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No importa cómo veas el mundo, lo que importa es cómo el mundo te ve, @alexiaherms

Todos tenemos una visión del mundo, una manera de ver e interpretar las cosas que nos rodean. Pero lo que realmente importa es cómo el mundo nos ve a nosotros. Cómo nos etiquetan, perciben y sobretodo cómo nos recuerdan.

La publicidad ya no va de lo que una marca quiere decir, sino de lo que el mercado y las personas quieren oír o mejor dicho; sentir. Si una empresa no escucha ni sabe ver lo que necesitan, quieren y valoran sus consumidores está automáticamente perjudicando a su marca.

Y exactamente lo mismo sucede con el personal branding. Importa mucho menos cuál sea nuestra forma de ver el mundo (el enfoque tradicional basado en la psicología), y más cómo el mundo nos ve. Y partiendo de este axioma podemos aprender de las grandes marcas y de sus secretos a la hora de comunicar y conectar exitosamente con el mundo. 

1. No te enfoques en lo que te hace similar a los demás, pon el foco en lo que te hace diferente.

Las marcas líderes destacan por potenciar sus puntos de diferencia. En realidad ser “diferente” es mejor que ser “mejor”. Si una marca puede hacerse un lugar muy claro en la mente de las personas, el producto o el servicio deja de ser una mercancía. Al igual que las marcas corporativas, la comprensión de tu propia marca personal te puede dar una ventaja competitiva que te permita sobresalir en tu sector profesional, y también en el mundo. 

2. No importa que tus aspectos diferenciales te parezcan sencillos o de poco valor.

La realidad es que la mayoría de los productos (y personas) son prácticamente indistinguibles de sus competidores a primera vista. Sin embargo, una marca líder puede construir una fuerte ventaja competitiva en torno a diferencias más leves.

3. Cuando destacas y eres reconocido por tu VALOR DIFERENCIAL podrás permitirte monetizarlo más rápido.

La gente paga más por los productos y las personas que aportan un valor distinto. Y al igual que los clientes pagan más por las marcas “fascinantes”, las empresas pagan salarios más altos para los empleados que destacan con un beneficio específico, una propuesta de valor única. 

Todos destacamos por algo. Se trata de descubrir nuestra personalidad natural, en definitiva, qué da sentido y valor a nuestra marca. Y una vez tenemos claro cuál es esa huella y qué aspectos nos hacen destacar seremos capaces de mostrarlo al mundo en unos pocos segundos.

Pon tu cuenta de twitter en tu tarjeta corporativa… o no, por @Ricardponspes

Desde hace un tiempo vengo observando que, aunque de una forma esporádica, en los reportajes de los noticiarios de diferentes cadenas, junto al nombre del reportero y del cámara (el gran olvidado) aparece la cuenta de twitter del primero. Más arraigado está el hecho de incluir dicha cuenta en la firma de una crónica o artículo en un medio escrito. Y como no podía ser de otra manera, todo ello forma parte de la normalidad en los medios digitales.

Está asumido que el reportero, al realizar la crónica para un medio de comunicación concreto se ajusta a una línea editorial determinada. Diríamos que asume la identidad corporativa de la empresa para la que trabaja.

Mucho se ha escrito sobre el hecho de que la marca corporativa es resultado de la suma de marcas personales. Que son los empleados y la suma de sus marcas personales los que configuran y difunden la marca corporativa porque se sienten alineados e identificados con ella.

¿Pero qué pasa cuando toca dar un paso al frente y vincular nuestra esfera privada y nuestra esfera pública?

En mi opinión, no deja de ser un gran acierto por parte de la cadena o medio de comunicación, facilitar el contacto directo entre la audiencia y un reportero. Y ese contacto no va a realizarse en un “espacio” corporativo tipo blog, web u otro de los que dispone el medio de comunicación, sino que ese contacto va a realizarse en un entorno o espacio propio del reportero. Un espacio que le pertenece, y en el que la línea editorial o corporativa ya no tiene vigencia o potestad.

Algun@s lo dejan bien claro con textos aclaratorios tipo “…mis opiniones son mías…”. Los periodistas, en su cuenta de twitter se expresan con absoluta transparencia, allí expresan como personas aquello que como profesionales a veces deben matizar. Allí comunican su marca personal de forma directa a su audiencia, a través de un canal abierto, bidireccional y que sobrevive a las diferentes etapas profesionales de periodista.

¿Te imaginas por un momento que en tu tarjeta de visita profesional, bajo tu nombre, o al dorso de la misma tuvieras la posibilidad de añadir tu cuenta de twitter? , ¿ o por qué no, el nombre de tu blog?.

¿Qué te parecería poder añadir el enlace a tu perfil de Linkedin en la firma de tus mails corporativos?

Puede que te dediques a las auditorias,a la ingeniería o a la sanidad de forma profesional pero que aquello que te vuelve loc@ son los bonsáis, el running, los viajes o incluso alguna causa benéfica, social o política…

– ¿Crees que este hecho te aportaría algo como profesional?

– ¿Crees que mejoraría tu relación con los clientes?

– ¿Crees que sería bueno para la empresa en la que trabajas?

– ¿Se lo vas a proponer a tu jefe o jefa?

– ¿Y si quien te lo propone es la empresa, que responderías?

Si tu respuesta es NO, y sólo NO, NO te quejes si te impongan una “línea editorial” corporativa, tú mismo/a habrás renunciado a comunicar tu marca personal a 360º.

¿Precio… o Marca?

