Para personas que han perdido su empleo y quieren relanzar su futuro profesional

Si dejas marca es por los demás, por @jordicollell

Las personas podemos elegir, y es una facultad exclusivamente nuestra. Y me refiero a Elegir en mayúsculas no a las pequeñas decisiones cotidianas que aplicando criterios objetivables podrían ser tomadas de manera mucho más precisa por una máquina si no a las decisiones trascendentales. Nuestro poder de decisión es tan elevado que hasta podemos convertirnos en cosas, en artefactos o en monigotes.

Desde que nacemos dejamos marca

Todo esto viene a cuento por que esta semana con los amigos Andrés Pérez Ortega y Pablo Adán nos hemos propuesto aclarar el concepto de lo que es la marca personal, que es una de las únicas cosas sobre las que no podemos elegir. Nos guste o no nos guste desde que nacemos dejamos marca y aunque nos empeñemos en lo contrario no podemos evitarlo.

La marca, aunque a Pablo le pueda parecer confuso, es la huella que dejamos en los demás en su expresión más literal porque es el rastro seña o vestigio que deja alguien o algo y también es una impresión profunda y duradera que son conceptos usados por la Real Academia para, entre otros, definir la palabra huella.

Si tiene sentido hablar de marca es porque existe un lugar donde dejarla, es porque los demás existen y, nos guste o no, sin ellos hablar de marca sería simplemente un sinsentido.

La cosa va tan en serio que antes de que nosotros nos conozcamos, antes de que tomemos consciencia de quienes somos, de nuestra identidad, los demás ya lo han hecho porque cuando nacemos descubrimos la presencia de los demás antes de darnos cuenta de nuestra propia presencia y esto es algo que es inherente a la condición humana. Así pues dejamos huella porque no estamos solos.

A través de los demás acabamos descubriéndonos y descubriendo el entorno que nos rodea, que llamamos el mundo y aquí llega la segunda etapa de toma de consciencia cuando nos damos cuenta de que con nuestros actos podemos cambiarlo. Dejamos marca en el mundo.

Pero para cambiar el mundo se necesita algo más que la voluntad de hacerlo, porque las buenas ideas al fin de cuentas son esto, ideas. Y es en esta instante cuando tomamos consciencia de que hemos de definir un proyecto que nos permita ejercer esta facultad transformadora y al mismo tiempo dejar un legado. Porque también nos damos cuenta que somos singulares y que tenemos un papel que cumplir y que en la medida que lo hagamos seremos felices. Dejamos marca porque tenemos un proyecto que evidentemente hemos de comunicar porque, recordemos, todo este lío se ha montado porque no estamos solos.

Cuando decimos que la marca personal no se crea estamos en lo cierto y también cuando añadimos que tampoco se destruye porque ambas cosas no están en nuestras manos, hasta después de haber muerto podemos seguir dejando huella.

En algún momento de nuestra vida tenemos la posibilidad de tomar consciencia de nuestra identidad y de la huella que hemos dejado para gestionar la que vamos a dejar en el futuro , igualmente podemos decidir no hacerlo y hasta podemos inventarnos inventarnos un personaje. Podemos escoger entre ser auténticos y ser unos artefactos o unos monigotes sabiendo que si nos decantamos por lo primero tendremos un largo recorrido y si optamos por el resto tarde o temprano se nos verá el plumero y el invento se irá a paseo porque los demás no tienen ni un pelo de tontos.

Ser auténtico, ser fiel a uno mismo, descubrir la propia identidad requiere esfuerzo y ser capaz de renunciar a vivir la vida en las seguras pero monótonas zonas de confort, es una inversión y por esto la marca personal es el arte de invertir en ti como dice el amigo Guillem Recolons.

Y hasta aquí no hemos hablado ni de redes sociales, ni de alisarnos el pelo, ni de la dimensión áurea, ni de hacernos las ingles brasileñas, que son cosas que están muy bien y que puestas en su contexto nos ayudarán a explicarnos, ya sea a través nuestro cuerpo o de nuestras palabras, pero que por sí mismas no son marca personal.

Diferenciarse es crear una marca y es clave para el éxito, por @pauhortal

Hace unos días publique este texto en mi blog.  Mi experiencia y el contacto con profesionales de marca personal me demuestran que la diferenciación no sólo es importante en un primer impacto para dar mayor notoriedad a una marca, nos habla de un tipo de profesional preocupado y ocupado en crear una propuesta de valor única, en huir del concepto commodity.

