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Unas claves y una historia para tu próxima reinvención profesional, por @CelestinoMz

En el transcurso de tu vida, habrá momentos buenos y momentos malos, momentos en los que te parecerá que eres invencible y momentos en los que te sentirás derrotado e inútil. Los momentos en los que te crees invencible no duran mucho, así que deberías disfrutarlos y saborearlos porque enseguida encontrarás algo que te recordará que estás subido en una montaña rusa, y que pronto volverás a bajar. Sin embargo, superar los momentos en los que te sientes derrotado e inútil es mucho más difícil.

El Síndrome de la Reinvención Abrupta

Un clásico de estos momentos duros es el del despido de un trabajo, y no es menos duro si hablamos de un despido directo o de un despido interior. De un día para otro, pasas de ser valioso en una organización a sentirte desplazado y a dudar de ti mismo, de tus conocimientos y de volver a encontrar una ocupación en la que te sientas realizado. He conocido a muchas personas en esa situación y, la gran mayoría, corren el riesgo de caer en lo que llamo el Síndrome de la Reinvención Abrupta.

Este peligroso síndrome arrastra a las personas que lo sufren a reinventarse, algo muy común en esta situación, pero cortando repentinamente con su entorno profesional anterior y enfocándose en un área generalmente muy alejada de la que ha conocido y dominado hasta entonces. Por ejemplo, hace unos años conocí a varios excelentes vendedores intentando transformarse en diseñadores de páginas web o en community managers. Como era previsible, les fue imposible empezar desde cero en sectores tan competidos y volvieron a su ocupación de vendedores “a la vieja usanza”, sin haber sacado partido de aquella experiencia y con la frustración de volver a un entorno del que había intentado escapar.

La reinvención profesional no es fácil de gestionar, y las más exitosas suelen venir de la hibridación de nuevos conocimientos y experiencias anteriores. A mi alrededor tengo muchos ejemplos de reinvenciones profesionales exitosas, pero he elegido dos de estos casos por ser los que he vivido más de cerca y porque son bien conocidos.

Casos reales de reinvención exitosa

Eva Collado y Guillem Recolons pueden decir que se han reinventado profesionalmente de manera exitosa. Eva es una de las expertas en gestión del capital humano más solicitadas por empresas de España y Latinoamérica y Guillem es uno de los pioneros y referentes en personal branding a nivel nacional. Pero como sucede en la mayoría de casos que eligen el camino de la reinvención profesional, han trabajado muy duro y durante mucho tiempo para conseguir estos éxitos y han tenido que superar muchos obstáculos en el camino.

Eva era responsable de desarrollo de recursos humanos en una multinacional de e-commerce y Guillem era publicitario en una importante agencia de publicidad cuando se vieron en la encrucijada que supone tomar la decisión de reinventarse profesionalmente. Para los dos, el camino fácil hubiera sido seguir año tras año haciendo lo mismo en otras empresas iguales a las que dejaban pero, incluso con buenas ofertas sobre la mesa, decidieron tomar el camino difícil.

Sin embargo, sabían que tenían que comenzar por adquirir nuevos conocimientos y potenciar ciertas habilidades así que, una vez definidos sus propios entornos de aprendizaje, decidieron perfeccionar sus habilidades digitales, comerciales, de autogestión y de networking. Como aseguran Eva y Guillem y como demuestran sus trayectorias profesionales, la suma de experiencia, nuevas competencias y conocimiento de nuevas tendencias del sector en el que te quieras enfocar son la llave de tu futuro y la clave de la reinvención profesional.

Unas claves para tu camino

Como te puedes imaginar, este es un proceso largo y que conlleva un grandísimo esfuerzo, así que será muy importante que no te precipites y que elijas bien la dirección de la reinvención y los conocimientos que habrás de sumar para llevarla a cabo. Además, tienes que tener paciencia porque los resultados no llegan el primer día y una mala elección puede encasillarte después en un área en la que en realidad no vas a encajar.

Seguramente esto no es lo que quiere escuchar una persona que está pensando en reinventarse profesionalmente. Es difícil pedir paciencia y fe en uno mismo a una persona que se siente derrotada e inútil, que se ve como una piedra abandonada en un camino.

Una historia para no olvidar

Por eso quiero contarte una historia. Una historia real que comienza así, con una piedra abandonada en un camino, una piedra más en un montón de piedras desechadas de una mina de diamantes en Sudáfrica, una piedra más hasta que Julie, una niña de 9 años, reparó en ella mientras jugaba por la zona.

Julie no tenía mucho más para jugar que aquel montón de piedras. De hecho, no tenía mucho más en la vida. Sus padres habían muerto, sus hermanos trabajaban como esclavos en la mina de diamantes y de ella solo cuidaba su tío discapacitado.

Como sospechó su tío en cuanto Julie le entregó aquella piedra que le había llamado la atención, lo que había dentro de la roca iba a cambiar sus vidas y también la historia de la joyería ya que, hasta entonces, nunca se había encontrado un diamante tan grande. Con un peso de 890 quilates, desde entonces se le conoce como el diamante Incomparable.

Tras varias compras y recompras, el diamante Incomparable en bruto acabó en Nueva York. Si la historia de su hallazgo había sido curiosa, no lo fue menos la del proceso de corte, tallado y pulido. Esta delicada tarea le fue encargada a Samuel Black, un reconocido experto en el facetado de diamantes.

Durante los cuatro años en los que estudió la piedra, Black tuvo que tomar varias decisiones. La más importante fue la de renunciar a cortar el diamante más grande del mundo, que habría de superar los 530 quilates del Cullinan I, para evitar el alto riesgo que presentaba la operación en una piedra de forma tan irregular. Finalmente optó por cortar una piedra de 407 quilates y otras 14 piedras más pequeñas.

diamante incomparable

Los 890 quilates del Incomparable en bruto, y una vez tallado con 407 quilates. Fuente: famousdiamonds.tripod.com

Así y todo, el Incomparable es el cuarto diamante más grande de la historia y el más grande de los diamantes café. A finales de los 80 salió a subasta por unos 20 millones de dólares, aunque no encontró comprador y actualmente su valor estaría por encima de los 55 millones de euros.

