Para quienes tienen una idea de negocio y quieren desarrollarla con garantías de éxito

6 problemas y 6 oportunidades en employer branding y #RRHH -por @evacolladoduran

Recursos Humanos es el área dentro de las organizaciones cuyo eje de actuación estratégico debe pivotar (en todas y cada una de sus acciones) sobre las personas. Independientemente de las áreas de actuación en que se desarrolle su actividad , hoy es un “Sí o Sí” que se mantengan habilitados de forma permanente, ya que deben ser los verdaderos agentes del cambio que se necesitan en las organizaciones. Son equipos que aprenden, se digitalizan, apuestan por las tendencias en gestión del talento, para después poder actuar sobre el resto de los equipos. Sólo así se consiguen resultados y los cambios necesarios en una cultura de empresa que debe evolucionar.

Sin personas nada ocurre, y el capital humano y su óptima gestión es la clave de futuro.

Y se nos olvida que el Employer Branding o la atracción de talento o el mal llamado “retención del talento” empieza desde dentro de las organizaciones hacia afuera. Si las personas que trabajan con nosotros no están bien, ni comprometidas, ni se sienten afines al producto es imposible que acciones de employer branding externo triunfen. Estamos a un click de cualquier persona del mundo y difícilmente aceptaremos un trabajo sin hablar con alguien de dentro y créeme cuando te digo que una mala opinión hace desistir al verdadero talento.

Lo sintetizo en seis puntos:

Problema / Oportunidad N1: Employer Branding deficiente

No hay posibilidad de atraer talento sin proyectar antes el talento desde la propia organización.

Muchos directores de Recursos Humanos que han implantado muy buenas prácticas en su empresa. Y eso, sin marca personal digital fuerte, queda en un terreno de juego pequeño, el del mundo real, sin las posibilidades de amplificación que nos permite el entorno digital. Por tanto, no hablaríamos de una buena estrategia de employer branding.

RR.HH ha sido tradicionalmente un sector que se ha movido muy bien más cómodo en el mundo 1.0, y ahí reconozco que la innovación y digitalización han llegado tarde. Es una realidad que debemos afrontar.

Problema / Oportunidad N2: Perfil estratégico deficiente

No se valora RR.HH como un departamento estratégico para desarrollar la línea de negocio, sino como un mero departamento de servicio interno. Han vivido para el cliente interno, para la conciliación interna, por la seguridad de los puestos de trabajo. Ahora empiezan a darse cuenta de que con esa forma de reclutar los perfiles que realmente necesitan no están ahí. Se ha producido una especie de descatalogación del mercado debida a la falta de conocimiento.

Problema / Oportunidad N3: No es la empresa la que elige el talento, es al contrario

Sin una política adecuada y estratégica de employer branding, las organizaciones no van alineadas a la atracción del talento externo. Más bien al contrario, van alineadas a ser descartadas como destino de los mejores. ¿Cómo? Los potenciales profesionales buscarán en Internet los nombres de los profesionales RR.HH de la organización. Y si no los encuentran, la desconfianza está servida.

Y no se conformarán con “escanear” a los entrevistadores, también lo harán con el CEO y con el resto de perfiles directivos.

Problema / Oportunidad N4: los perfiles y canales por los que se han buscado siempre ya no valen

Ir a buscar perfiles y quedarse únicamente con Linkedin como red profesional es un error. Quizás si buscamos, por ejemplo, a un perfil artístico, la organización requiere hacerlo en una red vertical como Behance, o en una red social más visual como Instagram o Pinterest. No todos los médicos disponen de perfil en Linkedin, quizás haya que bucear por Twitter o redes verticales y foros sanitarios.

Si desde RR.HH no se dispone de perfiles en todas estas redes, se pierde la oportunidad de seguir al talento donde está virtualmente presente 24h al día y 7 días por semana. Recordemos que la marca personal en Internet nunca duerme.

Problema / Oportunidad N5: si no comunicamos, para los demás seremos inexistentes

Si una empresa está siguiendo muy buenas prácticas de conciliación, por ejemplo, y lo deja en una intranet o red interna, eso no llegará a saberlo el talento externo. Comunicar bien es una competencia indispensable en toda política de employer branding. De poco sirve un best place to work si solo lo conocen los de dentro. Las empresas deben ser como las jirafas de la fotografía, bien visibles aún con árboles delante.

Sin ir muy lejos, he estado en un empresa con múltiples beneficios sociales. Y lo más curioso es que los candidatos solo se enteran de eso en la última fase del proceso de selección. Oportunidad perdida: hemos visto a siete candidatos de doscientos posibles.

Problema / Oportunidad N6: No podemos exigir talento digital siendo analógicos

Será muy difícil que un especialista en SEO acepte un puesto en una empresa que ni siquiera dispone de blog corporativo y estrategia de contenidos. Los mejores quieren trabajar en lugares donde su propuesta de valor sea entendida y aceptada por toda la organización.