Orientación Profesional: Claves para diferenciarme

Ocupo una posición intermedia en un grupo industrial. Deseo crecer profesionalmente. Creo que tengo la capacidad, las competencias y la motivación para dar un salto en mi carrera….. ¿Qué debo hacer? LLuis M….. (Barcelona)

Diferenciarte es uno de los aspectos clave para el desarrollo de una carrera profesional y evitar la mediocridad. Has de ser consciente que, salvo alguna excepción que en todo caso no hará más que confirmar la regla general, ni tu formación ni los aspectos objetivos de tu curriculum van a ser las razones fundamentales por las que te ofrezcan un nuevo contrato.

En nuestro tiempo el conocimiento es lo menos relevante. Lo importante es cómo eres capaz de convertir este conocimiento en valor para una organización y cómo eres capaz de resolver sus problemas.

Y para ello lo más relevante es la motivación y la voluntad para desarrollarte y para aportar valor a tu organización. Para diferenciarte es bueno que tomes en cuenta las orientaciones siguientes::

Conócete bien a ti mismo: Saber quién eres y como eres es la herramienta más potente para el desarrollo de tu carrera profesional. Cuando sabes dónde están tus fortalezas, los resultados que puedes lograr con ellas, y encima has decidido qué quieres lograr en esta vida y qué tipo de persona quieres ser… es como si le metieras 500 caballos extra al motor.

Porque si no te conoces, si no sabes qué sabes hacer mejor y qué puedes lograr para los demás, no sabrás qué puedes ofrecer al mercado, ni qué camino tomar.

Céntrate en tu capacidad de relacionarte: Lo que en el mercado de trabajo de hoy marca una enorme diferencia entre un profesional y otro es la capacidad de relacionarse, de hacer contactos, de unir gente, de generar sinergias. Tus habilidades sociales son más importantes que nunca.

El valor que en el mercado puede tener tu capacidad de relacionarte, de tener y generar contactos, o la habilidad para unir gente en proyectos, la de entender y captar clientes, la de crear nuevas maneras para que la gente conecte… esas habilidades sociales son en este momento oro puro. Encuentra cuál es tu habilidad social y ponla en el centro de tu valor diferencial.

Haz lo que hagas, intenta hacerlo de una manera diferente: Si haces lo mismo que los demás, piensas igual que los demás y actúas igual que los demás, no te diferencias. O bien haces las mismas cosas pero de forma diferente, o piensas de manera diferente. Cada persona es única. Cada uno tenemos una mezcla de talentos, capacidades, personalidad y mentalidad diferente. Trabajo el autoconocimiento para encontrar lo que te hace único y diferente.

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Imagen: Ilona Gaynor Flickr Creative Commons

¿Y tú me lo preguntas? La marca personal está en ti, por @pabloadanmico

Yo creo que a estas alturas aún no está todo dicho. Aquí en el generoso blog de Soymimarca, hemos estado ya desde hace años proclamando el sentido conceptual, estratégico y operativo de la marca personal.

Tenemos un posgrado en personal branding en la Universidad Blanquerna de Barcelona, realizamos en junio en la misma ciudad un evento especial, el Personal Branding Lab Day, donde casi cien profesionales de toda España hablamos y debatimos acerca de ella, de sus líneas de acción, de sus vertientes y aplicaciones profesionales.

Y terminamos el año con un evento en la ciudad de Valencia, con gran éxito de asistencia y repercusión, donde hablamos de la marca personal y su relación con la antropología, la ética y los valores del ser humano.

Por todo ello y por mucho más ratificamos el valor del personal branding en seis niveles de desarrollo.

  1. La conciencia ya la tenemos; la necesitamos, y representa un aporte necesario de valor para un entorno competitivo y de incertidumbre.

  2. No se trata de configurar una personalidad, sino un realidad basada en la coherencia. Todos tenemos algo bueno, que nos hace únicos y diferentes. Esa será tu punta de lanza. La meta viene después.

  3. Evidentemente, si no acompañas tu marca con una acción personal coherente, no hay marca, puesto que éste sólo se entiende en sociedad.

  4. Porque debes tomar las riendas de tu vida y tu proyección en ella. Porque no debes esperar que la vida te lleve donde ella quiera. La inercia será negativa, y el tiempo no juega a nuestro favor.

  5. Ímpetu, empuje, seguridad, fe en uno mismo. Porque no hay mayor motivador que saber que estás haciendo lo correcto, y que lo correcto multiplicará las probabilidades de éxito. Hacer bien las cosas, planificarlas y crear una estrategia adecuada.

