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Todos somos candidatos: la importancia de la #marcapersonal, por @guillemrecolons

Por alguna razón tenemos asociada la palabra candidato al entorno de la política. Y por otra razón tenemos asociada la palabra política a los profesionales de partidos políticos, ejerzan o no cargos públicos.

Pero lo cierto es que todos somos candidatos cada día y que todos utilizamos tácticas propias de la ciencia política para lograr nuestros fines. A estas alturas, definir la gestión de marca personal se puede hacer cansino, pero una de las definiciones más comerciales y directas es la que en su día lanzó Andrés Pérez Ortega y secundó Soymimarca: el camino para convertirte en la opción preferente.

Ser la opción preferente pasa por ser opción. Y ser opción pasa por ser candidato.

En tiempo del emperador Gordiano llamaron también candidatos, candidati, a ciertos soldados de las legiones romanas, que para diferenciarse de los demás soldados vestían unas túnicas blancas. Se distinguían además de los otros legionarios por su talla, figura y valor y por lo común peleaban cerca del general o del emperador.

Aquí ya tenemos una primera característica del candidato: alguien que necesitaba diferenciarse de los demás ofreciendo un valor distintivo.

No hace mucho, un pariente mío me envió un currículum para que le echara un vistazo. A punto de terminar sus estudios universitarios, mi pariente dedicaba la casi totalidad de su CV a su historial académico. Algo habitual. Pero precismente lo habitual no nos distingue.

¿De qué me sirve un expediente académico brillante si no sé cuál es el VALOR que puede aportar un candidato? Los CV necesitan ser revisados para ofrecer de manera clara y directa la aportación de valor de un candidato, su diferencia, lo que le convierte en una persona única. Sería un equivalente del USP (Unique selling proposition) pero reeditado como UPP, Unique Person Proposition.

Así, no cualquiera es candidato. Solo lo es esa persona que ha trabajado lo suficiente su marca personal como para entender la fuerza de su propuesta de valor, aquello que le convertirá en la opción única, la opción preferente.