Para quienes tienen una idea de negocio y quieren desarrollarla con garantías de éxito

¿Cómo vas a ganar nuestra atención?

El dilema de la atención

La verdad, no pensé que lo conseguiría. Era sábado por la tarde y la gente se agolpaba de pie alrededor de las puertas de los bares. ¿Encontrar a mis amigos? ¡Parecía imposible! 

Empecé a andar por la plaza, abarrotada. ¡Qué follón!

”Paciencia…veamos…” pensé, armándome de valor. 

De repente, oí mi nombre entre la multitud. 

Aliviado, pensé que al final, encontrar la aguja en el pajar no fue tan difícil como parecía. 

Aunque, pensándolo bien, puede que sea más complejo de lo que parece, teniendo en cuenta que la evolución lleva preparándonos para este tipo de momentos algunos millones de años.

A parte de agradecer profundamente a nuestros ancestros tanto esfuerzo para que hoy nos podamos tomar unas cañas con los nuestros, lo verdaderamente interesante de esto es que ilustra cómo estamos “programados” para focalizar nuestra atención en aquello que es relevante para nosotros.

El experimento de Cherry

Este efecto fue descrito en 1953 por Colin Cherry, uno de los psicólogos que sentó las bases del estudio de los procesos de atención humana. Lo denominó “The cocktail party problem”.

Cherry se preguntaba cómo era posible que, en un evento social, dentro de una sala llena de gente hablando y tomando copas, de entre el ruido de las voces, los cristales resonando y el alto volumen de la música, podemos (con más o menos dificultad) seguir el hilo de una conversación que nos interesa.

Si el contenido es el rey, la atención es la “diosa” que le concede este derecho

Cherry hizo un experimento, en el que mandó escuchar a los participantes dos mensajes diferentes a través de unos auriculares que reproducían un mensaje diferente por cada canal. Luego les pidió que atendieran primero a su oreja derecha y luego, a la izquierda. Cherry encontró que la mayoría de los participantes eran incapaces de entender y retener  nada en el lado desatendido, excepto cuando se reproducía su nombre de pila. Al escuchar su nombre, los participantes desviaban su atención hacia el otro canal, automáticamente. Era información relevante para quién escuchaba.

Es fascinante como, de manera natural, de entre todo el ruido que nos envuelve constantemente, somos capaces de extraer esa información que realmente nos interesa, la que nos va a ser útil.

Cada vez nos damos más cuenta que la atención no se capta por crear el botón más rojo, más grande y más parpadeante de internet, sino por crear el mensaje que más emocione, más conecte de manera humana con las creencias y valores de su receptor.

En tu estrategia de marca personal, céntrate en desarrollar un mensaje que sea capaz de captar la atención de tú “Sí Cliente”. Trabaja para que empatice tanto con tu mensaje, que cuando éste aparezca de entre todo el ruido de un mundo interconectado, sea captado con facilidad por su esencia, por su significado y por su relevancia en quién está buscando justo lo que tu ofreces.

5 ejemplos de #marcapersonal al servicio de la ciencia, por @fransegarrab

Si has leído mi anterior artículo “#MarcaPersonal al servicio de la ciencia”, has podido ver por qué una buena estrategia de marca personal consistentemente asociada a una carrera investigadora, puede llevar a otro nivel el trabajo de un profesional académico.

Hoy quiero listar algunos científicos que, bajo mi punto de vista, han consiguiendo crear buenas marcas personales que perdurarán para siempre. Personas que han sabido entender y combinar estos dos mundos para crear un contexto win-win entre ciencia y divulgación. Aquí tienes 5 ejemplos de marca personal al servicio de la ciencia:

Tim Berners-Lee y el poder del Storytelling

Sin él, ni tú estarías leyendo este post ni yo tendría para quién escribir. Este gurú de la computación británico la “lió parda”. Se le ocurrió que podía hacer algo para que los científicos pudieran compartir información, desde cualquier parte del mundo.

Tim Berners-lee

Tim Berners-Lee / Foto: Silvio Tanakaderivative work: CC BY 2.0

Y lo hizo.

Creó el sistema de dominios, el método de hipertexto (lenguaje HTML) y navegación que hoy conocemos como Internet.

Lo cierto es que el Dr. Tim Barners jugó fantásticamente “al juego” del personal branding, consiguiendo conectar muy bien con su público y encantarlo, a través de un potente storytelling.

Y es que renunciar la posibilidad de hacerse multimillonario a cambio del bien de la humanidad, rechazando la posibilidad de privatizar la World Wide Web es un potente argumento para convertirse en un tipo de admirar. Veamos sus palabras:

Si la Web fuera propiedad de una empresa, todo el mundo tendría que esperar a que el departamento de investigación de ella produjera la siguiente versión de su navegador, y esto no sería bueno. Para que algo como la Web exista y se expanda, tiene que basarse en estándares públicos y gratuitos. La red no debe tener dueño (Fuente: “Muy Interesante”)  

¿Potente, verdad?

Stephen William Hawking: divulgación y marca personal

Stephen Hawking

Stephen Hawking / Foto: De NASA – Original. Source (StarChild Learning Center). Directory listing., Dominio público

Físico inglés, fue (y es) quizás el paradigma de cómo potenciar la ciencia a través de la divulgación, siendo capaz de trascender los círculos científicos, haciendo llegar la cosmología a las personas de “a pie”.

Además, en abril de 2014, Hawking dio un paso al frente en pro de su marca personal y registró su nombre y su imagen en la Oficina de Propiedad Intelectual, con fines benéficos.

Y todo esto lo hizo sin perder la admiración y el respeto de la comunidad científica en la que tanto participó.

La guinda del pastel: que se haya hecho una película sobre su vida: “La teoría del todo”  

Jane Goodall: la hiperespecialización de la marca personal

Jane Goodall

Jane Goodall / Foto: De Jeekc – Self-published work by Jeekc, CC BY 2.5

En el post “Divide y vencerás” te comentaba sobre la importancia de polarizar a través de tu marca personal. Eso es precisamente lo que ha hecho una de las más famosas primatólogas de la historia.

Para aquellos que le han seguido, se ha convertido en toda una referente en cuanto al estudio de los primates. Para sus detractores, solo es una observadora que ha estado trabajando con una completa falta de rigor científico.

Godall, en vez de centrar sus esfuerzos en convencer a sus detractores, siguió trabajando y mejorando sus métodos, encantando a aquellos que le consideran como un referente.

