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Si existe una certeza en nosotros, es la de nuestra identidad

 

De las frases interesantes que leemos todos los días, retengo esta del psicólogo William G. Roll sobre la identidad. Espero que os guste.

Foto: Flickr -creative commons-

“Si existe una certeza en nosotros, es la de nuestra identidad. Sin ella no sabríamos diferenciarnos de los otros y de nuestro entorno. Ello nos conduce a una sensación conocida: la de habitar un cuerpo, conocerlo, posicionarse en le espacio o simplemente la sensación de existir con y por él. De alguna manera nos da certeza de nuestra propia identidad”.

Construya su propia marca personal y encuentre empleo

Os adjunto artículo publicado el pasado sábado en “Cinco Días” y escrito por Alfonso Simón en que participo junto con Andrés Pérez Ortega y Neus Arqués entre otros especialistas en marca personal. Es interesante el testimonio de Laura Anguera y Gian-Lluís Ribechini como clientes de Soymimarca.

Construya su propia marca personal y encuentre empleo

En una situación en la que hay un exceso de profesionales, somos fácilmente sustituibles. Es el momento de diferenciarse”. Así explica el consultor Andrés Pérez Ortega la razón por la que cada profesional debería tener su propia marca personal, que le otorgue una visibilidad única hacia el mercado laboral.

“Un buen ejemplo me parece Steve Jobs. Los mejores consejeros delegados son aquellos capaces de aprovechar su auténtica personalidad con el fin de llamar la atención de su compañía. Fue conocido por ser duro con sus empleados, por hacer presentaciones dinámicas y por ser un perfeccionista”, asegura Gonzalo Brujó, presidente de Interbrand Iberia y Latinoamérica, sobre un directivo que supo crearse su propio sello. “A los consumidores les encanta que el presidente tenga una verdadera marca personal y esto hace que se interesen más en lo que su empresa vende”, agrega

La marca personal (o personal branding) es un concepto que apareció en EE UU a finales de los noventa. En los últimos años ha llegado a España al ámbito de los recursos humanos y a la formación en las escuelas de negocio. “Se trata de percibir a cualquier persona como una marca, esto es, el conjunto de significados y valores que proyecta a los demás”, explica Oriol Iglesias, profesor de Marketing de Esade. “Es una forma de mejorar tu valor ante tu público de interés, el círculo profesional y los clientes”, cuenta Roberto Álvarez del Blanco, experto de IE Business School y autor del libro Tú, marca personal.

¿Pero cómo se construye? “Es un trabajo fascinante hacia la gestión de todos los aspectos controlables del destino. Primero llega una fase de autoconocimiento personal, luego se debe entender el entorno, así como definir la identidad y aquellas virtudes que no se van a abandonar”, señala Álvarez del Blanco, quien imparte clases de personal branding en el IE. Un viaje interior para conocerse. A partir de ahí empieza el trabajo de construcción de la marca. “La estrategia a seguir requiere un compromiso a largo plazo, de 20 o 25 años, con más recorrido que un plan de marketing”, añade.

“La estrategia pasa por crear un mensaje propio, definir los objetivos y fijar los canales para comunicarlos”, avanza Guillem Recolons, socio de la consultoría Soy mi Marca. Los medios a utilizar son muy variados, explica, desde las herramientas tradicionales a las online. “Se puede escribir un libro o tribunas en los periódicos, ofrecer conferencias, lo que dará una visibilidad a la labor profesional”.

“Es costoso en tiempo. Al menos hacen falta unos meses para conseguir algún resultado”, opina Pérez Ortega, autor del libro Marca personal. “Si te invitan a dar una conferencia en una escuela de negocios di que sí. Incluso proponte para dar una charla aunque sea sin cobrar”, aconseja a los directivos. “Conseguirás el efecto bola de nieve, de repente puedes convertirte en un gurú”. Después de eso habrá que trabajar las relaciones y también recomienda tener un blog “como escaparate de que eres un buen profesional”. Además, deberá estar presente en redes sociales como LinkedIn o Twitter, cuidando la imagen que se ofrece.

Los diferentes expertos señalan que es útil sobre todo para emprendedores, profesionales liberales y personas en paro. Todo aquel que no tiene detrás una potente marca corporativa.

