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Y tú, ¿para qué has nacido? – por @xaviroca1

Sí, has leído bien… ¿para qué has nacido? Y te lo estoy escribiendo a ti. Como diría Risto Mejide, no lees hacia otro lado. Me estoy refiriendo a ti ¿sabes por qué demonios estás en este mundo? ¿tienes una ligera idea de qué harás con tu vida?

Llevo muchos años haciendo esta pregunta a numerosas personas. Es una de las preguntas que acostumbro a formular en mis cursos, talleres y conferencias. Ya sean estudiantes adolescentes, universitarios, profesionales liberales, desempleados, empresarios… la mayoría no saben qué responder a mi pregunta. Bien, de hecho yo tampoco se qué contestar cuando me lo pregunto a mí mismo. Y créeme que lo hago a menudo. Y esto que traigo mucho tiempo investigando y documentándome al respeto.

Si eres de los que lo tiene claro, que sabe perfectamente para qué ha nacido, mi más sincera enhorabuena. Cómo decía el psicólogo norteamericano Abraham Maslow (más conocido por su jerarquización de las necesidades humanas en una pirámide) “no te preocupes si no sabes para que has nacido, si no sabes qué quieres hacer con tu vida. Te puedo bien decir que es un logro muy poco habitual”.

Las personas afortunadas que lo han descubierto, la mayoría de ellas lo han hecho por accidente. De repente, se les ha aparecido una oportunidad, una actividad que les ha encantado y en la que se han encontrado como “pez en el agua”. En algunos casos, lo describen como una especie de epifanía, como un momento mágico donde se los ha hecho la luz en medio de las tinieblas. Pero la mayoría no tendremos esta suerte en forma de revelación.

A los que no nos pase, sólo nos queda ir trabajando, ir probando nuevas actividades, nuevas funciones hasta que encontramos realmente la más adecuada a nosotros. A mí, personalmente, más que angustiarme el hecho de no conocer qué pinto en este mundo, me atrae bastante este desconocimiento. Me anima a leer mucho, a probar nuevas disciplinas y a buscar nuevos retos profesionales con cierta frecuencia. De hecho me atraen mucho los retos, aquellas actividades que no conozco mucho. Me gusta probarme en nuevos escenarios y a la vez, me aburren aquellas actividades que ya no son tan nuevas para mí, que ya las sé hacer y podemos decir que tengo un cierto nivel.

Bien, te aconsejo que dediques tiempo a pensar qué haces en este mundo. Que trabajes al descubrir tus talentos, tus motivaciones, aquellas actividades donde puedes tener más éxito, ser más feliz y aportar más valor en la sociedad. Hoy en día hay numerosos test por Internet (algunos gratuitos y otros de pago) que te pueden ayudar en tu autoconocimiento. No obstante, el que te recomiendo mientras vas investigando es que disfrutes del camino. No te centres tanto en el destino y piensa más en cómo estás realizando este viaje. El cómo, es decir, la forma de hacer las cosas, tus valores, es esencial para ir disfrutando de este trayecto mientras vas buscando tu destino, mientras esperas que una epifanía te responda a estas preguntas tan trascendentales.

Si te gusta el cómo haces las cosas, seguro que irás encontrando retos que te acercarán a tu destino. Y llegues o no a descubrir tu papel en el mundo, seguro que disfrutarás del viaje y ayudarás a los demás. Céntrate en el cómo y seguro que encontrarás el qué. Y acabo con la siguiente reflexión.

Dicen que los 2 días más importantes en la vida son el día que naces y el día en que descubres por qué.

Mientras llega este segundo día, esforzado en que todos los días que has vivido, hayan pagado la pena. Por qué como decía Steve Jobs “Si vives cada día como si fuera el último, algún día tendrás razón”.

8 tips sobre introspección y marca personal, por @FranSegarraB

El proceso de introspección es fundamental para tu marca personal. Aquí tienes unos tips que te pueden ayudar a conocer la parte más importante de un proceso de personal branding: la parte introspectiva.