Albert Einstein: marca personal eterna

Albert Einstein

Albert Einstein. Foto: Orren Jack Turner, Princeton, Dominio público

Dicen que es uno de los científicos más fotografiados de la historia. ¿Quién no recuerda todo tipo de estampas suyas en camisetas, toallas, gorras…?

Es cierto que la teoría de la relatividad general posiblemente se hubiera vendido sola. Algo que cambia el mundo no necesita demasiado branding. Pero lo cierto es que Einstein tuvo una labor que todo referente en su campo profesional debería tener: fue capaz de “bajar de la palestra” como nadie y entregar su lado más humano al mundo, mientras paralelamente entregaba a la ciencia una auténtica revolución.

Dr. XXX (pon aquí el nombre de tu médico de cabecera, el de toda la vida)

No hace falta ir a buscar grandes nombres. No es necesario encontrarnos científicos que llenan portadas de libros y de periódicos. Tu médico, el de toda la vida, también posee una fuerte marca personal.

Una marca personal labrada durante años de trato con las personas de una comunidad. De dar buenos consejos a sus pacientes. De tranquilizar en momentos difíciles. Del trato con las personas.

Ejemplos de proximidad de la ciencia aplicada a personas reales con problemas cotidianos.

¿Puedes imaginar qué sucedería si toda esta marca personal fuera trabajada de manera “consciente? Yo sí. Y te confieso que me gustaría ver los resultados.

¿Y tú, a quién más incluirías en esta lista de ejemplos de marca personal al servicio de la ciencia?

#MarcaPersonal al servicio de la ciencia, por @FranSegarraB

¿Marca personal y ciencia?

Siempre voy a recordar con mucho cariño, una sonrisa y cierta melancolía a mi primer cliente como consultor de marca personal, el Dr. Rafael Bisquerra, hace unos 10 años.

Recuerdo al Dr. Bisquerra como un hombre de ciencia de los que ya no quedan. Amable, cercano, muy tranquilo, afable. Pero sobretodo recuerdo la capacidad de imponer un inmenso respeto tan solo con su presencia. Si estabas con él, sabías que estabas al lado de una eminencia.

Un día, trabajando en su despacho, le preguntamos si nos podía prestar ALGUNOS de sus libros para extraer texto y traspasarlo a la web…. Nos plantó como 6 libros en la mesa. Y no eran precisamente de bolsillo.

Estaba claro que el reto era trasladar toda esa potencia personal y de producción científica al mundo online. Pero lo más interesante sería poder luego observar qué sucedía una vez lo hiciéramos.

El resultado fue espectacular.

Primero, la “cruda realidad”

Lo cierto es que el caso del Dr. Bisquerra, sinceramente, no es el habitual. Quizás estuvimos en el momento y lugar adecuados para que accediera a trabajar su marca propia, pero es un hecho que el concepto de marca personal genera resistencia en el mundo de la ciencia y la investigación.

El científico cree que mezclar estos mundos “prostituye” su trabajo, hace protagonista a la persona y no al conocimiento, e hipoteca su credibilidad hacia la comunidad científica, porque se pone en manos de “marketeros” que van a convertir su trabajo en un producto comercial.

Una fuerte creencia limitante que genera un estereotipo. Estereotipo que genera resistencia. Resistencia que ciega e impide aprovechar las increíbles oportunidades que nos brinda el hecho de liderar, a cara descubierta, los proyectos científicos.

Por otro lado, siento que ese estereotipo genera también pérdida. Pérdida de accesibilidad. 

Creo que la marca personal puede hacer la ciencia más accesible a todo el mundo, ya que al final las personas estamos programadas para entendernos con otras personas. Empatizar y comunicar. Democratizar el conocimiento.

Equilibrio entre el 1.0 y el 2.0

Después del Dr. Bisquerra, vinieron más académicos a los que ayudar: Dr. Torrell , Anna Soldevila... y a partir de todos estos proyectos, saqué estas conclusiones que hoy ensayo contigo.

Inherentemente al desarrollo de su actividad, un profesional académico tiene una producción científica muy rica, de mucha calidad y en ocasiones muy extensa.

Pero la realidad es que todo ese poder divulgativo no está ordenado ni es accesible en la red. Y esto es tremendamente injusto tanto para el profesional académico como para la persona que busca información de calidad.

Iniciar un proceso de personal branding nos brinda una oportunidad única de recopilar y dinamizar toda esta valiosísima producción científica y además, asociarla consistentemente con su autor en el entorno 2.0.

La creación de un blog personal, clave en la divulgación.

Es cierto que ya existen muchos buscadores de artículos y estudios científicos, como por ejemplo el portal PubMed o muchos directorios de revistas científicas para consultar.

Incluso también se ha creado ResearchGate , una red social dirigida a personas que hacen ciencia, en cualquier disciplina.

Blog y ciencia: beneficios

Pero la realidad es que estos canales no son conocidos para el público en general. Crear un blog propio reporta beneficios tan importantes como:

  • Generar más impacto en la divulgación del contenido de calidad que propulsa al autor como referente en tu sector.
  • Posicionamiento de valor dentro de la comunidad científica, dado que la referencia o fuente primaria para acceder a lo que hayamos producido será el mismo autor y no un buscador determinado.
  • Y quizás lo más importante, dará accesibilidad, proximidad y confianza no solo hacia el científico/ académico, sino también a todo su equipo investigador, posibilitando la entrada de contactos, colaboraciones y peticiones de más calidad.

¿Puede ser el autoconocimiento un proceso rápido y eficaz? El capital Vital, por @FranSegarraB

Si estás leyendo este post significa que estás decidido a pasar a la acción. Estás decidido a sobresalir del resto, a impactar más, a vender más, a ser contratado, a ser un referente. Y también sabes que necesitas que sea un proceso coherente, consistente, eficaz, fiable. Por eso, entiendes que solo lo lograrás empezando por lo básico: el autoconocimiento. Porque, de lo contrario, ¿cómo vas a crear una propuesta de valor única?

Pero la introspección tiene un problema: el tiempo que necesitamos invertir en ella. Lo he vivido en muchos de mis clientes y en mí mismo. Y es que los momentos de cambio suelen ser momentos de acción, de intensidad y siendo sinceros, el autoconocimiento está muy bien… pero necesitas ir al grano. Es en esos momentos que darle operatividad al asunto del autoconocimiento es clave. Necesitas auto-reconocerte de manera rápida y eficaz.

La herramienta que te presento hoy aquí tiene precisamente este objetivo: ayudarte a identificar de manera estructurada y sencilla aquello que te interesa de tu mundo interior.