Hasta ahora, las compañías son bastante reticentes a formar a sus empleados en este campo. “El directivo en España está oculto. No se da a conocer”, explica Pérez Ortega. “Requiere tiempo y son los propios ejecutivos a los que nos les gusta porque se creen que ya lo saben todo. Ni lo recomiendan a los empleados porque no quieren que despunte ninguna estrella”, asegura.

Incluso es crítico con el éxito del concepto y no le ve mucho futuro en España, salvo para los emprendedores”.

“Cada vez se trabaja más en ello”, afirma, sin embargo, el profesor de Esade. “Sí, es una moda”, reconoce Recolons, “pero no por ello debemos dejar pasarla. Cada día, cada uno de nosotros nos vendemos ante los demás”. De hecho, este consultor asegura haber acompañado a muchos profesionales, desde políticos a directivos, en su trayectoria con el fin de que construyeran su propia huella.

“En un mundo empresarial cada vez más competitivo y que además se ha visto asediado por los efectos de la crisis, el reconocimiento y la notoriedad son las claves para hacerse un hueco y sobresalir de la competencia, no solo a nivel empresarial sino también a nivel personal dentro del ámbito profesional”, explica el presidente de Interbrand. Lo comparte Santiago Álvarez de Mon, profesor de gestión de personas de IESE: “Mi marca redunda directamente en la empleabilidad. Más allá de la empresa en la que trabajes es importante tener un perfil de prestigio, por la reputación que arrastra cada persona”.

Aunque alguno puede pensar que esto del marketing personal sirve, sobre todo, para quienes saben venderse bien, independientemente de si son buenos trabajadores. “Siempre hay que hacerlo de forma sincera y honesta. Porque a largo plazo se verá que no es real”, cree Iglesias.

“El personal branding es una disciplina que toda persona que aspire a crecer profesionalmente debe desarrollar. Da igual si se es un alto directivo o una persona recién incorporada a un puesto de trabajo”, incide Brujó. Por eso, el consejo de los expertos es el cuidado de la identidad, tanto en la empresa como en las redes sociales. “De acuerdo con Business Week, el 87% de los cazatalentos utiliza Google y las redes sociales para tomar decisiones sobre los candidatos, y el 35% de los reclutadores rechaza a los candidatos en base a la información que aparece en Google”, recuerda.

Gian-Lluís Ribechini. Ingeniero. “El coste más importante es de tiempo”

Gian-Lluís Ribechini trabajó por su cuenta en mejorar su propia identidad. “No es fácil hacerlo solo”, cuenta. Por eso acudió a la consultoría barcelonesa Soy mi Marca, donde la ayudaron a construir su propio sello. “Es como ir al gimnasio, con un entrenador personal avanzas más rápido”. Ribechini es ingeniero industrial especializado en innovación y trabaja como profesional liberal, sin depender de ninguna empresa. Por eso necesitaba posicionarse y darse a conocer.

En marzo de 2010 comenzó. “Empecé con un análisis y una reflexión interna”, confiesa. Esto le llevó a unos principios por los que se regirá. “Te obliga a tener unos valores y a defenderlos siempre, incluso cuando se discrepa de la mayoría”. Reconoce que se ha gastado 1.200 euros como inversión. “Lo más caro es la dedicación. El coste más importante es el tiempo que hay que dedicar”. Ha comenzado a dar conferencias, de donde ya ha conseguido clientes. También ha mejorado su web y uno de sus nuevos lemas es “estrategia y gestión de soluciones”.

Laura Anguera. Abogada. “No es fácil volver a trabajar en estos tiempos”

Es un buen ejemplo de que la marca personal puede funcionar. Hace unos días, un diario nacional dedicaba a Laura Anguera una contraportada por un libro que ha escrito. Lo que el lector no sabía es que ella pasó primero por Soy mi Marca para lanzar su carrera profesional después de ser despedida de una inmobiliaria. “Empecé cuando me quedé en paro. Estaba muy desubicada profesionalmente. No es malo estar fuera del mercado un tiempo, pero no es fácil volver con los tiempos que corren”. En medio, le llegó una oferta profesional para ocupar el cargo de directora de los servicios jurídicos del FC Barcelona.

Luego escribió una novela, basada en la época del boom inmobiliario. Y volvió a contar con ayuda. “Quería construir una imagen de una persona con criterio más allá de la novela. No de gurú, pero sí de que sé de lo que hablo”. De ahí nació su blog. “El ejercicio de construir tu propia marca es útil porque busca los hechos diferenciadores”, opina.

