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¿Te unes a la “Video Revolution”? (Vídeo)

 

¿Está el vídeo en tu estrategia de comunicación personal? ¿Eres capaz de comunicar tu marca personal en 30 segundos? El poder del vídeo es un una realidad,  y para ser conscientes de la magnitud del tema os dejo este vídeo con algunos datos muy significativos.

Bienvenidos a la “Video Revolution”:

[youtube]http://youtu.be/0LTPTt1wT3Y[/youtube]

Piensa globalmente y actúa personalmente

¡Piensa globalmente y actúa localmente!, es una expresión originaria de los movimientos ecologistas y que posteriormente se trasladó al mundo empresarial. La idea es clara, toda acción humana repercute a nivel mundial. Los ecologistas lo enfocaron al cuidado del planeta y los empresarios a la internacionalización de negocios locales.

Está máxima puede ser adaptada al branding personal, asumiendo el mismo concepto de que cualquier acción humana repercute a nivel mundial.

A la hora de crear una marca personal, es conocido por todos que las herramientas on line acercan los países y propician los contactos. La idea que se quiere trasladar es que actualmente podemos aprovechar el mundo 2.0 como altavoz de nuestra marca personal. No hay que obcecarse en únicamente establecer lazos de negocio en tu localidad, provincia o país, sino ampliar tus posibilidades.

Hay que estar abierto y lanzar un mensaje global que puede ser interesante en lugares del mundo que ni siquiera pensabas que podrían interesar. Lo bonito de construir una marca personal es no cerrarse fronteras, conocer a otros colegas profesionales del cualquier lugar del mundo que nutren tus conocimientos y añaden más valor a tu marca personal.

Linkedin y twitter: Estas dos herramientas son claves para que los conocimientos que demuestras puedan ser aprovechados para contactar con profesionales de tu ámbito de todo el mundo, consiguiendo de forma local trasladar tu marca personal a cualquier rincón del planeta.

Skype: Con esta herramienta cualquier profesional puede contactar con otro desde la comodidad de su despacho o su hogar y seguir tejiendo una serie de líneas de contacto.

Youtube, blog, Web Personal ,Ivoox: Son considerados, por muchos profesionales, como los altavoces de tu Marca Personal al mundo, tus propios medios que te sirven para comunicar tu marca y demostrar tus conocimientos personales y profesionales.

A la hora de construir y desarrollar tu Marca Personal, a la hora de fijarte tu estrategia y tus objetivos, debes pensar globalmente y actuar personalmente. Saber que cualquier acción que se tome, puede tener repercusiones internacionales y ser consciente a la hora de desarrollar uno mismo, su propia marca personal.

Al final de este artículo me tomo una pequeña licencia y me gustaría decir, sobre todo a los jóvenes, que apuesten por crear su marca personal, que apuesten por transmitir lo que saben y lo que valen pero sobre todo, que lo hagan con visión global.

 

¿Crees que un CEO debe dar la cara?

Os remito el artículo de Tino Fernández  “La estrategia del CEO ultradiscreto” publicado el pasado jueves en Expansión en que he participado junto muchos otros, y que analiza la conveniencia o no de los CEO de dar la cara ante la opinión publica. Hay gustos y opiniones para todo. Y tu ¿Qué piensas?

 La estrategia del CEO ultradiscreto

Son fundadores, presidentes y primeros ejecutivos de firmas. Casi nunca conceden entrevistas, y suelen racionar de forma exagerada sus apariciones en público. Puede ser un plan bien estudiado o simplemente su forma de ser, pero esta actitud particular tiene consecuencias en la marca, en la empresa y en las personas que trabajan en ella.

En abril de 2009, dos empleados de un establecimiento de Domino’s Pizza en Carolina del Norte colgaron en YouTube un vídeo en el que realizaban actos repugnantes con la comida que pensaban a enviar a domicilio. Aquel clip logró un millón de visitas en dos días. La rapidez con la que se propagó la broma letal para el buen nombre de la firma contrastó con la tardanza en responder de su primer ejecutivo, que se disculpó en un vídeo. La compañía se movilizó también en Twitter Facebook, pero la lentitud de la respuesta hizo que sólo la vieran 66.000 personas al término del día. Alguien comentó entonces que “el daño hecho en 30 minutos de exposición en internet a 49 años de historia de la marca no se cura con este parche”.

