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Plan de comunicación personal: ¿Por dónde empiezo?, por @guillemrecolons

El plan de comunicación personal o plan de visibilidad es la última de las etapas del Iceberg de la Marca Personal, la que conseguirá sacarnos del anonimato o potenciar la impresión y difusión de nuestra marca. Podríamos decir que estamos ante la construcción del tejado de la casa, lo que significa que antes habremos consolidado los cimientos (autoconocimiento) y trabajado en la estructura central (estrategia personal). Si no es así, no sigas leyendo, ya que lanzarte a comunicar sin saber qué decir ir como un pollo sin cabeza¹.

 

Plan de comunicación personal, esquema general

el plan de comunicacion personal / guillem recolons / soymimarca

Infographics by Guillem Recolons / Shutterstock

Arrancando el plan de comunicación personal: Objetivo

Date cuenta que he escrito “objetivo” y no “objetivos”. En personal branding el objetivo es uno: conseguir ser reconocido como… Por el momento no necesitamos recurrir a los objetivos SMART, propios del área de comunicación online.

De manera que a modo de ejercicio, te propongo que rellenes las líneas de puntos:

Convertirme en un referente en …………………………………………………….. en la zona ………………………. y con la especialidad ……………………………. y basando mi propuesta de valor en ……………………………………………………………………

Definiendo al público objetivo (target)

¿Recuerdas cuando trabajábamos el modelo de negocio? Ahí, en la columna derecha, definíamos a nuestros clientes. Es lo que Osterwalder, creador del Business Model Canvas, llama “segmentos de clientes”. En otras palabras, a quién ayudas con tu propuesta de valor.

Aquí se trata de definir a quién nos dirigimos, qué segmentos son prioritarios. Se trata de detallar a los que ya son clientes y a los que nos gustaría que lo fueran (potenciales). A modo de ejercicio, escribe 10 empresas que te gustaría que fueran tus clientes. Eso te ayudará a crear un plan para llegar a cada uno de ellos.

En clientes potenciales, es clave que una vez identificados, los prospectemos. Para ello podemos utilizar directorios en papel, revistas sectoriales, directorios online, Linkedin, Twitter…

Prescriptores, socios clave, influencers…

¿Recuerdas cuando trabajábamos el modelo de negocio? Ahí, en la columna izquierda, ahí definíamos a nuestros socios clave, las personas que nos pueden ayudar a llegar a nuestros clientes, nos conocen. Pueden dar fe de que somos buenos en lo nuestro, pueden recomendarnos, abrir puertas. Todos sabemos que es más fácil llegar a un nuevo cliente a través de alguien que a “puerta fría”.

Vale la pena destacar que el mejor prescriptor es un cliente satisfecho, así que yo empezaría por aquí, sin duda. La pregunta es muy sencilla:

En base a la experiencia que tuvimos trabajando juntos, ¿conoces a alguna empresa en la que creas que puedo aportar valor?

Mensaje y contenidos, por eso te recordarán

Este capítulo ya debería estar preparado si has trabajado en la estrategia personal, la segunda fase de trabajo del Iceberg. El mensaje viene determinado por la propuesta de valor y por la definición del territorio de marca.

Propuesta de Valor

Para encontrar tu propuesta de valor te puedes hacer estás preguntas:

¿Cómo añado valor a mis clientes / accionistas / jefes / pacientes….?
¿Qué problema soluciono?
¿Qué necesidad puedo satisfacer?
¿Qué salen ganando si me contratan?
¿Qué ofrezco yo adicional, diferente?

¿Un ejemplo? “Puedo organizar un evento que aumentará el tráfico de clientes y tus ventas”

Territorio de marca

Por su lado, el territorio de marca personal es un espacio competitivo donde conceptualmente nuestra marca personal tiene una serie de oportunidades. Definimos qué lugar queremos ocupar en el mercado, cómo queremos competir, y con qué queremos que se nos asocie. Por ejemplo, ¿qué espacio ocupa para tí BMW? ¿Tecnología, diseño o experiencia? Y ahora pregúntate ¿Qué espacio ocupo yo?

Para definir el territorio de marca te aconsejo la lectura de este post de Iván Díaz (Branzai), en el que también se apoya en los 12 arquetipos de Jung para definir un territorio de marca personal.

Construcción del mensaje

Llegados aquí, podemos crear una estructura básica. Luego el trabajo es adaptarla a distintos medios. Una fórmula puede ser

Mensaje = Nombre + Cargo + Empresa + Propuesta de Valor + Territorio de Marca

Hola, me llamo ………………………….. soy ……………………… en la empresa …………………………….puedo conseguir que su negocio / marca alcance ……………………………………………………………….. y baso mi método de trabajo en …………………………………..

