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¿La crisis está matando tu pasión?

Uno de los efectos laterales de la crisis, o por lo menos yo lo interpreto así, es que cada vez con mayor frecuencia me encuentro con personas que parecen recién salidas de un congelador.

Encuentro a faltar este estado febril por hacer cosas nuevas, por buscar que se puede hacer para que el mañana sea algo mejor que el hoy, la tibiez es en el mejor de los casos el estado de ánimo imperante. ¿Qué nos está pasando?, ¿Dónde hemos escondido la pasión?

La pasión, tal como nos cuenta Wikipedia, es una emoción definida como un sentimiento muy fuerte hacia una persona, tema, idea u objeto. Así, pues, la pasión es una emoción intensa que engloba el entusiasmo o deseo por algo.

Una de dos o realmente estamos en hibernación a la espera de recuperarnos en el mismo estado en que estábamos antes de la crisis o realmente no estamos esperando nada. Las dos situaciones explican la falta de pasión.

Me cuesta creer que seamos tan necios e incapaces de vivir sin esperar algo, como mínimo que las cosas mejoren y  que lo de la amenaza por no poder pagar la hipoteca se quede en una simple pesadilla.

Ya se que el horno no está para bollos pero también se que a río revuelto ganancia de pescadores, no nos quedemos en la orilla y echemos el sedal, seguro  que algo pica.

Cuando el desánimo empieza a corroerme tengo una pequeña liturgia que siempre acaba por funcionar y conste que he vivido varias crisis, económicas y personales y he llegado hasta aquí. Por si os es de utilidad os lo cuento:

1)    Recordar cuales son mis competencias, aquello que me hace fuerte y único. Me ayuda  a encontrar recursos para tirar adelante en cada situación comprometida.

2)    Yo siempre creo que puedo hacer algo para cambiar las cosas. Porque si yo no actúo alguien lo hace por mi y con mi vida no tolero que nadie se meta. Es una cuestión de actitud, cuesta pero siempre hay una vía para la acción.

3)    Cualquier acción tiene un plan estructurado. No se confunda con un plan de negocio, esto viene luego, pero partiendo del principio visualizo dónde quiero llegar y pongo de manifiesto los pasos intermedios a seguir y los indicadores que me indicarán si voy por el camino previsto.

4)    No dudo en consultar a profesionales competentes cuando lo necesito. Y no es siempre una cuestión de tener o no recursos sino de prioridades. Los recursos pueden ser escasos pero sus usos son alternativos. En los momentos de crisis se pone de manifiesto la mediocridad  y se intenta buscar gangas que siempre son peligrosas. Un buen profesional tiene su coste pero aporta valor.

5)    Pido ayuda. Pedir nos cuesta mucho, no nos atrevemos y no sabemos hacerlo. Os confieso que cada vez que he pedido ayuda la he obtenido con creces. La ayuda es amiga de la reciprocidad, no lo olvidemos.

6)    Comparto con mi entorno. Compartir aumenta mi confianza, convierte la esperanza en inyecciones de pasión y da vida anticipada al proyecto.

Si tu pasión está en horas bajas, si ves que el futuro pinta tempestad, tómate un respiro y dedícate a trabajar tu proyecto. Cuenta con nosotros, desde Soymimarca te ayudaremos a  darle forma, a integrarlo en tu vida y darlo a conocer al mundo. Nosotros cuidaremos de que tu seas el elegido, por algo somos tus expertos en Marca Personal.


Jordi Collell / Coach y Asesor de marca personal

Nunca trabajes para un jefe insoportable

Así se llamaba el libro que Patricia King, publicó en el año 92. Sueno duro, lo sé, ya sonaba así cuando lo leí, pero no puedo evitar decir que Patricia tenía razón. Hay muchísimas razones por las que abandonar un puesto de trabajo, una empresa, un proyecto. Muchas de ellas podrían superarse salvo una: un jefe insoportable.

Pobrecitos de aquellos dirigentes carentes de la más mínima sensibilidad hacia las personas, incapaces de dar algo de valor a cada palabra que dicen; arrogantes, desconfiados, molestos, inoperantes.

Y pobrecitos de aquellos empleados, incapaces de superar la situación, de progresar, de avanzar, de aprender, de mantener la iniciativa o, ya es mucho pedir, sentirse motivado

Trabajar en un ambiente de presión, negativo o incómodo puede ser susceptible de reversión. Las cosas pueden cambiarse, al fin y al cabo son cosas, no tienen por qué asumir ninguna culpa. Y mucho menos ninguna responsabilidad.