1 – Revisa tus logros.

A veces olvidamos que hemos conseguido cosas, recuerda aquello que has conseguido y revisa cómo lo has conseguido.

2 – Revisa tus errores.

Estamos en una sociedad en la que nos está prohibido fallar. Pero fallar es bueno. Recuerda tus errores y apunta los aprendizajes que has extraído de ellos.

3 – Detecta tus valores.

Los valores son aquello en lo que se fundamentan nuestras creencias más profundas. Detecta los valores que rigen tu comportamiento para conocerte con más profundidad.

4 – Sueña.

Deja volar tu imaginación y define quién quieres ser. ¿Cuál es tu visión? ¿Por qué quieres ser recordado?

5 – Visualiza lo que te apasiona.

Encuentra aquello que te apasiona, pero no lo pienses solamente, escríbelo. Déjalo en un lugar bien visible, que lo veas todos los días y que recuerdes porque estás trabajando.

6 – Otorga a tu pasión una forma real.

Si tu sueño es ser futbolista, pero tu edad ronda los 30, puede que resulte un fracaso intentar ser un jugador de primera división. Pero si te apasiona el mundo del futbol, mira de qué manera, dentro de tus opciones reales, puedes participar en él… ¿Abrir un blog de futbol? ¿Empezar tu carrera como entrenador? ¿Participar en alguna revista especializada? ¿Crear una marca personal de referencia en este sector? Seguro que encuentras alguna modalidad de tu sueño que sea alcanzable.

7 – Marca Personal es un proyecto a largo plazo.

No es una receta mágica, es un trabajo a largo plazo para gestionar tu carrera con esta perspectiva. Empezar por conocerte más en profundidad te dará la llave para una correcta gestión de tu proyecto de vida.

8 – Ordena tus ideas.

Para darles un sentido. Crea a partir de ellas un proceso continuo que haga que estas se vuelvan proyectos con objetivos reales, alcanzables y medibles. En definitiva de lo que se trata es de ordenar esas ideas y proyectos que tienes en mente para trazar un camino que los lleve a la realidad.

 

Llevando a cabo un proceso de marca personal, vas a trabajar en ti mismo y vas a descubrir cosas de ti que desconocías (introspección). Tanto en el ámbito personal (capacidades en ti que no sabías, formarte en aspectos, ver que eres capaz de hacer cosas que nunca te habías atrevido a hacer…) como en el profesional (descubrir nuevas oportunidades de negocio) así como conocer a gente que te enriquecerá i impulsará a alcanzar tus objetivos.

Imagen: Unsplash: Gerome Viavant

¿Cuál es tu ventaja competitiva?, por @xaviroca1

En la actualidad existe un alto nivel competitivo en la mayoría de sectores. Las empresas compiten con empresas de todo el mundo en un mercado cada vez más globalizado. La mayoría de los mercados se encuentran en plena madurez, con sus ventas estancadas (o en decrecimiento), lo que a la práctica significa que aquellas empresas que quieran crecer deben hacerlo a costa de sus competidoras, es decir, para crecer deben ganarles cuota de mercado (lo que nunca resulta tarea fácil).

En el mercado laboral la situación es muy parecida. Con un alto nivel de paro en la mayoría de profesiones, con una creciente movilidad geográfica por parte de los profesionales y con un exceso de personas competentes en la mayoría de sectores de actividad, la situación es realmente compleja. Competir en este entorno tan feroz, requiere no sólo de buenas competencias profesionales sino también de una correcta estrategia.

Ventaja competitiva

Uno de los elementos más importantes de la planificación estratégica de la marca personal es el concepto de ventaja competitiva. Por ventaja competitiva se entiende cuando alguna empresa o profesional tiene alguna característica diferencial sobre sus competidores que le permite conseguir unos rendimientos superiores de forma sostenible en el tiempo. Uno de los aspectos básicos del concepto de ventaja competitiva es el de diferenciación. En un entorno tan competitivo como el actual, resulta fundamental diferenciarse, hacer cosas de forma diferente ya sea a nivel de producto, de servicio, de estrategia de comercialización… Es más importante ser diferente incluso que ser el mejor o el primero.

