El ratón de biblioteca que usó su inteligencia para ser sexy, por @scristinadiez

Ambiciosa, sexy, luchadora, seductora, diva, segura de si misma… Desde que en 1992 Sharon Stone se convirtiera en todo un icono sexual por el cruce de piernas más famoso de la historia del cine parece que nada se ha podido resistir a la energía de esta mujer.

Con un coeficiente intelectual de 154, la protagonista que nos ocupa empezó trabajando de modelo y, aunque podría haber sido lo que hubiera querido, eligió la interpretación. Debutó en la gran pantalla haciendo de extra en “Recuerdos” de Woody. Sin embargo su carrera distó mucho de considerarse meteórica. No fue hasta que cumplió los 32 años (una edad madura para los cánones de Hollywood) que tuvo su primer gran éxito de taquilla “Desafío Total” (1990).

Consciente de necesitar un cambio radical para hacer despegar su carrera, aceptar ser portada de Playboy fue el catalizador esperado. En palabras de la propia Sharon, «fui un ratón de biblioteca que tuvo que usar su inteligencia para ser sexy. Fue un paso inteligente para mí, porque si le digo a la gente que soy sexy, van a pensar que lo soy».

Tras la portada de Playboy el papel protagonista de “Instinto Básico” fue suyo y con él, el ansiado estrellato en Hollywood. Allá por donde iba se la rifaban para seguir explotando su carga sexual y aunque no tuvo problemas para volver a interpretar escenas con alta carga erótica, siempre fue al servicio de personajes femeninos poderosos.

Lejos de dejarse cegar por los brillos hollywodienses, Sharon Stone siguió participando en los proyectos que le motivaban, independientemente del resultado que pudiera obtener en taquilla. «Me gustan todos los géneros de cine y todo tipo de directores. Suena raro decir que mis favoritos son los buenos realizadores, pero así es. Soy una actriz y con el tiempo tengo menos prejuicios a la hora de elegir papeles. No me importa qué tipo de película sea, siempre que se trate de una buena historia y que el equipo y el reparto estén entregados». Y fue así cómo llego a trabajar con Scorsese, Chechik, Raimi, McTiernan…

Sin embargo su carrera profesional sufrió un grave revés en 2001, cuando un derrame cerebral masivo casi acaba con su vida y que le acarreó graves secuelas, ya que entre otras cosas, tuvo que volver a aprender a leer. Tardó varios años en poder recuperarse por completo, y la vuelta fue complicada “Es difícil volver al sector después de un parón así… Nadie me contrata a causa de esta ausencia», confesó tiempo después, cuando se hallaba totalmente repuesta.

Para celebrar su vuelta al candelero o con la intención de recuperar por derecho el título de sex symbol, al cumplir los 50 años volvió a protagonizar una portada en topase para Paris Match, demostrando estar más estupenda que a los treinta y rompiendo, de paso, convencionalismos varios.

Y es que para romper las normas establecidas está Sharon, una de las primeras en ser estandarte del club de las “cougart”, o mujer maduras que se emparejan con hombres notablemente más jóvenes que ellas. “Hay un nuevo paradigma en el que puedes estar con quien te apetezca. A veces, es otro hombre u otra mujer. O alguien mayor o más joven”.

A pesar de rozar ya la sesentena, su silueta sigue siendo envidiable, aunque reconoce que detrás de él hay mucho trabajo y que se machaca diariamente en el gimnasio para no acabar con “un culo enorme”. Confiesa que «El secreto para envejecer bien es divertirse. Rodearse de buenos amigos y deshacerse de la gente negativa y de los malos hábitos».

Con una larga trayectoria y con un camino de ida y vuelta a la fama, Sharon Stone sabe sacar provecho de la fama: «El éxito es poderoso, y yo me aprovecho de él para materializar proyectos” tanto cinematográficos como humanitarios. “No se trata de ser famoso, todos deberíamos ser altruistas. Es cuestión de humanidad» Y es por eso que desde hace más de 20 años es miembro de la asociación de lucha contra el sida, con la que ha viajado alrededor de todo el mundo recaudando miles de dólares en beneficio de la organización.

Pasan los años y Sharon Stone continúa siendo un icono sexual, algo que no deja de ser paradójico de alguien que asegura que nunca ha visto jamás porno porque “no me interesan las experiencias sexuales de los demás, sólo las mías”.

