Marca personal de gran alcance, por @jordicollell

SANIDAD “Buscamos durante meses a un investigador que supiera mucho de una faceta muy concreta. Dimos con él, pero sorprendido nos dijo que, si no se equivocaba, en Barcelona teníamos uno de los mejores en esa cuestión. Y resultó que era quien trabajaba en el laboratorio de la puerta contigua” La Vanguardia del 18 de marzo de 2016.

La periodista Ana Macpherson iniciaba así una noticia sobre una alianza entre investigadores de la Vall d’Hebrón en Barcelona, nada que despertara mi interés por el contenido pero sí que me interpeló por el fondo de la cuestión: ni más ni menos que la búsqueda de un perfil profesional representa un trabajo de meses y cuando se localiza resulta que estaba en el despacho de al lado. Podemos decir que son cosas que pasan, que siempre tenemos lagunas de información, y qué le vamos a hacer, porque al final todo va bien si acaba bien. En realidad, y sin el más mínimo deseo de crítica hacia la gestión en concreto porque desconozco los detalles, lo que parece ponerse de manifiesto es un acto de ineficacia motivado por falta de información. Estamos en Europa en la segunda década del siglo XXI.

Busca una marca personal de gran alcance

Cuando hablamos de marca personal, de dejar huella nos referimos precisamente a esto, a ser conocidos  a través de nuestra propuesta de valor por el público al que nos dirigirnos, reconocidos entre otros que hacen cosas similares, recordados para cuando se presente la ocasión en que seamos necesarios y finalmente elegidos. Una de mis funciones es divulgar la importancia de gestionar la marca propia de manera profesional, con método para tener resultados potentes y todavía me encuentro con opiniones contrarias aduciendo que lo más importante es ser un buen profesional y que el resto viene por si solo; el resto al que se refieren es precisamente el que los demás se enteren de lo que estamos haciendo y, mucho más importante, de lo que podemos llegar a hacer para solucionar problemas precisamente a estos que llamamos los demás.

¿Tiene sentido que un científico que es bueno en su materia, que publica regularmente artículos en revistas indexadas, gestione su marca personal?  Sí, porque vale la pena que haga una reflexión sobre el alcance que quiere que tenga su propuesta de valor para no centrarse en un público objetivo demasiado reducido que le puede hacer perder oportunidades y también para poder diseñar un plan de comunicación eficiente que le permita ser localizado de manera simple a través de las palabras clave propias de su actividad investigadora. Posiblemente en el caso que nos ocupa si se hubieran dado estas dos características la búsqueda hubiera sido más rápida.

No basta con ser simplemente visible si no que hay que serlo de manera eficaz y con el mayor alcance posible y para que esto sea posible es necesario un buen trabajo de marca personal que permita definir a quien tiene que llegar la propuesta de valor para no perder oportunidades ni tiempo.

No basta con ser simplemente visible si no que hay que serlo de manera eficaz y con el mayor alcance posible y para que esto sea posible es necesario un buen trabajo de marca personal que permita definir a quien tiene que llegar la propuesta de valor para no perder oportunidades ni tiempo.

Imagen: Freepik

Infografía del Método Iceberg de Soymimarca

El curso pasado hice el Posgrado de Personal Branding que la Universitat Ramon Llull imparte en colaboración con Soymimarca. Gracias a él he podido descubrir una disciplina nueva sobre la que he decidido reorientar mi carrera profesional.

Hasta ahora me he dedicado al diseño gráfico y la docencia, ambos íntimamente relacionados con la comunicación, y en esta nueva etapa quiero seguir trabajando en torno a ella pero como profesional que ayuda a los demás a transmitir mejor su mensaje.

Todos mis esfuerzos y todas mis ilusiones se concentran en convertirme en un buen personal brander y para ello tengo la suerte de poder colaborar con Soymimarca y al mismo tiempo poder seguir aprendiendo de su equipo, profesionales de referencia.

En mi primer post, además de presentarme, enseñamos nuestra primera colaboración: una infografía del Método Iceberg de la Marca Personal de Soymimarca.