 

Estamos viviendo una época realmente compleja, con una gran crisis a nivel económico y financiero que está provocando situaciones francamente difíciles tanto a empresas como a particulares. Los hábitos de consumo también están cambiando notablemente. Ante este entorno tan complejo, muchas empresas están apostando por el precio como su principal variable competitiva. Si observamos muchos sectores, vemos que la mayor parte de las campañas publicitarias se centran en precios bajos, descuentos, ofertas… Y en esta espiral, la mayoría de empresas termina bajando al barro y compitiendo a base de precios bajos. Además, los conceptos outlet y low cost se aplican a gran cantidad de sectores y es muy frecuente observar establecimientos de este tipo en cualquier lugar. La venta por Internet también ha fomentado la comparación de precios y una lucha más dura, si cabe, entre las empresas presentes en un sector determinado. También hay que tener en cuenta el fenómeno marca blanca (o marca del distribuidor). Lo que empezó hace unos años como una iniciativa para que algunas cadenas de establecimientos pudiesen completar su oferta con unos productos más económicos, hoy se ha convertido en una oferta muy habitual. En la actualidad, los productos con marca de distribución están ocupando cada vez más espacio en los lineales… y también en nuestra mente. De hecho, se acaba de publicar un estudio en el que se afirma que en España, 9 de cada 10 personas compran habitualmente productos de marca blanca. Ante este escenario, resulta difícil que muchas empresas puedan competir con éxito y tener unos buenos resultados económicos. En general, las empresas que obtienen mejores resultados son aquellas que evitan la guerra de precios y apuestan por competir con una marca fuerte y reconocida.

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Y en el mercado laboral la situación es muy parecida. Con más de 6 millones de parados, una tasa de paro del 26% y un paro juvenil superior al 50% la situación es insostenible para muchas personas y familias. Muchos de los profesionales, acuciados por la necesidad han apostado por una estrategia de precios bajos, es decir, de rebajarse el sueldo para competir en el mercado laboral. Cada vez resulta más fácil encontrar buenos profesionales, bien preparados y con experiencia, a unos sueldos cada vez más bajos. Me parece un error entrar en esta guerra de sueldos, aunque entiendo la situación desesperada que lleva a muchos profesionales a apostar por el precio como su (única) estrategia competitiva.

No obstante, creo que es mucho más interesante apostar por una marca personal fuerte y reconocida. El problema de esta vía es que requiere tiempo, así que cuanto antes empieces mejor. Para ello debes en primer lugar trabajar bien tu producto, es decir, tu competencia profesional. Debes esforzarte en ser cada vez mejor, estudiando y completando tu formación con experiencia profesional. También debes elegir qué estrategia vas a seguir para competir con éxito en el mercado laboral. Ya he comentado en otro artículo que, sólo existen 2 estrategias competitivas válidas para los profesionales: la especialización y/o la diferenciación. Y además también debes comunicar tu marca personal, ya sea a nivel tradicional (Curriculum Vitae) como a nivel 2.0 (blog personal, redes sociales…), relacionarte con otros profesionales y empresas (networking)… En definitiva, trabajar tu propia marca personal, tal y como lo hacen las grandes empresas con sus marcas. A mi entender, es la mejor forma de competir en un mercado laboral como el actual sin tener que recurrir a precios (salarios) bajos. La decisión es tuya: ¿Quieres ser un profesional con marca blanca y competir por precio o un profesional con una marca potente?

¿Cuál es “la diferencia” que hay en ti?

 

Definir nuestra una marca personal no es tan fácil como parece. Mirarse objetivamente para reflexionar sobre aquellos puntos que nos definen puede resultar un tanto complicado. Incluso a veces confundimos la realidad con aquello por lo que nos gustaría ser reconocidos.

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No hay mejor manera para entender la teoría que recurriendo a la práctica, así que veremos algunos ejemplos de cómo ciertos profesionales definen y comunican su marca personal. Pero antes de hacerlo vamos a tener en consideración lo siguiente:

La marca personal viene determinada por todo aquello por lo que somos conocidos. El elemento clave recae en añadir “la diferencia” en la definición de nuestra marca personal, pero sobre todo en comunicarla. Veamos algunos ejemplos:

#1 Perfil : Ejecutivo de Marketing con más de 30 años de experiencia en una amplia variedad de industrias y empresas de distintos tamaños.

Conceptos de marca: “No existen límites a la hora de comercializar”. Emprendedor y de naturaleza innovadora, conocimientos de marketing tradicional y marketing digital. “Llevo años llevando la teoría a la práctica”, desarrollo soluciones ajustando el plan de acción a la misión,  producto y la estrategia de cada empresa.

La diferencia : Muchas personas se ponen nerviosas al trabajar en industrias muy diferentes, pero esta persona lo pone como un activo, un punto fuerte. Muestra que es alguien flexible y que sabe adaptarse a la cultura corporativa de cada empresa. Y que además es capaz implementar un plan de acción respetando siempre la misión, visión, valores y estrategia de la empresa.

# 2 Perfil: Organizador y planificador de eventos

Conceptos de marca del proyecto: Si va de eventos, yo lo hago. Por supuesto On y Off. Aporto creatividad y seguridad. “Tu pide, yo lo organizo.” Detallista, meticuloso y especialista en eventos fuera de lo común.

La diferencia: Creativo, máxima atención al detalle, domina el mundo Online y Offline. Organizador de eventos diferentes, capaz de satisfacer todo tipo de peticiones. Persona entusiasta y empática.

 

¿Te cuesta definir tu marca personal? Sólo presta atención a lo que los demás dicen de ti, eso es un buen comienzo. Para desarrollarlo aún más analiza cuál es tu valor añadido, “la diferencia” que hay en ti.  Y para darlo a conocer comunícalo con autenticidad. Esperamos que estos ejemplo os hayan servido de ayuda e inspiración para definir vuestra marca personal.