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1 año de marca personal intensiva: un regalo y un relato.

 

Sí, hoy SOYMIMARCA cumple su primer año! Y lo cumple gracias a todos vosotros, los lectores del blog, los subscriptores, los seguidores Twitter, los miembros del grupo Linkedin, del grupo Facebook, y cómo no, gracias a todos los clientes y amigos que han confiado en Soymimarca durante este primer año. Para celebrar el evento, ahí van dos propuestas: 1. Haceros un regalo único y exclusivo y 2. Contaros cómo empezó todo.

EL REGALO

Ya se venía avanzando en diferentes redes sociales que hoy Soymimarca haría un regalo. En efecto, se trata del libro “Personal y Transferible. Un año de marca personal intensiva” cuyo PDF te puedes descargar gratuitamente haciendo clic AQUÍ.

EL RELATO

Soymimarca es la historia de una fusión de marcas. Por un  lado, Jordi Collell desde su empresa CTCoachCode aplicaba técnicas de coaching destinadas a reforzar la marca personal desde la perspectiva del autoconocimiento y la estrategia. Por el otro, Guillem Recolons desde su empresa Lateral Consulting llevaba ya un tiempo trabajando marca personal desde la perspectiva de estrategia y comunicación. El azar hace que Jordi y Guillem coincidan, y tras conocerse un poco deciden asistir juntos a la Primera Jornada de Personal Branding que tuvo lugar en un hotel de Madrid en abril 2010.

Escuchar a Andrés Pérez Ortega, el sherpa de la marca personal, es como escuchar el Concierto para piano y orquesta N1 de Rachmaninov. Pura fuerza. Branding personal en estado puro. Si Jordi y Guillem ya sentían debilidad por esta materia, la magia de Andrés hizo el resto. Jordi y Guillem decidieron unirse para trabajar la marca personal desde una perspectiva integral, ofreciendo un 360º desde el autoconocimiento hasta la comunicación pasando por la estrategia.

A decir verdad, el primer proyecto estaba enfocado a universitarios, con el nombre “Y ahora qué” (iaraque). Recolons y Collell pensaban que si alguien necesita tener las cosas claras y una buena hoja de ruta eran los chavales de 20 años, a punto de terminar la carrera pero tan inseguros. Se equivocaron. Tras celebrar una dinámica de grupo con universitarios para testar el producto se dieron cuenta de que la idea quizás era buena pero la facturación de un año quizás no llegaría a 1.000€ en total. ¿Problema económico? No del todo, también había un problema de fe, de creer en el personal branding como disciplina para convertirse en la opción preferente.

Con vocación de llegar a más personas y a una geografía más extensa nació la idea de Soymimarca antes de verano 2010. Una de las impulsoras de este proyecto fue Alexia Herms como asesora de marca personal.

El balance del primer año es bueno, pero no se pretende aburrir a nadie con métricas. Lo importante es que la cosa amenaza con continuar, y con alguna sorpresa importante para enero 2012. No hay colorín colorado, el cuento continúa.

Gracias de corazón.

No te vayas….

Es evidente que –al margen de cual sea la situación del mercado de trabajo- uno de los retos de la gestión de personas es la retención de la gente valiosa, lo que los profesionales denominamos retención del talento.

Conservar a la gente con más talento, más motivada y con mayor potencial de talento, (ojo porque estas tres cualidades normalmente no van unidas) es cada día más difícil, porque los mercados y las necesidades tanto de las organizaciones como de las personas cambian cada día y los profesionales, tienen cada día más certeza, sobre el hecho de que sus carreras pasan por cambios constantes y continuos.

Hoy saber retener a la gente valiosa (y ayudarles a gestionar su marca personal) ha de ser uno de los hitos de la buena gestión empresarial.

Pau Hortal / socio consultor

¿Concentras tus fuerzas en un único proyecto o dispersas?

La fábula de hoy, atribuida a Boccaccio, nos deja la moraleja de que no se pueden hacer dos dianas con un solo dardo. Es preferible especializarse en una cosa que no tratar de ser experto en muchas. Espero que os guste.

 

La fábula del Ganso y el Caballo

Un ganso que estaba comiendo pasto en un prado se sintió molesto por un caballo que pastaba cerca de él. En tono agresivo le dijo: “No cabe duda de que yo soy un animal más noble y perfecto que tú, ya que la extensión y el espectro de tus facultades está limitado a un solo elemento. Yo puedo caminar sobre el suelo tan bien como tú, y además tengo alas para elevarme por los aires, y cuando lo deseo puedo nadar en lagos y estanques y refrescarme en la frescura de las aguas. Disfruto del poder de las aves, de los peces y de los cuadrúpedos”.

El caballo resopló de forma un tanto desdeñosa y replicó:
“Es verdad que habitas los tres elementos, pero no haces un papel muy distinguido en ninguno de ellos. Vuelas, es verdad, pero tu vuelo es tan torpe y pesado que no tienes derecho alguno a compararte con las golondrinas o las alondras. Puedes nadar sobre la superficie de las aguas, pero no puedes vivir debajo y dentro de ellas, como los peces; no puedes alimentarte en ese elemento ni hundirte hasta el fondo de las olas, y cuando caminas sobre el suelo con tus anchas patas, estirando tu largo cuello y agrediendo con tu grito sibilante a quienquiera que pase cerca de ti, sólo atraes la burla y el desprecio de quienes te ven.
Confieso que estoy hecho para moverme únicamente sobre la tierra, pero… ¡cuánta gracia hay en mis movimientos! ¡Qué elegantes son las líneas de mi cuerpo! ¡Cuán gráciles mis miembros! ¡Cuán grande mi fuerza! ¡Cuán sorprendente mi velocidad! Prefiero hallarme limitado a un solo elemento y ser admirado en él, que ser un ganso en todos.