Los CEO son la cara pública de su organización y, en tiempos de confusión, se espera que sean visibles y sinceros sobre cualquier problema que surja. El episodio de Domino’s Pizza plantea el debate de los directivos, fundadores de compañías o presidentes que prefieren mantener un perfil bajo; que rara vez conceden entrevistas ni salen en fotografías o participan en actos públicos. La cuestión es si se trata de una estrategia diseñada al caso o es más bien una cuestión personal. Y sea lo que sea, conviene analizar qué consecuencias tiene esta discreción –en ocasiones excesiva– en la compañía y en su marca, así como en aquellos que trabajan en ella.

Vivian Acosta, socia directora general de consultoría de Norman Broadbent, recuerda que “hay un estilo de liderazgo que resulta ser austero en la comunicación. Es propio de aquellos que vinculan su éxito al de su organización antes que buscar su reconocimiento personal. Relacionan su marca personal con su puesto y con la compañía; trabajan más hacia adentro que hacia fuera; y generan más equipo. La marca de una empresa la construye un equipo. Así se genera más cohesión y más conciencia de grupo. Es por tanto el equipo directivo el que crea la marca y no un solo directivo”. Un caso de discreción en este sentido es el del que fuera CEO de BankinterJuan Arena, quien jamás se dejó hacer fotos durante su mandato ni comparecía ante los medios, a excepción de las juntas de accionistas. “Lo importante es el banco, y no yo”, parecía ser su lema. Esta actitud le generó mucho sentido de grupo y pertenencia, y una estrategia de diferenciación. En sus años en Bankinter quería demostrar que se puede gestionar una compañía en la sombra sin necesidad de ser la cara visible de la empresa.

 Santiago Álvarez de Mon, profesor del IESE, explica que “hay incluso directivos muy transparentes internamente pero que se repliegan de cara al exterior. Prefieren que sean sus equipos los que salgan a la palestra y figuren. Se trata de un perfil bajo típico de aquellos que están a gusto con su trabajo y a quienes les gusta lo que hacen, pero desean minimizar el impacto exterior de la actividad que desarrollan. No quieren personalizar la empresa”.

Acosta recuerda las teorías de Jim Collins referidas al quinto nivel de liderazgo, que se basan en que la mayoría de las firmas grandiosas de hoy siempre han sido grandiosas. La mayoría de las empresas, sin embargo, sólo llegan a ser buenas. Los directivos que convierten las compañías buenas en excelentes destacan por ser discretos, humildes y no mantienen demasiadas intervenciones públicas.

Según Collins, el verdadero líder de nivel 5 es el que genera un cambio a largo plazo y sostenible; a quien le interesa más el éxito de la organización que sus logros personales y tiene suficiente confianza en si mismo para contratar gente competente; el que es modesto; quien asume responsabilidades –no echa la culpa a los demás cuando las cosas no funcionan como se esperaba–; y aquel cuya máxima ambición es la organización.

Álvarez de Mon considera que esta actitud de discreción es, antes que una estrategia, una forma de ser, y coincide con Ovidio Peñalver, socio director de Isavia Consultores, en que “hay ejemplos de líderes que son tímidos, que adolecen de recursos al presentarse ante el público; que no tienen buena imagen, o que no se encuentran cómodos”.

Peñalver añade que “para cualquier compañía resulta muy conveniente estar presente. Se trata de una cuestión de supervivencia, porque si no estás, no existes, y esa presencia puede ser muy variada: publicar libros, hacer anuncios, conceder entrevistas, estar en ferias y eventos”.

Para cualquier organización resulta conveniente ‘estar presente’

El experto identifica tres estrategias posibles: la primera es “sólo imagen de marca de la compañía y opacidad personal”. Es característico de grandes empresas, y se lleva a cabo a través del responsable de comunicación o de una agencia de medios. En este sentido Andrés Pérez, consultor en posicionamiento personal, asegura que “algunos departamentos y directores de comunicación tiene excesivamente ‘ocultos’ a sus directivos. Son ellos los que realmente dominan la comunicación de la empresa y la discreción excesiva de esos CEO, presidentes o fundadores, antes que una estrategia o una razón meditada, se debe a una cuestión de bloqueo, o a que les han metido cierto miedo a intervenir en público”. Peñalver explica que en esta primera estrategia “se vende el nombre de la organización y quien aparece en público necesita el permiso de esta. Si ponemos como ejemplo algún país, podríamos decir que Suiza tiene muy buena imagen de marca, pero muy poca gente podría decir el nombre de su presidente. En este caso, lo que se vende es el país”.

Otro plan es el de las compañías que giran en torno a la marca de una persona. Peñalver aclara que “se trata de líderes muy mediáticos, con una personalidad arrolladora. Aquí, más que de una estrategia, se trata de la personalidad de estos individuos. En el Banesto de Mario Conde todo giraba alrededor suyo. Si nos vamos a otros ejemplos, en Venezuela se habla mucho de Chávez y menos del país. Y hay partidos políticos, como UPyD, que giran en torno a su líder, Rosa Díez“.