Neus Arqués. Consultora. “Pablo Isla ha conseguido su propia marca”

Se define a sí misma como analista digital con una preocupación principal: la identidad. Es autora de la publicación Y tú, ¿qué marca eres?, con claves para gestionar la reputación. “La gente se confunde al querer construir su marca. Esto no se trata de abrirse un perfil en Facebook y ya está”, cuenta. “Hay herramientas offline como las relaciones con los medios, las conferencias o un libro. Y también online, utilizando plataformas como Twitter y blogs”. Pero para llegar ahí debe haber una trabajo previo.

Lo recomienda sobre todo a profesionales liberales que no tienen detrás la imagen de una compañía. Actualmente imparte clases sobre este tema en escuelas de negocio y universidades.

Y ofrece dos ejemplos que le gustan sobre una buena marca personal. “Aunque no sé si han tenido asesoramiento externo”. Por un lado, Rosa Tous, que ha llegado a ser ella la imagen de su marca”. Y Pablo Isla, presidente de Inditex. “Tiene una reputación basada en el rigor. Ha conseguido vender su propia marca sumándola a la de la empresa”.

Ese hombre llamado yo

Érase una vez un hombre. Era un tipo genial, amigo de sus amigos, activo y emprendedor.

Apasionado de su trabajo, con estilo, manías e ilusiones. También con dudas, rodeado de éxitos y fracasos.

Divagante a veces, firme otras. Actuaba con descaro, seguro y altivo. Ante todo era un saltador de muros, un corredor de larga distancia. A mí me encantaba observarle y analizarle. Me gustaba cómo era, lo tenía todo.

Me ayudaba tenerle cerca, y me confortaba que me inspirara y me hiciera reflexionar.

Se equivocaba, claro que lo hacía. Pero aprendía de ello, no le importaba hacerlo y tampoco reconocerlo.

Ese hombre era yo. Un día le perdí la pista y no lo volví a ver.

Creo que lo mejor será salir a buscarle; lo necesito.

Si dejas marca eres marca

He leído muchos tweets y muchos comentarios en el sentido de que las personas no somos marcas.

Puedo admitir -no sin reparos- que las personas no somos mercancía.

Pero no nos engañenos, somos marcas. Por dos razones:

  1. Si una marca es una propuesta de valor, me juego el cuello a que tu, quien lees, tienes una propuesta de valor que ofrecer.
  2. Si dejas marca es porque eres marca. ¿O no? Cada cosa que haces deja una marca en los demás. Tu marca. Lo que los demás perciben de ti.

Puedes dejar tu marca como está o puedes cambiarla. Si quieres cambiarla puedes optar por iniciar un plan de marca personal, branding personal o como quieras llamarle.

Pero no nos engañemos, somos marca.

Si fueras un perro ¿de qué raza serías?

Recuerdo un ejercicio recurrente de agencia publicidad que consistía en establecer relaciones idóneas entre marcas y animales, colores, personas, flores, vehículos, números, alimentos, razas… Eso permitía configurar mejor la “personalidad de marca”, dotarla de ciertos atributos y apuntalar la creatividad hacia tonos y estilos determinados. ¿Se podría hacer el mismo ejercicio con una persona?

Posiblemente existan técnicas mejores para establecer este tipo de parámetros, pero lo cierto es que dice mucho de una persona el conocer qué perro le gusta, qué tipo de música, dónde le gusta viajar, qué lee, qué programa de Tv o radio sigue, de qué blogs es asidua, qué tipo de cocina le seduce, que tipo de muebles compra, …

Son los llamados rasgos psicográficos de una persona, que van más allá de los sociográficos, y que configuran una buena parte del ADN emocional de cada uno. En el entorno 2.0 a estos rasgos se les conoce también como etiquetas.

Lo cierto es que a casi nadie le gusta ser etiquetado, pero en la web 2.0 lo normal es ser etiquetado constantemente. En los últimos años, he visto como algunos de nuestros clientes eliminaban sus perfiles en Facebook -por ejemplo- porque no soportaban que les etiquetaran constantemente y sin ningún control. Los entiendo. Aunque hoy muchas redes permiten configurar la privacidad bastante bien, no hay nada peor que perder el control de tu marca personal.