Sin embargo con las personas es diferente ¿Crees que pueden cambiar las personas? Yo lo pongo en duda. En mi opinión para que una persona asume la necesidad de un cambio deben plantearse estas situaciones:

a)    Reconocer que determinadas consecuencias negativas son fruto de su actitud.

b)   Reconocer que esa actitud no es buena.

c)    Reconocer que debe cambiarla.

Estas expectativas, para desgracia de muchos, no se dan en la mayoría de los casos. Tomar conciencia de error no es una actividad que case bien con la gestión de la autoridad.

En la mayoría de las situaciones de esta índole, el jefe pasa por estas etapas:

  1. Niega el problema.
  2. Asume el problema pero no la responsabilidad
  3. Admite el problema y que hará algo al respecto.
  4. Deja que el problema pase de largo.

Pero no es tanto la actitud del jefe ante la negación de responsabilidades como la actitud negativa que desprende, en algunos casos, hacia sus colaboradores y empleados.

Y el peligro de su actitud está en las consecuencias; pérdida de autoestima, de confianza y de motivación por el trabajo. Lo peor que te podría pasar.

A demasiadas personas he oído últimamente decir; “lo mejor que he hecho en los últimos años ha sido despedirme”. Y eso no puede ser bueno.

¿Qué podemos considerar como un jefe insoportable?

La antítesis de lo correcto, aquel que pone en liza lo peor de las habilidades personales y sociales, el antilíder:

–       Uso inadecuado de los canales de comunicación.

–       Incumplidor de promesas.

–       Ineficaz con los objetivos.

–       Desmotivador

–       Incapaz de asumir sus responsabilidades

Y por encima de todo, alguien al que no podemos respetar como jefe porque nada aprendemos de él, tragedia extendida en innumerables pymes. Venga, no me digas que no conoces algún caso.

¿Y qué tiene esto que ver con la marca personal?

Muy sencillo. Las personas con miedos e inseguridades aceptarán su malogrado destino. Caminarán cabizbajos a cada reunión, aceptarán con dolor decisiones c carentes de sentido, cumplirán sin capacidad de duda las órdenes del insoportable jefe.

Pero aquellas personas con metas claras, donde los valores conforman una manera de ser, estar y hacer, seguras de su capacidad y realistas ante sus retos sabrán decir ¡basta!

Basta porque no quiero anclar mi vida a un barco que navega sin rumbo, ni seguir a un jefe que no se comporta como un líder. Basta porque esta situación puede provocar un irreparable daño emocional a mi carrera y a mi persona. Basta porque me aleja de mis objetivos y emborrona mis sueños hasta dejarlos invisibles.

Así, observaréis empresas llenas de cuerpos y ausentes de almas. Personas, empleados sin involucración alguna, sin implicación con la empresa, sin fe en su jefe. Navegantes a la deriva.

¿Es ésta tu realidad?

Si es así, prepara tu despedida. Acaba con la situación antes de que la situación acabe contigo. Programa y planifica el fin de esta impracticable relación. No te precipites, se prudente, pero empieza a diseñar un futuro más allá de este negro escenario.

Puede que estés tan disgustado que prefieras tomarte un año sabático, o cambiar de sector porque no quieres ni recordarlo. Puede que cambiando de departamento tus problemas tengan solución, aunque no es fácil. Hasta puede ser que no te queda más remedio que aguantar. Pero reconoce que estás tocado.

¿Hay solución?

La hay. Es la buena noticia del día. Tenemos que tomar conciencia de que hay muchas situaciones en que como dirigentes no somos capaces de asumir que nos podemos equivocar. Si no hay nadie a nuestro alrededor para que nos lo diga, esta actitud se puede enquistar, alejándonos cada vez más de la realidad. Comunicación es la clave.

Si somos las víctimas de la situación estaría bien, antes de tomar cualquier decisión, intentar comunicarnos y transmitir lo que sentimos. Se llama asertividad. Sus efectos sobre los que la practican son, por desgracia, mucho mejores que sobre aquellos que la escuchan. Pero hay que intentarlo.

Si somos los responsables, los insoportables, más vale que cuanto antes abramos los ojos, y orientemos las oídos, mejor. Feedback se llama y es fundamental para saber cómo van las cosas.

