Informaciones, recursos y herramientas destinadas al mundo empresarial

El año empieza y acaba en Whatsapp, por @guillemrecolons

Sí, supongo que ya nadie pone en duda que Whatsapp se ha convertido en la plataforma de comunicación favorita en el entorno personal. Pero ¿qué pasa con Whatsapp en entorno profesional?

Hace pocas semanas la periodista Casilda Alba (Expansión) reunió opiniones de algunos profesionales de distintos ámbitos, (incluyéndome a mi) en su artículo ¿Sabes usar ‘WhatsApp’ para tratar asuntos profesionales?

Para ampliar la información del artículo aquí detallo algunas de mis respuestas que por problemas de espacio no aparecieron en su totalidad:

-En conversaciones privadas, ¿qué tipo de temas laborales debería un empleado tratar con otro compañero? ¿y con su jefe?

Siempre dependerá del nivel de confianza, pero a priori parece indicado como:

Agenda, recordatorio de agenda: “No olvides mañana 16h en oficinas del cliente”

Notificador de urgencias: “Sé que estás ocupado, pero falta un elemento clave para la firma del contrato, te necesitamos antes de las 12h”

Compartir elementos multimedia, fotografías, audios, vídeos, enlaces de interés

Avance de mensajes o llamadas: “¿Te parece que mañana busquemos un hueco para hablar de las ayudas a la exportación?”

-¿Para qué fines se suelen crear los grupos de Whatsapp? ¿Cómo se debe actuar según cada fin?

Permiten cubrir una carencia del correo electrónico, son reuniones asíncronas que facilitan el seguimiento de temas y proyectos desde su origen. Admiten un lenguaje más informal (incluyendo el envío de emoticones) y el envío de opiniones y reflexiones que tal vez no encajen a priori en la jerga corporativa pero que la plataforma admite. Es más, al escapar del correo electrónico están algo fuera del control de la compañía. Tipos de grupos puede haber varios:

Grupos por proyecto: personas asignadas a un proyecto que comparten agenda, reflexiones…

Grupos por ideas: Cuando se trata de consensuar una idea para un proyecto, un título de un informe, un eslogan de una campaña.

Grupos de team building: Cuando se quiere romper una estructura jerárquica y se unen al grupo personas de diferentes niveles dentro de la compañía

Grupos por eventos: Muy prácticos para el seguimiento (no la planificación) de eventos, incidencias, ideas, cambios…

Grupos de apoyo a marketing: pensados para mejorar el engagement de campañas lanzadas desde marketing hacia stakeholders

-Una de las principales diferencias se encuentra entre los grupos donde está el jefe y en los que no, ¿cuáles dirías que son los límites de comportamiento en cada uno de ellos?

En mi opinión, ni más ni menos que en el entorno real, quizás con alguna licencia en cuanto al uso de símbolos como emoticones, memes… El lenguaje debe ser igual de cuidado que en un memorándum o correo electrónico, sin faltas de ortografía ni abreviaciones propias de los grupos personales.

-¿Cuáles son las principales ventajas de estar presente en estos grupos, por ejemplo, pueden ser muy útiles? Al mismo tiempo, ¿qué hándicap tienen?

Las ventajas se refieren a:

Comunicación interna muy ágil: redes internas como Yammer o el propio correo electrónico no ofrecen ni de lejos la facilidad de uso de Whatsapp.

Portabilidad: se rompe la frontera del espacio de trabajo, Whatapp viaja con nosotros en un bolso o bolsillo.

Comunicación en tiempo real compatible con otras actividades simultáneas que estemos realizando.

Pertenencia a un grupo, que suele generar niveles de complicidad.

Desventajas:

Interrupción de la actividad si hay frecuencia excesiva de mensajes.

Invasión de la privacidad, mensajes que llegan a casa.

Posible generador de malos entendidos debido a errores en el tecleo o de grupos de usuarios.

-En general, respecto al lenguaje que se debe emplear, ¿qué uso se debería hacer de recursos como los emoticonos, mensajes de audio o abreviaturas?

El lenguaje debe ser formal, el uso de mensajes de audio puede colapsar el grupo si se hacen indiscriminados. El uso de emoticonos debe ceñirse a ocasiones muy especiales (firma de contrato importante…). Hay que ir con cuidado con aspectos que puedan herir sensibilidades, como temas referidos a fútbol, política, sexo y religión. Y muy importante, dado que la información queda escrita, jamás, jamás, jamás se debe criticar a un compañero de trabajo, igual, superior o inferior mediante esta plataforma.