Un buen ejercicio para dirigir lo mejor posible tu marca es crearte tu propia lista de etiquetas deseadas e irlas trabajando y repitiendo de forma recurrente ahí donde te muevas. En tu blog, en tus perfiles de Twitter o de Facebook o de Linkedin, en tu CV, en tus presentaciones, tu tarjeta de visita. Si eres consecuente con tus etiquetas conseguirás que a la larga te identifiquen con ellas. No es fácil, pero lo puedes intentar.

Guillem Recolons / asesor de marca personal razonablemente satisfecho de mis etiquetas

Comunicar una marca personal de forma eficiente

Una de mis musas en el ámbito de la marca personal es Brenda Bence, autora del libro “How you are like shampoo“. Ella define un planteamiento particular sobre la manera de dar a conocer nuestra marca personal:

Hay un principio por el que yo he luchado muchos años: si no comunicas no existes. A partir de ese principio, Brenda nos recomienda anotar por escrito cuál es la marca que nos interesa proyectar (y por tanto, cuál es la marca por la que queremos ser percibidos). Una vez cumplido ese paso, se trata de no archivar el papel en un cajón, se trata de seguir sus pautas y plasmar nuestra marca personas a través de CINCO actividades cotidianas:

  • Nuestras acciones
  • Nuestras reacciones
  • El look que proyectamos, nuestro lenguaje no verbal
  • Nuestra voz, nuestro tono
  • Nuestras ideas

¿Actúas en consecuencia con tu marca personal deseada? ¿Eres capaz de controlar tus reacciones en una situación adversa? ¿Se te ve y se te escucha según lo que has planeado? Recuerda que tus ideas sean quizás el mejor vehículo de comunicación de tu marca personal, sobre todo si van acompañadas de buenas reacciones, de una buena imagen personal y de una buena tonalidad.

Es cierto que no siempre es fácil escribir cuál es la marca que queremos proyectar. A menudo me encuentro con personas que no son conscientes de sus habilidades, que creen que no son capaces de escribir un artículo o de generar acciones de networking. Es una de las pequeñas satisfacciones del asesor de marca personal: hacer que muchas personas abran los ojos y descubran su potencial profesional y de comunicación.

Guillem Recolons / asesor de marca personal

¿Qué te frena a ser tú mismo? por @guillemrecolons

La historia de la niña con los calcetines desparejados.

Leía hace algún tiempo un relato de la Doctora en Psicología Donna Dunning sobre un profesor de primaria al que le llamó la atención que una niña tuviera en clase los calcetines coordinados. Avisó a los padres y les advirtió que la niña estaba cambiando, que no participaba en la clase y que estaba generando una actitud incierta. El profesor sabía que esa niña era muy creativa, una inconformista que vestía de manera poco convencional, que jamás llevaba los calcetines iguales y que participaba activamente en clase.

La explicación al cambio se encontraba en el hecho de que la niña quiso ser aceptada en un grupo, tuvo que aceptar sus normas y por tanto se llegó a olvidar de cómo era realmente. No está claro que un evento como este implique el final de la infancia. Los compañeros influyen de manera poderosa en lo que somos, y a menudo tendemos a actuar para encajar mejor en el grupo.

Todos nos adaptamos, eso está claro. Queremos ser aceptados socialmente, y por ello adaptamos nuestra conducta para no irritar a los demás; es una práctica común.

La clave es poder hacerlo sin perder nuestra esencia. Para lograrlo, hemos de discernir de una manera clara cuándo somos nosotros y cuándo somos “otro”. El profesor y Doctor en filosofía Josep Manuel Udina lo resume así “el ser humano es siempre idéntico”. Es cierto que la identidad no se pierde a lo largo de la vida, lo que va cambiando es la personalidad.

La presión por ser “otro” puede empezar a edades tempranas y por distintas razones, casi siempre basadas en expectativas que tienen otros sobre nosotros. Los niños entienden lo que valoran sus padres, y pueden aceptarlo o rechazarlo. Sea como sean es difícil escapar a la influencia de los padres, los mensajes en la infancia arraigan con facilidad.

En un sentido amplio, las influencias sociales nos envían mensajes constantemente acerca de cómo deberíamos ser y qué es lo que importa. Comprar cosas, ser atractivo, permanecer joven, o invertir mucho dinero en ocio son solo algunos ejemplos del bombardeo publicitario que sufrimos todos los días.