¡Vamos a ello!

El Capital Vital

He dividido el capital vital en dos dimensiones de auto-análisis fundamentales:

  • Dimensión intrapersonal: formada por todo aquello que representa tu identidad, tu visión sobre el mundo, tus hábitos…
  • Dimensión interpersonal, para que puedas reconocer tu contexto más cercano (personas, lugares, rutinas…) y puedas ver si te potencia o te limita.

Cada una de estas dos dimensiones la forman 3 tipos de capitales, que paso a describirte a continuación:

Dimensión Intrapersonal.

Capital Emocional

Relacionado con procesos psicológicos como la intuición, creatividad, capacidad de alto rendimiento, regulación, competencias emocionales, inteligencia emocional, capacidad de adaptación a nuevos entornos… Este es el espacio para analizar tus “intangibles”.

Todos estos procesos están íntimamente ligados a esas aptitudes que necesitas para ser un referente en tu profesión: capacidad de gestión de la propia carrera, de autodisciplina y sobretodo, tu capacidad para crear un estilo de vida propio.

Por supuesto, las emociones que eres capaz de gestionar tendrán un impacto directo en que emociones eres capaz de generar en los demás, algo importantísimo para tu estrategia de marca personal.

Capital de Intensidad Vital

¿Qué vida estás viviendo? ¿Estás viviendo el tipo de vida que quieres vivir? ¿Estás viviendo una vida suficientemente intensa? Tus experiencias vitales configuran la manera en cómo son tus fortalezas, debilidades, aptitudes y actitudes frente a ti mismo y al mundo que te rodea.

En este apartado te propongo que analices esas experiencias que forman o han formado tu propio estilo de vida, tu plan vital: estancias en el extranjero, deportes practicados, aficiones, viajes… Parece mentira como muchas veces “escondemos” esta parte de nosotros, tan importante en esta nueva era.

Capital de Identidad

La complejidad de nuestra identidad es infinita. Nuestras experiencias, nuestras vivencias y cómo se han configurado nuestros esquemas mentales nos hacen únicos e irrepetibles. Tomar consciencia de ello es sumamente poderoso.  Éste es el espacio para analizar todo aquello que te hace único: (auto-concepto, valores, aprendizajes, experiencias) para entender qué nos limita o qué nos potencia (creencias, hábitos, esquemas mentales, prejuicios…) para lograr nuestros objetivos. Es todo lo relacionado con nuestro self (identidad)

Dimensión Interpersonal ¿Cuál es tu contexto más cercano?

Capital Relacional

En un mundo global e híper-conectado, gran parte de la riqueza de una marca personal se  determina por la calidad de las relaciones personales que seamos capaces de establecer y mantener en el tiempo.

Claro que aquí no estamos hablando sólo de aquellos que te van a financiar, sino de aquellos que van a estar a tu lado. Esas personas que conocen de verdad tu auténtico valor y van a apoyarte de una manera incondicional. Esas personas que van a estar ahí aunque todo pueda estar muy jodido.

¿Has oído hablar sobre el concepto de las “3 efes de la financiación” en el mundo emprendedor? Pues aquí se trata de analizar si tú también cuentas con tus family, friends and fools particulares.

Capital Formal

Por mucha nueva era social e hiper-concetada que estemos viviendo, tus experiencias y competencias de carácter más “formal” o “normativo” siguen siendo importantes: experiencias profesionales y formativas, puestos de trabajo, títulos, ascensos, cargos….  Este es el espacio reservado para recopilar y analizar todo aquello que pertenece a tus “Hard Skills”.

Una pista: piensa en todo aquello que incluirías en tu currículo en su versión más “clásica”.

Capital Aplicado.

Una vez has listado tus “títulos”, es hora de analizar lo que has plasmado de ellos en la realidad: proyectos, logros, fracasos, casos de éxito, portafolio de tus clientes… Más allá de puestos y títulos, esto es lo que mejor avala a un profesional, ya que determina sus “realidades”.

Demuestra(te) lo que realmente eres capaz de hacer y explica(te) cómo has logrado tus objetivos, así como las enseñanzas que emanan de tus “fracasos”. Si el anterior punto pertenecía a un análisis basado en Hard Skills, este se basa en Soft Skills.

Canvas de Trabajo

Si te interesa esta herramienta y quieres descubrir cuál es tu propio Capital Vital, te dejo un pequeño regalo que espero pueda serte útil: una plantilla con la que podrás trabajar todas estas dimensiones que te he explicado. Puedes descargarla aquí en varios formatos (PDF, ODT, Powerpoint o imagen) Puedes trabajar tu propio Capital Vital individualmente o en grupo. Si eres profesional de cualquier disciplina relacionada con el desarrollo personal, siéntete libre de usarlo en tus talleres, conferencias o consultorías (solo te pediré que no lo modifiques o si lo haces, por favor avísame al email f.segarrab@gmail.com. Estaré encantado de comentar modificaciones o cualquier duda)  

Espero que esta herramienta no solo te sirva para crear la base de una buena estrategia para tu marca personal, sino que además te sirva para auto-reconocerte mejor y quizás ser algo más feliz o al menos, sentirte más “al mando”.

 

Photo by Ben Sweet on Unsplash

¿Cómo crear una propuesta de valor única? 9 rasgos comunes, por @fransegarrab

Llevo ya bastante tiempo fijándome y analizando el comportamiento de personas que están sobresaliendo del resto. Me interesa mucho esto porque creo que es aquí donde reside la esencia de la marca personal. ¿Qué hace alguien que inspira a los demás? ¿Qué es lo que hace que un individuo sobresalga del resto, tanto profesional como personalmente?

Y ha sido después de ver el título del tradicional ebook navideño de Soymimarca, “Hace falta valor”, que me ha animado a escribir algunos rasgos comunes que creo que comparten esas personas que son capaces, ya no solo de crear una propuesta de valor que valga la pena, sino que además, que ésta sea verdaderamente única.

Mi intención es dejarlas anotadas aquí, por si te interesa desarrollar alguna. Yo desde luego, sí lo haré.

1 Crean un estilo de vida único

Este es el rasgo principal. Y el más difícil de conseguir. Las personas que sobresalen del resto son personas que no se conforman con la excelencia, sino que crean y hacen suyo un estilo de vida único, fuera de lo común. Se desarrollan profesional y personalmente en los extremos de la campana de Gauss. Conozco algunas personas cercanas a mí como Eva Collado, Guillem Recolons o Elena Arnaiz o Laura Chica, entre otras, que han creado su propio estilo de vida, generan oportunidades con su trabajo y mueven comunidades comprometidas a su alrededor.