-En los grupos, ¿puede haber cierta flexibilidad y también compartir contenidos que hablen del tiempo libre? Por ejemplo, alguna foto o artículo interesante. ¿O eso está más reservado para conversaciones privadas?

Con moderación todo cabe, sin olvidar que cada uno de nosotros ya está en otros grupos personales en que se comparten este tipo de temas. Debería tratarse de la excepción, no de la norma.

-En cuanto al tiempo que se tarda en responder, ¿se debe contestar inmediatamente cuando se tratan asuntos de trabajo? ¿A qué horas se debería hablar y a qué horas no?

Siempre depende del contexto. Si uno tiene hijos adolescentes y necesita tener el teléfono “despierto” durante la noche, ha de saber que si contesta un whatsapp profesional ya habrá sentado un mal precedente. Pero hay ocasiones que lo justifican, como por ejemplo en un viaje de trabajo.

Una pequeña ventaja de la plataforma es que nos da la posibilidad de gestionar mensajes breves incluso estando en una reunión, cosa que no es posible hacer con una llamada telefónica.

-¿Cómo se debe actuar cuando se quiere salir del grupo?

El protocolo suele ser el sentido común. Es importante saber que cuando alguien abandona un grupo se enteran el resto de los miembros, por lo que sería adecuado dar un mensaje explicativo antes de abandonar, algo estilo “cumplido el proyecto, creo que sería buena idea eliminar el grupo, nos vemos en el próximo proyecto”. Si la razón del abandono es tener la sensación de que es spam puro, en ese caso la despedida a la francesa puede ser la única salida.

-Por último, establecer una serie de puntos como protocolo de actuación en otras redes sociales cuando se tratan asuntos de trabajo. Hacerlo para Twitter y Facebook.

Cuidado con etiquetar a personas que valoran su privacidad. Preguntar antes.

Mejor utilizar un hashtag de proyecto que nombres personales, eso evitará problemas.

No compartir información que pueda dar pie a actuaciones rápidas o agresivas de la competencia.

Aunque existen herramientas como Hootsuite que permite programar mensajes en estas redes, se aconseja no abusar de Facebook y Twitter en horario laboral. No se trata de prohibirlo, ni mucho menos, tan sólo de no abusar.

Ser positivo. La negatividad suele ir contra los valores empresariales.

Quedan pocas horas para despedir 2015 y dar la bienvenida a 2016. Nuestros smartphones hierven de chistes, memes, buenos deseos, vídeos, fotografías y emoticones para celebrar el evento. En el mundo occidental esta noche tiene un claro protagonista, Whatsapp. Por cierto, si queréis repasar la hemeroteca de mensajes de Whastapp especiales fin de año, os recomiendo visitar este enlace. Feliz 16!

Personal Branding 3.0, Valores al alza (el ebook 2015)

Como todas las Navidades, aquí tenemos el ebook 2015 que recoge los artículos más comentados y compartidos por vosotros lectores y suscriptores. Este año el título hace referencia a la fuerza que ejercen los valores en nuestras decisiones y en nuestra marca personal: Personal Branding 3.0, Valores al alza.

El prólogo corre a cargo del humanista digital Joan Clotet, uno de los más fervientes defensores de la gestión de marca personal en profesionales y organizaciones.

El ebook trata de  personal branding, imagen personal, gestión de carrera profesional, employee branding, autoconocimiento de la marca personal, estrategia personal y plan de comunicación personal. Los autores son blogeros habituales de Soymimarca: Guillem Recolons, Jordi Collell, Alèxia Herms, Xavi Roca, Francesc Segarra, Paula Fernández-Ochoa, Pablo Adán, Víctor Candel, María A. Sánchez, Cristina Díez, Javier Zamora, Celestino Martínez, Pau Samo, Elena Tecchiati, Ricard Pons, Enrique Rueda, Javier Santamarta, Oianko Choperena, Pau Hortal y Ruben G. Castro.

Esperemos que aporte, y si os gusta, no dudéis en compartirlo. Feliz Navidad y mejor 2016!ebook soymimarca 2015Clica en la imagen para descargar a través de Slideshare.

