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Una marca es temporal, una marca personal es para siempre, por @guillemrecolons

¿Una marca personal es para siempre?

Suelo afirmar que sí, que una marca personal es para siempre. A no ser que entres en un programa de protección de testigos, claro. Eso es lo que nos diferencia de marcas comerciales.

Ya sé que pensarás que muchas marcas han superado a 8 generaciones, y si no, piensa en una marca de refresco de cola. De acuerdo. Pero en España, por ejemplo, la vida media de las empresas es de 9 años, lo que indica que las marcas no irán mucho más allá.

Los cimientos de la marca personal son más sólidos que los de la marca corporativa

Los cimientos de la marca personal son los valores, y éstos son raíces que vamos adquiriendo por goteo con los años. No cambian de un día a otro, ya que provienen de emociones, vivencias, educación, conexiones, costumbres…

En una marca corporativa los valores pueden variar con un cambio de propietario, CEO, una adquisición o fusión de marcas o una crisis de reputación.

Pero no nos engañemos, nuestra marca personal también es dinámica y rica

Cuando lees que una marca personal es para siempre no significa que no evolucione. Al contrario. Conozco a muchos que han estudiado medicina para acabar ejerciendo de periodistas (Gran Wyoming, por ejemplo). Y no sigo, pero seguro que te vienen en mente cambios radicales de trayectoria de alguna persona cercana.

En los últimos 15 años, yo mismo he pasado de manager publicitario a especialista en comunicación low cost y poco después a especialista en personal branding ¿foco? más de lo que crees. Siempre ha sido la comunicación, la creatividad y la necesidad de persuasión. Los cambios son algo razonable, incluso necesario.

Si el entorno es cambiante e inestable, nuestra marca experimentará pequeñas mutaciones

Hoy se habla del entorno volátil, incierto, complejo y ambiguo (en inglés, V.U.C.A.). Se habla de economía líquida, y hasta de sociedad líquida. Hemos pasado del YO, S.L. que predijo Tom Peters en 1997 al Knowmad (una evolución) que avanzó John Moravec en su libro Knowmad Society (Education Futures, 2013).

La sociedad digital nos ha convertido en prosumers potenciales, una mezcla de consumidores y productores de contenidos. Nuestra oportunidad de abrir una ventana al mundo para proyectar nuestra propuesta de valor es única. Como también son los peligros de una mala gestión de la reputación online o de una marca personal desprovista de valor hacia los demás.

Se busca perfil estratégico

A pesar de la necesidad de adaptarnos constantemente, no podemos ir por la vida sin una guía, una estrategia. Andar como pollos sin cabeza no es solución. La gestión de marca personal (personal branding) requiere cierta planificación. Somos pequeñas empresas, y como tales debemos saber a dónde ir, cómo, con quién y con que propuesta de valor y qué objetivos.

Si nuestra marca personal es para siempre, dejarla a la deriva no es opción. Os deseo la mejor Navidad.

 

PD: Y no olvidéis que desde este lunes 25 de diciembre, Navidad, tenemos un regalo en este blog. El ebook de Soymimarca con lo mejor de este 2017 y prólogo de -atención- la gran Laura Chica. Yo no me lo perdería 😉

Photo by Lance Grandahl on Unsplash

Mentiras sobre el personal branding

 

En pocos días las noticias relacionadas con la marca personal han traído cierta sustancia en lo que a polémica se refiere:

Primero fue Alfredo Vela quien, acertadamente, se preguntaba por qué alguien sin una marca personal correctamente gestionada podía impartir clases de marca personal. Eso generó cierta controversia en las redes sociales, especialmente conducida por personas a las que les hirió la afirmación de Vela. Ayer escribí sobre eso en mi blog personal, destacando que la experiencia siempre es un factor de credibilidad.

Después fue el periodista tecnológico Juan Cabrera, del Huffington Post, quien arremetió contra la marca personal en su artículo “Sombras y mentiras alrededor del personal branding“.

Contrariamente a lo que muchos puedan esperar, voy a dar la razón en casi todo al Sr. Cabrera. En todas las profesiones hay profesionales buenos y malos, y el entorno del personal branding no escapa de un intrusismo creciente, quizás debido a una sensación errónea de que tras ello se mueven ingentes fortunas. También hay muchísimo intrusismo en el coaching y, desde luego, también hay periodistas buenos y malos.

