Para profesionales que quieran mejorar sus competencias, visibilidad y habilidades

El factor humano seguirá siendo la clave, por @NiltonNavarro

Tu felicidad es la clave de tu éxito de tu Marca Personal

La tecnología está creando una nueva sociedad y una nueva forma de vivir. Podemos tratar de adivinar lo que va a suceder, pero la realidad es que nadie tiene la capacidad realmente de predecir aunque sí de intuir en qué aspectos vamos a tener que mejorar o en cuáles vamos a tener que cambiar. 

Los empleos, los nombres de las profesiones, las formas de trabajar, las metodologías, las empresas, los espacios, nuestros estilos de vida… podrá ser provocado por la tecnología, por la globalización o por la pandemia pero, lo que no hay duda, es que el factor humano seguirá siendo la clave.  

Por ejemplo, no sabemos a ciencia cierta cómo será la educación del futuro, pero sí te aseguro que necesitaremos profesionales más innovadores, más creativos, más ágiles, más disruptivos, con nuevos enfoques y metodologías para que haya más personas dispuestas a comerse el mundo y a trabajar o crear proyectos que les apasiona.

Un nuevo contexto del factor humano

La pandemia de la Covid-19 ha acelerado la transformación digital y cultural de las empresas. La implantación del teletrabajo, por ejemplo, ha sido clave para mantener la actividad empresarial y para cuidar al talento, pero ha traído consigo nuevos desafíos.

Medidas como el teletrabajo encajan en una nueva mentalidad empresarial basada en la confianza y el compromiso, donde lo que se valora es la entrega de resultados y el cumplimiento de objetivos y no el presentismo, es decir, las horas que pasa una persona en su puesto de trabajo.

Nadie sabe cómo será el mercado laboral en 10 años pero es seguro que necesitaremos personas innovadoras, donde la creatividad, la actitud y la pasión marcarán la diferencia. 

Un nuevo liderazgo

Los nuevos líderes deben adaptarse rápidamente, innovar y hacer frente a las adversidades para tener éxito. Y, en este contexto, la organización, la creatividad, la comunicación y la confianza en el talento es clave para garantizar el bienestar del equipo e impulsar su espíritu innovador y creativo.

Las empresas deberán cambiar metodologías y estilos de trabajo enfocándose siempre a ser más eficientes. Deberemos humanizar más a las empresas, generar nuevos enfoques basados en el potencial del talento humano porque las personas son el elemento clave del desarrollo de las organizaciones y de su éxito. 

Te invito a descubrir cómo convertir tus pasiones en proyectos o modos de vida porque cuando hacemos algo que nos apasiona, deja de ser un trabajo. Es fundamental que te marques objetivos, que seas valiente y que sueñes; que sueñes a lo grande, porque un sueño siempre será el camino hacia el futuro y tu felicidad es la clave de tu éxito.

 

Photo by Nathan Dumlao on Unsplash

Reseñando a Maestros: Si no aportas, no importas, de Guillem Recolons, por @Prof_EstradaMSC

Personal branding es el proceso de gestión sistémico/estratégica que nos permite identificarnos y desarrollarnos como marcas personales, hacernos visibles y ocupar un espacio favorable en esa condición en la mente de otras personas, aportando algo valioso para ellas desde nuestra esencia humana, nuestra profesionalidad, nuestra vocación de impacto, nuestra intención de posicionamiento y nuestra necesidad de ser y mantenernos  competitivos en un entorno cambiante; y todo ello, del modo más compatible que podamos conseguir con las esencias, el contexto, la situación, la sensibilidad, las perspectivas de desarrollo y los requerimientos de valor de quienes nos rodean“. 

Dr. Vladimir Estrada 

Ponencia para Congreso Internacional, 2020 

A modo de introducción 

Amigo lector: 

Recibe como de costumbre mi más cordial y agradecido saludo, en esta nueva ocasión en que para mi suerte me acompañas en el entorno bloguero de Soymimarca, por primera vez en 2020. Gracias por estar aquí. 

Mi primer mensaje de hoy (que tal vez hayas leído en otros de mis artículos de este año en otros espacios, y no me avergüenza reiterarlo tal cual cada vez que publico) es de solidaridad con quienes han sufrido o sufren de cualquier modo los efectos de la terrible pandemia que nos golpea a todos en el mundo, especialmente quienes han perdido a algún ser querido. Como cada día desde que esto inició, y como lo haré hasta que termine, elevo una oración por ellos, porque puedan recuperarse y seguir adelante.

Y de inmediato te comento el motivo de mi post de hoy: se llama Si no aportas, no importas, el primer libro impreso de quien es nuestro anfitrión aquí, el Maestro y mi AMIGO Guillem Recolons. Voy a compartir contigo algunas de las impresiones que me ha causado y de las ideas que ha hecho surgir en mi mente su primera y ultrarrápida lectura (lo recibí hace muy pocos días); y me reservo la oportunidad de volver sobre él más adelante con mayor profundidad, así como el privilegio de citar y comentar en mis próximos trabajos sus importantes aportaciones.

Y de paso, te digo algo más. Este es el primer post de una nueva serie de trabajos que titularé “Reseñando a Maestros“, la cual pretendo mantener aquí en Soymimarca (si el equipo del medio me lo permite, jejeje; y por cierto, tengo que actualizar mi perfil de autor, que “solo” tiene cinco años de atraso. Contáctenme para ello, amigos, please). 

Ahora que lo pienso, Guillem se ha convertido en el coprotagonista de varios inicios en mi trabajo reciente como productor de contenidos. En 2016 me invitó a escribir en Soymimarca y prologó generosamente mi primer ebook autopublicado sobre el tema de la marca personal; en 2018 participó conmigo en la primera de las 4 entrevistas bidireccionales transoceánicas publicadas hasta este momento, un modelo de comunicación productiva interactiva a través del blog, que luego han coprotagonizado conmigo Pablo (aquí), Jordi (aquí) y Joan (aquí); ya se acercan peligrosamente la 5ta y la 6ta, con otras tres en perspectiva para 2021. Y hoy, estoy proponiendo esta primera reseña de un texto impreso suyo que aborda un ámbito temático muy especializado; como dicen en mi Cuba bella, ¡si no es un récord, es buen average, jajaja! 

El segundo de estos trabajos -espero que bien pronto- será sobre la obra más reciente que nos ha regalado nuestro común amigo y colega Pablo Adán: Mis conversaciones con Krizn. Ya inicié ese proceso, pero no lo he terminado aún; este de Pablo -bastante denso en el mejor de los sentidos-, no es un texto de tema estrictamente técnico (aunque se pasea por zonas temáticas que sí lo son), ni tampoco resulta “habitual”, sino muy diferente, y al mismo tiempo, muy placentero de leer, gracias a Dios. Y luego de ahí, vendrán otras reseñas: hay tres o cuatro libros de nuestro campo cuya llegada espero ansioso, para inundarme de su valor y producir a partir de él. 

Vamos a lo que nos ocupa, amigo lector. Gracias por ser, por estar, por acompañarme hoy y siempre. 

