizaciones grandes o dispersas territorialmente). Pero también para que puedan compartir contenidos como se haría normalmente en una red como Linkedin, para conversar sobre soluciones a problemas, para organizar eventos…

¿Cómo conecta el empleado social con otros profesionales y con el mercado?

Las principales herramientas con las que cuenta el empleado social para establecer estas conexiones son cuatro:

  1. Marketing en redes sociales, que también incluye webs y blogs
  2. Marketing de contenidos, cuya razón de ser se basa en la necesidad de una marca de ofrecer algo valioso para obtener algo de valor a cambio. Se trata de contar historias, no de anuncios, eventos o banners.
  3. Marketing social, entendido como acciones no comerciales destinadas a defender una causa social determinada o denunciar alguna práctica poco ética.
  4. Venta social (social selling), que es el desarrollo de relaciones (networking) a través de redes como Linkedin, Twitter, Facebook, Pinterest… como parte del proceso de venta.

Cultura empresarial del empleado social

Como decía, el empleado social no es algo que se deba forzar ni exigir, pero hay muchas empresas que ya están teniendo en cuenta este hecho en sus programas de reclutamiento. En pocas palabras, muchos prefieren elegir a un profesional que se mueva bien en entornos digitales.

Problemas de implantación

Los programas de formación para dotar de cultura de marca y herramientas a los empleados (Employee Advocacy) son casi inexistentes en España y LATAM. Por un lado los empresarios temen dotar de excesivo poder a sus empleados y por otro muchos empleados temen ser utilizados por sus empresas para cosas que están fuera de su job description.

Lo cierto es que unos y otros se equivocan. Para que esto funciona se necesita una mentalidad muy abierta por parte de la marca empleadora, pero también por parte de los profesionales. Hay un quid pro quo muy claro y enormes ventajas para unos y otros.

Beneficios

Contactos y ventas. Al superar los problemas de confianza que pueda generar una marca, los empleados sociales consiguen resultados importantes, como el aumento de conexiones y tráfico web corporativo. Eso, a la corta, se traduce en ventas.

Prescriptores. Otra ventaja es la generación de Brand Advocates, que son clientes que han tenido una buena experiencia con la marca y la recomiendan sin pedir nada a cambio.

Humanización. La marca se humaniza al utilizar como portavoces no la publicidad o RR.PP sino personas como nosotros (peers) que conectan con personas del mercado.