Eso hace que el resto giremos nuestra cabeza hacia ellos y les prestemos atención, con admiración. Han creado una manera de vivir, trabajar y relacionarse con el mundo fuera de lo convencional. A su manera.

2 Coopiten

Las personas que sobresalen del resto son capaces de cooperar con compañeros de profesión, sin miedo a que otros brillen más que ellos mismos. Intentan siempre rodearse de profesionales mejores, para crear proyectos donde el todo sea mayor que la suma de las partes.

3 Practican una fuerte “disciplina”.

Practican, caen y se levantan para volver a intentar. Se superan en momentos críticos.

He entrecomillado disciplina porque su disciplina es diferente a cómo la entendemos la mayoría. No es una disciplina centrada en la fuerza de voluntad, sino una disciplina centrada en el foco. Su profesión y su estilo de vida están estrechamente relacionados con sus pasiones y ser disciplinado no supone un esfuerzo, sino una recompensa en sí misma. Disfrutan de su disciplina.

4 Son “frikis” de lo que hacen. Concentran sus esfuerzos, rozando la obsesión. Persisten

Estrechamente relacionado con el punto anterior. El amor por lo que hacen les hace generar una fuerza propulsora que poca gente es capaz de producir. Mientras los demás abandonan, ell@s siguen.

propuesta de valor

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5 No necesitan morir con su idea.

Pero aunque su trabajo sea casi su obsesión y su mejor arma es la persistencia, no necesitan morir con su idea. Se han dotado de una sólida inteligencia emocional y saben aceptar que no se acaba el mundo si un proyecto no ha funcionado. Perder una batalla no significa perder la guerra.

6 Trabajan su Marca Personal generando su propia oportunidad.

Algo que no me voy a cansar de repetir: trabajar en la propia marca personal es una de las oportunidades más claras de las que disponemos hoy en día para empezar a tomar las riendas de nuestra propia vida. En el fondo, marca personal va de tomar el control de tus acciones y decisiones. Los “cracks” entienden esto y lo usan a su favor.

7 Son su mejor amigo

Tienen la capacidad de practicar una especie de “egoísmo positivo” y acaban siendo la persona que mejor les conoce, su mejor amig@ y su mejor consejer@. Llevan el auto-reconocimiento a niveles excepcionales. Las personas que brillan se conocen a sí mismas de una manera muy profunda. Conocen cuál es su Capital Vital y lo sacan a relucir siempre, creando una propuesta de valor única. 

8 Dividen, polarizan, toman parte en aquello que hacen. Entienden que no pueden gustar a todo el mundo

No pretender gustar a todo el mundo. Centran todos tus esfuerzos en enamorar a aquellos que estén de acuerdo con su mensaje y dejan de trabajar para convencer a aquellos que están en contra. Esto les hace ser “genuinos”.

9 Son hacedores

Entienden, trabajan y aportan en el campo de la teoría, pero su territorio es la práctica. Prototipan, prueban, fallan, remodelan y vuelven a intentar, hasta el éxito o el fin de sus proyectos. Hacen más de lo hablan. Intentan más de lo que parece.

Estos podrían ser algunos de los puntos sobre los que trabajar si persigues crear una propuesta de valor personal única y sobresalir del resto tanto profesional como personalmente. Pero por supuesto, hay muchas más.

 

¿Tienes una propuesta de valor única? ¿Te identificas con algún de estos rasgos? ¿Añadirías alguno más a la lista?

Copiar no siempre es efectivo: cada marca tiene su código, por @guillemrecolons

Sí, cada marca tiene su código. O debería tenerlo. De un tiempo a esta parte vengo observando que cada vez clonamos más los estilos y formatos de los demás. Si uno crea un podcast, venga, todos a por el podcast. Si uno hace infografías, todos a por ellas. Hasta aquí no hay nada grave. Lo peor es cuando entramos a imitar códigos de marca.

El código que crea una marca debería ser inimitable

Y eso vale también para una marca personal. Y cuando hablo de código me refiero a nuestros gestos, colores, muecas, andares, muletillas…

Fijaos lo que pasaría si McDonalds utilizara el código de marca de Apple:

Cómico, sin sentido ¿no? De acuerdo, es una parodia, pero en la vida real vemos como muchas marcas tratan de seguir el código de la marca líder. Error grave de posicionamiento.

No sé si te pasa, pero muchos presentadores de noticias en TV y radio hablan utilizando las mismas técnicas de entonación de voz ¿por qué? Lo que nos hace únicos e irrepetibles es utilizar nuestras propias armas, nuestro propio estilo. No hay nada peor que alguien soso tratando de contar un chiste. Debemos conocernos a fondo para saber cuál es nuestro territorio natural de marca personal.

Si copias, hazlo sin que se den cuenta

En este enlace de Antena 3 “8 increibles productos chinos copiando cutremente marcas famosas” podemos horrorizarnos un rato (y reír sin parar) al ver imitaciones que rozan el absurdo.  Por ejemplo ésta:

copia absurda

Copiar es un arte. Entiendo que crear es difícil, innovar es complicado, y mucha gente cree que copiar es lo fácil. No es así. Una cosa es inspirarse en un diseño, un gesto, un tono, estilo, y la otra imitarlo con poca gracia. Si llevas el peinado de Cristiano Ronaldo o el de Messi, dejas de ser tú, y eso es una lástima. La marca personal no consiste únicamente en ser uno mismo, pero desde luego, si imitas a otro refuerzas la marca personal del otro, no la tuya.

No abandones lo que te hace una persona única, ni siquiera tus defectos

Hace poco un coach especialista en analizar presentaciones, vídeos… me pidió si no me importaría un análisis suyo de una charla TEDx que di en Lleida. Le dije, adelante. Y viendo su informe (gratuito) veo que lo que trata es de suprimir aquellas coletillas que hacen que yo sea yo. Quiere que me parezca a él, o a los grandes speakers como Tony Robbins o Sir Ken Robinson.

Lo gracioso es que Robbins y Robinson tienen su propio código, y no se parecen en nada. Y de ahí parte de su éxito.

Personas auténticas

Para acabar, te dejo un vídeo que publiqué hace pocos días en YouTube con interesantes definiciones de marca personal de personas muy auténticas. Espero que lo disfrutes:

¿Te autocensuras en la red? por @fransegarrab @lobatopsicologa @davidbarreda_db

El que sabe hablar sabe también cuándo Arquímedes de Siracusa


Cuando nos censuramos para “encajar”

¿Alguna vez has sentido que no encajabas? Probablemente, en mayor o menor medida, alguna vez has notado que no encajabas en algún lugar, situación, reunión de trabajo, evento… todos nos hemos sentido así en algún momento.

