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10 secretos que esconden las redes sociales

Las redes sociales no dejan de sorprendernos, no hay día en el que no aprendamos alguna cosa nueva sobre esta fascinante realidad paralela. Lo que está claro es que el mundo online no es una ciencia exacta pero al menos debemos estar al día de su constante evolución A continuación te dejo algunos datos curiosos sobre redes sociales y contenidos digitales.

soymimarca_personalbranding_redessociales1.Tus mayores defensores en Twitter son los que tienen menos seguidores. Y menos de 1/10 menciones vendrán de usuarios con poder en la red social.

2. Twitter es una red social que agrupa 6 redes de comunicación distintas.

  • Multitudes polarizadas (División): Política y temas que provocan desencuentros
  • Multitudes unidas (Unión): Hobbies y temas profesionales
  • Clusters de marca (Fragmentación): Marcas, eventos públicos o Tendencias
  • Clusters de comunidad (Agrupación): Noticias y eventos globales
  • Redes de difusión: Medios de comunicación o Celebridades
  • Redes de apoyo: Empresas o servicios con atención al cliente

3. Los expertos en marketing afirman que el contenido ESCRITO triunfa frente al contenido VISUAL.

  • 58% contenido escrito original
  • 19% contenido visual de valor
  • 12% vídeos originales
  • 10% adaptaciones de contenidos de otros
  • 2% contenido de audio original

4. Tienes 1 hora para responder en Twitter. Y eso no es todo, has de saber que el 53% de los usuarios que hacen un Tweet a una marca esperan recibir una respuesta en el plazo de 1 hora.

5. El contenido visual es el que más “engagement” genera en las páginas de Facebook. El 75% de las actualizaciones en las páginas de Facebook son fotos.

6. Las redes sociales con mayor tráfico son: Facebook, Pinterest y Twitter.

7. Media noche es el mejor momento para los Retweets.

8. Los viernes son el día en que Facebook tiene mayor “engagement”.

9. Tu objetivo debe ser 28, 118 o 385 interacciones por post en Facebook (depende de tu número de fans).

10. Hay un “mejor día” para cada temática en Pinterest

  • Lunes: Fitness
  • Martes: Tecnología
  • Miércoles: Frases
  • Jueves: Moda
  • Viernes: Humor
  • Sábado: Viajes
  • Domingo: Comida y artesanía
 Fuente: Mainstreet Host (Digital Marketing Agency)
Imagen CC Search: Flickr by Steven Depolo

Si los dioses no tuitearan yo sería ateo

¿Quién se cree que no estar en Redes Sociales es signo de distinción?

Vuelvo este lunes con un comentario al artículo de Tino Fernández en Expansión   Qué tiene de bueno que no estés en Twitter y en Facebook

que publicamos el viernes pasado en Soymimarca ya que participaban en el mismo nuestro colega Guillem Recolons y Andrés Pérez Ortega.

dioses_soymimarcaNos cuenta Andrés Pérez Ortega de la mano de Tino que “ desde el punto de vista profesional, mantenerse fuera de las redes sociales transmite una idea de cierta exclusividad. No eres uno más que ofrece lo mismo que el resto sino que, profesionalmente, tienes algo que aportar que no se encuentra realizando una simple búsqueda en Google” y añade “ hasta hace poco, estr en Internet te daba prestigio, y de un tiempo a esta parte parece que te lo quita… Emilio Botín, Juan Roig o Florentino Pérez, ¿tendrían el mismo prestigio si se dedicasen a subir fotos de sus empleados a Instagram? ¿Ha mejorado Marcos de Quinto su prestigio profesional por estar en Twitter o esto lo ha debilitado? No estar en dospuntocerolandia te mantiene en el Olimpo de los profesionales, porque los dioses no tuitean”.

La aparición de Internet y de las Redes Sociales ha cambiado la manera de relacionarse y de comunicarse entre las personas, cualquiera de nosotros puede hacer llegar su voz a personas, públicos y lugares que antes hubieran sido simplemente imposibles y ha permitido que lo que antes era exclusivo de un grupo selecto de ciudadanos ahora esté al alcance de todos nosotros o dicho de otra manera esté al alcance de cualquiera. Y esto ha creado una  nueva manera de ver el mundo y de relacionarse.