A veces nos gustaría ser otra persona. A mí, por ejemplo, me gusta mi manera de ser algo desestructurado, soñador y espontáneo, pero eso no quita que a veces añore un sistema más organizado y estructurado. Algunas personas se obsesionan con ser “otro” y trazan su hoja de ruta bajo ese parámetro. Creo que es un error. Yo puedo llegar a ser organizado, pero no puedo convertir eso en mi valor central. Aceptar nuestras debilidades y fortalezas forma parte de nuestro autoconocimiento.

¿Puedes asegurar que tu marca personal habla de ti, de tu auténtico yo, y no de la presión social por ser otro? Tu verdadero yo está en algún lugar de ti, solo necesitas aislarlo de las presiones y mensajes que te dirigen a otras personas. Solo entonces crearás tu propia marca personal.

La Comunicación Real en Tres Fases y 13 Argumentos

El pasado domingo publiqué este post en mi blog personal. Mis colegas de SOYMIMARCA me han pedido que lo vuelva a publicar de nuevo aquí.

La Comunicación Real en Tres Fases y 13 Argumentos


Si tuviera que hacer un resumen de todas las publicaciones que hablan de las claves de la comunicación, la oratoria y el hablar en público hubiera sido incapaz de generar este artículo.

Para ello he repasado las situaciones reales y triviales, las diarias. No siempre vas a tener la ocasión de impartir una conferencia ante 200 personas, sin embargo casi todos los días puedes sacarle el máximo partido a pequeños encuentros, entrevistas o reuniones. Para estos encuentros he disecado los momentos que intervienen de una forma sencilla, trivial, y práctica.

ANTES

1. Infórmate sobre el tema. Se un experto, aporta algo novedoso, lee, estudia, aprende. Tu dominio del asunto aportará seguridad y pasión a tu mensaje.
2. Conoce a tu interlocutor. Indaga sobre él, sus gustos, sus conocimientos, sus valores. Tienes que empatizar, y para ello, observación e información.
3. Averigua acerca del sitio donde te vas a reunir. Las condiciones generales, los medios técnicos. Intenta aprovechar las condiciones del lugar y conoce sus limitaciones. Esto puede ayudarte a asignar un tiempo y unos medios acertados.
4. Objetivo de la reunión y de tu mensaje. No entres sin saber cómo y cuándo debes salir. No te dejes llevar por el defecto hablar por hablar. Tienes claro lo que quieres conseguir, y para cumplirlo debes poner toda la información a planificar tu estrategia y tu mensaje.

DURANTE

5. Practica la escucha activa. Busca las señales verbales y no verbales para averiguar lo que tu interlocutor espera oir.

6. Define tu idea clave. La que resumen tu beneficio, el de tu empresa o el de tu producto. Articula tu mensaje en torno a ella. Busca feedback, necesitas comprobar que eres oído  entendido.Trabaja bien tu tono de voz, adecúalo al lugar, al ambiente y al interlocutor. El estilo, la entonación.

7. Piensa que es un recurso para reforzar la idea clave de tu mensaje. No te aceleres ni aburras con un tono excesivamente pausado. El ritmo adecuado ayuda mucho.

8. Domina tu gestualidad. Aprende a evitar malas costumbres gestuales y tics, aprende de aquellos gestos que ayudan a transmitir tu mensaje; las manos, la mirada, el cuerpo.
9. Controla la distancia social. Mantén una distancia cordial. No la traspases ni te alejes. No todos somos iguales, cada uno tenemos un límite diferente para nuestra zona íntima, pública, personal y social. No invadas aquella que no se te ha asignado.

AL FINAL

10. Trabaja la conclusión de la conversación. Repasa para no darte por vencido si has cumplido tu objetivo.
11. Cierra en positivo, sea cual sea la conclusión de la conversación.
12. Nunca des por cerrada la cuestión. Guarda una posibilidad para un nuevo contacto. Tal vez no te ha salido muy bien el primer contacto, tal vez la persona no estaba en un óptimo momento para escucharte.
13. Repasa cómo lo has hecho. En qué has acertado y en qué has fallado. Nadie nace sabiendo, y esto necesita práctica. Identifica tus fallos y tus áreas de mejora, e intenta mejorar. Al fin y al cabo, a vida es un proceso de mejora continua.

