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Si tuvieras que convertir tu CV en un anuncio, ¿Cómo lo harías? (II)

El pasado lunes 9 publicábamos la 1ª parte del post con un ejemplo que parecía interesante.

Lo cierto es que una de las personas que comentó el post, Publiwoman, añadió un vídeo sobre un formato de promoción sobre sí misma que ha dado la vuelta la mundo. Se trata de una valla 3×8 de esas que se ven en las ciudades, de un impacto brutal. La “publicity” (publicidad gratuita) en forma de repercusión en los medios ha sido increíble.

Pero fijaos en un detalle importante: No hay posicionamiento personal. O si lo hay, no está implícito. Podemos deducir al ver el anuncio que Raquel (PubliWoman) es una persona vital, con mucho coraje, imaginativa… De acuerdo, pero además de ser publicitaria, no sabemos cuáles son sus competencias, no sabemos cuál es su oferta concreta, qué problema nos va a resolver. Creo que la acción de Publiwoman persigue visibilidad, notoriedad, pero no posiciona.

Cuando hablamos del iceberg soymimarca, nos referimos siempre a tres partes que conforman la marca personal: el autoconocimiento (la base sumergida del iceberg), la estrategia (la parte central y sumergida del iceberg) y la visibilidad (la parte emergente del iceberg). Creo que Publiwoman ha trabajado a fondo la punta del iceberg, pero ha descuidado la parte sumergida. Y así es muy difícil posicionarse.

Ahora echemos un vistazo a este otro anuncio de una tal Shabnam. Lo que ofrece que muy claro, salta a la vista. Además imprime un estilo propio. Posiblemente el anuncio no será tan notorio como el de Publiwoman, pero posiciona muy bien a la anunciante. Son estilos distintos, pero dejando al margen la subjetividad del diseño de cada anuncio, Shabnam deja cara su marca personal, destaca una oferta, una ventaja que supondría el hecho de contratarla. Yo, si me encuentro con los dos anuncios, tendría claro a quién elegir, aunque debo admitir que si lo que busco es repercusión mediática consultaría con Publiwoman.

Y tú, ¿por dónde empezarías a crear tu anuncio?

Continuará…

Guillem Recolons / asesor de marca personal

¿Te preocupa que no te quieran por ser mayor?

Miriam O’Reilly

La historia de Miriam O’Reilly ha saltado a la palestra en los últimos días. Se trata de una presentadora de informativos de 53 años que ha ganado un pleito a la BBC tras ser sustituida por personas más jóvenes en el programa en que trabajaba. Más allá de la noticia y del ejemplarizante final feliz esta situación nos debería hacer reflexionar en serio sobre la falta de consistencia de nuestra sociedad y cómo podemos acercar a nuestro ámbito de influencia medidas para paliarla siempre en nuestro beneficio.

Que lo que se considera gente mayor tiene dificultades para ser tenida en cuenta en el mercado laboral no es ninguna novedad, ¿hay alguien que no tenga algún próximo con una historia de discriminación en este sentido?

¿Acaso nos volvemos incompetentes?

¿A partir de qué edad somos mayores? ¿En qué cambiamos a partir de este momento? ¿acaso nos volvemos incompetentes? o simplemente ¿somos visualmente menos agradables según los cánones que alguien ha fijado? Y ahora se nos alarga la edad laboral hasta los 67.

Para mí todo esto rebaja a las personas a la categoría de “recurso humano”, de sujeto que puede ser usado y tirado al libre albur de los amantes de clasificar, encasillar y al final de decidir con criterios morfo psicológicos quien es válido o no. Si todavía no lo habéis hecho os recomiendo el post de este blog “Tenemos el currículo colgado de la cara”.

Y frente a esta pobreza intelectual hemos de luchar. Alguien dijo que no era conveniente perder el tiempo luchando contra aquello que está fuera de nuestro ámbito de influencia, postulado que comparto porque te ahorra innumerables pérdidas de tiempo, energías y esperanza. Coloquemos pues la lucha contra la discriminación por razones de edad dentro de la zona en que podemos influir que no es ni más ni menos que desarrollando una marca personal fuerte.

Una de las mejores maneras de desacreditar este comportamiento antisocial y abyecto es tomar consciencia cada uno de nosotros de que algún día seremos mayores, que cuando llegue el momento probablemente no seamos ni tontos ni inútiles y de que para evitar que alguien nos cuelgue el sambenito hemos de dar conocer lo antes posible quiénes somos, qué queremos, qué sabemos hacer  y qué hemos hecho. Cuantos más y más visibles seamos menos argumento tendrán. Si cuando lleguemos a mayores hay muchos que saben de nosotros lo que realmente somos difícilmente podrán decir que no valemos.

¡Que les den!

Y si ya somos mayores y nos cuesta que nos quieran, trabajando nuestra marca personal descubriremos nuevas maneras para seguir aportando, trabajando y ganándonos la vida sin tener que pasar forzosamente por el tamiz de los lectores de signos externos. ¡Que les den!

Y tened la certeza que esta batalla tanto los jóvenes como los viejos la tenemos ganada aunque cueste algo de sudor y lágrimas.

 

No soy un recurso humano, soy mi marca!

Sé que un titular así de agresivo no encaja con el espíritu de paz de estas fiestas. Pero también sé que cerramos un 2010 pésimo en cuanto a empleo se refiere. Seguro que no arreglaremos nada desde un blog como este, pero nadie me quita que airee esta reivindicación a los cuatro vientos: NO SOMOS RECURSOS HUMANOS*, SOMOS MARCAS PERSONALES!

mi primera marca personal

Lo mismo me pasa cuando oigo la palabra “empleados”. ¿No pensáis que se parece mucho a “esclavos”? ¿Dónde está el valor de ser empleado? ¿Y dónde está la motivación para serlo?. Ya, la vida es dura, y en estos tiempos que corren, cualquier cosa es buena.

