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Una fórmula probada que te permite hacer negocios con personas en un santiamén, por @LauraFerrera

La relación entre la marca y sus clientes ha cambiado. Las personas quieren hablar con personas, no con marcas. En este artículo te enseñaré como la Marca Personal te permite hacer negocios con personas en un santiamén.

¿A que si te sigue en Instagram o en Twitter un perfil de empresa te lo piensas dos veces antes de seguirle?

Seguramente no pasa lo mismo si es un profesional de esa misma empresa el que te sigue.  Las personas confiamos en personas y en el valor que nos demuestran con su trabajo, en quienes son. Nos cuesta mucho confiar en empresas, es más desconfiamos hasta que nos demuestran lo contrario.

El objetivo de las empresas es aumentar sus ventas, y se pasan haciendo números y analizando su Cash Flow. Solo algunas se dieron cuenta a tiempo que quienes atraen el capital son las personas.  

La forma en la que atienden a sus potenciales clientes, cómo resuelven los problemas de sus clientes, cómo comunican su marca dentro y fuera de las redes sociales, hace que dejen huella de la empresa en la cual trabajan, aún sin proponérselo.

Por ello, qué mejor que los trabajadores desarrollen su marca propia, y la empresa gane en visibilidad en internet y fuera de ella, ¿no? Así funciona cuando se hacen negocios con personas.

Qué es marca personal

La Marca Personal es decir quién eres, qué haces, cómo lo haces y para qué lo haces. Todo ello, para aportar un valor en los demás. Esa es la huella, la esencia que esparces allí por donde pasas para que cuando busquen un profesional con tus conocimientos, habilidades, personalidad y talento contacten contigo.

Si bien muchos profesionales se empeñan en hablar de Marca Personal sin haber desarrollado su propia marca, este término no es nuevo. El Personal Branding nace con Tom Peters en 1997 cuando escribe su artículo “The Brand called YOU” en la revista Fast Company, y dos años más tarde publica “50 claves para hacer de usted una marca”.

Gracias a internet y que muchos profesionales somos defensores de la Marca Personal a capa y espada, porque gracias a ella hemos conseguido resultados demostrados, es que sigue más viva que nunca

Desarrollar tu marca personal te empodera y tu empresa aumenta en visibilidad.

Como profesional tienes algo que ofrecer. Por ejemplo, tu conocimiento, tu saber hacer, etc. Tu cliente tiene una necesidad, que puede ser formarse, leer sobre el tema que dominas, aprender a hacer eso que tú sabes hacer mejor que nadie.

Antes de cerrar un trato es mejor que te conozca y confíe en ti.

¿Sabías que un alto porcentaje de las ventas se cierran por la confianza?

Incrementar la confianza impulsa las ventas.

Cuando alguien habla de ti, de cómo trabajas y lo deja en forma de recomendaciones o testimonios, hace que tu credibilidad y confianza se dispare. Pero cuidado, no eres bueno porque tu lo digas, es porque lo demuestras con tu trabajo, lo dicen los demás y generas confianza. Esa es la clave de los negocios con personas.

Zig Ziglar

Zig Ziglar es una Marca Personal que todos conocemos. Zig fue un escritor, vendedor y orador motivacional estadounidense que consiguió crear una marca en torno a su mensaje y sobre cómo podría afectar el cambio en las personas. Ha sido capaz que pese a que falleció en 2012, al día de hoy se siguen usando sus frases, se sigue esparciendo su mensaje y su legado sigue vivo.

Richard Branson

Lo mismo pasa con Richard Branson, ha fundado Virgin Group, que controla 400 empresas y es un gran líder de los negocios. Quienes triunfan en los negocios es porque además de tener talento y conocimientos, tienen una gran personalidad y habilidades de comunicación, rasgos que unidos a la cordialidad, la empatía, la humildad y la compasión, los convierten en personas muy grandes.
Y aunque uno haya fallecido y el otro lo podamos disfrutar, aunque sea en un vídeo de YouTube, en ambos casos sucede lo que es fundamental en toda Marca Personal. la gente habla de ellos, cuando no están en la sala, en la conferencia.

No hace falta que seas un gurú para que hablen de ti, en cualquier reunión de empresa, tras abandonar una cena de negocios o al terminar una quedada con un cliente con un café, has que las personas hablen de ti con fundamentos positivos de la fuella que has dejado.