  6. Impacto, o el efecto de la acción. Comunica tu marca, hazla visible. Sé diferente y notorio, date a conocer y los demás recibirán un mensaje sólido y una percepción personal y profesional clara y nítida. Ya no eres uno más, eres tu propia marca.

Un proyecto de marca personal no hace milagros, pero aumentará tus probabilidades de éxito hacia tus metas.

Imagen: USC Alumni Association

Si los planes se tuercen cámbiate las gafas, por @jordicollell

El año se acaba y en dos semanas estrenaremos otro, nuevo y reluciente, que llenaremos de buenos deseos. Estamos en época de inventario y resultados para saber lo que nos llevamos del periodo que cerramos y de planificación para poder poner los elementos que nos permitirán dentro de doce meses haber crecido, mejorado y cambiado. Hacer planes y pensar en el futuro nos permite anticipar la visión de lo que esperamos, nos ayuda a poner los medios más adecuados para poder alcanzar nuestros objetivos y es uno de los ejercicios básicos de marca personal porque la marca personal se conjuga en presente y en futuro.

Muchas veces nuestro optimismo nos lleva a vivir el presente en clave de futuro como si ya tuviéramos en nuestras manos lo que esperamos para, de este modo, lanzar un conjuro que nos permita que nuestros planes sean realidad pase lo que pase. Afortunadamente ni nosotros ni nadie tenemos la capacidad de marcar el ritmo de los acontecimientos y por mucho que nos empeñemos las cosas pueden ir de un modo muy distinto al que esperábamos sin que tengamos muchas posibilidades de influir sobre ellas porque se han situado fuera de nuestro control. De nuestra capacidad de redefinir los objetivos y de reconstruir nuestra hoja de ruta dependerá que nos hundamos en la desesperanza o que sigamos avanzando.

Frente a muchas falsas creencias que todavía están lamentablemente vigentes nosotros no somos los responsables de todo lo que nos pueda ocurrir y es falso de que todo dependa de nuestra actitud. Lo que si es cierto que si tenemos claro lo que es importante para nosotros, si tenemos una visión bien trabajada seremos capaces de acabar reconduciendo las situaciones hacia nuestro terreno.

Hace muchos años era directivo de una empresa integrada en un grupo multinacional importante. Habíamos salido de un situación de crisis motivada por una caída de la demanda y por cambios en el entorno que habían desconfigurado la estructura de costes y conseguido realizar los cambios necesarios para volver a la situación de beneficio sostenido cuando, sin avisar, nos anunciaron que estábamos en venta. La nueva situación significaba de entrada o bien la salida del equipo directivo de la empresa porque ya había ofertas de empresas del mismo sector que querían reducir la competencia o volver a pasar los exámenes de rigor para mantener un puesto de trabajo que ya nos habíamos ganado con matrícula de honor. Podíamos hacer varias cosas, lamentarnos por nuestra desgracia, huir abandonando el trabajo bien hecho o pensar en una alternativa que fuera coherente con lo que estábamos persiguiendo y que garantizara la continuidad de la compañía y de las personas que la formaban empezando por nosotros, los directivos.

La alternativa que decidimos tomar fue la menos evidente de entrada: comprar la empresa al grupo multinacional propietario. Significaba tener que buscar de entrada unos fondos de los que no disponíamos y por lo tanto endeudarnos, convencer a nuestras familias que se verían afectadas por la nueva situación y salir de la zona de confort que suponía pasar de un estatus de empleado con una situación de riesgo limitado a asumir al completo la responsabilidad de la gestión y del futuro profesional de las personas que formaban la compañía en el sentido más amplio.

Tuvimos apoyos, sin ellos no hubiéramos podido tirar adelante pero también hubo quien nos intentó poner palos en las ruedas a través de la crítica negativa, el miedo y el desánimo y tuvimos que neutralizar su efecto.

¿Por qué tomamos esta decisión y no otra? ¿Fue producto del azar o por ambición? Simplemente la tomamos porque estaba alineada con nuestra visión personal que era de manera no formalizada ayudar a crecer a las empresas y a las personas para conseguir un mundo mejor. Y la apuesta fue la correcta porque conseguimos lo que nos proponíamos, en tres años éramos la primera empresa del sector y mantuvimos a todas las personas en su puesto y creamos más ocupación.

La gran enseñanza que yo he obtenido de esta experiencia es que frente a una situación en la que se nos tuercen los planes para no quedarse bloqueado y tirar adelante es:

Dejar de lado las creencias establecidas y buscar una nueva manera de ver e interpretar la realidad. Todo es reinterpretable si sintoniza con nuestra visión.