Me gustaría que no olvidaras esta historia si estás pensando en una reinvención profesional y que pensaras en ella la próxima vez que te sientas derrotado e inútil. Aunque en ese momento será difícil que creas en ti mismo, recuerda que hasta el diamante más grande necesita de alguien que sea capaz de ver su potencial para ayudarle a brillar y de tiempo para ir puliendo las aristas, así que confía en ti y no te precipites a la hora de elegir qué quieres ser en el futuro.

Si dejas marca es por los demás, por @jordicollell

Las personas podemos elegir, y es una facultad exclusivamente nuestra. Y me refiero a Elegir en mayúsculas no a las pequeñas decisiones cotidianas que aplicando criterios objetivables podrían ser tomadas de manera mucho más precisa por una máquina si no a las decisiones trascendentales. Nuestro poder de decisión es tan elevado que hasta podemos convertirnos en cosas, en artefactos o en monigotes.

Desde que nacemos dejamos marca

Todo esto viene a cuento por que esta semana con los amigos Andrés Pérez Ortega y Pablo Adán nos hemos propuesto aclarar el concepto de lo que es la marca personal, que es una de las únicas cosas sobre las que no podemos elegir. Nos guste o no nos guste desde que nacemos dejamos marca y aunque nos empeñemos en lo contrario no podemos evitarlo.

La marca, aunque a Pablo le pueda parecer confuso, es la huella que dejamos en los demás en su expresión más literal porque es el rastro seña o vestigio que deja alguien o algo y también es una impresión profunda y duradera que son conceptos usados por la Real Academia para, entre otros, definir la palabra huella.

Si tiene sentido hablar de marca es porque existe un lugar donde dejarla, es porque los demás existen y, nos guste o no, sin ellos hablar de marca sería simplemente un sinsentido.

La cosa va tan en serio que antes de que nosotros nos conozcamos, antes de que tomemos consciencia de quienes somos, de nuestra identidad, los demás ya lo han hecho porque cuando nacemos descubrimos la presencia de los demás antes de darnos cuenta de nuestra propia presencia y esto es algo que es inherente a la condición humana. Así pues dejamos huella porque no estamos solos.

A través de los demás acabamos descubriéndonos y descubriendo el entorno que nos rodea, que llamamos el mundo y aquí llega la segunda etapa de toma de consciencia cuando nos damos cuenta de que con nuestros actos podemos cambiarlo. Dejamos marca en el mundo.

Pero para cambiar el mundo se necesita algo más que la voluntad de hacerlo, porque las buenas ideas al fin de cuentas son esto, ideas. Y es en esta instante cuando tomamos consciencia de que hemos de definir un proyecto que nos permita ejercer esta facultad transformadora y al mismo tiempo dejar un legado. Porque también nos damos cuenta que somos singulares y que tenemos un papel que cumplir y que en la medida que lo hagamos seremos felices. Dejamos marca porque tenemos un proyecto que evidentemente hemos de comunicar porque, recordemos, todo este lío se ha montado porque no estamos solos.

Cuando decimos que la marca personal no se crea estamos en lo cierto y también cuando añadimos que tampoco se destruye porque ambas cosas no están en nuestras manos, hasta después de haber muerto podemos seguir dejando huella.

En algún momento de nuestra vida tenemos la posibilidad de tomar consciencia de nuestra identidad y de la huella que hemos dejado para gestionar la que vamos a dejar en el futuro , igualmente podemos decidir no hacerlo y hasta podemos inventarnos inventarnos un personaje. Podemos escoger entre ser auténticos y ser unos artefactos o unos monigotes sabiendo que si nos decantamos por lo primero tendremos un largo recorrido y si optamos por el resto tarde o temprano se nos verá el plumero y el invento se irá a paseo porque los demás no tienen ni un pelo de tontos.

Ser auténtico, ser fiel a uno mismo, descubrir la propia identidad requiere esfuerzo y ser capaz de renunciar a vivir la vida en las seguras pero monótonas zonas de confort, es una inversión y por esto la marca personal es el arte de invertir en ti como dice el amigo Guillem Recolons.

Y hasta aquí no hemos hablado ni de redes sociales, ni de alisarnos el pelo, ni de la dimensión áurea, ni de hacernos las ingles brasileñas, que son cosas que están muy bien y que puestas en su contexto nos ayudarán a explicarnos, ya sea a través nuestro cuerpo o de nuestras palabras, pero que por sí mismas no son marca personal.

Marca Personal y Antropología en Valencia, por @PabloAdanMico

Era una asignatura pendiente. Yo llevaba años tratando de hacer algo grande con la marca personal en mi tierra, Valencia. El equipo de Soymimarca puede dar fe. Y quien la sigue la consigue. El año del PBLabDay será también el de un gran evento en torno al Personal Branding: Los próximos 17 y 18 de diciembre, en la Facultad de Filosofía, Antropología y Trabajo Social de la Universidad Católica de Valencia, se celebrará el primer evento de marca personal en Valencia, en colaboración con la Cátedra Pavasal de Liderazgo.

Os aseguro que he trabajado a conciencia para lograr una propuesta de variedad con un gran sentido global de lo que significa la marca personal.

El evento será abierto pero es recomendable inscribirse, ya que el aforo es limitado.

Contenido y ponentes

Abrirá el evento el día 17 a las 16,00 h. El Dr. D. Ginés Marco, Decano Facultad de Filosofía, Antropología y Trabajo Social, quien dará paso al inicio de las ponencias:

“Las bases antropológicas de la marca personal” D. Ramón Freixa, Consultor de Comunicación Política y Marca Personal en Latinoamérica.

Después Ami Bondia, hablará de “Marca personal para el emprendimiento y la libertad financiera”.

Paula Franco nos contará su caso personal.

El viernes 18 comenzará fuerte con Guillem Recolons quien realizará la ponencia “Marca Personal: Una propuesta de valor”

Tras Guillem una nueva ponencia: Identidades en busca de sentido en el siglo XXI” con el gran Jordi Collell.

Y después Andrés Pérez Ortega, el referente para todos de la marca personal en España, nos hablará de contenidos para aumentar tu valor de marca.

Para finalizar estas dos jornadas del evento, realizaré un resumen de propuestas clave sobre la importancia y la construcción de una marca personal.

