Entradas

Personal Branding, el arte de invertir en ti (39). Disposición.

 

Hemos hablado ya de narrabilidad, de bondad y de autenticidad dentro de las cualidades esenciales de la marca personal. Hoy hablamos de la disposición.

Como en casi todas las cosas de la vida la gestión de la marca personal comienza por uno mismo y por las ganas, digamos estado de ánimo positivo, por querer ser relevante, notorio y referente para ser el elegido. Sin disposición la marca personal es ingestionable porque si no queremos, si no estamos dispuestos, nunca dejaremos una huella en el corazón de los demás.

Google Images

Los individuos grises, los del montón, los anónimos, por más buenas personas y buenos profesionales que sean, por más que rezumen autenticidad por los cuatro costados si no están dispuestos a darse a conocer, a explicar por qué son diferentes de los demás, a concretar su propuesta de valor nunca dejarán marca.

Para ser tenidos en cuenta por los demás es necesario tener unos hábitos arraigados y la mente en estado de alerta para aprovechar todas las oportunidades que se presenten para distinguirse de la multitud y también para crearlas, como  no, porque la mejor manera de tener oportunidades es construirlas.

De todos modos la disposición por dejar huella comienza por ser auténtico, por tomar consciencia de quienes somos, de lo que es relevante para nosotros, de cual es nuestro papel en el mundo y de la manera en que queremos hacerlo realidad. Cuanto más sólidos seamos, cuanto más tengamos que ofrecer a los demás, cuanto más consistente sea nuestra propuesta de valor mayor será la marca que dejemos. La marca personal es directamente proporcional a la fuerza de nuestra identidad.

Así pues ya tenemos dos puntos de apoyo para nuestra disposición a dejar marca: querer ser y querer que nos vean.

La falta de disposición se refleja de muy diversas maneras, la primera es la pereza a querer conocernos, a pensar en nosotros y a descubrir lo que nos hace únicos. Nadie dijo que gestionar nuestra marca no requiriera esfuerzo pero lo que es seguro es que todo esfuerzo tiene su recompensa porque en el camino nos encontraremos  obstáculos, situaciones agradables o retos y saldremos siempre de este proceso más fuertes y mejores de cómo hemos entrado.

Las creencias  también son otro obstáculo a la disposición para ser los elegidos. Por un lado la falsa modestia hace que algunas personas piensen que querer ser la opción preferente es un acto de egoísmo, de pensar solo en uno mismo y esto es cien por cien falso porque la actitud egoísta es tener una propuesta de valor y no ponerla a disposición de los demás.

Por otro lado  existe la creencia, el temor, a la mercantilización de uno mismo, yo no soy un producto y por lo tanto no me tengo que vender. Se trata de un atavismo muy arraigado en nuestra sociedad que preconiza el valor de pasar desapercibido para no tener problemas, como si no distinguirse fuera garantía de una vida mejor, más cómoda. Hace poco participé en un programa de radio en el que se trataba de la marca personal y una conocida coach de Barcelona afirmaba que para ella lo único importante era que las personas fueran auténticas y que lo demás vendría por si mismo, vaya que no era necesario darse a conocer. ¿Para que sirve ser el mejor si nadie lo sabe? ¿Para que sirve “ser auténtico” si no es para que los demás puedan beneficiarse?

Y tú, ¿estás dispuesto a ser la opción preferente?

He terminado una etapa… ¿Y ahora qué?

Creo haber terminado una etapa más de mi carrera profesional. No creo tener alternativas internas y aunque la situación de mercado no es la más favorable estoy totalmente motivado para el cambio. ¿Qué debo hacer?

En primer lugar debes de considerar el hecho de que muchas veces las motivaciones para el cambio profesional son básicamente subjetivas. En multitud de ocasiones cuando un profesional nos plantea que su voluntad de cambio se produce como consecuencia de la “haber terminado una etapa”, e indagas en las causas y razones de este planteamiento constatas que éstas son consecuencia de otras motivaciones.