¿Crees que hay más salidas laborales para los estudiantes?

Becarios al poder (II)

El pasado 29 de marzo publicamos en este blog el post “Becarios al Poder” sobre las nuevas oportunidades de los estudiantes a la hora de encontrar el primer trabajo. El post no generó un gran debate, pero al traspasar el post a la red Linkedin lo hicimos bajo el título “¿Crees que hay más salidas laborales para los estudiantes?”. Y ahí la liamos.

Nos parece oportuno plasmar hoy el debate generado en Linkedin por su riqueza, controversia y por los excelentes perfiles de los participantes. Por supuesto, si tienes cuenta en Linkedin puedes seguir el debate en vivo (con nombres y apellidos) en este enlace. Salud!

Guillem Recolons / asesor de marca personal

¿Crees que hay más salidas laborales para los estudiantes?

Ignacio (directivo): Guillem, me falta la referencia. ¿más salidas con respecto a qué época? Si lo comparo con la época en que yo salí al mercado de trabajo (años 80), en España hay menos salidas y las que hay son mucho más precarias. Sin embargo las nuevas generaciones juegan con dos ventajas: su mentalidad es (o debería ser..) global, y tienen internet, lo cual es un instrumento muy potente para encontrar oportunidades. En definitiva, un joven bien preparado, con idiomas y dispuesto a moverse a cualquier parte, probablemente tiene más salidas que hace 10, 20, 30 años.

Moderador (asesor marca personal): Hola Ignacio, pienso que con las herramientas actuales y con la facilidad del acceso a la información, los jóvenes tienen un camino de diferenciación mejor. El mercado laboral no ayuda, pero nunca faltan plazas para los que demuestran habilidades excepcionales.

Daniel (directivo): En mi opinión hay muchas más, en parte por la propia especialización del mercado de trabajo y la creación de nuevos segmentos de mercado. El problema es que, unido al mayor número de salidas, hay más distancia entre el entorno educativo y el laboral, los jóvenes salen con escasos conocimientos, habilidades y aptitudes.

Moderador: Daniel, creo que das en el clavo cuando hablas del gap entre el mundo educativo y el laboral. Solo algunas universidades -la mayoría privadas- se están preocupando de organizar prácticas en empresa de buen perfil cualitativo. Sin embargo, veo que, al mismo tiempo, muchos centros universitarios están utilizando a profesionales no docentes para reforzar asignaturas. Una buena noticia.

Isabel (marketing + social media): Con los tiempos que corren, actualmente es mucho más fácil encontrar trabajo si tienes la posibilidad de colocarte como becario, apenas tienes experiencia o estás en los últimos años de estudios… cosa que antes no pasaba. Sin embargo, otra cosa es el tipo de trabajo que encuentras, pero no olvidemos que es un empuje para entrar en el mundo laboral! =).

Moderador: Isabel, podríamos decir que antes se colocaban aquellos que podían disfrutar de alguna influencia familiar, y que ahora las oportunidades se han “democratizado”. Gracias por escribir.

Ignacio: Pero ¿de qué mercado laboral estáis hablando? Parece ser que en España hay un 40% de paro juvenil…¿dónde están estas oportunidades..?

Pablo (marketing & comunicación): Creo que el problema es, sin duda, el que antes comentabáis, que la universidad no te prepara realmente para lo que posteriormente te vas a encontrar. Considero que los jóvenes, a pesar de estar preparados, y en mi caso, tratar de explotar la visibilidad que nos puede proporcionar internet y las redes sociales, lo tenemos en muchas ocasiones, muy difícil. Y difícil porque nos cuesta que nos den esa primera oportunidad para demostrar lo que valemos, precisamente por esa falta de experiencia práctica.

Moderador: Ignacio, el paro juvenil (15 a 24 años) está cerca del 43%* y no para de crecer, al igual que pasa en toda Europa (excepto Alemania, as usual). Sin embargo, el tema del debate es si existen o no mejores herramientas para que los estudiantes puedan trabajar mejor su marca personal y ser los elegidos en los procesos de selección. Precisamente esa tasa de paro tan dramática (la media de la UE es del 20% y en EEUU es del 18%) es la que pone de manifiesto la necesidad de utilizar las técnicas que permitan una mayor especialización y diferenciación. *Datos Eurostat

Cristina (directiva RRHH): Me encanta ver la actividad en este foro – gracias Guillém por iniciarlo, sé que compartimos muchas inquietudes y soluciones en éste tema. Estoy de acuerdo con todos vuestros comentarios. Desafortunadamente, más canales de búsqueda no supone que sepamos optimizarlos y que hallan más salidas. Con alguna excepción, son las mismas pero hay más herramientas para publicitarlas y enviar CVs. Despersonaliza el proceso, multiplica la competencia entre candidatos y exponencialmente el trabajo de selección final en las empresas…Tenemos tendencia a ir rezagados en adoptar algunas actitudes y prácticas esenciales. Facilitar y optimizar el paso del mundo académico al laboral es una de ellas. Hay dos áreas de acción esenciales: 1. Asesorar a los estudiantes en técnicas de presentación y búsqueda para destacar y apoyarles fomentando una actitud pro-activa, emprendedora y profesional en sus estancias profesionales. Se comenta poco, pero el año que viene las prácticas serán obligatorias por el Plan Bolonía y no estamos ni concienciados ni preparados para el aluvión de becarios que van a necesitar prácticas para acabar su carrera universitaria. 2. Es fundamental activar un cambio en la percepción empresarial de las prácticas, sobre todo en las Pimes, para conocer y valorar las ventajas de RRHH que suponen y crear así las salidas que necesitan nuestros talentos emergentes. Se nos va la imagen de país en ello (ver artículo Becarios al poder! en nuestro blog becarioslapoder.wordpress.com) ¿Quizás sería el momento para crear una plataforma/lobby a la americana? Qué dices Guillem ¿os apuntaís?