Son las personas, estúpido, por @guillemrecolons

The economy, stupid”, también conocida como “Is the economy, stupid” fue una de las tres frases del programa de la campaña ganadora de Bill Clinton en las elecciones presidenciales USA de 1992 contra George Bush (padre). Se llegó a convertir en el auténtico eslogan, que luego ha sido utilizado en innumerables ocasiones y para distintos entornos.

Llevo unos ochos años hablando de personal branding, tanto en este blog como en el mío propio que abrí en 2007 y en colaboraciones en otros blogs, prensa, radio, etc. Cerca de 500 posts, mucha literatura sobre marca personal, employee branding, comunicación personal…

El personal branding es un proceso

Tengo muy claro que el personal branding es un proceso. No es posible comunicar sin mensaje, no hay mensaje (coherente) sin estrategia y propuesta de valor, y no hay estrategia sin un trabajo de introspección profundo.

Llegados a este punto tengo claro que con eso podemos llegar al reconocimiento como especialistas, pero eso no parece ser condición suficiente para ser la opción preferente en un proceso de selección. Falta una pieza, falta algo que acerque al fin último del personal branding, y ese algo es sin duda la conexión, las personas.

Quien nos ayudará a convertirnos en referente somos nosotros mismos en base a nuestras acciones: si somos consultores serán nuestros clientes quienes nos evalúen, si somos formadores serán nuestros alumnos o coachees, si somos creadores de contenidos serán nuestros seguidores, y así sucesivamente.

Pero siempre será necesaria en última instancia una recomendación última que pasará inadvertida ante nuestros ojos, alguien que quizás a muchos kilómetros de donde estamos estará recomendando: “Te recomiendo que contrates a este profesional o a esta empresa para esta formación, además de ser buenos referentes yo he asistido a sus charlas, consultorías o formaciones, o he leído sus textos y veo que logran que haya un antes y un después de ese momento”.

El consumidor no es estúpido, es mi mujer

Sí, la frase “son las personas, estúpido” indica claramente que los vendedores de humo sólo consiguen una venta, nadie repite, ya que las personas son los jueces inexorables y como decía el gran publicitario David Ogilvy, “el consumidor no es estúpido, es mi mujer”.

Tengo muy claro que cultivar unas buenas relaciones es una parte del proceso importante, ya que quien nos vaya a juzgar es posible que tenga sobre nosotros una marca mejor o peor, que forzosamente acabará influyendo en la selección final. Nos pasa a todos, entre dos propuestas iguales siempre elegiremos la que nos genere mayor proximidad, familiaridad; en definitiva, el conocimiento genera confianza.

He sido testigo de que nuestro mejor director comercial no es el SEO, ni el SEM, ni un agente externo a sueldo variable: nuestro mejor aliado comercial son las relaciones personales que tejemos día tras día. Si entendemos que esto de la marca no se rige por la autopromoción sino por una propuesta de valor que debe fijarse con cuentagotas, lentamente, dejando poso, seremos capaces de atraer la atención de los profesionales que pueden requerir no sólo nuestro servicio, también nuestra forma de ver las cosas, nuestra forma de pensar, nuestra forma de mostrar cómo somos.

Our life matter

Son las personas, estúpido. Y es una cuidada exposición de nuestro yo lo que nos humanizará y nos aproximará a nuestros posibles clientes no como alguien competente, también como alguien de confianza. Nuestra vida importa. Al menos una parte. Debemos analizar bien hasta dónde podemos soltar lastre de nuestros secretos para que el mercado sepa que además de competencias hard o soft también somos seres humanos capaces de conectar, de transmitir emociones y de forjar relaciones que a menudo empiezan con un tweet o un sencillo “me gusta” en alguna red social.

Las redes sociales, los encuentros profesionales, todas las conexiones no son un fin en sí mismo, son un excelente medio para crear relaciones duraderas capaces de abrir puertas en ambos lados. Que nadie busque seguidores, se trata de buscar relaciones, y para eso no hay nada como tratar nuestra propuesta de valor como un relato que tenga capacidad de crear puentes. No son los seguidores, son las personas, estúpido.

Desde lo más profundo de mi ser os deseo la mejor Navidad.