No me arrepiento de nada (Je ne regrette rien), por @jordicollell

Las apariencias engañan. Un cuerpo pequeño, arrugado, con la mirada triste, profunda y ausente es capaz de lanzar un torrente de voz para poner las emociones a flor de piel. Así fue Edith Piaf.

Su verdadero nombre era Edith Gassion y nació en 1915 el día 19 del mes de diciembre. Su apariencia frágil la llevó a ser un gorrión, piaf es la denominación popular de los gorriones, con cuerpo de niña: la Môme Piaf, la niña gorrión.

Piaf es en sus orígenes la calle, es la encarnación del espacio urbano desde sus primeros suspiros, dice la leyenda que nació en la calle porque Line Marsa, su madre, no pudo llegar al hospital a tiempo. En la calle dio sus primeros pasos en compañía de su padre Louis Gassion, artista circense, contorsionista y acróbata que actuaba bajo la carpa o sobre las aceras. Piaf le acompaño durante años hasta que decidió volar a París para quedarse. Estamos en el final de los dichosos años veinte.

En la ciudad Piaf no es nadie solo una chica de la calle salida del arroyo que canta canciones rotundas como Les Mômes de la cloche que calan profundo hasta que es descubierta definitivamente por el propietario del cabaret Le Gerny’s y deja definitivamente la calle para instalarse en lo escenarios. Al final de los años treinta ya es una profesional y su repertorio pierde la crudeza del realismo social para ser más íntimo. De esta época es la canción L’Accordeoniste. Fruto de una relación efímera nace su primera y única hija, Marcelle, que muere de una meningitis a los dos años, estamos en 1933; Edith tiene sólo 18 años y de las complicaciones del parto queda incapacitada para volver a tener hijos.

Con que la calle la cobija y la proyecta se produce un flechazo mutuo que une de por vida el nombre de Piaf con París. Piaf es Paris tal como lo explica en su canción Paris y se enamora de su trajín y de su gente, de la muchedumbre, de la Foule . Paris ha tenido y tiene en Edith Piaf a una de sus grandes embajadoras de marca.

Durante la Segunda Guerra Mundial con la ocupación de Paris Piaf juega un papel ambiguo con los alemanes y tendrá que ser depurada y exculpada de la acusación de colaboracionismo. Desparece la niña gorrión y se consolida Edith Piaf.

Sus canciones mas emblemáticas se componen en la postguerra y sube a los altares de la fama tanto en Europa como en Estados Unidos. La Vie en Rose y el Hymne a l’Amour son dos de sus canciones icónicas de esta época.

Mujer con la sexualidad a flor de piel tuvo numerosos amantes desde su más tierna juventud hasta el mismo momento de su muerte y su historia amorosa es un contínuo de peleas y abandonos pero si alguno de ellos caló hondo en su corazón fue el boxeador Marcel Cerdan muerto de manera trágica en un accidente de avión en 1949 cuando volvía de Estados Unidos, para paliar la ausencia y el absurdo de la muerte salió la canción Mon Dieu.

 Quizás para suplir la falta de calor y cariño Piaf fue muy agradecida con los hombres que la acogieron entre sus brazos y se convirtió en una auténtica mánager y prescriptora. Entre los que impulsó tras su paso por las sábanas están Yves Montand, Charles Aznavour o Georges Moustaki que para ella escribió la letra de Milord. La alegría y el dolor de sus amantes le llevó a interpretar canciones llenas de fuerza y ternura pero bañadas con una capa de tristeza como L’Homme à la moto , Mon Manège à moi o Padam padam

Y a partir de aquí se inicia una temprana decadencia física y moral que le llevará a una muerte prematura en 1963. Tuvo tiempo para cantar a duo À quoi ça sert l’amour con Theo Sarapo su último marido.

Edith Piaf, la Môme Piaf, la niña gorriona es un ejemplo de marca personal, sigue siendo conocida, reconocida, memorable y escogida como portaestandarte de su ciudad y de su país cincuenta años después de su muerte.

La primera mujer surrealista, por @guillemrecolons

Nacida Elena Ivanovna Diakonova en Kazán, Rusia 1894, Gala Eluard Dalí es más conocida como Gala, inspiración de Dalí, pero también como una de las mayores musas del arte del siglo XX, concretamente del surrealismo.