Ambos extremos necesitan de marca personal. Tenerla, fortalecerla, activarla y hacerla visible, edificarnos sobre ella nuestro valor y nuestra seguridad. Pero también precisa de escucha activa, capacidad de percepción y mucha autocrítica.

… Y al día siguiente, se despidió.

Pablo Adán

¿Sabes en qué eres fuerte? Y a qué estás esperando… ¡Concéntrate en ello!

Si cuando iniciamos un proceso de desarrollo de marca personal con un cliente nos centramos en su autoconocimiento, no  lo hacemos por casualidad, ni por complicar las cosas, aunque a veces podría ser un ejercicio motivante.  Si la marca personal es el reflejo de lo que realmente somos, de nuestra autenticidad, parece lógico comenzar por el principio descubriendo lo que somos. Y esto que parece una verdad de Pero Grullo (hacía tiempo que no salía el personaje), es mucha veces más complicado de lo que parece. Pocas personas se conocen a fondo.

Todo esto viene a cuento porque hoy quiero comentar la importancia de conocer nuestras competencias, nuestros puntos fuertes, aquello en lo que somos naturalmente buenos.

Es muy frecuente en mi actividad como coach ejecutivo encontrar clientes que están preocupados por descubrir aquello para lo que no valen con la única finalidad de trabajar de manera sobrehumana en hacer girar la tortilla y convertir la incompetencia en competencia. Hasta aquí podríamos convenir que tenemos poco que objetar porque el superarse, el vencer obstáculos, el ser mejor es loable, bonito y hace que las empresas y la sociedad tengan mejores profesionales y personas. La pregunta clave en estos casos es ¿con qué coste de oportunidad? y con ello me refiero a lo que se deja de hacer, a lo que se deja de lado para dedicarse a la tarea de ser mejores en lo que somos más o menos malos o del montón.

En la mayoría de casos y después de mucho indagar, sucede que al potenciar  nuestras debilidades abandonamosaquello en lo que realmente somos buenos. Sí señores, para vestir el santo de la incompetencia desvestimos al de nuestras competencias y esta actitud lleva al sufrimiento y en algunos casos al fracaso.

Cuando por el contrario nos centramos en nuestras competencias, lo que realmente hacemos es sacar brillo a nuestras habilidades más genuinas y a partir de aquí podemos plantearnos cómo ser mejores y cómo podemos alcanzar nuestro máximo potencial para ponerlo al servicio de los demás.

Y si pensamos en  nuestros colaboradores o en nuestros semejantes y nos planteamos la manera de ayudarles a ser mejores, vale la pena que les demos la oportunidad de crecer en lo que son fuertes para que brillen en beneficio propio y de todos en lugar de atormentarlos para que mejoren en aquello para lo que no sirven.

Y tú, querido lector que pacientemente has llegado hasta este punto, ¿eres del clan de las competencias o del de las incompetencias? De ti y solo de ti depende pero seas del clan que seas siempre encontrarás en nosotros todo el apoyo necesario para desarrollar y fortalecer tu Marca Personal.

Jordi Collell / asesor de marca personal

¿Un líder que no es curioso es un líder con marca personal débil?

¿Hemos tenido alguna vez  la sensación de que nuestros jefes o nuestros mayores no nos escuchan? ¿Los que no nos han escuchado eran tipos de alto nivel o más bien del montón?. Traduzco aquí un post del blog de Deborah Shane que me ha parecido interesante para discutir.


Cinco consejos

  1. Los líderes curiosos no tienen todas las respuestas pero sí todas las preguntas. El problema con las respuestas es que no nos enseñan nada. En cierto modo las respuestas matan el raciocinio..
  2. Los líderes curiosos reflejan una sana confianza. Los líderes débiles no preguntan por miedo a parecer débiles. Si quieres parecer fuerte mientras preguntas di a tu interlocutor: “Cuéntame más”
  3. La curiosidad anima y refuerza. Thoreau decía que el mayor cumplido era que cuando alguien le preguntaba qué pensaba, y además esperara a que respondiera. Escuchar levanta el ánimo de las personas.
  4. Los líderes curiosos demuestran interés hacia los demás y haciendo esto transmiten esperanza. Napoleón decía que un líder es un proveedor de esperanza.
  5. Los líderes curiosos son sabios. Las buenas preguntas demuestran que se entiende una situación y los retos que representa.
  6. Consejo de propina: haz preguntas difíciles.