El socio director de Isavia identifica también un modelo mixto: el que se basa en una compañía muy valorada y un fundador o presidente con un sello personal espléndido. “Es el caso de Steve Jobs enApple. Y podría decirse que es el caso de Emilio Botín en Santander“.

Cuestión de mínimos

Santiago Álvarez de Mon advierte de que no se puede ser un primer ejecutivo sin asumir que se debe representar a la marca: “Debe haber unos mínimos para esto. Va en el sueldo y es su responsabilidad. La discreción debe ser practicada con moderación para que no sea secretismo”.

Por su parte Vivian Acosta afirma que “cuando uno no crea una marca, los demás la crean por él. Si dejas que otros acuñen esa marca, lo que resulta puede ser negativo”.

 Para Guillem Recolons, socio de Soymimarca, la no presencia “provoca una deshumanización de la empresa. Si no hay una persona al frente es más fría. En gestión de crisis, no hay nadie que asuma la responsabilidad, y se tiende a cargar contra la marca. Ante la inaccesibilidad, además, se da una falta de diálogo, y no hay quien dé la cara. El primer embajador de la marca es el CEO. Si su imagen es opaca toda la compañía rezuma opacidad“. Andrés Pérez coincide en que “esa opacidad genera desconfinza. Si eres invisible se puede llegar a pensar que tienes algo que ocultar”.

El socio de Soymimarca añade que “a largo plazo en España vamos a importar el tipo de actitudes de los líderes que utilizan la comunicación persona a persona“, atendiendo a cómo perciben los demás el mensaje y cómo lo transmiten a su red de personas de confianza. Es el caso de Barack Obama y las acciones en torno a su persona, que convirtieron su marca personal en todo un símbolo e icono adorado por las grandes masas sociales.

Líderes mediáticos

En plena crisis de la industria del automóvil en Detroit, en la década de 1980, el presidente de Chrysler,Lee Iacoca, se hizo famoso al poner su imagen y su personalidad al servicio de la compañía, convirtiendo en mundialmente conocida la frase “si encuentra un coche mejor, cómprelo”.Quince años después, Chrysler utilizó su potencial mediático para una nueva campaña de ofertas.

El Iacocca español fue Manuel Luque, director general de Camp, que como líder mediático puso de moda el lema de los automóviles aplicado a los detergentes. Incluso quienes nunca lo han visto conocen el anuncio de Colón y su “busque, compare, y si encuentra algo mejor… Cómprelo”.

De igual forma que una discreción exagerada puede ser negativa, aquellos líderes que deciden ser mediáticos pueden caer en el exceso. Hay quien piensa que los líderes más eficaces parecen ser aquellos que “son” su propia empresa y que encarnan la imagen de su compañía, sobre todo cuando se trata de transmitir valores y emociones. Andrés Pérez, consultor en posicionamiento personal, cita los ejemplos exageradamente mediáticos de Donald Trump Richard Branson.

Pérez recuerda que “el liderazgo se basa en alguien con objetivos claros, que ha de tener definidos los objetivos de su gente. Branson sabe lo que quiere, lo que quieren las personas, y lo comunica perfectamente”.

La decisión de ser un directivo mediático se puede deber a una visión patrimonialista del tipo “la empresa soy yo”; o también al modelo “la compañía es mi trampolín”, algo propio de aquellos directivos que utilizan la plataforma mediática para ponerse a tiro de los cazatalentos. Además, la gran personalidad emblemática de ciertos jefes, como puede ser el caso de Jack Welch, CEO de General Electric, o Steve Jobs, CEO de Apple, puede llegar a convertirse en un inconveniente, porque una figura gigante como la de estos líderes puede provocar un eclipse de talento en la organización, que en ocasiones queda atrofiada y resulta incapaz de responder adecuadamente cuando estos dirigentes se van de la compañía (Welch) o fallecen (Jobs).

Este liderazgo implica que aquellos que lo ejercen pasen muchos años como CEO, influyendo en el diseño y la estrategia de las firmas. Su forma de gestionar queda institucionalizada y resulta casi imposible encontrar nuevos líderes que los reemplacen.

¿Sabes ya si eres influyente en la red?

Existen multitud de herramientas para conocer el grado de “presencia” o notoriedad que una persona tiene en la red. Sin ánimo de aburrir demasiado con eso, existe un dato que me parece más interesante: conocer el grado de influencia. Desde hace poco más de un año existe un servicio de medición de la influencia en red llamado Klout.

