Para profesionales que quieran mejorar sus competencias, visibilidad y habilidades

¿Cómo vas a ganar nuestra atención?

El dilema de la atención

La verdad, no pensé que lo conseguiría. Era sábado por la tarde y la gente se agolpaba de pie alrededor de las puertas de los bares. ¿Encontrar a mis amigos? ¡Parecía imposible! 

Empecé a andar por la plaza, abarrotada. ¡Qué follón!

”Paciencia…veamos…” pensé, armándome de valor. 

De repente, oí mi nombre entre la multitud. 

Aliviado, pensé que al final, encontrar la aguja en el pajar no fue tan difícil como parecía. 

Aunque, pensándolo bien, puede que sea más complejo de lo que parece, teniendo en cuenta que la evolución lleva preparándonos para este tipo de momentos algunos millones de años.

A parte de agradecer profundamente a nuestros ancestros tanto esfuerzo para que hoy nos podamos tomar unas cañas con los nuestros, lo verdaderamente interesante de esto es que ilustra cómo estamos “programados” para focalizar nuestra atención en aquello que es relevante para nosotros.

El experimento de Cherry

Este efecto fue descrito en 1953 por Colin Cherry, uno de los psicólogos que sentó las bases del estudio de los procesos de atención humana. Lo denominó “The cocktail party problem”.

Cherry se preguntaba cómo era posible que, en un evento social, dentro de una sala llena de gente hablando y tomando copas, de entre el ruido de las voces, los cristales resonando y el alto volumen de la música, podemos (con más o menos dificultad) seguir el hilo de una conversación que nos interesa.

Si el contenido es el rey, la atención es la “diosa” que le concede este derecho

Cherry hizo un experimento, en el que mandó escuchar a los participantes dos mensajes diferentes a través de unos auriculares que reproducían un mensaje diferente por cada canal. Luego les pidió que atendieran primero a su oreja derecha y luego, a la izquierda. Cherry encontró que la mayoría de los participantes eran incapaces de entender y retener  nada en el lado desatendido, excepto cuando se reproducía su nombre de pila. Al escuchar su nombre, los participantes desviaban su atención hacia el otro canal, automáticamente. Era información relevante para quién escuchaba.

Es fascinante como, de manera natural, de entre todo el ruido que nos envuelve constantemente, somos capaces de extraer esa información que realmente nos interesa, la que nos va a ser útil.

Cada vez nos damos más cuenta que la atención no se capta por crear el botón más rojo, más grande y más parpadeante de internet, sino por crear el mensaje que más emocione, más conecte de manera humana con las creencias y valores de su receptor.

En tu estrategia de marca personal, céntrate en desarrollar un mensaje que sea capaz de captar la atención de tú “Sí Cliente”. Trabaja para que empatice tanto con tu mensaje, que cuando éste aparezca de entre todo el ruido de un mundo interconectado, sea captado con facilidad por su esencia, por su significado y por su relevancia en quién está buscando justo lo que tu ofreces.

Si descartan tu candidatura por tu huella digital, quizás te han hecho un favor. Por @guillemrecolons

No paro de escuchar y leer que muchos e-recruiters, nethunters o cazatalentos pueden “escanear” tus redes sociales para descartarte, no para confirmar la validez de tu candidatura. Era de esperar que esto pasara. El currículum “mortae” suele ser un cúmulo de tópicos que a menudo no ayuda a decidir nada. Y claro, las personas que se dedican a reclutar (y en eso tengo buenos referentes cercanos) buscan más información que les ayude a tomar decisiones. Y, desde luego, es tentador (y aconsejable) analizar la huella digital.

¿Hay huella digital buena y mala?

Claro. La mala persona es mala fuera y dentro de la red. Tarde o temprano saldrá su YO natural. Y lo mismo con la buena. Lo que sucede es que incluso una buena persona puede haber dejado una mala huella digital. Casi siempre por ausencia. Recordemos que todo deja marca, lo que decimos y lo que callamos, lo que hacemos y lo que no hacemos.

Si estamos en situación de búsqueda o mejora de trabajo, vamos si hemos lanzado candidatura al empleo, hay que vigilar nuestra huella digital en dos ámbitos:

Huella digital por ausencia

En estos casos, los e-recruiters suelen encontrar lo que llamo basura digital: información no controlada por el candidato. Lo más frecuente es:

  • Aparecen datos excesivamente personales como dirección personal, teléfono… La causa es que posiblemente se haya descargado un software en lugares peligrosos y no se ha leído la letra pequeña. Nada es gratis, tú te descargas un software pero a cambio de datos personales que pasan a otras empresas para su explotación.
  • Aparecen datos sobre cargos de obligado apunte en el registro mercantil, como apoderados, administradores… A menudo esa información puede ser negativa.
  • No aparece información exactamente tuya, pero sí de personas que se llaman como tú, y que pueden hundir tu reputación si el e-recruiter no es hábil en la búsqueda.

Huella digital negativa

seguimiento de huella digital

Photo by NeONBRAND on Unsplash

Los e-recruiters suelen encontrar lo negativo. Normalmente es lo que se comparte más, y por eso sube a primeras posiciones orgánicas si no eres alguien que publique con asiduidad. Lo frecuente:

  • Todos habremos escrito o dicho algo que tenía sentido en un contexto pero no fuera de ese contexto. Esto es algo muy habitual de periodistas que buscan titulares fáciles en tweets, por ejemplo.
  • Todos habremos tenido un momento de euforia que nos ha hecho compartir algo que, pasada la euforia, no lo hubiéramos publicado. Aunque una publicación se pueda borrar, no es fácil borrar el rastro que haya dejado a través de otras personas.
  • Si tienes un perfil trol de esos que te permite desahogarte diciendo lo que piensas sin pensar lo que dices, en principio no deberían identificarlo con tu nombre. Pero vigila, al final todo se sabe y siempre hay alguien que puede hablar más de la cuenta y revelar el perfil. En ese caso, olvídate de encontrar trabajo.

