Para personas que han perdido su empleo y quieren relanzar su futuro profesional

8 actitudes para desarrollar tu capacidad emprendedora, por @jordicollell

Ser emprendedor es algo que conceptualmente se reivindica desde los más variados foros. Hablamos de emprendeduría a los estudiantes de último curso de grado, a los que quieren prosperar en una empresa, a los que se han quedado sin trabajo y no saben por dónde tirar, nos lo aplicamos a nosotros cuando pensamos en clave de futuro y hasta lamentamos su ausencia cuando nos referimos a la realidad empresarial de nuestro país.

A los emprendedores los echamos en falta cuando no están y los criticamos cuando nos deslumbran con proyectos arriesgados. Uno de mis jefe comentaba que su situación ideal hubiera sido una empresa sin clientes ni empleados ni proveedores y siempre que lo decía me imaginaba el cuerno de la abundancia del que manaban las pesetas de la época en forma de monedas, billetes y cheques con fondos, mi jefe también decía que el no había nacido para empresario si no para administrador, para directivo porque en definitiva le tenía un miedo cerval al riesgo.

El riesgo y la incertidumbre están siempre presentes en nuestras vidas porque controlamos sólo una pequeña parte de las variables que influyen en nosotros, nuestros proyectos y nuestro entorno. Tomando consciencia de la realidad somos capaces de identificar los riesgos que nos acechan y reducir la incertidumbre pero controlarlos es técnicamente imposible y querer eliminarlos es una quimera. El riesgo y la incertidumbre son inherentes a la condición humana.

¿Y en medio de este berenjenal qué pintan los emprendedores? .Un emprendedor es alguien capaz de desarrollar un proyecto en condiciones extremas de incertidumbre ya sea dentro de una organización, arriesgando los recursos ajenos por delegación, o por su cuenta, arriesgando sus propios recursos.

¿Qué se necesita para ser emprendedor? En los tiempos que corren con una realidad que fluye de manera constante, sin referentes claros y con un horizonte poco halagüeño cuando es visible es imprescindible tener una sólida formación humana y técnica para poder llegar con conocimiento donde no se pueda llegar a través de la experiencia o para poder aprovechar en nuestro beneficio las experiencias y las reflexiones de los que nos han precedido. Quien afirme que para emprender no se necesita formación o se equivoca o esconde alguna carencia propia y todo ello a pesar de ejemplos notorios que siempre salen de alguna chistera que pueden parecer demostrar lo contrario pero que sólo constituyen una excepción.

Para ser emprendedor se necesita también actitud entendida cómo la manera de estar y de comportarse y que viene soportada por determinadas habilidades personales que o bien se poseen de antemano o se pueden adquirir a través de la práctica y de la voluntad.

¿Cuáles son las habilidades que caracterizan a un emprendedor?

1. Curiosidad: Sin curiosidad la realidad pasa por nuestro lado sin que nos demos cuenta porque ser curioso es tener los ojos y los oídos muy abiertos a las cosas y a las ideas nuevas y querer estar aprendiendo siempre.

2. Innovación y creatividad: Para poder resolver problemas complejos con soluciones ingeniosas y útiles.

3. Empatía: Para poder estar conectados con los demás. Un emprendedor que no es capaz de conectarse con su público acaba siendo un naufrago solo en una isla desierta.

4. Resiliencia: Palabrita muy repetida y no por ello muy importante. En definitiva es la capacidad para volver a empezar cuando se recibe un revés.

5. Confianza en uno mismo: La confianza es algo que se transmite y quien no cree en sus posibilidades para tirar adelante difícilmente podrá emocionar a los demás para que le sigan.

6. Optimismo: Del mismo modo que las ideas viejas no sirven para solucionar problemas nuevos, creer que lo pasado es mejor que lo que vendrá lejos de motivar desmoviliza. Mirar el futuro con confianza es pues imprescindible.

7. Humildad: Para pedir ayuda cuando sea necesario. Acudir a profesionales que pueden completar las propias debilidades, aceptar la guía de un mentor o utilizar herramientas que facilitan la vida son algunos de los beneficios que obtienen las personas humildes.

8. Trabajar: Porque cada cual debe empujar la parte del carro que le corresponde. Hay que estar dispuesto a arremangarse, tragar saliva y tirar adelante cuando los demás abandonan porque al final quien la persigue la consigue trabajando duro.

