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La diferenciación asusta a los cobardes, por @jordicollell

El mimetismo es la capacidad que tienen algunos seres vivos para parecerse a otros seres vivos o al entorno en el que se mueven para obtener algún beneficio o alejar algún peligro. Así nos encontramos con insectos que parecen ramas de árbol, mariposas que parecen hojas, moscas que parecen abejas o avispas y, por supuesto, los camaleones que cambian el color de su piel frente a determinadas circunstancias.

Las personas también practicamos el mimetismo pero como no tenemos la capacidad de alterar de manera rápida nuestra características físicas lo hacemos a través de las habilidades sociales.

Ser diferente nos pone en situación de riesgo. Distinguirnos entre una multitud nos hace más vulnerables porque permite que los demás se focalicen en nosotros y seamos el blanco perfecto para lo positivo y para lo negativo.

Mimetizarse es siempre un mecanismo de defensa. Recuerdo muchas veces los consejos de mis padres al principio de cada curso: “hijo, que no te vean demasiado”, la mejor forma de protección era la fusión con el grupo, el anonimato, el pasar desapercibido.

La adhesión a la mayoría es una forma de mimetización social, sin necesidad de citar estudios al respecto, cuántas veces nos hemos encontrado en reuniones poco productivas en las que se ha hecho difícil avanzar porque daba la sensación de que había unanimidad porque todos los participantes se unían a la primera opinión.

El objetivo de la mimetización es evitar la mirada y la atención de los demás, es buscar el anonimato, es fundirse con el entorno para estar sin ser visto, es dejar de existir porque, no lo olvidemos, si no nos ven no existimos a los ojos de los demás.

La prudencia es una actitud o una cualidad que nos lleva a actuar de manera reflexiva para evitar posibles daños, la prudencia no frena la acción si no que la modula para no salir malparado. El prudente no se esconde si no que se manifiesta y da la cara cuando considera que es el momento oportuno.

El que se esconde busca ante todo su protección más allá de su foco y de sus convicciones porque pone por delante el miedo y a esta actitud se le llama comúnmente cobardía. El cobarde evita la acción cuando vislumbra la posibilidad de un riesgo y por ello también evita la exposición.

La gestión de la marca personal no admite mimetismos, para ser conocidos, reconocidos, memorables y elegidos hemos de estar siempre visibles.

Quien se esconde no deja marca.

No importa cómo veas el mundo, lo que importa es cómo el mundo te ve, @alexiaherms

Todos tenemos una visión del mundo, una manera de ver e interpretar las cosas que nos rodean. Pero lo que realmente importa es cómo el mundo nos ve a nosotros. Cómo nos etiquetan, perciben y sobretodo cómo nos recuerdan.

La publicidad ya no va de lo que una marca quiere decir, sino de lo que el mercado y las personas quieren oír o mejor dicho; sentir. Si una empresa no escucha ni sabe ver lo que necesitan, quieren y valoran sus consumidores está automáticamente perjudicando a su marca.

Y exactamente lo mismo sucede con el personal branding. Importa mucho menos cuál sea nuestra forma de ver el mundo (el enfoque tradicional basado en la psicología), y más cómo el mundo nos ve. Y partiendo de este axioma podemos aprender de las grandes marcas y de sus secretos a la hora de comunicar y conectar exitosamente con el mundo. 

1. No te enfoques en lo que te hace similar a los demás, pon el foco en lo que te hace diferente.

Las marcas líderes destacan por potenciar sus puntos de diferencia. En realidad ser “diferente” es mejor que ser “mejor”. Si una marca puede hacerse un lugar muy claro en la mente de las personas, el producto o el servicio deja de ser una mercancía. Al igual que las marcas corporativas, la comprensión de tu propia marca personal te puede dar una ventaja competitiva que te permita sobresalir en tu sector profesional, y también en el mundo. 

2. No importa que tus aspectos diferenciales te parezcan sencillos o de poco valor.

La realidad es que la mayoría de los productos (y personas) son prácticamente indistinguibles de sus competidores a primera vista. Sin embargo, una marca líder puede construir una fuerte ventaja competitiva en torno a diferencias más leves.

3. Cuando destacas y eres reconocido por tu VALOR DIFERENCIAL podrás permitirte monetizarlo más rápido.

La gente paga más por los productos y las personas que aportan un valor distinto. Y al igual que los clientes pagan más por las marcas “fascinantes”, las empresas pagan salarios más altos para los empleados que destacan con un beneficio específico, una propuesta de valor única. 

Todos destacamos por algo. Se trata de descubrir nuestra personalidad natural, en definitiva, qué da sentido y valor a nuestra marca. Y una vez tenemos claro cuál es esa huella y qué aspectos nos hacen destacar seremos capaces de mostrarlo al mundo en unos pocos segundos.

El que no enseña no vende y el que enseña demasiado se le mosquea

 

“El que no enseña no vende, y el que enseña demasiado se le mosquea”… Que razón tenía mi abuela Doña Eva con este dicho.