Desconocemos el criterio del reclutador, y también el de la empresa que busca candidatos

No existe un manual de estilo universal para que un reclutador descarte a alguien. La subjetividad es elevada, y todo es opinable. Imaginemos que la empresa empleadora ha dado instrucciones de descartar a candidatos cuya huella digital contenga información sobre gustos, aficiones, filiaciones. O también personas que de vez en cuando se hacen un selfie. O personas que publican mucho, o poco.

Te diré algo, si alguien nos descarta alguna vez por ser nosotros mismos (y no somos gilipollas), quizás nos estén haciendo un favor. Seguramente no nos interesa trabajar en una empresa con criterios tan cerrados, de esas que “capan” la conexión a redes sociales a los empleados, de esas que por fuera aparentan pero por dentro nadan en un mar de caspa. 

La persona que recluta, aunque aplique su propio criterio, sigue instrucciones de la empleadora. A veces encontrar el equilibrio entre lo que publicamos y lo que no publicamos es difícil. El criterio de pensar 10 segundos antes de publicar y hacerse las tres preguntas mágicas suele dar buen resultado.

  • Esto que voy a publicar, ¿es mejor que el silencio?
  • Esto que voy a publicar, ¿aporta valor a quienes quiero que lo aporte?
  • Esto que voy a publicar, ¿me aporta valor a mí?

Los que nos dedicamos al personal branding tenemos mucho trabajo analizando y tratando de mejor la huella digital, esa parte de la marca personal al alcance de todos.  Que tengas un feliz día, y si eres candidato a mejorar o conseguir trabajo, ten muy presente las tres preguntas mágicas.

 

Imagen portada: Photo by Victoria Heath on Unsplash

Marca personal, al revés… por @fransegarrab #marcapersonal

Cuando realizo una formación charla o taller relacionado con el concepto de marca personal, suelo empezar desmontando completamente el concepto. Intento realizar un cambio de “mindset” sobre el personal branding y que los asistentes (o alumnos) cambien la percepción sobre algunas ideas preestablecidas sobre el tema: trabajar solo por la visibilidad, venderse a uno mismo, lograr fama, etc…

Es indispensable cambiar la percepción cerrada sobre el personal branding como estrategia única de visibilidad, venderse a uno mismo o lograr fama

Entonces, una de las maneras en las que “desmonto” el concepto de marca personal es, directamente, darle la vuelta y poniéndolo del revés: “personal marca”

El orden de los factores sí altera el resultado

No es ningún truco. Muchas veces me dan ganas de empezar a usar el concepto marca personal justamente al revés: personal marca. Lo sé lo sé, al leerlo no es tan bonito, pero quizás podría ser más pertinente.

Se trata del orden de los factores. En este caso, sí altera el resultado. Y es que cómo usamos el lenguaje es crucial. De la misma manera que “no es lo mismo estar jodido que estar jodiendo“, marca personal y personal marca no tendrían el mismo significado para nosotros.

Porque cuando un lee primero “marca” y después “personal”, se nos abre primero el cajoncito de lo que son las marcas: visibilidad, grandes presupuestos, miles de seguidores, retweets, fama, gloria..  y ya uno quizás se empiece a montar el cuento de la lechera.

La segunda parte “personal” se desvirtúa ante lo que nos ha venido a la cabeza antes. Y narcotizados por lo que vamos a conseguir, olvidamos la parte de “personal”, dejando atrás la parte sumergida del iceberg del personal branding.

Con esta reflexión solo pretendo pedirte: No olvides la parte de “personal” de tu marca personal. Sin ella, no se sostiene. Y en el fondo, lo personal, marca.

 

Photo by Daniel Lincoln on Unsplash

5 ejemplos de #marcapersonal al servicio de la ciencia, por @fransegarrab

Si has leído mi anterior artículo “#MarcaPersonal al servicio de la ciencia”, has podido ver por qué una buena estrategia de marca personal consistentemente asociada a una carrera investigadora, puede llevar a otro nivel el trabajo de un profesional académico.

Hoy quiero listar algunos científicos que, bajo mi punto de vista, han consiguiendo crear buenas marcas personales que perdurarán para siempre. Personas que han sabido entender y combinar estos dos mundos para crear un contexto win-win entre ciencia y divulgación. Aquí tienes 5 ejemplos de marca personal al servicio de la ciencia:

Tim Berners-Lee y el poder del Storytelling

Sin él, ni tú estarías leyendo este post ni yo tendría para quién escribir. Este gurú de la computación británico la “lió parda”. Se le ocurrió que podía hacer algo para que los científicos pudieran compartir información, desde cualquier parte del mundo.

Tim Berners-lee

Tim Berners-Lee / Foto: Silvio Tanakaderivative work: CC BY 2.0

Y lo hizo.

Creó el sistema de dominios, el método de hipertexto (lenguaje HTML) y navegación que hoy conocemos como Internet.

Lo cierto es que el Dr. Tim Barners jugó fantásticamente “al juego” del personal branding, consiguiendo conectar muy bien con su público y encantarlo, a través de un potente storytelling.

Y es que renunciar la posibilidad de hacerse multimillonario a cambio del bien de la humanidad, rechazando la posibilidad de privatizar la World Wide Web es un potente argumento para convertirse en un tipo de admirar. Veamos sus palabras:

Si la Web fuera propiedad de una empresa, todo el mundo tendría que esperar a que el departamento de investigación de ella produjera la siguiente versión de su navegador, y esto no sería bueno. Para que algo como la Web exista y se expanda, tiene que basarse en estándares públicos y gratuitos. La red no debe tener dueño (Fuente: “Muy Interesante”)  

¿Potente, verdad?

Stephen William Hawking: divulgación y marca personal

Stephen Hawking

Stephen Hawking / Foto: De NASA – Original. Source (StarChild Learning Center). Directory listing., Dominio público

Físico inglés, fue (y es) quizás el paradigma de cómo potenciar la ciencia a través de la divulgación, siendo capaz de trascender los círculos científicos, haciendo llegar la cosmología a las personas de “a pie”.