Networking #epicfails, por @guillemrecolons

Una correcta gestión de marca personal acaba en los procesos de networking, lo que nos permitirán finalmente ser elegidos, firmar un contrato o conocer a la persona que cambiará nuestra vida. Por eso es tan importante que no descuidemos esta parte. A continuación veréis algunos consejos compilados por Tino Fernández  (Expansión) de autores como la firma consultora Lee Hecht Harrison, Andrés Pérez Ortega, y con una pequeña aportación mía.

Por qué ya no puedes fallar en tus contactos si buscas trabajo

Sin un ‘networking‘ sólido no podrás acceder a un empleo… Suena a amenaza virtual, pero es verdadera y tangible: necesitas contactos reales, eficaces y de calidad. En esto ya no puedes cometer errores.

Las ofertas invisibles y la necesidad de tener contactos más que solventes convierten al networking en una herramienta decisiva para conseguir un empleo. A la velocidad a la que se producen los cambios en el mercado laboral, y con la feroz competencia entre candidatos, que te obliga a diferenciarte, hoy resulta determinante acertar con la estrategia de networking y evitar cualquier fallo que pueda restarte oportunidades de empleo.

La primera sugerencia para no fracasar es que evites ceñirte únicamente al mundo virtual, renunciando al cara a cara real. Guillem Recolons, socio de Soymimarca, cree que «es más fácil que nos acepten como contacto en las redes si antes nos han conocido en el mundo real».

Andrés Pérez Ortega, experto en estrategia personal, añade que «si quieres que ocurra algo diferente o encontrar nuevas oportunidades, debes abrir tu campo de acción: establece relaciones con todo tipo de gente y de un amplio espectro de profesiones».

Pérez asegura además que «no se debe asumir que la gente importante es siempre la más valiosa. No trates a la gente como si no tuviese valor ni hagas sentir a nadie que no es importante.

No vale con recopilar contactos ni asumir que la gente ‘importante’ es la más valiosa

1. No caigas en el Santa Bárbara Special. Así bautiza Guillem Recolons al error común que consiste en movilizar nuestras habilidades de networking únicamente cuando estamos sin trabajo, y que viene del dicho de «acordarnos de Santa Bárbara cuando truena».

2. Evita pedir sin dar, cazando contactos sin más. Recolons afirma que a los headhunters hay que ganárselos. El primer paso es que nos acepten como contacto, lo que nos obliga a disponer de perfiles impecables (fotografía, descripción, propuesta de valor, detalle de competencias…).

El segundo paso es que nos incluyan en una búsqueda, para lo que se debe desarrollar una buena marca personal y compartir contenidos de valor.

Andrés Pérez añade a esto la inconveniencia de ser un mero recopilador de nombres o contactar con la gente sólo cuando lo necesitas…

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Storytelling y Personal Branding , por @guillemrecolons

Me complace compartir un excelente vídeo del especialista en storytelling Antonio Núñez en que de una manera muy simple destaca los cinco tipos cinco tipos de relatos personales que se puede utilizar para conectar con los demás, ayudar a construir su estilo de liderazgo y crear su marca personal. Storytelling y personal branding, gran binomio.

1 El relato “Quién soy yo”

Típica de reuniones de negocios, conferencias. Núñez comenta que si no introducimos el elemento emocional y vamos con los títulos por delante seguro que no conectamos.

2 El relato «Por qué estoy aquí»

En algunas culturas no explicamos la razón o el objetivo de lo que queremos conseguir, lo que suele generar desconfianza.

3 El relato «visionario»

El caso “I have a dream” se basa en una visión, un sueño, un propósito. Es un relato inspirador y en clave de hipótesis, de escenarios de futuro, de “qué pasaría si…”.

4 El relato “didáctico”

Si ya has conectado con tu audiencia, quizás te falte explicar cómo funciona tu idea de una manera muy práctica.

5 El relato «Sé lo que estáis pensando»

El relato es perfecto para audiencias que son escépticas o tienen una idea preconcebida negativa sobre lo que van a oír, un caso en que se recomienda detener el speech y pensar qué es lo que falla y reconducir la presentación.

Aquí tenemos el vídeo, que os aconsejo ver, es breve y muy directo.

En consultoría de marca personal solemos trabajar la adaptación del mensaje personal a distintos formatos, tales como la presentación telefónica, el elevator pitch, el extracto de Linkedin, el perfil de Twitter… pero es acertado pensar, como hace Antonio Núñez, en los distintos tipos de audiencia que podemos encontrar y en su predisposición hacia nuestro discurso.