Contenidos

Ahora se trata de crear un listado de los 5 temas principales de los que tenemos autoridad. Por ejemplo, si eres interiorista puedes hablar de análisis previos, de espacios, de iluminación, de muebles, de experiencia, de colores…

Y lo más importante, se trata de crear un calendario y planificar esos contenidos en el tiempo y en los medios. Hablaremos de contenidos con más detalle en un monográfico. El tema lo merece. Recordemos que cada vez más nos recordarán por lo que creamos y compartimos.

Medios

De nuevo ¿Recuerdas cuando trabajábamos el modelo de negocio? Sí, cuando definíamos los canales nos referíamos a eso, a los medios. Los que ya utilizamos (si tienen éxito) y lo que no pero deberíamos. Por regla general aquí todo el mundo piensa en internet y las redes sociales, pero hay vida fuera de internet, y recordemos que muchos tratos se cierran con un apretón de manos real.

No se puede recomendar los mismos medios para todo el mundo. A un cantante de rock, por ejemplo, Linkedin puede no aportarle gran cosa a priori. Por eso, para saber qué medios elegir dependes de tres factores:

  1. Qué medios llegan a tus clientes (afinidad). Es el punto clave. Si decides basar toda tu acción de comunicación en Instagram y tus clientes son abogados senior, fracasarás con seguridad.
  2. Presupuesto disponible. Quítate de la cabeza que los medios como blogs y redes sociales son gratuitos. Escribir este post me ha llevado tres horas, y time is money. Si dispones de presupuesto puedes utilizar medios clásicos offline (escribir un libro, aparecer en anuncios de radio, prensa, TV, exterior…), agencias de RRPP para aparecer en medios (formato redaccional). O medios online: banners, redes sociales, web, blog, campañas social media…
  3. Dominio del medio. Sería absurdo tratar de gestionar un blog sin competencias para ello. Así que o descartas, o delegas o te formas. Y lo mismo con redes sociales: No se te ocurra entrar en Twitter sin haber leído algún libro, que los hay. Y vigila si quieres hacer vídeos “busto parlante” o a hablar en público sin haber pasado por un especialista como Alicia Ro, Terry Mclean, Carles Lombarte o Elena Tecchiati.

Como este aspecto da para mucho lo abarcaremos en dos monográficos, uno sobre medios offline y otro sobre medios online.

Un punto importante en comunicación online es definir objetivos S.M.A.R.T., recuerda, Specific (Específico), Measurable (Medible), Achievable (Alcanzable), Result-oriented (Orientado a resultados) y Time-limited (Fecha límite de ejecución).

 

Espero haberte animado a crear tu propio plan. Es un artículo muy breve, pero tienes lo básico para empezar. Para adentrarte en el tema puedes leer el libro de Andrés Pérez Ortega Te van a oir o el de Neus Arqués Tu plan de visibilidad +40.  Y por supuesto, si necesitas mentor, cuenta con nosotros.

¹Expresión by Eva Collado

²Imagen: Pixabay

 

Creando alegrías y aliviando frustraciones, por @jordicollell

“Como cuando voy de pesca no pienso en lo que me gusta a mí, sino en lo que prefieren los peces, no cebo el anzuelo con fresas y crema”

Dale Carnegie en el libro “Como ganar amigos e influir sobre las personas” 1936

Todo empieza y acaba en una propuesta de valor 

Si definimos la propuesta de valor como el eje central de nuestro proyecto es natural que le prestemos un poco más de atención. Y esto es lo que hacemos habitualmente con nuestros clientes y lo que vamos a hacer ahora.

Sin una propuesta de valor clara un proyecto está clínicamente muerto porque nadie le va a prestar la menor atención.

Tu público siempre va delante, tú no eres lo importante

Es lo primero que tiene que quedar claro. A menos que tú seas tu propio cliente vale más que te olvides de ti, te pongas a pensar en los demás y en lo que necesitan. Si construyes tu proyecto pensando en ti acabarás muy satisfecho pero solo y pobre como una rata.

Qué significa la expresión propuesta de valor

Es extremadamente fácil de explicar: la propuesta de valor es aquello que es útil para los demás, que les soluciona un problema o les satisface una necesidad o les alivia de un mal trago o…y pon aquí lo que se te ocurra.

Lo que seguro que no interesa a tu público son tus problemas, tus frustraciones o tus necesidades a menos que sean compartidas.

Qué necesitan los clientes

  1. Tener alegrías, es decir conseguir aquello que necesitan o les aporta sentido.
  2. Aliviar frustraciones que son los malos resultados, los riesgos y los problemas que se presentan en su vida tanto laboral como personal
  3. Conectar las alegrías y las frustraciones con su vida o que les quede claro que lo que ofrecemos y solucionamos esté realmente conectado con ellos.
  4. Que la propuesta de valor se traduzca en una oferta clara por nuestra parte de productos o servicios.