Klout es una empresa con base en San Francisco que proporciona análisis de los medios de comunicación social tomando datos de redes como TwitterFacebookLinkedInFoursquareYoutube y mide la influencia de la red de una persona, el contenido creado y cómo otras personas interactúan con ese contenido.

Lo que me parece significativo del índice Klout es que no mide dónde estamos, sino cómo influenciamos a los demás. Desde un punto de vista de marca personal, cuantificar la “influencia social” que uno puede tener parece más interesante que simplemente cuantificar número de seguidores, amigos, contactos…

Cómo funciona. Una vez que introducimos nuestro usuario de Facebook o Twitter, Klout nos ofrece un informe detallado sobre nuestra posición como influenciador y nos asigna una nota que puede variar entre 0 y 100 puntos, que es calculada a través del análisis de muchas variables diferentes.

Es curioso que Klout “castigue” a aquellos perfiles que tienen muchos amigos/seguidores/contactos pero que no interactuen con ellos. Me parece excelente esta vía de medición, ya que de alguna manera desenmascara a los buscadores indiscriminados de followers.

En definitiva, parece que Klout es un buen índice, ya que basa gran parte de su cálculo en factores cualitativos. Si tuviera que encontrarle algo mejorable, que siempre lo hay, es que los blogs quedan fuera del índice. Quizás será el próximo reto de Klout.

Lo relevante es que desde la perspectiva del personal branding tenemos un nuevo punto de mira, que podría ser mejorar puntos en el índice Klout.

Guillem Recolons / asesor de marca personal / Klout 46

10 oficios que no existían hace 10 años

En enero pasado tuve ocasión de leer y guardar un artículo de Liz Ryan, redactora de Kiplinger.com, sobre trabajos, oficios en realidad, creados durante los últimos 10 años. De entre ellos destaca el de Community Manager, el de Director de Sostenibilidad, el de especialista SEO o el de Consultor Educativo. Aunque el artículo de Ryan no lo menciona, estoy seguro de que en paralelo ha habido otros 10 oficios que han desaparecido o están en proceso de hacerlo.

Pensemos que redes como Facebook, Twitter o Foursquare no existían hace 10 años. En cualquier caso os dejo con el artículo original, no vaya a ser que una traducción hecha con prisas haga perder matices

 

10 Jobs That Didn’t Exist 10 Years Ago

Thinking about a career change? For the best odds of snagging and hanging onto a job for the long haul, you’ll want to avoid professions on the decline in today’s economy (think bookbinders, textile workers and machine-tool operators) and focus on professions whose outlook is rosier (such as health care, financial analysis or social work).

Technology, cultural shifts and changing demographics combine to create new career fields all the time. Here are ten of our favorite new roles for 2011 and beyond, ones that didn’t even exist ten years ago:

 

Social Media/Online-Community Manager

Social media or online-community management is a field made possible and necessary by the gargantuan rise in social networking activity. Sites like Facebook serve 500 million (yep, that’s half a billion) users, who share personal and public messages, photos, videos, games and other experiences at a dizzying pace.

Social media strategists focus on building their employers’ or clients’ brands through the use of social media sites and tools, whereas online-community managers specialize in fostering user discussion and evangelism for the marketers they support. There is overlap between the two fields; one can manage social media tools without dabbling in online community, and vice versa, or the two functions can be combined in one group or person. What does a social media or online-community manager need to succeed? Essentials include great written communication skills, a sense of humor, empathy, a marketing background and lots of experience with social media tools (Facebook, Twitter and Youtube among them).

Telework Manager or Coordinator

You’ve heard of telecommuting? It’s called telework now, and it’s all the rage among small employers who want to stay nimble (plucking the best talent from across the country or around the globe and deploying people virtually, wherever they’re based) and large employers looking to shed office costs.

Full-time or part-time telework program managers and coordinators manage the telework programs in place at their employers, resolving technical and communication issues that arise and writing policies to cover every imaginable telework-created sticky wicket. Telework program managers may oversee other programs, too. A recent Department of Commerce job listing for a combined telework/disabilities program manager offered a salary range of $89,033 – $136,771 — not bad at all for a job you can do from home (we’re assuming — the irony would be crushing, otherwise). Telework managers might report to HR, to IT or elsewhere in the organization, and can also exist at the regional or divisional level.