Mujer enigmática, intuitiva, algunos creen que Gala fue la descubridora del genio creador de Salvador Dalí, pero también de otros artistas de su época.

Gala y Dalí, paseo en barcoUna tuberculosis llevó a su familia a trasladarla desde la Rusia de los zares a un sanatorio en Suiza, donde con 18 años conoció al que en cinco años más tarde sería su primer marido, Paul Eluard. Eluard, poeta, formó parte de los grupos vanguardistas del surrealismo, con André Breton, Philippe Soupault y Louis Aragon. Gala se sumergió de lleno en este nuevo movimiento artístico, hasta al punto de asistir a reuniones e incluso mantener relación con el pintor Max Ernst, que la retrató en numerosas ocasiones.

En 1929 se produce su primer encuentro con Dalí en Cadaqués. El pintor invitó a Goemans, René Magritte, Luis Buñuel, Paul Eluard y Gala, con la hija de ambos, Cécile. El flechazo fue instantáneo y por ambas partes, y Gala pasaría el resto de su vida con Savador Dalí. Las palabras del Dalí referidas a ese encuentro no pueden ser más elocuentes:

“Gala salió del coche, con el rostro displicente, en el mismo instante en que yo estallaba en una de mis crisis de risa. Con su intuición de médium, comprendió el significado exacto de mi risa. Mi carcajada no era escepticismo; era fanatismo. No era frivolidad; era cataclismo, abismo y terror. Gala me escuchó. Me adoptó. Fui su niño, su hijo, su amante, me abrió el cielo y los dos nos sentamos en las nubes, lejos del mundo. Me dijo: ¡Niñito mío! No nos separaremos nunca”.

Gala y Dalí

Foto: Roberto Muggiati

Al acabar la guerra civil española Dalí y Gala se exilian a Estados Unidos, donde viven ocho años. Regresan en 1948, y se instalan en Portlligat (Cadaqués) durante la primavera y el verano y alteranan París y Nueva York el resto del año.

Dalí y Gala se casaron en 1958 en Girona y diez años más tarde el pintor le regaló a Gala un castillo en el pueblo de Púbol (Girona), al que él no puede acceder sin el permiso previo y por escrito de su esposa.

Gala murió en 1982, y fue enterrada en su castillo de Púbol, donde está construida una cripta para Salvador Dalí, que murió en 1989 pero finalmente no fue enterrado ahí.

Pero ¿Cómo influyó Gala a Dalí? ¿Qué es exactamente una musa?

Recojo este texto impecable de la actriz Silvia Munt publicado en El Cultural bajo el título “Gala, Ángel y Demonio

“…Gala, obviamente, también se nutrió de su ángel y de su demonio para elaborar su personaje y para dar altura a su oficio, el de musa. Porque era la musa por excelencia, entendiendo que las musas deben ser intensas y frívolas, religiosas y amorales, deben saber amar y ser amadas, deben ser mujeres excitantes que despierten todo lo que está dormido, que es mucho, sobre todo cuando hablamos de hombres geniales como con los que Gala tuvo la suerte o la perspicacia de encontrarse.”

Efectivamente Gala vivió la transformación de mujer romántica al surrealismo puro convirtiéndose, como dice Munt, en “la mujer de todas las libertades: la libertad de creencia, la libertad de opinión, la libertad de imaginación, la libertad cultural, la libertad sexual”. Fue sin duda la primera mujer surrealista.

Se dice que no se sabe dónde acaba Gala y empieza Dalí. Aunque no existen excesivas pruebas de la forma de pensar de Gala, en 2005 se encontró un manuscrito de más de 100 páginas en el Castillo de Púbol que demuestran que Gala se “hizo” en su infancia en Rusia, se relatan las incestuosas visitas de su hermano y se habla de la felicidad que se supuso esa primera época de su vida.

En cualquier caso, es obligada la reflexión de si Dalí hubiese sido quien fue sin Gala. Ahí lo dejo.

Es preferible morir de pie que vivir de rodillas, por @OlgaVillacampa

Dolores Ibárruri, la Pasionaria: “Es preferible morir de pie que vivir de rodillas”

Si alguien representa la valentía, la lucha por los derechos de la mujer y de los trabajadores en una España convulsa, ésta es Dolores Ibárruri. Querida y odiada por muchos, lo que sí es seguro es que a nadie dejó indiferente.

