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El ADN de tu marca personal, por @pabloadanmico

El ADN es el principal constituyente genético de los seres vivos. Y aquí radica el punto de partida de este post. Es tu primer análisis, sencillo y sin demasiados quebraderos de cabeza, para construir tu proyecto de marca personal.

Es un alto en el camino, un momento de reflexión para valorar el eje de tu sentido personal y profesional. Los cimientos de tu marca.

Sólo 4 preguntas bastarán para que des 4 respuestas y generes esta radiografía de ti mismo:

1. ¿Cuáles son tus cualidades principales?

Tus valores, cualidades y habilidades son tu punto de partida. Las habrás adquirido con el paso del tiempo, a través de la formación y las experiencias se conforman tu visión del mundo, del entorno y de las relaciones personales.

Representan tu primera línea de valor, tanto en lo personal como en lo profesional.

Podríamos llevarlo a la dimensión temporal del pasado, lo adquirido.

2. ¿Por qué eres conocido?

Es una visión externa de mí. Puede ser cierta o no coincidente con mi visión propia, pero en el fondo todos sabemos que hay una percepción externa que me juzga de forma más o menos certera.

Si no lo sabes con certeza te ayudaría mucho buscar una percepción de personas que te conozcan. Esa crítica constructiva puede descubrir en nosotros parcelas tanto positivas como negativas que me pueden ayudar a potenciar o a cambiar algunos comportamientos y actitudes.

En este caso es una valoración que recibimos en repuesta a nuestros actos, por lo que podemos situarla en el presente.

3. ¿Cuál es tu valor diferencial?

Sin un valor diferencia potente y que responde a mi propia realidad es complicado ser el receptor de una oportunidad. La diferencia siempre está ahí, es un motivo de decisión.

A veces pequeñas cualidades son suficientes para dar eso paso y ese argumento para la decisión.

Puede ser una cualidad, o puede ser una actitud, pero siempre deberías hacerte esta pregunta ante un momento clave ¿por qué debería ser yo el elegido y no los demás?

Si tienes la respuesta adelante, y si no la tienes ves buscando respuestas. También es tu presente, la percepción actual de los demás hacia ti.

4. ¿Cuáles son tus palabras clave?

Ahora pensemos en futuro. De entre las cualidades que tengo o que espero adquirir he de seleccionar una serie entre 3 y 5 para mi estrategia de posicionamiento. Dar referencias para que en los entornos de acción se me considere más o menos por igual. Eso dará coherencia y solidez sobre mi cuando nos encontremos en entornos cruzados.

Es la frontera entre lo que eres, lo que los demás piensan que eres, y lo que aspiras a ser, por lo que ya estamos realizando una proyección de futuro.

Es un buen comienzo para un proyecto de marca personal, pero te aseguro que aún queda mucho por hacer.

¡Ánimo y suerte! El camino es largo pero la recompensa valdrá la pena.

PD. La primera vez que se relacionó en concepto ADN de marca personal fue en el libro de Andrés Pérez Ortega, Marca Personal, “Cómo convertirse en la opción preferente”, quien utilizó con gran maestría este concepto para una aplicación metodológica (Análisis, diferenciación y Notoriedad)

 

Tres actitudes para ser memorables

Cuando decidimos gestionar nuestra marca personal iniciamos un camino al final de cual conseguiremos que los demás nos recuerden y nos vengan a buscar cuando nos necesiten, seremos memorables y los elegidos. Ponerse a caminar no es garantía de llegar a destino, depende entre otras cosas de que no nos desviemos del camino trazado.

Hoy hablaremos de tres actitudes básicas que ayudarán para que nuestra marca personal sea sólida y consiga sus objetivos.