Como seres sociales, los humanos necesitamos”encajar”… o mejor dicho… no “desencajar terriblemente”. Esto es lo que conocemos como conformidad.

La conformidad es una especie de “influencia social” invisible (pero irresistible) que nos empuja a cambiar comportamientos (e incluso actitudes) para cumplir normas sociales no escritas, de las que nadie habla, pero que simplemente existen. Eso nos lleva, en la mayoría de los casos, a no opinar, a quedarnos callados en situaciones en las que quizás lo más apropiado sería aportar nuestra opinión. Un silencio irracional sin un propósito lógico, producido simplemente por el deseo de “seguir encajando”.

Tenemos dos formas de afrontar estas normas de conformidad y aceptación: Podemos tomarlas como una pérdida ante nuestro deseo de diferenciarnos de los demás y reafirmarnos como un individuo único, que toma sus propias decisiones; o por el contrario,  podemos aceptarlas como parte de nuestra condición social y ponernos manos a la obra para trabajar en nuestras competencias sociales, para lograr un equilibrio entre nuestro deseo de encajar (influencia social normativa, Deutsch y Gerard, 1955) y nuestra necesidad de tomar nuestras propias decisiones.

Aprender a caminar en las redes

Si hay un sitio ‘social’ que ha emergido en nuestros días de manera contundente, impactando en nuestra forma de relacionarnos, este es el que se configura por las redes digitales… que ya son parte de nuestra vida.

Las Redes Sociales, como su nombre indica, son entornos sociales donde las personas interaccionan unas con otras. Y como todo entorno social tiene sus peculiares características.

Es importante que seamos conscientes de que no nos comportamos igual en todos los contextos, ni en todos los momentos, ni con todas las personas (en un aula, en una biblioteca, en una discoteca, durante una reunión de trabajo, con un grupo de amigos, con nuestro jefe…), nuestra comunicación cambia y se adapta según el escenario.

En los entornos digitales no íbamos a ser menos, y nuestro estilo de comunicación se adapta a este contexto, en formas y maneras… una formas y maneras que hemos tenido que aprender sobre la marcha… como quien tiene que aprender a andar por un planeta nuevo.

Una palabra u otra

Está claro que las palabras crean realidades. No es igual verlo ‘negro’ que verlo ‘blanco’, aunque nos refiramos a lo mismo. Es más, ni siquiera es lo mismo verlo ‘gris’. La realidad tiene tantos colores como ojos que la miran.

En este punto, si las palabras crean realidades, resulta interesante preguntarnos qué nos hace elegir una palabra y no otra… posiblemente sea una cuestión de aprendizajes, valores y principios, internos e inconscientes, que operan desde lo más profundo de cada uno sin que nos demos cuenta… aunque al final se dejen ver a través de nuestras decisiones, conductas y actitudes

Así, no es igual utilizar la palabra “autocensura” que “autorregulación”. La una y la otra, aún refiriéndose a lo mismo, generarán dos realidades distintas… aunque, desde un punto de vista práctico, el hecho que se da es el mismo: la contención consciente de una expresión o una acción en un determinado contexto.

La autorregulación es percibida como positiva, consciente y elegida, y además hace más fuerte la voluntad; y la autocensura suena a represión de algo que quiero decir o liberar… forzando a la persona a un punto en el que no se siente cómoda…

…ambos enfoques son propios de nuestra participación en entornos sociales.

¿Te autocensuras o te autorregulas?

Silencio comunica

Photo by Gabriel Benois on Unsplash

Los silencios comunican

Cuando hablamos de comunicación no sólo hablamos de palabras, también hablamos de las pausas y los silencios que la integran.

De una forma u otra, lo llamemos autocensura o autorregulación, los silencios conscientes también comunican.

Los silencios están cargados de significados, tanto para el emisor como para el receptor, y es una habilidad necesaria el saber identificarlos, escucharlos y utilizarlos de forma consciente y pertinente.

¿Estamos obligados a contestar siempre?, ¿a dar nuestra opinión siempre?, ¿a expresar nuestro desacuerdo o malestar siempre?… Probablemente, siempre, no.

Cada silencio dice algo. Es imposible no comunicar incluso cuando no decimos nada.

Lo primero que se me viene a la cabeza

En nuestro día a día, normalmente, no tiene sentido comunicar sin filtro alguno lo primero que se me viene a la cabeza. Sobre todo si además en un momento determinado estoy en desacuerdo, molesto u ofendido. Dejarse llevar por alguno de estos estados de ánimo puede generarnos una factura demasiado alta, y con una buena dosis de arrepentimiento “por las palabras dichas”. Es una cuestión básica de Habilidades Sociales.

El camino más adecuado, para evitar que esto suceda, es parar, reflexionar y después comunicar, es decir, gestionar la propia comunicación, “autorregularnos”.

Gestionar adecuadamente nuestra comunicación implica pensar qué quiero decir, para qué quiero decirlo, a quién, cuándo, cuánto, cómo… e incluso con qué intensidad. Es más, también es importante decidir cuándo no hay nada que decir (que como hemos dicho anteriormente, también es una forma de comunicación).

Y esto ocurre tanto en la vida real… como en las redes. La Red es un medio de comunicación y, a la vez, es una prolongación de nuestra vida, aunque a veces no lo parezca y la confundamos con un altavoz para expresar lo que pensamos y sentimos sin ninguna consecuencia.

Soledad en apariencia

Uno de los mayores peligros cuando hablamos en la red es que lo hacemos como una continuidad de un diálogo interno. Se te viene algo a la cabeza, en el mejor de los casos lo piensas… y luego lo escribes. Aparentemente no hay nadie, solo tú y tu idea… y, aunque sepamos que nos estamos expresando públicamente, los destinatarios en este momento están tan indeterminados que es como si no existieran.

Esta expresión de nuestro diálogo interno hace que lo que escribamos vaya impregnado de la carga emocional que lo acompaña, sin filtro ninguno, porque parece que no hay nadie… parece que estás tú solo…  y que las consecuencias de lo que dirás serán similares a las de un comentario hecho entre dientes, que nadie escucha.