Conoce a los clientes como a ti mismo

Saber lo que necesitan, lo que les falta, que es lo que les hace felices o sufrir.

Y sobre todo, qué puedes hacer tu para aliviar el dolor, aumentar la felicidad o satisfacer su necesidad.

Qué características tiene  las grandes propuestas de valor

Ostewalder, Pigneur, Bernada y Smith lo resumen en 10 características que  giran alrededor de lo que venimos diciendo:

  1. Se afianzan en grandes modelos de negocios
  2. Se centran en los trabajos, frustraciones y alegrías que más les importan a los clientes.
  3. Se centran en trabajos no solucionados, frustraciones no resueltas y alegrías no obtenidas
  4. Tiene como objetivo pocos trabajos, frustraciones y alegrías pero se centran en ellos extremadamente bien.
  5. Van más allá de los trabajos sociales y abordan los emocionales y sociales.
  6. Están en consonancia con el modo con que los clientes miden el éxito
  7. Se concentran en los trabajos, frustraciones y alegrías que tiene mucha gente o por los que pagarán mucho dinero.
  8. Se diferencian de la competencia en los trabajos, frustraciones y alegrías que les importan a los clientes.
  9. Superan a la competencia de manera significativa por lo menos en un ámbito.
  10. Son difíciles de copiar

¿Sobre qué se puede aportar valor?

En el libro Generación de Modelos de Negocio se presentan 11 elementos que pueden contribuir a la creación de valor para tu público:

  1. Novedad
  2. Mejora del rendimiento
  3. Personalización
  4. El trabajo, hecho: outsourcing
  5. Diseño
  6. Marca/estatus
  7. Precio
  8. Reducción de costes
  9. Reducción de riesgos
  10. Accesibilidad
  11. Comodidad/utilidad

Y, como siempre, te toca a ti…

¿Cómo enfocas tu propuesta de valor? ¿Qué alegrías aportas? ¿Qué frustraciones alivias? ¿Con qué productos o servicios lo haces?

Si te cuesta ponerlo en limpio, llámanos. Te ayudaremos.

Imagen: Aziz Acharki

Que tu proyecto camine desde el principio, por @jordicollell

Si crees que eres demasiado pequeño para marcar la diferencia es que nunca has dormido con un mosquito en la habitación. Proverbio africano

Lo primero es empezar con buen pie con tu proyecto

Ya tenemos una idea, un proyecto, un sueño que quieren tomar forma y hemos de dar los pasos necesarios para que esto sea posible. Lo más importante es ponerse a caminar sin demoras y sin complejos. De lo contrario puede ser que la oportunidad pase de largo.

Los proyectos son iniciativas que desde su nacimiento se mueven en condiciones de gran incertidumbre, por lo que hemos de dotarnos de las herramientas para hacerlos lo más sencillos y comprensibles que se pueda. Esto no nos garantiza el éxito, pero sí que nos pone en situación de empezar lo más rápido posible.

La herramienta

Nosotros recomendamos la elaboración de un modelo de negocio utilizando la herramienta del lienzo o business model canvas que permite plasmar en un espacio reducido toda la complejidad de un proyecto.

Se trata de plasmar en una hoja de papel, en un lienzo, nuestra idea como si ya fuera un negocio y para ello se utilizan nueve apartados: Propuesta de Valor que ofrecemos ,en que Actividades Clave se concreta y qué Alianzas debemos configurar. Clientes a los que nos dirigimos, Relaciones que queremos establecer con ellos y a través de que Canales queremos conseguirlos. Y para acabar abordamos los Flujos de Ingresos y la Estructura de Costes.

Si conseguimos transformar el proyecto en un modelo de negocio ya tenemos hecha una parte del recorrido.

Todo empieza y acaba en una propuesta de valor

Todo empieza con una propuesta de valor dirigida a un segmento de clientes con los que entramos en relación a través de un canal online u offline estableciendo unas relaciones determinadas. El inicio de un modelo de negocio y el primer objetivo es establecer de manera clara si lo que ofrecemos es realmente de valor para nuestro público, si es realmente lo que quieren y sobretodo cuanto están dispuestos a pagar. 

Validar el modelo con el público objetivo 

Antes de enzarzarnos en gastos quizás vale la pena preguntar a nuestros clientes si las hipótesis en que hemos basado nuestro modelo son consistentes. Fundamentalmente las que se refieren a la propuesta de valor, los productos y las relaciones. Preguntar es de sabios y ganaremos más de lo que creemos y hasta puede ser que nuestro modelo crezca, os lo digo por experiencia. Y, por cierto, se trata de un trabajo interactivo de co-creación que por algo estamos en la era 3.0.

Ir de menos a más

Siempre que sea posible hemos de empezar por la versión más simple de nuestra oferta de manera que sean los propios clientes los que pida más al darse cuenta que lo que hacemos les aporta valor. En lenguaje de las lean start up se llama producto mínimo viable.