Los que nos dedicamos profesionalmente a la consultoría y/o formación de marca personal tenemos gran parte de culpa de los “ataques” de Cabrera, quizás por no haber explicado con claridad el alcance de nuestro trabajo. Me explico:

soymimarca_mentiras_sobre_el_personal_branding

Foto: Stephan Uhlmann, creative commons

Cabrera habla de promocionar nuestra marca y de marketing individual. Y eso, sin duda, es parte del branding personal, pero no todo. Algo no le ha llegado correctamente al periodista, ya que el punto de partida de un proceso de marca personal pasa por entender mejor cómo somos, lo que llamamos autoconocimiento. Seguidamente hay que preguntarse qué queremos ser en unos años y dónde queremos estar, una estrategia personal. Y solo al final de ese proceso hablaríamos de la parte más relacionada con la comunicación, o lo que Cabrera llama promoción personal. Cierto, si no comunicas no existes, así que no hay que avergonzarse y mantenerse en la retaguardia, hay que lanzarse a explicar lo que podemos hacer por los demás.

Reducir a Tom Peters a alguien que dijo que las personas debían promocionarse es quedarse algo corto. Peters engendró la idea del “intraemprendedor” un paso evolutivo del empleado clásico hacia alguien con ideas propias, con iniciativa y con un sentido de la estrategia personal dentro de una organización.

Quizás la mayor confusión del periodista es creer que somos marcas. No somos marcas, tampoco productos. Pero nuestras acciones (e inacciones) dejan marca en los demás, y el personal branding tratará de influir lo máximo posible en que esa marca sea la que deseamos dejar. Nos habla de esclavitud, de que hay que estar en todo momento en todos los foros imaginables y redes sociales. No sé con qué experto de marca personal ha hablado Cabrera, pero creo que se tratará de algún especialista multinivel, de esos de negocios por internet y que están muy lejos de ser alguien puesto en marca personal.

Una vez más, alguien supuestamente bien documentado confunde uno de los medios (internet) con el fin (conocernos, saber a dónde vamos, entender lo que nos hace únicos, nuestra propuesta de valor hacia los demás y darlo a conocer). No es la primera vez ni será la última.

Lo cierto es que el título “sombras y mentiras alrededor del personal brandingprometía un contenido más interesante del que se desprende de la lectura del artículo, quizás por esa costumbre de muchos periodistas de priorizar el titular sobre el contenido. El poso que deja la lectura del artículo es algo decepcionante, se queda uno con la idea de que Linkedin es una cueva de mentirosos, como si no se pudiera mentir en un currículo de papel.

Para acabar, no tengo nada contra Juan Cabrera, soy lector del Huffington y me gustan muchos de sus textos, pero le recomiendo encarecidamente la lectura del último libro publicado en España sobre marca personal: Marca personal para dummies (Planeta), de Andrés Pérez Ortega. Estoy seguro de que si lo lee no escribiría el mismo artículo. Siempre habrá mentiras sobre el personal branding, eso es inevitable, pero también hay verdades.

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El momento es ahora… y la persona eres tú

 

En un momento como el actual, con casi 6 millones de parados, una tasa de desempleo del 26% (y superior al 50% para los jóvenes), resulta imprescindible que gestiones tu marca personal. Esta idea está muy clara y creo que ya (casi) nadie la discute. Ya han pasado 16 años desde aquel agosto de 1997 cuando Tom Peters publicó en la revista Fast Company su famoso artículo titulado “The Brand Called You” y reactivó la importancia de gestionar la marca personal. Desde entonces, la excelente labor de grandes profesionales del personal branding a nivel internacional como Peter Montoya, William Arruda, Catherine Kaputa entre otros y de profesionales en España como Andrés Pérez Ortega (sherpa de la marca personal en España) o de proyectos como el de Soymimarca, han conseguido divulgar la importancia y los principios del personal branding entre la gran mayoría de profesionales. Quien más o quien menos está convencido de que hoy en día, resulta imprescindible gestionar la propia marca personal.