El contexto individual en el que una persona participa en las Redes Sociales le puede generar la falsa percepción de que ‘lo que dice’ lo dice para él mismo o para unos destinatarios concretos y definidos, o incluso que tendrá control sobre su propio mensaje, los destinatarios a los que llegará, el sentido con el que se interpretará, etc… nada más lejos de la realidad.

Así, con la idea de que uno está hablando para sí mismo, es posible que pueda aparecer con más potencia la sensación de “autocensura” cuando en realidad se esté tratando de un ejercicio de “autorregulación”… el conflicto, entonces, está abierto: “¿Por qué me tengo que callar lo que pienso?”

Una adecuada gestión emocional

Sin duda, el primer paso para gestionar la propia comunicación es una buena gestión emocional, considerando un principio básico: escuchar nuestras emociones, pero no dejarnos arrastrar por ellas, sobre todo si estamos en “carga emocional”.

Además, es importante tener en cuenta que gestionar no es mentir, ni mostrar una imagen diferente a cómo somos, ni decirle a los demás lo que quieren escuchar o hacerles la pelota para conseguir algo a cambio.

Hagamos una distinción en este punto: autocensurarse, implica obligarse, de algún modo, a no comunicar, pero con una emoción muy intensa de fondo, es decir, me callo pero por dentro estoy que exploto, mordiéndome la lengua y las emociones me dominan en un sentido negativo. Por otro lado, autorregularse implica gestionar la emoción primero y luego decidir si comunicas o no comunicas, con qué propósito, qué mensaje voy a lanzar y cómo lo voy a hacer.

Cuando me autocensuro me siento prisionero, cuando me autogestiono me siento libre, aunque al final opte igualmente por no expresar mi opinión.

Palabras con alas

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Si las palabras tuvieran alas…

En la red se puede hablar de todo, con respeto y siempre valorando las posibles consecuencias. Si las consecuencias no te interesan, te pueden perjudicar, pueden ser nocivas para otros o no las quieres asumir, entonces, es necesario reflexionar antes de actuar.

Gestionar adecuadamente la comunicación en la red merece un esfuerzo de atención mayor. Una toma de conciencia de que no estamos solos, de que nuestro mensaje ya no será nuestro cuando salga de nosotros pero sí las consecuencias que origine, de que cualquiera puede ser nuestro receptor… de que las redes no solo informan de lo que piensas, también responden.

Comunicar también es decidir “en qué guerras me meto”, “no entrar al trapo a todo”, aprender a “ignorar las provocaciones”, saber de antemano cuando decido meterme en un charco y cuando no… y esta capacidad de decisión es la llave de una comunicación efectiva, y esta llave la puedes llamar “autocensura” o “autorregulación”… tú decides…

Recuerda, si las palabras tuvieran alas… ¿dónde desearías que te lleven?.

 

Post colaborativo de Fran Segarra (Ponte en Valor), Almudena Lobato (Personas en Positivo) y David Barreda (Procesos y Aprendizaje)

Cover photo by Photo by Matthew Henry on Unsplash. 

Marca Personal estancada: ¿qué puedo hacer? por @SYimin

Uno de los mayores miedos que puede vivir un profesional destacado, es pasar por el síndrome de la marca personal estancada.  Eso afecta de lleno al proceso de maduración o crecimiento. Muchas personas creen que lo más difícil de una marca personal es su creación, y realmente no es así, el primer paso de una marca personal es materializar y plasmar lo que realmente somos y así proyectarlo.

Pero dentro del proceso nos sentimos ansiosos en conseguir objetivos grandes a corto plazo, aumentando más nuestros miedos internos y reviviendo fantasmas. Empezamos a perder poco a poco nuestras esperanzas sobre nuestras habilidades y crecimiento constate y orgánico que tanto deseamos.

¿Por qué nos estancamos?

Desde que damos el primer paso para trabajar nuestra propia marca personal, hay que ser conscientes que no somos perfectos y jamás lo seremos, porque somos seres humanos, por lo tanto lo que debes preocuparte es siempre dar lo mejor de ti para alcanzar tus metas y mejorar día a día.

Si no eres consciente de que puedes dar una mejor versión de ti mismo, será muy fácil que te estanques, porque jamás estarás satisfecho por las cosas que has logrado. OJO, con esto no me refiero a que seas conformista, pero tampoco auto-castigarte con un látigo de la inconformidad, recuerda que la vida es un balance eterno.

Entorno externo

Si tu mente, corazón y alma esta en paz, lo estarás.

No obstante, es realmente difícil decir que estás bien si en tu entorno se derrumba, pero mi mayor consejo con respecto a esto es que siempre trates de sacar el lado positivo a todo, busca la manera de fortalecer tus habilidades y endurecer tu resiliencia interna, para tener la valentía de sobreponerte ante cualquier situación.

Muchos proyectos pero sin una visión clara

Hay personas que tienen cientos de proyectos al mismo tiempo y no saben por dónde comenzar, por lo tanto se convierte en un océano gigante de proyectos pero sin la materialización de ninguno o la poca especialización o profundidad de conocimiento.

En este caso te aconsejo que hagas una lista de todas tus ideas, y comienza a priorizar cuáles puedes lograrlas con tu capacidad actual y si posees los recursos mínimos.

Prioridades en la vida

Este es uno de los grandes problemas que se me ha presentado cuando asesoro a las marcas personales, ya que tienen muchos deberes en la vida, pero al no saber priorizarlos se puede convertir en una tormenta en un vaso de agua.

La situación clásica es cuándo jóvenes youtubers o influencers no terminan su carrera universitaria pero se quieren proyectar como conferencistas, siempre aconsejo esta situación difícil, pensar claramente la prioridad en su vida y el impacto que tiene al no cumplirlo.

Si no busca la manera de priorizar, se estancará con gran facilidad,

Tener habilidad no significa éxito

Cada uno tiene habilidades únicas, pero nos volvemos un poco egocéntricos sobre ellas y pensamos que nadie puede tenerlas, pero nos damos cuenta que el mundo es grande y hay muchas personas que comparten esa habilidad. La diferencia entre cada profesional es la constancia y el enfoque único de cómo es vendida la habilidad.

Por ello, tener habilidad no es una marca exitosa, si no trabajas por ella acabarás con una marca personal estancada.

Cada persona tiene una forma particular de enfrentar sus propios retos y también circunstancias diferentes, sin embargo siempre queremos unos consejos que nos ayuden a ver una pequeña luz dentro del túnel oscuro.