En una España en blanco y negro y de futuro incierto, muchas personas se convirtieron en héroes sin quererlo. Dolores Ibárruri, conocida popularmente como La Pasionaria fue una de ellas.

La recuerdo como aquella abuelita de pelo blanco, enlutada, de voz vehemente y enérgica, que apareció en la escena española después de 38 años de exilio soviético. Fue una de las fundadoras del Partido Comunista de España, llegando a ser su Secretaria General y Presidenta.

Me pregunto, qué tuvo de especial Dolores Ibárruri para convertirse en toda una leyenda. Creo que la respuesta está en intentar comprender la época, las situaciones que le tocó vivir y cómo las afrontó. Para ello os propongo que hagamos un viaje de más de 100 años.

Nació a finales del s.XIX en un pueblo de Vizcaya, en el seno de una familia trabajadora de larga tradición minera. Pronto tuvo que dejar los estudios, como era la norma en aquella época, donde saber leer y escribir ya era un gran logro sobre todo si se era mujer. En los pocos años que pudo asistir a la escuela, destacó por su inteligencia y perseverancia, incluso sus profesores tenían planes para que continuara estudiando. Pero siguiendo lo establecido se casó joven con un minero socialista, fue madre de hasta seis hijos, cuatro de ellos murieron de niños. Las duras condiciones laborales de la mina y las frecuentes manifestaciones obreras de las cuencas mineras, hicieron que Dolores, mujer de acción, se involucrará no solamente de palabra sino en primera línea de lucha. Pronto despuntó por su compromiso, activismo y conciencia social. Su buena oratoria y su capacidad con la pluma fueron sus grandes bazas para definitivamente ir construyendo un discurso político fuerte, que llegaba a los corazones de miles de personas. Su primer artículo publicado en 1918 en “El minero vizcaíno” utilizó el pseudónimo la Pasionaria, que le acompañaría siempre. Curioso nombre para una comunista, pues algunos dicen que provenía de su devoción por la Pasión de Jesús y otros a que publicó su primer artículo en Semana Santa. Lo que sí que es verdad, es que no pudo escoger mejor nombre, pues fue una mujer apasionada por la vida, que defendió sus ideales con pasión.

Fue varias veces encarcelada, siempre por su participación en manifestaciones y por sus discursos combativos. Al final de la Segunda República fue elegida diputada a las Cortes por Asturias por el Partido Comunista. Pero muy pronto llegaría la sublevación franquista, con ella la Guerra Civil, y el mito de la Pasionaria se fortalecería día a día, haciendo famoso el célebre lema de resistencia, “No pasarán”. Con la caída de la Segunda República y la instauración de la dictadura franquista tuvo que exiliarse a la antigua Unión Soviética, aunque siguió ligada a la política, ya no sería la mujer combativa de la Guerra Civil Española. En 1977 regresó a una España que estrenaba democracia y que había legalizado el Partido Comunista. Fue reelegida diputada por Asturias y hasta el final de sus días mostró su lado activista, llegando a participar en una manifestación con las Madres de la Plaza de Mayo en Buenos Aires.

Su pasión se apagó a los 94 años en Madrid, curiosamente dos días después de la caída del Muro de Berlín.

La Pasionaria tuvo tal influencia en vida, que llegó a inspirar a poetas de la talla de Rafael Alberti, Antonio Machado o Miguel Hernández. Que mejores palabras que las de uno de mis poetas preferidos para recordarla.

Tu cincelada fuerza lucirá eternamente,

fogosamente plena de destellos.

Y aquel que de la cárcel fue mordido

terminará su llanto en tus cabellos.

Miguel Hernández

“Es preferible morir de pie que vivir de rodillas”, famosa frase atribuida con anterioridad a Emiliano Zapata, es toda una declaración de principios de como afrontó la vida, mirándola de frente, con orgullo y valentía.

‘Marca Mujer’ II: Los silencios verbales y visuales suman, por @Maria_a_Sanchez

Cuando pregunto a alumnas y clientes adultas (estudiantes o profesionales), si tienen claro que la imagen personal comunica, la respuesta es siempre afirmativa.

A mi siguiente pregunta: lo que pensaron que deseaban comunicar al elegir este o aquel estilo de vestuario o peinado, la respuesta, o no llega (porque no pensaron en ello) o no se refieren a cualidades deseables en una buena ‘Imagen de Marca personal’, como podría ser profesionalidad, seguridad, etc.