Google Images

Google Images

Cada día tenemos más competencia, hay más profesionales que hacen lo mismo y tal ves mucho mejor que tú. Tenemos que ser conscientes de  la importancia de la visibilidad hoy en día. A muchos profesionales no les gusta mostrarse, no se sienten cómodos hablando bien de sí mismos. Yo lo que te digo es que si no te muestras, si no muestras tu valores, el beneficio de trabajar contigo, qué es lo que haces y  qué es lo que logras con lo que sabes, cada día que pase sin mostrarte  le darás oportunidad a otros para que tomen esos puestos, proyectos o clientes que pueden ser para ti, estarás abonando a que otro mejore su calidad de vida y logre esos sueños que tú estás dejando pasar.

Hablar de personal branding, consiste justo en diseñar una estrategia de visibilidad que muestre quién eres como profesionista basado en tu marca personal. Tú ya eres una marca, la fuerza o debilidad que tenga en la mente de quienes deciden determinarán su decisión para trabajar contigo.

Si estás dentro de una empresa, o eres freelance, diseña una estrategia de comunicación y visibilidad que exprese lo mejor que hay en ti, y lo más atractivo de trabajar contigo.

Hoy es mucho más fácil hacerlo a través de las redes sociales, aunque se dice que audiencia no es lo mismo que influencia. No se trata sólo de publicar frases lindas que de alguna manera reflejan tu personalidad o gustos,  mas no necesariamente estás hablando de tí, no estás mostrando tu marca personal, si vas a publicar frases o pensamientos, que sean tuyos o personalízalos, crea reflexiones alrededor de ellos, comparte tus experiencias profesionales, lo que estás haciendo,  tus desafíos actuales, tus aprendizajes,  lecturas y  logros del día,  con esto de alguna manera, estarás compartiendo quién eres en lo profesional  y también expresarás quién eres como persona, como consecuencia, tus clientes ya sea que te encuentres dentro de una organización o freelance podrán identificarse contigo y comprarán tu marca en el momento que lo requieran, te llamarán, te promoverán, te ofrecerán una nueva oportunidad de trabajo, o bien, contratarán tus servicios por que saben que es lo que pueden esperar de ti, ya has creado expectativa.

Si ser distinto es un delito, yo mismo me colocaré las cadenas

Comparto al 100% la frase de Oscar Wilde sobre ser distinto. En un mundo de miles de millones de personas diferenciarse no es una obligación, es una necesidad. Todos somos diferentes, todos tenemos competencias y habilidades que nos pueden abrir puertas. Unos tardan más en encontrarlas y otros menos. Estamos en la era de la humanización de las marcas, las personas tienen la posibilidad de ser visibles de mil formas diferentes. Tú eres diferente, si no dices qué es aquello que te hace único nadie lo va a hacer por ti.

Oscar Wilde. Foto: Flickr

Creatividad, constancia y buenos contenidos. Ese es el cocktail perfecto para comunicar tu valor de marca. Y tú, ¿Te has planteado qué te hace diferente?

¿El CV ha muerto?

Muchos de los que estáis leyendo este artículo sois estudiantes. Quizás dentro de un año, más bien dos, algunos de vosotros hayáis acabado la carrera. En ese momento, os aconsejarán en seminarios, profesores, o en alguna página de internet, cuál es la mejor manera para diseñar tu CV. Te comentarán webs donde podrás descargar diferentes plantillas, te aconsejarán que seas original para diferenciarte, que te apuntes a webs de trabajo o te contarán la anécdota de un creativo que hizo alguna locura para conseguir la atención de la empresa y que finalmente ha sido contratado.

La realidad es que el CV ha muerto, puede sonar fuerte o incluso puede sonar devastador, pero en la situación actual, y no estoy refiriéndome a la tan renombrada crisis, sino al devastador número de jóvenes preparados que salen de la universidad directos a la cola del paro. Hoy en día el envío de CV se asemeja cada vez más a un juego de azar.
Cada vez los jóvenes están más preparados, más formados, tienen un potencial increíble, tienen valores como creatividad, esfuerzo e innovación. Valores que no se reflejan dentro de dos hojas. Las empresas buscan experiencia y juventud, pero en el mercado actual, el 43% de los jóvenes está en paro y difícilmente pueden mostrar sus aptitudes si no tienen experiencia.
Ante esta situación, sólo recomiendo un camino, el que yo mismo seguí, construirse uno su propia Marca Personal. La construcción de una Marca Personal se basa en diferenciarte, dar a conocer qué te hace especial a otro del mismo sector profesional, conseguir el reconocimiento y por último que se traduzca en trabajo. El objetivo no es conseguir trabajo, es escoger tu propio trabajo.

Así dicho parece fácil pero es un proceso lento y muy constante donde hay que aunar el trabajo online (las redes sociales, blog, web personal, linkedin) con el Offline, networking, relaciones con profesionales, asistencia a eventos, ferias y todo sustentado con formación y diferenciación.