Consejos básicos para salir de una marca personal estancada

  • Tómate un tiempo libre para pensar claramente lo que has logrado y lo que quieres alcanzar, te recomiendo que no sea más de 1 mes, ya que puedes quedarte en tu zona de confort.
  • A la hora de analizar, escribe detalladamente el proceso que has vivido desde el desarrollo de la marca personal hasta ahora.
  • Desahógate, es necesario que lo realices porque si aguantas todo, puede afectar en tu estabilidad emocional y eso repercute en tu salud.
  • Crea nuevos caminos que no has intentado anteriormente, durante el proceso del desarrollo y crecimiento de tu marca personal.
  • Divide tus objetivos en pequeños objetivos, que te motiven a seguir día a día, eso te ayudará a elevar tu confianza y tu capacidad.
  • Participa en grupos de emprendedores que compartan la misma visión que tú, eso ayudará a crecer en equipo como si fuera una manada.

Estrategias que pueden revitalizar una marca personal

Una vez que hayas aplicado algunos de estos consejos, es necesario volver a replantear una nueva estrategia para revitalizar tu marca personal, alimentándola nuevamente con tu energía y así impulsarla.

Dentro de las estrategias, debes pensar paso a paso que harás, recuerda que es como jugar ajedrez, es necesario ser calculador pero impregnado de emoción.

Un ciclo básico que puedes aplicar es: identifica, analiza, clasifica, cambia o actualiza, aplica, monitoriza y ajusta.

Con estos pasos puedes volver a dar inicio, recuerda que la constancia es vital para una marca.

Cuéntame

¿Alguna vez te has estacado? ¿Tienes una marca personal estancada?

¿Cómo has salido del paso?

 

Photo by Christopher Windus on Unsplash

 

¿Por qué debes dejar de repartir tarjetas de presentación YA? por @SYimin

¿Quién no ha recibido tarjetas de presentación? ó ¿quién no ha entregado algunas? Desde el surgimiento de las tarjetas de presentación, éstas se convirtieron en una herramienta imprescindible de etiqueta, donde el objetivo principal no es solo presentarse, sino también conectar, y buscar una manera de aumentar el alcance y presencia. Antes de continuar, vamos a definir de manera rápida:

¿Qué son tarjetas de presentación?

Las tarjetas de presentación, es un formato que recopilan los datos principales de contacto de una persona y son entregadas ya sea en la primera visita, reunión, trabajo o como forma de identificación junto a un regalo, pésame o felicitación. Las informaciones más habituales de una tarjeta son:

Nombre y apellidos de la persona
Su cargo o título
Dirección, teléfono, correo electrónico
Logo y nombre de la compañía

Ahora pueden incluir direcciones de redes sociales como Facebook, Instagram, LinkedIn, Twitter, entre otros. Tradicionalmente, muchas cartas eran simples textos en negro sobre papel o cartulina en blanco; hoy en día, una tarjeta profesional incluye diferentes aspectos de diseño visuales.

Muchos profesionales recurren a este formato, ya que quieren obtener presencia, notoriedad, divulgación de la marca que representa y también facilita la información de contacto para un posterior encuentro de trabajo.

Pero las tarjetas han cambiado mucho su significado en la actualidad, llegando a un punto en el que las tarjetas son usadas como ¨volantes¨ personales, porque muchos profesionales tenían o tienen la manía de repartir tarjetas a cualquier persona dentro de un evento, sin evaluar si es un prospecto como cliente, aliado, socio, proveedor o miembro del equipo, en pocas palabras no forma parte de nuestro stakeholder. A partir de ese punto, muchas personas que recibían las tarjetas, las botaban y no las usaban, ya que recibía una cantidad abismal, y solamente guardaban las que les llamaban la atención o les interesaban para realizar alianzas para proyectos personales.

Pero al llegar este punto, genera una gran duda

¿Las tarjetas de presentación FÍSICAS son necesarias en la actualidad?

Aunque la tecnología ha invadido en diversos aspectos de la persona, no hay que negar que el alcance y presencia de los medios sociales es exponencial y se ha vuelto prácticamente necesario y vital para esta nueva sociedad, no obstante las tarjetas son importantes aún, a pesar del progreso tecnológico, las innumerables empresas, marcas y profesionales independientes lo siguen usando para reforzar la identidad del proyecto o idea, hay que destacar que este material gráfico le da más formalidad y profesionalismo a la imagen, impactando en los negocios, y más si son diseños creativos e innovadores, capaz de marcar en la mente de las personas.

Es verdad que las tarjetas son muy semejantes a los demás productos impresos, que al ser de un coste accesible, hay muchas marcas y empresas que pueden cotizar un lote de ellas sin afectar al presupuesto. Sin embargo, el punto más importante en la mercadotecnia actual, no es entregar miles y miles, y no vender nada; sino ser efectivo, entregar pocos y que de ahí surjan nuevos clientes.

Tarjetas de presentación entre 1.0 y 2.0

tarjeta de presentacion 2 yi min shumLas tarjetas de presentación son necesarias, pero que hay distribuirlas de manera inteligente, para no dar la impresión que estamos desesperados, sino todo lo contrario, mostrar interés pero también dejarnos desear. Algunos consejos que puedes aplicar para saber seleccionar a las personas idóneas para entregar las tarjetas son:

  • Personas que pertenecen a nuestro segmento del mercado, esto significa que son la lista de personas con las que deseamos trabajar hace tiempo y ahora es el momento indicado.
  • Personas que pueden ser un aliado comercial para el desarrollo de nuevos proyectos, o la adquisición de materia prima o la difusión y crecimiento de la imagen de la marca.
  • Clientes potenciales en los que se nota el gran interés de trabajar juntos o adquirir uno de nuestros productos o servicios.
  • Inversionistas potenciales que están interesados en el sector o área.
  • Algunos modelos de tarjetas de presentación creativas en los que puedes inspirarte.
  • Me encanta esta tarjeta, ya que es simple, concisa y se entiende con solo verla, por ello, menos es más, porque se puede apreciar la calidad y la estructura completa, sin tantos elementos visuales.

tarjetas presentación 2

Pero ya las tarjetas en un simple papel o cartulina blanca, no son suficientes para marcas personales y empresariales que quieren marcar e impactar en primera instancia, probando y usando diversos materiales y elementos creativos para darle dinamismo.

¿Qué os parece estos consejos?

Una fórmula probada que te permite hacer negocios con personas en un santiamén, por @LauraFerrera

La relación entre la marca y sus clientes ha cambiado. Las personas quieren hablar con personas, no con marcas. En este artículo te enseñaré como la Marca Personal te permite hacer negocios con personas en un santiamén.

