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¿Crees que hay más salidas laborales para los estudiantes?

Becarios al poder (II)

El pasado 29 de marzo publicamos en este blog el post “Becarios al Poder” sobre las nuevas oportunidades de los estudiantes a la hora de encontrar el primer trabajo. El post no generó un gran debate, pero al traspasar el post a la red Linkedin lo hicimos bajo el título “¿Crees que hay más salidas laborales para los estudiantes?”. Y ahí la liamos.

Nos parece oportuno plasmar hoy el debate generado en Linkedin por su riqueza, controversia y por los excelentes perfiles de los participantes. Por supuesto, si tienes cuenta en Linkedin puedes seguir el debate en vivo (con nombres y apellidos) en este enlace. Salud!

Guillem Recolons / asesor de marca personal

¿Crees que hay más salidas laborales para los estudiantes?

Ignacio (directivo): Guillem, me falta la referencia. ¿más salidas con respecto a qué época? Si lo comparo con la época en que yo salí al mercado de trabajo (años 80), en España hay menos salidas y las que hay son mucho más precarias. Sin embargo las nuevas generaciones juegan con dos ventajas: su mentalidad es (o debería ser..) global, y tienen internet, lo cual es un instrumento muy potente para encontrar oportunidades. En definitiva, un joven bien preparado, con idiomas y dispuesto a moverse a cualquier parte, probablemente tiene más salidas que hace 10, 20, 30 años.

Moderador (asesor marca personal): Hola Ignacio, pienso que con las herramientas actuales y con la facilidad del acceso a la información, los jóvenes tienen un camino de diferenciación mejor. El mercado laboral no ayuda, pero nunca faltan plazas para los que demuestran habilidades excepcionales.

Daniel (directivo): En mi opinión hay muchas más, en parte por la propia especialización del mercado de trabajo y la creación de nuevos segmentos de mercado. El problema es que, unido al mayor número de salidas, hay más distancia entre el entorno educativo y el laboral, los jóvenes salen con escasos conocimientos, habilidades y aptitudes.

Moderador: Daniel, creo que das en el clavo cuando hablas del gap entre el mundo educativo y el laboral. Solo algunas universidades -la mayoría privadas- se están preocupando de organizar prácticas en empresa de buen perfil cualitativo. Sin embargo, veo que, al mismo tiempo, muchos centros universitarios están utilizando a profesionales no docentes para reforzar asignaturas. Una buena noticia.

Isabel (marketing + social media): Con los tiempos que corren, actualmente es mucho más fácil encontrar trabajo si tienes la posibilidad de colocarte como becario, apenas tienes experiencia o estás en los últimos años de estudios… cosa que antes no pasaba. Sin embargo, otra cosa es el tipo de trabajo que encuentras, pero no olvidemos que es un empuje para entrar en el mundo laboral! =).

Moderador: Isabel, podríamos decir que antes se colocaban aquellos que podían disfrutar de alguna influencia familiar, y que ahora las oportunidades se han “democratizado”. Gracias por escribir.

Ignacio: Pero ¿de qué mercado laboral estáis hablando? Parece ser que en España hay un 40% de paro juvenil…¿dónde están estas oportunidades..?

Pablo (marketing & comunicación): Creo que el problema es, sin duda, el que antes comentabáis, que la universidad no te prepara realmente para lo que posteriormente te vas a encontrar. Considero que los jóvenes, a pesar de estar preparados, y en mi caso, tratar de explotar la visibilidad que nos puede proporcionar internet y las redes sociales, lo tenemos en muchas ocasiones, muy difícil. Y difícil porque nos cuesta que nos den esa primera oportunidad para demostrar lo que valemos, precisamente por esa falta de experiencia práctica.

