¿Por qué todo el mundo se acuerda de Santa Bárbara cuando truena?

Cuando predicamos por estos mundos sobre marca personal, tema que nos apasiona en gran manera, el networking ocupa siempre un lugar privilegiado porque se trata de uno de sus pilares fundamentales.

Sabemos que un 80% de los puestos de trabajo no se anuncian y se cubren a través de contactos. Nuestra oferta de bienes y servicios encuentra en nuestra red de contactos la plataforma natural de lanzamiento, de prueba y de prescripción y cuando la utilizamos las respuestas suelen ser positivas y alentadoras.

El objetivo fundamental de toda marca es ser conocida por el máximo número de personas, ser recordada y ser la elegida.

Cuando queremos construir o mejorar nuestra red de contactos partimos de cuatro niveles básicos:

–       La familia, que constituye el nivel básico del que echamos mano en cualquier momento y situación porque normalmente no tenemos que convencer a los nuestros para que nos echen un cable.

–       Las amistades, los fieles en momentos de goce y de tristeza, aquellos a los que queremos y que nos quieren porque nos aceptan tal como somos y con los que hemos tejido lazos emocionales potentes. Nos ayudan siempre que pueden.

–       Los conocidos, que sin ser amigos son solidarios y muchas veces nos escuchan y nos recomiendan. Nos ayudan por lo que perciben de nosotros, de lo que somos y hacemos.

–       Los desconocidos, a los que nos acercamos a través de las redes sociales y de eventos presenciales o por pura casualidad y a los que interesamos o no dependiendo de la coherencia de nuestro discurso y comportamiento ya que no tienen otra referencia inicial de nosotros.

Cuando la necesidad acucia el ingenio se agudiza y retomamos aquellos contactos que habían estado durante años en el congelador, recontactamos con aquellos compañeros de escuela o de facultad a los que no veíamos ni en las cenas anuales o nos lanzamos a una carrera de participación en reuniones, conferencias, eventos para poder ver y hacernos ver. Finalmente nos volvemos unos internautas sagaces y capaces de participar en mil y un grupos y discusiones.

Durante semanas y ahora por lo de la crisis meses o incluso algún que otro año mantenemos vivo el fuego de la agenda, hasta somos capaces de quemarnos sin sentir dolor y finalmente llega el momento en que hemos conseguido nuestro objetivo, encontrar trabajo, la reunión con el prescriptor de prescriptores que nos abre la puerta que necesitábamos y respiramos sosegados.

Al cabo de un año aquellos contactos que iban a ser eternos, aquellos amigos reencontrados, los desconocidos que se habían unido a nuestro bando, los foros que recibían nuestros comentarios con regularidad han pasado a la situación de espera, vaya que vuelven a estar en el refrigerador a la espera de ser reutilizados cuando otra necesidad se cebe en nosotros. Y por supuesto nuestras nuevas ocupaciones nos impiden contestar los correos con regularidad e interesarnos por nuestros interlocutores, por lo que están haciendo, por lo que están viviendo.

Este es uno de los errores habituales del networking, la falta de fidelidad a los contactos la ausencia  de reciprocidad cuando ya creemos que no los necesitamos.

El networking es ante todo una actitud ante la vida y ante las relaciones con las demás personas, es el dar y recibir constantes, es encontrar aquel íntimo placer de comunicarnos con nuestros semejantes porque nos interesan por lo que son o porque lo que hacen nos resulta curioso y enriquecedor podamos o no sacar un provecho inmediato. No nos cansaremos nunca de repetirlo a nuestros clientes y amigos ya que de no ser así tendremos una marca personal incomplerta.

Acordémonos de Santa Bárbara siempre y no sólo cuando el ruido de los truenos nos indique que estamos en plena tormenta porque puede ser que la primera vez tengamos suerte pero a la  segunda, cuidado con el rayo.

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Jordi Collell
Asesor de marca personal y socio de Soymimarca / Profesor Asociado en la Facultad de Comunicación Blanquerna (URL) y Director del Posgrado en Personal Branding en la Facultad de Comunicación Blanquerna (URL) / Economista (UAB).  / PDD & MBA (IESE Business School & The University of Chicago). / Coach titulado (University of Texas, Dallas). Miembro de AECOP. / Miembro certificado de la International Coach Federation ( Associate Certified Coach). / 25 años CFO,CEO. Co fundador del Grupo Sintax Logistica.

www.personalbrandingquemarca.com
0 comentarios
  1. Marga Faidella
    Marga Faidella Dice:

    Qué razón tienes! A mí me gustaría disculparme y tras este artículo parece una justificación.

    Me gusta escribir cada semana un artículo para publicarlo y compartir.
    Me gusta conectarme cada día para saludar y saber de los demás. Es lo que he hecho desde que conocí Tweeter. Este mes he tenido problemas con internet por un cambio de domicilio y puede parecer que he desaparecido. Me he conectado en algún momento desde la casa de algunos amigos y he escrito.

    Pero cuando creamos una costumbre y de repente la cambiamos, no hay excusas.
    Aún así, he pensado mucho en mis relaciones y en mi entorno. Ahora, de nuevo estoy habituándome a nuevos horarios, domicilio, trabajo…En fin…Este es mi caso concreto y en cambio, pienso igual que tú 🙂 es un error.

    Muchas gracias por dejarme participar

    Saludos!

    Responder

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