Existe el mundo de los átomos, el mundo en el que las personas nos relacionamos de manera presencial, no virtual, e intercambiamos informaciones y estímulos visuales, auditivos, táctiles, olfativos que ponen en movimiento todos nuestros sentidos y existe el mundo de los bits, el virtual, el de internet, en el que intercambiamos también informaciones pero el nivel de la experiencia es más limitado que en el mundo anterior y ambos conforman el mundo real. Nuestra manera de ser, nuestra edad, nuestras capacidades, nuestros conocimientos y la manera que hayamos decidido comunicarnos nos permitirá movernos en equilibrio entre los dos mundos o decantarnos hacia uno en concreto. Tengamos en cuenta de todos modos que el desequilibrio absoluto nos lleva al aislamiento y esto tiene sus consecuencias. Y en el estado actual de las cosas podemos vivir perfectamente sin estar presentes en la red aunque es más complicado intentar vivir fuera del contacto físico con los demás sin poner en peligro nuestra integridad psíquica.

Los dioses que no tuitean y no están presentes en las Redes sociales  forman parte del pasado. Los Emilio Botin, Juan Roig  o Florentino Pérez de turno siempre han tenido los canales de comunicación a su disposición o los recursos económicos para activarlos. En la historia de la humanidad siempre ha habido personas a nivel local o global que por sus acciones, por su prestigio social o por su capacidad económica que han podido comunicarse  y hacer llegar su mensaje cuando lo han creído conveniente. Internet, las redes sociales y las facilidades para crear espacios propios virtuales como son los blog han abierto este campo al resto de ciudadanos, a todos nosotros. Si Botín no está en LinkedIn es porque no le hace ninguna falta pero a alguien como yo si porque es una manera de contactar con mi público, con vosotros.

La propuesta de valor y los servicios que ofrecemos a los demás se generan en el mundo no virtual pero ¿de qué sirve ser muy bueno en algo si nadie se entera? y para que nuestro mensaje llegue más allá de nuestro entorno inmediato las redes sociales nos echan una mano valiosísima.

Mis dioses, las personas que admiro y con las que me relaciono y que constituyen mi comunidad, vosotros, tuitean y están en las redes sociales y el día que dejen de hacerlo me volveré ateo. Y seguiré recomendando a mis clientes que tengan una presencia activa en las redes sociales para tengan más elementos para ser conocidos, reconocidos y memorables.

Nuestra propuesta de valor se genera en el mundo de los átomos y se propaga a través de las Redes Sociales.

Los “dioses” que no están en redes sociales forman parte del pasado.

¿Para que sirve ser el mejor si nadie se entera? Si Botín no esta en LinkedIn es porque no le hace falta.

El intolerable error de creerse el centro del mundo

 

Me estoy volviendo intransigente. Puede ser cosa de la edad o quizás sea un ataque de lucidez pero de todos modos mi intransigencia va cada día en aumento. Cada vez soporto menos la mediocridad de la identidad sin contenido de valor, la presencia narcisista en el mundo de las redes sociales y el hacer ruido para hacerse notar.

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Google Images

Nuestra marca personal y también  nuestra identidad cobra sentido cuando es conocida y reconocida por los demás, cuando logra fijarse en la mente y en el corazón de los que nos rodean y así y sólo así se convierte en memorable y nos convierte en la opción preferente.

La marca personal no está en función de si misma, si no hay alteridad no hay marca porque no existe la posibilidad de dejar huella. Nuestra marca existe porque los demás existen y este es un principio que no debemos olvidar en ningún caso.

Estamos al servicio de los demás y lo manifestamos explicando nuestra propuesta de valor, aquello que podemos hacer para ayudar a los que nos rodean a ser mejores y a tener una existencia de calidad. Sin propuesta de valor no hay nada que comunicar, no hay mensaje y sólo se genera ruido.

El hablar por hablar, la presencia en las redes sociales con la única finalidad de simplemente estar convierte la marca personal en un repositorio de mediocridad que la hace, seguramente,  visible pero también inútil. Para  ser tenidos en cuenta es imprescindible que expliquemos claramente qué somos capaces de aportar y de que manera estamos dispuestos a colaborar para que nuestros interlocutores puedan alcanzar sus objetivos y puedan materializar su visión y su misión.

Pensar en nuestro público objetivo, en las personas a las que nos dirigimos y en cómo nuestra propuesta de valor, nuestras habilidades, nuestras competencias y nuestros talentos pueden ponerse a su servicio es el primer paso para evitar la generación de ruido. Y esto no significa que debamos renunciar a lo que somos ni traicionar nuestros principios y mucho menos rebajar el contenido de nuestra misión y nuestra visión, claro que no, pero si sólo nos miramos el ombligo embelesados en nuestra ficticia integridad sin tener la voluntad de adaptarnos, estamos simplemente muertos.

Una marca personal que se emboba mirándose en el espejo y que no tiene la sensibilidad de impregnarse de las necesidades de los demás, una marca personal que no rezuma humanidad y voluntad de servicio deja de ser marca. Que no se nos olvide.