Incluso si trabajas para una empresa que no es tuya, tu marca personal sigue siendo importante porque puede impulsar o terminar tu carrera.
Tu Marca Personal es la fórmula probada que te permite hacer negocios con personas.

Para desarrollar tu marca propia, debes saber quién eres, y sobre todo tener claro para qué quieres que se sepa.

Una sugerencia

Coge lápiz y papel o una hoja de Excel y prepara dos columnas. A continuación, comienza a escribir las cosas que haces bien, aquello en que destacas, cómo se te conoce y cómo realizas tu trabajo. En la segunda columna enumera todo lo que quieres hacer, has de ser lo más realista posible. No temas pensar en grande, pero tampoco te pases de soñador, qué para poder conseguirlo, vas a tener que trabajar en él.
Debería darnos vergüenza seguir haciéndole más caso a nuestros miedos que a nuestros sueños. Te comparto 7 miedos infundados que frenan para desarrollar una Marca Personal 

Cuando hayas completado ambas listas, elabora un plan para delegar aquellas cuestiones que crean dificultades para tu empresa o negocio y céntrate en lo que haces bien, porque es por lo que te reconocerán. Aquellas habilidades que te hacer sobresalir, son las que te permitirán brillar y hacerte conocido en tu área de influencia o en tu sector.

Cuando descubras lo que haces bien, atraerás esas oportunidades que le convienen a tu empresa o a tu persona si eres autónomo, y tendrás más claro qué hacer qué tipos de contenidos crear, a qué eventos asistir, y qué tipos de problemas puedes resolver.

No importa que hayas muchos profesionales que se dediquen a lo mismo que tú.

De hecho ¿cuántos Consultores o Asesores de Marca Personal hay? ¡somos muchísimos! Pero por nuestra forma de ser, por la forma que tenemos de comunicar, por la forma que tenemos de relacionarnos, por nuestros valores, cada usuario de redes sociales o cada cliente conecta con unos y con otros no.

Tienes que conseguir ser el favorito de alguien, y que ese alguien te recomiende, y sumes en valor a más personas para que te elijan. Solo si eres amado descargarán tu contenido, harán retuits, compartirán tus contenidos en Facebook, abrirán tus emails, harán clic en los artículos de tu blog y conseguirás que te compren, que asistan a tus ponencias, etc.

Con todas estas acciones, la marca corporativa sale ganando, porque tiene un trabajador con marca, con el que muchos simpatizan, creen en lo que dice acerca de los servicios o productos que vende, porque confía en ellos y los clientes confían en él.

#Frases marca personal -semana 13 octubre 2014-

Collell SoymimarcaGuillem Recolons / soymimarcamarca personal soymimarca.comsoymimarca.com personal brandingguillem recolons / personal brandingEsperamos que os hayan gustado las #Frases marca personal de esta semana. Si quieres ver toda la colección te invitamos a visitar nuestro tablero “memes” en Pinterest. Feliz fin de semana!

¿En quién confiamos?

 

Hablar de confianza en los tiempos que corren es mentar al mismísimo diablo. Es un concepto que cotiza a la baja ya sea porque los escenarios todavía no son muy halagüeños o porque determinados comportamientos públicos o privados han defraudado las expectativas o simplemente porque hay personas de naturaleza desconfiada, que las hay.

La confianza es la expresión de la seguridad depositada en los actos de otras personas. Confiamos en alguien cuando estamos convencidos de sus actos se harán de acuerdo a unas expectativas depositadas o de acuerdo con unas reglas generales de comportamiento. Hay otras definiciones de confianza que no vienen al caso porque no están relacionadas con el comportamiento de las personas.

La confianza está relacionada con el futuro mientras que la reputación se refiere al pasado. Hay una empresa de relaciones públicas americana que publica cada año un estudio al que llama Barómetro de Confianza en el que se trabaja una muestra de 33.000 personas pertenecientes a 26 países. En el informe de este año hay algunas conclusiones que tienen una cierta relevancia para la marca personal.

Una parte del informe está destinado al mundo empresarial y de los negocios,  y detalla quienes son los actores en los que más se confía distinguiendo cinco grandes grupos de personas: CEO, empleados, consumidores activos, académicos y medios de comunicación y cinco aspectos de la vida empresarial: compromiso, integridad, productos y servicios, propósito y operaciones. Los empleados ganan de calle en todos los conceptos con un 36% del total de confiabilidad seguidos por los CEO con un 27% y el resto se distribuye en consumidores 25%, académicos 21% y medios de comunicación 16%. Los empleados son el referente de confianza de las empresas por delante de sus dirigentes y es un resultado que se repite año tras año y que va en aumento.