  • Datos de la Jornada
  • Hora: De 16 a 20h (jueves 17) y de 9:30 a 14h (viernes 18)
  • Lugar: Sede San Juan y San Vicente (Jorge Juan, 18)

Agenda

17 de diciembre

– 16:00h Presentación y bienvenida:

Dr. D. Ginés Marco, Decano Facultad de Filosofía, Antropología y Trabajo Social de la Universidad Católica de Valencia.

– 16:30h Conferencia: “Las bases antropológicas de la marca personal”

Ponente: D. Ramón Freixa, Consultor de Comunicación Política y Marca Personal en Latinoamérica. www.ramonfreixa.com

Presenta: Dr. D. Ginés Marco, Decano Facultad de Filosofía, Antropología y Trabajo Social.

– 17:15 Conferencia: “Marca personal para el emprendimiento y la libertad financiera”

Ponente: Dra. Dña. Ami Bondia, Periodista especializada en Personal Branding e Inteligencia Emocional. Profesora en la U. Rey Juan Carlos y colaboradora de “Emprende” (TVE-1).

Presenta: Dra. Dña. Elisa Regadera, Periodista y profesora de la Facultad de Filosofía, Antropología y Trabajo Social de la Universidad Católica de Valencia

– 18:00h Coffee Break

– 18:30h Caso práctico: “Paula Franco”- www.paula-franco.com

Ponente: Dña. Paula Franco, Diseñadora y Empresaria.

Presenta: Dña. MªÁngeles Cubells, Consultora de Imagen Personal en Fundación COSO – Moda.

– 19:15 Mesa Redonda: El liderazgo en la Marca Personal.

Presenta y Modera: Dra. Dña. Elisa Regadera

Intervienen:

  • Dña. María Ángeles Cubells
  • Dra. Dña. Ami Bondia
  • Ramón Freixa
  • Dña. Paula Franco

18 de diciembre

– 9:30 Conferencia: “Marca Personal: Una propuesta de valor”

Ponente: D. Guillem Recolons, Personal Brander y socio de Soymimarca. Profesor de postgrado Personal Branding Blanquerna y del Posgrado en Social Media en Tecnocampus UPF.

Presenta: Dña. Marosa Montañes, Presidenta de Mujeres Periodistas del Mediterráneo.

– 10:15 Conferencia: “Identidades en busca de sentido en el siglo XXI”

Ponente: D. Jordi Collell, Personal Brander y socio de Soymimarca. Director de postgrado Blanquerna y profesor de Publicidad, RRPP y Relaciones Internacionales.

Presenta: Dña. María Bahe: Vicepresidenta Asociación Valenciana de Consultores de Imagen Pública (AVACIP). María Bahe & Co mariabahe.com

– 11:00 Coffee Break

– 11:30 Conferencia: “Cómo crear contenidos multimedia para aumentar tu valor y convertirte en un referente”

Ponente: D. Andrés Pérez Ortega, Consultor de Estrategia Personal en www.andresperezortega.com

Presenta: D. Pablo Adán, Consultor de Marca Personal, fundador de Equipo B12 y profesor de Postgrado UCV www.pabloadan.es

– 12:30 Mesa Redonda: “Imagen pública y Marca Personal en la era digital”

Presenta y modera: Dña. Marosa Montañes, Presidenta de Mujeres Periodistas del Mediterráneo.

Intervienen:

  • Dña. María Bahe
  • Jordi Collell
  • Andrés Pérez Ortega
  • Guillem Recolons

– 13:30h Conclusiones de la Jornada: D. Pablo Adán

– 13:45h Clausura a cargo del Dr. D Ginés Marco

Interesados: enviar mail

El vacío que esconde la apariencia

Estos días la prensa se ha hecho eco de las aventuras de un farsante conocido popularmente como “el pequeño Nicolás” que consiguió engañar a presidentes, reyes y empresarios. Muchas veces las apariencias engañan, pero muchas otras convencen. El caso que nos ocupa es de un joven que consiguió introducirse en las capas más altas de la sociedad y de la política con la apariencia como única arma, y lo hizo de manera continuada durante años hasta que fue cazado por un cúmulo de mentiras que desbordó el vaso. 

Os adjunto un artículo al respecto publicado ayer en el diario Expansión del periodista Tino Fernández en que colaboran Guillem Recolons y Andrés Pérez Ortega, y que analiza la fijación de forma sobre fondo de directivos, empresarios y reclutadores.

¿Sabes venderte como el ‘pequeño Nicolás’?

Como en la vida, en el mercado laboral el papanatismo de ciertas empresas, reclutadores o jefes les lleva a fijarse más en los fuegos artificiales de una persona que en su solidez profesional o el valor que aporta.

Francisco Nicolas / apariencias vacías

Fuente: 20Minutos

Francisco Nicolás Gómez-Iglesias, el joven detenido la pasada semana acusado de estafa, suplantación y falsedad en documento público tras hacerse pasar presuntamente por agente del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), después de haber alternado y fotografiarse con políticos, empresarios, famosos y hasta con el propio rey Felipe VI el día de su coronación, no es sólo una muestra de cómo alguien puede venderse personal o profesionalmente con habilidad. También es un ejemplo de cómo en la sociedad –y por supuesto en el ámbito profesional–, ciertas dosis de papanatismo llevan a fijarse en aspectos que no tienen que ver con la solidez, el valor añadido, la eficacia o la relevancia real. Parece contar mucho más la apariencia, las formas, el envoltorio personal y profesional, o la simple visibilidad.

En el terreno laboral hay quien se dedica a hacer política y tiene como actividad principal salir en la foto. Es evidente que muestran una gran habilidad para ello, pero la cuestión es que muchas organizaciones, además de aceptar esto, lo recompensan. No premian los logros. Quien consigue promocionar allí es un tipo de profesional más visible que sólido y efectivo.

De poco sirve decir que eres el mejor para un puesto si no puedes probar que eres lo que prometes

En el entorno que favorece la aparición de individuos como el pequeño Nicolás, cabe preguntarse si hay expertos porque aparecen en todos los sitios, o están en todos los sitios porque son realmente expertos.

Falsos icebergs

Guillem Recolons, socio de Soymimarca, explica que “hay personajes que consiguen saltarse los protocolos y entrar allí donde se proponen. Utilizan lo que conocemos como labia, buena presencia, pero sobre todo una sensación de seguridad que no admite dudas a quien le acoge. Son falsos icebergs. Se ve lo que flota, pero no hay nada debajo”.