Moderador: Ignacio, el paro juvenil (15 a 24 años) está cerca del 43%* y no para de crecer, al igual que pasa en toda Europa (excepto Alemania, as usual). Sin embargo, el tema del debate es si existen o no mejores herramientas para que los estudiantes puedan trabajar mejor su marca personal y ser los elegidos en los procesos de selección. Precisamente esa tasa de paro tan dramática (la media de la UE es del 20% y en EEUU es del 18%) es la que pone de manifiesto la necesidad de utilizar las técnicas que permitan una mayor especialización y diferenciación. *Datos Eurostat

Cristina (directiva RRHH): Me encanta ver la actividad en este foro – gracias Guillém por iniciarlo, sé que compartimos muchas inquietudes y soluciones en éste tema. Estoy de acuerdo con todos vuestros comentarios. Desafortunadamente, más canales de búsqueda no supone que sepamos optimizarlos y que hallan más salidas. Con alguna excepción, son las mismas pero hay más herramientas para publicitarlas y enviar CVs. Despersonaliza el proceso, multiplica la competencia entre candidatos y exponencialmente el trabajo de selección final en las empresas…Tenemos tendencia a ir rezagados en adoptar algunas actitudes y prácticas esenciales. Facilitar y optimizar el paso del mundo académico al laboral es una de ellas. Hay dos áreas de acción esenciales: 1. Asesorar a los estudiantes en técnicas de presentación y búsqueda para destacar y apoyarles fomentando una actitud pro-activa, emprendedora y profesional en sus estancias profesionales. Se comenta poco, pero el año que viene las prácticas serán obligatorias por el Plan Bolonía y no estamos ni concienciados ni preparados para el aluvión de becarios que van a necesitar prácticas para acabar su carrera universitaria. 2. Es fundamental activar un cambio en la percepción empresarial de las prácticas, sobre todo en las Pimes, para conocer y valorar las ventajas de RRHH que suponen y crear así las salidas que necesitan nuestros talentos emergentes. Se nos va la imagen de país en ello (ver artículo Becarios al poder! en nuestro blog becarioslapoder.wordpress.com) ¿Quizás sería el momento para crear una plataforma/lobby a la americana? Qué dices Guillem ¿os apuntaís?

Clara (becaria): Hola! Voy a hacer mi aportación como “joven buscando empleo” que soy. Soy Diplomada en Turismo y con un Máster en Dirección de RRHH, actualmente cursando Humanidades. He trabajado de becaria en la CAM, donde posteriormente trabajé 4 meses y donde me habría quedado de no ser por la actual situación económica española y por la situación de la CAM en sí…. Esta ha sido la única empresa que, realmente, me ha dado una oportunidad ya que el resto de empresas donde he realizado prácticas sólo buscan tener a un empleado trabajando gratis para ellos, en lugar de verlos como una inversión de futuro. Opino que la mayoría de empresas, en lugar de dar una oportunidad a las personas jóvenes y ver que su ilusión y ganas de aprender son lo más importante puesto que la formación se presupone, buscan perfiles que tengan experiencia, algo imposible si nunca puedes empezar y si no te valoran por lo que realmente eres. Saludos!!

Daniel: Clara, seguramente tengas razón, pero la situación actual es coyuntural e influenciada por el ciclo económico: por el “mismo precio” las empresas pueden encontrar a gente experimentada en paro. Me preocupa más la situación estructural de desconexión entre mercado laboral y universidades.

Ignacio: La universidad ha de tener como objetivo dar una formación generalista y, lo que es más importante, dotar a los estudiantes de capacidad de aprender. Las empresas han de seleccionar a gente que sea capaz de aprender, y formarlas en su negocio.

Moderador: En eso estoy de acuerdo con Ignacio, la universidad no puede convertirse en un centro de colocación para estudiantes, debe ser un modelo de aprendizaje global.  Clara, gracias por tu aportación como “sufridora” y testigo directo. Aunque Daniel pueda tener razón con el tema coyuntural lo cierto es que falta una política de empresa específica en la contratación del talento joven (y digo talento aunque no haya experiencia, son cosas muy distintas).  Este es un debate enriquecedor, os agradezco a todos vuestra aportación.

Pau (directivo RRHH): Me parece un debate interesante. Voy a escribir sobre ello en el blog. Lo fundamental en todo caso es la percepción. Creo que la gran diferencia entre nuestra generación, a lo de los 90 y la actual es la sensación que tiene el joven respecto al mercado de trabajo. Para nosotros esto no era un problema, para los de los 90 empezó a serlo y hoy es un problema grave. Evidentemente no tienen ninguna seguridad respecto a su entrada en el mercado de trabajo. Respecto a la desconexion entre universidad y empresa es algo casi “consustancial” con el mundo universitario. Lo era en los 70, en los 90 y ahora. Hoy se agrava incluso más por las circunstancias anteriores pero este si que es un problema grave de nuestro mercado de trabajo y en el que parece que aunque hay mucho por hacer nadie “se pone” de verdad.