El exitoso método consta de 3 partes (Autoconocimiento, Estrategia y Visibilidad) sobre la que pivota su estrategia para ayudar a los clientes a trabajar la marca personal, y con él lo que se pretende es aumentar las posibilidades de ser el elegido, de convertirse en la opción preferente.

iceberg / soymimarca.com

 

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Nuestro regalo de Navidad: el eBook “Soy mi marca o no soy nada”

 

El eBook que regalamos la Navidad anterior, “Es algo personal” se acerca ya a las 300.000 descargas (sí, trescientas mil). El listón se ha situado muy alto, así que el eBook regalo de este año 2013, además de incluir nuevos autores, va prologado nada menos que por Andrés Pérez Ortega, el sherpa de la marca personal.

Este año el título es algo agresivo, lo reconocemos. “Soy mi marca o no soy nada” es un manifiesto sobre la marca personal que recoge los mejores textos del blog Soymimarca durante 2013, escritos por Jordi Collell, Guillem Recolons, Aléxia Herms, Xavier Roca Torruella, Celestino Martínez, Javier Zamora Saborit, Olga Villacampa, Neus Fornells, Pablo Adán Micó, Carme Gibert, Gian-Lluís Ribechini, Pau Hortal, Paula Fernández-Ochoa, Pau Samo y Alejandro Capparelli. Casi nada

En el eBook del primer año, “Personal y transferible“ y el del segundo “Es algo personal” los artículos se habían clasificado en función de las tres partes del iceberg de marca personal: autoconocimiento, estrategia y visibilidad. En el nuevo eBook “Soy mi marca o no soy nada” hemos añadido además una sección dedicada al branding personal en la empresa.

Esperamos que lo disfrutéis. Sólo tenéis que hacer un click en la imagen. Feliz Navidad!

 

El iceberg de la marca personal, un proceso integral de branding

 

Por si no llevas tiempo en este blog, si te atrae el tema de la marca personal me complace poner a tu alcance algunas definiciones y conceptos que te ayudarán a tener una idea más clara.

¿Marca personal? ¿Personal Branding? ¿Branding Personal? ¿Marketing personal? ¿Marca personal 2.0? ¿Iceberg de la marca personal?

Marca personal sería un equivalente al término inglés Personal Brand: Se trata de la huella emocional que dejas en los demás. Por tanto, no la decides tu, es lo que perciben los demás, sea real o no. Es una fotografía estática. Como diría Jeff Bezos, presidente de Amazon -y del Washington Post-, “marca personal es lo que dicen de ti cuando no estás delante“. Uno de los problemas con este concepto en castellano es que se confunde a menudo con puntuación, con “score”. Por ejemplo, “el atleta consiguió batir su marca personal en 400 metros”. De ahí a que haya tanta confusión cuando se busca en internet.

Personal Branding, al incorporar el gerundio “branding” ya nos habla de acción, de proceso. Si españolizamos el término, podemos hablar de Branding Personal. Sería lo mismo, pero en versión castiza. En este caso hablamos de un proceso que consiste en alcanzar objetivos personales, ya sea individualmente o dentro de una organización. Si no hay objetivos que alcanzar, no hay proceso. También necesitamos que haya motivos que justifiquen los objetivos. Oí por ahí una frase interesante (desconozco al autor, pero le felicito): “Si tienes un por qué, ya encontrarás el cómo”. El Personal Branding requiere medición, KPI’s, o como quieras llamarlo, no importa. Y algo importante, el Personal Branding no tiene nada que ver con  la presencia en las redes sociales, eso sería sólo la punta del iceberg.

Marketing Personal: Es una parte del Personal Branding, la que define elementos estratégicos y de comunicación. Pero no es el todo. El marketing personal no incluye las áreas de autoconocimiento, imprescindibles para un correcto diagnóstico de partida, para detectar y conocer competencias y para analizarnos internamente.