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¿Hay una burbuja 2.0?

 

Esta semana pasada tuve una conversación con Tino Fernández de Expansión sobre el efecto “overpromise” que se produce a menudo en internet con personas cuya imagen 2.0 está muy cuidada pero que luego no se corresponde con la realidad. La charla queda recogida en el artículo de Tino Eres un ‘crack’ en redes sociales pero no sabes buscar trabajo que recojo en este post y que comparto con Andrés Pérez Ortega, Cristina Villanova, Pablo Urquijo y Rafael Alcalde.

Eres un “crack” en redes sociales pero no sabes buscar trabajo

La exaltación del ‘Me gusta’ lleva a muchos de los que buscan empleo a obsesionarse por la visibilidad, por resultar simpáticos y ser populares. No basta con dominar las herramientas tecnológicas, los lenguajes y las formas, olvidando el fondo y la realidad profesional de cada uno. Dar una primera impresión falsa suele decepcionar a quien contrata. ¿Es culpa de los candidatos o de los reclutadores?

Hay que ser diferente. Debes sobresalir del gran montón de candidatos que, como tú, buscan empleo… Esa obsesión por evitar lo convencional en la búsqueda de un puesto de trabajo y dedicarte a nuevas estrategias puede dar resultado, pero también llevan a un error: empezar por la visibilidad personal antes que por la realidad profesional y la relevancia apoyada en hechos.

Hay una exaltación del ‘Me gusta’ que hace que muchos de los que buscan empleo persigan la simple popularidad, o pretendan resultar simpáticos y originales centrándolo todo en las formas y olvidando el fondo. Es lo que algunos llaman la likability.

Parece cada vez más evidente que en la red hay quien dice que sabe hacer de todo, pero no es realmente lo que dice ser. La marca personal que uno construye debe basarse en la autenticidad, porque lo que marca la diferencia es la calidad del trabajo que estás mostrando en las redes y de qué manera las utilizas. Se trata más bien de usarlas como correa de transmisión de lo que puedes hacer.

Se han puesto de moda los videocurrículos “diferentes”; hay verdaderos maestros de las redes sociales, con un dominio de la tecnología, de técnicas de expresión puramente formales que proyectan un efecto viral. En mercados como el estadounidense, algunas universidades y escuelas de negocios animan a sus alumnos futuros candidatos a un primer empleo a embarcarse en la aventura de crear portfolios online, auténticos sitios web personales cargados de originalidad e ingenio, pero que resultan también ineficaces para unos reclutadores cada vez más escépticos. Son apenas fuegos artificiales.

Andrés Pérez, consultor en posicionamiento personal, argumenta que “esta cuestión de la likability resulta estupenda para aquellas generaciones educadas en que lo importante no es aprender o estudiar, sino saber relacionarse y tener buen rollo. La base debe estar en la capacidad para hacer cosas, y en el medio de la pirámide se debe situar la forma de hacerlo. En la parte superior está la likability… Pero si se da la vuelta a la pirámide, ésta no se sostiene.

Visibilidad estéril

El número de seguidores o la popularidad que obtengas en las redes sociales posiblemente ya no sea un elemento diferenciador. Ser muy visible en el mundo 2.0 no te convierte en un buen profesional. Pérez añade que “las redes sociales son un reflejo de todo esto. Parece que todo el mundo quiere gustar y caer bien. Se multiplican los vídeos inspiradores y motivacionales, las solicitudes para apoyar cualquier causa, los niños que ganan concursos de talentos y que hacen llorar a los jurados más duros… Pero todo eso no es más que una mecanización de la likability. Sólo tienes que hacer click en un me gusta para mostrar tu sensibilidad y, sin embargo, cada día cuesta más encontrar contenido valioso y útil”.

El ‘síndrome cupcake’ adorna con cremas y siropes a candidatos que son simples como las magdalenas

El experto sostiene que “una de las cosas que pretende la likability es conseguir sintonía, que es algo distinto a la empatía, que implica entender al otro. La sintonía supone estar alineado con el otro y conectar completamente, pero para conseguir esa sintonía hay que abrirse y ser transparente, íntegro y auténtico. De lo contrario, no es posible conectar. Si quieres conseguir ese vínculo, debes mostrar tus valores y tus intereses, o de lo contrario parecerás un robot o una máquina. El problema es que al hacer eso te vuelves vulnerable”.

Andrés Pérez añade que “de pronto parece que los buenos profesionales son aquellos que son capaces de manejar las relaciones y mantener un buen clima laboral. La razón quizá se deba a que, en teoría, hay muchos profesionales capacitados pero hay muchos menos con esa cualidad de sintonizar. El problema es que tal vez lo que era un medio más para seleccionar a profesionales capacitados se ha convertido en el fin. Es mejor transmitir una imagen de buen rollo y buen talante que estar muy capacitado. Quizá también se deba a que cada día los trabajos son más rutinarios y los títulos son más irrelevantes”.

Tu popularidad en las redes sociales ya no es un elemento diferenciador

Asegura que “el fenómeno de las cupcakes es una metáfora de todo esto, porque han conseguido que un producto relativamente soso como una magdalena (estándares) se convierta en todo un hito a base de adornarlo con cremas, dulces y siropes que lo hacen muy atractivo aunque quizá sea incomible”.

soymimarca.comGuillem Recolons, socio de Soymimarca, explica que el branding personal es la herramienta ideal para resolver los problemas que provoca centrarse demasiado en la visibilidad: “Se trata de conocerte, saber cuáles son tus competencias, hacerte un modelo de negocio e identificar tu misión, visión y valores personales. Y luego puedes poner todo eso bonito y presentable para que lo conozca quien quieras que lo vea, pero no todo el mundo. Estar excesivamente presente en las redes puede ser contraproducente”.

Hay una burbuja 2.0 con hiperinflación de ‘coach’ de imagen y de redes sociales

Habría que preguntarse si los que esgrimen una marca son expertos porque están en todos los sitios o están en todos los sitios porque son expertos. El énfasis en venderse demasiado también puede ser negativo en términos de búsqueda de empleo o para atraer a un reclutador, porque el exceso de publicidad suele predecir un cierto carácter narcisista.