Del autor 

Si no aportas, no importas, es seguramente el más esperado y reclamado de los libros potenciales que tenía y aún tiene “escondidos” la tribu de la marca personal. Te comento algunas razones para ello:

  • Guillem persona. Su gran calidad humana y relacional son proverbiales, a ambos lados del charco y más allá. A todos nos gusta estar y sentirnos cerca de seres humanos buenos, recibir los influjos e impactos de su bonhomía  y aprender de lo que tienen para darnos; sobre todo cuando lo ofrecen con tanta sencillez y humildad bien entendida. Este es el caso. 
  • Guillem profesional: consultor, expositor, docente, productor intelectual (con especial énfasis en su condición de blogger de referencia y de gran curador y analista de contenidos), co-gestor y co-ejecutor de proyectos tan interesantes y fructíferos como Ponte en Valor (te propongo mi análisis del mismo) y otros varios, gestor de eventos, networker, promotor y desarrollador de talento. Todas estas facetas representan en Guillem modelos de coherencia entre el mensaje al mundo y la conducta propia. Es grande en cada una de ellas y en el modo de integrarlas, y modeliza las maneras de serlo para que muchos nos esforcemos por crecer siguiendo la estela de su profesionalidad; alguna vez escribí que  él es el mejor modelo de gestión de marca personal entre quienes trabajamos con este concepto
  • Soymimarca. Espacio consultivo, propositivo y de convocatoria que ha marcado la ruta del personal branding en lengua española durante una década, con Guillem como cofundador junto al Maestro Jordi Collell, y como principal aportador de contenidos (y ambos co-liderando juntos el proyecto hasta hace poco tiempo). Les debemos la construcción y el desarrollo de una tribuna de excelencia para más de medio centenar de autores de tres continentes, en un tema novedoso y polémico cuyo tránsito hacia el éxito ha sido y sigue siendo complejo y difícil. 
  • Personal Branding Lab Day. El Congreso sobre marca personal y temas afines más importante que existe en lengua española (lo cual no es poco en modo alguno, pues ella es la segunda más hablada del mundo como idioma nativo,  así como la tercera con mayor presencia en Internet y la tercera más traducida en línea); este espléndido espacio anual también lo debemos a la tropa de Soymimarca, con Guillem coliderando el tema y propiciando desarrollos intelectuales, profesionales y relacionales de enorme impacto a/entre ambos lados del charco. Ya se acerca la ¡¡¡SEXTA!!! edición, y tendremos una nueva ocasión de aportar e interactuar sobre personal branding en modo crecimiento compartido, en gran medida gracias al esfuerzo del colega cuyo primer libro impreso estoy reseñando hoy (junto a otros estelares co-organizadores). 

Todo esto y más hacía que muchos seguidores y/o interesados en la marca personal, tanto conocedores como profanos, aguardásemos “con ilusión”, como dicen en España, el primer parto literario de Guillem en este formato. Se sabía con certeza que debía traernos a la mesa muchísimo valor, muy bien aderezado; y no nos ha defraudado ni un ápice. Te lo fundamento a continuación. 

De la obra 

Si no aportas, no importas, está estructurado como sigue (incluyo comentarios):

  1. Prólogo, por Joan Clotet

Habría sido difícil hallar mejor prologuista para este libro; más allá de todo cuanto une a dos amigos y colegas como Guillem y Joan, la condición de humanista digital de este último le convierte en alguien idóneo para acercarnos magistral y motivadoramente tanto a la obra como a su autor, desde las dos componentes de su justísimo y bien justificado título: lo humano (la esencia de la marca personal) y lo digital (el ya no tan nuevo entorno tecnológico que nos permite conectarnos rompiendo los kilómetros, las brechas y los años, como afirmo -sobre otro tema- en una de mis canciones de inicios de siglo). ¡Y el autor del texto prologado es un connotado representante de la integración de ambas dimensiones! 

Felicidades, Joan: breve, abarcador, directo, concreto, preciso y estimulante, joya de Prólogo. 

1.- Una Introducción del autor

Muy clara, orientadora, motivadora y precisa. No te adelanto nada, solo la tremenda cita de Sartre que le sirve de exergo: Quien es auténtico, asume la responsabilidad por ser lo que es y se reconoce libre de ser lo que es. Ese es Guillem, y así procura ayudarnos a ser, con todo lo que hace y con este libro, cuyo mensaje es clave y con él cierra esta parte: nuestra capacidad de aportar valor determina nuestro futuro

2.- Capítulo 1. Relato breve: Sin tocar el violín

Una pieza narrativa sencilla y bien lograda para el contexto en que está, introductoria del tema y premonitoria de la ruta y del resultado. No es nada casual la elección de iniciar así: Guillem es un melómano empedernido (“vicio” que compartimos), como lo atestiguan ante el mundo su serie sobre música en Instagram y algunos de sus posts; recuerdo sin esfuerzo uno magistral que protagoniza la eterna María Callas y que yo he citado alguna vez: búscalo en su blog y ya verás. Y por otra parte, la música y los músicos dejan mucha marca; él lo sabe y lo usa para aportar. Me ha encantado esta zona del libro. 

3.- Capítulo 2. El marco se ha vuelto loco.

Contexto. Contexto. Contexto. La evolución de la situación hacia la “locura”, planteada en el título de este capítulo por Guillem, me hizo recordar el tremendo capítulo Tiempos locos, empresas locas, del célebre libro de mediados de los 90 Nuevas organizaciones en tiempos de caos, al que suelo identificar como un claro y explícito antecedente del concepto que hoy nos convoca a aportar si queremos importar, y cuyo autor es un tal Tom de apellido Peters, creo. Tiempos locos, Guillem. Cada vez más locos. 

¿Y nosotros qué, por qué, para quién, para qué, a dónde, cómo, cuándo y hasta cuándo? De eso se trata toda esta historia que Guillem ha contextualizado muy bien en esta parte de su obra, introduciendo los conceptos básicos para la gestión de la marca personal en el “nuevo” entorno (y adivina qué: ¡lo seguirá siendo!), y precisando detalles clave sobre ellos. El marco se ha vuelto loco: necesitamos gestionar su locura y nuestra “loca” respuesta a ella, si hemos de funcionar en el contexto cada día diferente en que vivimos, definido en 2003 por el mismo señor Peters -sí, aquel del caos- como un mundo de…marca personal

4.- Capítulo 3. Autodiagnóstico de marca personal

He dicho muchas veces que el personal branding bien hecho trabaja sobre la brecha entre nuestra marca personal actual (la huella que dejamos hoy, gracias a la cual SOMOS una determinada marca) y la deseada (la huella que queremos y debemos dejar en el futuro próximo, mediato y distante, para convertirnos en la marca que ASPIRAMOS A SER). Dicho ejercicio transformador sería imposible sin conocer la marca actual, y para ello resulta imprescindible que podamos diagnosticar nuestro estado actual como marcas. 

En este capítulo Guillem nos presenta una metodología muy pertinente y útil para efectuar ese autodiagnóstico. Porque él sabe muy bien que es importante conocernos bien, pero lo es mucho más conocer a fondo quiénes, qué y cómo somos para los demás. Pues nuestra marca personal nace en nosotros, pero crece, florece y fructifica en los demás  a través del valor que nosotros les aportamos (o no) y gracias al cual les importamos (o no); flores y frutos que regresan a nosotros en forma de RESULTADOS

5.- Capítulo 4. La magia de la estrategia personal

Seguimos en marcha. ¿Dónde estamos hoy? ¿A dónde vamos desde aquí? ¿Cómo llegamos allí? 

Muchos sabemos que la estrategia es una ruta intencional entre el presente y el futuro. Pero todavía falta bastante para que la mayoría de nosotros integremos la dimensión estratégica a nuestros decursos vitales, entendiendo y utilizando la estrategia como una herramienta para mejorar la calidad de nuestra vida

Por eso son pocos los humanos con recursos que saben trazarla como se debe, y menos aún los capaces de recorrerla del modo más adecuado para el logro de los objetivos que cada quien se ha -o debe haberse- planteado. Guillem nos propone en esta zona del libro una manera mágica de hacer ambas cosas, una metodología integradora de técnicas y pasos para proyectar y avanzar con rumbo estratégico, con la marca personal deseada como horizonte de llegada. 

6.- Capítulo 5. Comunicación personal I.

Una perogrullada: es imposible no comunicar. Otra: es imprescindible comunicar bien, para comunicarNOS bien

Aquí Guillem enfatiza la importancia extrema del 1.0 para mantener humana la comunicación entre humanos: coincido totalmente con él. Una vez describí “la mejor tecnología de la información y las comunicaciones que jamás ha existido: una conversación entre humanos, cada a cara, gesto a gesto, palabra a palabra, mirada a mirada, sonrisa a sonrisa”. 

Pero el Maestro agrega mucho más valor en esta parte: nos prepara para saber comunicar humanamente el valor que proponemos, y sobre la utilización correcta de múltiples técnicas de comunicación interpersonal y/o de marca personal: desde el elevator pitch al storytelling, desde las tarjetas de visita hasta la participación en medios tradicionales…Un manjar. 