Además, la ventaja competitiva debe ser única, exclusiva y a ser posible que no sea fácilmente copiable o imitable por tus competidores. También, ha de ser posible de mantenerla a medio y largo plazo. Pese a que todo cambia a una velocidad de vértigo, debe intentarse que la ventaja competitiva te ofrezca elementos diferenciales durante un cierto tiempo. También debe ser claramente superior a la competencia. Para destacar en mercados competitivos, tu ventaja competitiva debe ser sensiblemente superior a tus competidores y también aplicable a diferentes situaciones de mercado.

Hablando con muchas personas (universitarios que se lanzan por primera vez al mercado laboral, alumnos de talleres de personal branding, o profesionales a los que asesoro…), la inmensa mayoría desconocen el concepto de ventaja competitiva. Y no pasa nada porque no conozcan el significado de este concepto. El problema – a mi entender – proviene de que nunca se han planteado cómo van a competir en un mercado tan competitivo y en una situación tan adversa como la actual. Cuándo les pregunto por qué alguien debería contratarles a ellos en lugar de a otros profesionales competidores, la gran mayoría se quedan en blanco.

Suicidio profesional

¿Cómo alguien les va a dar una oportunidad si ni ellos mismo saben qué aportan de diferente, qué pueden hacer mejor que sus competidores? Quizá hace años, cuando la situación económica y competitiva era francamente diferente, las personas podían no preocuparse de definir su ventaja competitiva. En la actualidad, me parece un suicidio profesional.

¿Y tú, ya has pensado cuál será tu ventaja competitiva?

 

Imagínate tu futuro

 

Planificar es trazar un camino hacia un objetivo. Si el objetivo es el futuro, creo que debemos empezar por imaginarlo, visualizarlo. El recurrido ¿Qué quieres ser de mayor? es una pregunta clave a cualquier edad. Si entendemos por “mayor” el ir madurando, la pregunta no tiene el límite que solemos imponerle en el entorno infantil y juvenil.

Le petit prince (Antonie de Saint Exupery)

Le petit prince (Antoine de Saint Exupery)

Cada día tropezamos con personas que, a pesar de tener un presente muy atado y resuelto, no tienen la menor idea de dónde estarán en 8, 9 o 10 años. ¿Es eso normal?. Seguramente sí. Nos han educado para preparar el futuro solo en el plano económico, pero no en el plano personal. Ahorrar, planes de pensiones, fondos de inversión, hipotecarnos en una vivienda para disponer de un cojín el día de mañana.

Todo eso está muy bien, no voy a ser yo quien discuta nada a los analistas de inversiones y brockers. Pero yendo más allá de todo eso, cabría preguntarse si el futuro consiste en algo más que disfrutar del dinero ahorrado. En el plano personal, nada impide a una persona de 80 años iniciar los estudios de piano o terminar una carrera universitaria abandonada en la juventud. Mi abuelo lo hizo. A los 80 se puso a estudiar piano y a pintar. Y lo hizo por dos razones fundamentales:

  1. Lo había imaginado en algún momento de su vida
  2. Sentía pasión personal por esas dos actividades

Los niños, de pequeños, quieren ser héroes, y por ello utilizan a sus referentes como espejo: el futbolista famoso, el bombero que salva vidas, la princesa feliz o la figura de los padres, normalmente idealizada: “Quiero ser arquitecto como mi madre”. Tal vez ese niño no esté dotado mentalmente para ser arquitecto, pero lleva tantos años imaginando su futuro que cuando sea el momento no dudará en optar para esa carrera universitaria.

El ejercicio de imaginar nuestro futuro no puede ser más saludable, sea cual sea nuestra edad. Sin una visión a largo plazo será complicado seguir un guión escrito por nosotros mismos, y eso quizás nos lleve a seguir un guión escrito por otros.

Team Branding, ¿Qué es y para qué sirve?