Sólo Imagen

Recolons se refiere además a una burbuja 2.0 en la que hay una hiperinflación de coach de imagen y de redes “obsesionados con preparar mucho a las personas para presentaciones, pero sin dedicarse demasiado al coaching interno. Hay que recordar siempre que tu entrevista de trabajo debe ser acorde con la presentación que has hecho”.

Andrés Pérez explica que “los expertos en marca personal suelen diferenciar entre los estándares y el estilo. Las competencias se refieren a la capacidad de hacer las cosas. Los estándares tienen que ver con la forma en la que haces las cosas. Estilo es la forma en que te relacionas con la gente. Lo primero se refiere a aspectos objetivos y medibles y lo segundo a los emocionales y sentimentales. Por ejemplo, el Dr. House tiene altos estándares pero un estilo deplorable. Esa likability de la que estamos hablando trata de centrarse en conseguir un estilo adecuado. Se trata de algo lógico cuando hay muchos profesionales competentes, bastantes con altos estándares, pero muchos menos con estilo. Quizá podría decirse que la likability es ‘tener buen estilo'”.

¿Es culpa de los reclutadores?

Cristina Villanova, directora de márketing y comunicación de Cátenon, se pregunta quién es el que verdaderamente no sabe utilizar las redes sociales: “Hay ya generaciones que han nacido con Facebook y Twitter, pero muchos reclutadores no conocen los usos que se debe dar a estas redes. Son de otra generación tecnológica“.

Rafael Alcalde, cofundador de Jaratech Social Technologies, coincide en que “muchos reclutadores no saben evaluar los medios sociales. No están formados para valorar un perfil de red social. En realidad, no se trata sólo de saber de reclutamiento. Es necesario ser experto en tecnología, en sociología”… Según Alcalde, los perfiles de quienes se dedican a identificar el talento son hoy mucho más complejos y extensos. Podría decirse que, en general, no existen los adecuados.

Compites con candidatos de todo el mundo. Preocúpate de lo que se sabe de ti

Lo que uno busca no ha variado, pero sí lo ha hecho la facilidad y el acceso a una red mayor. Resulta más fácil recoger información sobre quién es y quién ha sido la gente, y permite identificar personas en otros países y en posiciones que no tienen nada que ver con su pasado. Ahora esto es una commodity. Se transforma la manera en la que las compañías hacen selección y supone una reducción en los ciclos, menores costes de reclutamiento, y la posibilidad de llegar a una audiencia mayor.

Pablo Urquijo, director general de Experis, explica que “lo que espera un reclutador de las redes es captar el talento, y no gestionar la información. Son plataformas para atraer a más gente en menos tiempo”. Urquijo señala que “lo que incluye el 98% de los candidatos en las redes sociales suele ser algo muy limitado”.

Si volvemos a la tendencia quizá excesiva de primar la visibilidad sobre otros aspectos que tienen que ver con lo que uno es realmente en el campo profesional, Cristina Villanova concluye que “ese primer impacto influye en determinados puestos, pero en otros muchos se exige menos originalidad y más contenido”. La directora de márketing y comunicación de Cátenon recuerda que las redes sociales implican un ámbito personal y otro profesional. “Cada parcela es diferente y se debe respetar la libertad y distinción con la que nos relacionamos en cada una”.

Villanova señala que ya no competimos con candidatos del mismo país, sino con otros de todo el mundo. Ahora te pueden identificar desde cualquier lugar y compites con profesionales a un nivel global. Por eso debes trabajar muy bien acerca de lo que se va a saber de ti. Tienes que posicionarte adecuadamente. Es necesario que pongas mucha atención en cómo se van a buscar perfiles como el tuyo y has de preocuparte por el hecho de que sea coherente todo aquello que se puede encontrar acerca de ti”.

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Qué tiene de bueno que no estés en Twitter y en Facebook

 

Hoy compartimos el artículo de Tino Fernández publicado anteayer 12 de marzo de 2014  en el diario Expansión, en el que participo junto con Andrés Pérez Ortega. Esperamos que os guste.

Qué tiene de bueno que no estés en Twitter y en Facebook

¿Es sólo una pose o son los nuevos frikis profesionales? Hay quien piensa que lo raro hoy es no estar en las redes sociales, aunque esta ausencia puede tener beneficios para tu carrera y para tu vida laboral.

No_facebookNo sabrás lo que se siente hasta que no lo hayas probado… Es una sensación muy parecida a la que experimenta quien no sigue la serie de moda o aquel que jamás ha visto un solo capítulo de cualquiera de esos reality shows sobre los que todo el mundo habla. En el trabajo, con los amigos, o en cualquier reunión social serás incapaz de entender los chistes, de seguir la conversación o de interesarte mínimamente por aquello que todos conocen pero que a ti te resulta ajeno. Y hay dos formas de verlo: o eres un bicho raro que no está en este mundo, o te has convertido en alguien verdaderamente distinto y especial.

Esto ocurre también con aquellos que deciden no estar en Twitter, LinkedIn, Facebook o cualquiera de las redes sociales y profesionales. Andrés Pérez Ortega, experto en posicionamiento personal, cree que “hoy está de moda el low cost, y eso significa que ahora está disponible para todo el mundo cualquier cosa que hasta hace poco sólo se podían permitir unos cuantos. Desde el punto de vista profesional, mantenerse fuera de las redes sociales transmite una idea de cierta exclusividad. No eres uno más que ofrece lo mismo que el resto sino que, profesionalmente, tienes algo que aportar que no se encuentra realizando una simple búsqueda en Google”.

 

¿Y el prestigio?

Pero la decisión de no participar en las redes sociales te puede reportar otros beneficios. Andrés Pérez recuerda que “hasta hace poco, estar en Internet te daba prestigio, y de un tiempo a esta parte parece que te lo quita… Emilio Botín, Juan Roig o Florentino Pérez, ¿tendrían el mismo prestigio si se dedicasen a subir fotos de sus empresas a Instagram? ¿Ha mejorado Marcos de Quinto su prestigio profesional por estar en Twitter o esto lo ha debilitado? No estar en dospuntocerolandia te mantiene en el Olimpo de los profesionales, porque los dioses no tuitean”.

En este sentido, el número de seguidores o la popularidad que obtengas en cualquier red social ya no son elementos diferenciadores, porque ser muy visible en el mundo 2.0 no te convierte en un buen profesional. Para que te tengan en cuenta y consigas posicionarte como experto lo más importante es que lo seas realmente.