Antonio Núñez es autor de varios libros, entre ellos “Será mejor que lo cuentes” (Empresa Activa), un must del storytelling, “La estrategia del pingüino” (Editorial Conecta), gran texto sobre la comunicación digital y en cadena y también “Storytelling en una semana” (Gestión 2000), una introducción al arte del relato.

Imagen: Gratisography

¿Debería un experto presentarse como tal?, por @guillemrecolons

Hay una discusión encendida en el entorno profesional sobre si un experto debe presentarse a si mismo como experto o es mejor que relegue esta función en los demás.

Yo distinguiría, para evitar errores de interpretación, al especialista del influencer y del experto.

Especialista: tiene que ver con las competencias hard, las del conocimiento, y es una opción muy aconsejable para distinguirse del generalista y aportar valor añadido. Ejemplos claros los tenemos en el entorno médico, el legal, el de comunicación o las ingenierías. Un especialista no tiene porque ser un influencer ni un experto, pero puede llegar a serlo.

Influencer: tiene mucho que ver con las competencias de comunicación (soft). Son personas cuya forma única de explicar las cosas las sitúa en el centro de atención mediática, ya sea en su propio entorno profesional o en otros ajenos. Suelen utilizar muy bien los recursos de comunicación. Pueden ser o no ser especialistas y expertos. Si no son una cosa ni la otra, muchos los pueden ver como vendedores de humo.

Experto: tiene relación con la excelencia y el valor que se aporta a los demás. Es una mezcla de competencias hard y soft, y goza del reconocimiento de su profesión como referente. No tiene por qué estar relacionado con las dotes de liderazgo de la persona, pero desde luego, el liderazgo emocional ayuda. El branding tiene mucho que ver con el experto, ya que suelen ser terceras personas quienes etiquetan a alguien como experto. El experto puede ser o no ser especialista o influencer, pero es más fácil llegar a ser alguien con influencia si antes ha habido el reconocimiento experto.

Entonces, ¿debería un experto presentarse como experto?

Expertos; haberlos, haylos. Pero personalmente no lo recomendaría, ya que acentúa el «yoísmo», algo no muy bien visto en nuestra era de valores 3.0. Autodenominarse «experto» o «gurú» puede indicar cierta falta de modestia, aunque es cierto que muchos expertos utilizan el verbatim de un tercero para colar en su mensaje lo de «gurú» o «experto».

En la cabecera web de William Arruda, utiliza una frase entrecomillada junto al autor de la misma para exponer su condición de «gurú».

Recordemos: primero la la acción y luego la comunicación

En cualquier caso, si no has logrado el reconocimiento de experto por parte de tu comunidad, venderte como tal sólo puede acelerar que te acaben considerando como un vendedor de humo. Recuerda: primero la la acción y luego la comunicación.

El papel del branding personal

Si lo que uno quiere es ser reconocido como experto debe poner en marcha una estrategia de personal branding y esperar que dé sus frutos tras un período de consistencia, buen fondo, buena forma y una buena red de contactos.

¿Gurú o bluff?

Para más información te recomiendo la lectura del artículo de Expansión «¿Gurú o ‘bluff’? Qué te convierte en verdadero experto profesional» publicado recientemente por Tino Fernández con colaboraciones de Andrés Pérez Ortega y mía.

Cover photo: Gratisography

7h 29′ de marca personal, por @guillemrecolons

Todo un récord. La iniciativa de Yolanda Corral de #HangoutNeo con la ayuda de  Ami Bondía y Ricardo Marí en  la Ciber Maratón de Marca Personal en un hangout en directo de casi 8 horas el pasado 30 de octubre 2015 ha supuesto, a mi modo de ver, un importante refuerzo para la gestión de marca personal en habla hispana, cercano  al otro gran evento que tuvo lugar en junio 2015, el Personal Branding Lab Day.

Si a eso sumamos la publicación de títulos durante este mismo 2015, entre ellos los de la propia Ami Bondía (Un café con Chan), María A. Sánchez (No Imagen),  Eva Collado Durán (Marca eres tú) y el más reciente de Xavi Roca (Desmárcate), podríamos decir que el Personal Branding se encuentra en un momento dulce de cierta consolidación.