Suelen responder con sentimientos y emociones: ‘me siento bien con ello, me gustó el color, lo lleva ‘x’ persona ‘(su referente). Conclusión: no saben lo que su apariencia ‘dice’ de ellos/as.

Si miramos a nuestro alrededor, veremos que la apariencia de muchas mujeres está llena de lo que, como decía en el post anterior, en asesoría de imagen llamamos ‘ruidos visuales’: pendientes (que de un tamaño adecuado, que no se muevan, son hasta convenientes, claro), collares, anillos. Adornos que hacen ruido, se mueven, y hasta brillan… por lo que distorsionan el mensaje visual de la llamada ‘Marca personal’.

¿Cuál es la solución? Me preguntaba una amiga a la que le exponía este punto de vista: ¿Cómo podrían nuestras jóvenes (o cualquier mujer, en cualquier circunstancia) adquirir mayor seguridad?

Definir el objetivo, lo que deseamos ‘parecer’ (que ha de estar unido al ser), fue mi respuesta: construir nuestra ‘Imagen de Marca Personal’ con una estrategia: asistiendo a la formación correspondiente, leyendo al respecto, observando a las personas que admiramos… Para lograrlo, es imprescindible ir añadiendo silencios a nuestra vida (de palabras y de símbolos en la apariencia).

La herramienta: adquirir el hábito de respirar antes de ‘todo’: comer, hacer ejercicio, hablar o elegir un estilo de peinado, de vestuario. El silencio nos dará tiempo para pensar… y observar.

Mirar a nuestro alrededor, de un modo consciente, haciendo un ejercicio de reflexión. Seleccionar hábitos, actitudes y estilos de peinado y vestuario que copiar, entre las personas a las que admiramos en cualquier sentido. Que se desenvuelven como a nosotras nos gustaría, que han logrado objetivos similares a los que deseamos…

Este proceso aporta seguridad, como cada acción dirigida a lograr un objetivo: definir claramente el tipo de persona o profesional que deseamos ser a los ojos de los demás.

En cuanto a la apariencia, ante un atisbo de duda, optar por lo más sencillo. Es mejor evitar elementos estruendosos y llamativos. El objetivo es que cada elemento de la apariencia, de nuestra ‘marca personal’, hable de nosotras, o sea tan neutra que guarde silencio y deje lugar a la palabra… y a la seguridad de los silencios.

Imagen: Google CC Search

Marca Mujer: Experiencias y estrategias que aportan seguridad, por @Maria_A_Sanchez

Ellas sacan mejores notas pero son más inseguras’. Es lo que reza el informe PISA, del que se han hecho eco los medios de comunicación.

En diversos eventos, con motivo de la conmemoración del día de la mujer, y desde diferentes ámbitos, me han pedido mi opinión al respecto. Deseo compartir desde aquí mi punto de vista, y las pautas que doy al respecto en cualquier consulta, clase o conferencia, desde mi profesión: asesora de imagen, desde hace casi 20 años, en Alicante, y profesora de ‘Imagen Estratégica para el diseño de la Marca Personal’ en diversas instituciones.

Carmen García Ribas, profesora de comunicación en ESCI (escuela de negocios de la Universidad Pompeu Fabra), directora del máster ‘Liderazgo Femenino’, en el que imparto esta asignatura, y autora del libro El síndrome de Maripili, nos dice que las mujeres necesitamos la mirada del hombre.

¿Es eso lo que les da inseguridad a las jóvenes estudiantes? ¿Qué sus compañeros no las miran? ¿Es por eso que los fines de semana vemos esas apariencias tan…? Pongan ustedes el calificativo que deseen. Cualquiera de ellos será contrario a ‘naturales’. Ya Platón se preguntaba, ante el maquillaje muy evidente: ¿Por qué se maquillan las mujeres, que esconden?

Antes de escribir este texto, para añadir datos ‘frescos’ a mi razonamiento, decidí hacer mi propia encuesta, con una única pregunta:   Mujer igual a… qué?

Me respondieron mujeres que para mí son referentes (quiere esto decir que las observo y copio en diversos sentidos). Si vd., lector o lectora, no es consciente de que tiene sus referentes, le aconsejo que los busque, y los reconozca como tal. Así tendrá más datos sobre su ‘Marca Personal’.