  • Coherencia. La coherencia es la conexión que existe entre lo que se dice y se hace. Es una actitud , un valor, básico en marca personal. Su falta se llama incoherencia y pone rápidamente en evidencia a las personas. Si declaramos que  gestionamos nuestra marca personal basándonos en principios como solidaridad, ayuda a las personas, trabajo en equipo, potenciación de los colaboradores y similares , hemos de actuar en consecuencia y demostrar que somos solidarios, que ayudamos a los demás, que trabajamos en equipo y que potenciamos a nuestros colaboradores. Parece muy sencillo pero no lo es. Nuestra marca es para los demás, entre otras cosas, una expresión de confianza en lo que prometemos.  Obrar de manera opuesta a nuestros principios, ser incoherentes, rompe está confianza y nos pone en una situación tan comprometida que puede llegar a hundir nuestra propia marca. La coherencia se refiere a lo que se dice con palabras y a lo que se manifiesta con nuestro lenguaje no verbal, atentos a este detalle porque tanto vale lo que está escrito o verbalizado como lo que damos a entender. De aquí que sea tan importante tener bajo control lo que transmitimos aun a riesgo de ser demasiado transparentes.
  • Consistencia. Me refiero a la firmeza o solidez de nuestros actos. Cubre un amplio espectro que va desde hacer bien las cosas materiales, no ser, en pocas palabras, un chapucero a tener trazabilidad en nuestras acciones con los demás. Decir hoy una cosa para mañana afirmar la opuesta puede hacer enloquecer a nuestros interlocutores y convertir nuestra marca en un esperpento, en una imagen distorsionada y grotesca. Si echamos una mano a alguien, si prometemos algo, no podemos convertir por arte de birlibirloque la mano en una soga y la promesa en una maldición. Si nos comprometemos con alguien tanto en lo personal como en lo profesional debemos mantener los términos del compromiso en las mismas condiciones en que fueron emitidos y aceptados. La falta de consistencia nos hace absurdamente impredecibles y lejos de convertirnos en memorables provoca en los demás el deseo de borrarnos de sus registros.
  • Compromiso que es sentirnos obligados a ser fieles a lo que hemos manifestado. Es muy fácil desaparecer de la vida de las personas y de las organizaciones como si nada hubiera pasado. Estar hoy y dejar de estar mañana sin ningún motivo real o aparente descoloca y hace mucho daño a los que han confiado en nosotros. Todos tenemos experiencias de este tipo y muchas veces somos muy laxos, demasiado. Se dice que en el amor y la guerra todo está permitido y basados en este refrán justificamos situaciones absolutamente reprobables. Siempre podemos pedir perdón pero todo tiene un límite y si lo sobrepasamos nuestra marca personal se irá devaluando a medida que corra la voz y seremos olvidados.

Seamos conscientes, de todos modos, de que nuestra historia no es una línea recta. Quien no haya sido incoherente, inconsistente o no haya faltado nunca a sus compromisos o es un santo o miente como un bellaco. Gestionar nuestra marca personal implica tener siempre en la mente nuestra misión, visión y valores para que nos inspiren el día a día y nos aporten grandes dosis coherencia, consistencia y compromiso.  Quizás no lleguemos a ser perfectos pero si que conseguiremos ir mejorando con el paso del tiempo. Este es el reto más importante.

3 Competencias básicas para ser un profesional del Siglo XXI

Una vez hemos asumido que el empleado es una especie en vías de extinción, por un lado la crisis ha diezmado una parte importante su población pero la causa principal es que las cosa han cambiado, las relaciones entre las empresas y sus colaboradores han pasado a ser de larga duración y gran dependencia a estar regidas por proyectos concretos que pueden ser largos o cortos pero tienen siempre un inicio y un fin. En este nuevo entorno la gestión de la marca personal pasa de ser un buen objetivo a una necesidad , quien no gestione su marca tendrá mayores dificultades para ser el elegido.

En medio de tanto cambio hay algunas competencias básicas que han cambiado. En el número de enero-febrero de 2012 de la Harvard Business Review se publican tres artículos cortos que se refieren a tres de estas competencias escritos por Andrew Molinsky, Thomas  H. Davenport, Bala Iyer y Cathy Davidson.