Creo que es necesario transformar esta creencia en certeza antes de iniciar el proceso que supondrá el cambio profesional. Para ello es necesario haber realizado un buen “autoanalisis” y evitar el autoengaño. Sin embargo existen algunos elementos objetivos y ciertos que ayudan a evitar errores en este planteamiento. Estos elementos son: Llevar más de 3 años en el mismo puesto, no existir perspectivas razonables de promoción o desarrollo en el puesto o en la organización, disponer de un objetivo profesional concreto y determinado.

Y, sin ninguna duda, disponer de un “discurso o mensaje” adecuado y coherente para explicar esta voluntad de cambio. Para ello será necesario preparar adecuadamente la respuesta a la pregunta, ¿Cuáles son las razones que te  han llevado a iniciar un proceso de búsqueda en este momento? Sea cual sea la respuesta ésta debe de ser cualquier cosa distinta a “porque mi compañía no me ha tomado en consideración para un puesto de nueva creación que consideraba encajaba perfectamente con mi perfil” por ejemplo.

Ah y por último diseñar un plan activo de búsqueda que ocupará probablemente un 15-20% del tiempo “laboral” durante un periodo de 4 a 6 meses.

La voluntad de cambio profesional es muchas veces consecuencia de circunstancias no previstas ni diseñadas expresamente. En un gran número de ocasiones es el mercado quién, fundamentalmente a través de los head hunters, contacta con nosotros para ofrecernos una opción de cambio. Es lo que me he permitido identificar como “saber estar en el lugar adecuado en el momento apropiado”.

Aunque mi orientación inicial es la de no rechazar, de entrada, la oportunidad de acercarse a un “Head Hunter”, inmediatamente debe de anteponerse a la voluntad de cambio el análisis objetivo tanto de la “posible oferta” como de la situación en la que nos encontramos en ese momento. Tomando en consideración que, en tales contextos, será mucho mejor un rechazo fundado en causas objetivas que una respuesta dudosa o poco clara que nos sitúe –ante el profesional del reclutamiento- en una posición de debilidad cara a nuevas opciones en el futuro.

Estoy convencido de que este tipo de planteamientos no se ven afectados ni deben modificarse  como consecuencia de la “crisis del empleo” que estamos viviendo en determinados ámbitos profesionales y/o sectoriales, aunque es lógico que en estos momentos adoptar un mayor grado de conservadurismo en la necesidad de cambio. Los cambios profesionales deben plantearse y ejecutarse en el momento adecuado y esta circunstancia depende en mayor medida de nuestro propio reloj vital que de las circunstancias del mercado.

 

Elecciones, marcas personales e irrupción de valores emocionales

No ha sido fácil poner un título a este post justo el día de la jornada de reflexión de las elecciones catalanas que se celebran mañana.

Un dato: en estas elecciones –como nunca había pasado antes- han entrado en juego aspectos más propios e íntimos de la marca personal de los candidatos: creencias, aficiones, patrimonio personal, valores –más allá de los del partido-, familia, historias personales, biografías…

¿Será esta proximidad emocional con el elector la clave del éxito? Mañana lo sabremos, pero lo que es seguro es que esta contienda catalana ha abierto un nuevo elemento, un elemento que va a jugar fuerte en futuras contiendas: la marca personal. Al final, queremos confiar en alguien, y en este campo de batalla lo personal juega fuerte.

Como comenta el politólogo Antonio Gutiérrez-Rubí “…Tenemos, además, la intuición de que la biografía, el relato personal, deviene información política de primer orden. Los electores piensan que el hecho de conocer cómo vive, cómo fue educado, cómo creció y en qué se desarrolló como persona y como profesional ese candidato es vital para profundizar sobre el carácter y la escala de valores de los que aspiran a dirigirnos.”

¿Cuál es el poso que nos han dejado los 5 principales candidatos?