Además, en abril de 2014, Hawking dio un paso al frente en pro de su marca personal y registró su nombre y su imagen en la Oficina de Propiedad Intelectual, con fines benéficos.

Y todo esto lo hizo sin perder la admiración y el respeto de la comunidad científica en la que tanto participó.

La guinda del pastel: que se haya hecho una película sobre su vida: “La teoría del todo”  

Jane Goodall: la hiperespecialización de la marca personal

Jane Goodall

Jane Goodall / Foto: De Jeekc – Self-published work by Jeekc, CC BY 2.5

En el post “Divide y vencerás” te comentaba sobre la importancia de polarizar a través de tu marca personal. Eso es precisamente lo que ha hecho una de las más famosas primatólogas de la historia.

Para aquellos que le han seguido, se ha convertido en toda una referente en cuanto al estudio de los primates. Para sus detractores, solo es una observadora que ha estado trabajando con una completa falta de rigor científico.

Godall, en vez de centrar sus esfuerzos en convencer a sus detractores, siguió trabajando y mejorando sus métodos, encantando a aquellos que le consideran como un referente.

Albert Einstein: marca personal eterna

Albert Einstein

Albert Einstein. Foto: Orren Jack Turner, Princeton, Dominio público

Dicen que es uno de los científicos más fotografiados de la historia. ¿Quién no recuerda todo tipo de estampas suyas en camisetas, toallas, gorras…?

Es cierto que la teoría de la relatividad general posiblemente se hubiera vendido sola. Algo que cambia el mundo no necesita demasiado branding. Pero lo cierto es que Einstein tuvo una labor que todo referente en su campo profesional debería tener: fue capaz de “bajar de la palestra” como nadie y entregar su lado más humano al mundo, mientras paralelamente entregaba a la ciencia una auténtica revolución.

Dr. XXX (pon aquí el nombre de tu médico de cabecera, el de toda la vida)

No hace falta ir a buscar grandes nombres. No es necesario encontrarnos científicos que llenan portadas de libros y de periódicos. Tu médico, el de toda la vida, también posee una fuerte marca personal.

Una marca personal labrada durante años de trato con las personas de una comunidad. De dar buenos consejos a sus pacientes. De tranquilizar en momentos difíciles. Del trato con las personas.

Ejemplos de proximidad de la ciencia aplicada a personas reales con problemas cotidianos.

¿Puedes imaginar qué sucedería si toda esta marca personal fuera trabajada de manera “consciente? Yo sí. Y te confieso que me gustaría ver los resultados.

¿Y tú, a quién más incluirías en esta lista de ejemplos de marca personal al servicio de la ciencia?

¿Puede ser el autoconocimiento un proceso rápido y eficaz? El capital Vital, por @FranSegarraB

Si estás leyendo este post significa que estás decidido a pasar a la acción. Estás decidido a sobresalir del resto, a impactar más, a vender más, a ser contratado, a ser un referente. Y también sabes que necesitas que sea un proceso coherente, consistente, eficaz, fiable. Por eso, entiendes que solo lo lograrás empezando por lo básico: el autoconocimiento. Porque, de lo contrario, ¿cómo vas a crear una propuesta de valor única?

Pero la introspección tiene un problema: el tiempo que necesitamos invertir en ella. Lo he vivido en muchos de mis clientes y en mí mismo. Y es que los momentos de cambio suelen ser momentos de acción, de intensidad y siendo sinceros, el autoconocimiento está muy bien… pero necesitas ir al grano. Es en esos momentos que darle operatividad al asunto del autoconocimiento es clave. Necesitas auto-reconocerte de manera rápida y eficaz.

La herramienta que te presento hoy aquí tiene precisamente este objetivo: ayudarte a identificar de manera estructurada y sencilla aquello que te interesa de tu mundo interior.

¡Vamos a ello!

El Capital Vital

He dividido el capital vital en dos dimensiones de auto-análisis fundamentales:

  • Dimensión intrapersonal: formada por todo aquello que representa tu identidad, tu visión sobre el mundo, tus hábitos…
  • Dimensión interpersonal, para que puedas reconocer tu contexto más cercano (personas, lugares, rutinas…) y puedas ver si te potencia o te limita.

Cada una de estas dos dimensiones la forman 3 tipos de capitales, que paso a describirte a continuación:

Dimensión Intrapersonal.

Capital Emocional

Relacionado con procesos psicológicos como la intuición, creatividad, capacidad de alto rendimiento, regulación, competencias emocionales, inteligencia emocional, capacidad de adaptación a nuevos entornos… Este es el espacio para analizar tus “intangibles”.

Todos estos procesos están íntimamente ligados a esas aptitudes que necesitas para ser un referente en tu profesión: capacidad de gestión de la propia carrera, de autodisciplina y sobretodo, tu capacidad para crear un estilo de vida propio.

Por supuesto, las emociones que eres capaz de gestionar tendrán un impacto directo en que emociones eres capaz de generar en los demás, algo importantísimo para tu estrategia de marca personal.

Capital de Intensidad Vital

¿Qué vida estás viviendo? ¿Estás viviendo el tipo de vida que quieres vivir? ¿Estás viviendo una vida suficientemente intensa? Tus experiencias vitales configuran la manera en cómo son tus fortalezas, debilidades, aptitudes y actitudes frente a ti mismo y al mundo que te rodea.

En este apartado te propongo que analices esas experiencias que forman o han formado tu propio estilo de vida, tu plan vital: estancias en el extranjero, deportes practicados, aficiones, viajes… Parece mentira como muchas veces “escondemos” esta parte de nosotros, tan importante en esta nueva era.