Marca Personal 2.0. Es un término confuso que hace referencia a el poso que deja nuestra marca en las redes. Y digo confuso porque hay quien lo plantea como un proceso integral cuando se trata únicamente de una fase de comunicación. Las redes son un medio, como también lo es una tarjeta de visita o una aparición en un programa de radio. Lamentablemente, hay mucho falsos gurús que llevan a engaño, ojito con esa gente.

soymimarca_iceberg4-219x300Iceberg de la marca personal. Si ya tenemos un por qué, ahora podemos hablar del cómo. El Iceberg de la marca personal es una metodología de trabajo que utiliza Soymimarca con sus clientes, y que se basa en tres etapas:

  • Autoconocimiento: Representa la parte menos visible de nuestra marca, con aspectos desconocidos incluso para nosotros mismos. Es la base del iceberg, la parte más sumergida y profunda. Nos ayuda a entender quiénes somos, cómo nos ven (personal brand), qué desprendemos, frenos, miedos, sueños, fortalezas, debilidades, amenazas y oportunidades. Sin esta parte es difícil fijar objetivos.

 

  • Estrategia personal: Sigue sin ser visible, pero analiza en profundidad la hoja de ruta que necesitamos para llegar a un objetivo. Empieza a partir de una visión, misión y ratificación de valores. Sigue con nuestro modelo personal de negocio, analiza posibles clientes, propuestas de valor, prespcritores clave, actividad central, roles, canales de comunicación, recursos… Luego entra a fondo en posicionamiento y mensaje.

 

  • Visibilidad: Es la parte que ven los demás. Es importante trabajar esta fase únicamente cuando se han trabajado anteriormente autoconocimiento y estrategia personal. De lo contrario seríamos vendedores de humo o especialistas en multinivel. Se trabajan los distintos formatos de un mensaje, se traza un plan de medios off y online para que nuestro mensaje llegue con la máxima efectividad a nuestros públicos objetivo. Se gestionan esos contactos (networking) y las respuestas a nuestros mensajes. Se establecen y siguen los indicadores de éxito.

De acuerdo, ¿Cómo trabajo mi marca personal?

Espero haber ayudado un poco a aclarar conceptos. No dudes en contactar si necesitas más información.

 

¿Es el Personal Branding una ciencia?

 

Cito la primera definición de la R.A.E. de la palabra ciencia:

(Del lat. scientĭa).

1. f. Conjunto de conocimientos obtenidos mediante la observación y el razonamiento, sistemáticamente estructurados y de los que se deducen principios y leyes generales.

Entonces, ¿Es el Personal Branding una ciencia?. No. Y tampoco lo pretende ser. Y tampoco es una pseudociencia.

Goggle Images CC

Goggle Images CC

La ciencia no admite la cantidad de interpretaciones y recursos metodológicos que incluye el Personal Branding. Desde que empecé con esto, al menos he leído y oído unas 50 definiciones diferentes de Personal Branding. Me atreví, incluso, a redactar una definición propia: “El arte de invertir en ti“.

En cuanto a método, no hay uno universal. El 80% de los que dicen ser consultores en Personal Branding se basan en un medio como internet o 2.0 y no en un fin como pudiera ser una estrategia a 10 años. Entre el 20% restante, no son más de 5 los métodos existentes con cara y ojos en el mercado. La matriz de estrategia personal de Andrés Pérez Ortega, el Iceberg de la marca personal de Soymimarca, los 5 pasos que define Roberto Álvarez del Blanco, la Personal Balanced Score Card de Hubert Rampersad y poca cosa más.

Es posible que el Personal Branding (o Branding Personal) pueda utilizar elementos del campo de la ciencia para definir algunos de sus procesos. La neurociencia, y concretamente el neuromarketing son recursos que se pueden utilizar en procesos de branding aplicados a personas. Pero ni siquiera “neuromarketing“, “Branding” o “Personal Branding” son palabras dignas de aparecer en el diccionario de la RAE. Y sus versiones en Wikipedia son vagas e incompletas (por más que algunos colegas de profesión han tratado -sin éxito- de enmendar esa carencia).

Gracias a las iniciativas de algunos profesionales que están trabajando en un doctorado en Personal Branding como Jordi Collell, Javier Zamora Saborit, y quizás alguno más que olvido, y gracias a la iniciativa de la Universitat Ramon Llull / Blanquerna en crear el primer Posgrado en Personal Branding, conseguiremos que los procesos de marca personal se doten cada vez más de elementos científicos estructurados y medibles.

Hoy por hoy, sabemos que el “Personal Brander” perfecto debería tener competencias de coaching, de estrategia empresarial y de comunicación. Haberlos, haylos, pero son escasos.