Quien se sienta identificado con estas habilidades o es un emprendedor consagrado o acaba de descubrir su auténtica vocación y quien eche en falta alguna que no se desanime porque se pueden adquirir y desarrollar.

Imagen: Google CC Search

Cuanto más marca, menos personal; cuanto más personal, menos marca, por @guillemrecolons

Javier Remón me lanzaba un buen reto hace unos días cuando compartió conmigo desde Twitter un artículo de Amalio Rey curado desde uno original de la periodista estadounidense Ann Friedman sobre la paradoja de la marca personal. La paradoja responde al título de post, cuanto más marca menos personal y viceversa. No está mal para un buen debate, así que recojo el guante.

Javier Remón no es un escéptico de la marca personal, ni mucho menos, pero es de los que llamo un realista que sabe que en las empresas no siempre es fácil tratar el tema de la gestión de marca sin chocar con ciertas suposiciones que la contraponen a la productividad. Amalio Rey es un escéptico reconocido, pero su causa tiene remedio: su mayor miedo es confundir a personas con productos. Y eso, en la gestión correcta de marca, no debería suceder. De todas maneras, recomiendo leer el post de Amalio Rey, porque comparto muchas de sus dudas.

Poca broma: Según un estudio de la empresa de software Intuit, en 2020 el 40% de los empleos en EEUU serán freelance

Las cuestiones de Friedman

Ann Friedman se pregunta ¿Cómo se puede ser realmente “auténtica” si te ves obligada a censurarte a ti misma por el bien de la identidad de marca? Una gran pregunta.

Friedman también afirma que hoy parece que todo el Universo de la Marca Personal gire entorno a nuestra presencia en Internet, y muy especialmente en Linkedin.

Un consultor especializado en Personal Branding confesó en 2005 “The personal-branding revolution didn’t happen”, refiriéndose a las teorías de Tom Peters. ¿Es eso verdad? ¿Nunca ha habido una revolución del Personal Branding?

Ve una paradoja: cuanto más tiempo emplea en definir su marca personal, más artificial se siente hablando de si misma.

Friedman sostiene que hoy gestionar un blog, una cuenta de Twitter, Facebook, Instagram, y mantener la web personal y el perfil de Linkedin para explicar lo que nos hace diferentes es insuficiente para distinguirnos del resto, ya que los demás también lo hacen.

¿Ser auténtico significa que debemos esforzarnos menos, que todo saldrá de forma natural?

Y última cuestión: Si pensamos en nosotros mismos como marcas, ¿no estamos dejando atrás la parte más personal?

El debate

La verdad, me parecen cuestiones muy profundas e interesantes, y aunque creo tener la respuesta a alguna de ellas, me gustaría conocer tu opinión.

Hace mucho tiempo que los que nos dedicamos al mundo del Personal Branding respondemos cuestiones muy básicas, referidas al tiempo que emplea la gestión de la marca, a si todo sucede en Internet o también hay algo fuera, a la idea de permanecer ocultos para no dejar señal, y a muchas otras cuestiones si me permites algo más superficiales y de respuesta fácil.

Pero responder a Friedman no es fácil, las preguntas que se ha hecho ella también han asomado en mi núcleo de dudas. Anímate, esto promete ser interesante.

Ni headhunters ni nethunters: recomendaciones, por @jordicollell

Si no nos ven no existimos y sin contactos no somos nada. Dos frases que ilustran el momento presente sobre todo para los que buscan trabajo y quieren realmente encontrarlo. La semana pasada en el AVE hacia Madrid leía un articulo publicado en El País sobre el papel fundamental de las referencias internas para la contratación de profesionales.

Una parte muy importante de las contrataciones que se realizan en las grandes empresas se producen a través de las recomendaciones de los propios empleados que en algunos casos reciben incentivos si al final del proceso su recomendado se incorpora a la compañía. Y la cosa va en serio porque nos cuentan que en España sólo una de cada cinco ofertas de empleo se hace pública y el resto se mueve fuera de los circuitos tradicionales ocupando un lugar destacado las referencias que proporcionan los empleados.

La situación es un ganar- ganar para todos porque la compañía incorpora talento con la garantía que ofrece la opinión de alguien que la conoce bien porque trabaja en ella y mejora su marca como empleador y evita un proceso de búsqueda que siempre es oneroso, el que recomienda hace votos de fidelidad a su empresa, declara de manera evidente su nivel de satisfacción, si no estuviera satisfecho no recomendaría a nadie y además se convierte en un embajador de su empresa y finalmente el candidato también sale beneficiado porque encuentra sin buscarlas en muchos casos nuevas oportunidades.