1. Cambiar de código entre culturas. Si estamos en un entorno laboral marcado por proyectos que van cambiando la capacidad para tratar con equipos y personas diversas, la multiculturalidad, toma un papel relevante. La capacidad de cambiar nuestra manera de hacer en cada nuevo entorno sin perder la esencia ni traicionar los principios personales es una necesidad de supervivencia porque de lo contrario las personas con la que hemos de colaborar  se encontraran descolocados y la relación puede dejar de ser positiva, creativa y productiva. La capacidad de diagnóstico de cada situación para comprender las necesidades del entorno, la voluntad de realizar los pequeños o grandes ajustes de adaptación y tener en la mente muy claro el objetivo al que estamos sirviendo son algunos de los pasos necesarios para ajustar el sintonizador a la realidad con la que hay que lidiar.

2. Ejercer influencia en el entorno digital. En algunas ocasiones hemos hablado del mundo de los átomos o real, y del mundo virtual o de los bits. En la red ambos mundos se funden y se ajustan. Esta competencia se basa en la capacidad de tejer redes profesionales que permitan aumentar la capacidad de influencia mucho más allá del entorno habitual. Construir redes eficaces requiere tres habilidades íntimamente relacionadas con la marca personal: reputación, especialización y posicionamiento. Que están relacionadas con saber a donde vamos, tener un mensaje claro y dirigido hacia el púbico adecuado. Y para las empresas aceptar y tolerar que sus colaboradores actúan en la red, gestionan su reputación y trabajan su posicionamiento personal y profesional es la contrapartida imprescindible, la que no juegue perderá a sus profesionales.

3. Trabajar con diversos focos de atención. Si bien antes se valoraba el estar centrado en una tarea o en diversas pero con una dedicación en términos de espacio tiempo compartimentada, lo que ahora la realidad pide es ser un auténtico multitarea con capacidad para ir cambiando de manera rápida para poder aprovechar todas las ventajas que ofrece la tecnología  y poder atender todos lo frentes sin dejar la piel en el intento. Requiere entrenamiento, voluntad de no encerrarse en antiguos paradigmas y ganas de aprender y estar motivado en un entorno en constante movimiento. Tolerar las interrupciones, gestionar varias situaciones al mismo tiempo y saber aprovechar para ello las facilidades que ofrece el entorno tecnológico son los puntos a trabajar para poder desarrollar esta nueva competencia.

Ahora ha llegado el momento de actuar. Cuenta con Soymimarca para ponerte en marcha.

¿Estás seguro de que sirves para algo?

¿Formas parte del conjunto de personas, por cierto bastante grande, que todavía creen que no tienen nada que ofrecer a los demás? ¿Te sigues preguntando quien se va a fijar en ti con lo poco interesante que eres? ¿ Ya tienes más de cuarenta y una experiencia de casi dos décadas y estás convencido que eres incapaz de aportar valor? Si has contestado afirmativamente  a alguna de las preguntas anteriores quiero que sepas que no eres nada original, muchos de nuestros cliente comienzan su presentación con esta copla y cuando se ponen a trabajar su marca los resultados son más que sorprendentes.

Tengo comprobado que cuando alguien necesita trabajar su marca personal sea porque ha oído truenos y se ha acordado de Santa Bárbara o porque ha decidido convertirse en la opción preferente,  la aproximación a su propuesta de valor es de entrada poco animada. Los prejuicios pesan una enormidad y son sólo prejuicios porque cuanto nos ponemos manos a la obra acaban desapareciendo.

Todos tenemos  una propuesta de valor  para ofrecer a los demás, muchas veces hasta nos sobran las ideas y lo curioso de la situación es que cuando queremos pasar a propuestas concretas la maquinaria se encalla, las dudas salen a flote y empieza a cundir el desánimo.