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No es difícil concluir que cuanto más y mejor se deje oír la voz de los empleados tanto más se ampliará la confianza en las empresas o en otras palabras cuanto más potente sea la marca personal de los empleados tanto mayor será la confianza en la marca corporativa.

Cuando desde el personal branding decimos que los empleados son los auténticos y genuinos embajadores de las empresas sabemos que estamos en lo cierto y esto convierte nuestro trabajo en una profesión de futuro.

Personal Branding, el arte de invertir en ti (42). Marca personal y responsabilidad.

 

El pasado 18 de marzo iniciamos una serie de artículos alrededor del concepto “haz tu marca memorable“. Hemos hablado de las cualidades de narrabilidad, de bondad, de autenticidad, de disposición, de relevancia y de optimismo.  Hoy hablamos de una cualidad irrenunciable para toda marca personal, la responsabilidad.

El precio de la grandeza es la responsabilidad. Wintson Churchill

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La RAE define a una persona responsable como alguien que pone cuidado y atención en lo que hace o decide.

Una persona responsable es la que responde por las propias acciones, lo que la convierte en dueña de si misma, más firme, segura, estable, y confiable. Casi nada. Veamos cuatro consecuencias de la responsabilidad o de su ausencia.

  • Responsabilidad compartida: Si esta persona además responde por acciones ajenas, ojo, se puede ver abocada a un colapso. En un caso así, es conveniente saber delegar, distribuir “cargas”. En consultoría, observamos que saber delegar no es tan fácil como se podría pensar. Al no hacerlo, muchas personas caen en crisis importantes.
  • Responsabilidad y liderazgo: El líder de un grupo es el primero que debe cumplir las reglas que él mismo debe imponer y controlar que se respeten. Si esto no es así (y pasa a menudo, desgraciadamente), se cuestiona el modelo de liderazgo hasta llegar a romperse.
  • En personal branding, la capacidad de una persona de responsabilizarse de su trabajo, sus acciones y su vida es una cualidad no solo valorada, es indispensable, ya que la confianza se deriva directamente de la responsabilidad:
  • Una conclusión: Si eres una persona responsable, puedo confiar en ti. En caso contrario, “there’s no deal” (no hay trato posible). 

Y para cerrar, una fantástica frase del pensador existencialista Jean-Paul Sartre que apela a la autenticidad y la responsabilidad : “Quien es auténtico, asume la responsabilidad por ser lo que es y se reconoce libre de ser lo que es.

 

La importancia de seguir a un “Influencer”

 

Influencer:  Palabra que sirve para significar a personas influyentes en ciertos círculos. Utilizada para denominar a esos usuarios que son capaces de influir una parte de la comunidad.

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Puede que algunos piensen que el término “Influencer” no deja se ser otra “palabreja oportunista” que ha nacido a partir de la era 2.0. Pero la figura del “influencer” siempre ha existido. Lo importante es tener claro quién lo es y quién no lo es. Cómo decía Stephen Covey, un “Influencer” es alguien que tiene “visión, disciplina y pasión”. Se trata de una persona que es referente en un determinado ámbito, en definitiva, alguien que merece ser tenido en cuenta.

Eso si, un “Influencer” no es un futbolista que twittea, una modelo bloggera o un tertuliano del corazón con Facebook. Un “Influencer” es un experto, alguien que pone su conocimiento al servicio de todos nosotros y que cumple a la perfección los siguientes requisitos: Alcance, Proximidad, Experiencia, Relevancia, Credibilidad y Confianza.