Sustainability Manager

What we now call a “corporate sustainability program” was once referred to simply as “recycling” and was often a very small part of someone’s job. These days, nearly all sizable corporations employ dedicated and highly qualified people to look after their sustainability programs, which can stop at recycling and waste reduction or can include supplier sustainability evaluation, carbon footprint issues associated with the business (I hope the sustainability manager’s office is close to the telework manager’s) and leadership in the areas of facilities design, green manufacturing and more. Bachelors’ and masters’ programs in environmental leadership and sustainability are booming and can include courses ranging from Energy Management to Creating a Sustainability Culture. The Web site Greenbiz.com surveyed corporate sustainability officers and found that VPs in the sustainability game are earning close to $200,000 per year.

Elder-Care Services Coordinator

An aging population and increasing interest in at-home or like-home care are factors in the growth of the elder-care services coordinator role, both at residential facilities and with insurance companies and health care organizations. People who understand gerontology and end-of-life issues, and who can stay on top of the moving target of health care regulation and follow developing trends in elder-care best practices would be well-suited to these roles. Empathy, follow-through and top-notch communication skills are also must-haves for prospective elder-care services coordinators, who may need advanced degrees in gerontology (the study of aging) or related areas.

Educational Consultant

Tutoring is an old field. But in its latest incarnation, educational consultants work with children and their families to get students into the educational environments best-suited to their learning needs. In sync with an increasing body of knowledge about the way individuals learn (and we don’t all learn the same way, in case you were wondering), the field of educational consulting provides kids and their parents with more information and better options for helping Timmy spell and helping Amber find a college where her gifts will shine. Educational consultants can work on their own, for larger firms or for educational institutions themselves, testing students and interviewing them and their families to help kids get the support they need.

Within corporations, internal educational consultants get staffers the “hard” (functional/technical) and “soft” (communication and leadership skills) training they need to thrive in a global, diverse and connected world. A recent job opening for an internal educational consultant role at a global bank pays six figures and requires seven years of industry experience. Isn’t a gig like that worth a look?

Search Engine Optimization Specialist

SEO was around ten years ago, but it was a gleam in Al Gore’s eye just a few years before that. Search engine optimization pros use a combination of left- and right-brain techniques, from analysis and experimentation to gut feel and insight, to move their clients’ or employers’ Web sites up the search engine rankings, thereby bringing them more traffic and, they hope, stronger revenues. SEO types focus on natural (unpaid) and paid search initiatives and collaborate with marketing, technology and sales peers in search of the perfect search-engine-pleasing combination of site content, layout and programming. A recent search of the jobs site Indeed.com turned up 1,402 SEO-related jobs within a 25-mile radius of the Big Apple. To apply, you’ll need a mix of technical and marketing skills, grounding in search-engine logic and a nose for Web site user behavior. Payscale.com reports a national average salary from the mid-thirties to high forties for SEO specialists, but the good ones I know get double that, or more.

Medical Biller/Coder

Sure, ten years ago, people had health insurance. It’s just that, in those days, plans were simpler, and filling out the 10 million forms necessary for patient or provider reimbursement was simpler than translating the Rosetta Stone, unlike today. The new field of medical billing and coding has sprung up to get insurance companies (and government plans like Medicare and Medicaid) the information they need and to make sure that medical procedures are classified and recorded the proper way. Medical billers and coders work at doctors’ offices, at hospitals and other health care facilities and typically have certification or formal education (six-month and one-year programs abound) that allow them to navigate the tricky terrain of medical terminology every day. Payscale.com quotes an average national salary rate into the mid-thirties.

Online Advertising Manager

It used to be that if you wanted to purchase an ad in the newspaper, you’d write some ad copy, get a designer to create some nice graphics, and you’d be ready to roll. Nowadays, print ads coexist with online advertising, which is capable of things (such as tracking clicks and steering visitors off to specialized-for-their-needs landing pages) that print advertising never was. Online ad managers may work for content sites, selling ad programs and strategizing with clients (advertisers) about where on the site, when and how to run online campaigns. Or they may work for advertisers, running the online side of an advertiser’s business and tracking each ad’s performance.

Online advertising managers are savvy marketers who also understand how new technology enables cooler (or creepier, depending on your POV) ad programs all the time. (For instance, have you noticed how ads follow you around the Internet now, as though to say, “You’re SURE you didn’t want those to-die-for silver pumps? REALLY?”) Online ad managers can earn a high-five-figure salary or more, and if they do, they’ll be sure to keep track of and take credit for (very appropriately) every ad dollar they’ve driven into their bosses’ coffers!