La misión de los que nos dedicamos profesionalmente a acompañar  los primeros pasos en la gestión de una marca personal es múltiple. Por una parte colaboramos con nuestros clientes para hacer el inventario de sus competencias personales y profesionales contrastándolas con el relato de su experiencia vital, ayudamos a formular su propuesta de valor de manera que sea enviada a su audiencia, al público objetivo que cada uno ha elegido, de manera clara y sin distorsiones y por último le damos los elementos para abrir su visión de manera imparcial a la realidad con la finalidad de que pueda situarse en el mundo minimizando sus prejuicios y saliendo de sus paralizantes zonas de confort.

La aportación de un profesional de la marca personal es similar a la de un catalizador en una reacción química, impulsar y desencadenar procesos  de reflexión en nuestros clientes que se acaban transformando en acciones. El cliente se transforma, cambia, actúa  mientras que el profesional hace solo de acompañante, de elemento motor.  El cliente piensa, valora, decide y se pone en marcha, el profesional escucha, contrasta y sobretodo lanza preguntas. Nadie puede crear marcas personales como quien entrega un planta de producción llaves en mano, no tiene sentido, no lleva a ninguna parte y no tiene ninguna utilidad.

De la capacidad para hacer aflorar todo el potencial que acumula cada cliente depende el éxito del proceso, es una tarea basada en la confianza y en la capacitación profesional.

Si quieres gestionar tu marca personal, si quieres ser el elegido para lo que tu sabes o intuyes déjate ayudar y veras que los resultados serán extraordinarios. La experiencia lo avala.

Jordi Collell / Coach y asesor de marca personal

¿Tu sabes donde coño vas a llegar?

Si tu eres de los que cree que ya has llegado donde querías o que nunca llegarás a ninguna parte porque eres demasiado joven o mayor, con poca formación específica o sobrecualificado, gris o brillante en exceso, no sigas leyendo este post porque te pondrás de un humor de perros y más vale que te quedes tranquilo aunque sea a costa de tus creencias.

Uno de los aspectos interesantes del cambio de paradigma del que últimamente venimos hablando es que acabará rompiendo creencias que hasta ahora han condicionado y limitado a un alto porcentaje de la humanidad. Convertirnos en profesionales que trabajan por proyecto, de ahora en adelante PPP, nos obliga a estar alerta para adaptarnos permanentemente a las necesidades de los clientes potenciales, a usar la imaginación par buscar los huecos en los que colocar nuestra propuesta de valor y a explicarla a los demás de manera ágil y comprensible. Y por supuesto a dotarnos de los medios técnicos para dar soporte a nuestra oferta.

Las limitaciones de edad, formación o de otra índole empiezan a pasar a segundo plano porque pasan a tener un peso relativamente más bajo porque al perder la categoría de “recurso humano” y pasar a la de “persona” dejamos de depender de la evaluación de un intermediario, llámese departamento de RRHH o como se quiera, que tiene sus propios criterios interpretativos y en muchas ocasiones necesita alimentar creencias para sobrevivir. De quien realmente dependemos es de nosotros mismos y de cómo somos capaces de transmitir nuestro proyecto para que se engarce en el nuestros clientes.

Cada éxito, cada proyecto cubierto de manera satisfactoria no es más que el santo y seña para abrir la puerta al siguiente, sin límite y sin acomodación. Nunca  podemos dejar de aprender y crecer, nunca podemos dejar de andar del mismo modo que nunca dejamos de respirar. No tenemos estación de destino definida.

Conseguir nuestros objetivos, el éxito, no es un destino sino un viaje durante el cual vamos dejando huella, nuestra marca personal.

Desde Soymimarca te animamos a que sigas tu camino para que llegues lo más lejos posible y te ayudamos a allanar el recorrido. Confía en nosotros.

Jordi Collell / Coach y Asesor de marca personal

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Ser joven, ¿tocado y hundido?

Veo en muchos jóvenes signos palpables de desesperación en la manera de cómo hacer frente al futuro. El paro y la falta de oportunidades lastran su esperanza, detrás de cada negativa o de cada silencio no se abre ninguna vía de salida a la que agarrarse, muchos aunque sobradamente preparados no tienen la más mínima posibilidad de independizarse porque lo que debería ser su salario no alcanza los mínimos vitales. ¿Los tiempos pasados fueron mejores? Yo creo que no.