Pero… ¿Para que me sirve seguir a ciertos “Influencers”? Pues bien, aquí algunas buenas razones:

  1. Información: Para estar a la última en lo que a un tema se refiere. El “Influencer” siempre esta en el ojo del huracán y nos traslada lo último, lo más novedoso, para que estemos al tanto de lo que se cuece en el mundo.
  2. Agenda: Su vida es un constante ir y venir de hechos que tiene que ver con un tema determinado. Seguirlo nos puede ser muy útil para conocer los eventos a los que no debemos faltar.
  3. Opinión: Como experto, su opinión siempre puede arrojar luz sobre determinados temas, como un libro, un curso, un producto… Conocer su punto de vista siempre resulta enriquecedor, y sobretodo fiable.
  4. Viralidad: Interactúa con él, menciónalo en tus posts, twitts… Te puede ayudar a amplificar tu mensaje, comunicarlo con credibilidad y ampliar tu target. El “Influencer” no es tan inaccesible como te piensas, y menos aún dentro del mundo 2.0.

¿Cuántos “Influencers” tienes en tus redes sociales? Puede que haya llegado el momento de que elijas a los referentes en tu sector profesional y les empieces a seguir los pasos. Tus “Influencers” también hablan de ti y de tu marca personal.

Tu marca personal es lo que dicen de ti cuando no estás delante

 

Aunque según algunas profecías hoy debería ser el día del fin del mundo, déjame tranquilizarte. Si estás leyendo estas líneas todo va bien. Hoy os quiero hablar de un aspecto de la marca personal que no hemos tratado mucho en este blog.

El CEO de Amazon, Jeff Bezos, definió la marca personal como lo que dicen de uno cuando no está en la sala “Your personal brand is what people say about you when you’re not in the room.“. En otras palabras, tu marca personal no es lo que tu dices de ti mismo, si no cómo te perciben los demás. Digamos que en inglés la cosa queda más clara:

  • Personal Brand: la marca que proyectas, tu marca personal
  • Personal Branding (o branding personal): tu estrategia de marca

La gran cuestión es ¿Cómo saber lo que dicen de ti cuando no estás delante?

Y la gran respuesta, lo que muchos estamos esperando hace tiempo y romperá las barreras de la lógica es: preguntando. Sí, amig@s, preguntando se sabe todo. Pero, a diferencia de otras culturas, a nosotros nos da vergüenza o reparo preguntar. Es como si no quisiéramos conocer las malas noticias. Una cosa que llama mucho la atención cuando viajas por los EEUU es que las marcas preguntan constantemente. Lo hacen con afán de:

  1. Conocerse
  2. Mejorar

Así que si queréis saber cuál es vuestra personal brand, nada más fácil que preguntar a nuestro entorno. Familiares, amigos, colegas de profesión, proveedores, clientes… Preguntemos aquello que damos por supuesto, quizás nos sorprenda saber que no se percibe. Preguntemos por todos los aspectos que creemos que nos definen como personas y como profesionales ¿Crees que soy una persona de confianza? ¿Piensas que soy un buen comunicador? ¿Crees que delego adecuadamente? ¿Me consideras alguien válido para trabajar en equipo? ¿Soy solucionador o creador de problemas? ¿Me consideras una persona creativa?…

Tu presencia en las redes sociales no es tu personal brand, es una parte de tu potencial de comunicación. Recuérdalo.

Hijos y marca personal: 5 palancas para el éxito

!Ya se ha acabado el curso! Como cada año por estas fechas ,en mi casa, el evento es motivo de reflexión familiar porque con el fin de curso llegan las notas, que son por su propia definición uno de los indicadores de éxito, y nos preparamos para planificar el curso siguiente.  Aunque tres de mis seis hijos son todavía muy pequeños somos conscientes que nuestras acciones como padres tendrán una gran importancia en su manera de ser y comportarse en el futuro y de que les estamos ayudando a gestionar su marca personal.

Ser padre no es una tarea baladí aunque tampoco es algo especialmente complicado pero requiere haber aceptado y tener interiorizadas algunas competencias que yo he ido descubriendo a través de la escuela de la vida, del aprendizaje de mis propios errores. Si con el primer hijo todo son incógnitas con la sexta ya he empezado a tener claro como puedo ser un buen consultor de su marca personal.

1. Cada hijo es único e irrepetible. Verdad de Perogrullo pero que muchas veces nos la pasamos por el forro. Significa que no tenemos derecho a comparar con los demás y menos con sus hermanos. Es imprescindible conocer bien a cada uno de ellos y amar profundamente su singularidad aunque a veces choque y nos interpele. No hay dos hijos iguales y por supuesto no están hechos a imagen y semejanza nuestra. Y cada hijo agota completamente mi capacidad de amar.