7.- Capítulo 6. Comunicación personal II

“Otra” perogrullada: es imposible no comunicar (¿lo dije antes?). Y una más, espero que la última de hoy (jejeje): en la era de Internet no es posible comunicarNOS bien y lograr que cada mensaje nuestro llegue al público correcto, de la manera correcta, en la frecuencia correcta, con la intensidad correcta, etc., etc… (¡salve, Aristóteles!) al margen de la red

Y si por haberte dicho esto, crees que el capítulo que estoy presentándote versa sobre la comunicación online de nuestra marca personal, has adivinado.  Más de 60 páginas que nos ilustran a fondo sobre la gestión comunicacional efectiva en ese entorno que ya es ineludible, pero muy bien integrada al sistema de gestión llamado personal branding, y con sólido sustento informativo y estadístico. No te adelanto nada más. 

8.- Capítulo 7. Utilizar el personal branding para conseguir objetivos

¿Para qué sirve la marca personal? Pareciera que ya todo está confluyendo, con nosotros y nuestro posicionamiento como urgencia central; o como propone una conocida teoría o corriente, que el Universo está conspirando para que no nos quede otra opción que asumirnos y gestionarnos como marcas -a contrapelo de nuestras resistencias, las del entorno, y especialmente, las de algunos en él-, si deseamos obtener los resultados a que aspiramos (el próximo noviembre recibiremos nuevas pruebas de la “conspiración” en el 6to Congreso Internacional Personal Branding Lab Day, cuyo lema Haz que tu marca personal te encuentre trabajo está “extrañamente” conectado al título de este capítulo). Ya no se trata del dilema de Hamlet; ahora hay que ser, y además, aportar, si se quiere importar, y gracias a ello crecer, impactar, y eventualmente, trascender. Y todo ello, en diferentes ámbitos, no solo en el laboral; porque tenemos aspiraciones de muy diversa índole, y en todas hay humanos ahí afuera. 

No hay casualidad alguna en el hecho de que Guillem titule así esta lograda y muy detallada parte de su libro. Los objetivos de cada uno de nosotros son únicos, aún estando formulados de formas similares o parecidas; puesto que “también” nosotros somos únicos, y esa unicidad debe ser cultivada, transmitida y aprovechada para diferenciar nuestro aporte de otros aportes. Lo personal de la marca que cada quien es, se basa en esa unicidad, la mayor generadora de su utilidad. 

9.- Anexo 1. Diccionario de la marca personal y el personal branding

Por sus características muyyyy particulares, te lo comento con cierta amplitud más adelante, jejeje… 

10.- Agradecimientos. Ineludibles en alguien como Guillem, en quien y para quien la gratitud es marca. Léelos y verás. 

si no aportas portada libro

Este libro pertenece a la rara especie de textos en los que tanto un renombrado experto como un profano absoluto pueden encontrar valor inmediatamente aplicable a sus procesos, en el tema que aborda. No del mismo modo, claro está; pero Guillem ha conseguido mezclar en la misma “aula” a estas dos y a otras diversas categorías de personas relacionadas con el personal branding, sin que ninguna tenga razones para sentirse fuera de lugar. 

¿Cómo? Pues así:

  • Uso de la primera y segunda personas del singular, en tono conversacional. No sé tú (¡salve, Manzanero!), pero yo prefiero que un escritor que me propone en su libro ideas, conceptos, métodos y técnicas para contribuir a mi desarrollo profesional, lo haga conversando conmigo, no haciéndome sentir con su lenguaje impersonal y lejano la distancia intelectual que nos separa, aunque realmente nos separe. Ello me acerca a él/ella, le acerca a mí, y me motiva a procurar sacar más de su lectura. Guillem es un maestro humanizando la conversación profesionalizante, y lo aplica a lo largo de todo este libro (a propósito, este es el título de un nuevo trabajo en el que estoy avanzando, desde una perspectiva que integra el mentoring, la educación, la academia y la producción intelectual; espero publicarlo en el primer semestre de 2021). 
  • Sustento mixto entre academia, investigación y experiencia. El fondo conceptual y metodológico del libro es una mezcla interesantísima entre lo aprendido y enseñado por el autor en procesos formales, lo incorporado a través de las investigaciones que ha efectuado y continúa efectuando (un verdadero productor intelectual es un investigador permanente, y él es un modelo de esa verdad), y las aplicaciones a su práctica que a diario hace de los dos componentes anteriores, sumando además las experiencias de otros colegas de las que nutre su quehacer. 
  • Lenguaje accesible y empático. Un comunicador nato: eso es Guillem, y en este libro hace gala de su capacidad de adecuar su lenguaje a diferentes tipos de lectores, sintonizando con sus necesidades profesionales y emocionales, y adecuando a ellas la comunicación del valor que aporta. 
  • Precisión terminológica. Aborda con cuidado exquisito el verbo técnico del campo, para que cada palabra de ese tipo sea entendida como debe serlo y no haya margen a error ni ambigüedad; ello es muy importante en un tema donde lo ambiguo es parte de su esencia, por ser ella tan humana, y por ende, altamente subjetiva. 
  • Mezcla precisa entre lo estrictamente técnico y lo ineludiblemente humano. Una de las obras que mejor integra las dos dimensiones esenciales de la marca personal (marca y personas), tanto en el proceso de gestión propuesto como en el resultado esperable y esperado.
  • Vocación pedagógica. Guillem nos educa con este libro, lo quiera o no (yo sé que sí lo quiere, y si tú no lo sabes, léelo y lo comprobarás); pero su vocación de educador emerge al margen de su intención. Él es maestro, aunque no haya sido esa su línea original ni complementaria de formación. El magisterio es una esencia antes que una profesión: se es maestro y en la ruta “se aprende” a educar, hasta donde ello es posible. 
  • Enfoque propositivo. Toda la obra que estoy reseñando es una gran propuesta conformada por otras más “pequeñas” (todas las explícitas, mas algunas implícitas); la esencia estratégica de la mayor determina el carácter operacional y práctico de las menores. Pero en este libro, todo propone
  • Storytelling. Una constante a lo largo del libro (modo que es muy Guillem); ello enriquece nuestra conexión con el autor y el texto, y nos permite incorporar mejor los diferentes significados que nos presenta. 

Me detengo ahora en algunos de los otros logros de la obra, ateniéndome a una cierta estructura cercana y afín a mi forma habitual de proponer. 

  • Un primer logro: lo conceptual. El libro nos ofrece un amplio bagaje de definiciones de conceptos clave en la temática abordada y en otras colindantes, adecuadamente analizadas y contextualizadas por el autor. Si me has leído antes, o conoces esa parte de mi trabajo, sabes la enorme importancia que concedo a los conceptos: ellos son la base de TODO LO DEMÁS. Sin conceptos no hay modelos, métodos, técnicas, ni buenas prácticas; Guillem lo sabe muy bien, y se agradece mucho esta forma suya de colocar el tema y ubicarnos en él. 
  • Un segundo logro: lo metodológico. Si abundan los conceptos en el libro, no faltan tampoco los métodos y las técnicas que son requeridos y realmente importantes para aplicar dichos conceptos en el personal branding centrado en el valor (el único que realmente vale, parafraseando un poco al gran Seth Godin cuando definió como el único marketing al marketing de contenidos). El libro de Guillem no solo nos propone un excelente qué: también un magnífico cómo, sustentado además en ejercicios prácticos al final de cada capítulo que nos permiten aplicar los conceptos a través de diversas técnicas. 
  • Un tercer logro: lo experiencial. Hace varios años, propuse y fundamenté en un artículo la idea de que la experiencia laboral/profesional es mucho más que la suma de años de servicio. Un libro como este debía traernos, además de los ya comentados qué y cómo relacionados con el personal branding basado en valor, su validación experiencial, tanto desde el desempeño del autor en el tema como desde otros desempeños que le complementen y enriquezcan el aporte. Y efectivamente, aquí lo tenemos: Guillem ha cumplido. 
  • Un cuarto logro: lo testimonial (conectado también con lo experiencial tocado en el punto anterior: los testimonios se basan en experiencias). Cada capítulo incluye al final varios testimonios de personas que han recibido de primera mano el valor aportado por Guillem en el tema tratado en esa zona del texto. ¡Todavía estoy tratando de imaginar un mejor modo de legitimarlo, y no lo consigo!
  • Un quinto logro: lo bibliográfico, en modo soporte/complemento. Si bien este es un recurso habitual en la literatura profesional y académica, Guillem lo personaliza y utiliza con gran precisión, buscando y logrando mucho más que una ampliación temática: su enfoque va más hacia la generación de sinergia cognoscitiva y experiencial entre las propuestas propias y las de otros autores que recomienda al final de cada capítulo; sin hablar de las diversas citas de fuentes muy autorizadas, presentes a lo largo del texto. Y ello se agradece mucho: nadie es ni puede pretenderse dueño de la verdad absoluta en tema alguno. Guillem lo sabe perfectamente y actúa en plena consecuencia con ello, lo cual enriquece aún más su trabajo. 
  • Un sexto logro: lo innovador (casi disruptivo en nuestro entorno temático) delpaqueteque incluye y acompaña al libro. Un área de lectores viva y en desarrollo que constituye una zona mágica, de la cual no debo darte muchos detalles por un asunto de elemental discreción, pero que te aseguro que multiplicará por muchísimo el valor que recibes al comprar la obra. Solo te adelanto que incluye vídeos, artículos complementarios, infografías, ejercicios prácticos y más, hasta convertir el libro -y la experiencia de disfrutarlo junto a su valor agregado-, en un proceso auto-formativo integral