 

El gran William Arruda apunta en su blog “The Personal Branding Blog” que el Team Branding es una de las tendencias más destacadas para este 2013.

Google Images

Pero… ¿Qué es esto del Team Branding?  Y lo más importante… ¿Sirve para algo?

Bien, Aruda no es el único que piensa que el Branding en los equipos es algo que va a ser fundamental para una mejor consolidación y percepción de un grupo de trabajo dentro de una empresa. Existen otros consultores que tienen claro que un equipo de trabajo también es una marca, y que el hecho de compartir una misión, una visión y unos valores comunes al propio equipo, desemboca en una mejor cohesión y resultados.

Parece que en esto del Team Branding entran en juego dos elementos: Por un lado conocer cuál es la percepción externa que se tiene de un equipo, y por el otro ver cómo cada miembro del equipo contribuye con su propia marca personal a la percepción general. Aquí tendría mucho que ver esa frase de Zig Ziglar que dice:

“Los individuos marcan goles, pero los equipos ganan partidos”

En definitiva, la clave del Team Branding es la de conseguir que las marcas personales aporten lo mejor de cada una de ellas para integrarse dentro de la marca del equipo. Es decir, que el talento individual refuerce el team branding, y para ello el líder es el encargado de trabajar con y en su equipo para que exista una misión conjunta, una visión compartida y unos valores comunes. El objetivo del Team Branding es claro: unir lazos, generar sinergias, trabajar juntos para alcanzar las mismas metas y obtener una mejor percepción de la marca/equipo.

La pregunta que me planteo es: ¿Es el Team Branding una moda pasajera o por el contrario ha venido para quedarse como un elemento básico en los equipos de trabajo de las empresas? Lo que esta claro es que los expertos tienen claro que cada vez más el éxito de un equipo de trabajo radicará en su Team Branding. 

El futuro tiene muchos nombres. Para los valientes es la oportunidad (VÍDEO)

Victor Hugo dijo que “El futuro tiene muchos nombres. Para los débiles es lo inalcanzable. Para los temerosos, lo desconocido. Para los valientes es la oportunidad.”

Hoy compartimos un vídeo con algunas buenas razones para reflexionar sobre el futuro y ver en él la oportunidad de conseguir todo aquello que queramos alcanzar. Sólo hemos de trazar un plan y tomar los pasos correctos. Esperamos que os guste.

“The Future is ours”

Personal Branding, el arte de invertir en ti (34). Visión de empresa, visión de persona

 

La visión describe lo que podría ser la contribución de una persona o una empresa a la sociedad, su grano de arena.

Gates y Jobs, dos grandes visionarios

Desde el punto de vista personal, la visión sería lo que uno desea conseguir en el medio y largo plazo; cómo se ve uno mismo en el futuro. Aunque sea un ejemplo socorrido, Bill Gates vio en 1975 la posibilidad de que los ordenadores fuesen lo bastante pequeños, económicos y rápidos como para que cada familia tuviera uno.

La de Gates es una mezcla de visión de persona y empresa, lo que llamaríamos la visión de un emprendedor.

Hace pocos días, en un taller de marca personal, una mujer escribió la que para ella era su visión: ser feliz. Todo el grupo quedó sorprendido por la simplicidad de la idea, pero lo cierto es que se trata de una gran visión, un sueño que no todo el mundo consigue hacer realidad. Gracias, Eva, por recordarnos el sueño al que nunca deberíamos renunciar. Además y quizás sin saberlo, Eva trazó una visión breve, concisa, de las que cabría en letras grandes en una camiseta.

Pero… ¿Y las empresas? ¿Qué pasa con la visión de las empresas?.

Me encuentro a menudo con equívocos inaceptables en la definición de la visión de muchas empresas. Algunas lo confunden con la misión, otras con un objetivo del consejo de administración (ser líderes en tal sector o tal mercado) y otras sencillamente redactan la visión en un modo nada empático, en algo imposible de recordar por ningún profesional que trabaje en esa compañía.