¿Y qué pasa si falla?

En un entorno clásico normalmente abandonamos porque fruto de la planificación previa ya hemos invertido tanto que el cambio se hace complicado, en cambio, en una mentalidad de lean start up cambiamos de rumbo, pivotamos, para tomar un nuevo enfoque.
En los proyectos como en la vida la posibilidad de pivotar nos hace flexibles, adaptables y capaces de evolucionar para tener éxito y no desaparecer.

Y, una vez más, te toca a ti

Ahora saca tu proyecto del armario, de tu cabeza o de la hoja de papel y conviértelo en un negocio. Ya verás como nunca te arrepentirás.

Foto: Boris Smokrovic / Unsplash

Las herramientas no solucionan el problema, por @guillemrecolons

Últimamente parece que sí no se habla de herramientas para resolver esto o aquello no somos nadie. Veamos, si un fontanero no sabe cómo resolver un problema, por muchas herramientas que lleve consigo no lo va a lograr. 

La estrategia por delante de las herramientas

A veces presento planes en que la estrategia representa una parte fundamental, la gran guía. Y curiosamente algunos clientes no están dispuestos a pagar por ella. Prefieren pagar por la aplicación en planes de acción, es decir por el uso de herramientas. 

Cualquiera puede usar una herramienta, no todo el mundo puede definir una estrategia

Lo que nos da valor no es el uso de herramientas, ya que para ello podemos formarnos, leer manuales, ver tutoriales en YouTube (adivino tu sonrisa). Lo que nos da valor, lo que refuerza nuestra marca personal es el pensamiento estratégico. Y para eso no bastan los tutoriales de YouTube. 

¿Cúanto vale tu forma de pensar?

A menudo utilizo el símil del buen fontanero que al ver que una caldera de calefacción a gas no funciona, sencillamente ajusta una tuerca. El cliente, estupefacto, se pregunta por qué debe pagar tanto dinero por haber usado una llave inglesa en un acto de 30″. El fontanero tiene la respuesta: usted no me paga por utilizar una llave inglesa en pocos segundos. Me paga por saber cuál era la tuerca que se debía ajustar para resolver su problema. 

Nos pagan por pensar, por resolver problemas y por plantear oportunidades. 

No ajustamos tuercas, resolvemos problemas

Una de las dificultades de muchas profesiones es que a menudo se quedan con la explicación del método y obvian la solución del problema. 

Me pasa a mi, como personal brander. A veces dedico más tiempo a explicar en las herramientas que emplearé para resolver un problema (algo imitable) que en la idea diferencial que resolverá el problema y en las consecuencias (beneficios futuros) de esa estrategia. 

Una vez más, la propuesta de valor

No olvidemos la propuesta de valor, aquello que justificará que nos paguen más que a otras personas (o que, sencillamente, nos elijan), y que tiene mucho que ver con la creatividad, la planificación, el pensamiento estratégico. Nuestro método (herramientas) nos puede ayudar a diferenciarnos, pero es vulnerable e imitable. Nuestra forma de pensar es única.

Te deseo una semana inspiradora.

Imagen: Felix Rusell-Shaw. Unsplash

Cómo potenciar tu marca personal en Linkedin, por @guillemrecolons

Nuestra marca personal en Linkedin puede responder a un patrón estandarizado. O también podemos aprovechar esta plataforma para mostrar de forma clara nuestra propuesta de valor, y también el cómo somos, no sólo quién somos y qué hacemos.

Como dice el consultor José Manuel Casado, “o me distingo o me extingo“, y ese principio vale también para Linkedin. Tener un perfil repleto de palabras “gastadas” y de cargos, galones y petulancias nos lleva al postureo y a la indiferenciación. No hace mucho publiqué una lista de las palabras más utilizadas en esta red, quizás eso nos ayude a buscar alternativas.

¿De qué manera podemos potenciar nuestra marca personal en Linkedin?

El título profesional

No le damos suficiente importancia al título profesional, el que nos define a primera vista y está justo debajo de nuestro nombre.

Los errores comunes aquí son:

  • El síndrome “tarjeta de visita”: redactar nuestro titular profesional en base a nuestro cargo y empresa. Si pones “director de ventas en xxxx” está muy bien, pero ¿no crees que esa información ya aparece más abajo en el apartado “experiencia”?. Con eso explicas tu posición, pero no tu propuesta de valor. Además, directores de ventas hay a patadas.
  • El que se dedica a “en búsqueda activa de empleo”: ¡menuda propuesta de valor! Verás, si busco a alguien que pueda potenciar nuevos canales de venta para una empresa no te voy a encontrar, así que mejor deja eso para el extracto.
  • El que únicamente habla de su grado o licenciatura: “Lic. en periodismo”. Pero bueno, ¿cómo te vas a distinguir de otros 50.000 que también lo son? Está bien la brevedad, pero siempre que sea relevante. El Sr. Richard Branson se puede permitir un parco “Founder at Virgin Group”, tú no.