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Google Images

No obstante, por pereza, por desconocimiento o por otros motivos, muchos profesionales no hacen nada al respecto. Aunque reconocen la importancia del personal branding se excusan diciendo que no tienen tiempo, que ya están bien a nivel laboral, o que a ellos estos temas de marketing no les interesan. Lamentablemente muchos cambian de opinión cuando son despedidos o cuando tienen ante sí un reto profesional que requiere una buena marca personal (un proyecto, un posible ascenso…). En ese momento se convencen de repente y quieren recuperar cuanto antes el tiempo perdido. Se trata de un comportamiento tan estúpido como dejar de fumar o cambiar algún determinado hábito cuando a alguien le comunican una grave enfermedad. Hubiera sido mejor haber empezado mucho antes. Porque las marcas personales (igual que sucede con las marcas corporativas) requieren de tiempo. Como suele decirse, para gestionar la marca personal tienes que subir por la escalera (paso a paso) ya que el ascensor no funciona.

Por lo tanto, seas funcionario, estés en una gran empresa, estés satisfecho con tu vida profesional o no lo estés, seas un profesional liberal o un asalariado, empieza cuanto antes a gestionar tu propia marca personal. La hayas trabajado mucho o poco, lo hagas por convicción o por necesidad, empieza… AHORA. AHORA es el segundo mejor momento para empezar a gestionar tu marca personal (el mejor momento fue hace años).

Y en este desafío, estás solo. Muchos de los retos que vas a afrontar a nivel profesional los vas a trabajar en equipo. Te vas a rodear de buenos profesionales, de especialistas que complementarán tus conocimientos y harán que entre todos cumpláis el objetivo. Lamentablemente, la mayoría de personas van a tener que gestionar su propia marca personal ellos solos. A nadie más que a ti le interesa potenciar tu marca, diferenciarse de sus competidores, tener éxito y ser más feliz. En muchos casos, no sólo no recibirás ayuda sino serás criticado por ello (ya sea por otros compañeros, por tus jefes…). Por lo tanto, TÚ eres el principal (o único) interesado en gestionar de forma eficiente tu marca personal. ¿Quién más sino, estaría dispuesto a trabajar duro para gestionar tu marca personal? Lánzate al mundo del personal branding. Lee libros, visita blogs especializados, acude a conferencias, fórmate… Te será de gran ayuda.

Créeme, el momento es AHORA y la persona eres TÚ. ¡El reto (tu marca personal) se lo merece!

 

Personal Branding: ¿Cuál es la empresa que hay en ti?

Trabajes por cuenta propia o por cuenta ajena, tienes una empresa. Sí, lo que lees. La primera de las cuatro definiciones de la RAE sobre la palabra empresa es: Acción o tarea que entraña dificultad y cuya ejecución requiere decisión y esfuerzo.

No es casualidad que una de la primeras personas que habló de Personal Branding, Tom Peters, lo hiciera equiparando una persona a una empresa. Fue en su reflexión titulada “The Brand called You“, un artículo aparecido en agosto de 1997 en la revista Fast Company, del cual recomiendo apasionadamente su lectura. El eje vertebrador del artículo es este: Las grandes compañías entienden la importancia de las marcas. Hoy, en la Era de las Personas, tú debes ser tu propia marca.

La revista en que se publicó el artículo de Peters

La revista en que se publicó el artículo de Peters

Peters considera que las personas deberían verse a sí mismas como una marca en competencia continua con otras marcas, algo a lo que llama economía de agentes libres.Todos podemos destacar y posicionarnos en aquello en lo que nos gusta profesionalmente desarrollando habilidades personales. Además, las nuevas tecnologías nos permiten crear canales de comunicación que nos ayudan a dar forma a nuestra marca.

Para ello es esencial encontrar lo que nos hace diferentes y lo hacemos bien, y potenciarlo para ganar presencia y relevancia en la economía de agentes libres. Esto es así tanto si trabajamos por cuenta propia o ajena.