Cinco advertencias:

  1. Un exceso de preguntas sin respuestas refleja debilidad.
  2. Algunas preguntas pueden poner a nuestros interlocutores en la picota. Dejémosles tiempo para responder a preguntas técnicas.
  3. No preguntemos si no queremos saber.
  4. Preguntemos los “qué” primero y los “cómo” después. Se supone que los líderes están preocupados por lo que está pasando o no y por lo que puede pasar mañana.
  5. No respondas a tus propias preguntas. Es simplemente grosero..

Lee Iacocca decía que “un líder tiene que mostrar curiosidad y debe escuchar a las personas más allá de los “si señor” que abarrotan su círculo íntimo”.  La incapacidad de escuchar es una muestra de arrogancia porque significa que ya lo sabe todo o simplemente que no le importa.

Y Peter Drucker acostumbraba a decir que su mayor Fortaleza como consultor era ser ignorante y hacer unas cuantas preguntas.

En Soymimarca trabajamos el liderazgo de 360 grados y cómo formular preguntas poderosas.

¿Tú quieres ser el trabajador del futuro? Te lo ponemos a tu alcance.

Ayer cayó en mi correo un nuevo artículo de Didier Erwoine,  colega nuestro belga de Personal Branding, en el que hace una interesante descripción sobre el cambio en las necesidades del mundo laboral y las nuevas habilidades, aptitudes y actitudes que deben desarrollar los trabajadores para poder evolucionar de acuerdo con el nuevo entorno.

Como  el escenario que se dibuja es positivo y en los últimos tiempos andamos algo escasos de proyecciones que nos eleven la moral vamos a comentarlo y a ver sao empezamos bien la semana. Dejaremos las noticias tristes y las previsiones apocalípticas para la prensa, los economistas y los políticos.

Tenemos los cambios a la vuelta de la esquina

Las carreras profesionales ya no son lo que eran, de la línea recta vamos directos a una sinusoide, con ritmos irregulares y cambios frecuentes en el mismo sector o no. Para acabar de arreglarlo tenemos pruebas más que evidentes que las empresas no están ni en disposición ni en condiciones de ofrecer y mucho menos prometer empleos de larga duración por lo que la seguridad en el puesto de trabajo va dejando paso a la “empleabilidad” que es la capacidad para encontrar un trabajo  de manera más o menos rápida.

Como decíamos en un post anterior las descripciones de puestos de trabajo si no han muerto están entrando en agonía. Lo que si ya podemos ir enterrando es el concepto de empleado y la noción de “competencias”, entendiendo por tales lo que  las personas son capaces de hacer, como punto de referencia principal. Además el contexto económico empuja a las empresas a innovar y esto es muy difícil hacerlo en un entorno organizativo tradicional por sus toques burocráticos, por considerar a los trabajadores como robots reemplazables, por basar sus criterios de selección en signos psicomorfológicos y por ser en definitiva más gestores de “recursos humanos” que otra cosa.

Y con los cambios vienen las buenas noticias

La estructura burocrática está dejando paso a la organización por proyectos y a la organización en red en las que los trabajadores se asocian a proyectos, las jerarquías se disipan y las nuevas tecnologías de la información y la comunicación se usan a tope.

No es difícil prever que en un entorno como el anterior cada trabajador podrá estar asociado a varios proyectos gestionando una auténtica cartera compartida con otros colegas que tendrán una categoría de socios por el alto nivel de interconexión que todo ello va a comportar.  Y esto no es ciencia ficción, algún día os contaremos las experiencias que en este sentido hemos vivido nuestra socia Montse Taboada y un servidor con algunos clientes.

Las empresas gestionarán auténticas marcas porque lo que se encontrarán los departamentos de RRHH son individuos que propondrán una oferta de servicios única, una oferta de talento global. He aquí otros que deberá adaptarse al cambio, los  RRHH me refiero.

Y como hemos enterrado al empleado damos paso al “imprendedor”  que es ni más ni menos que un auténtico emprendedor en el seno de la empresa tomando iniciativas, detectando oportunidades y movilizando recursos internos y externos.

El panorama es bonito, ¿no?.

¿Y la Marca personal qué?

Las buenas noticias que acabamos de ofrecer convergen en que el trabajador del futuro hará más de lo que se le pide y no por peloteo ni para hacerse ver sino porque estará íntimamente convencido de la utilidad de lo que esté haciendo y porque dará valor a una combinación original de talento, apostará por la creación y la originalidad, se encaminará sin miedo a asumir riesgos con iniciativa y audacia comprometiéndose personalmente en todas sus acciones y por si fuera `poco propondrá su propia visión.