Eso sí, confío en que el Personal Branding no figure nunca en “La lista de la vergüenza” junto a universidades, colegios oficiales y organismos públicos que promueven la pseudociencia.

Autenticidad, la luz en el camino de la marca personal, por @guillemrecolons

No es difícil que nos influya el éxito ajeno, para qué negarlo. Pero de ahí a perder nuestra esencia hay un trecho. Hoy aprovecho el misticismo propio del día de San Jaime, Yago, Santiago, Jacobo… para hablar de la luz que ilumina el camino de la marca personal, la autenticidad.

De las distintas definiciones de autenticidad que leo me quedo, una vez más, con la más minimalista: ser fiel al origen. Es bien cierto que en esta vida evolucionamos, cambiamos. Nuestros entornos se mueven, y nosotros nos movemos en consecuencia. Pero existen una serie de principios, de pautas, de reacciones, o de conductas que forman parte de nuestro ADN inmutable, es lo que configura nuestra personalidad. Y eso no se mueve, es lo que nos distingue de otras personas, lo que nos hace únicos, nuestro capital emocional diferencial.

No me cansaré de repetir que, sin el paraguas de la autenticidad el resto de valores que podamos abanderar carecen de sentido. No puedo creerme que seas una persona honesta si antes no tengo claro que eres auténtica, fiel a tus principios.

El capital emocional es un gran responsable de nuestro posicionamiento diferencial. Hemos de aceptarlo y potenciarlo, evitando como sea imitaciones sin sentido de personas a las que admiramos. Estos días ando trabajando con un cliente que es un gran admirador del ex banquero y ahora escritor Mario Conde. Respetable. Pero mi cliente sabe muy bien que él no será un Mario Conde, sabe distinguir entre admirar y emular.

A menudo, cuando estoy dando una charla suelo lanzar esa pregunta comprometedora: ¿Dónde quieres estar en 10 años? Lo habitual, y lo natural es que no haya ni una respuesta. Pero creedme, sueño con el día en que alguien me conteste: en 10 años quiero seguir siendo yo.

La eficacia del modelo ICEBERG de marca personal

A lo largo de estos casi dos años que llevamos aplicando el modelo Iceberg hemos podido trabajar con perfiles personales muy diferentes: empresarios, emprendedores, personas en situación de desempleo, profesionales activos, estudiantes… En cuanto a sectores, nos quedan pocos por descubrir, hasta hoy hemos tenido la suerte de trabajar para economistas, abogados, artistas, ingenieros, deportistas, políticos, bioquímicos, diseñadores, APIs, publicitarios, médicos, formadores, coach, pintores, esteticienes, joyeros, negociadores, dentistas, escultores,  decoradores, comerciales, fotógrafos, inversores, distribuidores, registradores, secretarios, impresores y muchos más.

Y podemos constatar una cosa: El modelo funciona. A modo de recordatorio, el ICEBERG Soymimarca de la marca personal es un proceso estratégico de tres fases, dos sumergidas (autoconocimiento y estrategia), que no se ven pero deben estar, y una emergente, la de visibilidad y networking.

  1. Autoconocimiento (quién soy, de qué tengo fama, competencias, cuál es mi sueño)
  2. Estrategia (misión, visión, valores, mensaje, público, posicionamiento)
  3. Visibilidad y networking (formatos del mensaje, storytelling, networking, blog, redes sociales, reputación)

La ventaja del Iceberg es la claridad del modelo, que además se adapta a las circunstancias particulares de cada persona. Me explico: si el perfil a trabajar es el de un especialista en comunicación, en consultoría damos mucho más peso a las fases 1 y 2, ya que esta persona conoce los medios para vehicular su mensaje. Si el perfil es el de un ingeniero, posiblemente daremos algo más de peso a reforzar habilidades sociales y de comunicación, justo la fase visible del Iceberg.

Lástima que no podamos poner case studies con nombres y casos reales. Los contratos de confidencialidad nos lo impiden. Pero sucede algo curioso cuando alguien decide ponerse en nuestras manos para reforzar su branding personal: prefiere que no se sepa. Que nadie se ofenda por el símil, pero casi es como operarse los pechos. Se hace pero no se dice.