 

En líneas generales, la dirección RR.HH de muchas organizaciones es excesivamente lenta. Y esto demuestra que no se están gestionando correctamente las cosas en un entorno volátil e incierto que requiere decisiones más rápidas y flexibilidad para adaptarse a los cambios. Pero los problemas se convierten fácilmente en oportunidades. La palabra mágica es “gestión del cambio”.

 

Photo by Vincent van Zalinge on Unsplash

NO seas vendedor de HUMO, por @SYimin

Vende tu TALENTO y transmite AUTENTICIDAD (no seas vendedor de humo)

El mundo laboral está compuesto por muchos tipos de profesionales, grandes talentos con habilidades innatas, pero sin ganas de crecer, o también existen profesionales con un gran apetito que quieren comerse al mundo, o profesionales que realmente no poseen las cualidades necesarias en su área, pero tiene una habilidad única que puede envolver y convencer a todo el mundo.

Pero ¿Qué sucede cuando un profesional no posee la habilidad y prometen cosas que no pueden cumplir? Este tipo de “profesional” es muy conocidos en los últimos años, ya que gracias a las redes sociales, ellos pueden crear un mundo ficticio, sobre su “vida real”, estos profesionales son conocidos como los vende humo. En cualquier área siempre nos encontraremos con alguien de este estilo, sin embargo mientras más conozcas a esa persona te das cuenta que todo es una falsa y en ocasiones se crea una vida que tiene poca coherencia.

Pero esto es muy normal en el mundo del desarrollo de marcas personales, por lo tanto, el día de hoy te quiero dar 8 tips para que dejes de vender humo y puedas explorar, conocer y explotar tus habilidades ÚNICAS y te aseguro que TODOS nosotros poseemos habilidades que nos ayudan a destacar, sin la necesidad de fingir y ser alguien que no eres.

  1. Sé sincero contigo mismo

Uno de los grandes problemas a la hora de desarrollar una marca personal, es que no somos sinceros con nosotros, y en ocasiones nos engañamos y creamos una ilusión de nosotros, sin darnos cuenta que nos hacemos daño a nosotros mismos; por lo tanto, antes de desarrollar tu marca personal o relanzar o refrescar tu marca, realiza una lista de ti, y trata de ser lo más sincero sobre tus aspectos a mejorar, fortalezas, habilidades que tienes, habilidades que deseas tener, habilidades que necesitas reforzar y habilidades únicas pero que no tienen relación con tu área de trabajo.

  1. No compitas contra los demás, hazlo contigo mismo

El mayor pecado que se puede cometer a la hora de crear una marca personal, es cuando vemos lo que hacen los demás y lo queremos copiar y apropiarnos de algo que no nos pertenece, sin haber evaluado si tenemos las habilidades y destrezas para llevar a cabo ese estilo o proyecto o para hacerle frente; lo que si te recomiendo es que tengas una lista de REFERENCIAS o MODELOS A SEGUIR, que te puedan inspirar a crear proyectos más innovadores, que tengan otro enfoque, percepción y que nadie diga que lo ha visto en otra persona.

  1. Todo tiene su tiempo

Unas de las razones que empuja a los profesionales a vender humo, es que sienten que tienen el tiempo en su contra, por ello, trata de sacar lo que sea para que nadie los señale ni los clasifique como profesionales improductivos; pero te invito a que respires, tómate 1 día o 2 días, pero debes pensar muy bien y entender que a cada persona le llega su momento de brillar en su área, siempre llegará si has trabajado para conseguirlo, si has propiciado el momento, si te has preparado para ese momento que tanto has anhelado, sé que es muy rico y sabroso triunfar de manera constante, pero es mucho más satisfactorio cuando te das cuenta cuánto has invertido y crecido para merecer ese éxito. Recuerda que el éxito no es para los suertudos, sino para los que están preparados para ser alcanzarlo.

  1. Reconocer cuando es el mejor momento de soltar

Con el paso del tiempo, poco a poco surgen nuevas pasiones y vamos dejando de lado otras, es el ciclo y es normal, esto no significa que te rendiste, sino que te diste cuenta que quieres seguir avanzando y lo que te apasionaba ya dejó de ser una pasión y hay que afrontarlo con mucha valentía y saber cuándo es el momento de soltarlo; ya que si llegas a un punto en el que no lo sueltas, te harás daño a ti mismo por no cumplir tus metas u objetivos en una rama o área que ya no te apasiona y eso te terminará frustrando, decepcionando y al final lastimará tu autoestima y autoconfianza. Así que no te enfrasques en una batalla que sabes que vas a perder, pero recuerda que hay miles de batallas más que te abrirán el camino para conquistar y salir victorioso en esta guerra.

  1. Crear productos y servicios funcionales

Otra razón que nos impulsa a pecar y vender humo, es que creamos productos que realmente no son funcionales, en pocas palabras, que no son útiles en la vida de nuestros clientes y consumidores, por ello, no inventes crear 100 productos que funcionan por la mitad, mejor enfoca todas tus ganas en crear 1 solo producto pero que sea el mejor y así convertirte en el especialista en eso.