Capital de Identidad

La complejidad de nuestra identidad es infinita. Nuestras experiencias, nuestras vivencias y cómo se han configurado nuestros esquemas mentales nos hacen únicos e irrepetibles. Tomar consciencia de ello es sumamente poderoso.  Éste es el espacio para analizar todo aquello que te hace único: (auto-concepto, valores, aprendizajes, experiencias) para entender qué nos limita o qué nos potencia (creencias, hábitos, esquemas mentales, prejuicios…) para lograr nuestros objetivos. Es todo lo relacionado con nuestro self (identidad)

Dimensión Interpersonal ¿Cuál es tu contexto más cercano?

Capital Relacional

En un mundo global e híper-conectado, gran parte de la riqueza de una marca personal se  determina por la calidad de las relaciones personales que seamos capaces de establecer y mantener en el tiempo.

Claro que aquí no estamos hablando sólo de aquellos que te van a financiar, sino de aquellos que van a estar a tu lado. Esas personas que conocen de verdad tu auténtico valor y van a apoyarte de una manera incondicional. Esas personas que van a estar ahí aunque todo pueda estar muy jodido.

¿Has oído hablar sobre el concepto de las “3 efes de la financiación” en el mundo emprendedor? Pues aquí se trata de analizar si tú también cuentas con tus family, friends and fools particulares.

Capital Formal

Por mucha nueva era social e hiper-concetada que estemos viviendo, tus experiencias y competencias de carácter más “formal” o “normativo” siguen siendo importantes: experiencias profesionales y formativas, puestos de trabajo, títulos, ascensos, cargos….  Este es el espacio reservado para recopilar y analizar todo aquello que pertenece a tus “Hard Skills”.

Una pista: piensa en todo aquello que incluirías en tu currículo en su versión más “clásica”.

Capital Aplicado.

Una vez has listado tus “títulos”, es hora de analizar lo que has plasmado de ellos en la realidad: proyectos, logros, fracasos, casos de éxito, portafolio de tus clientes… Más allá de puestos y títulos, esto es lo que mejor avala a un profesional, ya que determina sus “realidades”.

Demuestra(te) lo que realmente eres capaz de hacer y explica(te) cómo has logrado tus objetivos, así como las enseñanzas que emanan de tus “fracasos”. Si el anterior punto pertenecía a un análisis basado en Hard Skills, este se basa en Soft Skills.

Canvas de Trabajo

Si te interesa esta herramienta y quieres descubrir cuál es tu propio Capital Vital, te dejo un pequeño regalo que espero pueda serte útil: una plantilla con la que podrás trabajar todas estas dimensiones que te he explicado. Puedes descargarla aquí en varios formatos (PDF, ODT, Powerpoint o imagen) Puedes trabajar tu propio Capital Vital individualmente o en grupo. Si eres profesional de cualquier disciplina relacionada con el desarrollo personal, siéntete libre de usarlo en tus talleres, conferencias o consultorías (solo te pediré que no lo modifiques o si lo haces, por favor avísame al email f.segarrab@gmail.com. Estaré encantado de comentar modificaciones o cualquier duda)  

Espero que esta herramienta no solo te sirva para crear la base de una buena estrategia para tu marca personal, sino que además te sirva para auto-reconocerte mejor y quizás ser algo más feliz o al menos, sentirte más “al mando”.

 

Photo by Ben Sweet on Unsplash

El equilibrio entre lo personal y lo profesional, por @PabloAdanMico

El personal Branding es cuestión de posicionamiento (bajo qué aspectos nos recuerdan), y éste es estrategia (cómo conseguir que sea acorde a realidad y metas), y la estrategia es cuestión del punto de partida (mi identidad, valores, fortalezas…) y del punto de llegada (objetivos).

Aporto este galimatías porque es necesario clarificar el proceso de una estrategia de marca personal. Evitaremos así abandonos prematuros, decepciones o lo peor: fracasos.

Pero como acerca del contenido de este primer párrafo se ha hablado mucho en este blog y poco nuevo queda por aportar, me voy a centrar en algo que realmente sé que a muchos les preocupa.

Y se trata de la diferencia entre marca personal y marca profesional, y de emprender una estrategia de marca personal en una empresa o no hacerlo.

La marca personal es ineludible e imperecedera

Suena bien, pero ¿estamos seguros? Todos tenemos marca personal, por el hecho de ser, por el hecho de estar. Es innata a la sociabilidad del ser humano, y te acompaña como un abrigo e impregna con tu aroma los lugares en los que estás, y deja algo, un recuerdo, una sensación, en los que te ven, te escuchan, en los que están contigo.

Pero muchas veces nuestra identidad (base de nuestro ser único y diferente en sí mismo) no encuentra un hueco, un sentido o una oportunidad en el lugar en el que desarrollas parte de lo que haces (tu actividad), y cómo lo haces (tu actitud).

Tus valores, tu forma de entender la vida y las relaciones, te acompañan y forjan tu actitud, la desarrollan y con ellos impregnas lo que haces de un sentido, de un estilo propio.

Marca profesional, tu capacidad, tu valor

Y tu marca personal se proyecta en tu trabajo, en tu entorno laboral. Porque representa lo que eres y es difícil de esconder, de evitar, de ser negada. Es la marca profesional, tu marca personal reducida y adaptada a un entorno profesional. Pero es algo más complicado.

Puede ser que tu empleo, la empresa, o las personas con las que trabajas, no merezcan que te proyectes personalmente. Ocurre muy a menudo, por ejemplo cuando estás en una empresa que no está alineada con tus valores, incluso los niega y actúa en contra de tus principios, con el mercado, con el cliente o con las personas del equipo. O cuando te sientes un extraño entre tus compañeros, un incomprendido que llega a la conclusión que no merecen que te muestres como eres.

Es mucho más común de lo que pensamos. Seguro que te sientes representando, como ya en algunas ocasiones. Si es así no tienes por qué sentirte mal. Cada uno proyecta lo que quiere, donde quiere y con quien quiere.

No acotes el entorno de tu marca personal

No necesariamente debemos buscar una proyección en los entornos previsibles (mi empresa, en el día a día, y el mundo entero cada tarde noche en mis redes sociales). Son los extremos.