Artur Mas:

  • Quizás nadie como la periodista Pilar Rahola ha definido la evolución del candidato de CiU en su faceta emocional: Artur Mas ha sabido romper la máscara que le protegía su intimidad. Posiblemente haya contribuido su particular “travesía del desierto”, sus 7 años en la oposición después de haber ganado las dos elecciones a las que se había presentado.
  • El libro de Rahola “La máscara del Rey Arturo” convierte a un candidato en una persona humana, le dota de valores, de historias de superación. De alguien que quiso vivir de una forma personal, discreta y con toda la implicación el proceso del tumor que tuvo su mujer, Elena Rakosnik.
  • La marca personal de Mas, el poso que no ha dejado, ha sido ese, el de la superación, la persistencia, la catalanidad en su sentido más abierto, más próximo y el del valor del esfuerzo. Tiene página propia en Facebook, con 5.000 amigos, fanpage, no está en Twitter y su videoblog está integrado en la web del partido.

José Montilla:

  • El que hace pocos años fuera calificado por el ex-ministro Jordi Sevilla como “un charnego que no está preparado para ser presidente de Catalunya” sorprendió a propios y extraños convirtiéndose en el presidente 128 de la Generalitat catalana.
  • En lo emocional, la marca del candidato del PSC gira alrededor de su capacidad de adaptación, la historia de un joven que llega desde Córdoba a Catalunya con solo 16 años, sin hablar una palabra de catalán y consigue llegar a la alcaldía de Cornellá y al Ministerio de Industria sin haber cursado una carrera universitaria. Un auténtico self-made-man que consiguió convertirse en presidente del PSC tras la crisis política abierta por Maragall / ERC tras la falta de apoyo de la formación independentista al Estatut.
  • La marca personal de Montilla es la discreción, la máscara que no ha roto del todo, el principio de autoridad y la superación. Tiene una fanpage en Facebook con unas 7.500 adhesiones, no tiene cuenta personal en Twitter y su blog es un “flog” o falso blog en que escriben terceras personas.

Joan Puigcercós:

  • Puigcercós estrena candidatura por Esquerra. Este hijo de “masovers” se conviertió en conseller de la Generalitat durante el segundo tripartito governado por Montilla. Tras el fracaso electoral de su partido en las elecciones generales de marzo 2008, decidió salir de la Generalitat para dedicarse a rehacer el partido.
  • Su identidad tiene mucho que ver con su aspecto físico, grande, un barco rompehielos que aparta lo que se le pone por delante, una locomotora lanzada. También se abraza a la polémica buscada, esa necesidad de notoriedad perfectamente calculada. Tiene 5.000 amigos en su página de Facebook y apenas 22 en su fanpage, no está en Twitter (es cuenta de partido) y su blog está algo abandonado.
  • Su marca es la independencia, aunque le pesa la frustración de no haber sido capaz de retenerla en el seno de su partido y haber permitido dos escisiones (Solidaritat Catalana de Laporta y Reagrupament de Carretero) que le pueden salir caras en resultado electoral.

Alicia Sánchez-Camacho:

  • La única mujer candidata, la candidata del PP llama la atención por ser familia monoparental: su hijo no tiene padre, un detalle que posiblemente ha ayudado a romper con ciertos clichés.
  • Al igual que con Puigcercós, la historia de esta abogado y juez (sustituta) implica el destronamiento de su antecesor. Ocurrió en 2008, cuando al entonces presidente del PP catalán, Daniel Sirera, le comunicaron desde Madrid que tenían a alguien mejor para el puesto: Sánchez Camacho.
  • Tuvo que luchar contra Sirera, Alberto Fernández, y Montserrat Nebrera para despuntar como la N1 del partido en Catalunya, lo que le deja una huella imborrable de liderazgo, de coherencia y de cierto narcisismo.
  • Dispone de Facebook, con página personal (5.000 amigos) y fanpage. No está en Twitter y su blog está integrado en  la web del partido.

Joan Herrera:

  • El hombre de la bicicleta, el candidato de ICV, ha supuesto un bálsamo para su partido, erosionado tras las polémicas actuaciones del antiguo líder, Joan Saura.
  • Hombre de verbo cálido y bragado en la política parlamentaria española, es jurista y político, y su carrera está llena de activismo. Su Facebook cuenta con 5.000 amigos, y suele escribir de vez en cuando. No tiene twitter, pero su blog, creado en 2007, está bien nutrido de posts y bien estructurado.
  • Si marca personal está muy relacionada con la coherencia, el “fairplay” y todo lo verde, lo ecológico, aunque en su haber también ha conseguido convertirse en la única opción de izquierda.