De hecho, la mayoría de estudios sobre branding corporativo concluyen en que casi ningún profesional recuerda la visión, misión y valores de la empresa. No importa que estén impresos en letras de oro o colgados en cuadro por todas las dependencias.

La razón de esta desconexión es que la forma de redactar la visión es tan sofisticada y alejada de los que trabajan en la empresa que, sencillamente, no llega. Lo podríamos llamar apatía, falta de asertividad. Algo sorprendente cuando pedimos a profesionales de empresas cuál a su juicio debería ser la visión de su empresa es que aparece un redactado impecable, fácil de entender para todo el mundo y generador de motivación.

La visión, como sueño que es, debería ser algo que movilice. Algo así como ser feliz, pero referido a una empresa. La de Apple es un buen ejemplo: Hacer la vida más fácil a las personas.

Personal Branding, el arte de invertir en ti (23). La marca personal se conjuga en presente

El presente es otro  atributo de la marca personal. Vivimos en presente porque en el pasado tenemos guardados recuerdos y  experiencia acumulada  y en el futuro se vislumbra aquello que puede ser o tal vez nunca será. Una marca personal anclada en el pasado es pura nostalgia y si está focalizada en el futuro es pura expectativa. El día a día imprime solidez  y credibilidad a la marca personal y de  nuestra capacidad de vivirlo intensamente depende que seamos  la  opción preferente o solo una más, una de tantas.

Lo que ya ha sucedido nunca volverá. No es una obviedad, ¿cuantas veces nos hemos centrado sólo en la historia, personal o colectiva, para no tomarnos en presente en serio o para demostrarnos que el cambio es imposible?. El pasado puede convertirse en un apego desmovilizador.

El aburrimiento y la  monotonía son productos de estar  mirando por el retrovisor. Vivir el presente es saber redescubrir aquello que ya conocemos, pareja, amigos, proyectos, lo que sea. Todo , y  nosotros también,  está en constante cambio,  si tenemos la voluntad y nos dotamos de las herramientas para celebrar, compartir y crecer con él seremos capaces de vivir el día a día con intensidad.

Poner en cuestión lo que es obvio es un buen ejercicio para levar las anclas que nos atan al pasado. Saber percibir que las caricias de nuestra pareja son cada día diferentes, que algo que antes no funcionó hoy puede hacerlo, que nuestros compañeros de trabajo que antes nos limitaban ahora pueden impulsarnos son detalles cuotidianos, muchas veces imperceptibles en su individualidad, que nos hacen más fuertes, más creativos, más próximos y que, por supuesto, refuerzan nuestra marca personal.

Imagen: Flickr CC

Cuando gestionamos nuestra marca personal trabajamos nuestra  misión, visión y valores para poder vivir intensamente el aquí y ahora en clave de futuro. Si hemos reflexionado y negociado con nosotros mismos a donde  queremos llegar y cómo, podremos gestionar el día a día con eficiencia, intensidad y proyección.

Estar únicamente focalizados en el futuro descuidando el día a día nos convierte en tahúres de nuestra marca personal, vivimos en un  permanente juego de azar y ganar o perder la partida será siempre una cuestión de suerte. Una marca personal es un depósito de confianza, si no somos capaces de transmitir que pisamos tierra firme los demás no confiarán en nosotros, nuestra marca se resentirá y nunca seremos los elegidos.

Gestionar la marca personal sirve para soltar el lastre innecesario que nos impide estar aquí y ahora en plenas facultades  y para saber que a partir de ahora todo está por hacer y todo es posible.

La marca personal se conjuga y se forja en presente.

¿Tienes un Plan Estratégico Personal?

El Personal Branding Plan se expande con dos nuevos programas de formación online: El Plan Estratégico Personal y el Plan Personal de Comunicación

Hoy nos centraremos en el Plan Estratégico Personal, un programa pensando para personas que dominan las herramientas de comunicación aunque precisan una hoja de ruta más clara para alcanzar sus objetivos. En pocas palabras, saben cómo decirlo pero no saben: qué, a quién, dónde y cuándo decirlo.