Yo lo llamo marca personal de pequeños entornos, a la estrategia de trabajar la marca personal en círculos concretos, donde te sientes cómodo, respetado y con valores e intereses en común.

A veces el encierro profesional sirve de poco cuando llega el momento del despido o la necesidad de cambio. Entonces gran parte de lo hecho, lo  invertido, pierde todo su valor.

Así que debes empezar a visualizar el futuro y a valorar escenarios posibles, e invertir tiempo y recursos en ellos ante un posible cambio, voluntario o no.

Si decides buscar otras posibilidades de trabajo en otra empresa, comienza a trabajar el sector y sus áreas representativas locales. Si decides emprender comienza a buscar posibles aliados y clientes potenciales, entre amigos, familiares, antiguos compañeros de estudios, proveedores, etc. Si decides quedarte valora la estrategia más adecuada. Que las cosas pueden ocurrir de un día para otro.

Para terminar, recuerda:

“Las metas profesionales son etapas en nuestra vida, cambiantes y pocas veces dependen de nosotros. Pero una marca personal es para siempre

¿Cómo crear una propuesta de valor única? 9 rasgos comunes, por @fransegarrab

Llevo ya bastante tiempo fijándome y analizando el comportamiento de personas que están sobresaliendo del resto. Me interesa mucho esto porque creo que es aquí donde reside la esencia de la marca personal. ¿Qué hace alguien que inspira a los demás? ¿Qué es lo que hace que un individuo sobresalga del resto, tanto profesional como personalmente?

Y ha sido después de ver el título del tradicional ebook navideño de Soymimarca, “Hace falta valor”, que me ha animado a escribir algunos rasgos comunes que creo que comparten esas personas que son capaces, ya no solo de crear una propuesta de valor que valga la pena, sino que además, que ésta sea verdaderamente única.

Mi intención es dejarlas anotadas aquí, por si te interesa desarrollar alguna. Yo desde luego, sí lo haré.

1 Crean un estilo de vida único

Este es el rasgo principal. Y el más difícil de conseguir. Las personas que sobresalen del resto son personas que no se conforman con la excelencia, sino que crean y hacen suyo un estilo de vida único, fuera de lo común. Se desarrollan profesional y personalmente en los extremos de la campana de Gauss. Conozco algunas personas cercanas a mí como Eva Collado, Guillem Recolons o Elena Arnaiz o Laura Chica, entre otras, que han creado su propio estilo de vida, generan oportunidades con su trabajo y mueven comunidades comprometidas a su alrededor.

Eso hace que el resto giremos nuestra cabeza hacia ellos y les prestemos atención, con admiración. Han creado una manera de vivir, trabajar y relacionarse con el mundo fuera de lo convencional. A su manera.

2 Coopiten

Las personas que sobresalen del resto son capaces de cooperar con compañeros de profesión, sin miedo a que otros brillen más que ellos mismos. Intentan siempre rodearse de profesionales mejores, para crear proyectos donde el todo sea mayor que la suma de las partes.

3 Practican una fuerte “disciplina”.

Practican, caen y se levantan para volver a intentar. Se superan en momentos críticos.

He entrecomillado disciplina porque su disciplina es diferente a cómo la entendemos la mayoría. No es una disciplina centrada en la fuerza de voluntad, sino una disciplina centrada en el foco. Su profesión y su estilo de vida están estrechamente relacionados con sus pasiones y ser disciplinado no supone un esfuerzo, sino una recompensa en sí misma. Disfrutan de su disciplina.

4 Son “frikis” de lo que hacen. Concentran sus esfuerzos, rozando la obsesión. Persisten

Estrechamente relacionado con el punto anterior. El amor por lo que hacen les hace generar una fuerza propulsora que poca gente es capaz de producir. Mientras los demás abandonan, ell@s siguen.

propuesta de valor

Photo by trail on Unsplash

5 No necesitan morir con su idea.

Pero aunque su trabajo sea casi su obsesión y su mejor arma es la persistencia, no necesitan morir con su idea. Se han dotado de una sólida inteligencia emocional y saben aceptar que no se acaba el mundo si un proyecto no ha funcionado. Perder una batalla no significa perder la guerra.

6 Trabajan su Marca Personal generando su propia oportunidad.

Algo que no me voy a cansar de repetir: trabajar en la propia marca personal es una de las oportunidades más claras de las que disponemos hoy en día para empezar a tomar las riendas de nuestra propia vida. En el fondo, marca personal va de tomar el control de tus acciones y decisiones. Los “cracks” entienden esto y lo usan a su favor.

7 Son su mejor amigo

Tienen la capacidad de practicar una especie de “egoísmo positivo” y acaban siendo la persona que mejor les conoce, su mejor amig@ y su mejor consejer@. Llevan el auto-reconocimiento a niveles excepcionales. Las personas que brillan se conocen a sí mismas de una manera muy profunda. Conocen cuál es su Capital Vital y lo sacan a relucir siempre, creando una propuesta de valor única. 

8 Dividen, polarizan, toman parte en aquello que hacen. Entienden que no pueden gustar a todo el mundo

No pretender gustar a todo el mundo. Centran todos tus esfuerzos en enamorar a aquellos que estén de acuerdo con su mensaje y dejan de trabajar para convencer a aquellos que están en contra. Esto les hace ser “genuinos”.

9 Son hacedores

Entienden, trabajan y aportan en el campo de la teoría, pero su territorio es la práctica. Prototipan, prueban, fallan, remodelan y vuelven a intentar, hasta el éxito o el fin de sus proyectos. Hacen más de lo hablan. Intentan más de lo que parece.

Estos podrían ser algunos de los puntos sobre los que trabajar si persigues crear una propuesta de valor personal única y sobresalir del resto tanto profesional como personalmente. Pero por supuesto, hay muchas más.