Clara (becaria): Hola! Voy a hacer mi aportación como “joven buscando empleo” que soy. Soy Diplomada en Turismo y con un Máster en Dirección de RRHH, actualmente cursando Humanidades. He trabajado de becaria en la CAM, donde posteriormente trabajé 4 meses y donde me habría quedado de no ser por la actual situación económica española y por la situación de la CAM en sí…. Esta ha sido la única empresa que, realmente, me ha dado una oportunidad ya que el resto de empresas donde he realizado prácticas sólo buscan tener a un empleado trabajando gratis para ellos, en lugar de verlos como una inversión de futuro. Opino que la mayoría de empresas, en lugar de dar una oportunidad a las personas jóvenes y ver que su ilusión y ganas de aprender son lo más importante puesto que la formación se presupone, buscan perfiles que tengan experiencia, algo imposible si nunca puedes empezar y si no te valoran por lo que realmente eres. Saludos!!

Daniel: Clara, seguramente tengas razón, pero la situación actual es coyuntural e influenciada por el ciclo económico: por el “mismo precio” las empresas pueden encontrar a gente experimentada en paro. Me preocupa más la situación estructural de desconexión entre mercado laboral y universidades.

Ignacio: La universidad ha de tener como objetivo dar una formación generalista y, lo que es más importante, dotar a los estudiantes de capacidad de aprender. Las empresas han de seleccionar a gente que sea capaz de aprender, y formarlas en su negocio.

Moderador: En eso estoy de acuerdo con Ignacio, la universidad no puede convertirse en un centro de colocación para estudiantes, debe ser un modelo de aprendizaje global.  Clara, gracias por tu aportación como “sufridora” y testigo directo. Aunque Daniel pueda tener razón con el tema coyuntural lo cierto es que falta una política de empresa específica en la contratación del talento joven (y digo talento aunque no haya experiencia, son cosas muy distintas).  Este es un debate enriquecedor, os agradezco a todos vuestra aportación.

Pau (directivo RRHH): Me parece un debate interesante. Voy a escribir sobre ello en el blog. Lo fundamental en todo caso es la percepción. Creo que la gran diferencia entre nuestra generación, a lo de los 90 y la actual es la sensación que tiene el joven respecto al mercado de trabajo. Para nosotros esto no era un problema, para los de los 90 empezó a serlo y hoy es un problema grave. Evidentemente no tienen ninguna seguridad respecto a su entrada en el mercado de trabajo. Respecto a la desconexion entre universidad y empresa es algo casi “consustancial” con el mundo universitario. Lo era en los 70, en los 90 y ahora. Hoy se agrava incluso más por las circunstancias anteriores pero este si que es un problema grave de nuestro mercado de trabajo y en el que parece que aunque hay mucho por hacer nadie “se pone” de verdad.

Ignacio: Nunca como ahora, un joven ha tenido “el mundo a sus pies”: puede contactar con cualquier agencia de colocación del mundo, y con poco dinero puede viajar a cualquier parte del mundo, quién tuviera ahora 25 años!!!, ya me gustaría!! Solo les recomendaría que, por favor, aunque cuesta un pequeño esfuerzo, que hablaran algún idioma… En nuestra época era más fácil encontrar trabajo a 20 minutos de casa, sí, estoy de acuerdo, y de alguna forma la economía “nos ataba” al lugar de nacimiento, benditos los jóvenes de ahora que no tiene este tipo de ataduras!!

Clara: Y menos mal que hay países que valoran a los trabajadores!! No como en España. Y si los jóvenes no hablan más idiomas, tal vez sea por el mal sistema educativo que tenemos…

Ignacio: Clara, con tu última frase no estoy de acuerdo. En mi opinión uno aprende idiomas si quiere aprenderlos, y sobre todo se aprenden cuando se siente la necesidad…

Clara: Cierto, en parte. Yo he asistido a la smismas clases que el resto de personas y hablo inglés y otros no. No tengo un nivel bilingüe pero puedo mantener una conversación en inglés sin problemas. Por otra parte, el inglés que estudiamos durante los años de colegio, los de instituto e, incluso, los de universidad es siempre lo mismo, nunca se avanza. Se estudia gramática una y otra vez pero poco vocabulario y casi nunca se valora ni se practica la parte oral.
En otros países europeos se habla el idioma oficial y también inglés.

Pau: Vale, vale, pero en temas laborales no me quisiera poner en el lugar de nuestros hijos. Nosotros (años 70) no tuvimos ningun problema para acceder al mercado de trabajo (no tuvimos y no lo veiamos como problema). La siguiente generación (años 90) lo tuvo algo más complicado porque además coincidió con la crisis posterior al 92. Los de ahora creo que francamente lo tienen como generación mucho mas complicado. Tengo que recordaros la importancia estadística del desempleo juvenil. Creo que hay un 40% de los jovenes menores de 25 en desempleo. Esto es responsabilidad de todos y en particular de un sistema educativo que no les ha preparado suficientemente.