Me llama la atención algo que 15 años después de este escrito hay un concepto que sigue sin ser asimilado por buena parte de los profesionales que trabajan por cuenta ajena: siguen pensando que no necesitan trabajar su marca personal, que ya hay suficiente con el “amparo” de la marca de la empresa para la que trabajan. Craso error. Ingente error.

La muerte del “trabajo para siempre”.

Hemos tratado este tema a menudo es este blog. El trabajo para toda la vida ya no existe. Ni siquiera en Japón. Ni siquiera entre los funcionarios públicos. Nada dura para siempre, y necesitamos entender que somos una empresa para utilizar el pensamiento estratégico de una empresa y sus herramientas de marketing. En un excelente artículo titulado “¿Por qué todo el mundo se acuerda de Santa Bárbara cuando truena?Jordi Collell ponía -hace tres años- el dedo en la llaga sobre esta cuestión y daba algunos consejos a los profesionales por cuenta ajena para no bajar la guardia y para “verlas venir” y estar preparado en todo momento.

La realidad es tozuda y se acaba imponiendo. Una gran parte de profesionales que acuden a nuestra consultoría lo hacen tras una situación de despido. No es que entonces sea demasiado tarde, nunca lo es, pero la dificultad y esfuerzo requeridos serán mayores.

Entiéndete como una empresa, trabaja tu plan estratégico, analízate desde todos los puntos de vista de una empresa. Hazlo solo o con ayuda. Pero no te duermas. El cambio es inevitable y nos espera a la vuelta de cada esquina. Y ese cambio no nos puede pillar desprevenidos.

What is personal branding?

[youtube]http://youtu.be/mP_xc5dKQjc[/youtube]

Thank you Jordi Collell, Tom Peters, Miguel de Cervantes, Catherine Kaputa, Andrés Pérez Ortega, Kurt Cobain, Oscar Del Santo, Jeff Bezos, Alfonso Alcántara, Oscar Wilde, Arancha Ruiz, Dan Schawbel, José Manuel Casado, Brenda Bence, Margaret Tatcher, Pablo Adán, Risto Mejide, Roberto Álvarez del Blanco, Neus Arqués, William Arruda, Coco Chanel and Guillem Recolons for providing us this variety of ideas around personal branding.

¿Qué es marca personal? -el vídeo-

Feliz 13 a todos!

Nos parecía una buena manera de empezar este 2013 con este vídeo, producido por Soymimarca, que recoge definiciones e ideas muy diversas sobre qué es la marca personal. ¿Las fuentes? de lo más diverso:

Miguel de Cervantes, Oscar Wilde, Bob Marley, Margaret Thatcher, Kurt Cobain, Coco Chanel, Brenda Bence, Dan Schawbel, Catherine Kaputa, William Arruda, Jeff Bezos, Tom Peters, Oscar Del Santo, Roberto Álvarez del Blanco, Andrés Pérez Ortega, Neus Arqués, Arancha Ruiz, Alfonso Alcántara, Risto Mejide, José Manuel Casado, Pablo Adán, Jordi Collell y un servidor, Guillem Recolons.

Si se te ocurre alguna definición interesante, te invitamos a participar. Ánimo y mis mejores deseos para un 13 que pinta mejor que el 12, mucho mejor.

 

Personal Branding, el arte de invertir en ti (1)

En este tiempo de crisis posiblemente estás dejando de lado muchas inversiones que consideras secundarias, superficiales o un lujo innecesario. Pero quizás sea este el momento de entender mejor el personal branding para plantearte una de las mejores inversiones que puedes hacer en tu vida: invertir en ti.

¿Te suena bien? Lo cierto es que no necesitas mucho dinero, solo necesitas ser sensible a una pregunta:

¿Dónde quieres estar de aquí a 10 años?

Si ya tienes respuesta para esta pregunta, posiblemente te plantees otra:

¿Cómo quieres llegar ahí?

Te damos la bienvenida la branding personal, el arte de invertir en ti, que te permitirá:

  1. Conocerte a fondo (algo que no siempre es fácil)
  2. Marcarte un objetivo y una hoja de ruta para conseguirlo (una estrategia)
  3. Conocer las herramientas de comunicación y networking que necesitarás para el viaje.

Todos los lunes estaremos con vosotros para desarrollar todos los procesos que necesitarás para invertir en ti de la mejor manera posible.