  1. Capacítate diariamente

Estudiar, leer, aprender y absorber conocimientos diariamente nos permitirá ampliar nuevos horizontes y tener una visión diferente, permitiendo desarrollar o  despertar habilidades que estaban dormidas dentro de ti,  y así crear servicios y productos destacados en tu área.

  1. Sal de tu zona de confort

Uno de los grandes problemas a la hora de perseguir nuestra meta y sueño, es que de manera recurrente debemos salir de nuestro entorno cómodo y conocido, pero para nuestro crecimiento personal, es necesario dar el primer paso y comenzar en un nuevo entorno para el que posiblemente no estemos preparados, pero ¿Qué debemos hacer? ¿Quedarnos donde estamos o seguir avanzando? Eso depende de ti mismo, porque nadie puede decidir el camino que vas a tomar ni las acciones que debes realizar, ya que somos responsables de nuestro crecimiento y desarrollo  personal y profesional.

  1. Rodéate de personas productivas

Aunque no lo creas, rodearte de personas que día a día crean proyectos, emprenden nuevos negocios, desarrollan productos o servicios, te puede contagiar y prender una pequeña chispa dentro de ti, alejando esa faceta de vender humo; porque te permite darte cuenta qué habilidades tienes y cómo puedes fusionarlas con otros profesionales para crear nuevos y mejores proyectos a través de una sociedad o alianza.

Así que ¿Te quedas como vendedor de humo? O ¿Descubres tu valor único como persona y profesional y aprendes a desarrollar algo propio y útil para ti y para la vida de los demás? Tú decides en qué lado de tu historia quieres estar, ser el villano de tu historia o ser el héroe.

Presentamos #Siete el ebook con lo mejor de esta casa de 2017

¿Por qué #Siete?

Dicen que el siete es el número de lo bueno (y el ocho el de lo malo). En algunas religiones el siete también es un número sagrado. Pero más allá de connotaciones espirituales, este año se publica el 7º libro de recopilación de los mejores posts de Soymimarca.

La razón de esta selección es que los primeros años Soymimarca publicaba prácticamente todos los días del año. Al acabar el año con más de 300 posts, parecía lógico y elegir los 40 principales.

Los criterios de elección son diversos: los más leídos junto a los mejor valorados y los que han ocupado más tiempo de lectura. Son datos que parten de Google Analytics, pero también de los comentarios que aparecen en el propio blog y en las redes sociales.

El prólogo de Laura Chica

En años anteriores hemos invitado a figuras tan ilustres como Andrés Pérez OrtegaEva Collado DuránJoan Clotet, y  Nilton Navarro.  Este año, con Siete, traemos a una escritora, coach y experta en marca personal. Lo tiene todo, pero lo mejor es que tú descubras la obra de Laura Chica:

¿Quién eres tú? (2013, Alienta). Según Oscar Del Santo, Laura Chica nos ofrece en ‘¿Quién eres tú?’ una introducción a la inteligencia emocional diferente, refrescante y positiva. El libro incluye citas, cuentos ilustrativos y reflexiones de corte más psicológico siguiendo las orientaciones de Daniel Goleman y otros. Fácil de leer y con ejercicios que invitan a la reflexión.

 

 

 

 

 

Pon un coach en tu vida (2015, Alienta). Según Alejandro DuránPon un coach en tu vida es el manual definitivo que estábamos esperando aquellos a los que nos gusta el coaching, las personas y cómo ayudar en su desarrollo. Un libro fácil de leer, cercano, con mucha información sobre esta disciplina y sobre todo con muchas colaboraciones interesantes.

 

 

 

 

 

Tu futuro es hoy (2014, Alienta, con Francisco Alcaide). Según Manuel Monterrubio, magnífico absolutamente. Válido para cualquiera que quiera mejorar, tenga la edad que tenga y haya alcanzado el nivel que haya alcanzado. El resumen final es grandioso. Nunca vi tan bien condensada y tan sencilla y claramente explicada una metodología para la mejora personal, para la mejora continua.

 

 

 

 

 

Palabras para encontrarte (2016, edición propia). Según Francisco Alcaide, un libro para saborear, para conocerte y comprenderte mejor, a ti y a los demás. Un libro con sensibilidad, para ver (descubrir) lo que no se ve. Me gusta también el tamaño del libro y la impecable edición (papel, tipo de letra, extensión, detalles..). Un magnífico libro de regalo para alguien a quien le guste la poesía.

 

 

 

Los autores

Este año en el ebook repiten como autores Guillem Recolons, Jordi Collell, Paula Fernández-Ochoa, Fran Segarra, Xavi Roca, Enrique Rueda, Vladimir Estrada, Celestino Martínez y María A. Sánchez. Y se estrenan Eva ColladoRaquel GómezNancy VázquezBeatriz ValeroYi Min ShumMercedes Romero (women power).

Hay opiniones desde España, República Dominicana, Colombia, México y Venezuela.

Dedicatoria

El libro está dedicado a nuestro gran amigo Enrique Rueda Salgado (Doc), tristemente fallecido en octubre 2017. Hay un epílogo especial con dos de sus artículos, el último póstumo y absolutamente indispensable desde el humanismo de esta gran persona.