 

¿Tienes una propuesta de valor única? ¿Te identificas con algún de estos rasgos? ¿Añadirías alguno más a la lista?

Profesional de Alto Rendimiento, por @PaulaFdezOchoa

Alto Rendimiento

La idea de “alto rendimiento” siempre ha estado vinculada al deporte. Este concepto alude al deportista con talento, dedicación profesional deportiva y pertenencia a una selección, que optimiza o maximiza el aprovechamiento de los recursos corporales y técnicos para alcanzar un gran nivel y  los mejores resultados y ser un “deportista de alto rendimiento”

Pero del mismo modo que cada vez más extrapolamos los valores del deporte (superación, disciplina, exigencia, trabajo en equipo, fair play, respeto, etc.) al día a día empresarial e intentamos implementarlos en el trabajo, también podemos aplicar la idea de este concepto en cualquier otro sector en el que nos preparamos a todos los niveles (desde el talento, con conocimientos “hard” y habilidades “soft”, la pasión y entrega) para dar lo mejor de nosotros mismos y “competir” al máximo nivel en nuestro entorno laboral. ¿Para qué? Para ser un “profesional de alto rendimiento”.

marca profesional de alto rendimiento

¿Por qué pensar así? Porque trabajamos en entornos muy competitivos y globales, con exceso de oferta y demanda y constantes cambios que nos obligan a adaptarnos y actualizarnos constantemente si no queremos quedarnos fuera de mercado. Y la situación actual está demostrando que necesitamos alcanzar un estado de bienestar como base para enfrentarnos a cualquier reto y oportunidad de la naturaleza que sean, que necesitamos gestionar nuestra marca personal para diferenciarnos con nuestra mejor versión, posicionarnos con nuestro talento y propuesta de valor y ser “la opción elegida”. Sólo así conseguiremos ser productivos y lograr el tan esperado “alto rendimiento profesional”.

Y lo visualizo en el siguiente triángulo:

triangulo profesional Alto Rendimiento

Bienestar

Como dijo el Dr. Víctor Vidal en una entrevista publicada en Expansión el pasado 29 de noviembre, “Nos estamos acostumbrando al estrés y lentamente nos mata. El 70% de las enfermedades están relacionadas con el estrés y si no lo están, las agrava.

Y no es casualidad que el citado artículo de Expansión se publicase en la sección de Directivos pues, lamentablemente, la mayoría vivimos en permanente estado de alerta, de conectividad, de tensión por responsabilidades y multitareas asumidas y sin poder conciliar nuestras vidas personales y profesionales lo que, en definitiva, nos enfrenta a nuestro día a día desde una insana excitación. Y no sólo se espera de nosotros que sobrevivamos a este cocktail explosivo sino que, además, lo hagamos con nota consiguiendo un alto rendimiento.

Esta situación no puede imperar y ser algo tan habitual, ni siquiera en los entornos de dirección o alta competición en los que erróneamente parece que es indispensable para “mantenerse en la cresta”. Es nocivo para nuestra salud (física, anímica y mental) y nocivo para nuestro trabajo porque la productividad baja estrepitosamente y en ningún caso será sostenible a medio largo plazo.

Un constante y alto nivel de exigencia, dedicación y sacrificio y las largas jornadas laborales están provocando cada vez más estrés, adicciones o ansiedad en muchos profesionales y, en consecuencia, están desembocando en bajas por depresión, absentismo y merma en la productividad. Esta realidad, por tanto, ha comenzado a medirse en términos económicos y las empresas han asumido la necesidad de convertirse en “Organizaciones Saludables”. Así por ejemplo, en el sector de la abogacía, que vive en la mayoría de los casos en el contexto descrito, se han empezado a implementar medidas y políticas de bienestar en los despachos bajo la premisa de que son buenos para los negocios y para los ciudadanos, que un buen abogado tiene que ser un abogado saludable y que el bienestar es una responsabilidad de todos y para todos porque es un deporte en equipo (Fuentes, Informes: The Path to Lawyer Well- Being: Practical Recommendations for a Positive Change” y “Well-Being Toolkit for Lawyers and Legal Employers”)

En esta línea, de nuevo Expansión publicó un artículo titulado “Hacer deporte mejora la productividad en los bufetes” en el que Despachos como Cuatrecasas, Garrigues o EY explicaron sus Programas de Bienestar y se resaltaron en cifras algunos de los beneficios que aportaban:

  • Un estudio de la Universidad de Navarra afirma que la productividad de una firma con trabajadores felices puede aumentar hasta un 31%.
  • Por cada dólar invertido en fomentar el deporte entre los trabajadores hay un ahorro de tres dólares en absentismo, según un informe de la Universidad de Harvard.
  • Casi dos de cada diez abogados sufren depresión clínica y un 50% padece estrés, según el estudio Law Care. Un programa de bienestar y deporte podría reducir estas cifras.
  • Las compañías que ofrecen diferentes programas de bienestar consiguen que el nivel de compromiso de sus empleados sea del 88% frente al 48% de las que no cuentan con ellos, según Limeade Institute.
  • Un informe elaborado por la escuela de salud pública Johns Hopkins Bloomberg, en Estados Unidos, señala que realizar al menos 75 minutos a la semana de ejercicio vigoroso reduce las cifras de absentismo laboral en 4,1 días al año.
  • La inclusión del deporte en el horario laboral recorta los gastos derivados de enfermedades en los trabajadores hasta en un 39%, según recoge un estudio de la Universidad de California.

Con el mismo objetivo tenemos por ejemplo a Suecia, país que se enorgullece de ser el más deportista de Europa, con empresas que tienen cláusulas deportivas como la de ropa Björn Borg que incluye una hora de entrenamiento semanal obligatoria para incrementar la salud de sus trabajadores y su productividad.

Y si bien es cierto que las organizaciones y organismos públicos deben implementar programas que ayuden a reducir los niveles de estrés y a tener mayor salud y calidad de vida, a nivel individual no hay excusas para no cuidarnos, debemos trabajar en paralelo para conseguirlo, apostar de raíz por hábitos saludables (deporte, descanso, nutrición equilibrada) y aplicación de medidas sobre la diversidad, igualdad, conciliación y responsabilidad social, entre otras.

