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8 reflexiones para despedir el año

Será porque mi visión está todavía sesgada por un pasado contable no tan lejano, será porque necesito tener indicadores temporales para valorar las cosas , será por lo que sea, yo me planteo los finales de año como el cierre de un ejercicio. Estamos a punto de acabar este 2011 y quiero compartir con vosotros algunas reflexiones sobre un año que ha sido, como otros muchos, intenso, duro y rompedor.  ¡Vamos allá!

1. Año del descubrimiento. Normalmente tardamos en reaccionar. En mayo del 2010 ya nos habían dicho que la situación no se podía sostener y empezaron los recortes pero no nos lo acabamos de creer, teníamos la esperanza de que con unas medidas más o menos intensas la cosa volvería a despuntar.  Finalmente nos hemos dado cuenta que el sistema se tambalea y que todavía no se ve la luz al final del túnel. Ahora todos lo sabemos y además nos lo creemos.

2. Crisis de confianza. Hemos descubierto que los que hemos elegido no tienen poder y en definitiva no mandan.  Nos han contado que nos habíamos pasado, que vivíamos por encima de nuestras posibilidades, hemos aceptado sin casi rechistar una pérdida de derechos económicos y embargo y no han sido suficientes. Como si del suplicio de Tántalo se tratara cada recorte era el preámbulo de otro todavía mayor y  sin el menor atisbo de saciedad por parte de los “mercados” que se han convertido en árbitro de nuestro futuro sin que nadie se lo haya pedido, sin haber sido escogidos para ello.

3. Pobreza. Hemos batido el record de parados en términos absolutos y porcentuales de toda nuestra historia. Se han recortado salarios, cercenado derechos y roto esperanzas. Cada día somos colectivamente un poco más pobres.

4. Desigualdad. Los platos rotos los han estado pagando las víctimas. A todos los niveles y desde todos los estamentos sociales. No hay evidencias que los que han ocasionado la crisis estén en peor situación .

5.  Engaño. Han salido voces bien pensantes que nos anuncian a bombo y platillo dos tipos de mensajes: a) Nos merecíamos la crisis por haber sido unos inconscientes b) Demos gracias a la crisis porque nos va a permitir recuperar valores olvidados. Son un engaño. Señores, lo que nos ha caído encima es una mala jugada para la mayoría, que se lo cuenten a los que han perdido el empleo ,y no valen los profetas del vivir con menos mientras toleramos que algunos vayan teniendo cada vez más.

6. Cambio de paradigma. Quien no se adapta a un entorno cambiante acaba por desaparecer. Pensemos en los dinosaurios, los pobres, que sólo existen en los tratados de paleontología o en las exposiciones temáticas y en las películas. Adaptarse no es tragar con todo, es saber entender la realidad y actuar en consecuencia. Dejemos a un lado la nostalgia por lo que hemos perdido y las lamentaciones por lo que nunca volverá. Ha llegado el momento de mirar las cosas con una óptica distinta a la que estábamos acostumbrados: Nadie, nadie, nadie nos volverá a sacer las castañas del fuego, sean el estado, las empresas  cualquier ente público o privado, dependemos de nosotros mismos y hemos de actuar en consecuencia. A esto le llamo yo el cambio de paradigma y tras cinco puntos cargados de negatividad llega el sexto cargado de esperanza., es nuestro momento, el momento de la persona. Y para mi el año 2011 ha sido el del cambio del paradigma.

7.  Todos tenemos nuestro hueco. Se trata de buscarlo y es una tarea muy fácil o muy difícil según como se plantee porque hay que echarle horas e imaginación y  es mejor hacerlo cuando la necesidad no apremia. Ese mejor acordarse de Santa Bárbara antes de que truene. Pero las oportunidades existen y las podemos encontrar y esto es otra buena noticia. Y en este año que dejamos he reforzado mi hueco y he ayudado a encontrarlo a otras personas.

8. Por fin somos nuestra marca. Para movernos con agilidad en la nueva situación, para saber leer la realidad a través del nuevo paradigma y para encontrar el hueco que todos tenemos hemos de conocernos muy bien, descubrir lo que nos apasiona y trazar el camino para convertirlo en realidad.

Yo soy mi marca y todos nosotros somos nuestra marca. Y mi marca es mi propuesta de valor que pongo en conocimiento de los demás para que cuenten conmigo, para ser el elegido. Nuestra marca no se crea, todos la tenemos, todos dejamos una huella, nuestra marca la gestionamos para que enseñe al mundo lo que realmente somos y queremos porque si no lo hacemos nosotros los demás nos verán a través de los cristales de sus gafas y puede que salgamos distorsionados.

El 2011 que nos deja ha sido  importante para la marca personal, Soymimarca ha cumplido un año  y se ha consolidado la oferta profesional para ayudar gestionar las marcas personales.

Gracias por leerme y feliz 2012.

9 puntos que nos convertirán en triunfadores

¿Nos gustaría en el 2012 dar un paso decisivo para conseguir nuestras metas personales y profesionales? Se ha abierto la veda de los buenos propósitos de año nuevo y como me gusta ayudar a mis lectores ahí van unas buenas prácticas que, seguro, serán de utilidad.

Recibí hace unos días el número de invierno de la Harvard Business Review On  Point, una selección de artículos  antiguos  de la HBR que se publica cada trimestre con un hilo conductor y que en este ocasión se titula Secretos para Tener Éxito (Secrets to Getting Ahead).

Heidi Grant Halvorson, que  es una gran psicóloga motivacional, nos explica nueve buenas prácticas que nos pondrán en el camino del éxito.

1. Tener objetivos específicos y claros. Parece obvio pero no siempre es así. Es mejor querer perder cinco kilos que simplemente querer perder peso. No dejemos lugar para la duda.

2. Poner fechas a nuestros propósitos. Acotando los objetivos en el tiempo crearemos una actitud mental que nos ayudará a detectar oportunidades para llevarlos a término.

3. Buscar indicadores. Conseguir las metas implica seguir de manera regular y honesta los avances realizados. La periodicidad depende de cada objetivo.

4. Ser un optimista realista. Esto significa no desdeñar las dificultades porque muchos objetivos requieren tiempo, planificación, esfuerzo y persistencia y vale la pena saberlo de antemano para no pegarnos la gran torta.

5. Centrarse en mejorar más que en ser bueno. La cosa va de actitud, siempre podemos cambiar mientras intentamos conseguir nuestras metas. En este caso no se trata de cantidad si no de calidad personal.

6. Tener valor. El valor, en este caso, es la disponibilidad de comprometerse a largo plazo y persistir en el intento cuando las dificultades acechan. El valor no es innato puede educarse y lo dicho en los puntos anteriores forma parte del entrenamiento.

7. Activar el músculo de la fuerza de voluntad. Esto significa en muchos casos salir de las zonas de confort, de lo fácil y amigable, porque para conseguir cosas distintas hemos de actuar de manera diferente como decía Einstein. La primera vez es más difícil pero con el tiempo el músculo se activa y todo fluye mejor

8. No tentar a la suerte. Pensemos en grande pero tengamos en cuenta que tenemos límites y, aunque tengamos un fuerza de voluntad muy musculada, no nos pongamos en peligro.

9. Fijar objetivos en positivo. O lo que es lo mismo centrémonos en lo que queremos hacer más que en lo que no queremos conseguir.

Ya podemos ir calentando motores que el año nuevo está a la vuelta de la esquina. Ah! Si queréis os echo una mano!