El ebook

Esperemos que este ebook Siete inspire, y si os gusta, no dudéis en compartirlo con el hashtag #siete. Aquí está el enlace de descarga desde Slideshare. Feliz Navidad y mejor 2018!

Una marca es temporal, una marca personal es para siempre, por @guillemrecolons

¿Una marca personal es para siempre?

Suelo afirmar que sí, que una marca personal es para siempre. A no ser que entres en un programa de protección de testigos, claro. Eso es lo que nos diferencia de marcas comerciales.

Ya sé que pensarás que muchas marcas han superado a 8 generaciones, y si no, piensa en una marca de refresco de cola. De acuerdo. Pero en España, por ejemplo, la vida media de las empresas es de 9 años, lo que indica que las marcas no irán mucho más allá.

Los cimientos de la marca personal son más sólidos que los de la marca corporativa

Los cimientos de la marca personal son los valores, y éstos son raíces que vamos adquiriendo por goteo con los años. No cambian de un día a otro, ya que provienen de emociones, vivencias, educación, conexiones, costumbres…

En una marca corporativa los valores pueden variar con un cambio de propietario, CEO, una adquisición o fusión de marcas o una crisis de reputación.

Pero no nos engañemos, nuestra marca personal también es dinámica y rica

Cuando lees que una marca personal es para siempre no significa que no evolucione. Al contrario. Conozco a muchos que han estudiado medicina para acabar ejerciendo de periodistas (Gran Wyoming, por ejemplo). Y no sigo, pero seguro que te vienen en mente cambios radicales de trayectoria de alguna persona cercana.

En los últimos 15 años, yo mismo he pasado de manager publicitario a especialista en comunicación low cost y poco después a especialista en personal branding ¿foco? más de lo que crees. Siempre ha sido la comunicación, la creatividad y la necesidad de persuasión. Los cambios son algo razonable, incluso necesario.

Si el entorno es cambiante e inestable, nuestra marca experimentará pequeñas mutaciones

Hoy se habla del entorno volátil, incierto, complejo y ambiguo (en inglés, V.U.C.A.). Se habla de economía líquida, y hasta de sociedad líquida. Hemos pasado del YO, S.L. que predijo Tom Peters en 1997 al Knowmad (una evolución) que avanzó John Moravec en su libro Knowmad Society (Education Futures, 2013).

La sociedad digital nos ha convertido en prosumers potenciales, una mezcla de consumidores y productores de contenidos. Nuestra oportunidad de abrir una ventana al mundo para proyectar nuestra propuesta de valor es única. Como también son los peligros de una mala gestión de la reputación online o de una marca personal desprovista de valor hacia los demás.

Se busca perfil estratégico

A pesar de la necesidad de adaptarnos constantemente, no podemos ir por la vida sin una guía, una estrategia. Andar como pollos sin cabeza no es solución. La gestión de marca personal (personal branding) requiere cierta planificación. Somos pequeñas empresas, y como tales debemos saber a dónde ir, cómo, con quién y con que propuesta de valor y qué objetivos.

Si nuestra marca personal es para siempre, dejarla a la deriva no es opción. Os deseo la mejor Navidad.

 

PD: Y no olvidéis que desde este lunes 25 de diciembre, Navidad, tenemos un regalo en este blog. El ebook de Soymimarca con lo mejor de este 2017 y prólogo de -atención- la gran Laura Chica. Yo no me lo perdería 😉

Photo by Lance Grandahl on Unsplash

Que tu primera impresión en las redes no sea la última, por @evacolladoduran

Publicar una buena fotografía y una buena biografía supone el 90% de posibilidades de poder contactar con alguien o de que nos siga en las redes sociales. No somos conscientes de la importancia que tiene esto. No podemos olvidar nunca que nosotros somos la comunidad de la que nos rodeamos. Si no nos identificamos, entonces es imposible que nadie se identifique con nosotros.

La importancia de la biografía en las redes sociales

La biografía es la posibilidad de abrir una ventana al mundo para mostrar a los demás en qué aportamos valor. Por ello es vital incluir en nuestra biografía la propuesta de valor, es decir, aquello por lo que queremos ser reconocidos.

No podemos olvidar incorporar las etiquetas por las cuales queremos ser encontrados. Optimicemos bien todos los caracteres que nos ofrecen en todas las redes sociales y incluyamos los vínculos importantes a perfiles nuestros más completos, como un blog, web,….  Una buena “bio” es esencial para generar tráfico hacia otros sites digitales que nos identifican.

La fotografía ideal

La fotografía debe ser de medio cuerpo, y a ser posible ofreciendo la mejor de nuestras sonrisas. Es más difícil seguir a una persona que esté con “cara de nada” que a una persona que esté sonriendo. La calidad de la fotografía es muy importante; nada de imágenes pixeladas, eso es algo que va muy en contra de nuestra marca personal. Mi recomendación es que en todos los perfiles sociales haya la misma fotografía, ya que de lo contrario nos pueden confundir con otra persona.