Un modo excelente de dar continuidad y hacer aún más atractiva y útil la lectura de un texto que, gracias a esta forma de extender, ampliar, profundizar y enriquecer la experiencia de lectura, redefine (literalmente) el aporte de valor literario en nuestro campo profesional. Por favor, no te lo pierdas.

  • Y un séptimo logro (muy bien logrado) es lapequeñacifra de 200 profesionales que han aportado conceptos e ideas para el Anexo que incluye el libro, denominado Diccionario de la Marca Personal y el Personal Branding. No todas las aportaciones son exactamente definiciones conceptuales; tal vez por ello le quepa más a este Anexo, a mi juicio, la denominación de Vademécum que la de Diccionario en un sentido estricto (opinión muy personal, y en modo alguno excluyente de la opuesta). Pero ese es un detalle ínfimo en comparación con la enorme magnitud del valor que recibe quien lo lee, gracias al poder aglutinador de la marca personal de este genuino y modélico networker, gran congregador de muchos humanos con muchos recursos alrededor de buenas causas. 

Ahí compartimos espacio (sí, yo también estoy, y habría sufrido no estar): jóvenes con veteranos, economistas con ingenieros, financieros con humanistas, pedagogos con comunicadores, habitantes de ambos lados del charco y “un chin” más allá, autores consagrados con lectores comprometidos, académicos con consultores, críticos con defensores, “mixtos” con “puros”, generalistas con especialistas, bloggers con “webbers” (creo que acabo de inventarme un término, jejeje, y nada que ver con el ilustre apellido sociológico), “teóricos” con “prácticos”, “marketers” con “branders” (cuidado, que el marketing es branding), los del off y los del on con los del off/on, fans del papel con fans de los bytes, y un interesante etc. Todos conectados por un concepto que nos une a pesar de que a veces nos divide (no faltan aquí las contribuciones conceptualmente contradictorias, gracias a Dios), como nos pasa tanto y en tantos temas a los humanos. 

Porque definitivamente, lo mejor de la marca personal, es su apellido, y nadie mejor que Guillem Recolons para reivindicar el carácter esencialmente humano de esa marca: porque tal como dicen sus mantras, “todo deja marca“, “las personas hablamos con personas“, y “si no es humano, no es branding“. Por ejemplo, a través de un gran libro, muy útil para una gran variedad de personas gracias al valor de que está, literalmente, repleto, comenzando desde su mismísimo y muy educativo título.  

Vladimir y Guillem

Esta imagen no es una fotografía, es un deseo

A modo de conclusión 

Creo que a estas alturas no necesito decirte lo mucho que te recomiendo la lectura del libro Si no aportas, no importas, del Maestro Guillem Recolons; un libro del cual muchos tenemos mucho que aprender. Mas por si acaso no he sido lo bastante claro, aquí te va de forma un poco más explícita, jejeje…¡TE LO RECOMIENDO, POR EL LIBRO Y POR GUILLEM!

Este amigo/compañero/colega -en ese orden- que me regaló la vida, y cuyo primer abrazo físico sincero y afectuoso de hace dos años aún me emociona, ha hecho una verdadera hombrada (tal vez funcione mejor “humanada”, para no chocar con algunos/as puristas del asunto género, ya sabes); y no solo por lo mucho que aporta e importa su primera obra de este tipo, sino por las innúmeras dificultades que ha debido vencer para ponerla a nuestro alcance. Él me contó esa historia, y estoy seguro de que Poe se habría inspirado en ella para uno de sus cuentos de horror (no sé si también de misterio, jejeje). El sacrificio emocional, mercadotécnico y económico que ha debido hacer este hombre -sin perder la paz ni la sonrisa- para que hoy podamos leerle en este formato, aprender y crecer leyéndole, es digno de mucha admiración y gran respeto. 

Yo conozco mucho (tal vez como pocos) el trabajo intelectual de Guillem en los temas que compartimos; lo uso para aprender a diario, lo recomiendo con frecuencia a mis estudiantes, colegas y clientes, lo he estudiado, citado, comentado y analizado decenas de veces; pero aquí hay algo mayor, y no solo por el formato. Esto es (ahora sin riesgo alguno) una genuina y tremenda “guillemada”, sazonada y cocinada a través de una década y pico de rico y fructífero ejercicio, y servida con gusto exquisito: tal vez la más esperada de todas las suyas, hechas y por hacer. Y hasta donde recuerdo, me parece que ningún otro entre los libros recientes más relevantes de nuestro campo que he tenido ocasión de leer (me faltan algunos) responde así, como resultado único e integrador, al desarrollo de toda la carrera de su autor como personal brander; salvo quizás, El Reto, de Pablo (2016), aunque con matices distintos, y que por cierto, ha sido reseñado por Guillem Recolons (¡vida curiosa, jajaja!). Valoración magistral que no he hallado para enlazarla aquí, pero sé que existe: recuerdo muy bien haber leído a Guillem planteando que El Reto era el reto más ambicioso de Pablo hasta entonces, o algo así. 

Si hay un libro que refleja aquella gran verdad del gran editor Roger Domingo (“un libro no es el inicio de un viaje, sino el final de un trayecto”, cita aproximada), es este cuya reseña casi concluyo. Bajo tal criterio de tan relevante y muy validada fuente, creo que Si no aportas, no importas es la primera gran estación literaria en el viaje de Guillem Recolons como experto (de los pocos verdaderos) en la gestión de la marca personal; ruta marcada hasta aquí por muchas, diversas y valiosas estaciones intermedias. 

Y para mí (excúseme, Maestro) el contundente texto que hoy me honro en reseñar no es todavía su obra cumbre, aún siendo grande; porque 2020 representa un antes y un después en todo y para todos, y Guillem lo tiene claro, muy claro. Las tremendas, impactantes y estremecedoras evoluciones recientes, presentes y previsibles del mundo, la vida, la humanidad, la sociedad, el mercado, la educación, la ciencia, la tecnología, la salud, la fe, la empresa, la política, el branding, el marketing, el liderazgo, los humanos y sus recursos (y tal vez un par de variables más), le reclaman e impelen a seguir profundizando en su producción sobre lo que él sabe mucho, y sobre lo que seguirá aprendiendo: inclusive, más allá de la marca personal aunque siempre la incluya, porque ella siempre está y estará presente. Conociendo a Guillem, y su calidad de aprendedor permanente (ecos de Joan Clotet), esa otra obra está por venir: hace un par de años lo reté públicamente a ello, cuando en nuestra entrevista le dije que lo veía como “el autor de al menos dos de los próximos bestsellers acerca del tema (¡ESTÁS RETADO!), y me atrevo a aventurar que ya está en la cocina. Pero si al menos puede igualar a la que hoy nos reúne aquí, pues…¡Ya vamos ganando! 