Si, yo también dije en su día me creí que no copiaba a nadie, hasta que hice el ejercicio de observación y reflexión necesario. Fue muy aleccionador. Encontré, sobre todo, personajes de películas.

Las respuestas más comunes de las mujeres consultadas las esperaba: feminidad, curvas, cuidados, detalles, belleza…

Quiero referirme especialmente a una respuesta que me sorprendió agradablemente. ’ La palabra mujer es igual a libertad: puedes tener un hijo si quieres; seguridad: puedes desenvolverte en muchos campos, somos polifacéticas. ¡Me encanta ser mujer!’. Acabó diciendo mi interlocutora. Y la conversación derivó en otros temas más interesantes, si cabe, sobre experiencias, relaciones… Ahí fue cuando vi claramente que hay algo que caracteriza, especialmente, a la mujer: la comunicación de nuestras emociones.

Esto es, probablemente, una de las cosas que nos hace más vulnerables a las mujeres… más inseguras, como nos dice el ‘informe Pisa’. Los expertos en negociación coinciden en dos cosas: Si hablas de lo que sientes, estás en manos del receptor de tu mensaje, y si prestas atención al halago, te debilitas.

Dos características típicas de las mujeres: hablamos con relativa facilidad de nuestros sentimientos, y provocamos la adulación acicalándonos… a veces en exceso.

Extrapolemos la ‘estrategia del silencio’ a la comunicación mediante la apariencia. Recomiendo a alumnos y clientes, en mis conferencias, talleres y consultas, sobre ‘Imagen de marca Personal’ los mínimos ‘ruidos visuales’. O lo que es lo mismo: minimalismo en sus componentes: peinado, vestuario, complementos…

Que sea lo que decimos y lo que hacemos lo que ‘hable’ de nosotras.

“Demasiado frío fuera, demasiado vacío dentro”

Golda Meir, la Ydishe Mame de Israel

Si hoy Golda Meir levantara la cabeza y viera la guerra en Ucrania quizás volvería a sentir “Demasiado frío fuera, demasiado vacío dentro”. Esto es, en palabras suyas, lo que vivía cada día la niña Golda Mabovitch, nacida en 1898 en el seno de una muy humilde família judía, en una Kiev acosada por el inclemente imperialismo ruso. La penúltima de ocho hermanos, cinco de ellos muertos prematuramente, Golda forjó su carácter valiente, obstinado, trabajador, fuerte, nacionalista y feminista en el hambre, el frío y la miseria de su infancia en Kiev junto a su madre y sus dos hermanas.

Su firma nos muestra la dureza – casi intransigencia – y a la vez la determinación de una personalidad carismática, que le valió, mucho antes que a Margaret Tatcher, el alias de “dama de hierro” pero también el de “Madre de Israel” (Ydishe Mame) y le llevó a ser la tercera mujer en el mundo en alcanzar el cargo de Primer Ministro de un país.

De Golda MeirBen Gurión, Primer Ministro antes que ella, dijo irónicamente que era “el único hombre de su Gabinete”. En todo caso, su biografía es la historia de una determinación: que ningún niño judío más tuviera que huir ni pasar las calamidades que ella vivió. De ahí un esforzado currículo originado en Kiev pero forjado en Milwaukee y Denver (EUA), donde emigró y se formó como docente, sindicalista y sionista, y ya en Tel-Aviv, donde viajó junto con su marido, el pintor Morris Meyerson, y fue una de las veinticinco firmas de la proclamación del estado independiente de Israel, el 14 de mayo de 1948.

Brillante oradora, política, diplomática, ministra y estadista, la que fue cuarta Primer Ministra de Israel tuvo que afrontar duras crisis en su gobierno. Los ataques terroristas palestinos de 1972, que tuvieron su máxima expresión en el secuestro y asesinato de once atletas judíos durante los Juegos Olímpicos de Munic, y sobre todo la guerra del Yom Kipur, que tomó a una todavía inexperta Golda Meir como Primera Ministra totalmente desprevenida, marcaron un mandato brillante pero a la vez contradictorio, que en todo caso le valió su consagración como madre del estado judío.