2. El amor por delante de todo. Me ha costado tiempo asumirlo pero cuando me enfado lo hago con amor porque soy consciente que mi papel como padre pasa por educar a mis hijos y significa en muchos casos poner normas y límites que hacen que su entorno sea amigable y  tomen consciencia de lo que esperamos de ellos. Y porque les quiero evito en la medida de lo posible que normas y límites sean una mera imposición intentando que formen parte de un proceso en el que participan.

3. Un voto de confianza. Es una parte muy dura porque la confianza es enemiga de la sobreprotección y es tan fácil caer en ella. De cara al próximo curso nos planteábamos si debíamos influir ante la maestra de uno de los niños para que le separara de algunos colegas que considerábamos que actuaban de manera, digamos,  tóxica, desequilibrada en expectativas y comportamientos. El coste sería perderse el formar parte de una buena clase. Hemos decidido confiar en el niño y en su capacidad para hacer frente a los colegas que le quieren poco, eso si, con nosotros detrás para darle apoyo y cariño cuando sea necesario y en complicidad con el maestro que le toque.

Dar un voto de confianza significa asumir algún riesgo y hacer de red protectora en última instancia cuando las circunstancias lo requieran siendo conscientes que pasarlo un poco mal educa, forja el carácter y refuerza la marca personal.

4. Participar en las decisiones. Sobretodo en las que  afectan a sus intereses y a la gestión de su tiempo. Imponer por imponer sin más explicación es la antesala de la desmotivación y el fracaso y cuando hay que reconducir situaciones y actividades es necesario hablar de ello directamente y si es preciso pactar. Mi experiencia me demuestra que de este modo los niños desarrollan autoestima, confianza en si mismos y sentido de la responsabilidad que son atributos de su marca personal.

5. El conflicto es bueno. Yo no temo el conflicto, todo lo contrario. cuando aparece es un oportunidad para avanzar, estrechar los lazos y aprender mutuamente. Resolver un conflicto requiere saber y querer escuchar, empatía que es ponerse en lugar del otro, ser tolerantes y no tener actitudes agresivas y finalmente querer negociar cediendo posiciones y asumiendo compromisos.

La marca personal de nuestros hijos está influida por la manera en que nos comportamos y ejercemos nuestro papel de padres. Y tenemos por delante el gran reto de forjar personas que sean realmente autónomas y memorables.

Doy gracias por tener esta oportunidad.

8 reflexiones para despedir el año

Será porque mi visión está todavía sesgada por un pasado contable no tan lejano, será porque necesito tener indicadores temporales para valorar las cosas , será por lo que sea, yo me planteo los finales de año como el cierre de un ejercicio. Estamos a punto de acabar este 2011 y quiero compartir con vosotros algunas reflexiones sobre un año que ha sido, como otros muchos, intenso, duro y rompedor.  ¡Vamos allá!

1. Año del descubrimiento. Normalmente tardamos en reaccionar. En mayo del 2010 ya nos habían dicho que la situación no se podía sostener y empezaron los recortes pero no nos lo acabamos de creer, teníamos la esperanza de que con unas medidas más o menos intensas la cosa volvería a despuntar.  Finalmente nos hemos dado cuenta que el sistema se tambalea y que todavía no se ve la luz al final del túnel. Ahora todos lo sabemos y además nos lo creemos.

2. Crisis de confianza. Hemos descubierto que los que hemos elegido no tienen poder y en definitiva no mandan.  Nos han contado que nos habíamos pasado, que vivíamos por encima de nuestras posibilidades, hemos aceptado sin casi rechistar una pérdida de derechos económicos y embargo y no han sido suficientes. Como si del suplicio de Tántalo se tratara cada recorte era el preámbulo de otro todavía mayor y  sin el menor atisbo de saciedad por parte de los “mercados” que se han convertido en árbitro de nuestro futuro sin que nadie se lo haya pedido, sin haber sido escogidos para ello.

3. Pobreza. Hemos batido el record de parados en términos absolutos y porcentuales de toda nuestra historia. Se han recortado salarios, cercenado derechos y roto esperanzas. Cada día somos colectivamente un poco más pobres.

4. Desigualdad. Los platos rotos los han estado pagando las víctimas. A todos los niveles y desde todos los estamentos sociales. No hay evidencias que los que han ocasionado la crisis estén en peor situación .

