Sangra tanto el corazón del que pide, que hay que correr y dar, sin esperar

Si algún personaje público ha mantenido intacta su notoriedad más de medio siglo después de su muerte, éste es Eva Duarte de Perón, Evita.

“Confieso que tengo un ambición, una sola gran ambición personal: quisiera que el nombre de Evita figurase alguna vez en la historia de mi patria”. Es una gran declaración de marca personal de una mujer que habiendo nacido en una de las capas más humildes de la sociedad argentina logro ilusionar e impulsar a su país.

Producto de una época de grandes desequilibrios sociales, Evita nació en 1919 en Junín, provincia de Buenos Aires, en el seno de una familia ilegítima porque su padre mantenía otra familia oficial. Este hecho, que podría pasar como anecdótico, le hizo tomar consciencia práctica de la palabra injusticia, que se materializó de manera dramática al no serle permitido asistir al velatorio de su padre en 1926, aunque sí pudo acompañarle al cementerio.

“ Para explicar mi vida de hoy, es decir, lo que hago de acuerdo con lo que mi alma siente, tuve que ir a buscar en mis primeros años, mis primeros sentimientos…he hallado en mi corazón, un sentimiento fundamental que domina desde allí. En forma total, mi espíritu y mi vida: ese sentimiento es mi indignación frente a la injusticia. Desde que yo me acuerdo cada injusticia me hace doler el alma como si me clavase algo en ella. De cada edad guardo el recuerdo de alguna injusticia que me sublevó desgarrándome íntimamente” así lo explica nuestro personaje en el libro La razón de mi vida ( Ediciones Peuser 1951).

Siempre tuvo un carácter fuerte sobre todo para conseguir sus objetivos. Logró labrarse una reputación como actriz sin dudar en sacrificar su bienestar y su salud, viviendo en pensiones baratas y en algunas ocasiones con síntomas de malnutrición. En 1935, con quince años, llegó a Buenos Aires dispuesta a triunfar en el mundo del espectáculo y lentamente fue logrando un cierto reconocimiento. Pero su situación no se estabilizó hasta bien entrado el año 1942, en que consiguió hacerse un lugar en las emisiones de radio, en el teatro y el cine. Fueron ocho largos años de restricciones que acabaron de forjar su carácter.

La situación en su país, Argentina, no era fácil. Grandes desequilibrios internos que ocasionaron migraciones significativas desde las zonas rurales a las urbanas y que provocó la llegada a las grandes ciudades, y entre ellas Buenos Aires, de los cabecitas negras, los trabajadores deslocalizados de sus empleos en el campo. La urbanización y la industrialización se caracterizaron también por la presencia de un gran número de mujeres buscando un lugar en el mercado de trabajo.

A nivel político los partidos políticos tradicionales estaban en claro y franco desprestigio porque habían apoyado a un sistema político corrupto sin ser capaces de dar respuestas a las necesidades de la población.

En 1943 se produjo un golpe militar en el que Juan Domingo Perón, el hombre con el que Evita viviría hasta su muerte y forjaría su mito, era un integrante de tercera fila.

Perón se fue comprometiendo en el avance de las conquistas sociales y laborales con la oposición de los sectores más tradicionales y de la embajada de los Estados Unidos.

Evita y Juan Domingo Perón se conocieron en 1944 y se casaron en 1945. Entremedio, otro golpe militar llevó a la destitución y detención de Perón, cuya liberación se llevó a cabo por la movilización de los trabajadores que ocuparon la Plaza de Mayo.

En el año 1946 Evita comenzó su carrera política acompañando a su esposo en la campaña electoral para las presidenciales de 1946. Fue la primera esposa de candidato que estuvo presente en una campaña electoral y que acompañó su consorte durante sus giras.

Tres días después de las elecciones pronunció su primer discurso político a favor de los derechos de la mujer, y un año más tarde la Cámara de diputados sancionó la igualdad de derechos políticos entre hombres y mujeres.

En 1947 Perón fundó el Partido Peronista, que en realidad se constituyó como un movimiento integrador de múltiples clases y tendencias. Evita se erigió como nexo entre los sindicatos y Perón y fue el movimiento sindical el que la promovió en 1951 a la vicepresidencia del Partido Peronista, iniciativa que se vio frustrada por su enfermedad y su muerte.

Evita tenía una visión muy combativa de los derechos sociales y laborales y estaba convencida que la oligarquía y el imperialismo actuarían incluso utilizando la violencia para anularlos. Por ello impulsó la formación de milicias obreras y fue partidaria de armarlas.

“El capitalismo foráneo y sus sirvientes oligárquicos y entreguistas han podio comprobar que no hay fuerza capaz de doblegar a un pueblo que tiene conciencia de sus derechos”

En 1947 hizo una gira internacional visitando varios países europeos y entre ellos España, que estaba sometida a la dictadura franquista. De regreso declaró que “a la mujer de Franco no le gustaban los obreros, y cada vez que podía los tildaba de “rojos” porque habían participado en la guerra civil. Yo me aguanté un par de veces hasta que no pude más, y le dijo que su marido no era un gobernante por los votos del pueblo sino por la imposición de una victoria. A la gorda no le gustó nada”

Participó en múltiples iniciativas a favor de la justicia social y de los más desfavorecidos.

Eva Perón enfermó de leucemia y falleció en 1952.

El gran éxito de Eva Duarte fue el haber sabido conectar con su pueblo, con su público objetivo, con un lenguaje claro y llano. Siempre estuvo atenta a lo que realmente importaba y se consolidó como una gran marca personal.

Más abominable aún que los imperialistas son los hombres de las oligarquías nacionales que se entregan vendiendo y a veces regalando por monedas o sonrisas las felicidad de sus pueblos”

Acusada de demagógica y populista por unos, elevada casi a los altares por otros. Si en algo pudo equivocarse Evita, fue en haber estado siempre al lado de los más débiles.  Algo a ser tenido en cuenta en los tiempos que corren por todos aquellos que se dedican a la política.

Lo único que debemos hacer es adquirir plena conciencia del poder que poseemos y no olvidarnos de que nadie puede hacer nada sin el pueblo”

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Jordi Collell
Asesor de marca personal y socio de Soymimarca / Profesor Asociado en la Facultad de Comunicación Blanquerna (URL) y Director del Posgrado en Personal Branding en la Facultad de Comunicación Blanquerna (URL) / Economista (UAB).  / PDD & MBA (IESE Business School & The University of Chicago). / Coach titulado (University of Texas, Dallas). Miembro de AECOP. / Miembro certificado de la International Coach Federation ( Associate Certified Coach). / 25 años CFO,CEO. Co fundador del Grupo Sintax Logistica.

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