Tiempo y cercanía

A todo esto hay que añadir la ganancia de tiempo. Según Pérez, “estar en las redes sociales roba muchas horas y te descentra con mucha facilidad. No se trata de lo que inviertes en crear contenidos, sino lo que gastas en comprobar qué dicen sobre ellos. Mantenerse fuera de ellas te proporciona un gran ahorro de tiempo, facilita la concentración y te ayuda a centrarte en aquellos que tienes más cerca”.

Guillem Recolons, socio de Soymimarca, coincide en que una mayor productividad y eficacia pueden ser consecuencias positivas para quienes deciden no estar en las redes sociales: “No quiere decir que no se pueda adquirir conocimiento a través de ellas, pero si hay estudios que aseguran que la estancia media en estas redes es de 35 a 40 minutos diarios, ese dato cuantifica el tiempo que puedes ahorrar o ganar. Pero, sobre todo, quien toma la decisión de prescindir de las redes sociales puede hacerlo para trabajar más sus relaciones offline”. Aquí entra en juego la cuestión de que la influencia en las redes no tiene sentido si no se tiene una vida real. Andrés Pérez afirma que “aunque no se puede generalizar, ver el mundo tras una pantalla acaba consiguiendo que veamos todo desde el punto de vista de las redes sociales, y es muy tentador pensar que lo que ahí se dice es lo real. Mantenerse fuera de ellas permite estar más cerca del mundo real y tener una visión más pegada al suelo”.

Recolons añade que “hay gente con éxito en Internet que no tiene nada detrás, y viceversa. Se pilla siempre al mentiroso y ese castillo de naipes se suele desmoronar”.

Otros argumentos que tienen que ver con la “solidez”, podrían invitar a evitar la presencia en las redes. En este sentido, Andrés Pérez afirma que “la obligación de mantenerse activo en una red social y la facilidad de uso acaban consiguiendo que cometamos errores. Mantenerse fuera de ellas no asegura que no los cometamos, pero al menos no son de dominio público. Estar fuera de internet ayuda a mantener una imagen de solidez y coherencia”.

Lo real

Pérez también cree que mantenerse en el mundo real “facilita el control de lo que dices y lo que haces y permite tomar medidas correctoras y controlar los daños. Sin embargo, comunicarse en las redes sociales fomenta el descontrol, los malos entendidos y los críticos viscerales”.

Guillem Recolons añade que “es mejor no mantener un perfil en redes sociales que tener uno malo, sobre todo de cara a la propia reputación. Ante la posibilidad de no saber gestionar la parte de comunicación de tu marca personal es mejor no estar en los medios sociales”.

Andrés Pérez concluye que existe una tendencia a confundir que algo sea accesible en las redes sociales con estar disponible: “Hasta ahora, acceder a ciertos profesionales era complicado o casi imposible. Hoy, si estás en una red social, cualquiera puede dirigirse a ti para preguntarte o pedirte cualquier cosa. Estar fuera de ellas te ahorra tener que decir que no a desconocidos que creen que debes hacerles un favor sólo por estar ahí”.

¿Crees que por ser una estrella de Twitter te darán un trabajo?

 

Hoy comparto con todos vosotros el artículo de Tino Fernández en Expansión publicado el pasado 5 de Enero del 2014  en el que aparezco junto con Andrés Pérez Ortega. 

  ¿Crees que por ser una estrella de Twitter te darán un trabajo?

Que seas –o creas que lo eres– muy influyente en las redes sociales es un argumento válido para que algunas empresas se fijen en ti. Pero la relevancia profesional no se mide por el número de seguidores.

Tu trabajo está en la vida real, no en la red, y la verdera influencia te la dan los contactos reales, porque las decisiones importantes se siguen tomando en los mismos sitios.

Esta evidencia no puede servir en ningún caso para menospreciar el gran escaparate de las redes sociales y profesionales, que hablan de lo que somos, hacemos y sabemos.

Google Images

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A ellas acuden cada vez más compañías para buscar candidatos y comprobar información sobre ellos. The Wall Street Journal hablaba recientemente del reclutamiento social (social recruiting) como un concepto de moda en el universo de la selección, y ponía el ejemplo de compañías como Accenture, “que va un paso más allá en el reclutamiento de candidatos basándose en la actividad e influencia de éstos en las redes sociales”.

Accenture, como muchas otras compañías, empieza ya a aplicar estrategias de selección que en el futuro llevarán a muchas organizaciones a fijarse más en la actividad durante la última década en redes sociales que en el propio currículo de los candidatos. Desde Accenture en España recuerdan sobre esta mención del Journal que los programas de referencias son una de las principales fuentes de incorporación de talento a la compañía.

En nuestro país también está disponible desde mayo de 2013 el programa Get Referred, que permite a los candidatos saber con quién están conectados éstos en Facebook o LinkedIn dentro de Accenture para que sirva de referencia para el puesto. “Si el candidato es referenciado y finalmente es contratado, la persona que le recomienda puede recibir un bono económico en función del perfil profesional del elegido”.

Andrés Pérez Ortega, experto en posicionamiento personal, se pregunta cuántos influyentes del mundo real están en el mundo 2.0, y cuántos expertos 2.0 lo son realmente en la vida común. Cree que el número de seguidores o la popularidad que obtengas, no sólo en Twitter, sino en cualquier red social, “ya no es un elemento diferenciador. Ser muy visible en el mundo 2.0 no te convierte en un buen profesional“.

Lo que marca la diferencia, según Pérez, es “la calidad del trabajo que estás mostrando en esas redes y de qué manera las utilizas. Se trata más bien de usarlas como correa de transmisión de lo que eres capaz de hacer”.

Las redes sociales te permiten dar muestras reales de tu trabajo, generando confianza y eliminando barreras de incertidumbre. Esto da consistencia a tus palabras proporcionando hechos, sin olvidar que Internet permite –e incluso potencia– la creación de perfiles falsos, inflados o inventados. Cabe preguntarse si los que esgrimen una marca son expertos porque están en todos los sitios o están en todos los sitios porque son expertos. Lo cierto es que el énfasis en venderse demasiado también puede ser contraproducente en términos de búsqueda de empleo o para atraer a un reclutador, porque el exceso de publicidad suele predecir un cierto carácter narcisista.