En su dedicatoria manuscrita al ejemplar que en alas de la amistad atravesó el Atlántico para aterrizar en mi Caribe que amo, el autor de Si no aportas, no importas me escribe, entre otras cosas, algo muy típico de su enorme generosidad; y aquí lo copio, con mucha humildad y sano orgullo por figurar así en su espacio emocional de creador: “Te debo mucho, inspiración y pasión por la escritura“. Perdóname por responderte en público, mi querido amigo: yo te debo más, mucho más de lo que alguna vez podré pagarte, y ahora has multiplicado por mucho mi ya tremenda e impagable deuda, con este libro. En mi nombre y el de muchos: Gracias, Guillem

¡Un brand/abrazo caribeño!

Cómo mejorar tu Marca Personal con 10 tips de Comunicación, por @soyAliciaRo

¿Te fijas en cómo comunicas?

La comunicación es una herramienta fundamental para difundir tu Marca Personal y aportar valor a tu público objetivo. Es clave para contar quién eres, qué ofreces, a quién, qué problemas o necesidades cubres, qué soluciones das, cuál es tu especialidad y qué te hace diferente. 

SIN comunicación tu Marca Personal se queda en la sombra, escondida, sin posibilidad de que la conozcan.

CON una mala comunicación tu mensaje no llega o no se entiende, pierdes credibilidad, tu reputación se ve dañada y no consigues tus objetivos.

En ocasiones veo a referentes y grandes profesionales en su campo que descuidan su manera de expresarse. ¿Y sabes qué ocurre con ellos? Que decepcionan y que generan desconfianza. ¡Todo por no prestar atención a su forma de transmitir!

Te invito a que cuides tu comunicación, a que la mimes y a que la respetes.

Porque la comunicación te delata y da más pistas sobre ti de las que crees.

Para comunicar de forma acertada no hace falta tener un gran talento ni ser un genio del lenguaje. Sólo es necesario querer hacer las cosas bien y poner en práctica algunas pautas básicas, sencillas, que son puro sentido común.

Por eso, he creado un DECÁLOGO DE COMUNICACIÓN ONLINE para mejorar tu Marca Personal. 

Me he centrado sólo en la comunicación virtual, esa que se produce a través de Internet y las Redes Sociales, canales que actualmente son muy protagonistas. 

  1. Piensa y prepara lo que vas a contar, ya sea por escrito o verbalmente. Concreta la idea principal y haz un esquema con los puntos más importantes que vas a tratar. En el caso de los vídeos y las conexiones en directo, además, ensaya previamente el mensaje en voz alta.
  2. Céntrate siempre en aportar algo valioso, rico y útil a las personas a las que te diriges. Hazte de antemano esta pregunta: ¿qué se va a llevar el público? 
  3. Estate pendiente de la ortografía, los signos de puntuación, el uso de mayúsculas y minúsculas, y la gramática. En tus mails, en tus redes sociales, en los artículos de tu blog e, incluso, en tus whatsapp.
  4. Repasa el texto antes de enviarlo o de publicarlo. Di adiós a los impulsos.
  5. claro y conciso. Ve al grano con lo importante y evita las ambigüedades.
  6. Emplea un lenguaje sencillo, cercano, cotidiano: normal.
  7. Usa frases cortas. Una idea por frase y una frase por idea.
  8. Utiliza más palabras positivas que negativas.
  9. En los vídeos y en las conexiones en directo, mira al objetivo. Emplea un micrófono que asegure una buena calidad de sonido. Ilumina el plano para que no salga oscuro ni con sombras pronunciadas. Arréglate como si fuera un encuentro presencial. Elige muy bien todo lo que aparece en pantalla (espacio y objetos). 
  10. Muéstrate amable y sonriente, en tus discursos hablados y en tus textos. Te aseguro que la sonrisa se transmite también en las palabras escritas. 

Sí, lo sé. Te he dicho cosas que ya conocías. Pero lo importante no es lo que sabes, sino lo que haces. Así que haz, haz y haz. Verás como notas los beneficios.

Todo comunica y revela información sobre ti. Recuérdalo.

Photo by Kelly Sikkema on Unsplash

Maldita confianza, por @PabloAdanMico

Las intenciones de los demás

La Teoría de la Mente es el nombre utilizado para designar la capacidad de atribuir pensamientos e intenciones a otras personas, que se manifiesta a través del aprendizaje, la memoria y la toma de decisiones.

Falta saber desde cuándo tenemos esta capacidad y qué especie homínida anterior al Sapiens la desarrolló. Pero desde hace cientos de miles de años la conciencia nos ayuda a comprender y reflexionar respecto al estado mental de uno mismo y del prójimo, percibir y así llegar a comprender las sensaciones propias y ajenas, logrando prever tu comportamiento y el de los demás. 

Esta capacidad de comprensión es adquirida por el ser humano entre los tres o cuatro años, más o menos. Se estimula a través de la naturaleza, del ambiente y de los factores culturales que inciden en cada persona. Después, a medida que vamos creciendo, observando y viviendo nuevas experiencias, la conciencia comienza a actuar en nosotros de forma natural e intuitiva. Y también se va llenando de prejuicios impuestos por el entorno.

Para demostrar que los niños menores de cuatro años no saben mentir se diseñó el Test de la Falsa Creencia, que concluía que los niños no aceptan que lo que para ellos era cierto antes, puede ser falso ahora; por ejemplo, en el juicio sobre las personas. Para ellos es difícil cambiar una opinión: si una persona era buena ayer, no puede ser mala hoy. Pero ya no somos niños. ¿O sí?

Ponte en guardia

Podemos cuestionar si las personas adultas somos buenas y altruistas por naturaleza, o son malvadas egoístas, aunque sea un poco. Pero por si acaso más vale que nos pongamos en guardia ante cualquier persona y evitar juicios previos, sobre todo los positivos, por muy fuerte que te pueda sonar. Piénsalo. Maldita confianza.

Hay días que me quedo muy quemado con lo de empatizar con los problemas de todos, de pensar que todos tendrán su razón para hacer algo, que la gente en el fondo no es mala persona. Y me viene a la mente esa frase predictiva: “Si alguien parece un cabrón, es que es un cabrón”.

Mucha gente tiene esa habilidad innata de detectar intenciones en las personas, de adivinar el por qué hacen las cosas y por qué dicen lo que dicen. Son capaces de juzgar en pocos segundos si se pueden o no fiar de una persona. ¿Es una habilidad o es una actitud?

Creo que es un proceso de análisis y pensamiento crítico que realiza nuestro cerebro a una gran velocidad. Nuestro cerebro acumula millones de años de experiencias heredadas en las que una rápida decisión, adelantarte a una situación, podría suponer salvar la vida: nos mantiene alerta.

Lo he ido preguntando, porque tengo esa manía de investigar, preguntar y analizar comportamientos, y he llegado a la conclusión de que la gran mayoría de personas admiten que no suelen prejuzgar. Y también que muchas veces, cuando lo hacen, aciertan. El problema se plantea cuando nos equivocamos. ¿Qué ocurre entonces? 

Evidentemente dependerá de las consecuencias en las que hemos dado confianza a esa persona. La confianza es fácil de ganar y rápida de perder. ¿Qué sería de nosotros si fuéramos permanentemente unos desconfiados?

No lo sé. Lo que sí que tengo claro es que la confianza a veces nos estafa. Su exceso previo puede abrirte en lo personal a alguien que luego te traicione. Si la empatía tiene que ver con la confianza, entonces es algo que tenemos que controlar.

Puede ser un gran enemigo de nuestra paz emocional, solo es cuestión de saber dimensionarla en cada caso. Por eso debemos meditar muy bien en quién depositamos nuestra confianza y hasta dónde. 

Por ejemplo, la confianza que depositamos en los que gestionan el poder. Cuando somos adeptos a una ideología con la que nos identificamos nos hace perdonar lo imperdonable, nos ciega. Nos hace achicar los espacios de la neutralidad, nos hace perder objetividad, pero solo si has anulado tu capacidad de pensamiento crítico o tu decisión de no entrar en debates que consideras estériles o previamente manipulados. Pero solo si lo has hecho.