En conclusión, alcanzar un equilibrio vital o estado de bienestar se torna imprescindible y tendencias como la del Workplace Happiness o la del “profesional saludable” han llegado para quedarse.

Marca Personal

Volviendo al argot deportivo en el que se persigue “batir nuestra marca personal” (superar nuestras puntuaciones), de nuevo en el ámbito laboral tenemos que aprender a gestionar nuestra marca personal para conseguir optimizar nuestro talento, poner en valor nuestra propuesta en el mercado y alcanzar nuestra mejor versión.

Mi recomendación es que para que nuestra marca personal sea potente deberá tener los siguientes 5 atributos clave, respecto de cada uno de los cuales añado una cita y autor para explicar su contenido:

  • Calidad: “Dales calidad. Es el mejor tipo de publicidad que existe”. Milton Hershey
  • Diferente: “La estrategia competitiva consiste en ser diferente” M.Porter
  • Auténtico: “El modo de obtener una buena reputación es procurar ser lo que se deseas parecer” Sócrates
  • Constancia: “Yo creo bastante en la suerte. Y he constatado que, cuanto más duro trabajo, más suerte tengo”. Thomas Jefferson
  • Conectividad: “Todo es cuestión de personas. Se trata de la creación de redes“. Mike Davidson

Sólo así y desde una buena estrategia planificada (con seguimiento del adecuado proceso de gestión de marca personal o Personal Branding) conseguiremos dejar la huella perfecta para ser conocidos, reconocidos y elegidos en nuestro mercado. Como dice mi buen amigo Guillem Recolons, experto en Marca Personal, Si no aportas no importas”.

Productividad

El libro de Isra García “Ultra Productividad” tiene como objetivo dar a conocer y aplicar ciertas estrategias, técnicas, habilidades y hábitos que nos ayuden a algo que de una forma u otra todos queremos: “producir más y vivir mejor. Y, una vez más, el autor lo hace muy ligado al deporte puesto que comenzó a vivir de cerca la productividad cuando preparaba su primer Ironman (prueba de 3.86 km nadando, 180.25 km en bici y 42.20 km corriendo) y tuvo que dejar de trabajar 14-15 horas al día para pasar a 8-9 y poder descansar y entrenar más adecuadamente. Reforzó esta metodología cuando preparaba una competición de mayor dureza, un Ultraman (tres días en los que recorrer 515 km en una duración determinada de tiempo y combinando natación, bici y running), y así siguió con otros hitos que fueron oportunidades para pulir lo que considera que significa realmente la “ultraproductividad”.

Estamos sujetos a la economía digital que a veces hace que acabemos engullidos en el pozo sin fondo de la ineficacia. También estamos sujetos a un entorno hiperconectado y a un exigente mercado laboral que nos piden a gritos conciliar nuestra vida personal y profesional para no andar en la cuerda floja de la inestabilidad. Y los días son de 24 horas. Innegociable ampliar duración. Por tanto, ¿qué nos queda? Optimizar al máximo el tiempo que dediquemos a nuestro cometido laboral para ser rápidos y eficientes al mismo tiempo y ser lo más productivos posibles.

En definitiva, adoptar un estilo de vida saludable (bienestar) es imprescindible para gestionar con éxito la vorágine del mercado tan competitivo como el actual en el que estamos inmersos. También es imprescindible diferenciarnos, brillar con nuestra propia marca personal para potenciar nuestro valor y el valor que aportamos a los demás. Y, sin duda, al ser el tiempo un bien o activo escaso, todo aquello que hagamos deberá ser bajo la premisa de alcanzar la mayor productividad posible.

¿Estás preparado para ser un profesional de alto rendimiento?

Copiar no siempre es efectivo: cada marca tiene su código, por @guillemrecolons

Sí, cada marca tiene su código. O debería tenerlo. De un tiempo a esta parte vengo observando que cada vez clonamos más los estilos y formatos de los demás. Si uno crea un podcast, venga, todos a por el podcast. Si uno hace infografías, todos a por ellas. Hasta aquí no hay nada grave. Lo peor es cuando entramos a imitar códigos de marca.

El código que crea una marca debería ser inimitable

Y eso vale también para una marca personal. Y cuando hablo de código me refiero a nuestros gestos, colores, muecas, andares, muletillas…

Fijaos lo que pasaría si McDonalds utilizara el código de marca de Apple:

Cómico, sin sentido ¿no? De acuerdo, es una parodia, pero en la vida real vemos como muchas marcas tratan de seguir el código de la marca líder. Error grave de posicionamiento.

No sé si te pasa, pero muchos presentadores de noticias en TV y radio hablan utilizando las mismas técnicas de entonación de voz ¿por qué? Lo que nos hace únicos e irrepetibles es utilizar nuestras propias armas, nuestro propio estilo. No hay nada peor que alguien soso tratando de contar un chiste. Debemos conocernos a fondo para saber cuál es nuestro territorio natural de marca personal.

Si copias, hazlo sin que se den cuenta

En este enlace de Antena 3 “8 increibles productos chinos copiando cutremente marcas famosas” podemos horrorizarnos un rato (y reír sin parar) al ver imitaciones que rozan el absurdo.  Por ejemplo ésta:

copia absurda

Copiar es un arte. Entiendo que crear es difícil, innovar es complicado, y mucha gente cree que copiar es lo fácil. No es así. Una cosa es inspirarse en un diseño, un gesto, un tono, estilo, y la otra imitarlo con poca gracia. Si llevas el peinado de Cristiano Ronaldo o el de Messi, dejas de ser tú, y eso es una lástima. La marca personal no consiste únicamente en ser uno mismo, pero desde luego, si imitas a otro refuerzas la marca personal del otro, no la tuya.