Ignacio: Nunca como ahora, un joven ha tenido “el mundo a sus pies”: puede contactar con cualquier agencia de colocación del mundo, y con poco dinero puede viajar a cualquier parte del mundo, quién tuviera ahora 25 años!!!, ya me gustaría!! Solo les recomendaría que, por favor, aunque cuesta un pequeño esfuerzo, que hablaran algún idioma… En nuestra época era más fácil encontrar trabajo a 20 minutos de casa, sí, estoy de acuerdo, y de alguna forma la economía “nos ataba” al lugar de nacimiento, benditos los jóvenes de ahora que no tiene este tipo de ataduras!!

Clara: Y menos mal que hay países que valoran a los trabajadores!! No como en España. Y si los jóvenes no hablan más idiomas, tal vez sea por el mal sistema educativo que tenemos…

Ignacio: Clara, con tu última frase no estoy de acuerdo. En mi opinión uno aprende idiomas si quiere aprenderlos, y sobre todo se aprenden cuando se siente la necesidad…

Clara: Cierto, en parte. Yo he asistido a la smismas clases que el resto de personas y hablo inglés y otros no. No tengo un nivel bilingüe pero puedo mantener una conversación en inglés sin problemas. Por otra parte, el inglés que estudiamos durante los años de colegio, los de instituto e, incluso, los de universidad es siempre lo mismo, nunca se avanza. Se estudia gramática una y otra vez pero poco vocabulario y casi nunca se valora ni se practica la parte oral.
En otros países europeos se habla el idioma oficial y también inglés.

Pau: Vale, vale, pero en temas laborales no me quisiera poner en el lugar de nuestros hijos. Nosotros (años 70) no tuvimos ningun problema para acceder al mercado de trabajo (no tuvimos y no lo veiamos como problema). La siguiente generación (años 90) lo tuvo algo más complicado porque además coincidió con la crisis posterior al 92. Los de ahora creo que francamente lo tienen como generación mucho mas complicado. Tengo que recordaros la importancia estadística del desempleo juvenil. Creo que hay un 40% de los jovenes menores de 25 en desempleo. Esto es responsabilidad de todos y en particular de un sistema educativo que no les ha preparado suficientemente.

Ignacio: Discrepo con esta teoría. Cada generación tiene que lidiar con la época y la economía que le toca vivir. No voy a enumerar las ventajas e inconvenientes de mi época, que los había. Pero hoy en día los jóvenes tienen: 1/Infinitamente más información, 2/Mayor accesibilidad al mercado global, 3/Mayor acceso al aprendizaje de idiomas, 4/Facilidad para viajar 5/Mayor oferta de masters y cursos de especialización. También hay inconvenientes: 1/Hay pocas oportunidades en mi ciudad, 2/Tengo que moverme, 3/Con una carrera no basta, hay que estudiar más, y, el peor inconveniente, 4/En casa de mis padres se vive muy bien….al final, cada época tiene sus “cosas”, pero siempre la única cuestión es espabilarse…

Moderador: Yo lo llamaría “discrepancias convergentes”. Parece que estamos de acuerdo en que hay más y mejores herramientas para posicionarse y también que el panorama laboral actual es muy cerrado para los más más jóvenes. A eso se le une una cierta falta de motivación empresarial por “formar” personas (eso cuesta tiempo y dinero, pero también genera fidelidades). El cocktail nos puede llevar a la conclusión de que -perdonad, barro un poco hacia casa- el posicionamiento personal adquiere más importancia que nunca.

Laia (directiva comunicación): Estoy de acuerdo con Pau en que ahora los jóvenes que salen de la universidad los tienen mucho más difícil, y parece que sea más complicado a medida que pasan los años. Es cierto que no se nos prepara lo suficiente, ni en el colegio ni en la universidad. Totalmente de acuerdo con Clara en que el nivel de inglés que se enseña en el colegio es nefasto. Ya no sólo el nivel, sino el sistema que se utiliza. Al fin y al cabo, lo más importante es poder entenderse con las personas, tener vocabulario, no tanto construir la frase de forma perfecta. En fin, que pensé que mi generación lo tendríamos difícil y la verdad es que no ha sido fácil, pero veo que las que vienen detrás aún lo tienen peor. Además, se le suma la crisis y lo que las empresas se están “aprovechando” de contratar becarios en condiciones precarias para ahorrarse dinero.