Dimensionado, algo parecido ocurre con los amigos o con algunos compañeros de trabajo. 

Los tontos

Imagino que sabrás que hay personas que obtienen felicidad en hacer mal a los demás a través del engaño y la mentira, porque así afirman su poder y autosuficiencia y le encuentran sentido a su vida. Sócrates les llamaba tontos, pues actúan por desconocimiento e ignorancia. Les define una incapacidad de separar la felicidad momentánea de su acción de las consecuencias para los demás y para sí mismo, y terminan siendo aisladas y rechazadas. O eso en el fondo esperamos.

Y creo que esto es algo que nos debería inspirar en nuestra actitud diaria, sobre todo con las intenciones de las personas. Muchas veces tendemos a ser benévolas cuando percibimos en algunas personas una conducta negativa, o sus intenciones están manifiestamente al otro lado de lo correcto. Y es por pura empatía: “lo hará por algo, tendrá sus motivos, estará pasando un mal momento… “. O sea, que acabamos perdonando, porque perdonar está bien y es de ser buenas personas. Es moralmente correcto.

mis conversaciones con krizn

Libro “Mis conversaciones con Krizn”

Claro que nos podemos equivocar en el juicio, pero a veces es mejor equivocarse y perdonar que ser perjudicado por no juzgar. No es bueno para nadie confiar en exceso en las personas. 

A lo mejor es que me falta empatía. O a lo mejor es que no quiero caer en la trampa de la empatía.


De todo esto y mucho es de lo que hablo con Krizn en “Mis conversaciones con Krizn” 

Conducir entre la niebla, por @CelestinoMz #manejandoelcambio

Conducir entre la niebla. Cuando me preguntan qué he hecho en estos meses de confinamiento y de pandemia, contesto que he estado conduciendo entre la niebla.

No soy el autor de la analogía. La escuché de refilón en una entrevista y, pasados unos días, la imagen se metió en mi cabeza y se quedó allí.

La niebla

Un día vas conduciendo tan tranquilo por la carretera y, poco a poco, la visibilidad empieza a empeorar a tu alrededor. Al principio no te das cuenta. La niebla suele aparecer poco a poco, de manera progresiva, pero llega un momento en el que eres consciente de que te cuesta ubicarte.

curva en niebla

Esa percepción llega de repente, como una bofetada que te pone en guardia. Entonces miras a tu alrededor y descubres que tu entorno ha desaparecido. Ya no tienes referencias. Solo ves unos pocos metros alrededor de tu coche y empiezas a pensar que puedes perderte o, peor todavía, que puedes salirte de la carretera.

No sabes cuánto durará, así que no sabes si parar o seguir. Desconcertado, paras un rato en un área de descanso, pensando que la niebla se disipará pronto y que podrás continuar tu viaje según lo planeado.

Pero pasan las horas y comienzas a pensar que no tendrás más remedio que aventurarte a conducir entre la niebla.

Como a muchas otras personas y como a muchos profesionales independientes, eso fue lo que me ocurrió. La situación en la que nos hemos visto envueltos desde que el coronavirus llegó a nuestras vidas, apareció de manera progresiva. No la vi venir, y pensé que duraría poco. Un par de semanas. A lo sumo, un mes.

Hasta me reí del primer retraso de una charla. Qué exageración. La primera cancelación ya no me hizo tanta gracia. En unos días, toda mi agenda había desaparecido y, como todas mis actividades eran presenciales, no sabía cuándo podría volver a desarrollarlas.

Así que ahí estaba, sin referencias. Perdido en medio de la niebla.

Señales

señales de nieblaCuando conduces entre la niebla hay dos cosas que descubres pronto. La primera es que poner las luces largas no es una buena idea. La segunda es que tienes que enfocarte en la conducción y evitar las distracciones.

Así que quitas la música y adoptas una postura de tensión, como si pudieras sacar la cabeza por fuera del parabrisas. Tienes que estar atento a las señales de los que van por delante de ti y también señalizar a los que van detrás.

Sin perder tiempo en lamentarme por la situación, me concentré en adaptar todas mis actividades al entorno online y en intentar generar nuevas oportunidades. En el sector en el que trabajo, el comercio, no era difícil encontrar las señales de los que iban por delante. A pesar de las diferencias, observábamos lo qué pasaba en China y otros países que ya estaban enfrentándose a la pandemia y podíamos imaginar lo que pasaría aquí unos meses después.

En nuestro país, mientras tanto, miles de comerciantes necesitaban respuestas. Un mapa o, al menos, que les señalizasen el camino que iban a encontrar, algo que les ayudase a rebajar la incertidumbre.

Como otros muchos profesionales, en unos pocos días hice una profunda inmersión en el mundo de los webinars. Durante semanas recorrí España a través de la pantalla de mi ordenador intentando aportar algo de luz a cientos de comerciantes. Casi ni me dio tiempo a pensar que había dado la vuelta a mi negocio y que volvía a tener agenda. No sé si agenda virtual o agenda digital, pero volvía a tenerla.

El camino

El camino

Porque lo que pasa cuando conduces entre la niebla es que, si lo haces bien, te acostumbras y sigues avanzando. Y llega un momento en que la niebla se disipa y puedes ver cuánto has recorrido. Entonces apagas las luces y volver a poner la música, aunque pasarán muchos kilómetros antes de que vuelvas a bajar la guardia y estar relajado.

Es probable que en las próximas semanas o meses vuelva a echarse la niebla en nuestro camino. O quizás tengamos que conducir entre la tormenta, con nieve o granizo, pero estos meses de conducir entre la niebla nos han preparado mejor para lo que nos encontremos en la carretera.

¡Buen viaje!

 

Imágenes de Unsplash: Chmyphotography Annie Spratt Erik Mclean John Towner

Cómo dejar de ser un 0,000013% del mundo y ser alguien que aporte, que importe

Debo reconocer que lo mío no eran las matemáticas. Siempre me he movido mejor en las humanidades. Y así me luce el pelo 😉

Las Naciones Unidas estiman que en 2020, la población mundial es de 7.500 millones de personas. Eso, si mi calculadora no me engaña, significa que cada uno de nosotros supone un 0,000013% de la humanidad. La verdad, muy poco. 

Y la cosa va a peor, según este gráfico, en 2050, con 9.700 millones de personas, nuestra importancia será tan insignificante como de un 0,000010%. 

Ser alguien tiene que ver con significar

Ya demostrado que no solo NO somos imprescindibles, sino que somos una pequeñísima porción del mundo, mejor hagamos caso a mi querida Elena Arnaiz, y dejemos de darnos tanta importancia. Nosotros, los humanos no somos importantes, lo importante es lo que podemos hacer por otros humanos.

Ser alguien significa vocación de servicio

Y con servicio no me refiero solo a servir, me refiero a aportar. Preguntémonos si las horas que dedicamos cada día a nuestro trabajo son útiles para alguien. Esa es la clave. Si ese día hemos sido útiles para una persona, hemos logrado ser su 100% del mundo por un día. 

Planteémonos micro-objetivos. No podemos ser útiles para todo el mundo. Ni siquiera el presidente de la nación más poderosa lo es. 

Ser alguien implica ir tras un propósito

He hablado muchas veces de propósito en esta web y en la mía. Pienso que propósito y vocación van de la mano. Y si no, observa que maravillosa definición de vocación la del Profesor de filosofía Roger Eberz (Universidad de Dubuque): 

La vocación es la respuesta de uno a una llamada desde más allá de uno mismo para usar sus fortalezas y dones para hacer del mundo un lugar mejor a través del servicio, la creatividad y el liderazgo.

Interesante, ¿no? Al final, un propósito es la idea de hacer del mundo un lugar mejor, y eso es significado, vocación de servicio y razón de ser. 

Rompe la estadística, sé 100% para algunas personas

Rompamos ese 0,000013% y, aunque sea por un tiempo finito, seamos un 50%, un 100% o algo significativo para unas personas, un colectivo, una pequeña ciudad, una comunidad. 

