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¿A cuánto está el kilo de influencer?, por @CelestinoMz

Internet en general, y las redes sociales en particular, son fenómenos masivos y globales, cuyas ventajas ya casi no hace falta explicar. Estas ventajas, o al menos alguna de ellas, han sido apreciadas rápidamente por aquellos que quieren usar estas plataformas para vender productos o servicios, de manera directa o indirecta.


El asalto 2.0

Muchos de ellos han entrado en el mundo 2.0 sin haber hecho el esfuerzo de entenderlo, sin comprender que en este entorno las reglas del juego son diferentes y, lo más grave, sin darse cuenta de que el territorio en el que han irrumpido pertenece a las personas que lo sustentan con sus interacciones.

Ignorando todos estos puntos, con el punto de mira puesto en la venta y el cargador repleto, entran y disparan a todo lo que se mueve, con los resultados que podemos imaginar.

Tras una primera experiencia más o menos desastrosa, algunos de estos francotiradores han visto una solución al desinterés que sus técnicas de asalto 2.0 han provocado entre su público potencial. Al fin creen haber encontrado el vehículo que les llevará a ese filón, que alguien les ha hecho creer que existe, de clientes alrededor del mundo, deseosos de emplear su dinero en la primera tienda online, u offline, que encuentren.

Esta solución, como muchas otras que provienen del mundo del marketing, tiene un nombre en inglés: influencers.

Qué es un influencer

Un influencer es una persona que tiene a su alrededor una comunidad de personas que le consideran relevante en una o varias áreas de conocimiento, sobre las cuales, por su autoridad en la materia, tiene capacidad de influir positiva o negativamente.

Este fenómeno no es nuevo, mucho menos el mundo del marketing, donde los prescriptores o embajadores de marca existen desde hace décadas.

La gran diferencia de los influenciadores 2.0 es que estos pueden ser personas de a pie, casi anónimas fuera de su entorno específico y que, en muchos casos, ni siquiera trabajan en el área de conocimiento que dominan. Por ello, muchas de las marcas y vendedores francotiradores han visto una gran oportunidad en ellos para llegar al cliente objetivo con mucho menos presupuesto que con otras acciones tradicionales y con mayor efectividad.

Nuevamente, sin hacer el más mínimo esfuerzo en conocer las particularidades de estas personas, han vuelto a coger el arma y a disparar indiscriminadamente.

¿A cuánto está el kilo de influencer?

Así, bloggers y personas con un buen número de seguidores en alguna red social son requeridos a diario por cualquiera que venda su producto o que haya lanzado una aplicación, para que éstos sirvan de plataforma publicitaria, por supuesto gratuita.

Ni siquiera tienen en cuenta si el blog o la línea editorial del influencer en cuestión tiene la más mínima relación con su producto, simplemente disparan a diestro y siniestro, directamente o a través de agencias creadas ex profeso.

Estas agencias, por otro laso, facturan sus servicios a los clientes correspondientes, mientras tratan de “comprar” la difusión de sus contenidos en las plataformas de los influencers con cuatro canapés servidos en el evento de turno y una foto en la sección de crónica social del periódico local.

Pero, con todo, no es esta la peor de las proposiciones que suele recibir un influencer. A veces, alguna empresa, generalmente pequeña o mediana, contacta con el influencer para preguntarle directamente cuántos seguidores le puede conseguir.

Que los influencers tengan un número de seguidores con cierta disposición a escuchar lo que éste tenga que decir no significa, aunque pueda haber casos, que se vendan al mejor postor.

Un influencer es una persona que ha dedicado muchas horas y esfuerzo para ganarse una reputación y el reconocimiento de sus seguidores y, por esa razón, valora especialmente su credibilidad, actuando con la mayor coherencia posible. Esto no quiere decir que no esté dispuesto a conocer un producto, aplicación o servicio de forma gratuita o a cambio de una compensación económica: lo hará si lo considera coherente con su línea editorial y si cree que su opinión puede ser relevante para su comunidad, pero difícilmente va a acceder a convertirse en un vehículo publicitario y, mucho menos, en un reclutador de seguidores a sueldo.

De la misma manera que las redes sociales han multiplicado las posibilidades de relacionarse con el cliente potencial, el influencer marketing puede ser otra buena posibilidad de hacerlo, pero en los dos casos debe plantearse una estrategia en la que todos salgan ganando, muy especialmente el cliente objetivo.

Así que, si un día te hacen una proposición como la que he descrito, piensa que tu reputación y credibilidad son lo más valioso que tiene tu marca personal, actúa en consecuencia y… ¡alégrate!, eres un influencer.

Piensa globalmente y actúa personalmente

¡Piensa globalmente y actúa localmente!, es una expresión originaria de los movimientos ecologistas y que posteriormente se trasladó al mundo empresarial. La idea es clara, toda acción humana repercute a nivel mundial. Los ecologistas lo enfocaron al cuidado del planeta y los empresarios a la internacionalización de negocios locales.

Está máxima puede ser adaptada al branding personal, asumiendo el mismo concepto de que cualquier acción humana repercute a nivel mundial.

A la hora de crear una marca personal, es conocido por todos que las herramientas on line acercan los países y propician los contactos. La idea que se quiere trasladar es que actualmente podemos aprovechar el mundo 2.0 como altavoz de nuestra marca personal. No hay que obcecarse en únicamente establecer lazos de negocio en tu localidad, provincia o país, sino ampliar tus posibilidades.

Hay que estar abierto y lanzar un mensaje global que puede ser interesante en lugares del mundo que ni siquiera pensabas que podrían interesar. Lo bonito de construir una marca personal es no cerrarse fronteras, conocer a otros colegas profesionales del cualquier lugar del mundo que nutren tus conocimientos y añaden más valor a tu marca personal.

Linkedin y twitter: Estas dos herramientas son claves para que los conocimientos que demuestras puedan ser aprovechados para contactar con profesionales de tu ámbito de todo el mundo, consiguiendo de forma local trasladar tu marca personal a cualquier rincón del planeta.

Skype: Con esta herramienta cualquier profesional puede contactar con otro desde la comodidad de su despacho o su hogar y seguir tejiendo una serie de líneas de contacto.

Youtube, blog, Web Personal ,Ivoox: Son considerados, por muchos profesionales, como los altavoces de tu Marca Personal al mundo, tus propios medios que te sirven para comunicar tu marca y demostrar tus conocimientos personales y profesionales.

A la hora de construir y desarrollar tu Marca Personal, a la hora de fijarte tu estrategia y tus objetivos, debes pensar globalmente y actuar personalmente. Saber que cualquier acción que se tome, puede tener repercusiones internacionales y ser consciente a la hora de desarrollar uno mismo, su propia marca personal.

Al final de este artículo me tomo una pequeña licencia y me gustaría decir, sobre todo a los jóvenes, que apuesten por crear su marca personal, que apuesten por transmitir lo que saben y lo que valen pero sobre todo, que lo hagan con visión global.