Errores clásicos con la fotografía

Hay multitud de anécdotas sobre fotografías que he visto en internet. Por ejemplo, personas que salen con su pareja, como si nos fueran a contratar de dos en dos. Hay gente que lo que hace es cortar la fotografía de la pareja pero en la cual se ven todavía los dedos de la mujer en la chaqueta. Otro ejemplo son fotografías de alto contenido erótico; tampoco es necesario aparecer con un gran escote.

Tenemos que imaginarnos para nuestra fotografía profesional cómo vamos vestidos a un evento o cómo asistiríamos a una entrevista de trabajo. Y, sobre todo, siempre sin perder nuestra esencia. Al final somos lo que somos.

Otro error gigantesco es NO publicar una fotografía, cosa tan espantosa como NO publicar una biografía. Si no contamos nada sobre nosotros la pregunta es ¿para qué estamos en las redes sociales?

Olvidémonos de hadas, gatitos ni nada similar. Aunque tengas un logotipo profesional es mejor siempre poner una fotografía personal, ya que al final las redes sociales son las personas que están detrás. La confianza se genera persona a persona, y eso no hay que olvidarlo nunca.

Suelo aconsejar que nuestra imagen y biografía debería renovarse con una periodicidad anual. Cuántas veces nos habremos encontrado una fotografía en Twitter de alguien con 30 años cuando quizás ahora ronda los 60. Mala práctica.

Deberíamos evitar los selfies, los pelos al viento o fotografías con la orla universitaria. Si veo una fotografía con una orla a esa persona no la contrataría para otra cosa que para becario.

Comportamiento digital

Aspectos muy penalizados en la red como la agresividad, la exaltación ante un derbi de fútbol, la sensibilidad en los temas religiosos o lo relacionado con sexo y política nos pueden llevar a situaciones poco deseadas. Hemos visto en las redes sociales muchos ejemplos de tweets o vídeos que se han compartido masivamente y que han afectado la reputación de profesionales terminando incluso con sus carreras.

Hemos de ser fieles a nuestra marca personal, a nuestra manera de mostrarnos al mundo,  y no dentro un contexto de aceptación global sino de la aceptación de uno mismo, de que nos sintamos identificados.

Algo que sucede muy a menudo al crecer en la red es el fenómeno del endiosamiento. Es mejor mostrarse con los pies en el suelo y con una coherencia total y absoluta a nivel de imagen y biografía. Hay que ser coherente y explicar lo que sabemos hacer, sino, se nos verán como vendedores de humo.

 

No olvidemos que los primeros 7 segundos, lo que no nos entra por los ojos no entra en nuestra comunidad. Utilicemos los mismos criterios de aceptación hacia nosotros que los que utilizamos para los demás.

 

Photo by Ray Hennessy on Unsplash

¿Tienen cabida atributos emocionales en la propuesta de valor? por @guillemrecolons

En una formación que di hace pocos días a una empresa sobre marca personal emergió una cuestión interesante ¿La propuesta de valor debe ser estrictamente racional? o dicho de otra forma ¿caben los atributos emocionales en la propuesta de valor?

Propuesta de Valor

Por recordar conceptos, la propuesta (única) de Valor es uno de los puntos clave en el desarrollo de un programa de personal branding. Determina aspectos tan importantes de nuestra marca como relevancia y diferencia. Responde a cualquiera de las cuatro preguntas siguientes (o a una combinación de ellas):

  • ¿Qué problema resuelvo?
  • ¿Qué oportunidad detecto?
  • ¿Qué necesidad satisfago?
  • ¿Qué beneficios aporto?

Para trabajar a fondo el concepto, recomiendo la lectura del libro Diseñando la propuesta de valor. Cómo crear los productos y servicios que tus clientes están esperando. Autores: Alexander Osterwalder, Yves Pigneur, Alan Smith, Gregory Bernarda, Ed. Deusto.

Atributos racionales

Es habitual trabajar la propuesta de valor en formato racional. Un ejemplo sería: Su otro director comercial: encuentro nuevos clientes a través de canales digitales. En este caso la propuesta se basa en un hecho cuantificable: la posibilidad de complementar una cartera de clientes explorando un nuevo medio. De hecho, esta es la propuesta que sugerí a un cliente hace años. Su experiencia en dirección comercial era amplia y además se había formado en marketing digital y social media.

Atributos emocionales

Algunas veces la propuesta de valor debe apoyarse en un atributo emocional. Pero requiere gran relevancia. Me explico: un abogado, por ejemplo, podría desarrollar una propuesta como esta: Abogado especialista en Administraciones Públicas. Nunca me rindo. Lo cierto es que abogados especializados en la administración pública hay muchos. El diferencial aquí tiene que ver con el ADN personal del “nunca me rindo”.

Entre dos abogados especializados, elegiremos al “nunca me rindo” ya que nos transmite una forma de ver las cosas orientada al resultado, sin importar si es a corto o largo plazo, es una actitud ante la vida. Y es más relevante de lo que parece, además de diferencial.