¿Y cómo se llama todo esto?  Pues ni más ni menos que marca personal. ¿O no?

¿Le es útil a un profesional tener marca personal?

Conferencia SOYMIMARCA  lunes 24, 18h Colegio de Ingenieros Bcn

El profesional sin marca es una marca blanca.

Un ingeniero, por ejemplo, puede ser muy competente en su labor diaria. Pero, ¿qué pasa con sus habilidades sociales y de comunicación?
Quien no comunica no existe. ¿Cómo podemos desarrollar herramientas para crear nuestra marca personal? Esta sesión pretende responder a estas preguntas y evitar que seamos marcas blancas, puros commodities.

La sesión es de libre asistencia, pero las plazas son limitadas.
Para inscribirse:

Es importante que tanto los profesionales como las empresas sean conscientes de que una persona que gestiona su marca personal, es un profesional con compromiso, iniciativa, responsabilidad, consciente de su valor y de sus competencias.

Ponentes:

Duración aprox: 1h30. Estais todos invitados.

Col·legi d’Enginyers / Via Laietana 39 / Barcelona

 

¿Comprendemos realmente las motivaciones de los demás?

Una vez que sabemos como interpretar nuestras propias necesidades y motivaciones, debemos saber comprender las conductas ajenas.  Nos deberíamos preguntar ¿estamos o no ayudando a que nuestros colaboradores puedan cubrir sus necesidades? ¿Cómo podemos motivarlos?

La motivación exige necesariamente que haya alguna necesidad de cualquier grado; ésta puede ser absoluta, relativa, de placer o de lujo. Siempre que se esté motivado a algo, se considera que ese algo es necesario o conveniente. La motivación es el lazo que une o lleva esa acción a satisfacer esa necesidad o conveniencia, o bien a dejar de hacerlo.

En psicología, motivación son los estímulos que mueven a la persona a realizar determinadas acciones y persistir en ellas para su culminación. Este término está relacionado con voluntad e interés. Es el impulso que inicia, guía y mantiene el comportamiento, hasta alcanzar la meta u objetivo deseado. La motivación también puede ser debida a factores intrínsecos y factores extrínsecos. Los primeros vienen del entendimiento personal del mundo y los segundos vienen de la incentivación externa de ciertos factores.

A continuación enumero unas serie de puntos clave que  el Dr. Mario Alonso Puig autor de Madera de líder explica de forma detallada en su libro sobre cómo facilitar que aquellos que trabajan con nosotros sientan una mayor motivación para expresar lo mejor que hay en su interior.

  1. Lo que más satisfacción da a las personas es hacer un trabajo creativo.
  2. La autoestima crece cuando se consiguen objetivos que no parecían ni alcanzable ni incluso posibles.
  3. Las personas necesitan estar informadas y participar de forma activa en las decisiones que le afectan.
  4. Las personas necesitan estímulos y apoyo para crecer, progresar y desarrollar nuevas habilidades.
  5. Las personas necesitan sentirse respetadas y saber que los demás se interesan por sus necesidades y aunque es una forma de sentirse querido y valorado.

Muchos de vosotros al leer los puntos de análisis del  Dr. Mario Alonso Puig,  que es uno de los expertos más demandados por las empresa para impartir conferencias y seminarios sobre liderazgo, creatividad y gestión del cambio, consideréis que lo que propone no es nuevo pero como nos dice él, necesitamos no saber cosas sino comprenderlas, y para ello es preciso practicarlas y llevarlas a nuestra realidad personal, al fin de que el conocimiento quede incorporado en nosotros de manera permanente. Os animo a reflexionar si  realmente comprendemos las motivaciones de los demás y a actuar en consecuencia en la medida de lo posible.

El ser humano ha de dejar de ser un medio para conseguir resultados

Creo  que la empresa de hoy, si quiere aumentar de manera sustancial sus resultados y hacer frente al cambio, no adaptándose a él sino generándolo, tiene que empezar en muchos casos a mimar un poco más a las personas. Hoy necesitamos que las personas que trabajan en la empresa se sientan valoradas y atendidas como personas. El ser humano ha de dejar de ser un medio para conseguir resultados, y empezar a ser un fin en sí mismo; entonces los resultados se producen de manera natural.