Ser imaginativo en las soluciones y no centrarse en las evidentes.

Salir de la zona de confort y aceptar que sin aceptar un nivel razonable de riesgo es difícil avanzar.

Buscar las alianzas que nos fortalezcan y desechar las personas tóxicas que quieran frenarnos.

Gestionar nuestra marca personal porque nos proporcionará la toma de consciencia de nuestro foco, de nuestra visión, misión y valores y de nuestras competencias y hacerlo antes de que la necesidad aceche. Recordad lo que digo desde hace mucho tiempo: si nos acordamos de Santa Bárbara cuando truena , si comenzamos a gestionar nuestra marca cuando estamos con el agua al cuello tendremos doble trabajo y las posibilidades de éxito serán menores.

Que las reflexiones de fin de año os sean propicias, que los buenos propósitos iluminen el camino del año nuevo y si las cosas se tuercen recordad este post.

Imagen: Jay Mantri CC photo / Magdeleine

PD: Os recordamos que el día de Navidad, como cada año, tendréis nuestro regalo en forma de ebook con la mejor cosecha del año de 20 autores.

¿Hay que decir “en búsqueda activa” en Linkedin?, por @guillemrecolons

Quiero pensar que el eufemismo “en búsqueda activa” se refiere a profesionales en el paro que tienen un plan estructurado y dedican 8h diarias a buscar trabajo. Me gusta el razonamiento de Andrés Pérez Ortega alrededor de la figura del parado como “sin clientes”, es muy gráfico y realista.

Por el contrario, imagino que el “buscador pasivo” es aquel que, tenga plan o no, no busca trabajo sino que espera una llamada.

Sea como sea, esta misma semana se ha planteado una pregunta en las redes sociales a raíz del webinar de Infojobs en que participé de título “Cómo ser el director de tu marca personal” y que se corresponde con el título de este artículo: ¿Hay que decir “en búsqueda activa” en Linkedin?

La encuesta arrojó un resultado de 60% sí y 40% no, pero claro está que a veces las cosas no son blancas o negras, y en el matiz está la clave.

Sí, por supuesto hay que decirlo, pero no en el titular profesional

Esta es mi propuesta, hay que decir en Linkedin que buscamos trabajo, pero hay que decirlo en el lugar adecuado.

Imaginémonos que ando buscando ingenieros químicos para un proyecto de nueva empresa. Yo no busco alguien en búsqueda activa que sea ingeniero químico, busco al mejor ingeniero químico posible que encaje en la oferta de empleo. Para encontrar eso en Linkedin puedo acudir a la bolsa de trabajo o sencillamente hacer una búsqueda con la palabra clave “ingeniero químico”. En este segundo caso, el “SEO” de Linkedin colocará en primer lugar a aquellas personas que más veces tengan en su perfil escrita la palabra clave y priorizará la cercanía a mi red, es decir, me pondrá en primer lugar a los contactos nivel 1 (directos) y seguidamente los de nivel 2 y 3.

Si has desaprovechado el espacio reservado para el título profesional con un “En búsqueda activa” sin más, te pasaré de largo, ya que difícilmente veré a simple vista que eres ingeniero químico. Por tanto, mi recomendación es que aproveches el título para colocar tu propuesta de valor, y si es posible, sigue el ejemplo de Sarah Harmon, responsable de Linkedin en España: no habla de cargos, habla de lo que las empresas que la contraten saldrán ganando (la propuesta de valor).

¿Dónde colocar entonces la info sobre “búsqueda activa”? En el extracto, por supuesto, y además  cualquier headhunter experimentado en esta red lo verá en seguida al estar vacío el campo de “trabajo actual”.

Si esto no te convence, siempre podrás encontrar un camino intermedio. No es lo ideal pero quizás te permita dormir mejor: Colocar en el título profesional una mezcla de la propuesta de valor con el estado actual laboral, por ejemplo: “Soy el ingeniero químico que su proyecto necesita”, lo que sutilmente indica disponibilidad inmediata pero no renuncia a la propuesta de valor sino que la agranda.

Espero haberte ayudado, entiendo que la situación de un parado pueda ser desesperada, pero eso no quita que no se actúe con cierta habilidad. Piensa simplemente que personas en búsqueda activa puede haber millones, pero ingenieros químicos con experiencia abiertos a nuevos proyectos hay menos.