Talent Management Coordinator

Human Resources people have always had a hand in what’s loosely been called talent management — the art and science of attracting great people (the “talent”) into an organization and keeping them there. These days, corporations employ dedicated talent managers or talent coordinators to plan their workforce needs over time and make sure that the skills exist within the company to keep the organization on top of its game. Talent managers are HR people who take the long view, looking at talent pipelines and the development of high-potential employees for leadership roles over years. They may also run their firms’ succession-planning programs, keeping nervous board members and shareholders feeling good about the company’s ability to hit its goals even if key individuals resign or retire (or get arrested, now that we think about it). Talent managers possess a mix of analytical and strategic attributes, and they are often charged with crafting the employer’s hiring plans, as well.

User Experience Manager

What’s a user experience? Why, it’s what happened to you when you went to get your new driver’s license or when you, say, read a captivating column online about new professional opportunities. Quick-thinking corporate marketers have glommed onto the fact that every interaction with an entity, from the Department of Motor Vehicles to Macy’s, is also a user experience, and they’re paying close attention to those things these days. User experience managers were first widely seen in Web design firms and the marketers who employed them, focusing on a Web site in development from the viewpoint of a user who would eventually have to navigate the thing. Now, user experience is the watchword for banks, insurance companies, restaurants and virtually any company that has reason to evaluate and improve the way its customers and prospective customers encounter its people and processes. (Now, here’s what I’d like to see: a talent manager job combined with a user experience assignment, to convince employers to stop insulting their would-be employees with those hatefully bureaucratic and tedious careers Web sites. But that’s a topic for another column.)

¿Cambiarías 10 minutos de fama por 10 Mb de fama?

Hemos hablado a menudo de que la pregunta clave de la gestión de marca personal es ¿Qué te hace diferente?. Detrás de esta pregunta existen respuestas relativas al autoconocimiento, a una estrategia a seguir y a un plan de comunicación/visibilidad. Todos tenemos marca personal, pero consideramos que una marca personal fuerte se da cuando las tres áreas de autoconocimiento, estrategia y comunicación siguen una hoja de ruta sólida, coherente, relevante y, sobre todo, exclusiva.

Nos centraremos en este post en la fase de comunicación. Hasta hace muy poco teníamos herramientas de comunicación de largo recorrido: La televisión, la radio, los libros, escribir artículos de prensa… Las audiencias estaban poco fragmentadas, por lo que una aparición de pocos minutos en un programa de TV garantizaba una exposición enorme de marca personal. Con menor intensidad podía pasar lo mismo en radio, en revistas y otros medios convencionales. Son conocidos como “los 10 minutos de fama“. Muchos de los personajes que hoy son famosos disfrutaron de esa oportunidad de 10 minutos de fama, desde cantantes hasta empresarios pasando por magos, periodistas, deportistas y demás. Muchos de estos personajes serían desconocidos para nosotros si no hubieran disfrutado de esos instantes de fama de una manera muchas veces casual y otras veces trabajada a conciencia.

Sin embargo, Internet ha cambiado nuestra manera de ver las cosas, y lo ha hecho de manera radical. La influencia de la red es múltiple: por un lado ha creado una tendencia a “etiquetarlo” todo, por otro lado internet se ha convertido en una plataforma viral sin precedentes en la comunicación y por otro lado el “storytelling” o técnica del relato está atando emocionalmente a empresas y profesionales con sus audiencias/clientes.  Me explicaré con algún ejemplo:

  • Santi Santamaría, el recientemente desaparecido chef, es conocido, entre otras, por dos etiquetas “el único 7 estrellas Michelin del mundo” y “el chef que desafió a Ferrán Adriá”.
  • Justin Halpern creó una cuenta en Twitter llamada @shitmydadsays (las chorradas que dice mi padre) y ha editado un libro a partir de Twitter que es un best seller. En él detalla las frases que decía su padre sobre diversas cosas de la vida.
  • El whisky Johnnie Waker ha resurgido de nuevo gracias a una brillante acción de storytelling llamada “The Man Who Walked Around The World” en que el actor Robert Carlisle (su marca, The Full Monty) narra durante un paseo por un camino escocés la historia de la compañía. El vídeo acumula millones de visitas entre YouTube, Vimeo y blogs de distinta índole y ganó un león de oro en el certámen publicitario de Cannes 2010.

El caso es ¿Hubiera pasado todo esto en la era anterior a la explosión de los social media? Posiblemente no, o posiblemente hubiera ido a una velocidad muy diferente. Hoy, cualquiera de nosotros es en sí mismo un medio de comunicación: vemos una notícia que nos gusta o nos disgusta y la enviamos a las redes sociales aportando nuestros comentarios, lo que incrementa la viralidad de la información digital.

