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¿No tienes experiencia? Pues dilo con competencias

Este post va dedicado a los recién licenciados. Aquellos y aquellas que a finales de junio dejarán las aulas con la ilusión de arrancar sus carreras profesionales y poder aportar sus ganas, conocimientos e ilusión.

Con el panorama en el que nos encontramos encontrar un trabajo parece algo idílico, incluso un privilegio.  Y si además lo juntamos con la falta de experiencia que muchos de los recién licenciados tenemos al terminar nuestros estudios, la cosa no pinta demasiado bien.

Pero tengo una buena noticia para ti: tal vez no tengas experiencia, pero tus competencias no te las quita nadie.

Parece que la crisis ha provocado que las empresas se decanten cada vez más por el talento. Es decir, el SER es mucho más importante que el TENER.  Y es aquí donde las capacidades y competencias personales ganan la partida a los conocimientos y a la experiencia profesional.

A lo mejor esto te suene a chino pero debes empezar a conocerte:

  • ¿Eres consciente de cuáles son tus valores? Imprescindibles para encajar en la cultura corporativa de una empresa.
  • ¿Qué habilidades o competencias tienes? Esto te va a permitir saber qué tipo de posición encaja mejor contigo. Y cuando hablo de esto me refiero a si eres una persona líder, si trabajas bien en equipo, si eres flexible, proactivo, creativo…. Es todo aquello que forma parte de nuestro SER y que no viene dado por la experiencia o el conocimiento.

Ten presente que las empresas son cada vez más conscientes de la importancia de las personas para adaptarse a los nuevos entornos; requieren personas y equipos cohesionados, con flexibilidad y capacidad para aprender y competir en entornos diversos.

Esta claro que ahora no tienes los recursos que tendrás en unos años, así que en tu próxima entrevista enfócate en “quién eres” y no en “lo que tienes”. Dilo con competencias y demuestra a las empresas que lo que puedes aportar va más allá de un CV con muchas páginas.

¿Puede una habilidad infantil convertirse en el eje de una carrera profesional?

Sir Ken Robinson, escritor especialista en creatividad e innovación cuenta en este vídeo el caso de Bart Conner, un niño con una capacidad especial que pudo haber sido tratada como una anomalía (lo habitual) o como una habilidad a trabajar (lo poco frecuente).

Bart Conner y su esposa, Nadia Comaneci

Se trata de un extracto de poco más de 3 minutos del programa Redes, en que Punset entrevista al especialista británico Robinson. Es interesante la lección que se extrae de la historia de Bart Conner, que finalmente acabó ganando una medalla olímpica: La educación durante los primeros años de vida de una persona es esencial para su futura carrera profesional. Bart Conner caminaba con las manos, y su madre, en vez de conisderarlo una molestia o algo a eliminar, llevó a Coonner a un gimnasio de élite. Ahí se forjó una carrera.

En pocas palabras, la madre de Conner respeto y potenció una habilidad que luego fue el eje de la marca personal del niño. ¿Cuántas veces habremos visto casos de niños cuyas habilidades han sido desaprovechadas? Mejor no pensarlo. Pero una cosa está clara: las rarezas no siempre se han de tratar en el psiquiatra.

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=8z9YxMdXLVE&feature=related[/youtube]

¿Tu empresa no da voz a la gente clave?, por @guillemrecolons

Pero… ¿Qué está pasando a tantos empresarios? ¿Por qué no quieren dar voz a su gente clave? ¿Miedo? ¿De qué? ¿De que se marchen a la competencia gracias a su notoriedad? ¿No lo harían igualmente?

Uno de los fenómenos paranormales que más nos encontramos en las empresas es el MIEDO. El miedo de muchos empresarios a dar alas a su gente clave, el miedo a dejar que estas personas sean fuertes y se conviertan en embajadores de la marca. Del mismo modo que la imagen de la empresa influye en la imagen personal, la imagen de un individuo puede tener un impacto sobre la imagen de la empresa.

Una imagen fuerte y positiva de un individuo, por carisma, beneficia al final la imagen de la empresa.