El titular profesional puede ser un resumen de nuestra propuesta de valor. Ejemplos:

  • Sarah HarmonChief Motivator @ LinkedIn Iberia, transforming the way companies Hire, Market, Sell & Grow. Aquí Sarah utiliza uno de sus roles (ver business model canvas), el de motivadora, en vez de utilizar su cargo (actividad) de CEO. Acto seguido, Harmond añade su propuesta de valor: transformar la forma en que las empresas contratan, comunican, venden y crecen.
  • Joan Clout-Kruse: Writing Made Easy. Lo bueno, si breve… Escueta, directa, clara y diáfana. Así se muestra la sra. Clout-Kruse con una propuesta de valor brillante. Facilitar la escritura.
  • Andrés Ortega. Creating the Future of Work through innovation in Talent Management and Human Resources. La propuesta de valor no sólo está, sino que se proyecta en una semilla para el mañana. Me parece brillante. Creando el futuro del trabajo a través de la innovación en la gestión del talento y recursos humanos.

El extracto

El extracto o resumen es un lugar cada vez más visitado por personas que quieren saber algo más de nosotros que nuestro historial profesional o nuestra formación. Supone una auténtica oportunidad de explicar cómo somos y de desarrollar nuestra propuesta de valor y lo que la avala.

Si somos capaces de desarrollar un elevator pitch, ésta es una ocasión de oro para plasmarlo en formato menos agresivo pero igual de efectivo. Suelo recomendar tres secciones en un extracto:

Área de relevancia. ¿Qué ofrezco?

Espacio para la descripción de la propuesta de valor, un texto que debe dejar claro qué saldrá ganando aquella empresa o persona que nos contrate para su proyecto

Área de seguridad. ¿Qué me avala?

Espacio para describir en síntesis la experiencia, los logros y formación que permiten desarrollar las competencias del apartado “qué ofrezco”

Área de elección. ¿Dónde está la diferencia?

Espacio importante que justifica la elección hacia nuestra propuesta. Puede ser un recurso (idiomas, premios), una afición que sintonice con los valores de la empresa, el dominio de herramientas tecnológicas o del entorno internet, el conocimiento exhaustivo del mercado (investigación…), y sobre todo, las competencias “soft” , las relacionadas con la comunicación y la empatía.

Algún ejemplo de extracto

  • Guillermo Matía, coach sistémico: Aquí lo puedes encontrar. Lo tiene todo y en la forma descrita.
  • Carmen Rodrigo de Larrucea, abogado / médico. Aquí tienes su extracto.
  • Joan Clotet, gestor de innovación en el talento: Aquí tienes su extracto.

Otras áreas para potenciar tu marca personal en Linkedin

Una marca personal es lo que dicen los demás de ti, así que el área de “skills” es una plataforma perfecta para dejar que los demás validen tus habilidades principales.

Aquí el consejo es ser generoso, podemos llegar hasta 65 skills, y la clave es que los coloques (se puede hacer) en el orden que mejor responda a tu propuesta de valor actual.

Recordemos que únicamente pueden validarnos nuestros contactos directos, y también que posiblemente lo harán por la calidad de lo que compartimos, no por nuestra cara bonita, así que ya sabes: crea valor en Linkedin y tu valor de marca se potenciará.

Feliz semana!

Imagen: Flickr CC

 

Todos tenemos algo que aportar, por @enriquefbrull

Hay mucha gente, demasiada, que piensa que cualquier influencer o famoso es mejor que él; y lo ven inalcanzable. Si cualquiera de esas personas está pasando por un mal momento esto le hace entrar en un círculo vicioso. ¿Cuál es ese círculo? El de ver tan alta la meta y verse ellos tan insignificantes que les impide avanzar; o si lo hacen se rinden al poco tiempo.

Hay mucha gente en la cima de cualquier sector. Puede que me digas que han tenido suerte, y no te negaré que haya podido ser así en algún caso. Pero hay una cosa que la mayoría comparte: el trabajo y la pasión para estar donde están. El que algo le apasione lo suficiente para que inviertan parte de su vida (sí, más que horas, es su vida) en lo que les gusta. Y que han esquivado cada piedra en su propio camino. ¿O piensas que la mayoría de esa gente no ha tenido que tragarse piedras para estar ahí? Es obvio que la mayoría no lo dirá. Se tiende a endiosar a la gente que llega a la cima y claro, ¿desde cuándo se tiene la creencia de que los dioses tienen puntos débiles?