Isabel: Estoy leyendo con atención todos los comentarios y veo que hay varias personas que están a favor de que los jóvenes lo tienen más difícil. Entonces… ¿por qué me encuentro con muchas más ofertas que piden becarios o gente para prácticas que hace unos años? Cuando yo acabé la carrera y el máster todo el mundo te pedía experiencia y ahora en muchas ocasiones te dicen que tienes demasiada para el puesto requerido (que nunca entenderé cómo se tiene demasiada experiencia, pero bueno). Las personas con puestos intermedios estamos con esta crisis en un “vacío” que ha hecho que o tienes mucha experiencia para unos puestos y no te dan siquiera la oportunidad o tienes poca para otros y no les interesa invertir en tí, puesto que saben que encontrarán a alguien en paro con esa experiencia. En fin, que todos los tenemos difícil… Saludos 🙂

Laia: Efectivamente, las empresas solicitan becarios o personas sin experiencia para no tener que pagarles un sueldo decente, pero contratan a jóvenes para ahorrarse dinero que a menudo no están preparados para el puesto que tienen que ocupar. Es muy triste ver como tus amigos/as tienen que eliminar formación y experiencia profesional de su currículum para poder acceder a un puesto de trabajo. Así va el país…

Clara: Exacto Isabel, como dice Laia, las empresas buscan más becarios porque así no tienen que pagarles (porque las prácticas, por supuesto e inexplicablemente, no se pagan…) y luego, como sólo has hecho prácticas, no te contratan por no tener experiencia laboral, en fin… Sinceramente, me siento menospreciada y eso que soy una persona siempre feliz, ilusionada y motivada pero no sé que pasa que sigo sin encontrar trabajo!!

Isabel: No te preocupes, Clara, no pierdas la sonrisa de la foto, pasaremos por esto y por lo que nos echen, así somos nosotras!. Yo tengo más experiencia y estoy en la misma situación que tú, las cosas están mal para todos, me temo. Gracias por responder Laia y Clara. Saludos a tod@s!

M. Carmen (arquitecto): No estoy del todo de acuerdo. Por mi experiencia, veo tanto en mi generación como en la actual a gente más joven a la espera de que les llegue el super-puesto de trabajo. Sin duda mucha gente se mueve, se forma… pero también abunda quien no quiere hacer el esfuerzo de cambiar de ciudad, no hablemos ya de pais, con otra lengua y costumbres que aprender, que no aceptan puestos que consideran inferiores o mal pagados pero en los que podian estar ampliando conocimientos y experiencia….  Os pongo un ejemplo (caso real cercano): una persona, con el inglés del instituto, se marcha los veranos a cuidar niños a Londres; acaba su carrera (Biblioteconomía y Documentación) y, con una beca Erasmus (6 meses), trabaja en la British Library; cuando se le acaba, se queda otros 6 meses, a su costa (sigue cuidando niños), para terminar el proyecto que ha empezado. Cuando vuelve a España, recibe una llamada para trabajar de nuevo alli, esta vez contratada. Acabó con contrato indefinido….. que dejó para trabajar en una ong colombiana durante unos años. Ahora trabaja en Madrid… y sigue colaborando. No fue la unica en su promocion que hizo algo similar. Y tambien muchos de sus compañeros nunca han trabajado de lo que han querido, tampoco han querido moverse, …

Ignacio: El ejemplo que menciona M.Carmen es significativo. Al final, en cualquier época, lo importante es la actitud para afrontar los retos que se le plantean a uno, y, ser joven toda la vida ha tenido muchas ventajas en cuanto a energía e ilusión por las cosas (“juventud divino tesoro”….).

Pau: Durante muchos años, cuando ejercía como consultor de outplacement -cosa que por otra parte me gustaba y no hacía mal- siempre le decia a los candidatos que sean cúales sean las condiciones del mercado de trabajo, quien quiere de verdad trabajar encuentra siempre una oportunidad. Esto creo que sigue siendo así. Respecto a los jóvenes lo que creo que ha cambiado (ya he insistido en ello en otros comentarios) es la percepción real del problema del empleo. Nosotros probablemente estabamos peor preparados pero no sentíamos este problema. Hoy este problema existe y es claramente percibido por los jovenes, aunque finalmente quién se esfuerza encuentra una oportunidad.