8 razones que justifican la implementación de un programa de personal branding en la empresa:

  1. Con un programa de personal branding la empresa favorece la coherencia personal de sus empleados y dispone a los trabajadores más en consonancia con sus misiones personales y les confiere más confianza en el desarrollo de sus funciones.
  2. Rompe con el antiguo paradigma del trabajo que es proporcionar el sustento. El personal branding refuerza la nueva tendencia, ya que se ocupa de buscar un sentido en concordancia con las pasiones, de la búsqueda de reconocimiento, del deseo de desarrollo personal, de la necesidad de interdependencia y del querer ser “uno mismo” en el puesto de trabajo.
  3. Uno de los desafíos de las empresas es poder conciliar sus retos con los proyectos personales de sus miembros. Los profesionales no se implican realmente  si los proyectos no tienen sentido para ellos.
  4. Si gracias al Personal branding el trabajador puede orientarse hacia el tipo de misiones que se corresponden mejor con su evolución y características personales la empresa se beneficia de un nivel de desempeño superior.
  5. El Personal branding permite a la empresa perfilar de manera más certera las contrataciones que en un entorno clásico de contratación.
  6. Entramos en una época en que se necesitan profesionales multifunción capaces de cambiar de entornos, equipos y tareas al ritmo de las cambiantes condiciones de trabajo  y la relación empresa / trabajador ya no se basa solo en la fidelidad sino en la capacidad mutua de encaje a corto plazo. Se prevé una tendencia en la que los individuos serán su propia empresa unipersonal.
  7. Desarrollar una marca personal dentro de la empresa permite que el trabajador pueda proponer en cualquier momento de su carrera una oferta de servicios que vayan más allá de su descripción de funciones proporcionando un beneficio mutuo.
  8. Contribuyendo al desarrollo del personal branding la empresa  afianza los contactos de sus colaboradores con el exterior que redundan en beneficio mutuo. Muchas veces se contrata a un profesional más que por sus conocimientos por su red de contactos.

Hay muchas más, pero por hoy lo dejamos aquí con la pregunta del principio: ¿Tu empresa no da voz a la gente clave?

Imagen: Flickr CC Search

¿Controlas tu carrera profesional o ella te controla a ti?

“No hay ningún viento favorable para el que no sabe a que puerto se dirige”. (San Agustín)

Si nuestra carrera profesional fuera un barco sería interesante reflexionar sobre si nos dejamos llevar por la dirección en la que sopla el viento o por el contrario somos nosotros mismos los que llevamos el timón y decidimos cuál es nuestro puerto de llegada.

¿Eres el conductor de tu vida profesional o eres el pasajero?, ¿Sientes que has llegado donde estás por impulso y que las circunstancias te han arrastrado a hacer algo que no va contigo?

Nuestra carrera es una parte muy importante de nuestras vida como para dejarla en manos de las decisiones de otros. Equivocarse y desviarse del camino a seguir no es un fracaso, es más, puede ser el mayor éxito ya que es una oportunidad de aprender y cambiar el rumbo en busca de aquello que realmente queremos.

Estos tres elementos son imprescindibles para desarrollar una estrategia que te lleve a donde quieres llegar. Son herramientas que sirven de guía y que te pueden ser de gran ayuda para alcanzar tus objetivos profesionales.

  1. Es importante que visualices tu meta.
  2. Trazar una hoja de ruta es útil para no desviarte del camino.
  3. Elaborar tu plan de acción es un ejercicio que te puede ayudar a ser más proactivo y a planificarte mejor.

    Ser tu quién decide. Toma las riendas de su vida profesional sin dejar que el impulso te desvíe de TU camino. Y si además dejas tu marca personal en todo aquello que haces serás recordado y percibido como un profesional único, diferente y relevante.

    Aléxia Herms / Asesora de marca personal

    Necesito vuestra ayuda

    Apreciados amigos y lectores de Soymimarca,

    Estoy acabando un Master Of Science en la University of Texas at Dallas en Management, Organizacional Behavior and Coaching y necesito vuestra colaboración para reunir 400 respuestas a la encuesta de marca personal que os adjunto. Ya llevo unas 180 respuestas. El cuestionario es corto y no tardareis más de dos minutos en completarlo.

    Es para un pequeño proyecto de investigación sobre el concepto y los atributos de la Marca Personal y os haré partícipes en diversos post de los resultados.

    Vuestra contribución servirá para profundizar en el conocimiento de la marca personal, vuestros intereses y necesidades y reforzará a nuestra comunidad Soymimarca que diariamente vamos construyendo.

    Gracias. Aquí tenéis el ENLACE A LA ENCUESTA

    Jordi Collell / asesor de marca personal

    La trampa de la Lealtad

    Durante el pasado más reciente, hasta hace aproximadamente 20 años, o lo que es lo mismo para la generación profesional anterior, la idea de una carrera profesional significaba culturalmente un proceso por el cual alguien ocupaba distintas posiciones a lo largo de su vida dentro de una organización como consecuencia de una serie de ascensos casi “automáticos o por antigüedad” a puestos de más alto nivel.  Hasta cierto punto un modelo de carrera semejante al servicio civil en la administración pública.