¿Arrinconarán las recomendaciones a los headhunters o a los nethunters? Es muy posible que no, porque no todas las incorporaciones pueden producirse por este método a menos que se quiera correr el riesgo de caer en una situación de endogamia que acabe con la riqueza de la diversidad. Es una opción que se añade a las ya existentes pero que está entrando con mucha garra.

En cualquiera de los casos tener un buen perfil en el mundo es imprescindible para que alguien sea amigo o un profesional de la búsqueda activa se fije en nosotros, si no estamos presentes de manera activa dentro y fuera de la red, si no contamos lo que somos capaces de hacer y lo que queremos a los más cercanos y a los más lejanos, si no tenemos un mensaje claro y un canal preciso para hacerlos llegar a donde sea necesarios seguiremos perdiendo oportunidades. Ya no sirve tampoco ser un buen profesional porque hay muchos y lamentablemente muy pocos todavía saben explicarlo de manera clara y rotunda.

Volviendo a las dos frases del principio tenemos un motivo más para gestionar nuestra marca personal: que nos vean y nos recomienden.

5 áreas que crean la Identidad Visual, por @Maria_A_Sanchez

En fotografías de los perfiles en RRSS, filmaciones o en persona, la parte visible de la Marca Personal, a pesar de su importancia, todavía no tiene un nombre reconocido: Imagen personal, indumentaria, estética, mensaje, tópico, vestimenta… y ha dado paso a conceptos como cliché o estereotipo.

Lo que es evidente: existe una dicotomía imagen-mensaje que Bourdieu definía como ‘Capital Visual’. La parte de la ‘Marca Personal’ que ven los demás y que se ha de gestionar con mucha consciencia, para evitar distorsiones en el mensaje.

Uno de los conceptos más aclaratorios es ‘Identidad Visual’, y me lo ‘regaló’ un gran amigo, tras asistir a un taller que impartíamos mi amiga y colega Cristina Mulero y yo. Me pareció un buen nombre para definir la apariencia estática, sin movimiento.

Para analizarla, suelo descomponerla en 5 áreas:

1. Cabello

2. Piel (barba-bigote o maquillaje incluidos).

3. Expresión facial.

4. Postura corporal.

5. Vestuario y complementos.

La salud la contemplo como la base del concepto, junto con la belleza científica.

El cabello: Siempre limpio, lavado con el mínimo tiempo, producto y agua (lavado S.A.P.). Cuidado: el cabello no se lava, solo el cuero cabelludo.

El estilo ideal de peinado profesional es el que armoniza con el cuerpo y las facciones. Para que embellezca ‘científicamente’ su volumen ha de dejar en el centro a los ojos (en las cabezas rapadas se da esta circunstancia). En la mujer se logra con el recogido o ‘corto femenino’, y tanto en el caso del hombre como en el de la mujer, es ideal que la nuca coincida con la altura de la barbilla.

La mejor calidad de cabello posible va de la mano de los hábitos saludables. La naturaleza sabe que ya no es necesario. Por ello, cuando falta algún nutriente, es lo primero de lo que se deshace. Las últimas investigaciones nos han demostrado que se puede complementar la alimentación para recuperar su calidad. Si se masajea el cuero cabelludo, se atraen los nutrientes con el riego sanguíneo.

La piel: además de reflejar, como el cabello, los hábitos de su dueñ@, reacciona a los colores cercanos. Sobre todo cuando el cabello es teñido, si se lleva maquillaje y al color del vestuario que esté más próximo a la cara. Imprescindible, para saber los mejores colores para la propia piel, ponerse en manos de un/a buen/a expert@ en análisis de color. Increíble el efecto diferente de un color blanco o beige, según la melanina de la piel.

Los aceites pueden ayudar a que la piel se vea mejor, pero lo que más influye en su calidad, sin duda, son de nuevo los hábitos: alimentación completa, descanso, ejercicio, actitud flexible y proactiva… y también masajes faciales diarios y ascendentes, al poner las cremas, que estimulen el riego sanguíneo.