En síntesis, comenzar a demostrar todo lo que vales, hacer un buen uso de las redes sociales, aportar algo diferenciador al sector, especializarte en algo que realmente sea un valor y trabajar uno mismo su Marca Personal para ser tú el que elijas donde quieres trabajar y con quien.

Comienza creándote un perfil en linkedin, agregándote a profesionales de tu sector. Comenta en los debates que se forman en sus grupos, de esta forma estas demostrando tus conocimientos. Ábrete un blog, escribe en él sobre lo que profesionalmente te interesa, cuando tengas seguidores, lánzate a colaborar con algún medio del sector, eso te da prestigio, y poco a poco ves demostrando lo que sabes, trabajando como una hormiguita y la recompensa al final vendrá.

Si consigues que una empresa te siga, te lea, vea que sabes de lo que hablas, se interese por ti y te llame, si logras eso, es que estás diferenciándote logrando un valor muy por encima de un CV. Cuando consigas tu objetivo, sigue trabajando tu Marca Personal, pues eso te dará valor de futuro y te abrirá mayor número de puertas. Cuando entres en una empresa no te conviertas en una Marca Blanca Personal.
Hay diferentes autores como Pablo Adán y su libro, el marketing personal me salvo la vida, Andrés Pérez Ortega y Experteología o el grupo soymimarca y sus publicaciones diarias en su blog, que te ayudan con herramientas y ejemplos a construir tu propia Marca.
Una última reflexión, si toda tu vida has querido ser diferente, si siempre has luchado por ser único ¿Por qué cuando entras en una empresa, dejas de luchar y de ser diferente?. Aprovecha y sigue comunicando lo que realmente eres, demuestra y muéstralo para que te conozcan.

Ahora es más fácil de lo que piensas.

Yo me conozco, tú me conoces, ellos me conocen

Yo me conozco

A menudo en los cursos y charlas de marca personal planteamos una pregunta que a priori resulta obvia: ¿Cuántos de vosotros tenéis claro dónde queréis estar dentro de 3 años? Se hace el silencio.

Es realmente sorprendente averiguar que la mayoría de las personas no tiene claro su objetivo. No pasa nada, tan importante es saberlo, como saber que debo dar cuanto antes una respuesta

¿Prisa? No, no hay prisa, pero recuerda que puede ser que estés caminando en una dirección contraria. No hay urgencia pero hay necesidad. Y si tienes que volver sobre tus pasos, el camino será más largo, y te encontrarás más lejos de tu objetivo. Cuidado.

Tú me conoces

Cambiamos a otra dimensión. En un proceso de desarrollo de marca personal es importante no trabajar en solitario. La ayuda de un asesor es más que importante para ayudarte a descubrir nuevos horizontes, utilizar un primsa diferente para ver la realidad que te rodea, y sobre todo facilitar que descubras tu potencial.

Con todo ello, esta fase no debes hacerla tú sólo. Habla con tus amigos, con la gente que te conoce, descubre tu zona que los demás ven en tí y de la que tú no eres consciente. Descubrir tu área ciega. Te ayudará a establecer  tu posicionamiento de marca y a configurar aspectos de tu marca de los que no tenías conocimiento y son importantes para tu proyección externa.

Ellos me conocen

El conjunto, el plural. Has salido de tí mismo. Comienzas a poner tu marca en actitud, en el mercado. Has definido tu público objetivo, aquél que te va ayudar a conseguir tu meta o la representa en sí mismo.

Te muestras, propones, opinas, generas conocimiento, muestras y demuestras tus valores y tus conocimientos.

Estás, haces, opinas, manifiestas, generas. Te asomas y te haces visible.

Es la tercera dimensión, la de verdad. ¿nos vemos?

Pablo Adán / Asesor de Marca Personal

Reflexiones sobre la carrera profesional hoy

La diferencia entre un deseo y la motivación necesaria para alcanzarlo queda ilustrada magistralmente por una metáfora publicada en el blog de Manolo Alcántara pero que sirve perfectamente para ilustrar un conjunto de reflexiones sobre el concepto de carrera profesional. ¿Cómo afecta la crisis, los nuevos entornos profesionales, la web 2.0 etc a este entorno?. ¿Siguen siendo válidos los conceptos tradicionales o habrá que adaptarnos a esta nueva situación?

Un pianista famoso daba un recital en una fiesta. La anfitriona le dijo: Haría lo que fuera por tocar como usted. El pianista la miro pensativo y replicó: no, no haría lo que fuera. La anfitriona avergonzada frente a sus invitados dijo: sí, haría cualquier cosa. El pianista negó con la cabeza: le fascinaría tocar como yo en este momento pero no sé sí estaría dispuesta a practicar ocho horas diarias durante los próximos 20 años para alcanzar este dominio.

La capacidad, la motivación y el esfuerzo siguen siendo los tres elementos claves para el desarrollo de una carrera profesional de éxito. A la que habrá que añadir en todo caso el factor suerte. Evidentemente hay que tomar en cuenta los nuevos factores y mecanismos: la web, las redes sociales etc, pero los elementos clave siguen siendo los mismos.

Pau Hortal