Ignacio: Discrepo con esta teoría. Cada generación tiene que lidiar con la época y la economía que le toca vivir. No voy a enumerar las ventajas e inconvenientes de mi época, que los había. Pero hoy en día los jóvenes tienen: 1/Infinitamente más información, 2/Mayor accesibilidad al mercado global, 3/Mayor acceso al aprendizaje de idiomas, 4/Facilidad para viajar 5/Mayor oferta de masters y cursos de especialización. También hay inconvenientes: 1/Hay pocas oportunidades en mi ciudad, 2/Tengo que moverme, 3/Con una carrera no basta, hay que estudiar más, y, el peor inconveniente, 4/En casa de mis padres se vive muy bien….al final, cada época tiene sus “cosas”, pero siempre la única cuestión es espabilarse…

Moderador: Yo lo llamaría “discrepancias convergentes”. Parece que estamos de acuerdo en que hay más y mejores herramientas para posicionarse y también que el panorama laboral actual es muy cerrado para los más más jóvenes. A eso se le une una cierta falta de motivación empresarial por “formar” personas (eso cuesta tiempo y dinero, pero también genera fidelidades). El cocktail nos puede llevar a la conclusión de que -perdonad, barro un poco hacia casa- el posicionamiento personal adquiere más importancia que nunca.

Laia (directiva comunicación): Estoy de acuerdo con Pau en que ahora los jóvenes que salen de la universidad los tienen mucho más difícil, y parece que sea más complicado a medida que pasan los años. Es cierto que no se nos prepara lo suficiente, ni en el colegio ni en la universidad. Totalmente de acuerdo con Clara en que el nivel de inglés que se enseña en el colegio es nefasto. Ya no sólo el nivel, sino el sistema que se utiliza. Al fin y al cabo, lo más importante es poder entenderse con las personas, tener vocabulario, no tanto construir la frase de forma perfecta. En fin, que pensé que mi generación lo tendríamos difícil y la verdad es que no ha sido fácil, pero veo que las que vienen detrás aún lo tienen peor. Además, se le suma la crisis y lo que las empresas se están “aprovechando” de contratar becarios en condiciones precarias para ahorrarse dinero.

Isabel: Estoy leyendo con atención todos los comentarios y veo que hay varias personas que están a favor de que los jóvenes lo tienen más difícil. Entonces… ¿por qué me encuentro con muchas más ofertas que piden becarios o gente para prácticas que hace unos años? Cuando yo acabé la carrera y el máster todo el mundo te pedía experiencia y ahora en muchas ocasiones te dicen que tienes demasiada para el puesto requerido (que nunca entenderé cómo se tiene demasiada experiencia, pero bueno). Las personas con puestos intermedios estamos con esta crisis en un “vacío” que ha hecho que o tienes mucha experiencia para unos puestos y no te dan siquiera la oportunidad o tienes poca para otros y no les interesa invertir en tí, puesto que saben que encontrarán a alguien en paro con esa experiencia. En fin, que todos los tenemos difícil… Saludos 🙂

Laia: Efectivamente, las empresas solicitan becarios o personas sin experiencia para no tener que pagarles un sueldo decente, pero contratan a jóvenes para ahorrarse dinero que a menudo no están preparados para el puesto que tienen que ocupar. Es muy triste ver como tus amigos/as tienen que eliminar formación y experiencia profesional de su currículum para poder acceder a un puesto de trabajo. Así va el país…

Clara: Exacto Isabel, como dice Laia, las empresas buscan más becarios porque así no tienen que pagarles (porque las prácticas, por supuesto e inexplicablemente, no se pagan…) y luego, como sólo has hecho prácticas, no te contratan por no tener experiencia laboral, en fin… Sinceramente, me siento menospreciada y eso que soy una persona siempre feliz, ilusionada y motivada pero no sé que pasa que sigo sin encontrar trabajo!!

Isabel: No te preocupes, Clara, no pierdas la sonrisa de la foto, pasaremos por esto y por lo que nos echen, así somos nosotras!. Yo tengo más experiencia y estoy en la misma situación que tú, las cosas están mal para todos, me temo. Gracias por responder Laia y Clara. Saludos a tod@s!

M. Carmen (arquitecto): No estoy del todo de acuerdo. Por mi experiencia, veo tanto en mi generación como en la actual a gente más joven a la espera de que les llegue el super-puesto de trabajo. Sin duda mucha gente se mueve, se forma… pero también abunda quien no quiere hacer el esfuerzo de cambiar de ciudad, no hablemos ya de pais, con otra lengua y costumbres que aprender, que no aceptan puestos que consideran inferiores o mal pagados pero en los que podian estar ampliando conocimientos y experiencia….  Os pongo un ejemplo (caso real cercano): una persona, con el inglés del instituto, se marcha los veranos a cuidar niños a Londres; acaba su carrera (Biblioteconomía y Documentación) y, con una beca Erasmus (6 meses), trabaja en la British Library; cuando se le acaba, se queda otros 6 meses, a su costa (sigue cuidando niños), para terminar el proyecto que ha empezado. Cuando vuelve a España, recibe una llamada para trabajar de nuevo alli, esta vez contratada. Acabó con contrato indefinido….. que dejó para trabajar en una ong colombiana durante unos años. Ahora trabaja en Madrid… y sigue colaborando. No fue la unica en su promocion que hizo algo similar. Y tambien muchos de sus compañeros nunca han trabajado de lo que han querido, tampoco han querido moverse, …

Ignacio: El ejemplo que menciona M.Carmen es significativo. Al final, en cualquier época, lo importante es la actitud para afrontar los retos que se le plantean a uno, y, ser joven toda la vida ha tenido muchas ventajas en cuanto a energía e ilusión por las cosas (“juventud divino tesoro”….).