Estadísticas clave

  • El 77% de consumidores tienen más predisposición a comprar a una empresa cuyo CEO utiliza las redes sociales (Fuente: MSLGroup)
  • Los CEO sociales son percibidos como mejores comunicadores con respecto a los que no frecuentan las redes sociales  (55% vs. 38%, respectivamente) (Fuente: Weber Shandwick)
  • Los contactos desarrollados a través de empleados sociales convierten 7 veces más que el resto (Fuente: IBM)
  • Según Gartner, las compañías que bloquean el acceso a redes sociales de los empleados desciende un 10% cada año. El 50% lo hacía en 2010 – menos del 30% bloquea redes en 2014. (Fuente: Gartner)
  • Los representantes de ventas que usan las redes sociales como parte de sus técnicas de ventas venden más del 78% que el resto (Fuente: Forbes)
  • El 72,6% de los vendedores que utilizan la venta social como parte de su proceso superó al resto en ventas y superó la cuota con un 23% adicional de media. (Fuente: Aberdeen Group)
  • El 46% de los vendedores sociales superó los objetivos de ventas en comparación con el 38% del resto (Fuente: Aberdeen Group)
  • El 80% cree que su fuerza de ventas sería más productiva con una mayor presencia en los medios sociales (Fuente: Sales Management Association)
  • Más de 2/3 de las empresas no tienen ninguna estrategia de medios sociales para sus organizaciones de ventas. (Fuente: Triblio)
  • El 93% de los comerciales no han recibido ningún entrenamiento formal en venta sociale (Fuente: Accenture)
  • El 96% de los profesionales de ventas utilizan LinkedIn al menos una vez por semana e invierten un promedio de seis horas semanales ahí. (Fuente: Aberdeen Group)
  • El 77% de los compradores B2B dijeron que no hablaron con un vendedor hasta haber realizado una investigación independiente a través de Internet (Fuente: CEB)
  • El 36% de los compradores dijeron que no participaron con un representante de ventas hasta después de una lista corta de proveedores preferidos se estableció (Source: Demand Gen Report)
  • La tasa media de citas para llamadas “a puerta fría” es del 2,5% (Fuente: CEB)
  • La decisión de compra del 57% de los compradores B2B es anterior al contacto con un vendedor. (Fuente: CEB)
  • El contenido compartido por los empleados sociales consigue un engagement 8 veces más que el contenido compartido por los canales de marca (Fuente: Social Media Today)
  • Un empleado social (embajador de la marca) recibe el doble de confianza que un CEO. (Fuente: Edelman Trust Barometer 2014)
  • El 92% de los seguidores de Twitter de los empleados son desconocidos (y nuevos) para las marcas.  (Fuente: Cisco)
  • Sólo el 33% de los compradores confían en las marcas, mientras que el 90% de los clientes confía en las recomendaciones de productos o servicios de las personas que conocen (Fuente: Nielsen Global Online Consumer Survey)
  • Alcance: Los mensajes corporativos de marca alcanzaron un 561% más cuando se compartieron con los empleados frente a los mismos mensajes compartidos a través de los canales sociales de la marca (Fuente: MSLGroup)
  • Los mensajes de marca son compartidos 24 veces más cuando se distribuyen a través de los empleados vs de la marca (Fuente: MSLGroup)
  • El 98% de los empleados utilizan al menos una red social personal, de los cuales el 50% ya está publicando ahí sobre su empresa y sus marcas. (Fuente: Weber Shandwick)
  • El 67% de los empleadores y los reclutadores dijeron que el proceso de reclutamiento fue más breve y el 51% dijo que era menos costoso reclutar a través de referencias (empleados sociales)  (Fuente: Jobvite)
  • Los empleados de empresas socialmente comprometidas son … (Fuente: Altimeter & LinkedIn Relationship Economics 2014)
    • Un 57% equipara la actividad en redes sociales con más oportunidades de ventas
    • Un 20% tiene más probabilidades de permanecer en la empresa
    • Un 27% se siente optimista sobre el futuro de su empresa
    • Un 40% cree que su empresa es más competitiva
  • Y sin embargo, los empleados “desconectados” representan el 74% de fuerza laboral de la empresa (Fuente: Tower Watson)

¿Por dónde empezar?

La primera fase es identificar a aquellos profesionales de la organización más proclives a formar parte de estos programas. Tiene su lógica. No se puede obligar a alguien que tenga aversión a las redes sociales a convertirse en un empleado social.

No hay empleado social sin empresa social

El resto del proceso incluye un programa mixto de formación y consultoría. Eso se complementa con aplicativos específicos para facilitar la labor del empleado social. Pero lanzo un consejo final: no hay empleado social sin empresa social.

Pide más información aquí sobre el programa de Employee Advocacy de Soymimarca.

Imagen: Pixabay

Cuando empoderar aumenta los beneficios, por @jordicollell

Hace tiempo que no oigo hablar sobre “empoderar”, palabra tan en boga hace algunos años. Nos referíamos al proceso por el que se otorgaba “poder” a los empleados para que tomaran decisiones sobre la organización del trabajo y el uso de los recursos. Dicho así suena ya un poco cursi o pasado de moda, pero sigue teniendo una rabiosa actualidad.

Desde que no hemos tenido más remedio que cambiar el paradigma y asumir que el trabajo fijo ya no es más que una tendencia atávica, el que los empleados actúen como profesionales independientes, tomen sus propias decisiones, se busquen sus propios clientes internos y externos y promuevan, por la cuenta que les tiene su propia marca y  la de la compañía es una realidad imparable.

¿En que consiste en empoderar a los empleados?