Si crees que el branding personal es una moda o algo prescindible, te invitamos a responder a otra pregunta:

¿Dejarás que sean otros los que gestionen tu marca personal?

Estamos seguro de que prefieres tomar las riendas tu, sin intermediarios. Por otro lado, el branding personal no consiste en abrir y gestionar perfiles en las redes sociales. Esa es la parte final del un proceso, la comunicación online. Antes de llegar ahí hay mucho trabajo, así que ármate de tiempo y paciencia, no tengas prisa, ya que al final del camino nos espera algo muy importante: tu.

Desde estas páginas trataremos de entender mejor lo que nos han enseñado algunos especialistas de la marca personal como Peter Drucker, Tom Peters, Dan Schawbel, Andrés Pérez Ortega, William Arruda, Hubert Rampersad, Neus Arqués, Catherine Kaputa, Brenda Bence, Oscar Del Santo y muchos otros…

Para no quedarnos en procesos teóricos, iremos incorporando case studies que te ayudarán a entender mejor los mecanismos de puesta en práctica y medición de resultados de la marca personal.

Te esperamos el lunes que viene con el 2º capítulo que está preparando Jordi Collell.

Liderar es un deporte de contacto

Liderazgo es un concepto bastante complejo, difícil de definir. Según mi punto de vista, si tuviera que asociar el término liderazgo a un solo concepto, creo que elegiría el de influencia.  Como bien decía en el año 2006 Gary Yukl – profesor de la Universidad de Albany (New York) en los Estados Unidos – liderazgo “es un proceso de influir sobre otras personas para conseguir su comprensión y consenso sobre les acciones y medidas necesarias en una situación determinada y el proceso de facilitar los esfuerzos individuales y colectivos para conseguir objetivos comunes”.

Y, una de les mejores formas de influir en los demás para motivarlos e intentar conseguir estos objetivos comunes es el contacto personal. Y cuando digo contacto, no me refiero sólo al contacto físico sino al hecho de estar cerca de la gente (ya sean trabajadores, distribuidores, clientes…), de escucharles, de conversar con ellos, de mirarlos a los ojos, de intentar entender sus necesidades, sus sentimientos, sus emociones… ya que en definitiva un líder sólo puede ejercer influencia si es capaz de identificar estas necesidades, sentimientos o emociones. Y, ¿existe alguna mejor manera de identificar estos aspectos que a través del contacte personal?

De hecho, ya hace muchos años que se habla de liderar estando cerca de los seguidores. Uno de los primeros en hablar del tema fue Tom Peters, el gran gurú del management cuando en 1982 en su best-seller “In Search of Excellence” (en búsqueda de la excelencia) ya apuntaba hacia una visión más holística del concepto de liderazgo y decía que el directivo, para gestionar con éxito, tenía que liderar con el ejemplo y gestionar desde fuera del despacho. En esta línea creó el concepto MBWA (Management by Walking Around), es decir, gestionar dando una vuelta, paseando, acercándose a la gente. En el citado libro, Peters ponía buenos ejemplos de esta práctica citando a empresas norteamericanas como Hewlett-Packard, General Electric, Pepsi, 3M, Disney o Wal-Mart. Ahora bien, ¿continua vigente esta teoría 30 años después? Creo personalmente que este concepto (MBWA) es más vigente que nunca, o mejor dicho, debería ser mas vigente que nunca.

Lamentablemente,  la mayoría de directivos todavía pasan poco tiempo “paseando” o “dando una vuelta” ya que prefieren invertir la mayor parte de su tiempo encerrados en su despacho, o en reuniones con otros directivos. Además, las mejoras tecnológicas como la videoconferencia, Internet, las redes sociales…, han provocado que en muchos casos, este contacto personal disminuya. Y, ahora más que nunca, es necesario que los directivos salgan de su burbuja y se acerquen al mundo real, que se acerquen a las personas. No me gustan los directivos que están lejos de su gente, que abusan del correo electrónico, teléfono o videoconferencias. Me gustan los líderes que salen de su despacho y, fuera de su zona de confort, buscan el “contacto” con los suyos, ya sean colaboradores, trabajadores, clientes, distribuidores o cualquier persona a quien se pretenda liderar para conseguir unos determinados objetivos.