El jueves pasado abrimos en la Facultad de Comunicación de Blanquerna ( Universitat Ramon Llull) las actividades del curso para sus Alumnii hablando de lo nuestro: la Marca Personal y dado que es una facultad joven, poco más de una década, sus antiguos son en su mayoría jóvenes también.

El debate final abordó la falta de posibilidades para encontrar un trabajo estable y bien remunerado a pesar de los intentos múltiples y fallidos y de la situación de vacío, indefensión y hastío que genera en cada persona. Es una situación de difícil digestión pero estoy convencido de que hay una puerta abierta a la esperanza que se basa en un cambio de paradigma y en una cuestión de método, de filosofía de vida.

A los baby boomers, generación a la que pertenezco, se nos educó todavía en la filosofía de un empleo , si no de por vida, por lo menos de larga duración y donde no llegaba la oportunidad en el mundo privado el Estado con su legión de funcionarios cubría la necesidad. Bastantes de mis colegas de universidad optaron por el funcionariado aprovechando que la transición generó una demanda considerable. La situación ha cambiado completamente, por una parte los puestos de trabajo de larga duración están en fase de clara extinción y los de por vida suenan a recuerdo lejano y la crisis actual, que no será la última, ha lanzado serios avisos a los servidores del Estado, esto no se puede sostener y lo peor está por llegar. Del recorte de salarios, caso de la sanidad pública, es fácil pasar al recorte de plazas como en Grecia. El cambio de paradigma se impone, se ha acabado el trabajo fijo o estable de por vida y hemos de enfocarnos por otros derroteros.

Lo que podría parecer un desastre, una puerta abierta a un apocalipsis social y económico yo lo leo en clave positiva. Se ha acabado la era de los empleados y se abre la era de los profesionales, se ha agotado el trabajo fijo o estable de por vida y se abre la época del trabajo por proyecto. En los tiempos no tan lejanos cambiábamos de empresa alguna veces durante nuestra vida profesional, y a partir de ahora nunca trabajaremos de manera fija para la misma empresa, para el mismo cliente. Perderemos en seguridad pero ganaremos en motivación y en calidad de nuestra intervención, no habrá lugar para la permanencia aburrida en un trabajo y tendremos que renovar día a día las ganas de hacer una tarea bien hecha, estamos saliendo de la mediocridad para entrar el la auténtica excelencia.

La situación anterior que recomendaba situarse en el centro de la distribución de competencias profesionales, ni demasiado bueno, ni demasiado malo, en definitiva no destacar en exceso para ir tirando. Y si esto agotaba la pasión y la ilusión en el campo profesional, qué le vamos a hacer , era el peaje a pagar por la seguridad y la continuidad en el empleo. En la nueva situación esto también se está acabando. Dejaremos atrás las mayorías silenciosas para pasar a los profesionales con marca personal ya que al trabajar por proyecto y proyecto a proyecto tendremos que tener muy claro y muy visible quiénes somos y lo que realmente queremos y sabemos hacer para que los demás nos encuentren, crean en nosotros y nos convirtamos en los elegidos. Adiós la mediocridad, la monotonía y lo gris , llega la excelencia, la marca personal.

El momento presente es de transición, las transiciones crean vacíos e incertidumbres pero también oportunidades. Abandonar el viejo paradigma y las prácticas grises y abrazar el trabajo por proyecto apoyado en una marca personal potente marca la diferencia y es el punto de luz al final del túnel. Depende de cada cual. Yo prefiero lo que viene a un mundo de zombies.


Jordi Collell / Coach y Asesor de Marca Personal

¿La crisis está matando tu pasión?

Uno de los efectos laterales de la crisis, o por lo menos yo lo interpreto así, es que cada vez con mayor frecuencia me encuentro con personas que parecen recién salidas de un congelador.

Encuentro a faltar este estado febril por hacer cosas nuevas, por buscar que se puede hacer para que el mañana sea algo mejor que el hoy, la tibiez es en el mejor de los casos el estado de ánimo imperante. ¿Qué nos está pasando?, ¿Dónde hemos escondido la pasión?