Guillem Recolons / Personal Branding Strategist/ soymimarca

Valores personales y marca personal, por @guillemrecolons

¿Por qué las personas somos felices cuando hacemos lo que nos gusta y nos sentimos mal al hacer algo que va contra nuestros principios?

Porque afecta directa o indirectamente con nuestros criterios de valoración, nuestros valores (no confundir con creencias).

Si valoramos la disciplina, estaremos a gusto con aquellas actividades que incluyan un código de conducta rígido y ordenado (el ejército, por ejemplo). En cambio, si en esas condiciones nos obligan a desarrollar actividades creativas nos llegará la frustración.

A menudo, existen valores contrapuestos, como disciplina y creatividad, pero hay personas que pueden abrazarlos sin problemas.

Aquí listamos algunos valores positivos que desde soymimarca creemos que son los más relevantes: Respeto, Honestidad, Amor, Éxito, Diversión, Intimidad, Contribución, Creatividad, Justicia, Reconocimiento, Privacidad, Integridad, Disciplina, Seguridad, Paz, Aventura, Poder, Pasión, Salud, Confort, Responsabilidad, Mejora continua, Familia, Esfuerzo, Mérito.

Por supuesto, también existen valores negativos, como los celos, el temor, la humillación, la depresión

A la jerarquía de valores la llamamos escala de valores. Creamos nuestro “top 5”.

Si nos marcamos un objetivo en nuestra vida, en nuestro trabajo, en nuestro entorno, y no tenemos en cuenta nuestros valores, entraremos en un conflicto interno que creará un freno para llegar al éxito.

También es importante evitar los conflictos de valores, como tratar de ayudar a un pariente saltándonos normas cívicas. A veces, ciertos valores actúan como pantalla, como el éxito o el ansia de poder, que pueden desequilibrar otros aspectos de nuestra vida como nuestras relaciones personales

Nuestros valores están al frente de nuestra marca personal, y marcan nuestro comportamiento. Por eso es tan importante identificarlos, ordenarlos por prioridades y ser consecuentes. Por ejemplo, una persona que valore su intimidad y privacidad no debe ser forzada a exponer públicamente aspectos interiores de su vida. Una persona que valore la seguridad y la paz podría pensar en dedicarse al orden público.

Fotografía: shutterstock.com

¿Cuál es tu marca? ¿Y tú me lo preguntas? Tu marca eres tú

La situación económica y la nueva tendencia laboral obligan a un cambio en la mentalidad de los profesionales, estén o no en activo, tanto si estamos en búsqueda activa como si no, es muy importante mantenerse en el mercado. Nunca se sabe cuándo puede surgir una gran oportunidad laboral y no hay que dejarla escapar por no estar visible. Una correcta visibilidad debería acompañarnos durante toda nuestra carrera profesional. Hacer marca es el principio.

¿Qué es marca?Es la idea clara y poderosa que viene a la mente cuando otra persona piensa en ti”, resume Andrés Pérez Ortega, uno de los pioneros en España sobre marca personal.

Es la huella que hemos dejado en los demás a través de lo que hacemos y decimos; una carta de presentación que, bajo el paraguas del nombre y los apellidos, transmite nuestros valores, creencias, sentimientos, habilidades, pasiones y talento. La gestión de una marca comienza con el conocimiento de uno mismo. Pérez asegura que una marca se crea con componentes intrínsecos al individuo.

Marca personal implica asumir el control y la responsabilidad de tu profesión y de tu vida en lugar de dejarla en manos de otros. Es importante que tenga coherencia, es decir, que la marca sea coherente en los diversos canales dónde estés visible. La clave del éxito de tu marca va unida a: Responsabilidad y Coherencia.

Desde soymimarca podemos ayudarte a desarrollar tu marca personal desde el interior hasta la parte más visible. ¿Cuando empezamos?