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¿Eres barato o eres sexy?

¿Te has preguntado alguna vez cuál es el lado más seductor de tu marca personal? Insinuar, atraer, seducir, sorprender. Dicen que una marca “sexy” debe cumplir las 3 “S”: Ser sexy, sensual y sobretodo seductora.

Las marcas de hoy en día son sensibles, experienciales, cálidas, flexibles y glamurosas. Son símbolos llenos de valor y no tienen nada que ver con las marcas de antaño que solo servían para el marcaje o la pertenencia.

Vivimos en una época de extremos. El fenómeno del “slow food” planta cara al famoso “fast food”, el sector del lujo crece y se impone al low cost. Lo que esta claro es que las compras son cada vez más seleccionadas y que nos movemos más por emociones que por prestaciones. Conectamos con esas marcas que nos aportan algo más y que nos hacen sentir bien.

Y es que la experiencia de compra no es la misma en un supermercado que en una tienda de productos gourmet. La puesta en escena, el trato, la comunicación, el aroma de los productos y la experiencia global nos seducen. Con esta reflexión no quiero posicionarme a favor o en contra de los supermercados o las tiendas gourmet. Lo que quiero transmitir es que nuestra marca personal debe de tener ese lado seductor y que conecta más allá de la razón. Debemos posicionarnos desde el valor diferencial de nuestra marca para ser más atractivos.

¿Has pensado en las armas de seducción de tu marca personal? Tal vez deberías plantearte si estás empleando todo tu potencial. Y como dice el gran Guy Kawasaki: ¿Eres barato o eres sexy?

 

Las 8 virtudes de la marca personal

Todo veneno tiene su antídoto, aunque para evitar males mayores es más práctico estar siempre alerta para eludir el peligro.  Para prevenir que los vicios tomen por asalto nuestra marca personal lo mejor es mantener una actitud virtuosa. Es fácil, es barato, es seguro y nos pone más a tiro conseguir el objetivo número uno de nuestra marca que es, ni más ni menos, ser la opción preferente, ser los elegidos.

Consistencia: Mantener el timón con un rumbo definido.  No dar bandazos, saber explicar el por qué de lo que hacemos.

Nos ayudará el tener claros nuestra misión, visión y valores.

Humildad: No somos los reyes del mambo. Apreciemos las aportaciones de los demás y considerémoslas una aportación positiva y un regalo.

Dejemos de compararnos  con los demás, tomemos consciencia de nuestras limitaciones y abrámonos a la ayuda. Si pedimos seguro que se nos dará, haced la prueba.

Generosidad: Se trata de dar y de devolver. Acabaremos recibiendo con creces.

Devolvamos favores, agradezcamos las recomendaciones. Si nos retwitean o mencionan  seamos recíprocos y crearemos una onda expansiva de abundancia.

Pasión, compromiso y buen humor: Seamos vehementes, mostremos nuestras ilusiones, pongamos los medios personales para realizarlas y siempre con una sonrisa. Crea efecto llamada.

Pensar en grande,  apuntar alto y buscar los medios a nuestro alcance para ir avanzando nos ayudará en este cometido.

Proactividad: Se trata de que estemos atentos  a lo que pasa a nuestro alrededor para anticiparnos a los acontecimientos. Nuestra marca será un referente.

Tomemos un poco, muy poco, de tiempo para contemplar nuestra marca como  si fuéramos un observador externo. Preguntemos a los demás. Informémonos sobre lo que pasa y lo que pasará. Y, siempre, actuemos.

Creatividad: Podemos cambiar las cosas, podemos hacer cosas nuevas, ¿a qué esperamos?

Una propuesta nueva, un artículo inédito, un pensamiento innovador a la semana es un reto fácil de conseguir y de superar. ¿Qué perdemos en intentarlo?

Visibilidad: Recordemos que nuestra marca es un iceberg. Hagamos quela punta brille.

Redes Sociales, blog, twits. Conferencias, artículos cursos. Eventos, reuniones de amigos, tertulias. Todo vale y además divierte.

Buenas maneras: Imagen que proyectamos, lenguaje no verbal que utilizamos y como nos expresamos. Así nos ven, así nos mostramos.

¿Proyectamos a través de nuestra imagen los valores de nuestra marca personal? Cuando hablamos, ¿transmitimos eficazmente lo que queremos decir? ¿Nuestros gestos nos acompañan?

Los profesionales de la marca personal te ayudamos a poner en práctica las Ocho Virtudes de Tu Marca Personal. Sólo tienes que confiar en nosotros.

Jordi Collell / asesor de marca personal