La pasión, tal como nos cuenta Wikipedia, es una emoción definida como un sentimiento muy fuerte hacia una persona, tema, idea u objeto. Así, pues, la pasión es una emoción intensa que engloba el entusiasmo o deseo por algo.

Una de dos o realmente estamos en hibernación a la espera de recuperarnos en el mismo estado en que estábamos antes de la crisis o realmente no estamos esperando nada. Las dos situaciones explican la falta de pasión.

Me cuesta creer que seamos tan necios e incapaces de vivir sin esperar algo, como mínimo que las cosas mejoren y  que lo de la amenaza por no poder pagar la hipoteca se quede en una simple pesadilla.

Ya se que el horno no está para bollos pero también se que a río revuelto ganancia de pescadores, no nos quedemos en la orilla y echemos el sedal, seguro  que algo pica.

Cuando el desánimo empieza a corroerme tengo una pequeña liturgia que siempre acaba por funcionar y conste que he vivido varias crisis, económicas y personales y he llegado hasta aquí. Por si os es de utilidad os lo cuento:

1)    Recordar cuales son mis competencias, aquello que me hace fuerte y único. Me ayuda  a encontrar recursos para tirar adelante en cada situación comprometida.

2)    Yo siempre creo que puedo hacer algo para cambiar las cosas. Porque si yo no actúo alguien lo hace por mi y con mi vida no tolero que nadie se meta. Es una cuestión de actitud, cuesta pero siempre hay una vía para la acción.

3)    Cualquier acción tiene un plan estructurado. No se confunda con un plan de negocio, esto viene luego, pero partiendo del principio visualizo dónde quiero llegar y pongo de manifiesto los pasos intermedios a seguir y los indicadores que me indicarán si voy por el camino previsto.

4)    No dudo en consultar a profesionales competentes cuando lo necesito. Y no es siempre una cuestión de tener o no recursos sino de prioridades. Los recursos pueden ser escasos pero sus usos son alternativos. En los momentos de crisis se pone de manifiesto la mediocridad  y se intenta buscar gangas que siempre son peligrosas. Un buen profesional tiene su coste pero aporta valor.

5)    Pido ayuda. Pedir nos cuesta mucho, no nos atrevemos y no sabemos hacerlo. Os confieso que cada vez que he pedido ayuda la he obtenido con creces. La ayuda es amiga de la reciprocidad, no lo olvidemos.

6)    Comparto con mi entorno. Compartir aumenta mi confianza, convierte la esperanza en inyecciones de pasión y da vida anticipada al proyecto.

Si tu pasión está en horas bajas, si ves que el futuro pinta tempestad, tómate un respiro y dedícate a trabajar tu proyecto. Cuenta con nosotros, desde Soymimarca te ayudaremos a  darle forma, a integrarlo en tu vida y darlo a conocer al mundo. Nosotros cuidaremos de que tu seas el elegido, por algo somos tus expertos en Marca Personal.


Jordi Collell / Coach y Asesor de marca personal

¿Te vas a dejar engullir por la crisis?

No se si será casualidad o que la situación está realmente peor de lo que parece pero cada vez con mayor frecuencia me encuentro personas que están en situación de búsqueda activa de trabajo, que están en el paro. Hay colectivos que parecen estar especialmente tocados como los arquitectos y otros algo menos pero recibo avisos de casi todos los sectores y me da que pensar.