3 meses de soymimarca

Nacimos en octubre, aún vamos en pañales, pero en estos tres trepidantes meses hemos hablado de muchas cosas:

Esperamos no haberos aburrido demasiado. En cualquier caso, es un buen momento para un balance ya para recoger todas las sugerencias que vosotros, queridos lectores, tengáis para enriquecer este blog sobre marca personal.

Hemos escrito las primeras 66 páginas de un libro que aún no tiene editor ni título. Todavía nos queda mucho camino por recorrer con la marca personal. Esperamos hacerlo juntos.

Guillem Recolons / Personal Brand Strategist / soymimarca

Como nuestra marca personal enriquece nuestras funciones o como sacar las ojeras de los departamentos de RRHH

Decimos muchas veces que el papel de los departamentos de recursos humanos tiene que cambiar comenzando por su nombre que suena a atávico. Nuestro amigo Andrés Pérez Ortega nos lo recuerda  siempre que encuentra una ocasión propicia y hace bien, no sea que nos olvidemos.

El futuro  pasará por gestionar las marcas personales de los colaboradores en una relación de cliente proveedor con las empresas y en esta tarea estamos comprometidos aunque hay un camino por recorrer y una tarea pedagógica por delante que si bien puede ser árdua no por ello es menos apasionante.

Durante esta transición muchos profesionales al servicio de sus compañías con  la mente abierta y el espíritu motivado para trabajar y desarrollar su marca personal se encuentran con un corsé que les desorienta: la descripción de funciones.

De la mano de Didier Erwoine, nuestro brillante colega belga, vamos a buscar una solución integradora para solaz de los profesionales comprometidos con su marca personal y siempre en beneficio del talento.

Las descripciones de funciones están ligadas al concepto de competencias que en definitiva no son más que capacidades para movilizar recursos para conseguir un resultado mientras que la marca personal va unida al concepto de talento es la unión de lo que una persona sabe hacer con sus motivaciones más profundas, con su compromiso y con la excelencia. Pierre Miralles decía que si la competencia se define por lo que un individuo sabe hacer, su talento se define por lo que hace mejor que los otros. Las competencias están ligadas a la sustituibilidad de las personas y el talento es un elemento singularizador y por ello diferenciador.

Nos dice Erwoine que el talento no cae del cielo, se trabaja como se talla un diamante. Es por esto que el objetivo de la gestión de competencias y de la formación debería ser no tanto llenar las lagunas como completar o afinar los talentos.

Partiendo de esta base una evolución lógica de la descripción de funciones puede consistir en focalizarse en competencias standard y los talentos particulares de cada persona sin describir forzosamente las tareas al máximo detalle y todo esto nos lleva a entrar en una dinámica basada más en proyectos concretos que en generalidades. Aquí cobra sentido la afirmación de que el puesto de trabajo para toda la visa se ha acabado porque entraremos, de hecho ya vamos por este camino, en una nueva etapa de relación entre la empresa y sus colaboradores.

Las competencias son tangibles mientras que el talento es único. Es muy difícil, por no decir imposible, definir un puesto enumerando talentos de entrada aunque a tiro pasado y con la experiencia de un desempeño  por delante la cosa cambia. De todos modos  tener bien explicados los talentos en un puesto  puede ser muy útil para el trabajador y su responsable pero en cualquier caso beberá ser personal y no reutilizable de una persona a otra.

Y mientras tanto, ¿qué hacemos para conjuntar la marca personal con las descripciones de funciones?

Nuestro amigo Didier Erwoine utiliza una bonita metáfora. Imaginemos que vamos a vivir a una casa. Como todas las viviendas tiene características fijas que son difíciles de modificar como la localización geográfica, la superficie de las habitaciones y su distribución, el espacio exterior…

Lo que haremos antes de entrar a vivir es personalizar esta casa rediseñando sus interiores a través de los muebles, tirando o levantando paredes o realizando otros trabajos de adaptación.

La casa en su estado inicial corresponde a nuestra función y hay un marco bien definido que delimita las funciones: exigencias ligadas al puesto de trabajo, tareas a ejecutar, competencias clave a desarrollar entre otras.

La manera con que rediseñamos nuera casa corresponde a nuestro estilo personal, a nuestra marca a nuestra aportación de talento a aquello a lo que vamos a dar importancia y valor en nuestra función, la imagen que queremos construir y todo aquello que es personal intransferible.