A lo largo de estos años he tenido la oportunidad de conocer a varios, podríamos decir, influencers de su sector. Y he de decir, que en la mayoría de los casos, las expectativas que me había marcado eran fruto de una nube que les rodeaba. Otras personas, los medios o mi cerebro me habían jugado una mala pasada, y la marca personal que había dejado esa persona en mí, antes de conocerla, no era tan inalcanzable como se pudiera pensar; ni tan buena. Y esto tiene una clara explicación: todos somos personas, todos somos vulnerables y, obviamente, alcanzables.

Tampoco puedo negar que la mayoría tiene presente la humildad con la que partió el primer día de su camino; lo que las hace personas cercanas y accesibles. Aunque también debemos entender que estarán hasta el moño de que cualquiera vaya detrás de ellos a hacerse la fotito o pedirle un autógrafo y, debido a esto, pueden ponerte mala cara. A ti también te pasaría, recuerda: también eres una persona.

¿Eres una persona? Entonces tienes algo que aportar

¿No lo ves, verdad? Es lógico. Lo difícil no es saber que tienes algo que aportar, sino saber el qué aportar; esa debe ser tu principal misión, pero sin frustrarte. Simplemente empieza mirando a tu alrededor que hacen otros, la rueda ya está inventada y, créeme, todos la usan de forma similar.

El mundo necesita caras nuevas, y aunque seas más guapo o más feo, más alta o más baja: no pasa nada; de hecho te ayuda a diferenciarte. Es la cara o estatura que te ha tocado, tienes que darle uso e intentarlo, debes aceptarte. Muchos no llegarán, por circunstancias que son imposibles de predecir, pero si no empiezas el camino nadie vendrá a buscarte. ¿O acaso piensas que va a venir algún hada madrina a concederte los correspondientes deseos? Tu eres tu propia hada madrina.

Internet nos ha dado la oportunidad de llegar a más gente, de transmitir nuestro “mensaje” y de llegar a todos. Sin censuras, sin necesidad de que algún medio nos apruebe si interesa que se nos escuche o no. ¿Qué época ha permitido eso? Piénsalo.

La propuesta de valor de cada persona

Siempre he pensado que toda persona tiene algo que aportar; por pequeña que sea. Y de hecho, esa ha sido mi propuesta de valor para el proyecto de Gestiona Tu Marca; apostar por gente que lleva poco tiempo o necesita más visibilidad. Esa gente que necesita un impulso para abrirse su blog o está cansada de ver que no avanza. Y son igual de validas que cualquier influencer; o incluso más. Aportan algo que muchos influencers han perdido: pasión, ilusión y frescura. ¿Hay más riesgo de que puedan equivocarse? Por supuesto, igual que cualquier persona que está empezando su camino. Pero hay que  tenderle la mano al mundo, no apartársela.

Conocemos nuestro presente, pero en muchas ocasiones no tenemos en cuenta nuestro futuro. El mundo avanza sin parar y se renueva cada día. La muerte alcanza a muchas personas todos los días; igual que algún día te alcanzará a ti. Ese lugar que ocupas ahora lo ocupará otra persona tarde o temprano; así ha sido siempre y así será. De nosotros depende facilitar las cosas y educar bien a los que vienen o de resistirnos sabiendo que nuestro final es inevitable; eso es lo único que podemos predecir. El día a día y la meta que queramos alcanzar depende de nosotros y de nuestro esfuerzo.

Así que busca tu propuesta de valor, ponte en acción y dile a todos quién eres. Si tienes la paciencia, el tesón y la constancia suficiente el mundo te acabará poniendo en el lugar que te corresponde. Si él nunca deja de girar, y cada uno de nosotros somos algo insignificante comparado con el universo, ¿cómo vamos a permitirnos quedarnos con los brazos cruzados?

Si padeces yoísmo, no te preocupes: hay antídotos, por @guillemrecolons

Creo que no será necesario definir yoísmo. Uno de los capítulos del cómic de Daniel H. Pink Las aventuras de Johnnie Bunko” lleva por título “It’s not about you” (no se trata de ti). El capítulo hace referencia a que las personas que realmente tienen éxito mejoran sus vidas a base de mejorar las de los demás.

En un artículo reciente, William Arruda, uno de mis autores predilectos en personal branding, hace referencia a que “Personal Branding Is Not About You” y va más allá afirmando que la gestión de marca personal no trata de nuestra promoción personal sino de añadir valor a los demás. Gran coincidencia con Dan Pink.

Por supuesto, eso no significa que en nuestra gestión de marca no tenga cabida el marketing personal, solo faltaría, se trata de una herramienta fundamental. Me parece oportuno recomendar este artículo de Andrés Pérez Ortega para perder el miedo a promocionarnos.

La confusión de branding personal con auto-promoción

Salvo honrosas excepciones el 90% de los profesionales confunde el personal branding con la auto-promoción al más puro estilo de Donald Trump y su enfermizo “yo, yo, yo” (puro yoísmo). Y aquí se produce una decepción, un choque. Muchos piensan que esto de la marca personal es parecido a lanzar un nuevo refresco, pero incluso un nuevo refresco requiere de una fuerte propuesta de valor y un sólido territorio de marca para convertirse en un éxito.