Estimado/a directivo/a, ¿cuándo hace que no sales de tu espacio de confort? ¿Cuándo hace que no rompes tu burbuja y te acercas a tu gente? Venga, atrévete, no olvides que liderar es un deporte de contacto.

 

No te vendas, nadie te comprará

Últimamente no hago más que encontrar reclamos para “venderte mejor“. Los veo incluso en webs de personal branding. Pero seamos serios: si admitimos que somos marcas, las marcas no se compran, o bien se desean, o nos son indiferentes o no se desean. Lo que se compra y vende son los productos o servicios; es la última fase del proceso de compra.

En una de estas tardes de lluvia volví a leer algunos pasajes del clásico “The Brand Called You” del gran Tom Peters. Recuerdo la frase que no me quito de la cabeza: don’t sell the steak, sell the sizzle (No me vendas el bistec, véndeme las ventajas de comerlo).

¿Quieres ser el elegido? Expón claramente tus competencias, tus propuestas de valor y las ventajas que supone trabajar contigo. Sólo así te “comprarán”.

Guillem Recolons / asesor de marca personal

El marketing personal me salvó la vida

Hoy se presenta el libro de nuestro socio Pablo Adán “El marketing personal me salvó la vida“. He tenido el honor de redactar el prólogo, que os reproduzo aquí a modo de aperitivo. El libro, de lectura muy ligera, es más que recomendable, y lo podéis descargar desde obrapropia . Salud!

Guillem Recolons / asesor de marca personal



Es todo un honor que alguien tan grande como Pablo Adán me haya confiado el prólogo de este libro. Para los que no le conocéis, os aseguro que Pablo no aceptaría fácilmente un NO por respuesta.

Tenaz, incisivo, directo, currante, resistente al agua y al fuego, seductor, apasionado del Rock, escuchador nato, Pablo es además una muestra del espíritu de resiliencia, ese misterio que permite que crezcan flores en pleno desierto.

Pero estos adjetivos no definen per se la marca personal del autor. Quizás lo más grande que haya hecho Pablo por su marca es reconocer sus debilidades, hacer crecer sus fortalezas y trazarse un plan de marketing personal con todos los detalles, minucioso como ninguno. Hasta aquí puede parecer algo normal, pero Pablo ha conseguido una cosa que no está al alcance de muchos mortales: implementar su plan.

A pesar de la distancia física que nos separa, nuestras almas han experimentado paralelismos curiosos. Ambos teníamos prisa por empezar a comernos el mundo, ambos conducíamos con orgullo una Vespa color rojo, ambos llegamos muy arriba en el campo de la publicidad y el marketing, ambos caímos al vacío engañados por la autocomplacencia, ambos entendimos que crisis significa cambio y ambos abrimos los ojos a la oportunidad que nos brindaba el personal branding.

Él tiene razón; no nos hemos reinventado; tampoco reposicionado. Sencillamente nos hemos adaptado al cambio. No somos fuertes, quizás tampoco muy listos, pero hemos aprendido a sobrevivir.

Y sobrevivir es precisamente una hoja de ruta que define muy bien este libro. La marca personal contada a través de la historia de Alberto es una excelente historia de supervivencia, de inconformismo, de un querer ser, aprender y seguir siendo.

He leído muchos libros de marca personal, y casi todos son para mí manuales de profesión. Tom Peters, Andrés Pérez Ortega (un buen amigo), Brenda Bence, Neus Arqués, Catherine Kaputa… Todos son guías, Andrés diría sherpas del branding personal. Pero el libro de Pablo no es un manual, es una historia, un conjunto de relatos que desemboca en un excelente decálogo para los que quieran saber qué es la marca personal, cómo se trabaja y para qué diantres sirve.

A los que os guste leer, este libro se os quedará corto. Sus poco más de 100 páginas piden a gritos una segunda parte urgente. A los que no os guste leer, no tenéis excusa: yo lo he leído en la playa, en poco más de tres horitas, lo que dura una buena película, un buen concierto o una buena comida.

Bon appétit!