Entradas

Si quieres un empleado que hable bien de tu empresa, dale herramientas

 

Post publicado originalmente el 8 de enero 2014 en la web www.comsultor.com de Francesc Grau. Texto de Guillem Recolons

El eterno debate alrededor de redes sociales en la empresa

El eterno debate alrededor de redes sociales en la empresa tiene su base en dos axiomas:

  1. Las redes sociales restan tiempo de trabajo efectivo a los empleados (y por tanto es recomendable evitar su acceso)
  2. Las redes sociales y los blogs son fuentes de información poco fiables, poco sólidas

[photo by cspiegl]

[photo by cspiegl]

Es cierto que, afortunadamente, muchas empresas están abriendo su punto de mira sobre este tema, pero aquí trataré de dar algunas razones para que las corporaciones “abran” su conversación al mercado a través de sus profesionales.

Nadie discute que muchas organizaciones quieren que sus empleados hablen bien de ellas, pero no se atreven a darles herramientas para que lo hagan (sobre todo en horario de trabajo). Esto es una contradicción, ya que hay pocos empleados que se dediquen a hablar bien de su empresa en su tiempo libre. Es una cuestión de prioridades y, hasta cierto punto, una “vendetta”. Si no puedo conectarme a las redes en el trabajo para apoyar a mi empresa, pues no la apoyo.

Una encuesta reciente de Ipsos (9.908 trabajadores en 32 países ) destaca que el 39% de los empleados sienten que no hay suficiente colaboración en sus lugares de trabajo. También que el 40% cree que las herramientas sociales ayudan a fomentar un mejor trabajo en equipo. Y lo mejor, que el 31% afirma estar dispuesto a gastar su propio dinero para poder utilizar las redes sociales.

En definitiva, los medios sociales se convierten en una herramienta más de trabajo, un nuevo canal que permite a los empleados generar nuevas oportunidades de negocio para las empresas.

Y aquí es donde aparece la Empresa Social, una empresa que no teme las redes sociales sino que ve en ellas una ventaja competitiva, por eso apuesta por una nueva manera de trabajar en la que se fomenta por encima de todo la colaboración.

El branding personal es una herramienta que complementa (y no compite) con el branding corporativo. Esperemos que pronto nuestras empresas entierren los dos axiomas que impiden la apertura de la empresa a un mercado sediento de propuestas de valor y de conversaciones persona-a-persona.

El mercado es una gran conversación (y las personas tenemos la voz)

 

Mensaje dirigido a gestores de empresas y de recursos humanos

La comunicación a base de talonario y mensajes repetitivos tiene fecha de caducidad. Las personas quieren hablar con personas. Por lo tanto, las marcas necesitan humanizarse, cambiar el terreno de juego del “yo te voy a buscar” por el de “gustará encontrarme”.

Si gestionas una empresa o un departamento de recursos humanos, es importante tener en cuenta que el mejor activo de comunicación que tienes se llama “mis profesionales”. Si lo prefieres, sigue llamándole “mis empleados”, no importa.

marketsareconversationsEl consumidor no se ha vuelto inteligente ni idiota, se ha vuelto exigente, inconformista. Para llegar a su órbita debemos utilizar un lenguaje diferente, de persona -a- persona, sólo así generaremos complicidades, empatías.

El famoso “repetition is reputation” está ya casi enterrado. Ahora, si cuentas con 500 profesionales, tienes 500 portavoces de marca. Y cada uno explicará la marca según su percepción, con matices, con riqueza cromática, no será un único mensaje, será un único concepto con cientos de formas y contenidos.

Esto a lo que llamas empleados son -te daré una alegría- tus mejores embajadores de marca. Pero sólo lo serán si quieres y si pones en marcha un programa que combine personal branding con corporate branding que pueda generar nuevos canales internos y externos de comunicación.

El mercado es una gran conversación. Así lo avanzaron cuatro visionarios en 1999, Fredrick Levine, Christopher Locke, Doc Searles y David Weinberger en su “Cluetrain Manifesto“. Ahora el mando a distancia ya no lo tienen entes abstractos llamados “empresas”. Ahora lo tienen las personas, los interlocutores perfectos de una gran conversación que pueden dar o quitar valor a las marcas.

Es un cambio, y mirado en la perspectiva de los años es una revolución. Internet, sin duda, ha tenido mucho que ver en todo esto. La red colaborativa nos ha convertido a todos en periodistas, jueces, fotógrafos, escritores, críticos de cine, críticos gastronómicos, músicos, atletas, nos ha quitado la vergüenza, la timidez, nos ha dado voz propia, lo que antes estaba reservada a espacios de pago muy profesionalizados.

Empresario, director de recursos humanos, tienes ante ti una oportunidad única de crear una marca con una voz pero con muchos altavoces . Nadie dice que sea una tarea fácil, pero una cosa es segura: si no lo haces tú lo harán tus competidores. Tic, tac, el tiempo pasa.

Publicado en Puro Marketing el 31/10/2013