Marta, una de las asistentes a la formación, es auditora. La fama que precede a los auditores es de personas aburridas, serias, tocapelotas y distantes. En este caso, ella ha completado su propuesta de valor con algo que rompe con esa idea prefijada: Auditando con una sonrisa. ¿Quién dice que eso no es una excelente propuesta de valor relevante y diferencial?

Las competencias ya no son suficientes

El quién eres y el qué sabes hacer están bien. Ahora, además, estamos muy interesados en el cómo lo haces, donde intervienen valores, comportamientos y habilidades relacionadas con inteligencia emocional (manejo del estrés, autopercepción, toma de decisiones, autoexpresión, empatía…).

En un plano más complejo, también nos interesa el por qué lo haces, el purpose, algo muy difícil de descubrir (recomiendo leer post de Xavi Roca “Y tú, ¿para qué has nacido?“) pero de gran importancia.

La propuesta de valor perfecta

La propuesta perfecta de valor debería ser única (diferencial), sólida (relevante) e idealmente debería combinar aspectos racionales (performance) con emocionales (identidad, empatía, pertenencia…). Nadie ha dicho que sea fácil, pero tiene que ser real. Se trata de marca personal, no de la marca de un personaje.

Espero haberte provocado una reflexión. ¡Que pases un gran día!

 

Photo by Lesly Juarez on Unsplash

Y tú, ¿para qué has nacido? – por @xaviroca1

Sí, has leído bien… ¿para qué has nacido? Y te lo estoy escribiendo a ti. Como diría Risto Mejide, no lees hacia otro lado. Me estoy refiriendo a ti ¿sabes por qué demonios estás en este mundo? ¿tienes una ligera idea de qué harás con tu vida?

Llevo muchos años haciendo esta pregunta a numerosas personas. Es una de las preguntas que acostumbro a formular en mis cursos, talleres y conferencias. Ya sean estudiantes adolescentes, universitarios, profesionales liberales, desempleados, empresarios… la mayoría no saben qué responder a mi pregunta. Bien, de hecho yo tampoco se qué contestar cuando me lo pregunto a mí mismo. Y créeme que lo hago a menudo. Y esto que traigo mucho tiempo investigando y documentándome al respeto.

Si eres de los que lo tiene claro, que sabe perfectamente para qué ha nacido, mi más sincera enhorabuena. Cómo decía el psicólogo norteamericano Abraham Maslow (más conocido por su jerarquización de las necesidades humanas en una pirámide) “no te preocupes si no sabes para que has nacido, si no sabes qué quieres hacer con tu vida. Te puedo bien decir que es un logro muy poco habitual”.

Las personas afortunadas que lo han descubierto, la mayoría de ellas lo han hecho por accidente. De repente, se les ha aparecido una oportunidad, una actividad que les ha encantado y en la que se han encontrado como “pez en el agua”. En algunos casos, lo describen como una especie de epifanía, como un momento mágico donde se los ha hecho la luz en medio de las tinieblas. Pero la mayoría no tendremos esta suerte en forma de revelación.

A los que no nos pase, sólo nos queda ir trabajando, ir probando nuevas actividades, nuevas funciones hasta que encontramos realmente la más adecuada a nosotros. A mí, personalmente, más que angustiarme el hecho de no conocer qué pinto en este mundo, me atrae bastante este desconocimiento. Me anima a leer mucho, a probar nuevas disciplinas y a buscar nuevos retos profesionales con cierta frecuencia. De hecho me atraen mucho los retos, aquellas actividades que no conozco mucho. Me gusta probarme en nuevos escenarios y a la vez, me aburren aquellas actividades que ya no son tan nuevas para mí, que ya las sé hacer y podemos decir que tengo un cierto nivel.

Bien, te aconsejo que dediques tiempo a pensar qué haces en este mundo. Que trabajes al descubrir tus talentos, tus motivaciones, aquellas actividades donde puedes tener más éxito, ser más feliz y aportar más valor en la sociedad. Hoy en día hay numerosos test por Internet (algunos gratuitos y otros de pago) que te pueden ayudar en tu autoconocimiento. No obstante, el que te recomiendo mientras vas investigando es que disfrutes del camino. No te centres tanto en el destino y piensa más en cómo estás realizando este viaje. El cómo, es decir, la forma de hacer las cosas, tus valores, es esencial para ir disfrutando de este trayecto mientras vas buscando tu destino, mientras esperas que una epifanía te responda a estas preguntas tan trascendentales.

Si te gusta el cómo haces las cosas, seguro que irás encontrando retos que te acercarán a tu destino. Y llegues o no a descubrir tu papel en el mundo, seguro que disfrutarás del viaje y ayudarás a los demás. Céntrate en el cómo y seguro que encontrarás el qué. Y acabo con la siguiente reflexión.

Dicen que los 2 días más importantes en la vida son el día que naces y el día en que descubres por qué.

Mientras llega este segundo día, esforzado en que todos los días que has vivido, hayan pagado la pena. Por qué como decía Steve Jobs “Si vives cada día como si fuera el último, algún día tendrás razón”.