Bastantes de mis contactos que están a pleno, medio o bajo gas profesionalmente hablando dejan entrever signos de preocupación por lo que pueda pasar a muy corto plazo, según la mayoría a partir de las elecciones vendrá lo que tenga que venir y parece que no será muy bueno.
Las actitudes inmediatas de los dos grupos que acabo de definir son sin embargo dispares. Los primeros, que están en el paro y por ello ya son sufridores en propia carne, se ven en la necesidad de hacer algo para encontrar lo más rápidamente posible un empleo, poder decir que todo ha sido un susto fenomenal y que por suerte ha vuelto  a salir el sol. Los segundos esperan a verlas venir y se mueven con tiento absoluto con miedo de despertar alguna fuerza oculta que actúe en su contra.
La búsqueda por lo general es apresurada y comienza por una entrada en tromba en las redes sociales sobre todo las profesionales, llenando perfiles, escribiendo currícula apresuradamente y buscando cuantos más contactos mejor.
Los que trabajan no tienen tiempo y me cuentan que cuando lo necesiten ya se pondrán a hacer algo, así de simple y así de indefinido.
Tengo la sensación y así se lo doy a entender a los que tienen ganas de escuchar que se están dando muchos palos de ciego.
De esta saldremos, esto lo tengo muy claro, pero el futuro será algo distinto de lo que hemos vivido hasta ahora. Se está poniendo fin a la época de las certitudes en el terreno laboral y profesional, lo que parecía intocable se está poniendo en tela de juicio, los funcionarios , adalides del empleo seguro, comienzan a ver las garras del paro arañar cada vez más cerca para pones sólo un ejemplo fácil. El trabajo fijo y de por vida se está acabando y esta afirmación que hasta hace poco parecía un tópico prospectivo se está convirtiendo en una evidencia.
Los que lean la realidad con los ojos del viejo paradigma sufrirán y se darán de bruces mil y una veces hasta que decidan abrir los ojos y aquellos que se muestren abiertos a las exigencias de la nueva realidad deberán trabajar duro pero estarán mejor posicionados y se ahorrarán un dolor estéril.
El futuro que se nos viene encima estará marcado por los proyectos personales, por lo que cada cual decida hacer con su vida y por supuesto con su profesión. Estamos abocados a vivir en un mundo de profesionales independientes en función de lo que ofrezcan y de cómo lo hagan encontrarán clientes individuales o empresas que les contratarán. Y la relación será, en todo caso temporal, en función de las necesidades y de cada situación. Trabajaremos por proyecto.
Tanto los que ahora están en el paro como los que sufren porque no ven el futuro claro tienen la oportunidad de convertirse en el profesional del futuro descubriendo en su interior qué es lo que les apasiona, qué es lo le permite ser felices y escribiendo su propio proyecto personal que les permitirá dejar huella, ser reconocidos como la opción proferente y ser los elegidos.
Si tú, querido lector, aun no has empezado ponte manos a la obra y no te dejes engullir por la crisis. Apúntate al carro de los ganadores, te lo mereces.
Y por supuesto puedes contar con nosotros.
Jordi Collell / Coach y Asesor de marca personal

Ocho puntos para ser el elegido más allá de los cincuenta

A partir de los cuarenta y tantos se entra en una edad que podríamos definir como rara porque es probable que gocemos de buena salud, hayamos acumulado conocimiento, nuestra experiencia es un activo real y nos queda todavía un largo trecho para llegar a la edad legal de jubilación que por efectos de la crisis se alarga cada vez más y, no obstante, pasamos a formar parte de las listas negras de los departamentos de RRHH que envían nuestros curricula directamente a la basura.

Si te encuentras en esta situación o estás cercano a ella ahí van algunas reflexiones que posiblemente te serán de utilidad.