No abandones lo que te hace una persona única, ni siquiera tus defectos

Hace poco un coach especialista en analizar presentaciones, vídeos… me pidió si no me importaría un análisis suyo de una charla TEDx que di en Lleida. Le dije, adelante. Y viendo su informe (gratuito) veo que lo que trata es de suprimir aquellas coletillas que hacen que yo sea yo. Quiere que me parezca a él, o a los grandes speakers como Tony Robbins o Sir Ken Robinson.

Lo gracioso es que Robbins y Robinson tienen su propio código, y no se parecen en nada. Y de ahí parte de su éxito.

Personas auténticas

Para acabar, te dejo un vídeo que publiqué hace pocos días en YouTube con interesantes definiciones de marca personal de personas muy auténticas. Espero que lo disfrutes:

Marca Personal estancada: ¿qué puedo hacer? por @SYimin

Uno de los mayores miedos que puede vivir un profesional destacado, es pasar por el síndrome de la marca personal estancada.  Eso afecta de lleno al proceso de maduración o crecimiento. Muchas personas creen que lo más difícil de una marca personal es su creación, y realmente no es así, el primer paso de una marca personal es materializar y plasmar lo que realmente somos y así proyectarlo.

Pero dentro del proceso nos sentimos ansiosos en conseguir objetivos grandes a corto plazo, aumentando más nuestros miedos internos y reviviendo fantasmas. Empezamos a perder poco a poco nuestras esperanzas sobre nuestras habilidades y crecimiento constate y orgánico que tanto deseamos.

¿Por qué nos estancamos?

Desde que damos el primer paso para trabajar nuestra propia marca personal, hay que ser conscientes que no somos perfectos y jamás lo seremos, porque somos seres humanos, por lo tanto lo que debes preocuparte es siempre dar lo mejor de ti para alcanzar tus metas y mejorar día a día.

Si no eres consciente de que puedes dar una mejor versión de ti mismo, será muy fácil que te estanques, porque jamás estarás satisfecho por las cosas que has logrado. OJO, con esto no me refiero a que seas conformista, pero tampoco auto-castigarte con un látigo de la inconformidad, recuerda que la vida es un balance eterno.

Entorno externo

Si tu mente, corazón y alma esta en paz, lo estarás.

No obstante, es realmente difícil decir que estás bien si en tu entorno se derrumba, pero mi mayor consejo con respecto a esto es que siempre trates de sacar el lado positivo a todo, busca la manera de fortalecer tus habilidades y endurecer tu resiliencia interna, para tener la valentía de sobreponerte ante cualquier situación.

Muchos proyectos pero sin una visión clara

Hay personas que tienen cientos de proyectos al mismo tiempo y no saben por dónde comenzar, por lo tanto se convierte en un océano gigante de proyectos pero sin la materialización de ninguno o la poca especialización o profundidad de conocimiento.

En este caso te aconsejo que hagas una lista de todas tus ideas, y comienza a priorizar cuáles puedes lograrlas con tu capacidad actual y si posees los recursos mínimos.

Prioridades en la vida

Este es uno de los grandes problemas que se me ha presentado cuando asesoro a las marcas personales, ya que tienen muchos deberes en la vida, pero al no saber priorizarlos se puede convertir en una tormenta en un vaso de agua.

La situación clásica es cuándo jóvenes youtubers o influencers no terminan su carrera universitaria pero se quieren proyectar como conferencistas, siempre aconsejo esta situación difícil, pensar claramente la prioridad en su vida y el impacto que tiene al no cumplirlo.

Si no busca la manera de priorizar, se estancará con gran facilidad,

Tener habilidad no significa éxito

Cada uno tiene habilidades únicas, pero nos volvemos un poco egocéntricos sobre ellas y pensamos que nadie puede tenerlas, pero nos damos cuenta que el mundo es grande y hay muchas personas que comparten esa habilidad. La diferencia entre cada profesional es la constancia y el enfoque único de cómo es vendida la habilidad.

Por ello, tener habilidad no es una marca exitosa, si no trabajas por ella acabarás con una marca personal estancada.

Cada persona tiene una forma particular de enfrentar sus propios retos y también circunstancias diferentes, sin embargo siempre queremos unos consejos que nos ayuden a ver una pequeña luz dentro del túnel oscuro.

Consejos básicos para salir de una marca personal estancada

  • Tómate un tiempo libre para pensar claramente lo que has logrado y lo que quieres alcanzar, te recomiendo que no sea más de 1 mes, ya que puedes quedarte en tu zona de confort.
  • A la hora de analizar, escribe detalladamente el proceso que has vivido desde el desarrollo de la marca personal hasta ahora.
  • Desahógate, es necesario que lo realices porque si aguantas todo, puede afectar en tu estabilidad emocional y eso repercute en tu salud.
  • Crea nuevos caminos que no has intentado anteriormente, durante el proceso del desarrollo y crecimiento de tu marca personal.
  • Divide tus objetivos en pequeños objetivos, que te motiven a seguir día a día, eso te ayudará a elevar tu confianza y tu capacidad.
  • Participa en grupos de emprendedores que compartan la misma visión que tú, eso ayudará a crecer en equipo como si fuera una manada.

Estrategias que pueden revitalizar una marca personal

Una vez que hayas aplicado algunos de estos consejos, es necesario volver a replantear una nueva estrategia para revitalizar tu marca personal, alimentándola nuevamente con tu energía y así impulsarla.

Dentro de las estrategias, debes pensar paso a paso que harás, recuerda que es como jugar ajedrez, es necesario ser calculador pero impregnado de emoción.

Un ciclo básico que puedes aplicar es: identifica, analiza, clasifica, cambia o actualiza, aplica, monitoriza y ajusta.

Con estos pasos puedes volver a dar inicio, recuerda que la constancia es vital para una marca.

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¿Alguna vez te has estacado? ¿Tienes una marca personal estancada?

¿Cómo has salido del paso?

 

Photo by Christopher Windus on Unsplash