Pau: Durante muchos años, cuando ejercía como consultor de outplacement -cosa que por otra parte me gustaba y no hacía mal- siempre le decia a los candidatos que sean cúales sean las condiciones del mercado de trabajo, quien quiere de verdad trabajar encuentra siempre una oportunidad. Esto creo que sigue siendo así. Respecto a los jóvenes lo que creo que ha cambiado (ya he insistido en ello en otros comentarios) es la percepción real del problema del empleo. Nosotros probablemente estabamos peor preparados pero no sentíamos este problema. Hoy este problema existe y es claramente percibido por los jovenes, aunque finalmente quién se esfuerza encuentra una oportunidad.

¿Continuará?

Anatomía de una decisión que afecta a la marca personal

Un político se sincera y nos cuenta por qué ha aceptado una responsabilidad de gobierno.

Que la política es un arte desprestigiado es una verdad de Perogrullo, desde la prensa hasta las conversaciones de ascensor ninguno de nosotros pierde oportunidad para clavarle una puya.

La situación en el mundo y en nuestro país posiblemente no esté para dar grandes saltos, la economía no acaba de funcionar, el paro sigue desgarrando personas y familias y lo peor es que no se ven signos de dirección claros.

Leyendo ayer La Vanguardia durante la pausa del desayuno encontré un regalo, el  relato de un político que explica el por qué tomó la decisión de aceptar una tarea de gobierno. El político es Ferran Mascarell del que se decía que era hasta hace poco esperanza de los socialistas en las quinielas municipales y ahora es Conseller de Cultura del nuevo gobierno de Convergencia i  Unió.

Decisiones tomamos todos cada día. En muchas ocasiones optamos por el dejar hacer o por el que decidan otros que es una forma un tanto salvaje o irresponsable de decidir delegando. Decidir a veces incomoda, otras da miedo y siempre implica mojarse.

Nuestras decisiones imprimen carácter a nuestra marca personal, según como las tomemos potenciaremos o lastraremos nuestra integridad y nuestra reputación.

Una decisión bien estructurada está basada en la base de nuestra marca personal debajo de la línea de flotación del iceberg. Una decisión con marca personal, y para ello no importa el tamaño o importancia de la misma, se fundamenta en nuestra visión que nos indica el rumbo hacia donde queremos ir, en la misión que fija nuestros objetivos, en los valores que actúan como un indicador de posición de fidelidad hacia la visón y misión y finalmente en el entorno porque lo que decidimos siempre tiene consecuencias  “ecológicas” que afectan a nuestras relaciones en términos generales.

Todos estos elementos están presentes en el texto de Ferran Mascarell que encontrareis seguidamente. Os invito a leerlo y como siempre a opinar.

Jordi Collell / Personal Branding Coach / soymimarca

La cultura de la cultura

FERRAN MASCARELL

Los ciudadanos queremos acuerdos, pactos y progreso, no guerras bizantinas y confrontaciones

14 de diciembre, martes
Solemne acto conmemorativo del 150 aniversario del Ateneu Barcelonès. Pongo de relieve por qué razón los ateneos son más cosa de futuro que no de pasado. Me place ser vicepresidente de esta entidad. Con Oriol Bohigas al frente, con el esfuerzo desinteresado de los demás amigos de la junta le hemos dado la vuelta. Todo es cuestión de ideas, esfuerzo y cooperación. Los asistentes lo reconocen. Oriol recibe una entrañable ovación. El acto es también un homenaje a quien ha capitaneado la transformación. Cuando sea oportuno propondré que la sala inaugurada lleve su nombre.

24 de diciembre, viernes.
Me desayuno con dos noticias inquietantes. Jorge Herralde ha vendido su mítico sello a la italiana Feltrinelli y el Archivo de Carmen Balcells ya está en Alcalá de Henares. Me pregunto por qué razón el país deja escapar con tanta indiferencia dos fragmentos no menores de nuestro mejor capital, el cultural. Hoy Barcelona es algo menos ciudad de editores y hoy la capital de Catalunya ha dejado perder el legado que mejor atestiguaba uno de sus momentos más interesantes de su historia reciente: haber inventado y orquestado el despliegue mundial de la mejor literatura latinoamericana.

24 de diciembre, viernes.
De pronto, a las diez de la mañana de la vigilia de Navidad suena el móvil. En el otro lado de la línea está el presidente de mi país. Me pregunta si me importaría verle en un par de horas. Acudo a la cita, puntual. Él también lo es. Después de los preámbulos me pregunta si quiero ser miembro de su gobierno y dirigir la cartera de Cultura. No me esconde que el inicio será duro, que después quién sabe, pero que en principio si las cosas mejoran desearía que su primera legislatura tuviese una especial significación cultural. Me explica sus argumentos. Quiere a alguien que haga planteamientos de fondo y de futuro. Hago preguntas. Dos esenciales. Mi perfil generará dos reacciones: un debate político notable y una expectativa muy exigente por parte de los diversos sectores culturales. La conversación es larga y franca. Agradable, ordenada. Sincera. En política casi nunca lo son o por lo menos casi nunca lo parecen. ¿Vamos a pensarlo? Por qué no, me digo. Muy pocas veces he conseguido hablar seriamente sobre la cultura de tu país con tu presidente. Sales convencido: este hombre está dispuesto a romper algún molde. De todos modos es una locura. Si aceptaras, armarías un buen lío. Tu partido de referencia no está en su mejor momento. Está enrocado y muy posiblemente la hipótesis de hacer con sus oponentes lo que nunca dejaron que hicieras con ellos les parecerá inadmisible. Les domina un formato antiguo de política. Prefieren la confrontación a la concertación. El diálogo de tanteo con algunos de los máximos dirigentes te lo hace evidente: no les parece concebible. Sólo se les ocurre hablarte del carnet que deberás devolver. No consigues hablar de política, sólo de carnets y enemigos; menos todavía de cultura. La cultura no importa. El circuito de llamadas se va ampliando. Todos los argumentos son parecidos. Todos lo plantean en términos de confrontación. Son proyectos opuestos, antagónicos. Sí – digo yo-,pero nuestro país no está precisamente para cuatro años de enfrentamientos a la vieja usanza. Catalunya necesita concertación, no confrontación. Además, sigo sin entender por qué razón los dirigentes del PSC nunca quisieron aplicar su propio proyecto cultural, por qué razón el PSC ha defraudado tantas veces al sector cultural en estos últimos siete años. Pienso en todo eso mientras acudo como cada año al tradicional Cant de la Sibil·la.