En primer lugar, en permitirles y darles las herramientas para que siendo parte de la compañía encuentren su propio camino profesional.  Es lo que podríamos llamar empoderamiento emocional, que consiste en:

Empoderamiento emocional

Conocerse mejor para poder descubrir y desarrollar:

  • Sus propias competencias y talentos personales y profesionales y ponerlos al servicio de la organización.
  • Lo que le da sentido y sus propios principios, para que puestos en comparación con los de la compañía pueda integrarlos y hacerlos propios.
  • Sus propias metas profesionales, y estructurarlas de modo que tengan sentido dentro de la empresa y pueda ir encontrando su lugar y crecer para así hacer crecer a la propia empresa.
  • Su capacidad para la toma de decisiones independiente. Es el “click” que le convierte de empleado a colaborador autónomo.
  • La asunción de sus propias decisiones y medir de este modo el impacto de las mismas en el día a día.

Empoderamiento organizacional

En segundo lugar dar la oportunidad y los medios para influir en el entorno de trabajo de la organización. Se trata de un empoderamiento organizacional que pasa por:

  • Tener empleados que actúen con total autonomía
  • Capacidad de decisión en la organización del trabajo de manera que se midan sus resultados y su calidad y no la cantidad.
  • Impulso de la organización transversal dejando de lado las jerarquías clásicas y favoreciendo la comunicación funcional necesaria en cada momento de un proyecto
  • Trabajo por proyectos de lo que cada participante se sienta parte y no como un eslabón aislado de una cadena anónima.
  • Capacidad de comunicación a todos los niveles de la organización, impulsando diálogos tanto profesionales como de intereses personales dentro del marco de la misión y visión de la compañía.
  • Poder convertirse en portavoces y prescriptores de la empresa en cada oportunidad que se presente.

Empoderamiento del logro

En tercer lugar impulsar la igualdad de oportunidades. Es el empoderamiento del logro por encima del favoritismo y que entre otras cosa promueve:

  • Igualdad de género a todos los niveles. A igual trabajo, igual salario tiene que dejar de ser un tópico para convertirse en una realidad así como la igualdad de oportunidades en los puestos de responsabilidad tiene que ser la tónica normal y en los tiempos que corren, lamentablemente no lo es.
  • Facilitar el acceso a la formación y no poner trabas a que los colaboradores puedan formarse tanto a cargo del presupuesto de la organización como de los particulares.
  • Permitir la libre comunicación de las habilidades y talentos para que puedan ser tenidos en cuenta en el momento en que sean necesarios.

En definitiva empoderar a los “empleados” es impulsar la gestión de su marca personal tanto dentro como fuera de la organización para que sean buenos profesionales, independientes, capaces de tomar sus propias decisiones y llevar el nombre y la marca de la compañía tan lejos como les permita su imaginación.

¿Sigue estando o no de moda el empoderamiento?

Desde Soymimarca hemos desarrollado programas específicos para que sea una realidad.

Imagen: Kilian Jornet. Fuente: Google Creative Commons Search

10 competencias para tener un equipo profesional de lujo, por @jordicollell

Cuando tratamos de la gestión marca personal de los empleados nos centramos de entrada en su gran importancia para amplificar el eco de la marca corporativa. Hablamos de sinergias comunicativas y de un mayor compromiso por ambas partes para avanzar cogidos de la mano compartiendo visión, sentido y contenidos.

Apoyar de manera activa que los empleados gestionen su marca personal, apostar por el branding de los empleados, el employee branding (o employee advocacy), tiene  también un gran impacto en el terreno de las competencias individuales. La toma de consciencia de que dejamos huella y de que estamos frente a un nuevo paradigma que rige las relaciones de colaboración con las empresas, las clásicas relaciones laborales, abre la puerta a una nueva manera de actuar autónoma y centrada en cerrar  proyectos  para poder iniciar otros nuevos y así ir repitiendo el círculo virtuoso de la continuidad en el desarrollo de las tareas profesionales. Es la forma de tener un equipo profesional de lujo.