Embajadores

Guillem Recolons, socio de Soymimarca, coincide en que “en la red hay quien dice que sabe hacer de todo, pero no es realmente lo que dice ser. La marca personal que uno construye debe estar basada en la autenticidad“.

Recolons advierte sin embargo que un índice de influencia en redes sociales no siempre se valora de forma positiva. Estos influecers son personas muy metidas en la conversación que, a juicio de Recolons, “demuestran una influencia en la red, aunque aún hay compañías que descofían de ese protagonismo”.

El experto explica que de manera lenta y progresiva las organizaciones se van dando cuenta de que resulta cada vez más difícil frenar el hecho de que la gente con talento desarrolle una identidad fuerte. Dan Schawbel, socio director de Millennial Branding y autor del bestseller Me 2.0, asegura que “el escenario económico obliga a que cada uno sea un experto en su campo. Cada vez más, es necesario ser creativo para distinguirse de los demás. Tu gente es tu marca, y una compañía debe decidir si finalmente permite a sus empleados este tipo de evangelización”.

Recolons coincide en la necesidad de que las empresas vean a sus plantillas como embajadores de su propia marca, porque de lo contrario corren el riesgo de perderlos para otras organizaciones. Asegura que todo esto “depende de la cultura corporativa de la compañía, y hoy la precaución manda más que la decisión de correr riesgos”, por el miedo a que aquellos que más influyen en las redes puedan contaminar lo que siempre se ha hecho en la empresa. El socio de Soymimarca concluye que “muchas organizaciones quieren que sus empleados hablen bien de ellas, pero no se atreven a darles herramientas para que lo hagan, sobre todo en horario de trabajo”.

Apoyo una nueva era en el negocio de la selección Es evidente que cada vez más reclutadores se hacen expertos en bucear en la vida que los posibles empleados muestran en la red. Estrategias como las que define ‘The Wall Street Journal’ sobre Accenture revelan la autosuficiencia creciente que las compañías poseen ya en términos de selección y captación de talento, si consiguen dominar y utilizar las redes para este propósito. Lo que uno busca no ha variado, pero sí lo ha hecho la facilidad y el acceso a una red mayor. Resulta más fácil recoger información sobre quién es y quién ha sido la gente, y permite identificar personas en otros países y en posiciones que no tienen nada que ver con su pasado.

Ahora esto es una commodity. Hoy el poder de recomendación es tremendo. Igual que en los portales que clasifican y recomiendan cines, restaurantes u hoteles, esto mismo llega a los procesos de selección. Es una “tercera dimensión” que se refiere a la capacidad relacional del sujeto y a la influencia que tiene la recomendación. Estas redes permiten obtener mucha más información de la que se consigue con una entrevista personal. La duda está en si se trata de una amenaza real para las empresas de selección y los cazatalentos; si se puede cerrar directamente el proceso en la web. Se transforma la manera en la que las compañías hacen selección. Supone una reducción en los ciclos, menores costes de reclutamiento, y la posibilidad de llegar a una audiencia mayor.

Tino Fernández / Expansión

Personal Branding en 2014: La consolidación

 

Muchos hablamos hace un año de 2013 como un año clave para el Personal Branding. Y no nos equivocamos. Analizando las alertas de Google sobre el tema, vemos que cada vez es mayor el interés por la estrategia personal para definir y alcanzar unos objetivos con éxito.

En 2013 han aparecido nuevos profesionales que se unen a los que hace algunos años que estamos en esto. Unos son pura fachada, colocan “personal branding” porque creen que está de moda, pero detrás no hay nada serio. Pero también ha surgido nuevas voces a tener muy en cuenta en este panorama.

Nuestro resumen del 2013 pasa necesariamente por dos grandes hechos:

  1. La tímida entrada del branding personal en el territorio de la empresa
  2. El lanzamiento del primer Posgrado universitario en Personal Branding

En las empresas el personal branding aun genera desconfianza, ya que muchos creen que es algo que compite contra el corporate branding. Nada más lejos: si tenemos en cuenta que las empresas son personas, el estímulo del personal branding en la empresa no puede hacer otra cosa que reforzar la corporación y sus lazos con sus stakeholders. Unir empresa y cliente en “la conversación” del mercado es una de las tareas de los programas de embajadores de marca que se aplican en el personal branding empresarial.

Foto: Majopez

Foto: Majopez

El Posgrado en Personal Branding de la Universitat Ramon Llull / Blanquerna Comunicació se lanzó con éxito el pasado 19 de noviembre. Se trata de una modalidad mixta online y presencial que permite que muchos estudiantes del otro lado del atlántico puedan seguir el posgrado. Aunque la matrícula sigue abierta unos días más, en junio de este 2014 saldrá la primera promoción de “personal branders”, lo que nos llena de alegría, ya que como sabéis Soymimarca ha colaborado en la creación, coordinación y dirección del curso.

Y volviendo al título, hablemos de presente y de futuro. Para el Personal Branding en 2014, vemos que cada vez son más profesionales los que deciden tomar las riendas de su marca y no dejar que sean “otros” los que la dirijan. Esto está sucediendo también en las empresas. La consolidación del personal branding está relacionada con la realidad de que todos somos diferentes y todos tenemos propuestas de valor. Ya no queremos ver el partido desde la butaca de casa, lo queremos jugar en la cancha.

¡Feliz 2014!

PD: Por si te perdiste nuestro regalo de Navidad, aquí lo tienes. (ya lleva 6.000 descargas). Enlace al e-book gratuito Soy mi marca o no soy nada

Nuestro regalo de Navidad: el eBook “Soy mi marca o no soy nada”

 

El eBook que regalamos la Navidad anterior, “Es algo personal” se acerca ya a las 300.000 descargas (sí, trescientas mil). El listón se ha situado muy alto, así que el eBook regalo de este año 2013, además de incluir nuevos autores, va prologado nada menos que por Andrés Pérez Ortega, el sherpa de la marca personal.