Expresión facial: Llevar o no barba/bigote o maquillaje, en el caso de la mujer, es una decisión a tomar tras diferentes pruebas. Sí puedo corroborar que es muy efectivo en las féminas el lápiz de labios, para ‘enmarcar las palabras’, según la maestra del estilismo, Carolle Pertington. También es aconsejable dibujar líneas ascendentes al final del párpado móvil del ojo. Si se hace de modo suave, el cambio es tan sutil y natural como eficaz, para reforzar en positivo la ‘Marca Personal’.

Postura corporal: Tumbarse en el suelo a descansar, apoyar la espalda contra una pared, hacerse fotografías y observar la postura corporal de otras personas, es lo que los expertos recomiendan para ‘recuperar la verticalidad’, que es la posición ideal para reforzar nuestra ‘Marca Personal’, dándole un aire dinámico y saludable.

Desperezarse cada mañana y cada noche, hacer suaves ejercicios de flexibilidad, movimientos poco usuales durante el día, ayuda a que la sangre circule mejor y a conservar la postura vertical y el cuerpo joven.

Vestuario y complementos: Lo más eficaz es tener 3/4 ‘uniformes’, compuestos por piezas de ropa que ‘honren el cuerpo’. De la talla adecuada, que el cuello, el hombro y la cintura queden en su lugar y bien combinados entre ellos. Del color que favorece la melanina de nuestra piel (cálidos o fríos) y comunique la jerarquía deseada, sin adornos que distraigan el mensaje hablado.

Sí a renovar una o dos piezas del vestuario cuando haga falta, para actualizar el vestuario. No a tener el 80% del armario que no se utiliza.

La salud personal, social y medioambiental Estética y Ética han de ir juntas, como decía el profesor López Aranguren. Esa es la base de una buena ‘Marca Personal. Del mismo modo que recomiendo basar una buena apariencia en la salud de la persona, a la hora de adquirir piezas de ropa (o cualquier enser), abogo por cuidar la salud del planeta, mediante el consumo responsable. Les dejo dos interesantes enlaces a sendas guías sobre el vestuario. Ambas con el mismo nombre: Somos lo que vestimos.

La clave del éxito y la felicidad está en centrarte en tus fortalezas, por @xaviroca1

Siempre he pensado la mayoría de personas que tienen éxito lo consiguen centrándose de forma clara en sus fortalezas. Esta intuición ha sido validada científicamente por la empresa norteamericana The Gallup International Research & Education Centre tras analizar durante más de 20 años a más de 2 millones de profesionales.

Sus interesantes planteamientos han sido planteados por Marcus Buckingham y Curt Coffman en su libro “Primero rompe todas las reglas” y por el propio Buckingham y Donald Cliffton en su libro “Ahora, descubre tus fortalezas”. Ambos libros parten de que el pensamiento convencional ha generado 2 premisas que son claramente erróneas. En primer lugar, pensar que cada persona puede aprender a ser competente en casi cualquier disciplina. Y en segundo lugar, que el mayor espacio de mejora para una persona está en sus puntos débiles. Sus rigurosos estudios científicos demuestran justamente lo contrario. No todos podemos aprender a ser competentes en casi todo y sobretodo, nuestro gran espacio de mejora no está en nuestras debilidades sino en nuestras fortalezas.

Y a mi entender, no tener claras estas premisas ha causado grandes problemas a empresas y profesionales. La mayoría de las personas han tenido mucho más claro cuáles son sus debilidades que sus fortalezas. Te invito a pensar cuáles son tus puntos débiles y tus puntos fuertes. Seguro que los primeros aparecen en tu mente de forma mucho más clara y rápida que los segundos.

Parte del problema es que la mayoría de personas no conocemos nuestras fortalezas y nuestros talentos. Creo que una de las principales responsabilidades de los docentes, padres y directivos es ayudar a que nuestros alumnos, hijos, trabajadores… conozcan realmente cuáles son sus auténticos puntos fuertes. Y una vez conocemos nuestros puntos fuertes debemos desarrollar y centrar nuestra estrategia en estas fortalezas.

Y las fortalezas parten de nuestros talentos innatos. Afortunadamente todos nacemos diferentes y también a todos se nos dan bien disciplinas diferentes. Nuestro talento es la principal materia prima para desarrollar nuestras fortalezas. Aunque no sólo necesitamos de nuestro talento. Si no acompaños este talento con habilidades (llevarlos a la práctica) y conocimientos no los podremos convertir en fortalezas. Conocer tus talentos resulta imprescindible al igual que trabajarlos y pulirlos para convertirlos en auténticos puntos fuertes.