El antídoto

La fórmula mágica para curar el yoísmo y empezar a ofrecer elementos de valor a los demás se llama estrategia personal, y consiste en entender qué necesitan los demás que no están obteniendo de una manera adecuada y cómo podemos proporcionar ese servicio o producto de forma única, relevante, notoria.

Valores y discurso emocional

Seamos francos, casi nadie bebe Coca Cola por su buen sabor y casi nadie se endeuda en plazos imposibles por comprar un Audi o BMW pensando que que es un automóvil mejor que nos demás. El territorio de las marcas es pura emoción, y lo mismo vale para la marca personal. Es genial que seas ingeniero, o médico, pero a menos que añadas una historia personal que te haga mejor profesional y persona serás como los demás ingenieros o demás médicos.

Me pongo pesado con la propuesta de valor, pero si se trata de marcas y no de productos debemos sobrepasar el aspecto funcional para trabajar una promesa que vaya más allá.

Por cierto, si aun no te has apuntado al congreso Personal Branding Lab Day te recuerdo que está al caer, aquí tienes el formulario de inscripción.

Imagen de pixabay.com

La marca como propuesta de valor, por @guillemrecolons

Con demasiada frecuencia se asocia “marca” a “marketing“, quizás porque la primera sílaba coincide, pero también por una invasión de contenidos en la red llegados de cualquier parte del globo que equiparan el marketing al branding.

No seré yo quien analice las diferencias, hay auténticos expertos en marca muy cerca nuestro, como Antonio Monerris, Antonio Núñez, Ivan Díaz, Andy Stalman y muchos más. Pero quisiera poner el énfasis en un aspecto de la marca que, no por clásico, es menos válido: la marca como propuesta de valor.

Sin  propuesta de valor no hay marca

Dicho de otra manera, sin propuesta de valor no hay marca. Y lo mismo ocurre con la marca personal. Por más marketing que le pongamos a la marca, si no trabajamos la propuesta de valor estaremos promocionando algo sin alma, sin emoción, vendiendo un commodity a bajo precio.

Ya vemos que no se trata un mero tema de sintaxis, hablamos de algo que determinará el grado de atractivo hacia una marca, y consecuentemente hacia sus productos o servicios.

Robert Bean, gran experto en marca, la define como a promise delivered, que prefiero no traducir pero que habla de la marca como una promesa de valor, como algo que uno espera recibir con la experiencia de la marca. El marketing, por su lado, es el conjunto de herramientas que nos ayuda a trasladar esa promesa de marca a un público estudiado y definido a través de productos y servicios, anticipándonos incluso a los deseos de ese consumidor (hoy llamado prosumer).

Lo que necesitamos son clientes

Como apasionado de la gestión de marca personal (personal branding) observo que con demasiada frecuencia priorizamos el medio sobre el mensaje y olvidamos la propuesta de valor, compitiendo por obtener seguidores, likes y recomendaciones y olvidando que lo que realmente necesitamos son clientes. Y los clientes necesitan algo de nosotros: que les hagamos aumentar de valor.

personal branding lab day / guillem recolons

En el próximo Personal Branding Lab Day #PBLabDay del 17 y 18 de junio hablaré con más detalle de la propuesta de valor y su relación con la marca personal. Espero verte, este año hay ponencias y ponentes potentes: como avance, aquí tienes el listado de ponentes y el programa. Y por si aun no te has inscrito, aquí tienes el formulario. Y recuerda: si marca es propuesta de valor, marca personal es tu propuesta personal de valor. 

Gold image by Shutterstock.com

Inscripción abierta del #PBLabDay 2016, por @jordicollell

Tras el éxito de la primera edición de 2015, este año el concepto central del Personal Branding Lab Day #PBLabDay es:

Acelerando la marca personal

Dicen que lo mejor es enemigo de lo bueno; si la afirmación es correcta en la mayoría de situaciones de la vida, todavía lo es más cuando estamos gestionando nuestra marca personal.

Sé de muchas personas que aun  teniendo una gran propuesta de valor demoran su comunicación a la espera de tener perfectamente acabado el proceso de gestión de su marca personal y mientras tanto siguen siendo invisibles en el mundo. Y ya sabemos que cuando no nos ven no existimos a lo ojos de los demás.

Aunque es cierto que la marca personal necesita tiempo para gestionarse, también lo es que las demoras innecesarias provocan la pérdida de oportunidades.

Para conseguir ser visibles, para exponer al mundo y al público al que nos dirigimos la propuesta de valor no es necesario no es imprescindible tenerlo todo atado y bien atado y así podemos empezar a comunicar desde el momento cero, iniciar el diálogo con la audiencia e ir simultáneamente avanzando en la gestión de la marca personal.