Aunque los padres del branding personal en España no estuvieron en el Ciber Maratón, su obra sí lo estuvo, y muchas de las cosas que se dijeron estaban inspiradas en las ideas de Neus Arqués y Andrés Pérez Ortega.

El equipo de HangoutNeo organizó la maratón a través de 8 mesas temáticas:

Marca personal y empleo, con  María Luisa Moreno,  Guillem Recolons, Eva Collado Durán, Víctor Candel y  Cèlia Hil.

Marca personal y empleo, con Cèlia Hil, Eva Collado Durán, María Luisa Moreno y Guillem Recolons

Marca personal y emprendedores, con Javi Olmo, Ana Cascales, Arturo de las Heras, Beatriz Recio y Roberto Pérez Marijuán.

Marca personal y emprendedores, con Javi Olmo, Ana Cascales, Arturo de las Heras, Beatriz Recio y Roberto Pérez Marijuán.

Marca personal y séniors, con Mª Victoria Martínez Lojendio, Jordi Collell, Cristina Mulero y Prudencio López.

Marca personal y séniors, con Mª Victoria Martínez Lojendio, Prudencio López, Cristina Mulero y Jordi Collell.

Marca personal y liderazgo, con Héctor Jiménez, Xavi Roca, Inés Temple y  Joan Clotet.

Marca personal y liderazgo, con Xavi Roca, Joan Clotet, Inés Temple y Héctor Jiménez.

Marca personal y mujer, con María A. Sánchez, Dolores Font Cortés y Raquel Gómez.

Marca personal y mujer

Marca personal y música, con Marc C. Griso, Esther Cid “Estella” y Aaron Sztarkman.

Marca personal y música, con Marc C. Griso, Ester Cid “Estella” y Aaron Sztarkman.

Marca personal y deporte, con Chema Mancha y David Blay.

Marca personal y deporte, con Chema Mancha y David Blay.

Marca personal y moda, con Amparo Ferrando, Paloma Silla y Mª Àngels Cubells.

Marca personal y moda, con Amparo Ferrando, Paloma Silla y Mª Àngels Cubells.

La maratón arrancó a las 3:15 de la tarde y acabó cerca de las 11h de la noche hora española, pero contó con la presencia de profesionales de primer nivel de América Latina, no sólo entre los ponentes sino también en la audiencia.

Como no es fácil que hayas podido seguir las casi 8h, el equipo de #HangoutNeo nos ha dejado el vídeo completo de la sesión, espero que lo disfrutéis (eso sí, no lo miréis de una tirada, mejor por capítulos o mesas). Gracias de nuevo Yolanda, Ami y Ricardo, un gran trabajo que sin duda dejará marca. Esperemos que pueda haber más ediciones. Aquí está el hashtag #HangoutNeo  para seguirlo en Twitter, aquí la lista Twitter de los ponentes y organizadores y aquí tenemos el vídeo:

[youtube]https://www.youtube.com/watch?v=dWKr4dfxJ0U&app=desktop[/youtube]

Los embajadores de marca no se crean: se ganan, por @jordicollell

El pasado domingo me sorprendió un artículo de Jordi Goula en el suplemento Dinero de La Vanguardia en el que hablaba de los embajadores de marca. Goula preguntaba en el título “Para su empresa ¿ya tiene embajadores de marca?” y añadía “ los empleados motivados son los mejores prescriptores en las redes sociales para atraer más talento a la empresa” y para ahondar en la respuesta contaba con la colaboración de miembros del equipo de human capital de Deloitte.

Hemos hablado mucho de los embajadores, se habla mucho en la red y se seguirá hablando porque el tema es interesante y goloso. Para cualquier empresa que se hable bien de ella es siempre importante, si quien lo hace es un empleado pues todavía mejor dado el elevado índice de confianza con que los colaboradores cuentan a nivel social y si además sale gratis o casi gratis pues miel sobre hojuelas. En el artículo que antes comentaba se explica que para que esto ocurra deben darse algunas condiciones la más importante de las cuales es que los empleados deben estar satisfechos. Un empleado insatisfecho nunca hablará bien de su empresa.

Medir la satisfacción de los empleados no es una tarea fácil porque depende de la percepción individual. Un empleado está satisfecho si sus expectativas están alineadas con lo que recibe por parte de la empresa y aunque pueda parecer un tema muy clásico la verdad es que está de rigurosa actualidad.