Me atrevo a decir que, en general, la mayor parte de docentes, padres y gestores de personas han prestado poca atención a conocer los talentos de las personas a su cargo y tampoco en conocer sus fortalezas. Lamentablemente, los últimos estudios indican que sólo el 20% de los profesionales afirman que su actividad profesional está centrada en sus fortalezas. Este dato significa que la mayor parte de nuestras empresas y organizaciones podrían ser mucho más eficientes aprovechando mejor el potencial de su equipo humano si posibilitaran que las personas centraran su actividad profesional en sus puntos fuertes. En un momento complejo como el actual, resulta imprescindible que como sociedad centremos a nuestras personas en sus fortalezas ya que de esta forma posibilitaría claras mejoras en la situación económica y social.

Y a nivel individual también resulta imprescindible centrarse en las fortalezas. Las grandes marcas personales se han centrado claramente en potenciar sus puntos fuertes, en ser cada vez mejores en aquello en que ya son buenos. Porque como dice el psicólogo norteamericano Martin Seligman “la clave del éxito y la felicidad está en centrarte en tus fortalezas”.

El ADN de tu marca personal, por @pabloadanmico

El ADN es el principal constituyente genético de los seres vivos. Y aquí radica el punto de partida de este post. Es tu primer análisis, sencillo y sin demasiados quebraderos de cabeza, para construir tu proyecto de marca personal.

Es un alto en el camino, un momento de reflexión para valorar el eje de tu sentido personal y profesional. Los cimientos de tu marca.

Sólo 4 preguntas bastarán para que des 4 respuestas y generes esta radiografía de ti mismo:

1. ¿Cuáles son tus cualidades principales?

Tus valores, cualidades y habilidades son tu punto de partida. Las habrás adquirido con el paso del tiempo, a través de la formación y las experiencias se conforman tu visión del mundo, del entorno y de las relaciones personales.

Representan tu primera línea de valor, tanto en lo personal como en lo profesional.

Podríamos llevarlo a la dimensión temporal del pasado, lo adquirido.

2. ¿Por qué eres conocido?

Es una visión externa de mí. Puede ser cierta o no coincidente con mi visión propia, pero en el fondo todos sabemos que hay una percepción externa que me juzga de forma más o menos certera.

Si no lo sabes con certeza te ayudaría mucho buscar una percepción de personas que te conozcan. Esa crítica constructiva puede descubrir en nosotros parcelas tanto positivas como negativas que me pueden ayudar a potenciar o a cambiar algunos comportamientos y actitudes.

En este caso es una valoración que recibimos en repuesta a nuestros actos, por lo que podemos situarla en el presente.

3. ¿Cuál es tu valor diferencial?

Sin un valor diferencia potente y que responde a mi propia realidad es complicado ser el receptor de una oportunidad. La diferencia siempre está ahí, es un motivo de decisión.

A veces pequeñas cualidades son suficientes para dar eso paso y ese argumento para la decisión.

Puede ser una cualidad, o puede ser una actitud, pero siempre deberías hacerte esta pregunta ante un momento clave ¿por qué debería ser yo el elegido y no los demás?

Si tienes la respuesta adelante, y si no la tienes ves buscando respuestas. También es tu presente, la percepción actual de los demás hacia ti.

4. ¿Cuáles son tus palabras clave?

Ahora pensemos en futuro. De entre las cualidades que tengo o que espero adquirir he de seleccionar una serie entre 3 y 5 para mi estrategia de posicionamiento. Dar referencias para que en los entornos de acción se me considere más o menos por igual. Eso dará coherencia y solidez sobre mi cuando nos encontremos en entornos cruzados.

Es la frontera entre lo que eres, lo que los demás piensan que eres, y lo que aspiras a ser, por lo que ya estamos realizando una proyección de futuro.

Es un buen comienzo para un proyecto de marca personal, pero te aseguro que aún queda mucho por hacer.

¡Ánimo y suerte! El camino es largo pero la recompensa valdrá la pena.

PD. La primera vez que se relacionó en concepto ADN de marca personal fue en el libro de Andrés Pérez Ortega, Marca Personal, “Cómo convertirse en la opción preferente”, quien utilizó con gran maestría este concepto para una aplicación metodológica (Análisis, diferenciación y Notoriedad)

 

La diferenciación asusta a los cobardes, por @jordicollell

El mimetismo es la capacidad que tienen algunos seres vivos para parecerse a otros seres vivos o al entorno en el que se mueven para obtener algún beneficio o alejar algún peligro. Así nos encontramos con insectos que parecen ramas de árbol, mariposas que parecen hojas, moscas que parecen abejas o avispas y, por supuesto, los camaleones que cambian el color de su piel frente a determinadas circunstancias.