    Este modelo se fundamentaba en una carrera definida por la lógica del progreso o, en otros términos, un conjunto de posiciones en una estructura jerárquica. El modelo se basaba en las suposiciones siguientes: Una distribución piramidal de la jerarquía, Las posibilidades de crecimiento continuo de la organización para que pudiera ofrecer oportunidades mediante el ensanchamiento de la pirámide y una dinámica de compensación de los “perdedores” fundada en la continuidad en la estructura.

    El mensaje transmitido era, si no creces pero eres leal, no debes preocuparte, nosotros te ofrecemos seguridad y continuidad.

    Es evidente que hoy la lealtad no puede basarse en este principio. Aunque sigue siendo vital y clave para sustentar los índices de motivación que permitirán alcanzar el éxito debe fundarse en otros elementos.

     

    ¿Por qué te quedarías tú en una empresa?

    Nos decía ayer nuestro amigo y socio Pau Hortal que hoy saber retener a la gente valiosa ha de ser uno de los hitos de la buena gestión empresarial. ¿Qué necesitamos para poder decir “me quedo”?

    En un momento como el actual puede parecer una frivolidad hablar de retener talento con un índice de paro que está por las nubes, digámoslo de entrada. Pero retener no tiene solo un significado físico porque muchas personas ante la imposibilidad, real o no, de largarse optan por aletargarse y este estado de hibernación es también una pérdida de talento en si misma.

    Me he puesto a pensar en los motivos que he ido acumulando a lo largo de mi carrera para saber si una empresa me interesaba  y os los resumo:

    Si no me siento comprometido con mi trabajo me largo. Necesito compartir la misión, visión y valores de la compañía y disponer de los elementos necesarios que me permitan ser consecuente con ellos, no me gustan las declaraciones de papel mojado.

    Quiero sentirme apreciado, valorado y único, si no me largo. Sea a través de un plan de carrera o de por lo menos de una hoja de ruta que me permita evolucionar, crecer profesionalmente y que se reconozca en la organización.

    No me conviertas en una máquina o me largo. Tener el grado suficiente de libertad y que se promueva mi creatividad experimentando cosas nuevas y que se valoren mis fracasos como parte integrante del proceso de crecimiento o aprendizaje.

    Si me aburro tendré que largarme. Mi antídoto contra el aburrimiento es tener responsabilidades y desafíos que sellen mi compromiso con la empresa y ayudar a crecer a los demás.

    Si me consideras un” empleado” no cuentes conmigo. Porque yo soy un profesional que tiene vida propia y quiero desarrollar proyectos con sentido que me permitan aportar lo mejor de mí mismo, crecer profesionalmente y tener una vida personal equilibrada. Yo soy mi marca y estoy a tu servicio porque eres mi mejor opción. Si mi marca no puede evolucionar con la empresa lo hará sin ella.

    ¿Qué quitáis o añadís? El debate está abierto.

    Jordi Collell / asesor de marca personal

    Tu carrera, ¿la haces o te la hacen?

    Durante las primeras sesiones con nuestros clientes siempre que sale a la palestra la carrera profesional algo abstracto se mueve en el ambiente. El concepto suena a recurrente, a tópico, a etéreo cuando en realidad se trata de un proceso que conducido correctamente nos ayuda a llegar casi siempre al éxito y es un eslabón básico de nuestra marca personal.

    La semana pasada escribí sobre  la tenacidad, hoy volveremos al origen y revisaremos los aspectos básicos de la carrera profesional.

    De mi experiencia personal puedo aportar que me quedé muy tranquilo y relajado cuando descubrí  que podía gestionar mi carrera usando herramientas y principios similares a los que ya estaba empleando como directivo en mi empresa y que, de esta manera, haciendo un uso adecuado de mis recursos tarde o temprano acabaría llegando el retorno esperado. Yo nunca he creído en negocios fáciles y rápidos, lo confieso de entrada.

    Mis descubrimientos contrastados a través de mi ya larga experiencia, para algo sirve el paso del tiempo, y con un palmarés del que me siento orgulloso se pueden resumir en:

    –       Nuestra carrera dura toda la vida. De aquí mi insistencia sobre la tenacidad en el post de la semana pasada. Que la velocidad y las prisas no nos cieguen porque lo importante es llegar aprendiendo y disfrutando del camino. Y habrá siempre dificultades, tengámoslo presente.

