Instantes de marca

Se nos ha muerto Maria Schneider.  Mi recuerdo se proyecta hacia un cine de Ginebra, olor a sudado, botellas por el suelo y el vecino de delante con gafas de pasta, barba, pelo largo sin lavar desde Dios sabe cuándo que se gira y comenta “nosotros somos de Valencia ¿y vosotros?”

Era el verano del 74 y Franco estaba convaleciente de una flebitis, su penúltimo verano, y nosotros, tres amigos recién salidos de los escolapios con el COU acabado y a punto de entrar en la universidad nos habíamos perdido en un pequeño trozo de España que era aquel cine sucio de la civilizada Suiza, los suizos debían de haber huido porque allí dentro no había ninguno.

La vida es un cúmulo de instantes, de momentos singulares que nos hacen únicos e irrepetibles como la escena que acabo de contar. Detrás cada situación por adocenada que pueda parecer hay siempre un instante sublime que nos pertenece y que nada ni nadie nos puede arrebatar.  Si somos capaces de contarlos en primera persona, si nos atrevemos a transmitir realmente lo que somos, si de estos momentos de sencillez personal conseguimos proyectar su imagen al mundo dejaremos el anonimato y habremos creado nuestro momento de marca.

María, que nos ha dejado, tuvo su momento de marca en el Último Tango en París, después que yo recuerde fuese y no hubo nada.

Identificar nuestros momentos nos hace tomar consciencia de lo que somos, de quienes somos y es un auténtico chute de autoestima. Yo soy singular, tengo muchas cosas que tú y el resto no tenéis, tengo mis instantes de marca.

Los hechos, los momentos no están aislados.  Uno tras otro configuran lo que somos, crean la imagen que los demás tiene de nosotros. Son como gotas de agua que convertidas en vapor vuelven a caer una detrás de otra sobre un vidrio transparente. Poner cada recuerdo en orden, buscar la conexión de cada momento con el siguiente hace que nuestra vida sea un relato coherente, explicable y por supuesto irrepetible.

Y esto es lo que nos diferencia, la manera cómo somos capaces de contar lo que somos, lo que hacemos y lo que queremos ser y hacer. Diferenciarse en este mercado homogeneizante, diversificado y por ello cruel, es explicar con claridad y rotundidad que porque somos únicos lo que hacemos también lo es aunque a simple vista pueda parecer similar a lo que hace otro, porque no hay dos profesionales iguales y porque con mi historia a cuestas yo estoy dando un servicio que nadie es capaz de dar.

Y esto y mucho más es lo que hacemos cuando creamos marca personal.

Y aquella tarde cine ha hecho posible que hoy compartamos este post. Desde Valencia, donde me encuentro ahora, un recuerdo para María que se nos ha ido.

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Jordi Collell
Asesor de marca personal y socio de Soymimarca / Profesor Asociado en la Facultad de Comunicación Blanquerna (URL) y Director del Posgrado en Personal Branding en la Facultad de Comunicación Blanquerna (URL) / Economista (UAB).  / PDD & MBA (IESE Business School & The University of Chicago). / Coach titulado (University of Texas, Dallas). Miembro de AECOP. / Miembro certificado de la International Coach Federation ( Associate Certified Coach). / 25 años CFO,CEO. Co fundador del Grupo Sintax Logistica.

www.personalbrandingquemarca.com
0 comentarios
  1. Gemma
    Gemma Dice:

    Sí, es importante tener presente todos los momentos de nuestra vida que son “instantes marca” y que permanecerán siempre con nosotros…
    Precioso artículo.
    Gràcies!

    Responder

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