5.  Engaño. Han salido voces bien pensantes que nos anuncian a bombo y platillo dos tipos de mensajes: a) Nos merecíamos la crisis por haber sido unos inconscientes b) Demos gracias a la crisis porque nos va a permitir recuperar valores olvidados. Son un engaño. Señores, lo que nos ha caído encima es una mala jugada para la mayoría, que se lo cuenten a los que han perdido el empleo ,y no valen los profetas del vivir con menos mientras toleramos que algunos vayan teniendo cada vez más.

6. Cambio de paradigma. Quien no se adapta a un entorno cambiante acaba por desaparecer. Pensemos en los dinosaurios, los pobres, que sólo existen en los tratados de paleontología o en las exposiciones temáticas y en las películas. Adaptarse no es tragar con todo, es saber entender la realidad y actuar en consecuencia. Dejemos a un lado la nostalgia por lo que hemos perdido y las lamentaciones por lo que nunca volverá. Ha llegado el momento de mirar las cosas con una óptica distinta a la que estábamos acostumbrados: Nadie, nadie, nadie nos volverá a sacer las castañas del fuego, sean el estado, las empresas  cualquier ente público o privado, dependemos de nosotros mismos y hemos de actuar en consecuencia. A esto le llamo yo el cambio de paradigma y tras cinco puntos cargados de negatividad llega el sexto cargado de esperanza., es nuestro momento, el momento de la persona. Y para mi el año 2011 ha sido el del cambio del paradigma.

7.  Todos tenemos nuestro hueco. Se trata de buscarlo y es una tarea muy fácil o muy difícil según como se plantee porque hay que echarle horas e imaginación y  es mejor hacerlo cuando la necesidad no apremia. Ese mejor acordarse de Santa Bárbara antes de que truene. Pero las oportunidades existen y las podemos encontrar y esto es otra buena noticia. Y en este año que dejamos he reforzado mi hueco y he ayudado a encontrarlo a otras personas.

8. Por fin somos nuestra marca. Para movernos con agilidad en la nueva situación, para saber leer la realidad a través del nuevo paradigma y para encontrar el hueco que todos tenemos hemos de conocernos muy bien, descubrir lo que nos apasiona y trazar el camino para convertirlo en realidad.

Yo soy mi marca y todos nosotros somos nuestra marca. Y mi marca es mi propuesta de valor que pongo en conocimiento de los demás para que cuenten conmigo, para ser el elegido. Nuestra marca no se crea, todos la tenemos, todos dejamos una huella, nuestra marca la gestionamos para que enseñe al mundo lo que realmente somos y queremos porque si no lo hacemos nosotros los demás nos verán a través de los cristales de sus gafas y puede que salgamos distorsionados.

El 2011 que nos deja ha sido  importante para la marca personal, Soymimarca ha cumplido un año  y se ha consolidado la oferta profesional para ayudar gestionar las marcas personales.

Gracias por leerme y feliz 2012.

¿Estás seguro de que sirves para algo?

¿Formas parte del conjunto de personas, por cierto bastante grande, que todavía creen que no tienen nada que ofrecer a los demás? ¿Te sigues preguntando quien se va a fijar en ti con lo poco interesante que eres? ¿ Ya tienes más de cuarenta y una experiencia de casi dos décadas y estás convencido que eres incapaz de aportar valor? Si has contestado afirmativamente  a alguna de las preguntas anteriores quiero que sepas que no eres nada original, muchos de nuestros cliente comienzan su presentación con esta copla y cuando se ponen a trabajar su marca los resultados son más que sorprendentes.

Tengo comprobado que cuando alguien necesita trabajar su marca personal sea porque ha oído truenos y se ha acordado de Santa Bárbara o porque ha decidido convertirse en la opción preferente,  la aproximación a su propuesta de valor es de entrada poco animada. Los prejuicios pesan una enormidad y son sólo prejuicios porque cuanto nos ponemos manos a la obra acaban desapareciendo.

Todos tenemos  una propuesta de valor  para ofrecer a los demás, muchas veces hasta nos sobran las ideas y lo curioso de la situación es que cuando queremos pasar a propuestas concretas la maquinaria se encalla, las dudas salen a flote y empieza a cundir el desánimo.