25 y 26 de diciembre. Sábado y domingo.
Mi cabeza hierve. Catalunya vive encajada en una triple crisis de raíz profunda. La económica, dura e impecable; no resoluble en términos estrictamente nacionales, ni tan sólo estatales. La del Estado, extremadamente grave y en fase decisiva; si Catalunya no se libra del peso que supone el actual modelo de Estado, difícilmente saldrá del estrés por sobreesfuerzo en la que anda sometida desde hace demasiado tiempo. Finalmente la política. Los catalanes están cansados de las formas de representación que ofrecen los partidos; los ciudadanos queremos acuerdos, pactos y progreso, no guerras bizantinas, confrontaciones y descalificaciones. Es tiempo de un modo nuevo de hacer política y algunos no parecen verlo. Acabar con la desafección es acabar con la preeminencia de los intereses de los núcleos duros de los partidos políticos. Una foto en un periódico da cuenta de mi reunión de ayer con el presidente de la Generalitat. Mi debate conmigo mismo se hace público. La familia, la comida de Navidad, los regalos, todo se difumina en el mosaico de una meditación de fondo. Hace cuatro años que no estoy en ningún organismo de dirección política. Mi única militancia es una cuota mensual pagada por tradición desde hace más de 25 años. Mis artículos y reflexiones públicas suelen ser mejor acogidas por los demás que por mis propios correligionarios. Trato de poner en orden la secuencia de valores que debe guiar mi decisión. En primer lugar, mi propia convicción sobre el papel esencial de lo cultural. En segundo lugar, los intereses del país. Y sólo en tercer lugar, los intereses de los dirigentes de mi viejo partido. Estoy convencido de que un país vale lo que vale su cultura. Estoy seguro de que la Catalunya democrática en pocas ocasiones ha hecho las políticas culturales que se corresponden con esa convicción. En las políticas culturales demasiado a menudo han prevalecido los intereses de la política corta antes que los de la cultura. Estoy del todo seguro de que la clase de nación a la que hay que aspirar será posible sólo si damos a la cultura un rol renovado: debe ser el instrumento conscientemente constituyente del modelo avanzado de identidad, creatividad, progreso y comunidad que debemos construir. Las llamadas de amigos y conocidos siguen en la onda del día anterior. Algunos parecen considerarme una propiedad del partido. Otros me hablan de la alcaldía de Barcelona. Todos saben cosas de buena tinta. Nadie quiere que su nombre salga a relucir. Estoy harto de este tema. El proceso está siendo barroco, malévolo, malintencionado, profesionalmente perjudicial. El PSC debe aprender a gestionar estas cosas con transparencia o sólo le quedaran dirigentes de aparato. A última hora hablo de nuevo con el presidente. Le expongo mis dudas. Políticamente será complicado, culturalmente puede ser provechoso, personalmente será difícil: esta es mi conclusión. Renuevo mis condiciones. La conversación sigue siendo franca y motivadora.

27 de diciembre, lunes.
A las diez de la mañana me llama de nuevo el presidente. He pensado a fondo durante buena parte de la noche. Estoy decidido a aceptar, pero quiero saber si el presidente sigue convencido. Lo está. Está dispuesto a jugar. Yo también. Digo que adelante. Hablo con el presidente de mi viejo partido: trato de explicarle mi decisión. Me pide que devuelva el carnet.

¿A qué estamos enganchados? Nuestros apegos. Un chequeo para nuestra marca -4-

Yo soy de los que no tira nada ni que me maten. Acumulo cantidades importantes de libros, cd’s, archivos en el ordenador, gadgets electrónicos y fotografías. En general me cuesta tirar y me encuentro enganchado a cosas materiales. Tengo amigos que por el contrario las cosas materiales parecen importarles un rábano y viven en función de personas en concreto de las que dependen para hacer cualquier cosa en su existencia. Todos tenemos apegos, todos estamos enganchados a algo y el que lo niegue estoy seguro que miente como un bellaco.

Las dependencias, los apegos minan sin que nos demos cuenta nuestra Marca Personal ya que nos impiden, cuando la realidad lo pide, tomar decisiones, hacer borrones y cuenta nueva o iniciar un proceso de cambio.

Haremos un paseo por los apegos personal y materiales pero de momento no hablaremos de dinero al que dedicaremos un capítulo de nuestro chequeo.

