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Seis remedios para superar la resaca

 

Estamos en enero, se han acabado las fiestas, quien más quien menos tiene los bolsillos vacíos y además hay rebajas y sin un chavo no podemos aspirar ni a unos tristes calcetines. De todos modos como somos buena gente tenemos buenos propósitos para los doce meses que se avecinan, cada uno tiene los suyos pero todos muy buenos. Felicidades, la intención si es buena tiene un valor incalculable y nos ayuda a mantener un tono positivo para no estar mordiendo al primero que pase.

 

remedio

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Antes de que sea demasiado tarde tomemos las medidas oportunas para mantener un sentimiento positivo en todas y cada una de las facetas de nuestra vida, sobretodo en el trabajo y en casa que es donde pasamos la mayor parte del tiempo. Si somos capaces de tener un buen tono vital y un mejor humor seguramente conseguiremos ser más felices, que los que nos rodean también lo sean, que nuestros jefes nos miren con mejores ojos y no les tiemble el pulso para autorizar nuestro variable o la voz para discutir con los que quieren recortarlo o no pagarlo.

 

También conseguiremos que nuestra reputación offline, la del mundo de los objetos sólidos, aumente unos enteros y nuestra marca personal crecerá en la misma proporción, y cuando las cosas vayan peor, que en doce meses hay lugar para todo, tenderemos las baterías cargadas para hacer al mal tiempo buena cara. Y si todo lo anterior os parece una sarta de tópicos os agradezco haber llegado hasta aquí y me despido hasta la próxima que posiblemente será mejor. Pero sí, como es habitual en vosotros, queridos lectores, me seguís otorgando un poco de vuestra confianza os propongo unas cuantas acciones que nos ayudarán a todos a pasar un año un poco mejor que el anterior y a reírnos de todo en la próxima noche vieja.

 

  1. Cambia de enfoque. Cuando algo sale mal o alguien nos da un disgusto no significa que todo se haya puesto de patas para arriba. Y seguramente no es la primera vez. Tenemos dos posibles caminos a seguir siempre desde el lado positivo: Recordemos como hemos salido en el pasado de una situación similar  o pensemos en algo que nos haya salido bien y que nos haya llenado realmente de gozo; tener referentes acorta los “cabreos” y pensar en otra cosa es un remedio más viejo que el hambre pero siempre funciona. Lo que no funciona es revolcarse en la mierda, huele mal y ayuda poco.

 

  1. Que tu boca no lance sapos y culebras. El lenguaje positivo nos predispone a una actitud del mismo tono y al final cosechamos lo que sembramos. Seamos corteses, amables y educados con los demás y todavía más en casa. Conseguiremos el apoyo de los nuestros y que los que no lo son se pongan un poco de nuestro lado.  Y esto es un hábito que se consigue con la práctica porque una vez solo no basta.

 

  1. Seamos nuestros mejores amigos. Felicitémonos por lo que vamos consiguiendo y consolémonos por lo que no nos sale bien como haríamos con nuestro mejor amigo y apliquemos lo estipulado en el punto uno que acabamos de leer.

 

  1. Mejor callado que cabreado. Si en un momento dado no sabemos salir de una situación embarazosa o no encontramos las palabras adecuadas para levantar la moral propia y la de la tropa, mejor callar que despotricar. Conseguiremos más rápidamente la paz mental para dar la vuelta a la tortilla y no transmitiremos malas vibraciones a los que nos rodean.

 

  1. ¿Y un botiquín con antídotos? Todos tenemos una canción, una fotografía, una lectura o un pensamiento que nos da una dosis de buen rollo, ¿qué perdemos con tenerlos siempre a mano?. También sirve ponerse algo que nos guste,  un vestido, una camisa o un perfume, todo vale para hacer frente los malos momentos.

 

  1. ¿Y si jugamos un poco? Lo de jugar nos puede parecer infantil pero no sabéis lo bien que va. Jugar a un juego, conectarnos con una aplicación que nos divierta o simplemente decir alguna cosa graciosa, el niño que tenemos dentro, todos lo tenemos, nos echará una mano, seguro.

 

Tenemos un año para ver si todo esto os ha sido de utilidad y en cualquier caso ya sabéis que podéis contar conmigo.

 

9 puntos que nos convertirán en triunfadores

¿Nos gustaría en el 2012 dar un paso decisivo para conseguir nuestras metas personales y profesionales? Se ha abierto la veda de los buenos propósitos de año nuevo y como me gusta ayudar a mis lectores ahí van unas buenas prácticas que, seguro, serán de utilidad.

Recibí hace unos días el número de invierno de la Harvard Business Review On  Point, una selección de artículos  antiguos  de la HBR que se publica cada trimestre con un hilo conductor y que en este ocasión se titula Secretos para Tener Éxito (Secrets to Getting Ahead).

Heidi Grant Halvorson, que  es una gran psicóloga motivacional, nos explica nueve buenas prácticas que nos pondrán en el camino del éxito.

1. Tener objetivos específicos y claros. Parece obvio pero no siempre es así. Es mejor querer perder cinco kilos que simplemente querer perder peso. No dejemos lugar para la duda.

2. Poner fechas a nuestros propósitos. Acotando los objetivos en el tiempo crearemos una actitud mental que nos ayudará a detectar oportunidades para llevarlos a término.

3. Buscar indicadores. Conseguir las metas implica seguir de manera regular y honesta los avances realizados. La periodicidad depende de cada objetivo.

4. Ser un optimista realista. Esto significa no desdeñar las dificultades porque muchos objetivos requieren tiempo, planificación, esfuerzo y persistencia y vale la pena saberlo de antemano para no pegarnos la gran torta.

5. Centrarse en mejorar más que en ser bueno. La cosa va de actitud, siempre podemos cambiar mientras intentamos conseguir nuestras metas. En este caso no se trata de cantidad si no de calidad personal.

6. Tener valor. El valor, en este caso, es la disponibilidad de comprometerse a largo plazo y persistir en el intento cuando las dificultades acechan. El valor no es innato puede educarse y lo dicho en los puntos anteriores forma parte del entrenamiento.

7. Activar el músculo de la fuerza de voluntad. Esto significa en muchos casos salir de las zonas de confort, de lo fácil y amigable, porque para conseguir cosas distintas hemos de actuar de manera diferente como decía Einstein. La primera vez es más difícil pero con el tiempo el músculo se activa y todo fluye mejor

8. No tentar a la suerte. Pensemos en grande pero tengamos en cuenta que tenemos límites y, aunque tengamos un fuerza de voluntad muy musculada, no nos pongamos en peligro.

9. Fijar objetivos en positivo. O lo que es lo mismo centrémonos en lo que queremos hacer más que en lo que no queremos conseguir.

Ya podemos ir calentando motores que el año nuevo está a la vuelta de la esquina. Ah! Si queréis os echo una mano!