8 tips sobre introspección y marca personal, por @FranSegarraB

El proceso de introspección es fundamental para tu marca personal. Aquí tienes unos tips que te pueden ayudar a conocer la parte más importante de un proceso de personal branding: la parte introspectiva.

1 – Revisa tus logros.

A veces olvidamos que hemos conseguido cosas, recuerda aquello que has conseguido y revisa cómo lo has conseguido.

2 – Revisa tus errores.

Estamos en una sociedad en la que nos está prohibido fallar. Pero fallar es bueno. Recuerda tus errores y apunta los aprendizajes que has extraído de ellos.

3 – Detecta tus valores.

Los valores son aquello en lo que se fundamentan nuestras creencias más profundas. Detecta los valores que rigen tu comportamiento para conocerte con más profundidad.

4 – Sueña.

Deja volar tu imaginación y define quién quieres ser. ¿Cuál es tu visión? ¿Por qué quieres ser recordado?

5 – Visualiza lo que te apasiona.

Encuentra aquello que te apasiona, pero no lo pienses solamente, escríbelo. Déjalo en un lugar bien visible, que lo veas todos los días y que recuerdes porque estás trabajando.

6 – Otorga a tu pasión una forma real.

Si tu sueño es ser futbolista, pero tu edad ronda los 30, puede que resulte un fracaso intentar ser un jugador de primera división. Pero si te apasiona el mundo del futbol, mira de qué manera, dentro de tus opciones reales, puedes participar en él… ¿Abrir un blog de futbol? ¿Empezar tu carrera como entrenador? ¿Participar en alguna revista especializada? ¿Crear una marca personal de referencia en este sector? Seguro que encuentras alguna modalidad de tu sueño que sea alcanzable.

7 – Marca Personal es un proyecto a largo plazo.

No es una receta mágica, es un trabajo a largo plazo para gestionar tu carrera con esta perspectiva. Empezar por conocerte más en profundidad te dará la llave para una correcta gestión de tu proyecto de vida.

8 – Ordena tus ideas.

Para darles un sentido. Crea a partir de ellas un proceso continuo que haga que estas se vuelvan proyectos con objetivos reales, alcanzables y medibles. En definitiva de lo que se trata es de ordenar esas ideas y proyectos que tienes en mente para trazar un camino que los lleve a la realidad.

 

Llevando a cabo un proceso de marca personal, vas a trabajar en ti mismo y vas a descubrir cosas de ti que desconocías (introspección). Tanto en el ámbito personal (capacidades en ti que no sabías, formarte en aspectos, ver que eres capaz de hacer cosas que nunca te habías atrevido a hacer…) como en el profesional (descubrir nuevas oportunidades de negocio) así como conocer a gente que te enriquecerá i impulsará a alcanzar tus objetivos.

Imagen: Unsplash: Gerome Viavant

Mantener el hábito cambiando sólo la rutina, por @xaviroca1

ERES TUS HÁBITOS

Arranca el otoño y la mayoría de personas acabamos las vacaciones y volvemos a nuestra actividad habitual. Es, junto con el cambio de año, el momento donde más personas optamos por realizar buenos propósitos. Suele ser habitual fijarnos grandes objetivos para el nuevo curso que empieza. Que si dejar de fumar, perder esos kilos de más que hemos ido ganando, hacer ejercicio de forma regular … Y tantos otros propósitos que en la mayor parte de los casos acabarán desgraciadamente en nada. La mayoría de los cambios que queremos alcanzar tienen que ver con nuestros hábitos. Y los hábitos no son más que los resultados de las acciones que repetimos frecuentemente de forma inconsciente.

Para cambiar nuestros hábitos es necesario, en primer lugar, entender cómo funcionan.

Los científicos han descubierto que todos los hábitos siguen siempre el mismo círculo: señal – rutina – recompensa. El aspecto más fácil de identificar es la rutina, es decir, el comportamiento que quieres cambiar. Luego hay que identificar algunas cuestiones mucho menos obvias: ¿cuál es la señal o el motivo que te lleva a hacer la rutina?

Y también, ¿cuál es la recompensa? Para descubrirlo, deberás experimentar un poco. Por ejemplo, si cada mañana sales 2 veces de la oficina para ir a comer algún dulce en la pastelería de la esquina (rutina), tienes que ver cuál es la motivación real de esta rutina. Puede que necesites azúcar o alimento, que tienes que distraerte o quizás quieres hacer algo de vida social. Una vez tienes clara la rutina que quieres cambiar, tienes que experimentar con la recompensa. Las recompensas son poderosas porque satisfacen nuestras motivaciones.

Pero el problema es que muchas veces no somos conscientes de cuáles son los auténticos motivos que dirigen nuestros comportamientos. Para descubrir estas auténticas motivaciones, debemos experimentar con diferentes recompensas. Cada vez que sientas el estímulo que te lleva habitualmente a ejecutar la rutina que quieres cambiar, intenta generar otras rutinas, las que sean. Y prueba diferentes alternativas que te ayudarán a entender realmente qué motivación mueve tu comportamiento. Una vez hayas realizado este comportamiento alternativo, no habitual, tienes que esperar 15 minutos y ver si todavía estás motivado por la rutina habitual.