No podemos llegar a todos. La clave para importar es aportar, no mostrarnos con fotos y titulares bonitos, ni poner anuncios en todas partes. Aportar se basa en la acción, en los hechos, no en las palabras. 

Las personas que tienen éxito son las que logran que sus clientes les lleven más clientes. Y eso implica un esfuerzo en tres áreas clave: autoconocimiento, estrategia y un plan de comunicación, lo que suelo llamar el Iceberg de la Marca Personal

Ser alguien tiene sentido porque hay otras personas que necesitan nuestra aportación de valor… ¿sabes cuál es la tuya?

 

Photo by Karim MANJRA on Unsplash

¿Estás proyectando tu verdadera marca personal tras la pantalla? por @Maria_A_Sanchez

Jamás he visto cambiar tanto, en tan poco tiempo, a tantas personas ¿no os pasa?

Fotografías de perfiles en RRSS, de personas con pieles rosadas, posturas erguidas, caras sonrientes, cabellos cuidadosamente peinados… se han convertido en imágenes de narices enormes, en primer plano, asomadas a una pantalla, que parece que esté en un agujero al que se asoman, con pieles cetrinas, por exceso o defecto de luz; hombros adelantados, codos que, al ponerlos sobre la mesa, levantan los hombros de la ropa y hacen desaparecer el cuello. Nuestra marca personal tras la pantalla no está alineada con la que hemos mostrado siempre. 

Y si fuera algo irremediable… sólo restaría entristecernos por la imagen distorsionada que dan est@s profesionales.

Lograr una buena marca personal tras la pantalla: MANOS A LA OBRA

La buena noticia es que nuestra marca personal tras la pantalla sí tiene solución, es tan fácil como hacer pruebas de toma de imágenes, en el teléfono y el ordenador, cuidando:

Iluminación

  1. a) La iluminación: evitando que sea:
  • muy fuerte o muy tenue.
  • lateral o cenital (que caiga de arriba, haciendo sombra en los ojos).
  • mejor cálida (amarilla) que fría (blanca), sin mezclar.

Postura

  1. b) La postura corporal: 
  • Situando al nivel de los ojos la cámara del teléfono o el ordenador.
  • Evitando acercar la cabeza a la cámara (si lo ves necesario, hazte con un micrófono).
  • Manteniendo los hombros ‘naturalmente abiertos’ y la cabeza sobre la columna.

Presencia

  1. c) Cuidar la presencia:
  • Peinados, como para salir a la calle.
  • Sonrisa, como si la pantalla no estuviera entre las personas.
  • Evitar cuellos en forma de pico y mangas cortas.

Estos factores, ayudan a que nuestra imagen sea lo más parecida posible a la fotografía del perfil… o al menos nuestra mejor versión, en estas circunstancias! 

Muchas de estas propuestas las aprendí de Alicia Ro, claro 🙂

Los preparativos

El día antes

Vamos a ver cómo llegar, al momento de ponernos delante de la cámara, encontrándonos en la mejor forma posible, comenzando por el día anterior. Imagina…

  • Acabamos de trabajar, cerramos el ordenador, quitamos todas las fuentes de alimentación y la red wifi. Limpiamos el escritorio y lo dejamos preparado para el día siguiente, con las tres tareas más importantes del día siguiente, a la vista.
  • Cenamos temprano, masticando mucho la comida y siendo conscientes de que estamos ‘fabricando’ nuestro cuerpo. La media de edad, de las células que componen los órganos, músculos, etc., en el cuerpo de una persona adulta, es de 7 a 10 años.
  • Nos lavamos los dientes (con la mano contraria a la usual), pasamos el hilo dental y aprovechamos para sacar la lengua (notamos cómo los pequeños músculos del pecho se estimulan y ‘llaman a la sangre’, rejuveneciendo así los tejidos)  y dado un paseo, por la acera o la terraza, aprovechando que bajamos la basura. 
  • Preparamos la ropa del día siguiente (para evitar vestirnos del humor que nos levantemos), nos hemos desperezado, quitado los zapatos (les hemos puesto la horma y limpiado, antes de que se enfríen). Nos quitamos la ropa y nos ponemos el pijama, de algodón y fabricado en la zona, de la que llevábamos, la que esté limpia, la tendemos en el exterior, para que se airee.
  • Esa noche, como nos sentimos un poco inquiet@s, no toca lectura, sino meditación. 26 minutos, ponemos la alarma y nos tumbamos, por si nos dormimos… y comenzamos a respirar, poniendo la atención en el aire, cómo entra y sale por la nariz.

El mismo día, por la mañana

  • Nos levantamos temprano, respiramos hondo, nos desperezamos y vamos a baño, conscientes de las pisadas y de que el organismo va a eliminar residuos…  nos lavamos los dientes (de nuevo con la ‘otra’ mano) y sacamos la lengua todo lo que podemos.
  • Tomamos agua tibia con un poco de limón y, si no tenemos la tensión alta, una pizca de bicarbonato o un poco de agua de mar. Después una fruta bien masticada y, si tenemos un complemento bien referenciado, lo tomamos.
  • Hacemos una tabla de ejercicios, como idea: los cinco ritos tibetanos y desayunamos, de nuevo respirando y masticando mucho, 
  • Nos vamos a la ducha y, antes de mojar el cuerpo, frotamos enérgicamente la piel con una toalla, para estimular la microcirculación y arrastrar las células muertas: cada minuto perdemos aproximadamente de 30,000 a 40,000 células muertas de la superficie de nuestra piel... Preparamos la mezcla de champú y agua, para enjabonar el cuerpo y lavarnos el cuero cabelludo sin agua previa (lavado S.A.P.): ahorro de tiempo, producto, agua y mejora de la calidad de piel y cabello.

Mejora continua

  • Por donde pasamos (habitación, cocina, baño…), vamos dejando un rastro de orden y limpieza. Los elementos que no hemos utilizado en seis meses van, como sistema, a la caja de ‘fuera de casa’. 
  • ¿Acumulas enseres que no utilizas? Lo que no tiene uso, resta energía: échale un vistazo al sistema de ‘vaciado’ que nos regalan nuestros expert@s en arquitectura saludable.
  • Llega el momento de volver a la mesa de trabajo. Tenemos las tres tareas más importantes del día elegidas. Y alarmas en el reloj, cada 1 o 1’5 horas. Para levantarnos, desperezarnos, respirar conscientemente, beber agua… y de vuelta al trabajo.

Haz que tu marca personal tras la pantalla proyecte tu verdadera marca. Anímate y adapta tus hábitos a este ‘plan de acción’, que de esta situación vamos a salir con una imagen de Marca Personal, saludable y científicamente más bell@s todavía!

Foto: Photo by Kentaro Toma on Unsplash

Networking y pacientes en Red, por @soriano_p

Sobre el networking

La palabra networking no forma parte del diccionario de la Real Academia Española (RAE), sino que se trata de un anglicismo que se utiliza con frecuencia en nuestro idioma para hacer referencia a los vínculos que establecemos con otras personas con unos fines concretos.

Cuando hablamos de los pacientes en red, el networking tiene una connotación estrechamente relacionada con un acto afectivo y de generosidad. Las personas comparten sus vivencias con la enfermedad consiguiendo comunicarse entre ellos para mejorar su calidad de vida, potenciando así el apoyo entre iguales, entre otras cosas.

La idea de networking y pacientes en red

Generalmente, los pacientes en red establecen relaciones “win to win” con otros pacientes y/o profesionales de la salud de una manera informal. En estas relaciones cabe destacar que la empatía es el pilar del networking, como nos cuenta Eva Collado en su último post en SoyMiMarca El Networking es, sobre todo, un acto de generosidad. Las personas con rol de pacientes buscan comprensión, información fiable sobre salud, escucha activa e incluso compartir los conocimientos que aprenden conviviendo con su enfermedad para ayudar a otras personas.