Las competencias que desarrolla progresivamente la gestión de la marca personal son entre otras las siguientes:

1 Gestión de la incertidumbre.

Los que tenemos experiencia en consultoría de marca personal enseñamos a trabajar cada proyecto como un modelo de negocio y esto permite gestionar de manera directa y fácil algunas variables que en los modelos clásicos se hacia después de largos y costosos planes de negocio cifrados. El paradigma de la certeza ha pasado a la historia y el manejo controlado de la incertidumbre permite una mayor agilidad y puesta a disposición de los clientes, internos y externos de las propuestas de valor.

2 Orientación a los clientes

El eje motor de la marca personal es la propuesta de valor, sin ella el mensaje pierde el sentido y el elemento diferencial. Quien está acostumbrado a trabajar y explicitar sus propuestas de valor se dirige a los clientes con esta misma óptica y con la voluntad de solucionar problemas y dar servicio.

3 Orientación a resultados

El objetivo de la gestión de la marca personal es ser elegido y quien gestiona su marca lo tiene muy claro desde el primer momento si va acompañado por profesionales con experiencia. Por lo tanto la orientación a conseguir los objetivos corporativos no es más que una prolongación de los objetivos de la propia marca del colaborador.

Capacidad de liderazgo

Un líder es una persona que tiene los objetivos claros, sabe a dónde va y contribuye a que otras personas hagan cosas que de manera espontánea no harían. El proceso de gestión de la marca personal, el personal branding, ofrece esta visión clara a medio y largo plazo que cuando se une a la estrategia corporativa orienta de manera natural hacia el liderazgo.

5 Capacidad de resiliencia

No siempre se acierta, no siempre salen las cosas como se han pensado. Tener claro lo que se quiere conseguir, tener un modelo de negocio definido permite también reorientar las acciones hasta conseguir los resultados esperados siempre con el mínimo coste.

6 Trabajo en equipo

Una marca personal que no gestiona adecuadamente las alianzas no es tal marca. Quien tiene una marca potente está mentalizado a trabajar en equipo y a buscar las alianzas necesarias para obtener el apoyo adicional de prescriptores internos y externos.

7 Polivalencia

La capacidad de desarrollar distintas funciones depende en gran manera de la actitud de las personas y de su visión de la compañía. Al favorecer la integración de los objetivos personales con los corporativos esta visón se enriquece y permite tener la motivación suficiente para poder desarrollar diversos roles profesionales.

8 Humildad y constancia

Son dos de los pilares del personal branding, quien desarrolla su marca tiene claras sus metas por las que lucha sin y que debe ser un ejemplo para los demás.

9 Formación permanente

Una marca personal profesional bien gestionada se ocupa e estar permanentemente al día para mantener y aumentar su valor. La principal beneficiaria de esta motivación personal es la propia compañía.

10 Aportación constante de valor

Estar mentalizado en la creación de valor hemos visto que orienta de manera natural hacia los clientes pero también hacia la mejora de los procesos de la compañía y hacia el crecimiento del negocio.

¿Apostarías por tener colaboradores con estas competencias? ¿Puedes permitirte la frivolidad de no hacerlo? ¿Renunciarías a tener un equipo profesional de lujo?

Llámanos y te ayudaremos.

Imagen: Pixabay

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Embajadores de Marca: El futuro del marketing corporativo, por @fransegarrab

El creciente poder de la conexión emocional

No me cansaré de insistir: por muy racionales que nos creamos que somos, tomamos decisiones de manera emocional. Y la influencia que ejerce sobre nosotros el mismo mensaje es muy diferente si es un mensaje corporativo, técnico, impersonal, justificado en datos, aunque éste contenga altas dosis de racionalidad, que si el mensaje está firmado por una persona y creado desde la humanidad.

Un mensaje creado y suscrito por una persona se le presupone, de manera prácticamente inmediata, inconsciente, casi sin quererlo, una historia detrás: unos éxitos, unos fracasos, unas ambiciones, unos miedos…. El mensaje pasa a estar cargado de humanidad. De la humanidad del que firma. Y es que todos tenemos una historia. Y claro, cuando el que emite el mensaje es alguien como nosotros, conectamos más, porque le añadimos la pieza clave en la comunicación: la emoción.