Ada Colau, sin concesiones

Ada Colau (Barcelona 1974) no hace concesiones. Es tan fuerte en sus ideas como en su determinación. En permanente combate contra el sistema, ataca con vehemencia a su casta de poderosos. Estratega y comunicadora eficaz. Su liderazgo social se ha construido a base de ejercer de voz de los desamparados. Heroína del pueblo, el personaje es una mezcla entre Rosa Luxemburgo y Eva Perón. Ideología y emoción, Ada Colau se ha convertido para los que sufren las durísimas consecuencias de esta crisis en alguien que ha unido su destino al de ellos y para los que quieren un cambio de sistema, en alguien que tiene el valor para impulsar su transformación llamando a las cosas por su nombre.

Es credibilidad porque llama criminal al representante de la Asociación Española de la Banca (AEB) en sede parlamentaria y porque ni las pequeñas victorias han suavizado la contundencia de sus denuncias. Es una activista con un acusado perfil mediático, pero lo medios de comunicación la han comprado porque es verdad. Una verdad que confirman, precisamente, los que la colocaron en el punto de mira desde el mismo momento que puso en situación de alerta al Estado mayor del sistema financiero español.

Ada-Colau-para-Jot-DownSu principal éxito, en todo caso no ha sido parar unos cientos de deshaucios junto con la Plataforma de Afectados por las Hipotecas (PAH), que no es poco. Lo verdaderamente interesante y potente a la vez, es como se ha erigido en una mega-coacher para miles de personas que han dejado de sentirse culpables y avergonzadas por no poder pagar su hipoteca, para pasar a considerarse víctimas de la especulación de la banca y, desde la recuperación de su autoestima, convertirse en agentes de su propio futuro. Ha roto con el marco de referencia colectivo y cultural para abrir uno nuevo incompatible con la resignación. Garantiza el cambio a través de la fraternidad entre iguales, la confrontación directa y sin complejos con las personas e instituciones que perpetúan la injusticia y la propuesta de modelos económicos y sociales alternativos. Ada Colau cree firmemente que es así como se puede.

Pero su obstinación, la manera como expresa sus convicciones y acusa a sus adversarios también puede generar inquietud. Sobretodo entre aquellos que aún simpatizando con ella, preferirían una puesta en escena más suave. Sin percatarse, o quien sabe si asumiéndolo, Ada Colau podría estar ahuyentando apoyos y simpatías de aquellos que pueden ver en su relato más rigidez que convicción, más denuncia que propuesta y más ruptura que evolución. Quizás lo tenga asumido y sea en ese terreno en que prefiere construir su marca, pero esa decisión puede reducir su recorrido político y encajonarla en un personaje necesario pero insuficiente.

Llegará el tiempo en que tocará contemporizar, negociar y construir estrategias a largo plazo. Se verá entonces si el personaje, orientado al combate sin concesiones, sabrá reinventarse para ser tan eficaz en escenarios económicos y sociales diferentes. ¿Sabrá cambiar sus pinturas de guerra por responsabilidad institucional sin perder autenticidad? Si la respuesta es sí, Ada Colau habrá llegado para quedarse.

Fotografía: Alberto Gamazo

Lo opuesto al amor es el miedo, no el odio

Yoko Ono es una enamorada de la vida. Si alguien no tiene ni ha tenido miedo esta es Yoko Ono. La frase del título es suya.

Para mi Yoko Ono siempre ha sido un personaje joven y atemporal, curiosamente se ha grabado en mi corazón desde esta perspectiva fresca y juvenil y no obstante es una octogenaria de la edad de mi madre.

Yoko Ono / mujeres con marca / soymimarca

[Tweet “@jordicollell Las mujeres que se arriman a un gran árbol pueden ser devoradas por su sombra”]

Yoko tuvo la valentía de cobijarse bajo el halo inmenso de John Lennon y salir indemne como prueba brutal de su amor. Cuando se casó con el en 1969 ya había llovido mucho.

La verdad es que desde su nacimiento en el Tokio de 1933 ya empezó una andadura singular. Vivió en Estados Unidos hasta 1941 en que regresó a Tokio y sobrevivió a los bombardeos americanos, fue la primera mujer admitida como estudiante de filosofía en la Unversidad Gakushūin de Tokio en 1951 y se especializó en composición y poesía contemporánea en el Sarah Lawrece College de Nueva York hasta el año 1954 que abandonó los estudios. Vivió con el compositor vanguardista Toshi Ichiyanagi entre 1956 y 1963, se unió en cuerpo y alma al arte conceptual, estuvo casada con Anthony Cox entre 1963 y 1969 con quien tuvo una hija, Kyoko, hizo representaciones y performances y con motivo de una exposición individual en 1966 en Londres conoció a Lennon y se casaron tres años más tarde en Gibraltar.