Siguiendo el modelo de las lean start-up

Cuando hablamos de las lean start-up entendemos perfectamente que para comenzar las actividades no es necesario tener un plan de negocio completo con complejos estudios de mercado y proyecciones de resultados a varios años si no que con un lienzo (canvas) de un modelo de negocio para entrar en diálogo con los clientes y con un producto mínimo viable es suficiente porque el resto se irá perfeccionando a través de la práctica y de la co-creación con los clientes. ¿Qué nos impide proceder del mismo modo cuando gestionamos nuestra marca personal?

Las start-up y las personas comparten el privilegio de trabajar en condiciones de incertidumbre extremas. Ambas requieren un modelo de gestión que les permita crecer y consolidarse en un entorno en constante cambio, por lo que tiene poco sentido para ellas que inviertan mucho tiempo en hacer grandes planes, ya que corren el riesgo de llegar al final cuando las oportunidades se hayan desvanecido o haya aparecido un competidor con una propuesta de valor similar que las deje fuera de mercado.

El personal branding, la gestión de la marca personal, dura toda la vida, y nada nos impide tener resultados de inmediato sin perder tiempo tiempo y poniendo acelerador.

En el Personal Branding Lab Day 2016 que se celebrará en Barcelona los días 17 y 18 de junio (una jornada y media) trabajaremos las herramientas y las metodologías que permiten comunicar y buscar resultados rápidos al mismo tiempo que gestionamos nuestra marca personal, sin demoras y sin perder oportunidades intentando alcanzar la perfección.

Te esperamos. Inscríbete en www.personalbrandinglabday.com

Marca personal de gran alcance, por @jordicollell

SANIDAD “Buscamos durante meses a un investigador que supiera mucho de una faceta muy concreta. Dimos con él, pero sorprendido nos dijo que, si no se equivocaba, en Barcelona teníamos uno de los mejores en esa cuestión. Y resultó que era quien trabajaba en el laboratorio de la puerta contigua” La Vanguardia del 18 de marzo de 2016.

La periodista Ana Macpherson iniciaba así una noticia sobre una alianza entre investigadores de la Vall d’Hebrón en Barcelona, nada que despertara mi interés por el contenido pero sí que me interpeló por el fondo de la cuestión: ni más ni menos que la búsqueda de un perfil profesional representa un trabajo de meses y cuando se localiza resulta que estaba en el despacho de al lado. Podemos decir que son cosas que pasan, que siempre tenemos lagunas de información, y qué le vamos a hacer, porque al final todo va bien si acaba bien. En realidad, y sin el más mínimo deseo de crítica hacia la gestión en concreto porque desconozco los detalles, lo que parece ponerse de manifiesto es un acto de ineficacia motivado por falta de información. Estamos en Europa en la segunda década del siglo XXI.

Busca una marca personal de gran alcance

Cuando hablamos de marca personal, de dejar huella nos referimos precisamente a esto, a ser conocidos  a través de nuestra propuesta de valor por el público al que nos dirigirnos, reconocidos entre otros que hacen cosas similares, recordados para cuando se presente la ocasión en que seamos necesarios y finalmente elegidos. Una de mis funciones es divulgar la importancia de gestionar la marca propia de manera profesional, con método para tener resultados potentes y todavía me encuentro con opiniones contrarias aduciendo que lo más importante es ser un buen profesional y que el resto viene por si solo; el resto al que se refieren es precisamente el que los demás se enteren de lo que estamos haciendo y, mucho más importante, de lo que podemos llegar a hacer para solucionar problemas precisamente a estos que llamamos los demás.

¿Tiene sentido que un científico que es bueno en su materia, que publica regularmente artículos en revistas indexadas, gestione su marca personal?  Sí, porque vale la pena que haga una reflexión sobre el alcance que quiere que tenga su propuesta de valor para no centrarse en un público objetivo demasiado reducido que le puede hacer perder oportunidades y también para poder diseñar un plan de comunicación eficiente que le permita ser localizado de manera simple a través de las palabras clave propias de su actividad investigadora. Posiblemente en el caso que nos ocupa si se hubieran dado estas dos características la búsqueda hubiera sido más rápida.

No basta con ser simplemente visible si no que hay que serlo de manera eficaz y con el mayor alcance posible y para que esto sea posible es necesario un buen trabajo de marca personal que permita definir a quien tiene que llegar la propuesta de valor para no perder oportunidades ni tiempo.

No basta con ser simplemente visible si no que hay que serlo de manera eficaz y con el mayor alcance posible y para que esto sea posible es necesario un buen trabajo de marca personal que permita definir a quien tiene que llegar la propuesta de valor para no perder oportunidades ni tiempo.

Imagen: Freepik