Este año el título es algo agresivo, lo reconocemos. “Soy mi marca o no soy nada” es un manifiesto sobre la marca personal que recoge los mejores textos del blog Soymimarca durante 2013, escritos por Jordi Collell, Guillem Recolons, Aléxia Herms, Xavier Roca Torruella, Celestino Martínez, Javier Zamora Saborit, Olga Villacampa, Neus Fornells, Pablo Adán Micó, Carme Gibert, Gian-Lluís Ribechini, Pau Hortal, Paula Fernández-Ochoa, Pau Samo y Alejandro Capparelli. Casi nada

En el eBook del primer año, “Personal y transferible“ y el del segundo “Es algo personal” los artículos se habían clasificado en función de las tres partes del iceberg de marca personal: autoconocimiento, estrategia y visibilidad. En el nuevo eBook “Soy mi marca o no soy nada” hemos añadido además una sección dedicada al branding personal en la empresa.

Esperamos que lo disfrutéis. Sólo tenéis que hacer un click en la imagen. Feliz Navidad!

 

Personal Branding es el arte de invertir en ti

 

Compartimos con vosotros la entrevista realizada por Javier García Barros, autor del libro “Haz, marca personal para personas” a Guillem Recolons a través del Blog Siempre con algo en la cabeza

 

JG: Dentro de la cantidad de cosas que has vivido en tu carrera profesional, me llama mucho la atención que después de casi 20 años trabajando “para otros” decidieras emprender tu propio proyecto ¿Cuál fue la razón principal que te motivo a HAZerlo? 

GR: El despido podría haber sido el elemento detonante y el ansia de cambio el elemento motivante. Tras una carrera de éxito en agencias “de otros”, llega un momento en que me despiden. Ahí hay dos salidas:

1. El mundo se viene abajo. Te vas a la cola del paro y te pones a buscar trabajo.

2. La vida sigue, y 24h después del despido estás firmando ante notario la constitución de tu propia compañía.

Opté por la segunda, y volvería a repetirlo una y otra vez.

 

Guillem_RecolonsJG: Por si fuera poco, tiempo después fundaste soymimarca. ¿Por qué iniciar un nuevo proyecto si el que tenias funcionaba? Muchos quizás no hubiéramos arriesgado otra vez.

GR: Creo que la clave está en la propia pregunta, en el concepto de proyecto. El nuevo formato laboral se basa más en proyectos y clientes que en abstracciones como “compañía”. Trabajando solo podía llegar a cubrir una parte muy amplia del personal branding, pero me faltaba una pata: el área de autoconocimiento.

Además, me aburre bastante la acción comercial. Por todo ello creí necesario unir fuerzas con uno de los mejores coach de marca personal que conozco, Jordi Collell.

 

JG: Sé por experiencia propia que los inicios son difíciles ¿Cómo superaste en ambos proyectos esos momentos?

GR: Te parecerá simple, pero la ilusión y la convicción del proyecto eran el aliciente para seguir.

Además, redacté mi propia estrategia personal, mi visión, mi misión, valores, objetivos, targets, mensajes, partners, plan de comunicación. Me pregunté dónde quería estar en 10 años. Trabajé escenarios y estoy en el camino.

 

JG: ¿Ha sido duro el camino recorrido desde ese día que te “invitaron a irte” hasta hoy? ¿Has tenido ganas de abandonar alguna vez?

GR: No, y eso que entre medio sufrí otro fracaso.

En 2007 abrí la delegación española de TVLowCost, una agencia especializada en campañas TV. No funcionó, la cerramos en 2009, ya que en España el concepto low cost no representaba nada nuevo. Acumulo dos fracasos, y eso ayuda mucho a generar nuevos enfoques.

Un país como España penaliza el fracaso, pero créeme, es una lección de vida por la que creo que hay que pasar.

 

JG: Uno de los principales obstáculos que tenemos es “el miedo al fracaso” ¿Qué pasa si alguna de tus iniciativas/productos no funciona? ¿Cómo reaccionas?

GR: No pasa nada. Al contrario, aprendes. Recuerdo una campaña cuyo cierre era “The more we listen, the more we learn. And the more we learn, the more we can help”.

Creo que hoy no sería un consultor creíble si no conociera lo que NO hay que hacer. Y no supiera escuchar.

 

JG: Tu experiencia es muy inspiradora para mucha gente qué después de bastante tiempo trabajando se ven en la calle ¿Cómo le animarías a seguir hacia adelante, a actuar?

GR: La clave es hacerse un plan. Todo pasa por ahí, hay que dibujar una hoja de ruta, tener claro un norte, una meta, un sueño. Levantarse por la mañana sin tener una misión a corto y a medio plazo desmotiva y desanima a cualquiera.

 

JG: Para mi la marca personal es la mejor herramienta para HAZer, para actuar. ¿Cómo definirías la marca personal? ¿Cuáles son su principales ventajas?

GR: Utilizo a menudo una definición emocional “Personal Branding es el arte de invertir en ti”.

No considero el personal branding como una ciencia, lo considero una inversión a futuro, algo que, bien gestionado, nos podrá llevar al lugar que visualizamos como objetivo en un plazo razonablemente largo.

Además, y como díría el poeta griego Kavafis, no se trata solo de llegar a un lugar deseado, también hay que saber disfrutar de la travesía.

 

JG: Uno de los principales “peros” que argumentan muchas personas para empezar a desarrollar su marca personal es la exigencia de resultados en muy breve espacio de tiempo ¿Cómo vencer esas urgencias?

GR: Con una frase sencilla: Si no gestionas tu marca, otros lo harán por ti. Eso puede llevar algún tiempo, pero que alguien te destruya es cuestión de minutos.

 

JG: Con estás charlas quiero inspirar a la gente HAZer, a moverse, a no quedarse quieta ¿Qué le dirías a esa persona que lleva tiempo con una idea en la cabeza pero no se atreve a dar el paso?

GR: No tengas miedo al ridículo, no tengas miedo al fracaso, no te expongas sin haberte trazado un plan, y cuando lo tengas, lánzate con paracaídas.

Al principio puede dar cierta sensación de vértigo, pero siempre será mejor eso que la falsa comodidad del sofá (metáfora de la zona de confort). Recuerda que todo deja marca. Y mantente siempre, siempre, siempre con algo en la cabeza ;-)

 

JG: Guillem, muchísimas gracias por pasarte por mi casa en la red. Ha sido un enorme placer y sé que tu historia y experiencia va a servir de ayuda e inspiración a mucha gente. ¡Gracias!

GR: Gracias a ti, Javier por esta oportunidad de conectar con tus seguidores.