¿Continuará?

Un Sultán Soñó

Comunicación asertiva

El otro día estaba disfrutando uno de esos fantásticos desayunos de trabajo con mis socios, Jordi, Ignasi y Guillem y  manteníamos una conversación  sobre marca personal y en esos momentos a Guillem se le ocurre decirme, “¿por qué no escribes un post sobre asertividad? “. Inmediatamente mi parte racional empezó a investigar sobre el tema. Después de recopilar mucha información sobre el origen de la palabra, las aplicaciones, los beneficios, etc.… encontré un cuento que creo que  transmite muy bien el significado de la comunicación asertiva.

Los cuentos nos conectan directamente con nuestra parte más emocional, con nuestros deseos, con la posibilidad de imaginar el mejor de los mundos, el que más nos acerca a nuestro propio centro.

Como dijo  Aristóteles Nada llega al intelecto que no haya pasado antes por los sentidos”.

Quiero compartir con todos vosotros este breve e intenso relato extraido de “Las mil y una noches“, la famosa recopilación de cuentos árabes.

“Un Sultán soñó que había perdido todos los dientes. Después de despertar, mandó llamar a un sabio para que interpretase su sueño. “¡Qué desgracia, Mi Señor! Cada diente caído representa la pérdida de un pariente de Vuestra Majestad”, dijo el sabio. “¡Qué insolencia! ¿Cómo te atreves a decirme semejante cosa? ¡Fuera de aquí! ¡Que le den cien latigazos!”, gritó el Sultán enfurecido. Más tarde ordenó que le trajesen a otro sabio y le contó lo que había soñado. Este, después de escuchar al Sultán con atención, le dijo: “¡Excelso Señor! Gran felicidad os ha sido reservada. El sueño significa que sobrevivirás a todos vuestros parientes”. Se iluminó el semblante del Sultán con una gran sonrisa y ordenó que le dieran cien monedas de oro. Cuando éste salía del Palacio, uno de los cortesanos le dijo admirado: “¡No es posible! La interpretación que habéis hecho de los sueños es la misma que el primer sabio. No entiendo porque al primero le pagó con cien latigazos y a ti con cien monedas de oro. El segundo sabio respondió: “Amigo mío, todo depende de la forma en que se dice. Uno de los grandes desafíos de la humanidad es aprender a comunicarse. De la comunicación depende, muchas veces, la felicidad o la desgracia, la paz o la guerra. La verdad puede compararse con una piedra preciosa. Si la lanzamos contra el rostro de alguien, puede herir, pero si la envolvemos en un delicado embalaje y la ofrecemos con ternura ciertamente será aceptada con agrado.”

La comunicación  asertiva significa  expresar  nuestra opinión de forma  consciente, congruente, clara, directa y equilibrada, cuya finalidad es comunicar nuestras ideas y sentimientos sin la intención de herir o perjudicar, actuando desde un estado interior de autoconfianza, en lugar de la emocionalidad limitante típica de la ansiedad, la culpa o la rabia.

Si reflexionamos, las quejas  más habituales en el entorno empresarial están relacionas con  la falta de comunicación y las relaciones tóxicas que se establecen con los demás y en muchas ocasiones esto nos provoca estados de  tensión y ansiedad. Hay que  aprender a  relacionarse con los iguales, subordinados y superiores de manera asertiva, saber presentar solicitudes y demandas, saber pedir favores sin rebajarse y sin molestar, decir no cuando es necesario.

¿Alguna vez te has quedado pensando que deberías haber dicho algo, y no lo dijiste? En ese caso fuiste pasivo  ¿Alguna vez has dicho algo y te has quedado mal porque piensas que parecías un déspota? ¿Sentiste que los demás no pudieron decir lo que pensaban por tu actitud? En ese caso fuiste agresivo.

Podemos concluir diciendo que la asertividad se basa en el respeto y por tanto comporta la libertad para expresarnos respetando a los demás y asumiendo la responsabilidad de nuestros actos.

Montse Taboada / Personal Branding Coach / soymimarca