Las personas también practicamos el mimetismo pero como no tenemos la capacidad de alterar de manera rápida nuestra características físicas lo hacemos a través de las habilidades sociales.

Ser diferente nos pone en situación de riesgo. Distinguirnos entre una multitud nos hace más vulnerables porque permite que los demás se focalicen en nosotros y seamos el blanco perfecto para lo positivo y para lo negativo.

Mimetizarse es siempre un mecanismo de defensa. Recuerdo muchas veces los consejos de mis padres al principio de cada curso: “hijo, que no te vean demasiado”, la mejor forma de protección era la fusión con el grupo, el anonimato, el pasar desapercibido.

La adhesión a la mayoría es una forma de mimetización social, sin necesidad de citar estudios al respecto, cuántas veces nos hemos encontrado en reuniones poco productivas en las que se ha hecho difícil avanzar porque daba la sensación de que había unanimidad porque todos los participantes se unían a la primera opinión.

El objetivo de la mimetización es evitar la mirada y la atención de los demás, es buscar el anonimato, es fundirse con el entorno para estar sin ser visto, es dejar de existir porque, no lo olvidemos, si no nos ven no existimos a los ojos de los demás.

La prudencia es una actitud o una cualidad que nos lleva a actuar de manera reflexiva para evitar posibles daños, la prudencia no frena la acción si no que la modula para no salir malparado. El prudente no se esconde si no que se manifiesta y da la cara cuando considera que es el momento oportuno.

El que se esconde busca ante todo su protección más allá de su foco y de sus convicciones porque pone por delante el miedo y a esta actitud se le llama comúnmente cobardía. El cobarde evita la acción cuando vislumbra la posibilidad de un riesgo y por ello también evita la exposición.

La gestión de la marca personal no admite mimetismos, para ser conocidos, reconocidos, memorables y elegidos hemos de estar siempre visibles.

Quien se esconde no deja marca.

¿Eres pescado fresco o pasado?, por @jordicollell

¿Hay alguna relación entre el pescado y la empleabilidad? Tanto uno como la otra mantienen su valor mientras están frescos y expuestos al público.

La empleabilidad es un bien perecedero a menos que se disponga de un conservante que permita mantenerla viva a lo largo del tiempo y de las inclemencias coyunturales y estructurales. Cuando se sale del mercado de trabajo se entra en una fase de pérdida rápida de frescura y como sucede con el pescado se produce un reemplazo en el mostrador y se pasa a la situación de olvido.

En los séniores, en los mayores de 45 años, esta situación es más flagrante porque de entrada ya no se les percibe como pescado fresco si no como congelado, en algunos casos de calidad indiscutible pero congelado.

Según el VII Informe Mayores de 45 años en el mercado laboral elaborado por la Fundación Adecco , que corresponde al primer semestre del año 2015, el principal hándicap que dificulta la reincorporación de los séniores al mercado laboral es la edad, la madurez, que genera en las empresas estereotipos y perfiles poco amigables entre los que destacan la sobrecualificación que puede inducir a una demanda de mayor remuneración que en otros segmentos más jóvenes, la falta de preparación en algunos temas comparado con profesionales más jóvenes y la suposición de menor flexibilidad para hacer horas extra y viajar.

Los prejuicios son opiniones elaboradas de algo que se conoce poco o mal, suelen ser negativos, fomentan la división entre personas y la discriminación y acaban creando estereotipos. Son malos pero ahí están y como no podemos ignorarlos la acción más práctica es tratar de desmentirlos.

La visión de los séniores que se tiene desde muchas empresas no es más que un estereotipo.

El informe de Adecco indica también algunos frenos personales que lastran las oportunidades laborales de los séniores: La no adaptación del currículum para cada oferta ya que se utiliza uno genérico para todas; el derrotismo o creencia a ser descartado antes de hacer una entrevista; la no utilización de Redes Sociales y la falta de preocupación por llenar los tiempos prolongados de inactividad con ocupaciones que enriquezcan su currículum.