  1. Piensa en positivo y no se trata de un tópico. Si tu eres el primero en creerte que eres un vejestorio que no va contratar ni el mismísimo diablo, lo acabarás transmitiendo a tu entorno y conseguirás que quedarte en el paro indefinidamente y, por favor, no vayas contando a tus contactos que seguro que te van a discriminar a causa de tu edad  porque conseguirás que lo hagan pero por pesado.
  2. Mantente al día, elabora planes y piensa en tu futuro personal y profesional y sobre todo no hagas constantes referencias al pasado, no seas un fósil parlante.
  3. Muestra interés por las cosas nuevas y por encontrar nuevas soluciones. La experiencia da una perspectiva brutal y es un plus frente a personas que no la poseen pero no da derecho a categorizar sobre todo. Puedes aprender y debes estar dispuesto a innovar.
  4. No finjas que eres un chaval. Tienes la edad que tienes y es de mal gusto adoptar actitudes y comportamientos que corresponden a generaciones mucho más jóvenes. Se tu mismo en todo momento.
  5. Cree en ti porque tu has recorrido un trecho importante del camino y esto te da una perspectiva que muchos envidiarán.
  6. Se astuto y no recuerdes en todo momento que tienes una cronología significativa en tu bagaje. Cuando elabores presentaciones, curricula o similares explica los hechos relevantes sin fechar porque a nadie le importa que te licenciaste en la promoción del 79 y si te es posible no pongas toda la ristra de puestos que has ocupado en los últimos treinta años, ceñirnos a los diez o quince últimos es en la mayoría de casos suficiente para demostrar lo que hemos hecho.
  7. No seas pelmazo y deja las batallitas para la familia. Y por favor no te repitas.
  8. Se realista. Si has perdido una situación salarial potente no pienses en recuperarla a la primera porque tu salario está acorde con el puesto que vas a ocupar. Valora tus pretensiones de manera objetiva.
  9. Cuida y potencia tu marca personal. Te ayudaremos a trabajar todos los puntos anteriores, a conocerte mejor y tu mensaje será muy potente y te acompañaremos para que seas visible y te conviertas en el elegido.

Y verás como la suerte te acompaña.

Jordi Collell

5 puntos que agradecerás conocer para iniciar un cambio con tranquilidad

¿No te sientes cómodo con lo que te rodea? ¿Tu cuerpo te pide un cambio? ¿Te da miedo? No te preocupes, es natural, todos sentimos respeto por lo desconocido pero no te quedes parado no sea que más tarde te lamentes por lo que no has querido hacer. Si bien todo puede resultar excitante y motivador los expertos están bastante de acuerdo en que causan estrés, ansiedad y temor.

Si quieres dar la vuelta a tu tortilla posiblemente este post te aporte el punto de tranquilidad que necesitas.

1) PACIENCIA. Es cierto que una vez tomada una decisión queremos ver los resultados ya pero las cosas no van así. Todo cambio necesita su tiempo y en muchos casos tendremos que pasar el preceptivo periodo de duelo por lo que hemos dejado atrás. Vívelo como un proceso y disfrútalo porque se trata de la aventura de tu vida y con tu actitud lograrás lo que te propongas.

2) PREPARATE. Afila tus herramientas, tus actitudes, tus competencias y tus conocimientos. Prepárate para hacer aquello que en el pasado te han hecho otros, abre tu mente a las cosa nuevas y muéstrate dispuesto a aprender las habilidades necesarias para la nueva situación. Aquí cabe todo desde plancharse las camisas hasta hacer un postgrado  depende del cambio que tengas en vista.

3) PLANIFICA. Actúa con el fin en la mente y busca perspectiva porque en el fragor de la batalla puede ser que creas que has perdido el norte. Un coach seguro que te puede aportar valor, no seas soberbio.

4) ARROPATE. Confía en tus aliados naturales como familia y amigos. Todo cambio nos lleva a conocer gente nueva, agradécelo y aprende, te sentirás arropado. Piensa que toda relación humana es biunívoca y si quieres recibir tienes que dar.

5) SACÚDETE LOS APEGOS. Puede ser que temporalmente tengas que renunciar a cosas y personas para seguir tu camino.  Piensa que estás sembrando para cosechar un futuro mejor, recuérdalo siempre que sea preciso.

Y así conseguirás que tu marca persona salga reforzada porque tú serás más fuerte y mejor. Al fin y al cabo tu marca es el espejo en el que se refleja tu autenticidad.

Si soplan vientos de cambio en tu vida cuenta con nosotros. Y hablando de vientos de cambio, os adjunto la magnífica canción de Scorpions del mismo título. Una buena compañía para un cambio.

Jordi Collell/ asesor de marca personal