Una cosa es querer a los demás  y otra depender de ellos.  Es cierto que necesitamos tener relaciones con otras personas. Son básicas para construir nuestra identidad y nuestro sentimiento de pertenencia a un grupo y a la sociedad en general. También necesitamos concretar nuestro amor con alguien para construir una familia y nuestros amigos son muchas veces un cobijo seguro cuando soplan vientos de tempestad.

Cuando nuestras relaciones se vuelven un freno, nos limitan en nuestra toma de decisiones o nos impiden avanzar generamos un lastre que nos hunde de manera implacable y lo peor es que a menudo no nos damos cuenta.

¿Procuramos privilegiar las relaciones que nos son beneficiosas? ¿Somos capaces de ir eliminando aquellas que aunque agradables nos impiden avanzar en nuestro camino?

En un anterior apartado del chequeo hablábamos de querernos. Cuando practicamos el respeto hacia nosotros mismos, respetamos a los demás y tejemos relaciones equitativas, productivas y respetuosas. Si nos amamos encontraremos amor y si sembramos vientos recogeremos tempestades.

Una buena amiga se pasó años lamentándose que sus relaciones masculinas acababan siempre tiranizándola hasta que descubrió que su auténtico tirano era ni más ni menos ella mima; descubierto el origen del problema sus relaciones cambiaron de raíz.

Pasemos ahora a las cosas materiales. Tomemos consciencia de lo que es superfluo. Miremos las cosa que nos rodean, ¿Las hemos adquirido todas de manera consciente? ¿Cuáles queremos realmente de verdad?  ¿Por qué acumulamos cosas y objetos?

Una vieja práctica oriental es desprenderse una vez al año de un objeto realmente querido y analizar las sensaciones que provoca

Me contó un terapeuta amigo que propone a sus pacientes una vieja práctica oriental que es desprenderse una vez al año de un objeto realmente querido y analizar las sensaciones que provoca. Me aseguraba que los resultados eran sorprendentes. Yo no lo he probado, ¿lo hacemos juntos?

Desembarazándonos de todo aquello que nos es inútil , situando los objetos y en general todo lo que es material en su justo lugar daremos a nuestra vida  y a los espacios que ocupamos un toque de orden, de bienestar y de calma. Y seremos más libres y podremos desprendernos en el futuro de aquello que no es esencial y seremos capaces de romper cuando sea necesario para seguir con fidelidad nuestra misión.

Pero no todo es trágico en esta vida. En el siglo XVI Baltasar del Alcázar, poeta sevillano con gran sentido del humor, nos describía de este modo tres de sus apegos:

Tres cosas ( Baltasar del Alcázar, Sevilla 1530-1606)

Tres cosas me tienen preso

de amores el corazón,

la bella Inés, el jamón

y berenjenas con queso.

Esta Inés (amantes) es

quien tuvo en mí tal poder,

que me hizo aborrecer

todo lo que no era Inés.

Trájome un año sin seso,

hasta que en una ocasión

me dio a merendar jamón

y berenjenas con queso.

Fue de Inés la primer palma,

pero ya júzgase mal

entre todos ellos cuál

tiene más parte en mi alma.

En gusto, medida y peso

no le hallo distinción,

ya quiero Inés, ya jamón,

ya berenjenas con queso.

Alega Inés su beldad,

el jamón que es de Aracena,

el queso y berenjena

la española antigüedad.

Y está tan en fil el peso

que juzgado sin pasión

todo es uno, Inés, jamón,

y berenjenas con queso.

A lo menos este trato

de estos mis nuevos amores,

hará que Inés sus favores,

me los venda más barato.

Pues tendrá por contrapeso

si no hiciere razón,

una lonja de jamón

y berenjenas con queso.

Buen provecho  y a por otro capítulo del chequeo.

Jordi Collell / Personal Branding Coach / soymimarca

¿Por qué sabemos la verdad en dos segundos?

Merrill dijo que si tomaba decisiones deprisa acertaba el 60 % de las veces. Si se tomaba tiempo acertaba el 70% de las veces. Sin embargo, ese 10 por ciento extra pocas veces valía el tiempo que invertía.

Una de las pequeñas cosas con las que disfruto es entrar en las grandes librerías con el objetivo de pasar un rato agradable mirando libros, aunque normalmente siempre  acabando comprándome uno. Eso mismo hice, ya hace un par de años, cuando entré en Excelence y me compré un libro  simplemente porque me llamó la atención su título. Hace poco en una reunión con mis socios y con Pablo Adán salió el tema y les recomendé el famoso libro titulado Inteligencia Intuitiva de Malcon  Gladwell,  y quién me iba a decir en ese momento que me serviría, entre otras muchas cosas, para escribir este post sobre  la Intuición.

Pongámonos en situación,  ahora imagínate que empiezas a cruzar una calle y de repente te das cuenta de que un camión se te viene encima ¿tienes tiempo para pensar en todas las opciones posibles? Naturalmente que no.  Si los seres humanos hemos sobrevivido tanto tiempo como especie es sólo gracias a que hemos desarrollado otra clase de inteligencia a la hora de tomar decisiones de forma rápida y elaborar juicios muy rápidos a partir de poca información.  La parte del cerebro que se lanza a extraer esta clase de conclusiones se llama inconsciente adaptativo y el  estudio de esta forma de tomar decisiones es uno de los nuevos campos de estudio de la psicología.

Está nueva noción del inconsciente adaptativo  se concibe como una especie de ordenador gigantesco que procesa de forma rápida y silenciosa muchos de los datos que necesitamos. Se las arregla estupendamente para hacerse una composición rápida de lugar de lo que nos rodea, advertirnos de los peligros, establecer metas e iniciar acciones de forma elaborada y eficaz.