Networking #epicfails, por @guillemrecolons

Una correcta gestión de marca personal acaba en los procesos de networking, lo que nos permitirán finalmente ser elegidos, firmar un contrato o conocer a la persona que cambiará nuestra vida. Por eso es tan importante que no descuidemos esta parte. A continuación veréis algunos consejos compilados por Tino Fernández  (Expansión) de autores como la firma consultora Lee Hecht Harrison, Andrés Pérez Ortega, y con una pequeña aportación mía.

Por qué ya no puedes fallar en tus contactos si buscas trabajo

Sin un ‘networking‘ sólido no podrás acceder a un empleo… Suena a amenaza virtual, pero es verdadera y tangible: necesitas contactos reales, eficaces y de calidad. En esto ya no puedes cometer errores.

Las ofertas invisibles y la necesidad de tener contactos más que solventes convierten al networking en una herramienta decisiva para conseguir un empleo. A la velocidad a la que se producen los cambios en el mercado laboral, y con la feroz competencia entre candidatos, que te obliga a diferenciarte, hoy resulta determinante acertar con la estrategia de networking y evitar cualquier fallo que pueda restarte oportunidades de empleo.

La primera sugerencia para no fracasar es que evites ceñirte únicamente al mundo virtual, renunciando al cara a cara real. Guillem Recolons, socio de Soymimarca, cree que “es más fácil que nos acepten como contacto en las redes si antes nos han conocido en el mundo real”.

Andrés Pérez Ortega, experto en estrategia personal, añade que “si quieres que ocurra algo diferente o encontrar nuevas oportunidades, debes abrir tu campo de acción: establece relaciones con todo tipo de gente y de un amplio espectro de profesiones”.

Pérez asegura además que “no se debe asumir que la gente importante es siempre la más valiosa. No trates a la gente como si no tuviese valor ni hagas sentir a nadie que no es importante.

No vale con recopilar contactos ni asumir que la gente ‘importante’ es la más valiosa

1. No caigas en el Santa Bárbara Special. Así bautiza Guillem Recolons al error común que consiste en movilizar nuestras habilidades de networking únicamente cuando estamos sin trabajo, y que viene del dicho de “acordarnos de Santa Bárbara cuando truena”.

2. Evita pedir sin dar, cazando contactos sin más. Recolons afirma que a los headhunters hay que ganárselos. El primer paso es que nos acepten como contacto, lo que nos obliga a disponer de perfiles impecables (fotografía, descripción, propuesta de valor, detalle de competencias…).

El segundo paso es que nos incluyan en una búsqueda, para lo que se debe desarrollar una buena marca personal y compartir contenidos de valor.

Andrés Pérez añade a esto la inconveniencia de ser un mero recopilador de nombres o contactar con la gente sólo cuando lo necesitas…

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Hábitos que dejan marca: ¿los conoces?, por @jordicollell

Detrás de toda gran marca personal hay actitudes y hábitos potentes. Que nuestra huella sea profunda depende de la manera como nos movemos por la vida, del día a día que nos va forjando una manera de ser que los demás perciben, interiorizan e interpretan como nuestra y recuerdan cuando no estamos presentes. Hay hábitos que dejan marca.

Lo que hacemos, lo que dejamos de hacer y el modo como lo hacemos causan un gran impacto en nuestra marca personal y por ello hemos de ser al máximo conscientes de lo que nos puede beneficiar o perjudicar para cambiar, porque no somos seres estáticos y mejorar no sólo es siempre posible si no que impregna nuestra identidad. Hemos nacido para mejorar y por esto tomamos las riendas de nuestra vida y nuestra marca; descubrirlo y aceptarlo nos da una visión positiva de la vida teniendo en cuenta que los indicadores de mejora los fija cada cual porque son personales e intransferibles y lo que es bueno para uno no tiene por qué serlo para los demás.

Hay aspectos que marcan nuestra manera de actuar y que reflejan una manera de ser que pueden tener un impacto perjudicial y que es bueno tenerlos bajo control. Hagamos un pequeño chequeo y estaremos en condiciones para decidir si tenemos que poner en marcha algún plan de mejora:

  • No tener en cuenta nuestro propósito en las decisiones del día a día. Si la cotidianeidad nos aparta de lo que nos define como personas y como profesionales corremos el riesgo de abrir una vía de agua en nuestro casco y corremos el riesgo de naufragar. Por pequeño que sea un apunte en nuestra agenda si no es convergente con nuestro propósito es evitable.
  • Comunicar mal. Si no comunicamos no existimos per si lo hacemos mal nos complicamos la vida. Hay situaciones en las que la comunicación se debe hacer cara a cara sobre todo las que afectan a las relaciones personales y otras en las que se puede usar cualquier otro medio a nuestro alcance. El cara a cara es siempre arriesgado porque no podemos prever la reacción de nuestro interlocutor y muchas veces preferimos otras vías. Quien no quiere dar la cara lo que da es la sensación de que esconde algo, que no es trigo limpio. Para comunicar bien usemos siempre medio adecuado.
  • Dejar para mañana lo que podemos hacer hoy. Tanto en lo que se refiere a proyectos como a decisiones. Algunas veces es bueno dejar que las ideas maduren pero si lo hacen en exceso se acaban pudriendo. Y cuando la situación se repite en exceso los demás nos reconocerán por ello y no es positivo.
  • Reaccionar de manera visceral. Suele ser lo contrario del punto anterior y una consecuencia de no usar el canal adecuado de comunicación. Hacer las cosas sin pensarlas puede dejar hilos colgando que acaban yendo en contra de lo que queremos conseguir y por otro lado cuando no usamos la comunicación verbal se nos puede ir el dedo y decir cosas de las que podemos arrepentirnos.
  • No saber decir no. Va íntimamente unido al primer punto. La propuestas que nos aparten de nuestro propósito deben recibir un no como respuesta porque si las aceptamos se convertirán en ladrones de tiempo que nos impedirán hacer las cosas importantes.
  • Hablar mal de los demás. Cuando no están y no pueden defenderse. Algunas veces se utiliza el recurso a la crítica ajena como un elemento aglutinador entre personas porque a falta de otras metas el tener un enemigo común resulta un sucedáneo fácil, tan fácil que al final se puede girar en contra del promotor que de ser el líder ocasional pasa a ser un elemento tóxico.
  • No descansar. Querer aprovechar la vida al máximo no tiene que ser sinónimo de no tomar los respiros necesarios para recargar las baterías. El descanso ofrece la posibilidad de tomar distancia con las tareas, recuperar energía y aleja el peligro de quemarnos y desmotivarnos. El que va descansado hace mejor cara y no lo olvidemos, la cara es el espejo de la marca personal.

Foto: Gratisography

7h 29′ de marca personal, por @guillemrecolons

Todo un récord. La iniciativa de Yolanda Corral de #HangoutNeo con la ayuda de  Ami Bondía y Ricardo Marí en  la Ciber Maratón de Marca Personal en un hangout en directo de casi 8 horas el pasado 30 de octubre 2015 ha supuesto, a mi modo de ver, un importante refuerzo para la gestión de marca personal en habla hispana, cercano  al otro gran evento que tuvo lugar en junio 2015, el Personal Branding Lab Day.

Si a eso sumamos la publicación de títulos durante este mismo 2015, entre ellos los de la propia Ami Bondía (Un café con Chan), María A. Sánchez (No Imagen),  Eva Collado Durán (Marca eres tú) y el más reciente de Xavi Roca (Desmárcate), podríamos decir que el Personal Branding se encuentra en un momento dulce de cierta consolidación.

Aunque los padres del branding personal en España no estuvieron en el Ciber Maratón, su obra sí lo estuvo, y muchas de las cosas que se dijeron estaban inspiradas en las ideas de Neus Arqués y Andrés Pérez Ortega.

El equipo de HangoutNeo organizó la maratón a través de 8 mesas temáticas:

Marca personal y empleo, con  María Luisa Moreno,  Guillem Recolons, Eva Collado Durán, Víctor Candel y  Cèlia Hil.

Marca personal y empleo, con Cèlia Hil, Eva Collado Durán, María Luisa Moreno y Guillem Recolons

Marca personal y emprendedores, con Javi Olmo, Ana Cascales, Arturo de las Heras, Beatriz Recio y Roberto Pérez Marijuán.

Marca personal y emprendedores, con Javi Olmo, Ana Cascales, Arturo de las Heras, Beatriz Recio y Roberto Pérez Marijuán.

Marca personal y séniors, con Mª Victoria Martínez Lojendio, Jordi Collell, Cristina Mulero y Prudencio López.

Marca personal y séniors, con Mª Victoria Martínez Lojendio, Prudencio López, Cristina Mulero y Jordi Collell.

Marca personal y liderazgo, con Héctor Jiménez, Xavi Roca, Inés Temple y  Joan Clotet.

Marca personal y liderazgo, con Xavi Roca, Joan Clotet, Inés Temple y Héctor Jiménez.