Pues NO! Tampoco queremos ser empleados, nuestro compromiso con una empresa, con un proyecto, va mucho más allá lo que dice un contrato redactado por una firma consultora externa. Queremos ser PROFESIONALES, con todo el grado de compromismo que implica serlo, para lo bueno y para lo malo.

Solo cuando consigamos cambiar este lenguaje rancio de “recursos humanos”, “empleados”, “currículum” y demás anacronismos conseguiremos que una empresa sea un todo formado por PERSONAS COMPROMETIDAS EN UN PROYECTO COMÚN.

Cada uno de nosostros tiene competencias interesantes, habilidades únicas, y formas de hacer las cosas distintas. Cada uno de nosostros es una marca, un valor único, algo que va más allá de una plantilla de papel o de un test psicotécnico. Creámoslo, carajo, cada uno de nosotros vale más de lo que algunos nos quieren hacer creer. Rebelémonos, tengamos fe en nosotros, miremos dónde está nuestra marca personal. Está ahí, démoslo por seguro. Quizás le falte abrillantarla o pulirla, pero está ahí. Saquémosla con orgullo, hagamos que nuestra marca sea personal, única, intransferible y relevante. Es lo mejor que podemos pedir para este 2011.

Creo que después de mucho luchar lo he conseguido. No soy un recurso humano, soy mi marca.

Feliz Navidad.

Guillem Recolons / Personal Brand Strategist / soymimarca

*Dedicado a un amigo de siglas APO.

Tú eres el Director General de tu vida

 

 

Peter Drucker dice: “Ha llegado la hora de tomar las riendas de nuestras carreras profesionales a nivel individual y no depender únicamente de “papá” empresa”.

 

Tom Peters, dice: “Debemos reinventar nuestro puesto de trabajo en los próximos años, somos empresas de servicios unipersonales y  los empleos serán sustituidos por proyectos”.

“los empleos serán sustituidos por proyectos”

Tanto Peters como Drucker, no se refieren solo a los consultores sino a todo tipo de profesionales. Se ha acabado el trabajo para toda la vida. Ya no se trata sólo de tener un buen currículum, larga experiencia o derrochar simpatía y dotes de liderazgo, sino que a partir de ahora todos tendremos que pensar como microempresas. Ello implica un cambio profundo de mentalidad que consiste, en líneas generales, en que los profesionales dejen de pensar como empleado para comenzar a pensar como empresa individual -yo, sociedad anónima.

Se trata de que los profesionales se apliquen a sí mismos los principios que utilizan las grandes compañías y organizaciones para desarrollar sus marcas comerciales. Principios que en el caso de las empresas permiten proyectar a los consumidores una imagen muy clara de lo que venden. Y que en el caso de los profesionales posibilitarían esbozar en la mente de los demás el diseño que uno hace sobre sí mismo, de su carrera, habilidades, conocimientos, valores y motivaciones.

El futuro de las corporaciones está en sacar lo mejor de las personas y permitirles desarrollar todo su potencial. Para que los profesionales triunfen en un mundo cada vez más competitivo han de saber desarrollar y gestionar su marca propia.

Se trata de dar al profesional herramientas para que se desarrolle a sí mismo, lo que repercutirá en beneficio de la propia empresa. En la actualidad hay demasiada uniformidad en los perfiles profesionales y  se establece un paralelismo entre los productos de marca blanca con los ‘ejecutivos de marca blanca‘, ante quienes contrapone el nuevo modelo de profesional de marca registrada.

Las posibilidades de crecimiento personal y profesional que ofrece la marca propia a los empleados ‘acaba fortaleciendo a las compañías, favoreciendo las relaciones con socios y clientes.

Crear una marca propia tiene un alto componente humanista de autoconocimiento, de autenticidad y de coherencia tanto interna como externa.

Muchos, la mayoría de nosotros suprimimos nuestra personalidad (esencia) para asumir un rol entre las 9 y las 7 de la tarde. Tenemos miedo de mostrar lo originales y auténticos que realmente somos. No debemos de olvidar que las empresas están formadas por  personas y que las personas confían en las personas. La Marca Personal permite establecer vínculos más sólidos y duraderos entre las personas.

La vía hacia la excelencia pasa por abandonar ¡ AHORA ¡ todo lo que no sea excelente.  NO HAY EXCUSAS. Recupera ya las RIENDAS de tu vida.

¿Te iría bien una ayuda? ¿Cuándo empezamos?

El iceberg soymimarca de la marca personal

Queríamos encontrar una metáfora visual para explicar nuestro proceso de construcción de la marca personal, y nos ha parecido que el iceberg es la representación perfecta de nuestro método de trabajo. Muchos piensan que la marca personal es la parte emergente del iceberg, la de las redes sociales, los blogs, el networking… , pero lo cierto es que esa parte no sirve de gran cosa si antes no hemos trabajado la parte sumergida, la que define nuestra posición actual, analiza el porqué de esa posición, traza una nueva hoja de ruta y determina unas herramientas para seguirla.

La marca personal es el iceberg al completo. No existe lo uno sin lo otro. Igual que no existe 2.0 sin 1.0 Además de la imagen, os dejamos un vídeo que explica con mayor detalle el funcionamiento del iceberg soymimarca.

Esperamos que os animéis a construir desde hoy vuestra marca con nosotros. Es una buena inversión: invertir en uno mismo. ¿Cuándo empezamos?