Para mantener fresca la empleabilidad hay pues que romper el estereotipo y eliminar las barreras personales que la cercenan. Es necesario tener la capacidad para darse a conocer, distinguirse entre la multitud, ejercer una influencia positiva en los demás y destacar en algún aspecto o dicho de otro modo ser relevante de modo que no haya ni dudas ni excusas para ser elegidos.

La experiencia, el conocimiento de la vida en todas sus facetas, el camino recorrido, los éxitos y los fracasos son los impulsores, las palancas, para mantener en movimiento la empleabilidad de un sénior y generan un relato que hay que completar con nueva formación y con la reformulación de su misión para adaptarla a las nuevas circunstancias.

Un sénior que gestione eficientemente su marca personal, que sepa comunicar su propuesta de valor y su propósito y que sepa estar de manera activa en las redes sociales tiene mayores posibilidades de volver a entrar en el mercado de trabajo.

La gestión de la marca personal no tiene edad pero a partir de los 45 es imprescindible.

 

De cómo un garbanzo puede cambiar tu vida, por @jordicollell

A punto de bajar la persiana de la cotidianeidad para irme de vacaciones he aprovechado un momento libre para leer El Código del Garbanzo que es el último libro de mi amiga Natalia Gómez del Pozuelo,con la que tuve el placer de compartir mesa y charlas en el Personal Branding Lab Day del pasado mes de junio, y que me dedicó con mucho cariño.

Natalia Gomez del Pozuelo siempre sorprende con sus libros cargados de humanidad, sentido común y proximidad. Esta vez nos deleita con una historia corta pero intensa en la que podemos encontrar desde el placer de una lectura amena hasta una reflexión en profundidad sobre lo que es importante o no en la vida.

El Código del Garbanzo es un cuento que no nos deja indiferentes y que nos seguirá dando que pensar tras varias lecturas. Trata de una historia de familia y de pareja que toman la decisión de trasladarse a vivir y trabajar en Paris y a partir de aquí se descubre que toda decisión conlleva riesgos personales que si no se afrontan con valentía y apertura de mente pueden producir el efecto contrario al inicialmente deseado. Es un relato de crecimiento personal porque no podemos nunca olvidar que una pareja y una familia están formadas por personas que están en permanente evolución. Es una fábula sobre la vida en la que se trata desde la doble mirada masculina y femenina el complejo mundo del día a día, de la evolución personal, el amor y la, algunas veces, inconsistente levedad de la infidelidad. Permite varias lecturas porque es interesante, corto y da la oportunidad al lector de sacar sus propias conclusiones.

Las vacaciones pueden servir para hacer simplemente un paréntesis y devolver al cuerpo y a la mente la consistencia y el vigor perdidos durante el resto del año o pueden ser motivo para dar un paso más hacia adelante aprovechando precisamente el momento de reposo y la liberación de las tareas cotidianas. Avanzar o quedarse en el mismo sitio es una decisión personal.

El Código del Garbanzo es una buena excusa para dar este pequeño paso y empezar a replantearse las cosas importantes. En solitario y también en pareja, para poner en evidencia aquello que nos convierte en rutina y para tratar de encontrar el camino del crecimiento o del reencuentro, en momentos de sosiego y en tiempos de cambio.

Natalia nos recuerda que a pesar de que las relaciones y las situaciones puedan parecer estables y fuertes si no se cuidan se pueden marchitar y echar a perder en un plis plas.

No perdáis la oportunidad de convertirlo en vuestro libro de cabecera este mes de agosto.

 

5 áreas que crean la Identidad Visual, @Maria_A_Sanchez

La parte visible de la ‘Marca YO’.

En fotografías de los perfiles en RRSS, filmaciones o en persona, la parte visible de la Marca Personal, a pesar de su importancia, todavía no tiene un nombre reconocido: Imagen personal, indumentaria, estética, mensaje, tópico, vestimenta… y ha dado paso a conceptos como cliché o estereotipo.

Lo que es evidente: existe una dicotomía imagen-mensaje que Bourdieu definía como ‘Capital Visual’. La parte de la ‘Marca Personal’ que ven los demás y que se ha de gestionar con mucha consciencia, para evitar distorsiones en el mensaje.

Uno de los conceptos más aclaratorios es ‘Identidad Visual’, y me lo ‘regaló’ un gran amigo, tras asistir a un taller que impartíamos mi amiga y colega Cristina Mulero y yo. Me pareció un buen nombre para definir la apariencia estática, sin movimiento.