La misión de los que nos dedicamos profesionalmente a acompañar  los primeros pasos en la gestión de una marca personal es múltiple. Por una parte colaboramos con nuestros clientes para hacer el inventario de sus competencias personales y profesionales contrastándolas con el relato de su experiencia vital, ayudamos a formular su propuesta de valor de manera que sea enviada a su audiencia, al público objetivo que cada uno ha elegido, de manera clara y sin distorsiones y por último le damos los elementos para abrir su visión de manera imparcial a la realidad con la finalidad de que pueda situarse en el mundo minimizando sus prejuicios y saliendo de sus paralizantes zonas de confort.

La aportación de un profesional de la marca personal es similar a la de un catalizador en una reacción química, impulsar y desencadenar procesos  de reflexión en nuestros clientes que se acaban transformando en acciones. El cliente se transforma, cambia, actúa  mientras que el profesional hace solo de acompañante, de elemento motor.  El cliente piensa, valora, decide y se pone en marcha, el profesional escucha, contrasta y sobretodo lanza preguntas. Nadie puede crear marcas personales como quien entrega un planta de producción llaves en mano, no tiene sentido, no lleva a ninguna parte y no tiene ninguna utilidad.

De la capacidad para hacer aflorar todo el potencial que acumula cada cliente depende el éxito del proceso, es una tarea basada en la confianza y en la capacitación profesional.

Si quieres gestionar tu marca personal, si quieres ser el elegido para lo que tu sabes o intuyes déjate ayudar y veras que los resultados serán extraordinarios. La experiencia lo avala.

Jordi Collell / Coach y asesor de marca personal

Marketing Humano III: Cuestión de confianza

El tremendo impacto en diversos foros sociales que está generando esta nueva vuelta de tuerca al marketing (#marketinghumano) era en cierto modo previsible, aunque no deja de sorprendernos la facilidad y la ilusión con la que se está asumiendo esta propuesta que más que cambiar el punto de vista que el nuevo marketing tiene del nuevo mercado lo que pretende es cambiar el propio enfoque. Esto es; superar el concepto mercadotécnico de empresa/producto/consumidor/persona hacia una nueva dimensión persona/persona.

La construcción y el desarrollo del personal branding tiene mucho que ver con este nuevo escenario. Las marcas personales fortalecen con valores las relaciones sociales y económicas.

Esto implica que las personas toman conciencia de su valor como marca, no como producto o cliente. La diferencia va mucho más allá de la léxica. La diferencia es la autenticidad emocional.

Yo puedo fabricar un producto y dotarle de emociones. Es realmente fácil, para eso está la publicidad. Es un ser inanimado, incapaz de comunicar per se. Los argumentos y los publicistas comunican por él o por la marca.

Sin embargo cuando hablamos de personas hablamos de particularidades, de experiencias vitales, sensoriales y emocionales. Es realidad en estado puro.

Las personas construyen su marca a partir de valores, habilidades y diferencias. Y también de una promesa de valor basada en la confianza. La confianza es en cierto modo una hipótesis aceptada sobre la conducta futura del otro.

¿Qué papel juega la confianza en el marketing humano?

El papel que juega la confianza en el marketing humano es bidireccional. Es de origen generador pero también receptor.

El primero de ellos crea un sistema de interacciones donde mi marca, mis valores, mis habilidades y mis argumentos diferenciales actúan creando un entorno de respeto y cordialidad para regir las relaciones personales y profesionales.

El segundo devuelve la confianza recibida y actúa como catalizador de las relaciones.

Este marketing de relaciones, entre personas y entre valores, el marketing humano, necesita de la confianza para ser viable y practicado.

Genera credibilidad para transmitir su promesa de valor. Genera confianza para predecir la satisfacción. Utiliza la satisfacción para amplificar y extender su modelo.

Podemos decir que gracias a la confianza, es posible suponer un cierto grado de regularidad y predictibilidad en las acciones sociales, simplificando el funcionamiento de la sociedad. Y esto es mucho decir.

Dejando a un lado el funcionalismo de esta propuesta podemos afirmar al igual que otros autores que la confianza es la base de todas las instituciones, y además actúa como contraste del poder, forzándolo a ajustarse a las propias expectativas.

La pérdida de confianza suele llegar por agotamiento emocional. Esto se produce cuando nuestra promesa de valor no ha cubierto la expectativa en forma o tiempo previsto. Y ya sabes lo difícil que es recuperarla.

¿Crees en el poder de la confianza? ¿crees en el Marketing Humano?


Pablo Adán y Guillem Recolons / Asesores de marca personal