Siempre comprometida con la libertad de pensamiento, la paz, la lucha contra el sexismo, la homofobia y la reivindicación de las pequeñas sensaciones cuotidianas renunció a la luna de miel para interpretar una performance Bed-in for peace, En Cama por la Paz, en el Hotel Hilton de Amsterdam. La influencia en el matrimonio con Lennon fue bidireccional y Paul McCartney llegó a afirmar que sin ella John nunca hubiera escrito canciones como Imagine. Con Lennon creó en 1969 su propia banda, la Plastic Onno Band. En 1975 nace Sean Tara Lennon y en 1980 John es asesinado a tiros.

Yoko Onno siguió con sus exposiciones, giras y performances siempre con el recuerdo de John muy vivo: Yo no quiero librarme de la sombra de John. Para mí, la idea de estar bajo su protección no es peyorativa. Siempre lo he sentido como un árbol que proyecta sobre mí su sombra y me da fuerzas. Así era cuando vivía, y continúa siéndolo después de su muerte. Siento su presencia de alguna manera y quiero que siga siendo así. Me gusta esta sensación. Es perfectamente compatible con la idea de seguir mi propio camino. Toda una declaración de marca personal.

Yo siempre he apreciado el lado libre y transgresor de Onno que no siempre ha tenido buena acogida por el gran público en sus producciones en las que siempre ha practicado una economía real de recursos. Os invito a visionar Fly y Cut Piece y tenéis vía libre para opinar sobre la falta de miedo o el exceso de amor a la vida.

Hasta el 4 de septiembre tenéis la posibilidad de ver su retrospectiva en el Guggenheim de Bilbao, vale la pena.

Foto: http://beatlephotoblog.com/2011/08

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“Todas las canciones están elegidas por una emoción”

 Luz Casal, una voz con luz y marca personal. 

Su nombre real es María Luz Casal Paz, nació en Boimorto, La Coruña, un 11 de noviembre de 1958, pero afirma ser de La Coruña y Asturias a partes iguales. Todos la conocemos como Luz Casal. Artista, cantante, productora, mujer de voz característica y acento peculiar.

soymimarca_personalbranding_luzcasalAlgunos la cualifican como “La voz del alma agradecida” otros simplemente creen que posee una voz “rara”. Que cada uno ponga su etiqueta, pero de lo que no hay duda es de que su voz llega, emociona, acaricia, susurra…y de que tiene mucha marca personal.

Lleva tatuadas en el alma su música y su libertad. Como punto débil – o no, según como se mire – afirma que a veces le cuesta explicar cosas que le son fáciles de cantar. Cuando se sube al escenario y canta, cada nota y cada palabra son un sentimiento, una emoción. Lo suyo es pura vocación, siente que la música es su hábitat natural y no le interesa todo lo que envuelve la popularidad; ni fotos, ni alfombras rojas… ella sólo quiere entregar lo mejor se si misma y marchar.

Es de las que piensa que el silencio es indispensable en la vida. Macera sus canciones viajando, se inspira de las cosas que ve y puede tardar 2 días o 2 años en acabar una canción. Ha cantado al amor, y en cada canción se deja las vísceras. Ella es una gran Intérprete (en mayúsculas).

Después de años de éxitos, el cáncer la apartó por un tiempo de los escenarios, pero regresó para hacerlo con más fuerza. A finales de noviembre del año pasado y tras ganar el Premio Nacional de las Músicas Actuales publicó su último trabajo Almas gemelas, ahora tiene su mirada puesta en el mercado internacional.

El cáncer de mama la ayudado a afrontar la vida con valentía, aunque nunca ha tenido miedo a la muerte. Sentirse débil fue lo peor de esta enfermedad – afirma -, pero la música le ayudó a ganarle la batalla. Ahora ya recuperada, cree que “Se canta y escribe mejor después de una herida”.

Luz es una “alma vieja”, ya que cuando interpreta parece haber vivido muchas vidas. Ha cantado al amor, la melancolía, la amistad,el recuerdo… Su voz deja huella, y seguro que seguirá proyectándola con la misma fuerza y personalidad por mucho tiempo.