Retomando el título, parece que estamos cambiando los 10 minutos de fama por 10 Mb de fama. En la gestión de marca personal, internet sólo es la punta del iceberg, pero hoy sería difícil planificar una acción seria de visibilidad sin tener en cuenta este medio cada vez más masivo pero cada vez más selectivo y viral.

El empresario que temía apostar por su gente, por @guillemrecolons

Este pequeño relato no trata de incertidumbre, ni de crisis. Tampoco de sindicatos, bancos o legislaciones. Trata del miedo que tienen muchos empresarios a apostar por la más perfecta de sus maquinarias: su gente.

Eladio había llegado lejos. Tras acabar su carrera y trabajar en diversos empleos, hace 5 años decidió abrir su propia empresa. Para hacerlo, contó con la ayuda de un Capital Risk que se enamoró de su Plan de Negocio y contó con la gran ayuda de su marca personal, la de un emprendedor convencido de sus ideas, de mentalidad abierta, visionaria.

Contó con la gran ayuda de su marca personal, la de un emprendedor convencido de sus ideas, de mentalidad abierta, visionaria

Los dos primeros años, aún sin retorno de inversión, el negocio de Eladio fue tomando posiciones y aumentando su facturación de manera progresiva. Eladio consiguió dotar de VALOR a su empresa, a sus servicios y a sus productos. Para dotar de un mayor empuje a su empresa, Eladio pronto creyó necesario contar con la ayuda de algún “senior” que le ayudara a canalizar el plan de negocio. Contrató a 5 personas que, si bien no reunían aún la experiencia suficiente en el sector de negocio, eran portadores de energía, de ilusión y de motivación.

Al poco tiempo de hacerlo, ZAS! aparece la peor cara de la crisis

Al poco tiempo de hacerlo, ZAS! aparece la peor cara de la crisis y Eladio se ve obligado a tomar medidas para salvaguardar la empresa. Para empezar, recortar gastos superfluos. Siendo una medida insuficiente, decidió prescindir de algunos ejecutivos. El criterio seguido era elegir los que les costaba menos dinero despedir, con independencia de su valor. Más tarde redujo los salarios un 20% y eliminó dietas y bonus. Llamó a un informático para impedir que sus empleados se pudieran conectar a Facebook, Linkedin, YouTube, Twitter…, cosa que consiguió con una sencilla manipulación del servidor.

La moral del resto de trabajadores empezaba a decaer. En ese momento Eladio decidió contratar a un consultor externo para ayudar a sus empleados a encontrar la motivación que habían perdido. El consultor transmitió a Eladio que debería implicar más a su gente en los procesos de toma de decisiones, que debería delegar más para que éstos se sintieran partícipes de la empresa y que debería darles un mayor protagonismo en las actividades externas de la compañía. El consultor consideraba que de esta manera Eladio conseguiría reencontrar la motivación y además tendría mucho más apoyo en la dirección del proyecto.

Eladio lo único que quería era convencer a sus empleados de trabajar más horas

Las ideas del consultor fueron despreciadas, ya que Eladio lo único que quería era convencer a sus empleados de trabajar más horas sin exigir nada en contrapartida. Eladio tenía MIEDO de promocionar a su gente. En el fondo pensaba que si lo hacía, pronto le abandonarían llevándose todos los secretos de la compañía.

Hoy, la empresa de Eladio ha cerrado. Lo peor es que podía haberlo evitado. Solo necesitaba CREER en su equipo, ejercer el LIDERAZGO y mejorar la COMUNICACIóN interna. Así hubiera conseguido MOTIVAR.

El miedo a reforzar las MARCAS PERSONALES de la gente clave en una empresa es una práctica común. Aún no entendemos que nuestra gente se puede convertir en EMBAJADORES de la compañía, transmitiendo como nadie la VISIÓN, MISIÓN y VALORES, ayudando a generar una cadena de VALOR.

¿La moraleja del cuento? Las máquinas solo son recursos, y necesitan que las PERSONAS estén detrás para funcionar, para rendir. Si hay que apostar por algo es por las personas, sin ningún miedo.

 

Los cinco empleos más buscados

Este martes estuve en una sesión informativa de INESDI en la que Jordi Escalé dió una charla sobre economía digital y empleo. No en vano, Jordi es Director de Marketing de Infojobs, una autoridad en la materia.