El Plan Estratégico Personal ayuda a encontrar un camino. En el fondo, cada uno de nosotros, es una microempresa.

Durante 2 meses y con una dedicación media de 6 horas semanales:

  • Se analizan motivaciones, creencias, valores habilidades y competencias.
  • Se definen -con la ayuda de un mentor –  una visión, misión y objetivos personales
  • Para finalmente trazar un plan de acción para conseguirlos.

Programa:

Este curso forma parte del itinerario formativo del Personal Branding Plan.

  • Quién soy : Proponemos un hacer un viaje hacia el interior para obtener una  fotografía del momento en el que se está viviendo.
  • De qué tengo fama: Los demás nos reconocen por algún aspecto nuestro, personal, que en la mayoría de los casos es común para todos nuestros contactos. Al final de esta sesión se aprende a valorar y ser consciente de la información que uno mismo lanza al exterior.
  • Tus competencias: Se habla de aquello en lo que se es bueno y por lo que se es reconocido, la auténtica palanca de nuestra marca personal.
  • Cuál es tu sueño : Se trabajan los cimientos de la marca personal que estará siempre presente y actuará como guía y acicate tanto en los momentos buenos, como en los momentos difíciles.
  • Tu plan, tu visión: misión y valores: Para definir una estrategia, es necesario tener claro cuál es nuestra misión, visión y  valores. Todos estos elementos, aunque son difíciles de establecer, son necesarios para poder fijar un objetivo y para definir la marca personal.
  • Tu mensaje : Se construye un mensaje Veraz, Consistente, Atractivo y Especial. Conseguirás: Generar un mensaje personal y hacer que ese mensaje nos ayude a convertirnos en la opción preferente.
  •  Cuál es tu público, ¿a quien me dirijo?: En esta sesión se toma contacto con el entorno en el que se va a desenvolver el proyecto de marca personal. Es el escenario en el cual se va a poner en valor nuestra marca.
  •  Tu posicionamiento: El posicionamiento nos ayuda a saber dónde estamos en la mente de los demás, qué espacio ocupamos y cómo deberíamos movernos para mejorar.

 

Matrícula y condiciones:

El precio del programa es de 420 euros, pudiendo efectuar el pago de forma aplazada en dos entregas de 220 euros.

Recuerda que si abonas el importe total desde tu tarjeta de crédito puedes también aplazar el pago. Infórmate en tu entidad.

Nuestra especial metodología on-line nos permite que puedas iniciar el curso cuándo quieras, en cuánto te decidas a trazar tu plan estratégico personal.

Si quieres más información sobre el Plan Estratégico Personal haz click aquí y descubre todo lo que este programa formativo puede ofrecerte.

Personal Branding, el arte de invertir en ti (16). Las fronteras de tu marca personal

Las fronteras de tu marca personal

Para dejar huella en el corazón de los demás, que es el objetivo final de toda marca personal, no vale todo, existen fronteras que no es conveniente rebasar. Los que nos rodean nos ven y nos sitúan  dentro del territorio que nos es propio, que nos hace fuertes, diferentes y memorables, enrocarnos en su interior nos fosiliza y abandonarlo de manera improvisada nos volatiliza. ¿Cuáles son los límites de nuestra marca personal?

Foto: Flickr CC

Nuestra identidad y su hoja de ruta definidas en la misión, visión y valores son nuestra tarjeta de presentación que se resume en un mensaje claro y entendedor. Preservar la propia identidad de intrusiones indeseadas que puedan dañarla y, en el límite destruirla, es una tarea que requiere atención, escucharse a uno mismo y una enorme capacidad de autocrítica y humildad. Nuestro territorio es  objetivo permanente de envites foráneos y todos estamos expuestos a ellos porque somos seres sociales, porque no vivimos aislados y porque sin la referencia  e interacción de los demás no seríamos marca.