Marca personal y mujer, con María A. Sánchez, Dolores Font Cortés y Raquel Gómez.

Marca personal y mujer

Marca personal y música, con Marc C. Griso, Esther Cid “Estella” y Aaron Sztarkman.

Marca personal y música, con Marc C. Griso, Ester Cid “Estella” y Aaron Sztarkman.

Marca personal y deporte, con Chema Mancha y David Blay.

Marca personal y deporte, con Chema Mancha y David Blay.

Marca personal y moda, con Amparo Ferrando, Paloma Silla y Mª Àngels Cubells.

Marca personal y moda, con Amparo Ferrando, Paloma Silla y Mª Àngels Cubells.

La maratón arrancó a las 3:15 de la tarde y acabó cerca de las 11h de la noche hora española, pero contó con la presencia de profesionales de primer nivel de América Latina, no sólo entre los ponentes sino también en la audiencia.

Como no es fácil que hayas podido seguir las casi 8h, el equipo de #HangoutNeo nos ha dejado el vídeo completo de la sesión, espero que lo disfrutéis (eso sí, no lo miréis de una tirada, mejor por capítulos o mesas). Gracias de nuevo Yolanda, Ami y Ricardo, un gran trabajo que sin duda dejará marca. Esperemos que pueda haber más ediciones. Aquí está el hashtag #HangoutNeo  para seguirlo en Twitter, aquí la lista Twitter de los ponentes y organizadores y aquí tenemos el vídeo:

[youtube]https://www.youtube.com/watch?v=dWKr4dfxJ0U&app=desktop[/youtube]

8 actitudes para desarrollar tu capacidad emprendedora, por @jordicollell

Ser emprendedor es algo que conceptualmente se reivindica desde los más variados foros. Hablamos de emprendeduría a los estudiantes de último curso de grado, a los que quieren prosperar en una empresa, a los que se han quedado sin trabajo y no saben por dónde tirar, nos lo aplicamos a nosotros cuando pensamos en clave de futuro y hasta lamentamos su ausencia cuando nos referimos a la realidad empresarial de nuestro país.

A los emprendedores los echamos en falta cuando no están y los criticamos cuando nos deslumbran con proyectos arriesgados. Uno de mis jefe comentaba que su situación ideal hubiera sido una empresa sin clientes ni empleados ni proveedores y siempre que lo decía me imaginaba el cuerno de la abundancia del que manaban las pesetas de la época en forma de monedas, billetes y cheques con fondos, mi jefe también decía que el no había nacido para empresario si no para administrador, para directivo porque en definitiva le tenía un miedo cerval al riesgo.

El riesgo y la incertidumbre están siempre presentes en nuestras vidas porque controlamos sólo una pequeña parte de las variables que influyen en nosotros, nuestros proyectos y nuestro entorno. Tomando consciencia de la realidad somos capaces de identificar los riesgos que nos acechan y reducir la incertidumbre pero controlarlos es técnicamente imposible y querer eliminarlos es una quimera. El riesgo y la incertidumbre son inherentes a la condición humana.

¿Y en medio de este berenjenal qué pintan los emprendedores? .Un emprendedor es alguien capaz de desarrollar un proyecto en condiciones extremas de incertidumbre ya sea dentro de una organización, arriesgando los recursos ajenos por delegación, o por su cuenta, arriesgando sus propios recursos.

¿Qué se necesita para ser emprendedor? En los tiempos que corren con una realidad que fluye de manera constante, sin referentes claros y con un horizonte poco halagüeño cuando es visible es imprescindible tener una sólida formación humana y técnica para poder llegar con conocimiento donde no se pueda llegar a través de la experiencia o para poder aprovechar en nuestro beneficio las experiencias y las reflexiones de los que nos han precedido. Quien afirme que para emprender no se necesita formación o se equivoca o esconde alguna carencia propia y todo ello a pesar de ejemplos notorios que siempre salen de alguna chistera que pueden parecer demostrar lo contrario pero que sólo constituyen una excepción.

Para ser emprendedor se necesita también actitud entendida cómo la manera de estar y de comportarse y que viene soportada por determinadas habilidades personales que o bien se poseen de antemano o se pueden adquirir a través de la práctica y de la voluntad.

¿Cuáles son las habilidades que caracterizan a un emprendedor?

1. Curiosidad: Sin curiosidad la realidad pasa por nuestro lado sin que nos demos cuenta porque ser curioso es tener los ojos y los oídos muy abiertos a las cosas y a las ideas nuevas y querer estar aprendiendo siempre.