La emoción es un atajo mental

Según el Modelo Psicológico de Infusión Afectiva (MIA) de Forgas (1995) la emoción influye directamente en nuestra cognición como una señal heurística (o atajo mental). La emoción facilita el procesamiento de la información. Lo emocional se convierte en información más “consumible” para nuestro cerebro y nos aferramos a la emoción para tomar decisiones que nos lleven a la acción.

Y es que nuestra mente necesita procesos que faciliten la gestión de la información ante la cantidad ingente “inputs” que compiten por llamar nuestra atención cada segundo, en este mundo híper-conectado en el que nos encontramos.

Por ello, si despojamos el mensaje corporativo de la necesidad de ser racional y lo convertimos en un mensaje más humano (emitido por humanos para humanos),  será un mensaje más “accionable” para su audiencia. Facilitará la conexión y el movimiento, porque, como humanos, no tenemos más remedio.

Y esta conexión emocional, humana, es irremediablemente,  la que va a marcar el futuro de la influencia de las organizaciones, porque éstas van a comprender que es el tipo de conexión que va a mover a la audiencia hacia la hacia la acción, sea cuál sea ésta (empujar a la compra, asistir a un evento, reproducir un video, apretar un botón…).

Las organizaciones son cada vez más sociales

Transformación digital. Al principio nos creíamos que iba de tecnología, pero cada vez somos más conscientes que va de personas.

Y no nos engañemos, las empresas cada vez son más sociales, porque les empuja el negocio, no porque quieran ser más “guays”. Por eso, los modelos de negocio están mutando, y van integrando elementos cada vez más orientados y basados en las personas y su poder de influencia: embajadores de marca (employee advocacy), liderazgo digital, employee centricity, integración de nuevos perfiles laborales, captar, conectar, detectar  y fidelizar el talento digital, e-recruitment, nethunting….

Pero son las personas las que las hacen sociales

“El mercado es una gran conversación” (Cluetrain Manifesto), pero no son las empresas que forman el mercado los que van a conversar, son las personas que las construyen.

Los negocios no son otra cosa que los resultados de interacciones entre personas. Entregando el poder de ser sociales a los integrantes de una organización, las organizaciones  amplifican el alcance de su mensaje de manera exponencial. Y sobre todo crean un mensaje más intenso y singular.

La “conversación” se vuelve más real, palpable, bidireccional. Más poderosa. Con más capacidad de influencia y si, amig@s, con más impacto en la “data” (que tanto nos importa ahora) y en la cuenta de resultados (que tanto nos ha importado siempre).

Embajadores de marca: Si le entregamos el poder de comunicación a nuestra gente, el mensaje será amplificado, será más intenso (más emocional) y será un mensaje único, porque estará formado por nuestras personas. Ninguna otra empresa podrá tener nunca jamás uno igual.

Se podrá decir más alto, quizás más claro, pero nunca, nunca, de la misma manera. Y la singularidad es increíblemente poderosa.

Tendencias #PersonalBranding 2017 (3): El auge del empleado social

Los pasados 19  y 29 de diciembre publicábamos la 1ª parte  y 2ª parte de las tendencias en Personal Branding 2017 proyectadas por Willian Arruda.

William Arruda es una de las referencias en Personal y Executive Branding a nivel mundial. Creador de Reach Personal Branding, Arruda es de los pocos profesionales que acredita una certificación propia. Autor del libro “Career Distinction”, es considerado por muchos medios estadounidenses como el “gurú” del Personal Branding. Días después de publicar la 1ª y 2ª parte de sus tendencias sobre marca personal para 2017 , acaba de presentar la 3ª parte también en la revista Forbes. Como considero que el contenido es revelador, me he atrevido a traducirlo para que pueda llegar a cualquier interesado en la materia.