Cuando nos reunimos con alguien por primera vez, cuando entrevistamos a alguien para un empleo, cuando tenemos que tomar una decisión rápidamente y estamos sometidos a estrés, solemos utilizar esa parte del cerebro.

Te has preguntado alguna vez ¿por qué algunas personas son  brillantes a la hora de decidir y otras no? ¿Por qué algunos siguen su instinto y triunfan, mientras que otros siempre acaban dando un paso en falso?

Las personas intuitivas y que actúan en consecuencia, suelen tener mayor éxito. Estas personas desarrollan una perspicacia superior  que les permite percibir situaciones complejas en repentinos saltos de lógica.

Daniel Isenberg, profesor de negocios de Harvard, estudió a directivos de grandes empresas. Después de observarlos identificó cinco maneras diferentes en que los directivos utilizan la intuición.

  1. Les ayuda a detectar la existencia de un problema
  2. Para comportarse rápidamente de acuerdo a unos patrones de conducta bien aprendidos.
  3. Para comprobar los resultados de un análisis racional. Buscan hasta que esa sensación “en las tripas” y su intelecto van parejos.
  4. Para sintetizar retazos aislados de datos y experiencia en una imagen integradora.
  5. Para soslayar una análisis en profundidad y presentar una solución rápida.

Charles Merrill fue un filántropo, corredor de bolsa y uno de los fundadores de Merrill Lynch & Company, una vez  dijo  que si tomaba decisiones deprisa acertaba el 60 % de las veces. Si se tomaba tiempo acertaba el 70% de las veces. Sin embargo, ese 10 por ciento extra pocas veces valía el tiempo que invertía.

Tanto si crees que puedes hacerlo como si no, estás en lo cierto

Probamente  muchos de vosotros  mientras leíais este post, os ha venido a la mente algún momento o alguna situación en la que vuestra  intuición os ha llevado al éxito… Creo que ya es hora de que te escuches, que reconozcas que eres intuitivo y que creas en ti mismo, sólo así podrás construir una marca auténtica y coherente contigo mismo.

Montse Taboada / Personal Branding Coach / soymimarca

¿Qué es esencial para nosotros? Un chequeo para nuestra marca -1-

Tengo un vago recuerdo de cuando tenía ocho años, yo fui un lector precoz comparado con los niños que me rodeaban. Me encuentro cómodamente tumbado en mi habitación con el Principito de Saint-Exupéry en las manos y un plato de aceitunas al lado de la cama, leer y comer al mismo tiempo siempre ha sido una de mis actividades favoritas. Una frase que en aquel momento no entiendo pero que me he evocado en multitud de ocasiones a lo largo de mi vida y la cuento de memoria:

“Sólo vemos con el corazón. Lo esencial es invisible para los ojos”

Este es el primer punto de nuestro chequeo interior. ¿Somos capaces de definir nuestro mapa personal del mismo modo que dibujamos el plano de nuestra vivienda?

Para descubrir lo que es esencial hemos de ser capaces de escucharnos, de abrir los oídos a nuestro corazón para saber lo que  es bueno para  nosotros, lo que necesitamos, lo que deseamos. Es una tarea que no podemos delegar en nadie y sólo depende de nosotros.

Tomar consciencia de nuestros auténticos deseos pasa por preguntarnos sobre nuestra manera de vivir, sobre donde queremos ir y como.

Tomemos papel y lápiz o pantalla y teclado y escribamos lo que queremos ser de mayores, siempre seremos un poco más “mayores” por mucho que hayamos vivido, siempre podemos avanzar y siempre podemos empezar de nuevo.

Escuchemos nuestros deseos internos y escribámoslos. ¿En qué punto estamos de nuestra vida? ¿Hacia dónde vamos? ¿Nos motiva el camino actual? ¿Dónde queremos llegar?

Demos un paso al frente y seamos finalistas, ¿dónde queremos estar al final de nuestra vida?, ¿cómo queremos ser en este momento definitivo? ¿Qué necesitamos para llegar? ¿Tenemos todas las habilidades necesarias?

Pensemos en nuestras actitudes actuales y en qué hemos de cambiar para llegar a ser lo que queremos.

A este proceso le llamamos visión.

Mi visión es no tener que lamentar al final de mis días el no haber sido feliz. Quiero vivir la vida intensamente ayudando al mismo tiempo a los demás a ser felices y a que descubran sus propios valores. Quiero con todo mi corazón  contribuir a que la humanidad avance compartiendo los valores  de libertad, igualdad y fraternidad.

Para ello quiero tener mi cuerpo y mi mente en buena forma y salud, ser un catalizador del cambio en las personas  con las que vivo y en las organizaciones en las que participo en armonía con mis valores, disfrutar y ser feliz en mi trabajo sintiéndome a través del mismo autor de mi avance personal y de la sociedad, poner de manera permanente al día mis conocimientos  y todo ello con los recursos económicos necesarios que garanticen mi independencia.

¿Qué es lo que nos impulsa a actuar? ¿Qué es lo que nos hace felices? ¿Qué papel juegan los demás en nuestra vida?

Si respondemos a estas preguntas habremos definido nuestra misión.

La mía es pasármelo bien haciendo que el mundo funcione cada vez mejor impulsando y desarrollando personas con todos los medios de que dispongo.

Ir a lo esencial nos permite  vivir en armonía con nosotros mismos y realizarnos. Nos permite encontrar el camino cuando la maleza nos lo oculta. Es como decíamos al principio nuestro mapa.

Ahora ya estamos preparados para pasar al siguiente punto del chequeo.

Jordi Collell /Personal Branding Coach / soymimarca