Definir nuestras propias fronteras no es fácil y en la mayoría de las situaciones nos damos cuenta de que algo no funciona cuando realmente no va, somos poco precavidos, no tenemos el hábito de ser previsores. Recuperar las posiciones perdidas es costoso y a veces doloroso porque puede representar rupturas, pérdidas, distorsiones  y dinero.

Con tres ejemplos basados en experiencias recientes, anónimos por motivos de rigor profesional, lo entenderemos mejor.

La pareja, la nuestra, la de cada cual, es una parte importante de la hoja de ruta, constituye una de las opciones personales básicas. Con ella crecemos, tenemos hijos, perfilamos proyectos y la definimos como elección a largo plazo. Al ser cosa de dos se mueve en nuestro territorio de frontera porque está expuesto constantemente al exterior. Es fácil, sobretodo en las personas que tienen un carácter abierto o una actividad basada en las relaciones sociales, encontrarse en situaciones en las que uno se debe dar a conocer o hacer un esfuerzo para comprender a los demás y es aquí donde la exposición implica tener detectores de atención a punto y en buen estado de uso. Encontrar a alguien interesante, con una visión del mundo sugerente, complementando alguna carencia propia puntual no es difícil y hasta frecuente. El café de un día que se convierte en varios cafés, las confesiones personales más allá de lo que es profesionalmente  o funcionalmente necesario, comidas en lugares cada vez más privados, mensajes por los canales multimedia pueden llevar sin uno darse cuenta a  situaciones que ponen en peligro la existencia de la propia pareja. ¿ Cuales son tus límites que no debes en ningún caso rebasar?

El trabajo, sea por cuenta ajena o propia, consolida nuestra aportación a la sociedad, nos permite desarrollar habilidades profesionales que nos posicionan, nos da el fuelle económico necesario para sobrevivir y, como su producto va dirigido a alguien externo, se sitúa en territorio de frontera. Como los tiempos andan revueltos y hay que ir a por todas por aquello de mejor tener los huevos repartidos que en una sola cesta resulta poco complicado aceptar más tareas de las que realmente podemos hacer porque la cosa está tan mal que quien se atreve a decir no a alguien con ganas de contar con nosotros. Un encargo tras otro que se acumulan y que encadenan excusas cada vez más sofisticadas, el tiempo libre ocupado permanentemente en intentar acabar lo inacabable y que deteriora las relaciones personales y sociales, la desazón, el malestar y el disgusto por no llegar a donde nos hemos comprometido afectan a la autoestima y la salud física y emocional. ¿Cuáles son los límites que nunca debes rebasar?

La visibilidad, si no te ven no existes, es la parte descubierta del iceberg de la marca personal y por derecho propio se sitúa en territorio de frontera. Todos necesitamos ser visibles y tener un buen posicionamiento en los marcadores porque en el mundo tan global en el que nos movemos se hace imprescindible llegar a todos los lugares. Inflar las habilidades en los perfiles de las redes sociales, mencionar como clientes y casos de éxito a personas y empresas con las que se tuvo contacto en ocupaciones anteriores que no tienen nada que ver con la actual, lanzar opiniones atrevidas e innovadoras leídas por ahí como si fueran de cosecha propia y tantas cosas más, nos acaban convirtiendo en algo visualmente atractivo que se derrite progresivamente en cada contacto en el mundo real en el que se ponen a prueba las habilidades y la influencia reales. Y al final se acaba consiguiendo lo contrario de lo que se perseguía con un alto costo en esfuerzos y recursos para reorientar la situación. ¿Cuáles son los límites que nunca debes rebasar?

Poner límites, y más aun ponérselos, no gusta en general y siempre que hablo de este tema alguien arruga la ceja porque hay una creencia muy extendida que lo relaciona con la falta de libertad. Nada tan lejos de la realidad. Preservar la integridad de los compromisos, de los proyectos y de las metas a alcanzar refuerza las decisiones que un día se tomaron y permite gestionar la vida y la marca. Y no olvidemos que la gestión de la marca personal es ante todo un acto de libertad.