En caso de que sigas motivado a realizar la rutina habitual, querrá decir que con la rutina alternativa no has satisfecho la motivación original que tenías. Tienes que probar comportamientos alternativos hasta que des con la motivación real que impulsa tu acto. Probando alternativas diferentes entenderás perfectamente cuál es la motivación real que mueve el hábito que quieres cambiar. Una vez identificada esta motivación, piensa de qué forma la puedes satisfacer con una rutina diferente. Empieza a implementarla.

Tienes que mantener el hábito pero cambiando sólo la rutina. Si tienes cierta perseverancia será más fácil decir adiós a la rutina habitual y establecer la nueva rutina. Resulta muy difícil dejar atrás hábitos, es mucho más fácil mantenerlos y retocar la rutina habitual por una nueva rutina que te permita satisfacer tus necesidades. Otro consejo es que selecciones pocos hábitos a cambiar. Cuanto menos hábitos quieras mejorar más fácil será que concentres tus esfuerzos y por lo tanto, que consigas tus objetivos.

Desafortunadamente no hay recetas fáciles para mejorar nuestros hábitos. Entendiendo cómo funciona el círculo de los hábitos y sustituyendo la rutina habitual (la que quieres cambiar) por una rutina alternativa es el camino más directo para conseguir nuevos hábitos. Porque como decía Aristóteles, “Somos lo que hacemos repetidamente, por lo tanto, la excelencia no es un acto, es un hábito”.

Imagen: Jason Briscoe / Unsplashed

Crear comunidades es más emocional de lo que parece, por @guillemrecolons

Antes lo llamábamos hacer amigos, hacer contactos, ahora lo llamamos crear comunidades. Antes era la agenda, ahora es la red de contactos. Llegados a este punto, vale la pena que entendamos que no estamos hablando de leads, estamos hablando de personas. De personas únicas.

Qué hace a una persona única

Hace unos meses, utilizando un pasaje de El Principito, escribía en mi blog una entrada titulada Qué te hace una persona única en el mundo. Se basaba en una conversación entre el Principito y el zorro en que éste le invitaba a domesticarle para que el zorro pudiera sobresalir y convertirse en un ser único en el mundo.

La obra de Saint-Exupéry está llena de guiños a la diferencia y la singularidad, pilares básicos de la marca personal. Todas las rosas parecen iguales, pero la que cuidamos con esmero la convertimos en única, en nuestra.

Podríamos decir que lo que te hace una persona única es algo que sucede en la mente -y el corazón- de los demás. Tú puedes trabajar una identidad diferencial, pero no te servirá de nada si los demás no la perciben, y además, la perciben a su manera.

Ser un referente no es una decisión propia

Una cosa es que tengamos como objetivo ser referente en alguna especialidad y en alguna zona. Y otra distinta es conseguirlo. De nada servirá que te autodenomines líder, experto, gurú o pope. Eso únicamente tendrá valor si fluye en la mente de tu comunidad por méritos propios, no por que lo hayas dicho.

Siguiendo con la filosofía del zorro, hay una pasaje que para mí es la esencia del libro:

He aquí mi secreto, que no puede ser más simple: sólo con el corazón se puede ver bien; lo esencial es invisible para los ojos.

Y sigue el zorro,

Lo que hace más importante a tu rosa es el tiempo que has invertido con ella

Si unimos los dos conceptos, vemos que esta obra representa la espontaneidad. Nos invita a pensar instintivamente, con el corazón. Según el zorro, esa es la única manera de descubrir lo que realmente importa.

Leo en The Huffington Post que según un estudio de 2012, la toma de decisiones intuitiva puede dar resultados iguales o mejores que un enfoque analítico. Nuestra intuición ayuda a equilibrar nuestras decisiones -sirve para tender un puente entre el instinto y la razón.

Llego hasta aquí para concluir que ser referentes requiere componentes emocionales y racionales, y que los primeros pesan más que los segundos.

¿Crear comunidades o establecer lazos?

Ahora que nos hartamos de hablar de la necesidad de crear comunidades, planteo una pregunta: ¿No valdría la pena aplicar las enseñanzas del zorro y tratar de establecer lazos?

Quizás podamos volver a convertir nuestra red de contactos en una agenda de personas referentes, personas que nos hayan dejado una huella emocional imborrable, única. Hay un precio, claro. Se trata de cambiar el absurdo sistema de coleccionar contactos por el de establecer lazos. Nuestra agenda siempre tendrá menos individuos que las comunidades o redes de contacto, pero tendrá mucho más valor, ya que tendremos personas únicas, referentes, memorables. Nuestra gente.

No llamo a renunciar al uso de las redes sociales para establecer lazos, sólo a darles un carácter más personal, emocional y menos analítico. La frase del cantante Roberto Carlos Quiero tener un millón de amigos queda muy bien en un poema, en una canción, pero la vida real tiene sus límites, a menudo invisibles a nuestros ojos.

 

Disfruta el día, es tan único e irrepetible como tú.

Imagen: Flickr CC Search