¿A que si te sigue en Instagram o en Twitter un perfil de empresa te lo piensas dos veces antes de seguirle?

Seguramente no pasa lo mismo si es un profesional de esa misma empresa el que te sigue.  Las personas confiamos en personas y en el valor que nos demuestran con su trabajo, en quienes son. Nos cuesta mucho confiar en empresas, es más desconfiamos hasta que nos demuestran lo contrario.

El objetivo de las empresas es aumentar sus ventas, y se pasan haciendo números y analizando su Cash Flow. Solo algunas se dieron cuenta a tiempo que quienes atraen el capital son las personas.  

La forma en la que atienden a sus potenciales clientes, cómo resuelven los problemas de sus clientes, cómo comunican su marca dentro y fuera de las redes sociales, hace que dejen huella de la empresa en la cual trabajan, aún sin proponérselo.

Por ello, qué mejor que los trabajadores desarrollen su marca propia, y la empresa gane en visibilidad en internet y fuera de ella, ¿no? Así funciona cuando se hacen negocios con personas.

Qué es marca personal

La Marca Personal es decir quién eres, qué haces, cómo lo haces y para qué lo haces. Todo ello, para aportar un valor en los demás. Esa es la huella, la esencia que esparces allí por donde pasas para que cuando busquen un profesional con tus conocimientos, habilidades, personalidad y talento contacten contigo.

Si bien muchos profesionales se empeñan en hablar de Marca Personal sin haber desarrollado su propia marca, este término no es nuevo. El Personal Branding nace con Tom Peters en 1997 cuando escribe su artículo “The Brand called YOU” en la revista Fast Company, y dos años más tarde publica “50 claves para hacer de usted una marca”.

Gracias a internet y que muchos profesionales somos defensores de la Marca Personal a capa y espada, porque gracias a ella hemos conseguido resultados demostrados, es que sigue más viva que nunca

Desarrollar tu marca personal te empodera y tu empresa aumenta en visibilidad.

Como profesional tienes algo que ofrecer. Por ejemplo, tu conocimiento, tu saber hacer, etc. Tu cliente tiene una necesidad, que puede ser formarse, leer sobre el tema que dominas, aprender a hacer eso que tú sabes hacer mejor que nadie.

Antes de cerrar un trato es mejor que te conozca y confíe en ti.

¿Sabías que un alto porcentaje de las ventas se cierran por la confianza?

Incrementar la confianza impulsa las ventas.

Cuando alguien habla de ti, de cómo trabajas y lo deja en forma de recomendaciones o testimonios, hace que tu credibilidad y confianza se dispare. Pero cuidado, no eres bueno porque tu lo digas, es porque lo demuestras con tu trabajo, lo dicen los demás y generas confianza. Esa es la clave de los negocios con personas.

Zig Ziglar

Zig Ziglar es una Marca Personal que todos conocemos. Zig fue un escritor, vendedor y orador motivacional estadounidense que consiguió crear una marca en torno a su mensaje y sobre cómo podría afectar el cambio en las personas. Ha sido capaz que pese a que falleció en 2012, al día de hoy se siguen usando sus frases, se sigue esparciendo su mensaje y su legado sigue vivo.

Richard Branson

Lo mismo pasa con Richard Branson, ha fundado Virgin Group, que controla 400 empresas y es un gran líder de los negocios. Quienes triunfan en los negocios es porque además de tener talento y conocimientos, tienen una gran personalidad y habilidades de comunicación, rasgos que unidos a la cordialidad, la empatía, la humildad y la compasión, los convierten en personas muy grandes.
Y aunque uno haya fallecido y el otro lo podamos disfrutar, aunque sea en un vídeo de YouTube, en ambos casos sucede lo que es fundamental en toda Marca Personal. la gente habla de ellos, cuando no están en la sala, en la conferencia.

No hace falta que seas un gurú para que hablen de ti, en cualquier reunión de empresa, tras abandonar una cena de negocios o al terminar una quedada con un cliente con un café, has que las personas hablen de ti con fundamentos positivos de la fuella que has dejado.

Incluso si trabajas para una empresa que no es tuya, tu marca personal sigue siendo importante porque puede impulsar o terminar tu carrera.
Tu Marca Personal es la fórmula probada que te permite hacer negocios con personas.

Para desarrollar tu marca propia, debes saber quién eres, y sobre todo tener claro para qué quieres que se sepa.

Una sugerencia

Coge lápiz y papel o una hoja de Excel y prepara dos columnas. A continuación, comienza a escribir las cosas que haces bien, aquello en que destacas, cómo se te conoce y cómo realizas tu trabajo. En la segunda columna enumera todo lo que quieres hacer, has de ser lo más realista posible. No temas pensar en grande, pero tampoco te pases de soñador, qué para poder conseguirlo, vas a tener que trabajar en él.
Debería darnos vergüenza seguir haciéndole más caso a nuestros miedos que a nuestros sueños. Te comparto 7 miedos infundados que frenan para desarrollar una Marca Personal 

Cuando hayas completado ambas listas, elabora un plan para delegar aquellas cuestiones que crean dificultades para tu empresa o negocio y céntrate en lo que haces bien, porque es por lo que te reconocerán. Aquellas habilidades que te hacer sobresalir, son las que te permitirán brillar y hacerte conocido en tu área de influencia o en tu sector.

Cuando descubras lo que haces bien, atraerás esas oportunidades que le convienen a tu empresa o a tu persona si eres autónomo, y tendrás más claro qué hacer qué tipos de contenidos crear, a qué eventos asistir, y qué tipos de problemas puedes resolver.

No importa que hayas muchos profesionales que se dediquen a lo mismo que tú.

De hecho ¿cuántos Consultores o Asesores de Marca Personal hay? ¡somos muchísimos! Pero por nuestra forma de ser, por la forma que tenemos de comunicar, por la forma que tenemos de relacionarnos, por nuestros valores, cada usuario de redes sociales o cada cliente conecta con unos y con otros no.

Tienes que conseguir ser el favorito de alguien, y que ese alguien te recomiende, y sumes en valor a más personas para que te elijan. Solo si eres amado descargarán tu contenido, harán retuits, compartirán tus contenidos en Facebook, abrirán tus emails, harán clic en los artículos de tu blog y conseguirás que te compren, que asistan a tus ponencias, etc.

Con todas estas acciones, la marca corporativa sale ganando, porque tiene un trabajador con marca, con el que muchos simpatizan, creen en lo que dice acerca de los servicios o productos que vende, porque confía en ellos y los clientes confían en él.