    –       Nuestra carrera es NUESTRA. Nadie te va a arar tu campo ni te va a desbrozar tu camino. Tú trazas el camino, lo preparas y comienzas a andar. Si esperas que alguien lo haga por ti acabarás siendo el acólito de este “alguien”.

    –       Nuestra carrera es un proceso definido y estructurado. Dicho de otra manera no se improvisa. En algún momento hemos de pararnos a definir lo quienes somos, a donde vamos y que queremos.

    –       Y es esencialmente sencillo. Aunque las cosas sencillas algunas veces son las más difíciles de llevar a cabo pero siempre puedes acudir Soymimarca ti te echaremos una mano. Mira que perogrullada, se trata de:

    o   Saber lo que queremos. Y esto se resume en establecer metas, en definir escenarios, en escribir nuestra carta a los Reyes Magos  aunque cada meta tiene que tener un plan de acción y además ser realista, mensurable, alcanzable, definida en el tiempo y ecológicas es decir sostenible por nuestro entorno vital, personal y familiar.

    o   Medir nuestro avance. Las metas  y los planes hay que seguirlas y para ello se necesitan indicadores.  Si no hacemos revisiones periódicas correremos el riesgo de engolfarnos en el día a día, olvidarnos de lo dicho y avanzar por derroteros que no os interesan.

    o   Corregir el tiro. Como la duración del proceso es larga nos encontraremos con que nosotros cambiamos y los entornos cambian y tendremos que redefinir  y ajustar periódicamente lo que sea necesario para no acabar como los pobres dinosaurios que por no poder adaptarse a nuevas circunstancias ya no están. Además siendo conscientes de que todo cambia  nos aparecerán nuevas metas y proyectos que enriquecerán nuestro camino y estaremos preparados para coger al vuelo las oportunidades que se presenten.

    Y siempre estamos a tiempo para tomar el control de nuestra carrera lo de ser viejo o joven, maduro o inexperto y otros calificativos que no nos sirva de excusa. Y como cualquier proceso es mejor hacerlo bien acompañado que sólo recuerda que puedes contar con nosotros. No dejes pasar el tiempo, ponte en marcha.

    Jordi Collell / asesor de marca personal

    ¿Tu carrera es de paja o de piedra? ¿Lo has pensado?

    Hace unos años tomé la decisión de salir a correr todos los días. Venía de un largo paréntesis de sedentarismo y necesitaba poner en marcha mi organismo. El primer día me lancé a una carrera veloz y estuve a punto de acabar bajo las ruedas de un autobús, estaba tan exhausto que no me fijé mientras cruzaba una calle.

    En mi carrera profesional siempre he sido un corredor de fondo, me he movido más por la consecución de resultados de manera sólida aunque no rápida que por la rapidez efímera del corto plazo. Y no me ha ido nada mal.

    Ser un fondista en la vida y en la carrera profesional implica tener tenacidad. Cambiamos solidez por rapidez. ¿Recordáis el cuento de los tres cerditos? pues a mí me gusta construir la casa con ladrillos y si no es posible, con madera pero nunca de paja aunque las primeras necesiten tener cimientos y sean de elaboración más lenta porque la quiero al amparo de malos vientos y de lobos traidores en forma de crisis.

    He visto profesionales con potenciales de carrera similares que han tenido resultados divergentes a causa de la diferencia de sus planteamientos respecto a la velocidad. De los que empezaron corriendo para tocar el éxito muchos se quedaron por el camino o alcanzaron cimas más bajas mientras los que decidieron marchar con paso firme pero seguro manteniendo el ritmo y la respiración adecuados acabaron en su mayoría en posiciones de más responsabilidad y mejor remuneradas que los primeros. Mientras que los primeros se acabaron desanimando y bajando la guardia cuando las dificultades se mantuvieron en el tiempo los segundos aguantaron y buscaron nuevas formas para llegar.

    La tenacidad en un material es la resistencia que opone a ser roto, desgarrado, doblado o suprimido. Y la tenacidad en la vida ¿qué es? Pues más o menos lo mismo la capacidad para perseguir un objetivo a pesar de los obstáculos que se encuentren en el camino, es la resistencia a parar, a renunciar, a abandonar y es el empeño en continuar, reformular y adaptar para sortearlos.

    Tenacidad va unida a objetivos personales. Tener formulado lo que queremos ser de mayores, haber escrito nuestra visión y misión y definido las reglas del juego que son los valores nos permite avanzar con el fin en la mente y nos da la perspectiva necesaria para situarnos y tomar las decisiones correctas.

    Trabajar nuestra marca personal desarrolla  tenacidad. Ser frágil también es una decisión.

    Jordi Collell / asesor de marca personal