La marca personal permite ir más allá de la descripción de funciones que no es más que una base, un punto de partida, siendo responsabilidad de la persona que ocupa el puesto de trabajo saltarse los límites, redefinir sus contornos, darle sentido y en definitiva poner su toque personal.

De esta manera iremos labrando el futuro hasta que sea imposible volver atrás.

Jordi Collell / Personal Branding Coach / soymimarca

Marca Personal: Tener poder para crear valor -I-

“Management is doing things right; leadership is doing the right things.”  Peter F. Drucker

Este es un post escrito para todos aquellos profesionales y empresas que creen que su misión en la vida es hacer que las cosas, las personas y las organizaciones con las que se relacionan avancen, prosperen, cambien y tengan resultados extraordinarios. Está pensado para aquellos que tienen o quieren tener poder para dejar su huella en el mundo, en su empresa, en su familia, en las asociaciones en las que participe, en sus amigos y para los que intuyen que pueden ser actores del cambio en general.

El poder es esto, la habilidad para hacer que las cosas cambien, para dirigir este cambio de acuerdo con unos valores y una misión personales. También es la capacidad para conseguir que otras personas hagan cosas que de manera ordinaria no harían.

Hablar de poder escuece, no es políticamente correcto y muchas veces negamos nuestro interés  hacia él en un arrebato de pudor. No hemos sido educados para ejercer el poder, no hemos sido formados para destacar, es mas destacar está socialmente mal visto y lo legal es pasar desapercibido, ser del montón, ir tirando y evitar el riesgo por si las cosas salen mal. ¿Nos es familiar este razonamiento?

En toda organización hay dos tipos de poder, el que podríamos llamar formal y que depende de la posición que la persona ocupa  y el informal que se origina a través de características individuales como la personalidad, las habilidades y las aptitudes. Es poder formal el que permite recompensar o castigar, controlar o usar recursos y tener acceso y control a la información. Dentro del poder informal encontramos el de los expertos basado en tener una habilidad fuera de lo común, el de relación basado por un lado en ser apreciado, admirado o querido y por otro en la capacidad de tener contactos y finalmente el poder carismático basado en la capacidad de convicción de algunas personas que hace que los demás les sigan a pies juntillas.

Lo fastidioso del poder formal es que mandar,  mandar, mandan pocos, lo del mando y ordeno está mal visto y puede acabar induciendo a errores, es decir mal. La mayoría de nosotros necesitamos para ejercer nuestra capacidad de acción, nuestro poder, trabajar  y relacionarnos con otras personas que están fuera de nuestro ámbito jerárquico por lo que la cosa está difícil.

¿Podemos poner nuestra marca personal al servicio de los demás, de las organizaciones en las que participamos, de nuestra empresa para hacer que las cosas que dependen de nosotros funcionen, prosperen y cambien cuando sea preciso? ¿Puede ser nuestra marca personal una fuente de poder al servicio de la marca corporativa?

Lo que caracteriza nuestra marca personal es lo que nosotros somos, nuestra autenticidad, lo que queremos ser y hacer, nuestra manera de ver el mundo y de relacionarnos con los demás. La marca corporativa se basa en lo que la empresa quiere ser, en su misión, en como enfoca la manera de estar en el mundo, en su visión y bajo que principios lo hace, sus valores.

Si las empresas fomentan no sólo que sus colaboradores conozcan y compartan su marca corporativa sino que además también fomentan que sus colaboradores desarrollen su marca personal de manera que compartan algunos de los aspectos clave de su misión, visión y valores, ¿no estarán creando PODER?, ¿no estarán facilitando que los que tienen que hacer que las cosas funcionen lo hagan con convicción, motivación y entusiasmo?

Tener profesionales y colaboradores implicados requiere darles la capacidad para llevar a término su misión personal dentro de la empresa,  darles poder, apoderarles, para que la huella que deje la compañía en forma de creación de valor sea mayor y más profunda. ¿Negaría un propietario, un accionista la posibilidad de ver aumentado el valor de su empresa?

Un colaborador sin marca propia es una persona sin poder en la organización y no crea valor.

No detectar e impulsar las marcas personales dentro de la empresa degrada al colaborador, al profesional a la categoría de empleado y destruye valor.

soymimarca ha nacido para impulsar la creación de valor en las empresas desarrollando las marcas personales de sus colaboradores al servicio de la marca corporativa.

Jordi Collell / Personal Branding Coach / soymimarca