2. Innovación y creatividad: Para poder resolver problemas complejos con soluciones ingeniosas y útiles.

3. Empatía: Para poder estar conectados con los demás. Un emprendedor que no es capaz de conectarse con su público acaba siendo un naufrago solo en una isla desierta.

4. Resiliencia: Palabrita muy repetida y no por ello muy importante. En definitiva es la capacidad para volver a empezar cuando se recibe un revés.

5. Confianza en uno mismo: La confianza es algo que se transmite y quien no cree en sus posibilidades para tirar adelante difícilmente podrá emocionar a los demás para que le sigan.

6. Optimismo: Del mismo modo que las ideas viejas no sirven para solucionar problemas nuevos, creer que lo pasado es mejor que lo que vendrá lejos de motivar desmoviliza. Mirar el futuro con confianza es pues imprescindible.

7. Humildad: Para pedir ayuda cuando sea necesario. Acudir a profesionales que pueden completar las propias debilidades, aceptar la guía de un mentor o utilizar herramientas que facilitan la vida son algunos de los beneficios que obtienen las personas humildes.

8. Trabajar: Porque cada cual debe empujar la parte del carro que le corresponde. Hay que estar dispuesto a arremangarse, tragar saliva y tirar adelante cuando los demás abandonan porque al final quien la persigue la consigue trabajando duro.

Quien se sienta identificado con estas habilidades o es un emprendedor consagrado o acaba de descubrir su auténtica vocación y quien eche en falta alguna que no se desanime porque se pueden adquirir y desarrollar.

Imagen: Google CC Search

Cuanto más marca, menos personal; cuanto más personal, menos marca, por @guillemrecolons

Javier Remón me lanzaba un buen reto hace unos días cuando compartió conmigo desde Twitter un artículo de Amalio Rey curado desde uno original de la periodista estadounidense Ann Friedman sobre la paradoja de la marca personal. La paradoja responde al título de post, cuanto más marca menos personal y viceversa. No está mal para un buen debate, así que recojo el guante.

Javier Remón no es un escéptico de la marca personal, ni mucho menos, pero es de los que llamo un realista que sabe que en las empresas no siempre es fácil tratar el tema de la gestión de marca sin chocar con ciertas suposiciones que la contraponen a la productividad. Amalio Rey es un escéptico reconocido, pero su causa tiene remedio: su mayor miedo es confundir a personas con productos. Y eso, en la gestión correcta de marca, no debería suceder. De todas maneras, recomiendo leer el post de Amalio Rey, porque comparto muchas de sus dudas.

Poca broma: Según un estudio de la empresa de software Intuit, en 2020 el 40% de los empleos en EEUU serán freelance

Las cuestiones de Friedman

Ann Friedman se pregunta ¿Cómo se puede ser realmente “auténtica” si te ves obligada a censurarte a ti misma por el bien de la identidad de marca? Una gran pregunta.

Friedman también afirma que hoy parece que todo el Universo de la Marca Personal gire entorno a nuestra presencia en Internet, y muy especialmente en Linkedin.

Un consultor especializado en Personal Branding confesó en 2005 “The personal-branding revolution didn’t happen”, refiriéndose a las teorías de Tom Peters. ¿Es eso verdad? ¿Nunca ha habido una revolución del Personal Branding?

Ve una paradoja: cuanto más tiempo emplea en definir su marca personal, más artificial se siente hablando de si misma.

Friedman sostiene que hoy gestionar un blog, una cuenta de Twitter, Facebook, Instagram, y mantener la web personal y el perfil de Linkedin para explicar lo que nos hace diferentes es insuficiente para distinguirnos del resto, ya que los demás también lo hacen.

¿Ser auténtico significa que debemos esforzarnos menos, que todo saldrá de forma natural?

Y última cuestión: Si pensamos en nosotros mismos como marcas, ¿no estamos dejando atrás la parte más personal?

El debate

La verdad, me parecen cuestiones muy profundas e interesantes, y aunque creo tener la respuesta a alguna de ellas, me gustaría conocer tu opinión.

Hace mucho tiempo que los que nos dedicamos al mundo del Personal Branding respondemos cuestiones muy básicas, referidas al tiempo que emplea la gestión de la marca, a si todo sucede en Internet o también hay algo fuera, a la idea de permanecer ocultos para no dejar señal, y a muchas otras cuestiones si me permites algo más superficiales y de respuesta fácil.

Pero responder a Friedman no es fácil, las preguntas que se ha hecho ella también han asomado en mi núcleo de dudas. Anímate, esto promete ser interesante.