Breve: Todos tenemos marca personal

Todos tenemos marca, otra cosa es que sea la que nos gustaría tener.

Por desgracia, a menudo nos cuelgan etiquetas que nos limitan el movimiento.

Trabajar la marca personal sirve para sacar a relucir la parte positiva de cada uno, proyectar nuestros valores y decidir qué mensaje queremos enviar, a quién, en qué medios y con que “tempo”.

Parece sencillo, aunque a veces no nos conocemos lo suficiente a nosotros mismos. Una ayuda profesional siempre se agradece.

 

Atrévete a ser tu mism@

A pesar que me encantan los temas que desarrollamos en soymimarca, cuando tienes como objetivo escribir dos post semanales, os aseguro que en más de una ocasión me planteo ¿qué más puedo aportar a mis escritos  para que sean lo suficientemente interesantes como para captar la atención de los demás? Os tengo que confesar que durante días, mi mente está activa pensando  en diferentes temas que puedan aportar y sean de interés general,  hasta que decido  ponerme delante del ordenador y simplemente plasmar lo que me motiva, apasiona y me aporta. Es entonces cuando mis pensamientos se calman y  es entonces cuando las cosas salen desde mi interior. Es como si  al plasmar mis pensamientos en un escrito, estos  ya no  formasen parte de los mismos, inmediatamente se transforman en un primer paso para conseguir mi objetivo. Paso del mundo de los pensamientos  a la acción.

todo mi foco de atención  lo he puesto en la importancia que tiene el autoconocimiento

Después de analizar los temas  que he tratado hasta el momento  me doy cuenta que básicamente todo mi foco de atención  lo he puesto en la importancia que tiene el autoconocimiento de uno mismo.   Es cierto que si no tomamos consciencia de quiénes somos y qué queremos  difícilmente podremos evolucionar y que si queremos resultados diferentes tenemos que hacer cosas diferentes. Aunque  me pregunto ¿qué papel juega o que influencia tiene mi entorno? ¿Me muestro tal y como soy realmente?  O  tiendo a esconder al resto de personas quien soy en realidad por miedo a no ser aceptado.

El proceso de dar y recibir “feedback” es uno de los conceptos más importes que trabajamos en los talleres de formación.  Mediante el “feedback” podemos hacer realidad las palabras del poema: vernos a nosotros mismos tal como nos ven los demás.

En la década de los 60, los psicólogos Joseph Luft y Harry Ingham elaboraron una  ventana para ilustrar el proceso de dar y recibir “feedback”. El modelo denominado ventana de Johari, puede ser considerado justamente como esto, como una ventana de comunicación a través de la cual una persona da o recibe información sobre si misma o sobre otras personas.

Lo que “La ventana de Johari” trata de explicar es cómo deben tolerarse mutuamente estas diferencias en las distintas áreas de nuestra personalidad, con el fin de mejorar las relaciones interpersonales, a través del conocimiento de uno mismo y de los demás.  Define 4 áreas que representan la evolución de la comunicación entre personas aunque también puede ser útil para comprobar la evolución de la autoestima. Dichas áreas son:

1.       Área  Libre: lo que se sobre mi y lo que muestro a lo demás

2.       Área  Ciega: lo que no se sobre mí, pero que los demás conocen

3.       Área  Oculta: lo que sé sobre mí que escondo a los demás

4.       Área Desconocida: lo que ni yo ni los demás conocemos de mi


Reflexiona sobre las siguientes preguntas y podrás saber  un poco más de ti en relación con los demás.

1.        ¿Qué muestras de ti a los demás?

2.        ¿Qué podrías preguntar a los que te conocen sobre lo que ven de ti?

3.        ¿Qué aspectos ocultos tuyos te gustaría revelar a los demás?

4.        ¿Qué te dicen tus sueños?

Como te puedes  imaginar el objetivo de  recibir y de dar “feedback”  consiste en movilizar informaciones del área ciega o del área oculta hacia donde puedan quedar al alcance de todos.  Transmitir coherencia y congruencia de tu persona a tu entorno, es esencial para mejorar tus relaciones con los demás.

Montse Taboada / Personal Branding Coach / soymimarca

PD: Me han dicho que el lunes 17 pasará algo curioso en Valencia