Las circunstancias individuales de cada uno y sus emociones son diferentes y, ante todo, respetables. Cuando vivimos con una enfermedad, las personas podemos encontrarnos en diferentes etapas respecto a su afrontamiento, como decía la psicóloga Elisabeth Kübler-Ross en el año 1969. Las etapas que refiere son: la negación, la ira, la negociación, la depresión y la aceptación. Por ello, dependiendo de cómo nos encontremos, los mensajes que lanzamos a través de cualquier red social estarán influenciados por el sentimiento que estemos viviendo en ese momento. Aquí es donde algunos pueden ver la “vulnerabilidad” de los pacientes como una oportunidad para que entidades y/o personas que tienen diferentes intereses, principalmente económicos, se acerquen al paciente para manipularlos y lograr sus objetivos.

5 consejos para conseguir un Networking saludable

  1. Las relaciones tienen que ser bidireccionales. Conoce quién está contactando contigo. No olvides que el networking se basa en un “win-win”.
  2. Todas las relaciones necesitan de su tiempo y forma para conocerse y confiar mutuamente. Si es muy insistente sobre un tema, desconfía.
  3. No facilites apoyo y/o información si no estás seguro/a del fin de las mismas. Pregunta todas tus dudas sin tener miedo.
  4. Las relaciones tienen que ser equilibradas. La sobrecarga de información es un síntoma de desconfianza.
  5. Haz una búsqueda en su red de contactos para verificar si conoces alguien de su entorno para contrastar información.

Una sociedad más participativa

Las relaciones afectivas nos permiten solventar mejor las situaciones difíciles. Internet es un gran escudo para la soledad, además, compartir una pena se hace más llevadera mientras que compartir una alegría se refuerza y nos hace sentir pletóricos. Internet abre las puertas al desarrollo personal de los pacientes, les permite alzar la voz a través de sus experiencias y posicionarlas como agentes activos en salud.

Una marca personal propia e intransferible, ya que hablan en primera persona sobre su salud, canalizando sus emociones y ofreciendo un conocimiento a los profesionales de la salud u otros pacientes. Internet está potenciando la participación de la sociedad y, por tanto, favoreciendo el cambio de un modelo paternalista a uno más participativo y comunitario.

La intención no es crear rechazo ante personas que puedan interesarse por tu salud. La humanidad es generosa y la mayoría de las personas con las que nos cruzamos tienen buenas intenciones que descubrirás en cuanto las empieces a conocerlas en profundidad.

El objetivo de este post sobre networking y pacientes en red es que seas consciente de que todos somos vulnerables en la red, tengamos rol de paciente o no, y tenemos que rodearnos de personas que nos ayuden a seguir creciendo y estén cerca cuando más las necesitamos.

Photo by Kelly Sikkema on Unsplash

Marca Personal en la Administración Pública, ¿oportunidad o hándicap?, por @fransegarrab

Prejuicios sobre la Administración pública

La administración pública. Solo con oír (o en este caso leer) el término, ya nos viene a la mente una avalancha de conjeturas, opiniones preestablecidas y prejuicios de las personas que trabajan dentro de su sistema.

Pero, a parte de aquellos procesos mentales que ocurren cuando uno piensa en el sistema administrativo, quiero centrar el “tiro” de este texto en el papel que desempeña (o puede desempeñar) el personal branding en el sector público.

¿Oportunidad o hándicap?

¿Desarrollar marcas personales potentes, coherentes, humanas, dentro de la Administración Pública es una oportunidad o, quizás pueda suponer un hándicap para el individuo dispuesto a hacerlo?

Quizás en un ámbito tan “estandarizado”, uno pueda pensar, de entrada, que se trata de un sector incompatible con el desarrollo de marcas personales. Pero creo que echar la culpa al contexto puede esconder una excusa para no tomar el control.

Me explico, con un ejemplo: Seth Godin, en su libro “¿Eres imprescindible?”  propone que todo el mundo puede, dentro de su trabajo, crear arte. Hay una frase que me encanta y que intento seguir en aquello que hago:

He visto a gente que hacía arte en trabajos inimaginables. Hay camareros, escritores, músicos, médicos, enfermeros y abogados que encuentran el arte en sus trabajos. Seth Godin

Si piensas que, en tu puesto de trabajo, sea cual sea, no puedes crear arte, ser brillante y encantar con tu marca personal, solo te estás excusando.

Que nadie te aplaque

La pregunta es: ¿vas a permitir que el sistema en el que desarrollas tu trabajo aplaque las posibilidades que tienes de sobresalir y de crear arte, en cada pequeña cosa que haces?

En mi opinión, un sector profesional en el que las personas que participan en él muestran interés en trabajar de manera activa su marca personal, es un sector que se está humanizando, que desea conectar con las personas que hay “al otro lado del mostrador”. Que quiere ser más humano. ¿Y qué sector podría necesitar más de este proceso que el sector público?

Necesito creer que las personas que trabajan dentro de un sector, que a veces, efectivamente, tiene procesos deshumanizados, luchan por quererlo humanizar. Quiero creer que existe esta pulsión interna.

Humanizar, la clave

Humanizar y desarrollar el arte en el trabajo, solo puede nacer de las personas. De su voluntad y de su actitud. Porque creo que la marca personal no va de saber venderse. Va de saber comprarse a uno mismo. De aceptarse y de tomar el control. No nace en mejorar la atención a tus clientes, nace de atenderse mejor a uno mismo. Cuando “saneas” tu interior y tomas el mando, empiezas a disfrutar. Y eso repercute en el exterior. Garantizado.

¿Eres empleado de la administración? ¿Qué opinas sobre la combinación de marca personal y función pública? ¡Que se abra el debate!

¡Anímate! Comenta este post.

Unbranded, el hombre sin marca, por @guillemrecolons

¿Te imaginas una mano sin líneas? ¿Te imaginas un rostro sin ojos, boca o nariz? Hablamos de rasgos físicos, pero ¿te imaginas a una persona sin ideas propias, sin objetivos, sin mensaje, sin propuesta…? Hablamos de alguien sin capacidad de dejar marca, de un “unbranded“.

Los unbranded no se han molestado en conocerse

Los unbranded han perdido la condición básica de su marca personal: la autenticidad. Y la han perdido porque sencillamente no creen en sí mismos, en su potencial, en la fuerza de sus ideas. Siempre piensan que las ideas de los demás son mejores que las suyas, así que se mimetizan en otras personas hasta perder su esencia.

Supongo que, de alguna manera, todos tenemos algo de unbranded. No podemos renunciar a la influencia que nos ejercen los más de 1.000 mensajes que nuestro cerebro registra cada día. Pero conocerse, o mejor dicho, auto-conocerse, es el primer paso.

Los unbranded no se han molestado en saber dónde quieren llegar

La mejor manera de evitar ser unbranded es trazarnos un plan que nos indique dónde podemos llegar y cómo. Y escribirlo. Y sopesarlo. La mejor manera de no ser unbranded es plantearse un refuerzo de marca personal que saque lo mejor de nosotros.

Si no te marcas un objetivo, sencillamente vas a la deriva, sin rumbo, como un pollo sin cabeza. Como un unbranded.

Necesitas también trabajar (y vivir) al albor del un propósito, de una razón de ser que vaya más allá de la felicidad, el éxito propio o el dinero. Necesitas un modelo de negocio, que te ayude a entender cuál es tu mercado, los canales que necesitas, las actividades, requisitos…

Los unbranded no se molestan en comunicar: el síndrome “ya vendrán”

Piensan en formato vacas gordas del siglo XX. Ya vendrán. ¿Para qué comunicar? Por que yo lo valgo. Y eso ya no funciona. Si no comunicas, no te van a encontrar. Si no comunicas, eres un unbranded más.

Y por supuesto, no se trata de comunicar sin plan. Necesitas una propuesta de valor para adaptarla a distintos formatos, como un elevator pitch, un relato personal, las bios de tus redes sociales…

Necesitas determinar los contenidos que vas a crear, curar o compartir. La manera como vas a atraer a tus posibles clientes. Hoy no basta con estar. Necesitas actuar e interactuar, estar digitalmente vivo, conectar, comentar, compartir… ser.

 

Tú decides, dejar marca o ser inexistente, irrelevante o simplemente, no ser.