Tendencias en Personal Branding 2017, 3ª parte: El auge del empleado social

NdelT: En una traducción menos literal podríamos llamarlo “empleado conectado”

Hubo un tiempo en que muchas empresas bloqueaban el acceso de sus empleados a las redes sociales. Por un lado, los directivos creían que sus empleados perderían el tiempo por el otro creían que los mismos empleados hablarían de la empresa en las redes. Pensaban que, al fin y al cabo, ese era un cometido del Departamento de Comunicación ¿no es así?

Según los estudios de Gartner, el 50% de las empresas bloquearon el acceso a las redes sociales en 2010, pero ahora esa tendencia disminuye en casi un 10% anual. El temor a los social media se atenúa. Las organizaciones más progresistas no sólo están permitiendo que sus empleados utilicen las redes sociales en el trabajo, sino que lo promueven.

Según Dave Kerpin, CEO de Likeable “Cada vez más, 2017 verá el auge de la “compañía social”, ya sea porque los equipos o empleados utilicen Slack o Workplace para comunicarse entre sí o que trabajen con LinkedIn para compartir noticias con el mundo, o que incluso  un número cada vez mayor de CEO utilicen Twitter. Hasta las pequeñas empresas utilizan las redes sociales para construir una presencia y administrar sus negocios”.

Employee Advocacy

Cheryl y Mark Burgess, autores de The Social Employee, comparten en su libro hallazgos clave:

  • Un embajador de marca (employee advocate) ofrece el doble de confianza que un CEO.
  • Los empleados suelen tener de promedio 10 veces más conexiones en redes sociales que una marca.
  • Sólo un 33% de los compradores confía en la marca, mientras que el 90% de los clientes confía en las recomendaciones de productos o servicios de las personas que conocen.
  • Los mensajes de marca llegaron a un 561% personas más cuando los compartieron los empleados frente a los mismos mensajes compartidos a través de los canales sociales corporativos.
  • Los mensajes de marca son compartidos 24 veces más frecuentemente cuando son distribuidos por los empleados frente a la marca.
  • El 98% de los empleados utilizan al menos una red social personal, y en ésta el 50% ya está publicando noticias de su empresa.

Predicar con el ejemplo

Si eres un líder senior en una organización, conviértete también en un líder en el uso de social media. Según MSLGroup, el 77% de los compradores tienen más probabilidades de comprar a una empresa cuyo CEO utiliza las redes sociales.

Y de acuerdo con Weber Shandwick, los CEOs sociales son mucho más propensos a ser visto como buenos comunicadores, en comparación con CEOs menos sociales (55% frente a 38%, respectivamente). Si eres un líder y realmente quieres dejar marca en tu organización, abrazar una cultura social y tomar la iniciativa en tu empresa te ayudará a destacar, y también que dará a tu empresa una ventaja competitiva.

Y si eres un líder RR.HH, los beneficios son demasiado grandes para ignorarlos. Según el Altimeter & LinkedIn Relationship Economics 2014, los empleados de las empresas socialmente comprometidas tienen:

  • 57% más probabilidades de alinear el compromiso de los social media con más oportunidades de ventas
  • 20% más probabilidades de permanecer en su empresa
  • 27% más probabilidades de sentirse optimistas sobre el futuro de su empresa
  • 40% más probabilidades de creer que su empresa es más competitiva

Conviértete en un líder de base

Aunque no pertenezcas al staff directivo, puedes utilizar tu experiencia social para mejorar la marca de tu empresa y tu perfil personal. No tienes que contestar cada opinión (la sobreexposición es negativa), pero sí compartir contenidos de valor y relevantes sobre una base consistente. Ser parte de la conversación significa invertir algo de tiempo discutiendo ese contenido. Añade tu punto de vista, explicando por qué el contenido es valioso para tu audiencia. Si la mayoría de tus seguidores son empleados de junior, eso es positivo: estarás creando adhesiones y haciendo que todos salgan ganando.

Ya lo ves, el auge del empleado social, del empleado conectado, es imparable.

Imagen: Unsplash. Llywelyn Nys