No se convierte un empleado en embajador de marca a través de un curso, ni tampoco en sesiones de concienciación y mucho menos poniendo precio a su producción en redes sociales si no que es un trabajo de marketing interno a través del cual se tiene que seducir a los empleados, fidelizarles y ayudar a posicionarles según sus expectativas. Al final del proceso el empleado demuestra su satisfacción a través de su compromiso con la compañía dando lo mejor de si y hablando bien de ella a través de todos los medios que están a su alcance, entre ellos las redes sociales. La empresa que quiera tener embajadores entre sus empleados tiene que ganárselo a pulso y por supuesto tiene que ser capaz de dar para poder recibir.

Los negocios en la vida funcionan cuando todas las partes que intervienen salen ganando y cuando los empleados ven que su cuenta de resultados se salda con beneficios se sienten orgullosos de formar parte de su empresa y lo difunden de manera natural. Y así la empresa es capaz de atraer y retener el talento que necesita para poder seguir creciendo y los clientes están más satisfechos porque ven que sus interlocutores están motivados para dar las respuestas correctas a sus necesidades. Los embajadores de marca son la punta del iceberg.

Imagen: freepik

¿Qué pasa en Linkedin que todo el mundo es CEO?, por @guillemrecolons

No sé si lo habrás notado. Últimamente cuando merodeas por Linkedin te das cuenta de que está repleto de CEO’s. Y eso no encaja con las estadísticas. Veamos, una cosa es que Linkedin sea la red preferida por los CEO’s de las empresas, y otra muy distinta es que un taxista o un diseñador gráfico independiente –con todo el respeto- se hagan llamar CEO.

Sí, yo también leí a Tom Peters y su propuesta de que tomos somos los CEO de nuestro YO, S.A. (en inglés Me, INC), pero de ahí a que todos los autónomos o pequeños empresarios se autodenominen CEO en su definición de perfil hay un trecho.

Cuéntame qué puedes hacer por mí, no los galones que llevas en tu chaqueta

No soy nadie para dar lecciones sobre cómo trabajar correctamente un perfil en esta red profesional, para eso hay buenos especialistas como Alex López, Pedro de Vicente, Cèlia Hil…, pero parece de sentido común que el titular profesional en Linkedin debe tratar sobre la propuesta de valor, no sobre el cargo ni sobre la empresa en la que uno trabaja (para eso ya hay apartados específicos). En otras palabras, cuéntame qué puedes hacer por mí, no los galones que llevas en tu chaqueta.

He visto centenares de perfiles de Linkedin con el titular profesional “Director General” o “CEO”… ¿de qué? ¿de una granja avícola? ¿de un banco? No suelo aceptar el contacto de personas que se presentan así, suelen ser perfiles sospechosamente spammers o de personas con muy baja autoestima que necesitan codearse con los importantes de esa red.

No nos engañemos, en los grupos de directivos de Linkedin el 80% no son directivos

Si uno busca grupos de directivos, hay muchos, y algunos sobrepasan incluso la cifra de 140.000 miembros. Pero no nos engañemos, en los grupos de directivos de Linkedin el 80% no son directivos. Quizás son aspirantes a serlo, no lo niego, pero el hecho es que NO son directivos. Todo esto me lleva a preguntarme por qué hay personas que creen que es tan importante autodefinirse como algo que no son para conseguir un supuesto networking “de altura”. ¿De verdad alguien piensa hoy en día eso de ser CEO impresiona? De acuerdo, quizás ser el CEO de Virgin Group sea importante, pero entonces ¿Por qué Richard Branson se conforma con un “founder”?

Ya lo ves, el que es auténticamente CEO no siempre se define como tal, así que eso nos inclina fácilmente a pensar que los que se autodenominan CEO no son más “quieroynopuedo”. En las redes engañas una vez; a la segunda ya estás fuera de juego. Si eres el CEO de tu YO, S.A. aprende a explicar tu propuesta de valor, lo que yo ando buscando es personas que me resuelvan mis problemas, no CEO’s.

¿Un buen consejo para que no te califiquen como un mentiroso en Linkedin? Aunque tenga ya años, léete este fantástico post de Víctor Candel, te ayudará a gestionar tu marca bajo el valor esencial de la confianza: la autenticidad.