Para analizarla, suelo descomponerla en 5 áreas: 

1.Cabello.

2. Piel (barba-bigote o maquillaje incluidos).

3. Expresión facial.

4. Postura corporal.

5. Vestuario y complementos.

La salud la contemplo como la base del concepto, junto con la belleza científica.

El cabello: Siempre limpio, lavado con el mínimo tiempo, producto y agua (lavado S.A.P.). Cuidado: el cabello no se lava, solo el cuero cabelludo.

El estilo ideal de peinado profesional es el que armoniza con el cuerpo y las facciones. Para que embellezca ‘científicamente’ su volumen a de dejar en el centro a los ojos (en las cabezas rapadas se da esta circunstancia). En la mujer se logra con el recogido o ‘corto femenino’, y tanto en el caso del hombre como en el de la mujer, es ideal que la nuca coincida con la altura de la barbilla.

La mejor calidad de cabello posible va de la mano de los hábitos saludables. La naturaleza sabe que ya no es necesario. Por ello, cuando falta algún nutriente, es lo primero de lo que se deshace. Las últimas investigaciones nos han demostrado que se puede complementar la alimentación para recuperar su calidad. Si se masajea el cuero cabelludo, se atraen los nutrientes con el riego sanguíneo.

La piel: además de reflejar, como el cabello, los hábitos de su dueñ@, reacciona a los colores cercanos. Sobre todo cuando el cabello es teñido, si se lleva maquillaje y al color  del vestuario que esté más próximo a la cara. Imprescindible, para saber los mejores colores para la propia piel, ponerse en manos de un/a buen/a expert@ en análisis de color. Increíble el efecto diferente de un color blanco o beige, según la melanina de la piel.

Los afeites pueden ayudar a que la piel se vea mejor, pero lo que más influye en su calidad, sin duda, son de nuevo los hábitos: alimentación completa, descanso, ejercicio, actitud flexible y proactiva… y también masajes faciales diarios y ascendentes, al poner las cremas,  que estimulen el riego sanguíneo.

Expresión facial: Llevar o no barba/bigote o maquillaje, en el caso de la mujer, es una decisión a tomar tras diferentes pruebas. Sí puedo corroborar que es muy efectivo en las féminas el lápiz de labios, para ‘enmarcar las palabras’, según la maestra del estilismo, Carolle Pertington. También es aconsejable dibujar líneas ascendentes al final del párpado móvil del ojo. Si se hace de modo suave, el cambio es tan sutil y natural como eficaz, para reforzar en positivo la ‘Marca Personal’.

Postura corporal: Tumbarse en el suelo a descansar, apoyar la espalda contra una pared, hacerse fotografías y observar la postura corporal de otras personas, es lo que los expertos recomiendan para ‘recuperar la verticalidad’, que es la posición ideal para reforzar nuestra ‘Marca Personal’, dándole un aire dinámico y saludable.

Desperezarse cada mañana y cada noche, hacer suaves ejercicios de flexibilidad, movimientos poco usuales durante el día, ayuda a que la sangre circule mejor y a conservar la postura vertical y el cuerpo joven.

Vestuario y complementos: Lo más eficaz es tener 3/4 ‘uniformes’, compuestos por piezas de ropa que ‘honren el cuerpo’. De la talla adecuada, que el cuello, el hombro y la cintura queden en su lugar y bien combinados entre ellos. Del color que favorece la melanina de nuestra piel (cálidos o fríos) y comunique la jerarquía deseada, sin adornos que distraigan el mensaje hablado.

Sí a renovar una o dos piezas del vestuario cuando haga falta, para actualizar el vestuario. No a tener el 80% del armario que no se utiliza.

La salud personal, social y medioambiental Estética y Ética han de ir juntas, como decía el profesor López Aranguren. Esa es la base de una buena ‘Marca Personal. Del mismo modo que recomiendo basar una buena apariencia en la salud de la persona, a la hora de adquirir piezas de ropa (o cualquier enser), abogo por cuidar la salud del planeta, mediante el consumo responsable. Les dejo dos interesantes enlaces a sendas guías sobre el vestuario. Ambas con el mismo nombre: Somos lo que vestimos.

Referencias:

http://www.sostenibilitatbcn.cat/attachments/article/301/SomosLoQueVestimos.pdf

http://www.aragon.es/consumo/bibliodigital/29613.pdf

Imagen Google CC Search