Unos de los temas que me llamó la atención fue la “short list” de los 5 empleos más buscados por las empresas,  en los que hay mucha más oferta que demanda:

  1. Community Manager
  2. Atención al cliente -área digital-
  3. Informática y telecomunicaciones
  4. Marketing y comunicación -área digital-
  5. Diseño y artes gráficas -área digital-

¿Os llama la atención alguna cosa? Efectivamente, todos están relacionados con la economía digital. Parece que la demanda de las grandes empresas va en aumento (se ha multiplicado por seis en el último año), y recientemente se está incorporando la PYME.

Una cosa está clara: hoy es complejo plantear un negocio en que la web 2.0 no tenga cierto papel, ya sea como elemento comercial paralelo, como canal de venta, como fuente de información, o como fuente de formación.

Los estudios necesarios para cubrir la mayoría de estos puestos no son superiores. ¿Entonces qué sucede? ¿Por qué le cuesta tanto a una empresa encontrar un  director de marketing digital? ¿O un community manager?.

Otra información trascendente: una persona que trabaje en atención al cliente en el entorno digital puede cobrar de media un 20% más que la que lo hace en el entorno clásico offline.

La conclusión es clara: nos hace falta más formación digital, y además, los trabajos en este ámbito disfrutan de mayor libertad de horarios y de mejores salarios. Casi nada.

Este anuncio hay que verlo

Hoy es sábado, así que daremos un poco de descanso a nuestras recetas de marca personal y nos refrescaremos con uno de los mejores anuncios que he visto este año 2010. Bueno, lo he visto junto con otras 12.330.000 personas. Se trata de una de las mejores acciones virales de la historia en YouTube.

Creo que la clave del éxito es, una vez más, la conjunción de tres factores:

  • Emocionalidad al límite
  • Forma de relato, es una historia muy bien contada
  • No impone, solo sugiere, llega a la cabeza a través del corazón

Posiblemente este vídeo de minuto y medio haya salvado más vidas que 100 horas de campañas catastrofistas plagadas de accidentes, advertencias y penalidades.

¿Una curiosidad? A fecha de hoy el anuncio no ha pasado por TV. Por lo menos en una campaña de pago. Si ha llegado a TV ha sido por su fuerza viral, en una gran acción de “publicity” (publicidad gratuita).

Ficha técnica: título, Embrace life, guión y dirección de Daniel Cox, producción de  Sarah Alexander y Neil Hopkins, anunciante Sussex Safer Roads Partnership (Reino Unido).

Nada, ahí os dejo esta maravilla:

Guillem Recolons / Personal Brand Strategist / soymimarca

¿Currículum? no, gracias. Pero ¿cuál es tu historia?

La importancia de las habilidades de comunicación como factor de elección decisivo

Puede que el currículum no haya muerto aún, pero está en la UCI. Ese trozo de papel lleno de datos -muchos de ellos de dudosa comprobación- se está convirtiendo en un referente pobre. Le falta algo, algo muy importante. Demostrar la competencia comunicativa de la persona. Y eso sucede también en los currículum de la red, los de Linkedin, Xing, Plaxo o Viadeo.

Hace un par de meses, dos ex-compañeras de trabajo en Bassat & Ogilvy, Linda Reichard y Cristina Lastra pusieron en marcha KeyIntern, una iniciativa singular: facilitar a las empresas la contratación de becarios. Pero eso no es todo, cuando solicitas un perfil te envían un enlace a YouTube con los candidatos hablando, contando cuales son sus aspiraciones. En pocas palabras, KeyIntern resuelve muchas dudas en cuanto a las habilidades de comunicación de los candidatos.

Estamos llegando al punto en que muchos de los aspirantes a un trabajo están “ultra-preparados”, con carreras y postgrados, con idiomas, con casi todo. ¿Cuál será entonces el factor diferencial entre dos o más candidatos iguales? La habilidad de comunicar, de contar su propia historia, de contar el relato de su experiencia o de sus aspiraciones.

No estamos proponiendo que cada uno escriba un cuento, pero sí que se acostumbre a relatar, a contar con cierta dosis de pasión y convicción qué hace, qué quiere hacer y porqué quiere hacerlo. Las técnicas de storytelling son una buena vía para encontrar una fórmula que nos permita mejorar nuestro discurso y dotarlo de matices para diferenciarlo de los discursos estándar.

Por si puede servir de inspiración, os dejo el enlace a 0,23, un site plagado de cuentos cortos que pueden ayudar mucho a estructurar nuestro discurso. Y también os adjunto un vídeo de uno de los mejores anuncios de la historia de la publicidad contado en clave de relato: el de Johnnie Walker “The man who walked around the world”, que ya enlacé hace unos meses en mi blog de Lateral Consulting. Feliz relato.

Guillem Recolons / Personal Branding Strategist/ soymimarca